"Anhelar el pasado es nadar contra corriente"
—Anónimo—
…
..
(…)
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—Sasuke-san..—lo llamó tímidamente una vez el salón estuvo completamente vacío.
Él no tardó en voltear su rostro pálido a ella.—¿Qué?—lo escucho preguntar con un poco de brusquedad más no sé lo tomo a pecho había notado que el carácter de él era así, arisco y poco social.
—E-estaba p-pensando que p-podíamos buscar en a-alguna red social su n-nombre o el de las p-personas que me dijo en la m-mañana.—propuso lo que había estado pensando durante clases antes de recordar aquello.
Sintió los oscuros ojos de él posarse en ella por unos minutos antes de simplemente suspirar y encogerse de hombros.
—No tengo nada que perder con intentarlo.—comento levantándose del pupitre al igual que ella con la intención de abandonar aquel salón vacío.
Caminaron juntos casi codo con codo por entre los solitarios pasillos de su escuela hasta finalmente llegar al salón de computación. Sasuke entro primero cerciorándose de que no hubiera nadie.
—Entra.—le ordenó al cabo de unos segundos a lo que ella simplemente obedeció, tomando asiento en el escritorio más cercano y prendiendo el monitor.
—La red m-más famosa es F-facebook, podemos i-intentar con esa.—sugirió volteando su rostro levemente hacia atrás y sobresaltándose al ver su cercanía con el alma, con su corazón golpeteando fuertemente contra su pecho regreso su mirada al frente con su rostro tan rojo como un tomate maduro.
—Haz lo que quieras.—susurro él, confundido con el extraño actuar de ella.
Rápidamente iniciado sesión se dirigió al buscador tecleando ágilmente el nombre de su acompañante y segundos después observó cómo una infinidad de "Sasuke's" se presentaban ante ella.
—H-Hay muchos.—jadeo observando la hora en su pequeño reloj de muñeca y viendo los nombres en la pantalla, no tendría tiempo de revisarlos todos antes de que la escuela cerrará sus puertas.
—Busca a Namikaze Naruto o Haruno Sakura.—volvió a ordenar él con un poco de fastidio a lo que ella acató la orden rápidamente, tecleando el nombre del chico primero.
No tardó mucho en aparecer la imagen de un chico rubio de ojos azules en compañía de una hermosa chica de exótico cabello rosa y ojos verdes que sonreía amablemente hacia la cámara y un chico de cabello negro azabache que contrario a los anteriores solo observaba la cámara con una mueca de indiferencia, pero en sus oscuros ojos ella pudo notar que el realmente era feliz en compañía de los otros.
—L-lo encontramos.—susurro un poco incrédula de la rapidez volteando su rostro ligeramente hacia atrás sorprendiéndose al ver la mirada de Sasuke sobre la foto, era una mirada de anhelo, una mirada de dolor, una mirada que cargaba pena, tristeza y soledad, una mirada muy diferente de la que poseía en aquella foto.
—Estúpido Dobe.—lo escucho susurrar con voz vacía y un poco rota antes de verlo extender su mano hasta tocar la pantalla acariciando el rostro sonriente de la hermosa chica y el del rubio de sonrisa traviesa.
Sintió un nudo formarse en su garganta al ver la tristeza y dolor de aquella alma solitaria, por lo que bajando su rostro jugo nerviosamente con sus dedos para al menos darle así un poco de privacidad.
No entendía muy bien lo que pasaba pero no creía prudente interrumpir, mucho menos al haber sido espectadora de una mirada tan dolorosa como lo era aquella oscura de él.
—Es él, revisa su perfil.—escucho la voz de él al cabo de unos minutos de total silencio por lo que asintiendo le dio clic al perfil del chico rubio.
—N-Namikaze Naruto, 21 a-años de edad, cursa su s-segundo año en la carrera de a-arquitectura, su s-sueño es c-casarse con "S-Sakura…chan" sus h-hobbies favoritos son c-comer ramen de Ichiraku y p-pasar tiempo junto a su m-mejor a-amigo U-Uchiha Sasuke a-alias "El teme". Su frase favorita es "N-Nunca me r-rendiré sin i-importar que tan duras sean las a-adversidades".—termino de leer el perfil del chico sonriendo un poco divertida y sintiendo admiración por aquella frase.
—El s-se oye c-como un b-buen c-chico.—susurro sonriendo más al voltear su rostro no encontró una sonrisa, aquel rostro pálido solo observaba la foto con culpa en su mirada.—…¿Sasuke-san?.—llamo más la mirada de él no se posó en ella.
—El es un idiota y patético chico que aún con sus 21 años le teme a la oscuridad, es alguien ridículamente amable y exasperantemente optimista y también es alguien lamentablemente solitario, pero el también era mi mejor amigo… a quién yo traicione.—termino de susurrar observando aún la foto y el perfil del rubio.
Confundida por lo dicho por aquella alma guardó silencio siguiendo con su tarea de observar el muro de aquel rubio, encontrándose con todo tipo de comentarios de apoyo hasta detenerse en uno que parecía todo menos de apoyo o buenos deseos.
—"Asesino"…—susurro sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda cuando el recuerdo de esa mañana regreso a ella.
No había nada más solo esa pequeña palabra con gran peso, el rencor y odio se podía sentir con tan solo leerla y sin saber porque supo que ese chico estaba envuelto en todo aquello también.
—Uchiha Itachi…—escucho susurrar a Sasuke tras ella.—Era obvio que el lo descubriría Dobe.—susurro nuevamente con un poco de resignación impregnado en su voz.
—¿L-lo conoce?.—pregunto nerviosa volteando ligeramente su rostro.
—Es mi hermano mayor.—contesto aquella alma en un suspiro.—A quién nesecito que busques, quizá sea por él por quién estoy aquí.
Sorprendida volteo su cuerpo entero a él, quien la observaba con su mirada vacía y desprovista de todos aquellos sentimientos que hacía minutos había visto en él.
—…¿Q-Qué?.—susurro confundida y sorprendida.
El chasqueo los dientes y frunció un poco el ceño.—Itachi no es una persona que guarde rencor, jamás conocí alguien que despertará ese sentimiento en él, quizás su rencor es lo que aún me ata aquí.—explico con hastío más ella negó completamente pálida
—E-es imposible.—susurro, era simplemente imposible que ella se acercara a ese chico, era imposible que ella tuviera el valor de decirle que no le guardará rencor a la persona causante de la muerte de su pequeño hermano y tras de que no tenía el valor la tacharía de loca.
Sintió la mirada de Sasuke sobre ella unos segundos antes de simplemente oírlo suspirar.—Entiendo.—fue lo último que lo escucho decir y al levantar su mirada lo observó caminar en dirección a la salida.
La culpa cayó inmediatamente sobre ella y el recuerdo de las palabras que le dijo el primer día que se conocieron cayeron sobre ella como en balde de agua fría. Ella había prometido ayudarle aún a sabiendas de que aquello era difícil, ella había dado su palabra porque reconoció la soledad en la mirada opaca y sin vida de él.
—Tonta.—se dijo a sí misma en un susurro apresurando se a coger sus cosas y seguir aquella alma solitaria.
Ella había dado su palabra, tenía que tener la dignidad y el orgullo necesario para sostenerla. Sin importar que tan difícil fuera la situación ella ayudaría a ese chico tan solo y perdido como ella.
