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Regresa a mí
capítulo 1: Sospecha
"Yo, he sido tan afortunada de conocer a Fate-chan, nunca he pensado en nada más, ella es mi mundo, jamás podría imaginarme al lado de alguien más, a pesar de que en más de una vez pensé en traicionar estos sentimientos, siempre rechacé a todo aquel que intentó acercarse, no pude, mi corazón solo le pertenece a ella. Es tan misterioso, porque no importa como lo vea, mi mundo está completo si ella está a mi lado, me pregunto ¿No es así para todos los demás? A pesar de ello hay muchas personas que sufren de amor, por la traición, el descuido, o el darse cuenta que esa persona no era lo que se esperaba, cada vez que todo eso viene a mi mente pienso "quizás no es amor" lo de esas personas, amor de verdad. Esa clase de amor con el que todos sueñan, porque la soledad es algo que a todos nos aterra, y solo ese sentimiento que recibimos de otra persona nos aleja de ese vacío.
Rara vez suelo pensar en la muerte, a pesar de que algún día moriré, esa es la única cosa que nos puede separar irremediablemente de la persona amada, no es la más cruel, no a mi parecer, ser abandonado después de toda una vida entregada debe ser mucho peor, por ello no puedo imaginar a la muerte, ni para mí, ni para Fate-chan, sobre todas las cosas, yo no lo permitiría, pero si ella me deja de amar algún día, no creo que pueda soportarlo, pero sé que ella no es capaz de tal cosa, no ella.
Es extraño, antes solía pensar qué iba a hacer con mi vida, ahora con Fate-chan, si ella sigue a mi lado, no importa, puedo hacer cualquier cosa, con tal que eso me permita tenerla conmigo. ¿Egoísta? Tal vez, pero no irracional, es porque quiero ser especial solo para ella, que me mire solo a mí, que me sonría solo a mí, ser yo solamente quien pueda tocarle, y que me tenga resguardada en su corazón, porque de alguna forma así es como ella le hace cobrar sentido a mi existencia, alejando a la soledad"
Después de un tiempo de haber despertado y de compartir un tiempo a solas con Nanoha, ésta decidió que era hora de acudir a Shamal, aunque era tierno ver esa actitud aún más cohibida y de antaño en Fate también le preocupaba mucho el que hubiera perdido los recuerdos, si es que podría quedar alguna secuela de lo ocurrido o de que aquel hecho fuera más grave de lo que pensaba.
-…mmm ¿Entonces? ¿Cómo está Fate-chan?- luego de esperar con impaciencia por fin decidió preguntar, al ver que al parecer ya estaban los resultados de los análisis de Fate.
-Bueno al parecer no ha sido nada grave, y no veo daño físico interno, probablemente la amnesia se ha debido al golpe- terminó su conclusión Shamal.
-¿Estás completamente segura? ¿No hay nada? ¿Por qué has dicho al parecer al inicio y…?
-Nanoha tranquila- le interrumpió Fate que estaba en la misma habitación y en la cama de hospital.
-Está bien, esa reacción es natural en ti Nanoha- la justificó la doctora- me preocuparía si no fuera así- medio bromeó- pero lo que quise decir es, que hasta ahora la amnesia es todo lo que el golpe le ha provocado, no tiene ningún otro signo de lesión interna y la heridas externas ya pronto sanaran, si ves que algo anda mal, puedes regresar y así poder checar nuevamente a Fate.
-Ah, qué alivio, muchas gracias Shamal- suspiró Nanoha.
-Arigato, Shamal- agradeció Fate.
-De nada, además saben que es mi trabajo, y que con gusto ayudo a los amigos. Por cierto, Hayate-chan me pidió que le comunicara que está en un viaje de "negocios" y por eso no ha podido venir a verte ahora que has despertado Fate.
-No hay problema, sabemos que ella está muy ocupada- respondió con tranquilidad la rubia-Nanoha- ahora le habló a su esposa- quisiera beber un jugo de zanahoria ¿Se puede?- lo último lo dijo dirigiéndose a la otra rubia para ver si había algún problema con su pedido.
-No veo porque no- respondió la implicada.
-Está bien, te traeré uno.
La cobriza salió de la habitación de Fate para ir por su pequeña petición, no sin sentirse muy extrañada, no recordaba que a Fate le gustara el jugo de zanahoria, su favorito era el de piña, pero todo eso sucedió tan en automático que no quiso complicarse interrogando a Fate luego de una exhaustiva prueba de exámenes, decidió que lo dejaría pasar.
"Las cosas a veces no son tan simples, y el más mínimo cambio puede ser la diferencia que derrumbe un mundo, en éste caso mi mundo y con un simple gesto todo comenzó, y así como las estaciones cambian, nuestras vidas también lo harían"
Luego del incidente, todo parecía regresar a la normalidad, Fate no pasó mucho tiempo descansando, alegando que debía trabajar y que estar en cama no era su estilo, Nanoha refunfuñó, se quejó e hizo un puchero de esos que adoraba Fate, sin embargo, no pudo negarse, a fin de cuentas, Fate descanso lo necesario y lo que es mejor, pudieron estar juntas, y así Nanoha le entregó su dedicación y cariño, fue como estar en una larga velada romántica, le hubiera gustado haberlo hecho parecer como una segunda luna de miel, pero no era posible, Fate se estaba recuperando y no podía ponerla en un estado "alterado" y de "hiperactividad" como lo dijo Shamal, además aquello solo estaba en su cabeza, ya que Fate no recordaba nada acerca de su vida de casadas, mucho menos su luna de miel…Ah, cuando la instructora pensaba en eso, se sonrojaba y deseaba que Fate pudiera recuperar la memoria lo más rápido posible para cumplir esa fantasía o avanzar, una vez más con ella, para poder llegar a eso.
-¿Fate-chan estás segura?- sonó la pregunta insegura.
-Sí, no veo por qué no, Shamal no me lo ha negado.
-¡Ah! Ignora a Shamal-habló nuevamente, ahora a modo de reproche- yo soy tu comandante y es a mí a quien debes obedecer.
-Y por eso te lo pido a ti, solo tú puedes autorizarme Hayate-chan.
-Pero Fate-chan todavía no recuerdas muchas cosas- una voz dulce le hablo suave y con cariño, sintiendo su propio corazón oprimido al recordar ese mismo hecho.
-Lo sé Nanoha, pero no puedo estar simplemente así, no me gusta solo descansar- fue la respuesta y fue un poco, confuso e hiriente para su interlocutora, sus palabras eran, eran…
-Fate-chan tú eres enforcer, pero a cómo estás, solo puedo dejarte como sargento primero, no puedo arriesgarme a que le des seguimiento a cualquier misión, Shamal ha indicado severamente que sigues en observación , se te dio de alta, pero eso no significa que todo esté bien, debes esperar, un poco más- Hayate estaba en su pose seria.
-¿Sargento primero? ¿Podría ser yo su capitana?- preguntó alegre y con emoción, una expectante Nanoha por la respuesta a su pregunta.
-Mmm, eso sería interesante- sonrío la comandante- podrías cortejar a tu superior Fate-chan- dijo socarrona la castaña.
-No bromees Hayate- habló queda la rubia, dejando atónitas a las otras dos chicas.
-¿De qué hablas? Lo de sargento primero va muy en serio, si quieres trabajar, es eso o nada, tú eliges- sin querer Hayate fue seria pero firme, para poder romper el ambiente creado por las palabras anteriores de Fate, mientras que Nanoha…
-Bien, me conformaré con eso por ahora…-dijo- pero quiero estar rodeada de mis compañeros y amigos, a lo mejor eso me ayude a recordar- finalizó Fate sonriendo y mirando a Nanoha con cariño.
-Si eso es todo me retiro, te veo mañana Fate-chan, Nanoha-chan- diciendo esto se cerró la pantalla de comunicación dejando a las chicas solas.
-Iré a darme un baño- dijo Fate ya que era noche.
-Muy bien, tomate tú tiempo.
Nanoha la vio tomar sus sandalias y una toalla, y dándole un beso en la mejilla, Fate se encamino a la ducha, dejándola sola en su habitación, decidió bajar a la estancia a tomar una taza de café para calmar su ansiedad. Abrió una ventana de comunicación.
-No sé qué es lo que sucede- fue lo primero que dijo, soltando lo que había aguantado para decirlo.
-Nanoha-chan…- de alguna forma Hayate ya se lo esperaba, así que para nada le sorprendió la interrupción improvista de su amiga.
-Fate-chan ha estado muy extraña, tú ya las has visto, no sé qué hacer.
-Pero Nanoha-chan, debes ser paciente, Fate-chan solo está pasando por una etapa, sufrió un trauma físico grande que la llevó a esto, a lo mejor se culpa por no recordarte.
-No, no es eso.
-¿Qué quieres decir?- preguntó con aparente calma, pensó que no era necesario preocuparse demás por sus amigas, ellas siempre podían solucionarlo todo.
-La escuchaste ¿No? Fue como si la hubieses insultado por insinuar el cortejarme en el trabajo ¡Yo soy su esposa!
-Debes tranquilizarte Nanoha-chan, solo debes esperar…
-Sabes creí que sería lindo estar así con ella, insegura y perdida por no recordar- dijo interrumpiendo el argumento de Hayate-…que yo podría hacerle recordar con cariño, dándole mi amor…
-Pero solo ha pasado una semana desde el alta Nanoha-chan, sabes que la dejamos ir contigo porque estuvo mucho tiempo dormida y sus heridas prácticamente ya habían sanado, de lo contrario aun estuviera en el hospital, no sabemos qué tan grave fue lo que le paso, tal vez tome más tiempo que recuerde todo, mucho más de los que crees, podrían ser años…
-Pero, Fate-chan era tan cariñosa…
-Oh…- Hayate creyó saber la razón de por qué su amiga estaba así- debes esperar para eso, sabes que debes ir lento, y que aunque ella no recuerde ustedes siempre podrán…
-No es eso, no se trata de intimidad, yo no la he tocado de esa manera desde el accidente- confesó, y Hayate escucho más atentamente- cuando digo "cariñosa" me refiero a que, cuando Fate-chan supo que yo la amaba, cuando se enteró que sus sentimientos eran correspondidos, ella fue tan feliz, el brillo de sus ojos me lo demostraba, su vergüenza al tomarme de la mano y al acercarse a mí, a pesar del trabajo estaba atenta siempre, de mis palabras, de mis acciones, incluso antes, cuando solo éramos amigas ¿Sabes? Y ella poco a poco y tímidamente se acercaba más a mí para poder conocernos de "esa" manera, ahora parece que solo estoy, no reacciona, no veo lo mismo en sus ojos, en sus actuar…al llegar a casa ella fue muy cariñosa, considerada y atenta, por un momento creí que era la misma, pero me equivoqué, de manera casi abrupta se ha vuelto más esquiva…me evita y no sabes cómo eso me duele- relató con un nudo en la garganta.
Hayate pensó su respuesta detenidamente.
-Entiendo, creíste que sería como esa vez, en un nuevo comienzo.
-Cuando despertó, ella dijo que aún recordaba amarme, por eso…pero nos olvidó, a nosotras juntas…- sus palabras en un hilo, y sus ojos al filo de las lágrimas.
-Yo comprendo, de verás que sí, pero quisiera creer que hay algo más, que es muy pronto para hacer conjeturas, que debes…esperar un poco más, y ser más paciente, no pienses en antes y el ahora, solo sé paciente, incluso si ha tenido dos comportamientos diferentes en lo que lleva de recuperarse, debe haber una razón, Fate-chan te ama ¿Te lo dijo no?
Hubo un momento de silencio.
-De acuerdo, Hayate-chan, seré más paciente- se animó con una sonrisa rota.
-Así me gusta, ante cualquier cosa, sabes que puedes acudir a mí- y así se despidieron.
Se quedó abajo más tiempo en lo que se recuperaba por todas las emociones confusas que sentía, se decidió a no pensar más y calmar su ansiedad, a dejar que Fate se recuperará a su ritmo, no debía presionarla, ni presionarse a sí misma "se paciente" se dijo y regresó dónde Fate la esperaba. Se acomodaron en la cama para dormir, y Fate solo le brindaba esa cálida sonrisa que desde siempre le había brindado.
-Abrásame- le pidió.
-Y aunque no me lo pidieras, yo lo hubiera hecho, te quiero Nanoha.
-Y yo a ti Fate-chan.
Respiró su agradable aroma, y se dejó ir al mundo de los sueños, envuelta en la calidez que le brindaban los brazos y el cuerpo de esa hermosa chica rubia y ojos rojizos que la cautivo desde niña.
"Cuántas veces tendré que esperarte amor mío. Pero si debo hacerlo una vez más, lo haré, así sea toda la eternidad, pero vuelve."
Notas: Cortito pero espero que les haya gustado, nos vemos.
Les gustó, no les gustó, comenten igual.
