Olvido
Flashback
Hawk Moth sabía que tenía muy cerca su ansiado deseo. Tenía delante a 5 héroes, 4 de ellos sin poderes, y a su gran rival y una de sus compañeras heridas. ¿Podría haber tenido una ventaja más grande? Chat Noir quedó helado cuando vio el peligro con el que estaban, y lo que ello significaba. Aún así, no soltaba a la chica que ahora más que nunca luchaba por mantenerse despierta.
"Finalmente tendrá los Miraculous" –pensaba derrotado antes de oír una aguda voz.
-¿Crees que será tan fácil vencernos imitación ridícula de mariposa? –dijo atrevidamente Queen Bee.
-Pensaba que habrías logrado tener un poco de cordura después de un tiempo como heroína, Chloé Bourgeois –dijo el villano impasible- aún así sigues siendo una tonta niña engreída.
-Pues tal vez yo seré una engreída –respondió la rubia- pero tú eres un iluso si crees que obtendrás los Miraculous esta noche. Ante la sorpresa de todos, Queen Bee se llevó las manos hacia su joya prodigiosa y la desprendió de su cabello, quedando así solo Chloé.
-P-pero… Chloé... ¡¿Qué crees que haces?! -se exaltó Carapace.
Sin embargo, Chat Noir siguió la mirada de la chica, que parecía estar fija en un punto al extremo de la sala. Oculta tras una pared de cristal y unas rejas entreabiertas, una pequeña puerta guardaba lo que parecía el ascensor que usaban entre pisos para transportar las piezas de arte más delicadas. Suficiente espacio para una persona. Entendió finalmente lo que era la última oportunidad de evitar del triunfo absoluto de Hawk Moth. Él no obtendría los dos Miraculous esa noche.
Rena Rouge también parecía haber entendido el mensaje. Apenas con fuerza, se levantó y camino junto a Chloé, mientras también desabrochaba de su cuello el collar del zorro, quedando expuesta como Alya tras unos segundos.
Solo Ladybug, en su lucha de no perder la conciencia, no lograba entender porque su mejor amiga revelaba su identidad, a la vez de porque tanto la castaña como la rubia entregaban disimuladamente sus Miraculous al joven tortuga, quien asentía con mirada triste.
-No te preocupes M'lady –dijo de pronto su compañero- todo saldrá bien. Recuerda que siempre encuentras el modo de solucionar todo. Pero antes debes salir de aquí, o no podrás seguir actuando miauravillosamente contra el mal.
Hawk Moth tampoco parecía entender mucho, aunque ello no le impidió mantener su sonrisa de suficiencia. Eso antes de que ambas chicas, sin poderes ni trajes, se abalanzaran sobre él, derrumbándolo unos pocos momentos en los que duraba su desconcierto.
Momentos suficientes para que Chat y Carapace corrieran hacia el ascensor de emergencia. Sin embargo, la heroína azabache se aferró con fuerza a su minino al comprender cuál era la idea.
-N-no chaton. ¡No pueden quedarse aquí! ¡No puedes dejarme sola! –decía envuelta en desesperación.
El ojiverde sonrió con dulzura a su amada. Solo deseaba con todas sus fuerzas sobrevivir a esa pesadilla para poder verla otra vez
-Nos volverás a ver Bugaboo –dijo a la vez que depositaba un pequeño beso en su frente- somos héroes, el bien siempre ganara. Y pase lo que pase –añadió con un ligero sonrojo- no olvides lo mucho que te amo.
Todo lo que vio Ladybug antes de desmayarse por completo fue a Carapace correr con ella, pasar la corta seguridad del pequeño ascensor, y mientras la colocaba en el reducido espacio, sentir como ponía en sus manos los Miraculous de sus compañeras, al igual que el suyo. Aunque, incluso ya inconsciente, la frase de Chat no se quitaba de su cabeza, y peor aún, de una pequeña parte de su corazón.
Tikki sostenía un pañuelo pequeño, con el que limpiaba cada cierto momento las lágrimas de su aún dormida portadora. No paso mucho antes que Marinette despertase, con ¿una mirada de esperanza?.. Parecía que la chica había intentado convencerse de que todo se trataba de una pesadilla, e incluso quizá diría que debía alistarse para ir al colegio o llegaría tarde.
Apenas entró el Maestro Fu, el pequeño brillo de esperanza se apagó. Buen intento, pero fallido.
-Me alegra ver que ya te sientes mejor Marinette –dijo sonriendo- el descanso te sentó mejor de lo que esperaba.
Ella se limitó a sonreír, pero ahora que recordaba…
-¡Maestro Fu!... mis padres… ¡han de estar preocupados buscándome!
-Descuida. Ellos ahora mismo piensan que estas en un campamento de modas que dura toda esta semana. No hay ningún problema con ello. Sin embargo, - dijo en un tono más serio- es necesario que hable contigo de algo importante.
El anciano le entregó su teléfono celular, abierto ya en lo que parecía la sección de noticias. La chica abrió el video de una noticia reciente:
-"…Las labores de reconstrucción tardarán cerca de seis meses según los expertos –decía Nadia Chamack- mientras que las autoridades aún buscan las causas de este desastroso hecho. El sector derecho del Louvre seguirá cerrado hasta terminar la recuperación total de 14 salas subterráneas destruidas…"
-P-pero… ¿No han pensado en la posibilidad del daño de un akuma el cual Ladybug no pudo revertir? –pregunto Tikki.
-Podrían haberlo hecho, si alguna persona recordase que es tan siquiera un akuma –dijo el Maestro Fu con simpleza.
-Eso es ridículo –razonó Marinette- todo París sabe que es una akuma… ¡hemos luchado contra ellos por más de un año!
-Pues de alguna manera, ningún parisino recuerda eso, así como tampoco recuerdan que una vez existió una heroína llamada Ladybug, o un héroe llamado Chat Noir.
Otro golpe para la azabache. Lo último que hubiera esperado es haber sido, literalmente, borrada del mapa.
-Por lo visto esto es obra de un akumatizado, esto llegó hace cinco días a cada casa, negocio, y centro de la ciudad –mientras tomaba un sobre de aspecto oficial de la mesa cercana- dentro hay una nota que parece ordenar a quien lo lea olvidar a los héroes de Paris y por ende, todo lo relacionado a las batallas o hechos ocurridos estos meses. Además, cualquier video o evidencia de ustedes ha sido borrada. En resumen, si alguien llegase a encontrar algo que se relacione con héroes, solo pensara que es algo ficticio.
Una extraña furia combinada con tristeza empezaba a nacer en la ojiazul, solo pudo contenerse para hacer una última pregunta.
-¿"Ellos" también lo olvidaron cierto?
La primera lágrima cayó al escuchar un "si".
El timbre sonó, anunciando el final de las clases. Era extraño ver tanto días el asiento de la azabache sin nadie en él, para Adrien, ello se sentía como un inmenso vacío en alguna parte de su ser. Un único "consuelo" era saber que la chica se encontraba bien y seguramente feliz, en un campamento mientras perseguía sus sueños de ser diseñadora. Además, sabía que Marinette estaría de regreso en dos días más.
Su compañero de asiento ya se hallaba junto a su novia, mientras ambos miraban el celular de esta.
-Dice que todo anda bien y que recién se comunica porque olvidó cargar la batería del celular –leyó Alya, viendo que solo ellos tres quedaban en el aula- ¡Esta chica va a volverme loca uno de estos días!
El rubio sonrió al escuchar el tono de la chica. Al menos ya no había ese dejo de molestia que tenía los últimos días, pues enterarse de la ausencia de su mejor amiga por medio de sus padres no le había sentado nada bien.
El trio salió del colegio, donde un ya conocido guardaespaldas parecía impaciente por la demora de su protegido. Adrien solo alcanzó a lanzar una despedida rápida antes de entrar al auto.
Al llegar a la mansión, vio a su padre al pie de las escaleras centrales, puesto que era usualmente ocupado por Nathalie. A quien, dicho sea de paso, no veía hace días.
-Vuelves a demorarte Adrien –dijo la fría voz de Gabriel- creí haberte dicho que no puedes permitirte ni un minuto de error en tu horario.
-Yo también me alegro de verte padre –dijo el rubio casi en un susurro- ¿tienes alguna noticia de Nathalie?
-Su estado aun no es del todo satisfactorio. Espero que unos días más de descanso le den un mejor semblante –añadió con cierta autoridad- ahora pasa al comedor, tu comida esta ya servida.
Sin más, Gabriel subió las escaleras para luego desaparecer tras la puerta de su estudio. Apenas se sintió seguro de su privacidad, se dirigió hacia el retrato principal de la estancia, el cual abrió a modo de puerta. El precioso cuadro de la que fuera la señora Agreste, mostró tras sí una caja fuerte. Ahora esa pequeña fortaleza no guardaba solo el miraculous del Pavo Real. El anillo de Chat Noir también se contaba entre sus tesoros.
-"Porque tardas tanto en aparecer Ladybug" –pensaba mientras observaba el prodigio. Para él, su tiempo de espera terminaría cuando la heroína decidiese enfrentarlo; claro, creía él, sin ningún recuerdo.
Flashback
A Hawk Moth no le tomo más de dos minutos deshacerse de aquellas jóvenes. Ninguna era tan siquiera la sombra de un rival. Pasó la mirada de una finalmente inconsciente Alya, hacia la rubia, que ahora si tenía algunas heridas que preocuparían a cualquiera. Luego alzó la vista hacia donde pensó ver a los otros 3 héroes, para ver con espanto como un chico moreno, al que reconoció como amigo de Adrien, salía de un pequeño espacio, siendo esperado por Chat Noir, quien tenía activado su cataclismo. Ladybug no parecía estar por ninguna parte.
La furia del villano no se hizo esperar, y se lanzó contra Chat Noir, tal vez esperando que, si lograba derrotar al héroe, ir tras Ladybug no sería difícil. El siguiente golpe lo esperaba cuando vio al portador de la Destrucción hacer polvo las rejas de protección frente al pequeño ascensor. Los vidrios estallaron y así quedó sellada la última opción de Hawk Moth.
Nino trataba mientras de auxiliar a sus compañeras, sin idea de que hacer para ayudarlas. Al menos le consolaba ver que las heridas de Chloé habían dejado de sangrar. Esperaba que ello fuese indicio de que en realidad, los cortes y rasguños de la rubia no eran tan profundos. Sin embargo, no sentía lo mismo de Alya, quien seguía sin despertar. El chico parecía perdido en sus pensamientos hasta que un fuerte ruido seco lo saco de sus divagaciones.
Chat Noir intentaba levantarse después de que el villano lo estrellase contra una pared. Su anillo le avisaba que le quedaba un minuto antes de que su identidad quedase al descubierto. Había intentado olvidar el tiempo. Olvidar que sus mejores amigos corrían tanto peligro como él. Olvidar que tal vez, el no saldría de ello, que quizá no volvería a ver a su Bugaboo. Intentaba ver alguna posibilidad en todo ello.
Hawk Moth parecía dispuesto a arrebatarle el anillo delas manos. Pero también sentía un inusual regocijo al ver al héroe con la desesperación en su mirada, aferrándose a su último minuto antes del final.
-Pensar que arriesgaste todo esto solo para darle un poco más de tiempo a tu adorada Ladybug –dijo con desdén- deberías saber que ella terminara cayendo al igual que tú.
El Gato Negro parecía no estar oyéndolo, se sentía cada vez más lejano, sabía que también terminaría por caer inconsciente a los pies de su enemigo.
-Final de la batalla entonces Hawk Moth –logro decir antes de desplomarse, antes que también su disfraz cayera.
Los gestos de asombro no eran solo de sus compañeros, sino se veía también en Hawk Moth. No era para menos ¿no? Al fin y al cabo, estaba allí Adrien Agreste, su hijo.
Y hoy llegué hasta aquí... espero que la historia les agrade tanto como a mi escribirla... y bueno... aunque me había propuesto actualizar cada dos o tres días, quizá la semana que viene se me complique un poco por los exámenes... pero veré si hay alguna fuente cercana de Internet que me ayude... Lindo día a todos!
Ritoru Deito: Te anticipaste esta escena... espero que haya quedado bien y te agrade!
