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"El infierno está todo en esta palabra: soledad.

Victor Hugo"

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¡Sasuke!.—escucho un grito llamarlo, en su voz se apreciaba la desesperación y el miedo.—¡Sasuke! ¡¿Dónde estás?!.—nuevamente aquella voz.

Se le hacía conocida…

Observo su alrededor lo único que lograba ver eran luces, muchas luces, también había humo y vidrios rotos. Y luego de eso ya no había más, solo oscuridad, una oscuridad fría y tenebrosa.

A lo lejos logro distinguir varios gritos llamarlo con desesperación, también escucho llantos desgarradores que gritaban nombres entre sollozos y después nada, solo silencio, solo oscuridad.

Abrió sus ojos mientras un suspiro escapaba de sus labios, nuevamente aquel recuerdo, eso era lo único que había quedado en su memoria al despertar en aquella desierta autopista.

Restrego su rostro con desesperación, no sabía que hacía ahí, si se supone que ya estaba muerto ¿No tendría ya que estar en su "descanso eterno" o " quemándose en el infierno"?. Suspiro nuevamente, no entendía porque estaba en esa situación pero de algo estaba seguro, esa chica de ojos perla lo ayudaría a encontrar su descanso, a ver la luz al final del túnel. Aún se preguntaba porque ella era la única que podía verlo, había deambulado como alma en pena (lo cual irónicamente es lo que era)visitando a todos lo supuestos "chamanes, brujos y médium" famosos, pero ninguno de aquellos farsantes había logrado verlo, solo esa chica de extraños ojos.

Observo su alrededor había pasado de permanecer encerrado en un vagón del tren para estarlo en una pequeña habitación de paredes blancas que habían visto mejores días.

Qué gran avance...

—Hyūga Hinata.—aun recordaba la sorpresa que sintió cuando sus oscuros ojos se toparon con los de ella, el alivio que había sentido y también el miedo a perderla. La había buscado como un loco, deambulando por lugares extraños hasta que recordó su uniforme y después de eso encontrarla fue más fácil.

Unos suaves pasos lo sacaron de sus recuerdos y segundos después la puerta de aquella vieja habitación se abrió ingresando por ella aquella extraña chica de ojos perla.

Se sobre saltó un poco por su presencia pero luego pareció recordar, por lo que sólo suspiro y se encaminó a su pequeña cama, dirigiendo su mirada de reojo a él varias veces. La observó un poco más, no entendía porque ella lo podía ver, ya había preguntado si era alguna especie de médium o algo pero ella contesto con una negativa aumentando aún más su curiosidad y confusión.

Ella no tenía nada extraordinario, a simple vista era una chica muy—demasiado—introvertida y bastante insegura de si misma y por la llamada de hacía unos minutos sospechaba que también tenía familia aunque no entendía que hacía viviendo en aquellas cuatro paredes de espacio reducido.

Recorrió con su mirada la habitación nuevamente, levantándose cuando sus ojos se toparon con un pequeño marco que tenía en él una fotografía. Instintivamente se acercó y de haber podido lo hubiera tomado en sus manos.

—E-es mi madre.—escucho la suave voz de ella aún desde su cama, un tinte trsite y melancólico se coló en su tono de voz.

—¿Dónde está?.—pregunto con curiosidad, no creía que una madre fuera tan mala como para mandar a su hija a vivir a un complejo de estudiantes como lo era ese.

—Murio hace un mes.—contestó, un poco sorprendido volteo su rostro a ella dándose cuenta de que no lo miraba a él, su mirada perlada estaba perdida en el color curtido de las paredes carramuñosas.—Fue en un accidente de tránsito, unos estudiantes universitarios alcoholizados perdieron el control del auto que manejaban, golpeando el auto de mi madre haciéndolo caer por un risco.—para cuando terminó de contarle la historia por el rostro de ella ya resbalaban finas lágrimas, no supo porque pero no le gusto ver aquellas lágrimas en su rostro.

—Lo siento…—susurro regresando a el lugar donde anteriormente estába.

Ella no dijo nada simplemente asintió con una sonrisa forzada en su rostro, acostándose en posición fetal, abrazando sus rodillas fuertemente.

No pasa nada, después de todo así es la vida…— la escuchó susurrar pero de alguna manera sabía que no hablaba con él.—E-estoy bien…lo estoy haciendo bien.—y después de aquellas palabras ya no hubo nada, solo silencio. Sin saber muy bien por qué se vio reflejado en aquella chica de ojos perla, en su soledad y su tristeza además de su por lo que parecía infinito dolor. Ella era como un espejo en dónde se podia reflejar, alguien tan solo como tan vacío como él.

"Estoy bien dattebayo… estoy superando sus muertes, después de todo la vida es así…cruel"

Y el recuerdo de aquellas palabras tan iguales a las de ella acudió a él, una voz chillona que aparentaba estar bien, una voz que con falsa alegría escondía un dolor que ocultaba al mundo al igual que aquella chica.

N/A.

¡Lo terminé! Me había estado quemando las neuronas desde ayer tratando de hacer este capítulo, yo no sé ustedes pero en lo particular a mí me gustó. En este capítulo conté un poco sobre Sasuke y no saben cuán jodidamente difícil fue pero aún así me gustó.

¡Gracias por leer!

RukiaNeechan—

Luz—

ArcelySH—

ROMANA—(Me encantó el dorama que me recomendaste, es de mi autora favorita, y pues no sé me llama mucho la atención que en cierto modo cuando el fantasma no la posee ella es muy parecida a Hinata.

PD:No sé si ya lo has visto, pero te recomiendo que veas La poderosa mujer Do Bong Sion, es de la misma actriz y es súper cute, graciosa y hasta contiene un asesino y toda la cosa XD)

También agradezco a los que me dieron "favs y follow".

No sé si les gustan pero hace dos días subí el primer capítulo de un fichero MinaKushi para los que les gusta esa pareja.