Siempre olvido esto en el primer capítulo: Sailor Moon no me pertenece. Tan solo pido prestados sus personajes para mi loca imaginación, una vez declarado eso continuo con la historia.
CAPITULO 2
LA APRENDIZ
Durante las siguientes semanas aprendí el significado de ser el aprendiz de Chronos. Ejercicios de calentamiento por la mañana, correr de arriba abajo por la playa durante horas, levantando pesas de cierta manera para entrenar diferentes grupos de músculos (que ni siquiera sabía que los tenía). Todo esto antes del desayuno.
Después de un baño y el desayuno comenzaba el entrenamiento de mi mente. Yo apenas si sabía leer, pero después del primer mes con Chronos podía leer libros a nivel universitario con facilidad. Después de dos horas de lecturas de material educativo, Chronos y yo nos sentábamos a discutir lo que había leído y que le presentara mis conclusiones al respecto. De vez en cuando Chronos me corregía o ampliaba la información de los libros mientras yo absorbía todo lo que salía de sus labios, sin embargo era hasta después de la comida donde comenzaba en realidad mi entrenamiento.
Durante los primeros días Chronos me mostró varios tipos de armas, sus nombres y sus usos primarios e incluso hizo una demostración de ellos. Pero el siempre, siempre me puntualizo que cualquier cosa podría convertirse en un arma… desde un simple frisbee hasta un bastón de anciana. Yo solamente tenía que encontrar su uso correcto y saber cómo defenderme con ellos.
Después de que Chronos me mostrara las armas que podía usar él comenzó a enseñarme como empuñarlas adecuadamente. Pasamos desde simples cuchillos hasta rifles de francotiradores. Una de las cosas que también me enseño fue como usar estas armas como escudo, las oportunidades de ser descubierta siempre eran altas.
Estaba en mi noveno año de vida y ya había aprendido acerca de todas aquellas armas que podía emplear y ya no usaba libros de texto; ahora leía documentos y artículos con las nuevas teorías formuladas y todo tipo de descubrimientos de la ciencia.
Una de las cosas que también había sido parte de mi entrenamiento durante mi primer año fue la exposición hacia el exterior, salíamos a la ciudad: al cine, parques temáticos y centros comerciales. Probablemente esta parte de mi entrenamiento fue la más impresionante de todas. Siempre había sido una niña indigente que solo podía ver de lejos este mundo, era parte del bajo mundo rodeada de ladrones, prostitutas y vendedores de drogas. Ahora me daba cuenta de que había mucha más gente en el mundo. Incluso mis escapadas a los altos barrios se quedaban cortas ante lo que me mostraban ahora estas salidas.
Ocasionalmente salíamos a comer, pero la mayoría de las veces Chronos cocinaba para nosotros en la pequeña cocina de la casa. Las habitaciones comunes las limpiábamos juntos y cada uno de nosotros se encargaba de sus habitaciones y baño. Yo me quede en la habitación que me había mostrado Chronos desde el primer día de mi llegada y ni por error llegue a ver su habitación, su puerta que estaba opuesta a la mía siempre se mantuvo cerrada.
Eventualmente él me enseño y pulió mis habilidades de ladrona, a abrir diferentes tipos de cerrojos y a entrar sigilosamente a diferentes espacios sin ser notada. En los corredores debajo de la casa jugábamos a las escondidas y tratábamos de sorprendernos. Me aprendí de memoria cada entrada y salida de esos pasajes en todos los niveles.
Cuando cumplí diez años él me llevo por primera vez a una de sus misiones. Dos meses después me encargue de mi primer trabajo bajo su supervisión… fue mi primer asesinato.
Para mis once años siempre lo acompañaba a sus misiones y siempre encontraba mejores maneras de hacerlo. Eso me sorprendía, yo pensaba que con la experiencia que él poseía podría vencerme siempre.
Fue después de un espectacular escape en cual aprendí el verdadero poder de los Hogosha:
Magia.
Chronos me explico calmada y cuidadosamente esto, como si esperara que el conocimiento que a la fuerza había aprendido pudiera quebrarme. Yo sabía que no. Había cosas en el mundo de los Hogosha que había que aprenderlas a la fuerza ya que no había forma de explicarlas, especialmente el conocer la existencia de la magia, las respuestas nunca parecían ser satisfactorias.
Aprendí que Chronos controlaba flujos de energía, él podía cambiar la fuerza de la electricidad de las maquinas sin tener que tocarlas o cambiar cualquier tipo de material y convertirlo en un superconductor de energía. Uno de sus más asombrosos usos de la magia era crear un punto de pura energía y luego enviarlo a explotar a cierto lugar. El resultado, aunque fuera una pequeña explosión, siempre causaba el tipo de daño o desorden que Chronos esperaba. Él solo me mostro este truco una vez.
Mi propia magia, estaba convencida, tenía más que ver con el área de la adivinación, del conocimiento, descubrí que podía ver las acciones de la gente que me rodeaba, o conocer la historia de cierta persona u objeto. Sólo había una sola excepción a mi encantamiento, y era una de las que más me desconcertaba.
Nunca pude encontrar o saber nada sobre mí.
Mi ropa, armas, todo en lo que me enfocaba o estaba cerca de mi era susceptible a mi búsqueda de conocimiento. Solo yo era un punto negro. Eso me dolía, nunca conocí mi verdadera fecha de cumpleaños, solo pude conseguir un acercamiento a la fecha. Nunca pude encontrar nada relativo a mi verdadera familia, o el saber porque me habían abandonado. Aquello que me dolía más era no tener un nombre.
Mi memoria, por más atrás que pudiera llegar, nunca me dio un nombre. Como una de los tantos niños de Mamá Vee nos daban tareas como grupo o simplemente nos señalaban y nos decían que hacer. Nunca nos dieron nombres porque realmente no había una razón para hacerlo. Ocasionalmente uno de nosotros se inventaba un nombre, pero siempre era perdido u olvidado en menos de una semana.
Al principio que vine a vivir con Chronos pensé que él podría darme un nombre. Cuando le pregunte al respecto él solo me dijo algo que yo ya sabía, incluso sin hacer uso de mi aun desconocida magia.
-Darte un nombre? – me pregunto perplejo
-Si – le contesté
Él gruño algo y bajo el libro que había estado leyendo
-Escúchame mi pequeña aprendiz, la mayoría de la gente en este mundo tiene el nombre que les fue dado. Ellos generalmente son libres de cambiar sus nombres a voluntad, sin embargo su primer nombre siempre los seguirá hasta la tumba. Nosotros los Hogosha tenemos una ventaja sobre eso, solo aquellos que logran entrar y ser parte de nuestra hermandad pueden despojarse de su antiguo nombre y escoger un nombre nuevo. Ese será el nombre por el que serán reconocidos, no importan aquellas identidades que inventen para cumplir alguna misión – él se detuvo un momento dejando que sus palabras se asentaran en mi cabeza – elige tu nombre cuidadosamente jovencita. Él será el que te precederá.
Fue cuando comencé a investigar nombres, nombres de flores, nombres atrevidos, todo tipo de nombres… pero ninguno parecía quedarme. Cuando aprendí acerca de la magia fui capaz de reducir mi campo de búsqueda, pero aún así no lograba dar con el indicado. Chronos me sugirió el Partenón Greco Romano. Busque a través de los dioses y diosas de los antiguos, pero los adivinos que encontré no me complacían.
Apolo y su Oráculo de Delfos no era el tipo que andaba buscando. Tirecias y su adivinación me parecían la imagen de viejo decrepito del que Chronos me había salvado. Hecate era una posibilidad pero su cercanía con las brujas me disuadía. Cassandra era solo un gran malentendido a su alrededor por lo que desistí de usarlo.
Finalmente se me ocurrió que si alargaba lo suficiente la definición, que quizás si usando mi magia podría darme la información suficiente y si iba a una de las misiones de Chronos podría encontrar mi nombre o alguna variación del suyo. Pero no funciono, los resultados eran demasiado masculinos para mi gusto… quería algo grande, como una escala planetaria, miré las deidades griegas y decidí ver el lado de los romanos.
Finalmente encontré mi nombre, uno que había elegido yo.
Soy Mercury. Y estoy aquí para quedarme
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No le dije a Chronos el nombre que había elegido, solo que ya había encontrado uno. Yo quería presentarle mi nombre acompañado de un logro. Chronos me dio la oportunidad pronto.
Cuando tenía doce años fui a mi primer solo.
Se suponía que sería una misión tranquila, entrar y salir con una sola persona dentro de la casa.
Porqué las cosas que se suponen deben ser tranquilas nunca lo son?
Mi blanco, un senador que gasta mucho dinero del gobierno en fiestas privadas, estaba en una de ellas cuando lo encontré. La pequeña orgia que estaba alrededor de él contaba con bastante alcohol y drogas, sabía que no podía matarlo sin pasar desapercibida, al menos por las tres chicas que estaban con él. Mi única opción: terminar con todos aquellos que notaran la muerte del senador.
La pequeña botella de vapor con veneno funciono maravillosamente y yo me encontraba lejos del área cuando sus efectos acabaron con mis blancos.
Ahí fue cuando las cosas realmente se complicaron.
Escurriéndome a través de los pasillos oscuros de la mansión evité fácilmente a los guardias que patrullaban la zona. Pero cuando las alarmas comenzaron a sonar las luces se encendieron. Cada luz disponible dentro de la mansión cobro vida y no dejo ninguna sombra bajo la cual pudiera esconderme.
Con mis ropas camufladas en negro y gris resaltaba en todos los espacios… eso era realmente malo.
Me descubrieron en dos ocasiones y dos veces me deshice de ellos, lo que me permitió salir de la casa, pero al llegar al jardín me di cuenta de que el exterior estaba plagado de guardaespaldas y mi punto de escape estaba siendo rodeado, me descubrieron, así que corrí en dirección contraria y fui a dar a un pequeño puerto con salida al mar.
La buena noticia es que soy muy buena nadadora.
De alguna manera durante mi entrenamiento, dejando de lado que nunca había puesto un pie en ningún tipo de cuerpo de agua, rápidamente aprendí a nadar. Algunas veces durante mi tiempo libre me iba al océano y nadaba, nunca me importo en que temporada nos encontráramos o que tan helada estuviera el agua, de hecho entre más helada estuviera más disfrutaba el nadar en ella.
Al tiempo de este asesinato estábamos en medio del invierno y grandes trozos de hielo habían sido vistos en el mar. Todo eso era más divertido para mí.
Me lance al agua e inmediatamente supe hacia donde nadar, no salí a tomar aire ya que las balas entraron detrás de mí, seguí nadando hacia donde una voz dentro de mi cabeza me decía, una voz extrañamente familiar.
Llegue a un pequeño muelle un poco al sur de la casa en donde vivía con Chronos.
Él estaba ahí esperándome, me ayudo a salir del agua. Cuando finalmente respiré de nuevo me encontré sacando agua de mis pulmones, como si fuera la cosa más natural en el mundo. No me estaba ahogando, no respiraba rápidamente tratando de llevar aire a mi cuerpo. Vi el reloj para calcular el tiempo que estuve bajo el agua. Fue más de una hora. Una hora en la que no salí a tomar aire. Y lo hice sin pensarlo.
Chronos se sentó junto a mí a la orilla del muelle y yo comencé a temblar y me recargue en su hombro. Nunca había tenido frio en mi vida, siempre me había sentido cómoda en temperaturas en las que otras personas cargaban abrigos y bufandas, pero en ese momento sentía como si algo estuviera muy mal conmigo, que de repente me había convertido en un anfibio… una mutante
-Qué está mal conmigo? – llore en su hombro
-Nada – me contestó él – está es una pequeña diversificación de tu magia. Tú crees que porque sólo me has visto usar un tipo de magia solo te correspondía una? Que todos estamos limitados a una sola cosa? Tú tienes una dualidad. Conocimiento y… - se detuvo un momento – frío y agua hacen… hielo. Conocimiento y Hielo.
Cuando le dije acerca de mi nombre Chronos se rió, fue algo que me sorprendió, no estaba acostumbrada a escucharlo muy seguido. Otra cosa que me sorprendió fue nuestra cercanía.
-Se decía que Mercury era un poco frío con aquellos que no le gustaban. Tal vez eso era porque él era un tramposo – fue todo lo que dijo de mi nombre.
Después de un rato regresamos a nuestra casa y continuamos con nuestras vidas. Chronos me dijo que había abierto una cuenta a mi nombre con los fondos de mi primer trabajo. Luego él me enseño el lado práctico de ser un Hogosha: como obtener tu blanco y tu dinero.
Por un tiempo trabaje independientemente, ganando fuerza y conocimiento de mis expediciones sola, Chronos revisaba cada uno de ellos y me seguía enseñando más acerca del negocio de la muerte.
Fue poco después de mi primer solo, el cual desde mi punto de vista había sido un total desastre, que Chronos me llevo con él a una misión muy peculiar.
A diferencia de otras veces en las que él me había llevado, ahora no me dijo nada acerca de nuestro blanco hasta que estuvimos bien escondidos en lo más alto del salón de eventos, desde donde teníamos una buena vista del largo salón así como de los meseros y cocineros que preparaban los alimentos y bebidas de la aparente fiesta.
-Esta es parte de la residencia de Michael Walters, un hombre adinerado que hace algunos negocios "grises" con uno que otro desalmado, nada malo en realidad. Su familia tiene varias empresas de gran renombre – me informo Chronos.
Pensé acerca de lo que me acababa de decir
-Él no es nuestro blanco
Chronos asintió levemente
-Es correcto, en parte
Eso llamo mi atención
-En parte?
Chronos hizo una media sonrisa
-Sí, veras él no es nuestro blanco – él me hizo señas para que observara a los invitados que comenzaban a llegar. Rápidamente ubique a Walters y use un poco de mi magia para ver qué era lo que estaba pasando.
Vi a Walters a través de uno de sus invitados, de uno de sus mejores amigos en realidad. Al principio eso me inquieto. Él quería que matáramos a uno de sus amigos o su amigo lo quería muerto? Pero luego continúe buscando, vi un poco más dentro de él para saber qué era lo que él esperaba de nosotros.
Walters había descubierto que un grupo de naturistas "abraza-árboles" obsesionados con salvar la "forma pura" de la naturaleza había contratado a un joven asesino. La información se la había proporcionado un ex integrante de ese grupo, mismo que ahora estaba bajo la custodia de Walters, para mantenerlo a salvo.
Parpadee varias veces
-Estamos aquí para mantener a alguien a salvo? Para evitar que sea asesinado?
Chronos asintió de nuevo
-No creas que porque tú trabajas con la muerte no puedas trabajar también con la vida. Lo mejor que hay para detener un asesino no es más que otro asesino. Pero eso no es de lo que debemos preocuparnos ahora. No pude encontrar quien fue la persona contratada para hacer el trabajo. Lo mejor será que te apliques para encontrar a esa persona.
Asentí y después de una leve mirada al rifle en las piernas de Chronos comencé a hacer un leve "escaneo" en la multitud; no buscaba información sino un sentimiento, una sensación en particular. La encontré. Cuando acompañaba a Chronos a alguna de sus misiones él siempre emitía esta sensación de muerte. Ese fue el sentimiento, la sensación que había buscado en el salón repleto de desconocidos. Después de "escanear" a los invitados no me preocupe más por ellos, después de todo ellos solo atendían a una invitación. Fue en los músicos, meseros y todas las personas empleadas para ese baile en las que me enfoque. Por experiencia personal sabia lo fácil que era mezclarse con ellos para poder concretar una misión como esa.
Finalmente, cerca del final de la fiesta vi a un mesero salir de la barra y dirigirse directamente hasta el grupo donde Walters se encontraba, llevaba una charola llena de bebidas.
Ese hombre apestaba a muerte.
Tranquilamente toque a Chronos en el hombro y apunte al mesero. Él salió de su leve estupor y levanto el rifle de sus piernas, apunto tranquilamente. Justo cuando el asesino disfrazado le ofrecía una copa a Walters Chronos disparo.
El silenciador hizo un pequeño ruido al disparar su proyectil y vi al asesino llevarse las manos al cuello para después caer pesadamente al suelo.
Chronos y yo salimos rápidamente del edificio. Misión cumplida.
Mientras caminábamos por los jardines aledaños, alejándonos de la escena del crimen le pregunte a Chronos que como podía estar seguro de la identificación que yo había hecho del asesino.
El joven asesino en realidad era un aprendiz de los Hogosha, como yo, quien aparentemente había tomado esta misión sin consultar con su maestro y por lo que se veía el aprendiz aún tenía mucho que aprender de su maestro, pero ahora ya no recibiría ayuda alguna de la hermandad.
El asesino había planeado darle un vaso lleno de veneno a Walters, pero no había tenido oportunidad de acercarse hasta casi al final de la fiesta, fue por ello que se entretuvo demasiado en la barra, para poder poner el veneno en el trago adecuado.
Las autoridades iban a tener un día de campo con el fallido asesino, ya que el hombre llevaba consigo la comisión de su trabajo por escrito y de la manera más tonta cargaba el pago de su trabajo en una mochila que había dejado en su ruta de escape.
Ahí fue cuando comprendí porque Chronos había usado dardos con sedantes en lugar de las balas habituales.
::::::
Cuando cumplí catorce años Choronos me llevo a la base principal de la hermandad de los Hogosha en América. Ya había estado en ese lugar antes pero nunca había pasado más allá de la Armería. Ahora nos dirigíamos al Cuarto de Forjado.
La Armería era una clase de museo que mostraba las armas de grandes Hogoshas muertos, que servían de inspiración para las nuevas armas. Siempre me sentí atraída a un viejo arco que guardaban ahí, Artume era el nombre del Hogosha al que le perteneció.
El Cuarto de Forjado, en contraparte, era la parte activa más importante de la hermandad. Era una gran fabrica con muchas maquinas de diferentes tamaños y usos. Se dividían en tres grandes ramas: La Forja de Aprendices, en la cual trabajaban los jóvenes aprendices con sus maestros y hacían armas comunes y sencillas. Era la cara de la parte legítima de la hermandad, ya que se dedicaban a vender esas armas a diferentes gobiernos. De ahí se sacaba la mayoría del dinero para mantener la fachada de la base secreta. La segunda rama era la Forja de Reparación, debido a la naturaleza de nuestro trabajo muchas de las armas eran hechas a la medida del dueño y algunas veces se dañaban, en esta área trabajaban verdaderos maestros que aparte de reparar estas armas se dedicaban a crear nuevas y mejores armas, así como de los diseños especiales de algunos Hogosha. La última rama era la más especial de todas: la Forja de Marcas.
Un Hogosha era conocido por una marca particular que llevaban en alguna parte de su cuerpo. Black, quien visitaba a Chronos algunas veces para intercambiar noticias me enseño una vez su marca: un pequeño cuervo negro tatuado detrás de su hombro derecho. La marca no tenía que ser un tatuaje, podía ser alguna quemadura o deformidad…pero debía ser permanente. Uno no podía simplemente dejar la responsabilidad de ser un Hogosha. Ser un Hogosha era algo para siempre.
La Forja de Marca sólo podía ser usada por un maestro forjador bajo la petición específica de un Hogosha para su aprendiz. Las marcas que ahí se hacían generalmente eran para los aprendices o para usarse como instrumentos de mutilación. Últimamente la mayoría prefería tatuarse.
Ahora sabía exactamente para que habíamos viajado a la base.
Era muy temprano por la mañana, pero sabía que el Cuarto de Forjado estaría colmado de actividad. Chronos y yo comenzamos nuestro viaje de la manera que nadie podría creer: simplemente caminamos a través de los corredores que estaban debajo la ciudad. En algún momento de nuestro recorrido habitual Chronos nos transporto de Seattle a Quebec, tomando menos de cinco minutos recorrer la distancia entre ambas ciudades.
Como deseaba poder teletransportarme.
Arribamos como nos habíamos ido, caminando entre pasillos. Eventualmente encontramos el Cuarto de Forjado. Como había supuesto todas las forjas estaban trabajando, excepto la Forja Maestra, la caldera no estaba ni siquiera tibia. A un lado de ellas vi a dos personas recargadas tranquilamente.
"Escanee" ligeramente a las dos personas. El mayor de ellos era el Maestro Forjador, hombre venerable y respetado. Varios Hogosha llevaban sus armas y sus marcas, pero siempre estaba abierto a las sugerencias de los demás. El joven a su lado, rondando los veintes, lleno de ideas exuberantes pero sin las habilidades para llevarlas a cabo.
Así que mi maestro nuevamente contaba con el "as" debajo de su manga.
-Saludos Maestro Vick, sr. Scott – los salude cuando nos acercamos más a ellos, inclinando ligeramente mi cabeza, ellos se sorprendieron ya que nunca nos habíamos visto antes. Sonreí – yo soy Mercury
Chronos saludo a su manera, asintiendo levemente con su cabeza, mientras los dos forjadores se recuperaban de su sorpresa. Eso era algo extraño. Ellos le habían pedido a Chronos que no me dijeran sus nombres?
El Maestro Vick fue el que respondió a mis dudas
-Ahora sí creo en las historias acerca de sus asombrosas habilidades Mercury. Yo le pedí a Chronos que retuviera nuestros nombres para poder probar dichas historias
Eso también lo sabía. Pero era tiempo de hacer negocios no espectáculos
-Así que usted es quien me hará mi marca?
Scott intervino en esta parte
-De hecho fue un esfuerzo combinado, yo lo diseñe y el Maestro Vick se encargo de llevarlo a cabo
El hombre mayor sólo asintió
Tome aire y lo deje ir lentamente
-Bien, entonces deberíamos continuar con nuestros negocios, no lo creen caballeros?
Los dos forjadores intercambiaron miradas y luego miraron a Chronos
-Tú eres un verdadero Maestro Hogosha, has entrenado a tu aprendiz bien? – pregunto el Maestro Vick
Chronos respondió
-Yo soy Chronos, un verdadero Maestro Hogosha de la Hermandad. Yo he entrenado muy bien a mi aprendiz y ella ha elegido el nombre de Mercury para ser su único y verdadero nombre
El Maestro Vick asintió y Scott continuó con el rito
-Tú, quien ha elegido el nombre de Mercury, estás de acuerdo con olvidar tu antiguo nombre y abandonar cualquier otro nombre que uses de ahora en adelante para lograr el propósito de nuestra misión?
Yo asentí
-Sí, estoy de acuerdo
El Maestro Vick continuó
-Entiendes que al tomar esta Marca, diseñada por la Hermandad, tú jamás podrás alejarte de la profesión de un Hogosha?
-Lo entiendo
Los dos se inclinaron con solemnidad y se dirigieron a la puerta que estaba detrás de ellos. Chronos y yo los seguimos.
Sería en esta habitación donde me sería dada mi Marca y el nombre que llevaría hasta mi muerte. Era extraño que a pesar de la importancia de esta pequeña habitación no contara con un nombre especial. Era pequeña, comparada con las otras áreas, tenía una pequeña forja, un espacio para tatuajes y un baúl grande pegado a la pared. La forja estaba apagada y le sobresalían un par de varillas. El Maestro Vick tomo una de esas varillas y se encaminó al baúl. Al abrirlo un aire frío se escapo de él y pude sentir algo del poder que estaba dentro. El Maestro Vick manipulo cuidadosamente la varilla dentro del baúl e hizo que un pequeño objeto quedara fijado en la punta. La varilla era ahora como una barra de marcado de hierro.
No pude distinguir el símbolo al final de la barra, pero pude sentir algo de poder irradiando de la pieza, algo me dijo que no se trataba de simple fierro.
Entonces el sr. Scott estaba a mi lado y me señalaba que me quitara mi camisa. Lo hice y Eric, su nombre me vino a la mente de repente, se sonrojo demasiado. Apenas le entregue mi camisa cuando el Maestro Vick removió la barra de marcado del hielo seco en el que la había puesto por unos instantes.
Las marcas de hierro caliente, usadas en el ganado, queman una parte de la piel y la marcan de por vida, mostrando a todos a quien le pertenece. Las marcas frías son diferentes, no dejan esas marcas…queman…pero luego se desvanecen y el pelaje del animal vuelve a crecer, como si nunca hubieran existido.
El Maestro Vick se acerco rápidamente a mí, pero antes de que pudiera aplicar la barra en mi cuerpo pude escanear el objeto que irradiaba ese poder.
No estaba hecho de algún material que yo conociera y tenía la forma del símbolo de Mercurio: un círculo con una antena en la punta y una cruz en la parte de abajo. Pero a detalle llevaba intrincados diseños y símbolos que era de donde irradiaba el poder de ese desconocido metal.
La Marca completa irradiaba los poderes del Conocimiento y el Hielo.
Todo esto lo sentí en menos de un segundo, comencé a preguntarme si el diminuto e intrincado diseño de la Marca se quedaría en mi piel, si se distinguiría, fue cuando el Maestro Vick lo presionó contra mí.
Todo lo que pude sentir fue el frío. Sé que ahora hace frio afuera y que la mayoría de la gente usa suéteres y bufandas para resguardarse de él. Sin embargo el frío no es incomodo para mí y, asumí, que esta pieza fría no me causaría ningún dolor. Pero esta Marca, esta pieza de extraño metal, enfriado a temperaturas bajo cero, dolía… de verdad dolía. Y parecía durar para siempre, también.
Estaba alrededor de la segunda eternidad de insoportable dolor cuando me di cuenta que ese dolor no provenía del frío en sí, sino del metal que lo estaba transfiriendo. Me estaba resistiendo a algo, inconscientemente me resistía al metal desconocido. Que podría pasar, me pregunte, si yo me abriera a esa cosa que parecía entonarse con mis poderes? Que brillaba con ellos?
Así que lo hice.
El dolor desapareció al instante, se convirtió en algo muy diferente. No era algo placentero en ninguna forma que yo conociera, pero era como si ese algo me completara de una manera que apenas podía comprender. Una alegría inmensa me invadió al tiempo de tomar dentro de mí esa esencia especial que conformaba la Marca…mi Marca.
Me sentí como si estuviera mundos aparte de la pequeña habitación en la que mi cuerpo se encontraba. Me sentí maravillosamente helada, aunque con la presencia de algo terriblemente caliente muy cerca de mí. Ahora sabía que ese metal del que estaba hecha la Marca provenía de mí desde un principio, y que ahora estaba regresando a donde pertenecía.
Despacio, muy despacio, regrese a la tierra y me encontré con dos hombres mirando preocupados mi figura recostada… pero donde está Chronos?
Al ir recuperando mis sentidos y mis alrededores me di cuenta de que el piso es demasiado suave debajo de mi cabeza y duro en el resto de mi cuerpo. Parpadee al ver la cabeza de Chronos mostrándose por encima de mí.
-Dame alguna advertencia de que vas a ir a navegar por los cielos, podrías Mercury? – la cabeza encima de mí me dijo.
Oops. Me di cuenta de que mi cabeza está sobre su regazo y que sólo mi bra está cubriendo mi torso.
-Hey, pervertidos! – rápidamente le arrebate mi camisa de las manos de Scott y trate de ponérmela lo mejor que pude mientras continuaba mis maldiciones sobre "dar shows gratis"
Al acomodarme la camisa vi que Scott sonrojarse terriblemente y el Maestro Vick está viendo lo que sea excepto a mí. Me volteo a ver a Chronos y él esta sonriendo. Le frunzo mi ceño pero el solo levanta sus manos y las sacude como un gesto de rendición.
-Solo recuerda lo que dije sobre navegar en el cielo y tú no tendrás de nuevo este problema – me dijo
Me pregunto qué significa "navegar en el cielo" mientras fajo mi camisa cuando siento algo nuevo sobre mi piel
Jaló la camisa un poco y alcanzo a ver algo…brillante?
Es el símbolo de Mercurio, mi símbolo ahora, y parece como si de verdad tome el metal por completo. Veo fijamente a la barra de marcado, aún en las manos del Maestro Vick, pero ya no resalta como lo hacía antes, ya no emite ese poder. Bajo de nuevo mi vista hacia mi abdomen, cerca de la cadera al lado derecho y recorro con mi mano el símbolo. Es suave, y se mueve junto con mi piel, parece que solo es una capa más sobre ella, a menos de que la presione, que es cuando se siente el metal debajo del símbolo, contenido dentro de mi cuerpo, al menos el noventa por ciento del metal esta bajo mi piel.
Continuo sintiendo el símbolo de metal que ahora se encuentra en mí y me encuentro que los diseños y símbolos que se veían en la barra de marcado estaban ahora sobre mi nueva piel. Y eran aún hermosos, demasiado hermosos pensé.
Antes de que continuara con esto por más tiempo Chronos hablo, sacando a los dos hombres de su estado de sorpresa… o shock
-Bueno eso es algo un poco original. Justo lo que se esperaba – al voltear a verlo asombrada por dichas palabras, él continua – creo caballeros que algo como esto debe ser guardado lejos de ojos y oídos curiosos
El Maestro Vick se tensa ante eso y responde
-Por supuesto, es por eso que llevamos a cabo el ritual en este lugar secreto, debemos continuar pues? – y nos señala la puerta hacia las fraguas
Chronos y yo nos despedimos del Maestro Vick y el señor Scott, el hombre más joven se ve un poco fuera de sí.
-Espero que él no maneje ninguna herramienta peligrosa por el momento – le dije a Chronos mientras nos encaminábamos a la red de pasillos.
Chronos sólo asintió y continuó caminando. De repente algo me "jalo" de la realidad, sacudió mi ser, comencé a temblar y caí hacia el suelo. Chronos estaba en un instante junto a mí, ayudándome a calmar mi respiración y a sentarme.
-Qué – jadee – qué fue… eso?
Él asintió y continúo sosteniéndome. Sentí a mi cuerpo entrar en shock y rápidamente una gran debilidad se apodero de mí
Mientras Chronos me ayudaba a incorporarme respondió mi pregunta
-Esa fue mi teletransportación, te sientes bien?
Asentí temblorosamente
-Porqué nunca me sentí así antes? Puedo jurar que me sentí "fragmentada" a través de otra dimensión
Chronos asintió
-Eso es lo que hago, pero suelo minimizar el efecto para quienes viajan conmigo. Creo que absorbiste toda la magia que contenía tu pluma transformadora y eso ha incrementado tus habilidades, temporal o permanentemente.
Estoy demasiado temblorosa y sorprendida como para cuestionarlo acerca de la "pluma transformadora" por lo que lo dejo que me guie de regreso a nuestra casa, nuestro hogar.
