CAPITULO 4
LA NUEVA
Haruka se encaminaba hacia su casa, pensando en la dificultad del examen que apenas paso el día de hoy; además las quejas de sus jóvenes amigas aun resonaban en su cabeza. A ella que le afectaba que hubiera una nueva compañera en su clase?
Ella sabía que debía interesarse aunque fuera un poco, ya que la última vez que nuevos alumnos aparecieron en la escuela, trajeron varios problemas con ellos. Pero un enemigo, aunque fuera uno diferente, no realizaría la misma estrategia, o no? Además los ataques habían iniciado justo después de su llegada no tiempo después de que se mostraran.
Haruka no sabía que pensar acerca de las historias que había escuchado de sus amigas, de las tres que compartían clases con la "Reina del Hielo" como la habían nombrado. Personalmente creía que la mayoría de esas anécdotas eran inventadas. Algunas veces Minako y Makoto podían ser tan exageradas como lo era Usagi normalmente. Pero claro, eso estaba más allá del punto.
Por lo pronto esta nueva chica, Ami Mizuno, no representaba una amenaza para Haruka Tenoh.
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Michiru comenzaba a arrepentirse de no haberse ido a casa con Haruka. Se estaba volviendo demasiado aburrido escuchar a Makoto hablar sobre los mismos chicos una y otra vez con Minako mientras Rei y Usagi peleaban quien sería la primera en jugar el video juego de Sailor V. A Michiru esto le parecía algo obsesivo el hacer algo así, puesto que tenían sentada a un lado de ellas a la mismísima Sailor V.
Pero tal vez solo era la forma en la que ellas se relacionaban o como solían hacerlo antes. Eso la llevaba a pensar en la relación que existía entre ella y Haruka, ya que ellas habían sido pareja en su vida anterior y se habían vuelto a unir en esta vida antes de encontrar que las dos eran Sailor Scouts.
Al principio había sido algo extraño, luego cuando sus familias se enteraron… no les quedo más alternativa que irse a vivir juntas, algo extraño para dos chicas de su edad, pero ambas estaban acostumbradas a estar solas. Sus familias siempre estaban encerradas en sus trabajos y viajes de negocios por lo que siempre fueron relegadas. Tal vez eso también les ayudaba a comprenderse mejor.
Pero esa línea de pensamientos la estaba deprimiendo, además sabia que al ser parte del equipo de las Scouts la distanciaría de su familia, sentía escalofríos al pensar que diría su familia si se enterara que ella era la Senshi de la Gracia y el Agua. Y ella sospechaba que no era la única Senshi que sentía esos escalofríos.
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Rei Hino estaba contenta con haber regresado a su casa, al templo. Especialmente después de la pelea que tuvo con Usagi sobre el juego de video de Sailor V.
No era que a ella no le cayera bien la rubia, era sólo que su Princesa tenía "algo" que la hacía reaccionar de esa manera, que hacía que perdiera los estribos más rápidamente.
Algo así como Haruka se encargaba de molestar a cada rato a Michiru, pero a ella le gustaban los CHICOS y mucho. Realmente. Ella no estaba bromeando al respecto.
-Arrrgh – gruño
Definitivamente no se estaba calmando al pensar al respecto
-Rei!
Volteo rápidamente para buscar el origen de la voz que la llamaba
-Si abuelo? – preguntó
El hombre mayor encamino sus pasos hasta donde estaba la joven aprendiz de Miko. Se suponía que ella debería estar barriendo las escaleras, no arrojando las hojas secas de un lado a otro sin sentido
-Sabes, este trabajo está diseñado para darle paz a tu mente mientras le da a tu cuerpo un suave y melódico ritmo de movimiento Rei
Él hombre señalo con su mentón la escalera mirando fijamente los lugares donde las hojas habían aterrizado y formaban montones desiguales
-Tú normalmente no haces trabajos tan malos... dime que ocupa tu cabeza el día de hoy mi querida nieta?
Rei suspiro
-Nada abuelo. Absolutamente nada
El viejo Sacerdote asintió de nuevo
-Entonces creo que lo mejor será que vuelvas a empezar tu trabajo y lo hagas mejor en esta ocasión
Mientras Rei volvía a la cima de las escaleras junto con su abuelo, ella comenzó a pensar sobre todas las cosas que podría estar haciendo en ese momento, en lugar de barrer escalones llenos de hojas secas. Cosas como la de librar al mundo de esos estúpidos monstruos que podrían estar atacando en cualquier momento.
Ella busco entre sus ropas el comunicador que luna finalmente les había dado a cada una de ellas, esperando en contra de toda esperanza que alguna de sus amigas hubiera encontrado uno de ellos y llamara por ayuda. Cualquier cosa para poder dejar de hacer esas inútiles trabajos.
Pero la salvación no llego y Rei tuvo que guardar el pequeño aparato en su bolsa nuevamente. Comenzó a recordar el día que Luna recordó casi por accidente que contaban con comunicadores para ellas y como por arte de magia los hizo aparecer de la nada, junto con un tipo de pequeña computadora que ella insistía que era vital para su trabajo.
Rei no lo creía así, dado que después de que todas la revisaran nadie pudo siquiera abrir dicho aparato, mucho menos poder darle algún uso. Pero los comunicadores trabajaban bien, hubiera o no computadora.
Para todas aquellas preguntas que Luna y Artemis no pudieron contestarles, ellas trataron de obtener respuestas de las misteriosas Senshi que aún no se les habían unido.
Eso había sido todo un desastre.
Sailor Pluto y Sailor Saturn estaban obligadas a presentarse cuando la Princesa las llamara, por razones bastante obvias. Las primeras dos veces que Sailor Moon las llamo había sido en el calor de la batalla, con miles de vidas de por medio.
La tercera vez que las llamaron fue poco después del ataque final de Ali/Ann, ellas no habían estado en la pelea. Fue Sailor Saturn la que acudió ante el llamado de Sailor Moon. Ella miró alrededor, luego fijo su atención en las Scouts y comenzó a agredirlas verbalmente hasta que casi les arranco las cabezas a punta de gritos y regaños.
Ellas aprendieron que nunca deben llamar a las misteriosas Scouts a menos de que fueran necesarias en la batalla.
Fue sacada de sus recuerdos por gente que iba subiendo por las escaleras y ella se hizo a un lado para dejarles pasar. Al seguir a esas personas no pudo evitar notar que los escalones estaban nuevamente cubiertos de hojas.
Suspiro nuevamente y se pregunto que si había algo que la Senshi de la Pasión y el Fuego podría hacer para poder escaparse de tener que barrer las escaleras de nuevo. Tal vez podría convencer a Makoto para que fuera a ayudarla.
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Ella estaba aburrida y cansada, después de que todas se habían reunido sin planearlo en los videojuegos, Makoto se había retirado directamente a su casa con la intención de irse a dormir.
Pero tenía tareas que hacer, y como cualquier estudiante cumplida, ella se puso a hacerla. El problema con la tarea, como siempre, era que le recordaba a la escuela. El problema con la escuela, en su opinión, era la nueva alumna, ella Mizuno Ami, a quien ya se le había dado el nombre de la "Reina de Hielo" en algunos círculos.
No que a la Senshi de la Naturaleza y el Rayo tuviera alguna prueba que comprobara ese sobrenombre. Tal vez la chica era demasiado tímida y no estuviese acostumbrada a interactuar con las demás personas. Por otro lado Mizuno-san había puesto muy poca atención a las clases, como si fueran viejas noticias… algo que ella ya supiera desde hace mucho tiempo. La única materia en la que Mizuno-san mostro interés había sido la de historia. Y se entrego a ella como si fuera algo completamente nuevo para ella, toda una nueva experiencia. Pero no podría haberlo sido, o si?
Ella sacudió la cabeza, no era ese el momento para estarse preguntando cosas sobre esa persona. No era como si ella se atreviera a juzgar a las personas sin conocerlas, o sospechar de aquellos que no calzaran en el molde, que fueran diferentes; pero Mizuno-san sabia de todo acerca de las matemáticas, las ciencias y todo lo que se le pareciera; pero quedarse totalmente en blanco tratándose de Historia Japonesa… eso levantaba algunas preguntas sobre la chica.
No que algo de eso fuera de su incumbencia, y la chica se veía agradable aparte del hecho de que era una enciclopedia con piernas.
Excepto cuando se trata de Historia.
Makoto frunció el seño
-Tal vez si le preparo algunas galletas, ella podría relajarse y abrirse un poco – hablo en voz alta.
Tal vez podría ser una buena idea incluir a la Senshi de la Justicia y Energía (aunque ella se autoproclamaba la Senshi del Amor también) en sus planes.
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Minako no estaba feliz.
Ser corregida en clases no era nada nuevo para ella, pero ser corregida en cada una de las clases, en casi todas las materias por la misma persona si lo era.
Esa persona era la chica nueva. Nada interesante que verle, ella solo media 1.58 de altura, de piel pálida y que parecía confundirse con las paredes en cualquier oportunidad. Pero ella no se daba esa oportunidad.
Cada vez que aparecía una pregunta difícil o una que nadie pareciera comprender ella la contestaba sin pestañear. Esa y otras tres cosas habían llamado la atención de Minako.
La primera fue algo que todos habían notado acerca de ella: su cabello. Minako sólo había visto a otra persona con un cabello como el de ella, y ese era el cabello ondulado y turquesa de Michiru. El cabello de Mizuno-san, sin embargo, era de un brillante, gélido, azul. Ese color había activado algo en su memoria, pero no podía saber exactamente que, era algo que le rehuía, que no quería mostrársele.
La segunda cosa era su acento. Definitivamente era algo que no sonaba como algo que Minako hubiera escuchado en Japón. Pero si sonaba ligeramente como algo que ella había escuchado en Inglaterra.
Acerca de la última cosa que le llamaba la atención, y no se habría dado cuenta de haber llegado tarde como usualmente lo hacía, fue que ese día al llegar a tiempo a la escuela vio a Mizuno quitarse sus botas en la entrada.
No el tipo de calzado que una chica de la secundaria usara.
Ella hubiera hecho una inspección más cercana acerca de ese calzado tan inusual, pero había muchos estudiantes alrededor como para poder pasar desapercibida.
Minako suspiro y miro al reloj. Al menos era casi la hora del receso. Se pregunto cómo reaccionaría su ocurrente líder ante la llegada de la extraña nueva estudiante.
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Usagi estaba segura de una cosa respecto a Mizuno-san, y eso era que la chica necesitaba un amigo. Como podría ella, una extraña en una escuela diferente, sentirse cómoda si no estaba en el ambiente confortable en el que había crecido?
Uno podría decir que Usagi tenía una perspectiva muy diferente al de la mayoría de las personas.
Mientras se encaminaba al patio, como la mayoría de sus compañeros, ella ya tenía un destino específico en mente. Un árbol cerca de la barda que no era muy frecuentado. Ese árbol era, desde ayer, el lugar donde Mizuno Ami iba a desayunar durante el receso.
Usagi planeaba cambiar eso. Después de todo en el receso era la oportunidad más conveniente para hacer amigos y quien en la escuela necesitaba un amigo más que nada?
Al menos eso era lo que pensaba Usagi Tsukino.
Ella vio a la chica de cabello azul caminar con su desayuno hacia el árbol mientras observaba a sus amigas dirigirse al punto usual donde ellas compartían el receso. Ella las saludo a lo lejos para después correr para alcanzar a su objetivo.
Antes de que Usagi recorriera la mitad del camino hacia la chica solitaria, ella sabía que Mizuno-san se había dado cuenta de su acercamiento. Sin embargo eso no hizo que ella se desviara de su meta.
Las dos se encontraron debajo del árbol que se había convertido en el lugar de almuerzo de Mizuno-san. Usagi decidió que sería lo más amigable que pudiera ser.
-Hola! Soy Tsukino Usagi!
La completa falta de respuesta, aparte de la poca atención que le prestaron, fue lo único que recibió. Ella decidió que tenía que ser más arriesgada, que debía presionar más.
-Errr… te gustaría venir a desayunar con nosotras?
Y hey! Ante esto obtuvo una respuesta
-Porqué?
Bueno, más o menos… al menos eso parecía
Pero a Usagi parecía no importarle, por lo que continuó
-Porque quiero que desayunes con nosotras así no tendrás que hacerlo sola, porqué tienes que ser tan solitaria, alejada de los demás?
La chica del cabello azul apenas si sacudió su cabeza de manera negativa para contestarle
-No soy solitaria. Yo…
Pero la rubia no espero por la respuesta, pensó que tal vez la chica no quería interrumpir el desayuno de sus otra amigas o ser la extraña en el grupo por lo que se decidió a usar su arma secreta para situaciones como esta.
Enfrentar al oponente con la situación final.
Fue por lo que Usagi la interrumpió
-Tonterías, tú vienes con nosotras!
Y de inmediato tomo la mano de la chica más baja y comenzó a llevarla hasta donde estaban Naru, Makoto y Minako.
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Poder.
Es en la única cosa que podía pensar o sentir cuando ella toco mi mano.
Cómo un gran poder como este podía ser contenido tan silenciosamente que necesito de un contacto directo para poder mostrarse ante mí, yo que estoy en relación directa con todas las fuerzas que están a mi alrededor?
Oh, espera. Olviden el poder mágico… vean con que fuerza ella me está arrastrando por todo el patio de la escuela!
-Espera!
Ella se detiene, se voltea y me mira directamente… de repente se ve muy arrepentida de sus acciones
-Porqué? – pregunte de nuevo
Creo que le estoy encontrando un gusto tremendo a esa palabra últimamente.
Ella arruga su linda frente y hace pucheros
-Porque solo quiero que todos seamos felices juntos, creo. Además tú no tienes que andar por tu lado sola, tú puedes venir con nosotras y ser nuestra amiga!
Ella saluda de lejos a sus amigas, quienes nos esperan debajo de un árbol a cierta distancia
Suspiro. Nueva pregunta. Cómo tal poder puede ser contenido en este ser tan puro? No hay en ella nada de corrupción, no hay dobles caras, ni significados ocultos en ella. Ella es… una Inocente.
Sí, eso le queda perfectamente.
Con mucho cuidado tomo su cara entre mis manos, tratando de regular la reacción dentro de mi ante tanto poder… tanta magia.
- Tú eres inocente – sip definitivamente le calza – pero yo no lo soy. Tú eres pura y sin mancha alguna, yo estoy destinada a andar en un camino muy diferente. Yo no llevare a alguien como tú por mis caminos, y eso es exactamente lo que pasara si te acercas a mí – solté su rostro y gentilmente la empuje en la dirección en la que estaban sus amigas.
– Ve con aquellos que comparten tú luz, y déjame a mí en paz con mi oscuridad.
Ella arrastro sus pies hasta donde le indique, ocasionalmente volteando hacia mí.
Suspire de nuevo y me regrese a mi lugar a continuar con mi desayuno.
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-Bueno. Esa fue una confrontación interesante
Ojos vigilantes de un color rojizo, enmarcados por una larga cabellera verde oscuro que flotan entre dos grandes pilares. La dueña de la hermosa cabellera se levanta de su lugar y se estira, mostrando su alto y delgado cuerpo cubierto en un oscuro traje de Sailor Senshi. La mujer se detiene unos momentos y hace señales hacia la niebla que rodea el lugar.
Sin escuchar los pasos en tan enorme y vacio lugar una mujer aparece en la espalda de la Scout, por unos momentos ninguna de las dos intercambia palabra alguna. La segunda mujer de larga cabellera blanca se acomoda algunos mechones que escaparon de su peinado y habla de manera suave, como si no quisiera romper el confortable silencio en el que se encontraban.
-Qué tal estuvo la reunión?
La Scout inclino su cabeza por un momento para luego responder.
-Mejor de lo que creí, mejor de lo que Nanami predijo. Ella dijo que Mercury podría poner a la Princesa en la lista de "Personas-que-jamás-volverán-a-molestarme-de-nuevo" – volteo a ver a su acompañante para luego continuar – tú sabes que ella no deja que esa lista sea muy larga.
La mujer de cabellera blanca se rió
-Creo sinceramente que mi otra mitad nunca la hubiera dejado ir tan tranquila después de dar esa impresión de manera tan rápida
-Hablando de mi padre, como está él?
-Ahora mismo está terminando con el problema de la persona "Chronos" – la mujer sonrió ante el leve sonrojo de la Scout, era raro verla así – no lo hiciste tan mal, ahora solo le tomara algo de tiempo terminar con ese asunto
Recuperándose de su reacción anterior la Senshi continúo
-Y tú?
-Muy bien, estoy sentando las bases para un nuevo Reino Solar
-Entonces aún hay mucho por hacer
Ambas mujeres asintieron y se miraron fijamente, dos pares de ojos de color rojo se cruzan y se estudian por unos instantes.
Una de ellas rompe el contacto y camina hacia la niebla, alejándose de los pilares. La mujer que se quedo le grito
-Cuídate mucho y dale mis saludos a Saturn cuando la veas
Hay una pausa y la mujer que se está retirando se detiene un momento
-Lo haré, y cuídate tú también hija mía… Pluto
