|| [Brillante y limpio] ||


Nota de autora: Aquí voy yo nuevamente con mi intento fallido de humor. Lo siento viejo, el humor no es lo mio, sinceramente me queda mejor el melodrama y la tragedia, así que ya veras que esto no es totalmente gracioso (como creí imaginarme ;_;) pero bueno, disfruta este primer paso. Nuevamente aclaro que Ciel es mayor de edad ^w^ (iré dejando las notas de su edad abajo para que puedas guiarte).
P.d: Se suponía que Zero tendría una actitud relajada pero... °w°, amigo, tengo un problema con el sarcasmo. Ahora si, disfruta de la lectura nwn.


Emparejamiento: Zero x Ciel.

Relación: Humana/Robot.

Edad del personaje femenino: 18.

Genero del fic: Fluffy y Humor.

Advertencias: Ninguna.


Era una tarde de calor abrazador. Tranquila y cubierta por un día de trabajo normal como cualquier otro día dentro del cuartel de la resistencia, Neo arcadia no había atacado en los últimos meses, otorgando una sensación de alivio y consuelo en los habitantes de ambos bandos. Por supuesto, todavía existía una delgada y fina línea de separación que dividía a esta "paz" temporal, ya que los ejércitos del maestro Harpuia todavía no estaban dispuestos a retroceder hasta que se completase la última fase de los acuerdos.

Ciel permaneció oculta en el fondo de su laboratorio, olfateando el aire cálido y mirando la pizarra cubierta de notas y ecuaciones en la superficie transparente, ella le tomo un sorbo a su café frunciendo el ceño con una muestra de duda y cuestionamiento pintada en su rostro. Algo no concordaba, había una serie de cadenas pero ninguna era exacta para su proyecto.

Ella gruño en bajo, agarrándose las cienes. Obviamente estaba desesperada, era muy claro que este proyecto la estaba matando con todas estas ecuaciones y pensamientos sin sentido que le consumían la cabeza. Necesitaba tomar un descanso si no quería que su cerebro pronto estallase por una sobrecarga (aunque ese es un pensamiento igual de ridículo también). ¡Santo cielo!, estaba fuera del alcance ahora y casi no tenía mucho que otorgar esta vez, por lo tanto, cerro los archivos de su computadora y recogió sus libros y libretas de la mesa con la intención de tomar un poco de aire fresco.

Pero una vez que se volvió hacia la compuerta, una figura rojo carmín paso la misma con una velocidad imparable, saltando de un lado a otro como si estuviese buscando algo. De un momento a otro, la misma figura se detuvo al lado de la enorme estantería y las cajas marrones de equipamiento químico en la esquina de la habitación, ocultándose detrás de un pequeño y estrecho espacio escondido por las sombras de los mismos objetos, quedando fuera de la vista de la científica.

-... ¿Eh?-. Dijo confundida, parándose de la silla y acercándose lentamente para contemplar mejor, sin embargo la voz pareció detenerla antes de acercarse más a la posición de la presencia.

-Quédate ahí-. Él dijo.

-¡¿Zero?!-. Pregunto más confundida de lo que podía estar mientras se arrodillaba al frente del escondite.- ¿Que se supone que estás haciendo?

-Ahora no Ciel.

El comentario no pudo haber sido más grosero, últimamente el reploid rojo se ponía más hostil y callado de lo esperado, era una sorpresa que hoy hablara (aunque no imaginaba que fuese tan cortante como para decirle que se alejara de el), pero ella no haría un berrinche contra su actitud reciente, así que simplemente se levantó marcando su enojo en el borde de un rostro desinteresado con tal de proseguir con su actividad anterior al lado de la silla y los útiles.

-Que grosero.

Nuevamente, el laboratorio permaneció callado durante los siguientes instantes, hasta que una serie de pasos apresurados y el sonido de la compuerta volvieron a hacer eco en la misma, alterando a Ciel por el sonido. La compuerta retrato a una figura pequeña y de vestimenta rosada.

-¡Ciel!-. Alouette se agarró a los bordes de la compuerta, rodeando el espacio con sus ojos cerúleo antes de hacer su siguiente cuestionamiento.- ¡¿Has visto a Zero?!

Y que gota tan más grande colmó el vaso ese día.

Ciel se giró observando a una exaltada y frustrada Alouette, quien tenía el cabello recogido en dos adornadas trenzas. Su mano se aferraba fuertemente a su cepillo y por alguna razón, su vestido portaba unas ligeras manchas húmedas en los costados y el regazo de la misma. ¿Eso había sido obra de Zero? ...No tenía idea, pero ya tenía algo bueno que sacar del reploid cuando tuviera tiempo.

-¿Porque la pregunta Alouette? ¿Paso algo? ¿Porque tienes mojado el vestido?-. Pregunto recargándose contra la mesa, mientras miraba como su pequeña hermana seguía buscando al nombrado con una mirada furiosa remarcada en su cara.

-¡Zero es un tonto!-. Exclamo cruzándose de brazos y con los ojos llenados por la ira.- ¡Siempre tiene que ser un sucio maleducado! ¡Ni siquiera me dejo terminar de peinarlo porque salio corriendo y se escondió en quién sabe dónde! ¡Ademas de que se estuvo moviendo mucho mientras le lavaba el cabello, es un completo tonto! ¡Ahora tengo que lidiar con esto!

Ahora todo tenía sentido. Estaba claro que su hermana tenía un problema con Zero y... muy probablemente Zero también, de alguna forma su sentido "maternal" se activó y ella simplemente se acercó para consolar a la niña.

-Aww Alouette... Siento mucho escuchar eso-. Ella dijo sobándole la espalda a modo de consuelo.- Tal vez Zero aún no se ha acostumbrado...

-Es más tonto de lo que uno puede imaginarse-. Murmuro.- Cuando lo encuentre lo voy a hacer pagar por lo que hizo.

Lo último lo había dicho en voz baja, pero Ciel claramente lo había escuchado por lo que en el fondo ella se estaba riendo, por supuesto que no se enojaría por las ideas alocadas de su pequeña hermana, este era solo un problema pasajero pero sabía que algunas veces Alouette no toleraba ciertas acciones y solía pagar exactamente con la misma moneda, así que eso declaraba que tenía que ponerle un ojo a ella también por si hacia alguna travesura.

Analizando la situación, claramente ella parecía una madre... ...una madre con dos niños problemáticos que se peleaban entre ellos. ¿Típico no?

No sabía desde cuando había adoptado esa personalidad a decir verdad, y muy posiblemente no te contestaría si se lo preguntases. ¿Neo arcadia ya se la había programado cuando era un simple feto encerrado dentro de una botella? ...

¡Olvidemos eso y regresemos a lo que corresponde!

Ciel rodeo a Alouette con sus brazos de forma maternal, acariciándole la cabeza de vez en cuando y susurrando palabras suaves de consuelo, permanecieron así durante un rato hasta que Alouette volvió a preguntar. Y justamente cuando lo hizo, Ciel rápidamente dirigió su penetrante mirada hacia el estrecho escondite donde se ocultaba Zero.

De alguna forma Ciel presentía que Zero la estaba mirando a través de las sombras y ella considero la situación como perfecta para cobrar su intolerancia anterior, devolviéndole su golpe y luego disfrutando después ver como un par de listones rosados adornaban la cabeza del reploid... ¡Sin duda una linda e inocente venganza!

-Lo siento Alouette, pero esta vez no sé dónde está.

Bueno, tampoco era tan mala como para enojarse por cosas infantiles e insignificantes como una simple falta. Zero se lo merecía, pero no iba a gastar tiempo por eso. Simplemente no era importante.

-¿Estas segura?

-Si Alouette.

-Hmmmmmmmmm.

-Bueno, si lo veo por algún lado no dudare en avisarte ¿de acuerdo?

-Hmmmm-. Y ella le entrecerró los ojos, obviamente dudando.

-¡Oh vamos! ¿No confías en mí? ¿Tú hermana? ¡Por supuesto que te voy a decir Alouette no me veas como si te estuviese ocultando algo! Jajaja-. Esperaba que la niña no notase su nerviosismo cuando le revoloteo el pelo en medio del abrazo. La pobre niña casi se enoja con ella también debido a las hebras despeinadas pero sin embargo, la pequeña no mostro ningún acto de ira cuando lo hizo, además de apartarse con una ligera molestia.

-¡Mi pelo!-. Comento tocándose las trenzas, asegurándose de que todo lo demás estuviese en su lugar.- Esta bien, te dejo, pero estaré pasando por aquí, así que... ¡te estoy vigilando hermana!

Y sin más la pequeña se fue de la habitación, volviendo esta misma a como estaba antes.

Ciel permaneció de brazos cruzados contra la puerta durante un momento, sonrió y luego volteo a ver el escondite del reploid.

-Parece que te has metido en otro escándalo otra vez, ¿Vas a decirme que paso?

-No creo que necesites escucharlo después de lo que acabas de oír, ¿no sería suficiente con lo que ella te acaba de comentar?

-Tienes un punto, pero aun así, me gustaría escucharlo de ti. Pero parece que no estás dispuesto siquiera.-. Ella se acercó, extrañándose de que el reploid no saliera de su lugar a pesar de estar a salvo de las travesuras de su hermana por el momento.- Bueno... ahora que tienes tú pase, ¿Por qué no sales?

-Ella dijo que iba a volver.

Ella rodo los ojos, divertida, aparentando contemplar a un vampiro ocultarse de los radiantes rayos del sol.

-Lo se Zero. Pero ella nunca dijo cuándo volvería y no estoy segura si seguirá cerca o no, lo más probable es que todavía lo este. Y si esa es la situación actual, entonces al menos puedes salir de esa grieta y esperar.

-... No.

-... ¿Es por el peinado?-. Y el vaso se calló. La pregunta no pudo ser más incómoda para Zero que para el placer de Ciel, cuando ella lo hizo, torpemente se estaba esforzando por ocultar la sonrisa de sus labios. Al menos Zero agradecía que la oscuridad lo estuviese cubriendo porque realmente era una molestia permanecer con ese peinado raro.- Parece que atine.-. Comento alegre, sentándose nuevamente de frente contra la oscuridad, buscándolo con la mirada.- Anda, puedes salir-.

-Ya te dije que no voy a salir-. Él le replico, pero Ciel no estaba dispuesta a escuchar un "no" como respuesta y tampoco iba a dejar que Zero se quedase todo el día en el laboratorio para esconderse de su hermana, oh no, eso sí que no.

No era porque no le agradase tener compañía, a veces era un poco solitario estar sola en un solo espacio y por eso le encantaba la compañía, la única cosa que quería es que él aprendiese al menos a llevarse bien con su hermana y con todo el cuartel en general. La verdad es que era por no decir, RARO, no verlo en una esquina sentado, aparentando dormir con la intención de alejar al mundo de él. Existían veces en que se quedaba en un solo lugar del techo para contemplar el horizonte o se paraba en las afueras cerca del mar, en resumen, era más aislado que todo el mundo dentro del cuartel y ¿otra cosa peor no podía ser? Por supuesto, incluía su carácter sarcástico y amargo.

Llego un día en que a ella le toco ver como soltaba frases sarcásticas a Hirondelle porque no toleraba la personalidad del otro reploid, esa... (Como él lo definía), esa personalidad bromista era... frustrante.

¿Pero sabes algo curioso?

Todo era frustrante.

Y no hacía falta escuchar el comentario, simplemente un ligero toque de molestia en la cara de Zero lo decía todo. Así que, si Elpizo tenía un aire de arrogancia, Zero poseía un aire de hostilidad.

Fácil para clasificar, así como fácil de dividir.

Entonces ella puso los ojos en blanco y volvió a intentar.

-Zero, no puedes quedarte aquí todo el tiempo. En algún momento vas a tener que salir de aquí y encontrarte con mi hermana tarde o temprano, eso es inevitable y lo sabes.

-Sería posible si al menos dejase de encontrarse conmigo todo el tiempo.-. Suspiro cansada, él no tenía planeado dejar la habitación tan fácil hasta sentirse "cómodo" otra vez, así que no le quedo más que dejar la opción.

-Mira, probablemente Alouette no te agrade del todo, pero ella solo quiere acercarse a ti. No se... conversar, ser amigos, por así decirlo, tiene sus maneras obviamente, pero no es tan malo cuando te das la oportunidad de conocerla.

-...

-Aunque no es del todo necesario que lo hagas si no quieres, realmente no depende para salvar el mundo.

-...

-¿Y bien?-. Miro a la oscuridad.- ¿Vas a quedarte ahí o saldrás?-. Sin respuesta.- No te preocupes, no me reiré, y si me rio guardare el secreto. Lo único que quiero es mirarte, es todo lo que necesito..., ¡aparte!-. Hizo una ligera pausa antes de continuar y acomodarse a un lado del escritorio apartando algunas cajas y utensilios del suelo para dejar un lugar limpio y cómodo para caminar.- No creo que realmente quieras quedarte con tu peinado ¿verdad?

-... Jaque.

Aunque la propuesta se escuchó sencilla y fácil de acatar, realmente tardo un rato debatiéndose entre salir y dejarse ver, pero ella le dijo que no diría nada si veía algo "escandaloso", así que suponía que las cosas estarían normales.

Sin embargo, al desnudarse de las sombras que anteriormente le cubrían la vergüenza sobre sus hombros, pronto, las conexiones de trenzas pequeñas y moños salieron a la luz, como un regalo descubierto de navidad... literalmente.

Ciel no tardo en percibir un par de trenzas entrelazadas por una serie de listones y adornos que se pegaban a los cuernos rojizos del casco del reploid formando una corona que combinaba con la gema azulada del casco. Otros pares, habían sido colocados de manera vertical por detrás del mismo, formando unos pequeños aros sobresalientes sostenidos al montículo de pelo sintético ondulado y enrollado en pequeños royos por debajo de la parte trasera del cuello y los hombros. Las trenzas sobresalientes se unían por una serie de cintas, que al juntarse, formaban un collar colorido y alegre que caía unos centímetros más abajo del pecho de Zero.*

No hacía falta mencionarlo, todo estaba unido por una cantidad impensable de lazos (o al menos para la vista de la científica), algunos pendientes de distintos tipos de colores se sujetaban al pelo del mismo y los moños resplandecían sus colores sobre los cuernos de Zero, junto a una pequeña variedad de plumas.

De ahí a más adelante, Ciel ya no supo si reir o llorar por Zero porque prácticamente no sabía si este era un intento muy ambiguo de una corona de pelo o de alguna clase de peluca extravagante del siglo XVII.

-Ay dios mío ¿pero qué te hicieron?-. Comento tapándose la cara rojiza antes de explotar a carcajadas sobre la espalda de la silla, sintiendo más lastima por el pelo de Zero que del propio Zero en sí. - ¡Pareces una flor jajaja!-. (Aunque nunca a visto una flor fuera de los dibujos básicos).

-*Suspiro* Sabia que no debía de confiar de todos modos-. Gruño en bajo y se volvió, dispuesto a salir de la habitación, antes de que el pudiera dar el primer paso hacia la compuerta, Ciel lo tomo de los antebrazos impidiéndole moverse.

-¡Wow!, ¡wow!, ¡wow!, ¡wow! ¡Espera no te vayas! No te lo tomes como un insulto Zero, jejeje-. Inevitable, Ciel estaba ahogándose literalmente en la risa.- Perdón, realmente no puedo evitarlo, te ves... ¡interesante! y... ¡pffffff!

-Olvídalo, lo arreglare por mí mismo antes de que te des cuenta-. Ciel no se esperaba una reacción más alarmante a la suya cuando el reploid se tomó las trenzas de los arcos con el único fin de "arreglarlas", el de alguna manera esperaba soltarse el cabello de esta forma pero el único resultado que obtuvo cuando se jalo las trenzas fue arrancarse algunas hebras del cabello dorado, las trenzas se fueron desarreglando y el pelo pronto empezaba a enredarse y maltratarse. Ciel rápidamente tomo riendas y lo paro sosteniéndolo con ambas manos antes de que se arrancase todo el cabello de un jalón.

-¡¿Que estás haciendo?!-. Pregunto exasperada, a lo que él de manera indiferente le respondió.

-Arreglando esto, ¿Qué más?

-¡Así no!

-¿?

-¡Ven! Siéntate-. Avanzo unos pasos por detrás, agarrando la silla para que el pudiese pasar.

-¿Qué?

-¡Siéntate!-. Tal vez era un experto en la batalla, pero Zero no estaba tan familiarizado con asuntos fuera de ese espacio, además de saber algunas cosas básicas respecto a la limpieza pero no más allá de eso. Estaba seguro de que podría solucionar esto, pero debido a la mirada penetrante de Ciel él rápidamente decidió llevar a cabo su orden, sentándose en la silla con la barbilla apoyada sobre las manos.- Hmm-. Por su expresión, algo no concordaba y estaba en lo correcto, nada concordaba.-Es un peinado muy extravagante, demasiado alegre y colorido, pero no concuerda con tu estilo sarcartistico.

-Primero: ¿A qué te refieres? Segundo: No esperes algo de mí en especial, no soy alguien que pueda ofrecer mucho aunque quisiera.

-Uno: Ya lo veo, en realidad no espero mucho con tu forma de ser. A veces no puedes darle la oportunidad a nadie ni aunque quisieras.-. El sonoro sonido de las hebras rompiéndose inundo la habitación, Ciel agarro uno de los muchos mechones de cabello sueltos contemplando su forma y tonalidad.- Dos: Alouette no pudo haber hecho esto por su cuenta, es muy "especial" respecto a los detalles pero siempre se asegura de que se vean bien y acorde a la persona, en cambio, esto es... ...-. Se quedó paralizada cuando tomo la trenza maltrecha y luego prosiguió.- Un poco extraño para ti si me lo preguntas. Y además, esta "corona" que tienes en los cuernos le da una forma muy rara, como si estuviese imitando algo complejo con todos estos aros agarrados por detrás.

-¡Oh sorpresa! Tal vez estaba experimentando con mi pelo, no lo sé.

-¿Sigues con eso?-. Le lanza una mirada inquisitiva. Pero Zero no se siente arrepentimiento en lo más mínimo, ni siquiera se ofendió o molesto por que ella le haya golpeado el casco con la palma de la mano, todo indicaba que él realmente no siente remordimiento. Ciel ya se había rendido poco después de no haber escuchado ningún arrepentimiento de parte de él, así que se inmuto a remediarlo y prosiguió con su observación.- ¡Cálmate! ¡Todavía no sabemos quién fue!, por lo mientras, iré desenredando las hebras, eres bastante descuidado cuando quieres serlo ¿eh? Recuerdo que cuando te encontraron tenías el pelo cubierto de polvo y arena, jeje, estabas un poco sucio en todas partes.

-Creo que todo ese año en el desierto me dejo más limpio como para solicitar un pase adicional a él. Debería reconsiderarlo para la siguiente ocasión.

-... Realmente te afecto ese año ¿No?

-Re-

Ciel se aparta luciendo completamente anormal para los ojos del reploid. Sin embargo, a ella no le importa como la está mirando, así que avanza hacia la puerta como si nada estuviese pasando.

-Luce muy bien con su corona su majestad, estoy segura de que nadie dudaría en inclinarse ante usted para admirar su grand-

-¡No, espera!-. Y la sostuvo por el brazo, casi asustado como un niño pequeño después de ser alejado de su madre.

-Entonces compórtate ¡¿quieres?! Estas siendo muy grosero como para que me des la intención de ayudarte.-. Murmura lo siguiente.- Creo que empiezo a entender cómo se siente Alouette después de todo lo que paso intentando llevarse bien contigo.-. Las cosas se ponen tensas y ella regresa a su lado, desatando los primeros nudos de cabello dorado colgando de la corona.

Los siguientes segundos son frustrantes para ambos, el silencio es terrible y ninguno se atreve a preguntar, sin embargo, hay un montón de razones para devolver a la vida las cosas, así que Ciel al menos deja que su curiosidad vague antes de terminar todo el procedimiento.

-Zero. ¿Te molesta Alouette?-. Dice desatando los arcos sobre los royos, se da cuenta que encuentra un grupo entero de cintas de diversos colores cuando el pelo se suelta.

-¿?

-Noto perfectamente cómo te comportas con ella. Pareces molesto, por no decir con todo el mundo... Así que. ¿Te molesta Alouette?

-... No.-. Se detiene.- Nunca estuve molesto con Alouette.

-¿Entonces?

-No me gusta lo que hace. Sus acciones compulsivas respecto al orden.

-¿Cómo peinarte?-. Sonríe ante la declaración.

-Peinarme, lavarme o secarme. Realmente no me agrada que haga todo eso siempre que tengo que regresar de una misión, me hace parecer más una mascota en lugar de un soldado.-. Zero siente como los mechones de pelo van cayendo por sus hombros, la escucha reír después y luego se voltea inquisitivo.- ¿Qué?

-Jajaja. ¡No es nada! Pff... Creo que...-. Ella deshace los pequeños moños rosados colocados en el final de cada trenza y se guarda los listones en el bolsillo, desinteresada por la cantidad de pelo que todavía le falta por salvar.

-¿Crees qué?

-Creo que ahora entiendo porque Alouette esta tan apegada a ti-. Dice entre risas, volviendo a su trabajo manual.- "Creo que tu pelo luce muy bien cuando esta lavado y brillante".

...

¿Incomodidad? Nhaaa ¿Cómo crees?

Si no fuera porque poseía un buen dominio de la calma, muy probablemente Zero estaría alarmado.

-Según ella.

-...

-Sabes, dijiste que siempre que regresabas de una misión ella te limpiaba, entonces, creo que es más que claro que a ella le gusta cómo te vez cuando estas limpio-. Quita los adornos resplandecientes del pelo rubio, son demasiados, así que hace un espacio en su otra bolsa para colocar los pendientes, mientras quita los listones de la primera hilera de royos.- Es solo cuestion de limpieza Zero. Siempre regresas sucio y polvoriento luego de cada misión y de hecho, creo que casi no te tomas la molestia de arreglarte después, ¿es un hobby tuyo?**

-Tampoco soy así Ciel.

-Bueno, bueno, es solo una broma mía. Un comentario sin sentido como cualquier otro, así que no te lo tomes. Pero con respecto a Alouette, estoy segura que te sorprendería escuchar esto...

-Hmm.

-Sabes, a Alouette le encantan las cosas brillantes y claras, hace casi todo lo posible por devolverles su brillo a como dé lugar, porque no tolera que lo bello se vaya. Es de alguna forma, una obsesión que adopto luego de ensuciar su peluche favorito. ¿Muy loco no? Je, yo tampoco te lo niego-. Se libera la tercera hilera, Ciel a encontrado unos brillitos en el pelo del mismo, parecidos a unas pequeñas piedritas verdosas y moradas, diminutas, comparadas con los dedos de la doctora.-Pero, algo bueno tiene si lo ves desde un punto.

-...

-Parece que no esta tan conforme respecto a cómo te lavas el pelo, así que de alguna forma le gusta sacarte tu mayor brillo.

-¿Brillo? Eso suena más extraño que cualquier otra cosa. Somos reploids, no nos preocupamos tanto por los asuntos de la belleza del pelo o el cuerpo, porque no tienen un daño importante en nuestros sistemas, comparado con un microchip dañado o un simple corto circuito Ciel.

-Bueno. Pues parece que ella les lleva la contraria. Y creo que me parece lindo y bueno, como parte de la limpieza.-. Termina de liberar los royos, y curiosamente, encuentra un pequeño objeto brillante entre todo ese conjunto de pelo, está roto, es de color brillante y muy parecido a un roca. ¿Tal vez un cristal?- ¿Sabes? El otro día, Alouette me conto que encontró algo muy feo en tu cabellera cuando te estaba lavando, me dijo que tenía patas muy delgadas y ramosas, con un cuerpo muy ancho y pintado de un rojo carmín muy parecido a tu armadura. Era enorme... ¡No...! Más bien, ¡Era gigante!, y tenía unos cuernos muy feos curvados hacia adelante. ¿Te digo que era?

-...-.

-¡Un escarabajo!

-*Suspiro* No puede haber otra forma más castrosa de hacerme cambiar de opinión...-. Murmura entre quejas y desesperaciones.

-¡Aliviánate Zero! ¡Mírale el lado bueno!, siempre que quieras ocultar algo solo basta con ponértelo debajo del pelo, ¡sin duda una muy buena forma de jugar al escondite! Jajaja.

-Una forma igual de infantil como cualquier otra tontería relacionada.

-Claro, claro, pero no me escuches a mí. ¿Qué te parece si miras esto?-. Le extiendo la pequeña y lisa roca brillante, Zero la toma y la observa con detenimiento, impactando su vista contra un profundo color amatista en el objeto, el busca en sus archivos de memoria pero descubre que no posee ningún registro en su memoria sobre esta especie de piedra. ¡Aghh! ¡Maldita sea!

-¿Qué es esto?

-Una piedra, me parece. Aunque tiene la pinta de ser una piedra preciosa desde mi perspectiva. No es estoy segura. Lo único que tengo en claro es que las piedras de este tipo dejaron de existir después de la sobreexplotación de las minas.-. Cuando termino, Ciel contemplo el pelo desordenado del reploid, por suerte todavía conservaba su brillo (Alouette realmente sabia sacarle la belleza aunque fuese a fuerzas), miro las ondulaciones ligeras y saco un laso azul de su bolsillo izquierdo, peinando el pelo del reploid con las manos buscando más nudos escondidos entre sus cabellos.

-...

-Por supuesto, esto es solo una teoría. Nunca sabré nada hasta analizarla.

-¿Donde la encontraste?

-¡En tu cabello por supuesto! ¡Realmente es una mina de tesoros! Te dije que tu pelo era un perfecto escondite para guardar cosas, y he aquí el resultado, acabo de encontrar una linda piedra.

-... ¿Podrías terminar con esto en lugar de seguir restregándome el problema? Es demasiado incomodo cuando me lo dices una y otra vez como si fueras alguna clase de disco.-.Él dijo, sintiendo un tirón bajarle la cabeza, ella se disculpó por lo ocurrido, pero él nunca se quejó.

-No te preocupes, acabare lo más pronto posible antes de que lo pienses. Solo déjame ver que estilo te queda. -. Espera. Dijo ¿Estilo? ¿Ella no iba a peinarlo o sí? Oh no. Zero se estremeció ligeramente, atemorizado por la tortura que Ciel experimentaría en él. Pero fue un alivio, cuando ella noto como tembló por debajo de las sensaciones, haciéndole soltar una leve risita y decir.- Tranquilo. No tengo planeado hacerte ningún tipo de peinado escandaloso y colorido como lo que te hicieron, será tan sencillo que simplemente no lo notaras.

-¿Que te hace creer que no lo hare?

-Porque no tengo planeado acabarlo, y también, porque pienso que no lo quieres acabado, así de fácil.

-...

-¿Qué? ¿No confías en mí? No te preocupes, puedes rezar si quieres.-. Le dijo divertida.

-Olvídalo. Prefiero recibir el daño antes que arrodillarme a suplicarte como un esclavo.

-¡Hey! ¡Nunca dije que eras mi esclavo Zero!, solamente era una broma inocente, tampoco te lo tomes tan mal.-. Ella le dividió el pelo en tres secciones, le paso dos secciones para que pudiese apegar el lazo azul a la cabellera del reploid, lo amarro en un pequeño nudo y pidió que le pasase las otras divisiones.- En realidad no me molesta si no confías en mí, no es de mi impresión, lo único que te pido es que lo juzgues después de que lo hayas visto. A veces se siente horrible que te juzguen sin más.

-... Apresúrate entonces.-. Y ella sonrió, continuando su trabajo manual antes de que el le reprimiese más.

Fue todo un alivio que el permaneciera tranquilo durante todo el tiempo en que paso amarrándole la trenza, cuando de hecho pensaba que lo máximo que el haría seria salirse corriendo de su agarre cuando le mencionó que iba a arreglarlo. Pero por fortuna, sucedió exactamente lo contrario a sus expectativas.

Normalmente Zero no se dejaba tocar con facilidad debido a la cantidad de gente rendida que tenía por los alrededores, por lo que le pareció una sorpresa que estuviese tan tranquilo al momento de amarrarle el listón al finalizar. ¿Quizás se estaba acostumbrando? Nha. Probablemente se debía a que era una humana, quien sabe, pero de que se había portado bien lo había hecho. Aunque curiosamente creyó escuchar alguna clase de ruido parecido a un "prrr" cuando le acomodaba las hebras, esto realmente le aterrorizo, pero lo dejo de lado cuando concluyo que el sonido solo era una parte de los frutos de su imaginación alocada, causada por un enorme consumo de café y horas de sueño saltadas. Necesitaba un descanso, el aire del laboratorio le estaba haciendo oír cosas.

Así que cuando ella termino de enredar las secciones, se aseguró de que el lazo permaneciera visible a la vista de sus espectadores, formando un pequeño moñito poco visible para no causarle muchas molestias al guerrero, y tal como dijo, ella había dejado incompleta la trenza, permitiendo dejar al aire una media sección de cabello suelto volando más arriba de la cintura del reploid.

Quedo satisfecha por al menos recordar un peinado básico después de tantos años sin practicar, así que una vez que aparto sus manos del cabello rubio, saco de uno de sus bolsillos un espejo mediano.

Lastimosamente no tenía otro espejo que usar, por lo tanto, le pidió al reploid que usase la base brillante y lisa de la piedra para reflejar su reflejo una vez que ambas imágenes se encontrasen, de esta manera se le facilitaría al reploid captar su trabajo sin necesidad de voltearse.

-¿Y bien?-. Pregunto, moviendo el espejo hacia el cabello del otro. Las imágenes se reflejaron en la superficie lisa de la piedra y Zero, a pesar de ver solo puro amatista en lugar de su color normal, realmente no tuvo ningún problema para distinguir la trenza.- ¿Te gusta?-. Le pregunto con nerviosismo, esperando que no le dijese que cambiase el peinado porque realmente no se sabía otro más que la típica cola de caballo así-

-Es tolerable-. Dijo, bajando la piedra.

Ciel no pudo sentirse más decepcionada y molesta por tal comentario. Probablemente si hubiese sido estilista en lugar de científica se hubiese sentido peor, pero así era Zero. Casi parecía que nadie podía cambiarle ni la actitud un poquito porque solo sería... "tolerable" para su gusto.

Ella bufo y se apartó cruzándose de brazos.

-¿Realmente nadie puede tocarte el pelo verdad?-. Pregunto con un semblante molesto y divertido.

-NO. Más bien. NADIE puede hacer ninguna cosa ridícula con mi pelo.

-¿Ni siquiera yo?

-...-. Ciel miro sus ojos entrecerrados, de alguna forma se imaginaba que le estaba preguntando: "¿Enserio?" con la mirada, así que simplemente se carcajeo y tomo el reciente trabajo con un alivio inconmensurable. Nunca iba a cambiarlo de opinión, era seguro.

-Oye, no te molestes. Era una broma.

-... Como siempre.

-Jejeje.

-...

-Pero va enserio.-. Se aclaró la garganta y le lanzo una mirada suplicante, antes de frotar el cabello entre sus dedos.- Al menos deja que Alouette lo cuide por ti, realmente me gusta mucho como se ve tu pelo cuando esta brillante y limpio (aunque probablemente a todo el mundo le guste como se te ve a si a diferencia de cuando está lleno de rocas o insectos).

Una mirada, un cruce de ojos, el realmente iba a abofetearse por eso si aceptaba.

-... No me vas a dejar hasta que acepte ¿verdad?

-Es tu manera de convivir con los demás.

-... Jaque.-. Y ella se rio.


Escena extra:

-¿Sabes? Creo que tengo más o menos una idea de quien pudo haberte hecho eso.

-¿Así? ¿Quien?-. Pregunto curioso y atento a sus palabras. Tenía una lección muy importante que enseñarle a ese alguien por eso.

-Ciber elfos. Les gustan las travesuras y las cosas brillantes.***

¿Lo esperaba? No. Simplemente no se lo veía venir, permaneció callado durante una ración cuestionable de tiempo, hasta que finalmente comento:

-Demonios.


Datos extra:

*: Para aclarar mejor la descripción del estilo, tomemos como referencia los penachos, y luego las pelucas del siglo xvii. (Creo que haré un dibujo de ese peinado porque realmente no me convenció mi manera de describirlo).

**: No sé, pero siempre he tenido esta pregunta extraña y estúpida que me deja pensando. ¿Zero se cuida su cabello? No sé, en la saga X su cabello le llegaba hasta los suelos, y en su propia saga solo le llega unas centímetros por debajo de las rodillas (creo), así que me pregunto si con todo eso de las peleas realmente solo porque su cabello sea sintético, no significa que ¿también puede ensuciarse o llenarse de polvo? Pregunta rara, lo sé, no tengo ni idea, porque tuve un sueño respecto a este tema que me inspiro a hacer este fanfic, así que no sé si se podría considerar raro jajaja.

***: No se, pero siempre he pensado que debajo de esa tierna y linda apariencia que poseen los ciber elfos siempre se ocultaba un lado travieso y juguetón, creo que pueden dejarnos pistas de sus actitudes con la pequeña Alouette como una amante de estas pequeñas criaturas en cada uno de los juegos.