Disclaimer: Ningún personaje de la serie Naruto me pertenece, sino a Kishimoto. Solo he utilizado dichos personajes para el fin de entretenimiento.
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IMPOSIBLE
Capitulo 7: Feria
Sus cabellos blancos contrastaban con mis cabellos negros de una manera tan paradójica que cualquiera pensaría que éramos seres totalmente distintos, en realidad éramos hermanos. No de sangre sino de alma. El me salvo y yo lo salve.
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—Esto es cada vez peor —no es que el bosque fuera desagrado completo de Rin, en lo absoluto, ella disfrutaba mucho encontrarse con la naturaleza, muchas veces agradecía haber nacido en la Aldea Oculta entre las hojas, por el simple hecho de verse rodeada por tanta cantidad de arboles. Sus pulmones se lo agradecían.
Sin embargo, el follaje era una cosa totalmente distinta sobre todo cuando pasaba por largos pastizales de campo abierto, ella sabía que estaba demás quejarse y que tenía que seguir avanzando pero simplemente le fastidiaba tener que pelear constantemente con esa cosa verde larga.
Y por si fuera poco, parecía de nunca acabar.
Con un suspiro, se volvió a abrir camino entre el follaje, consolándose a sí misma al ver como a lo lejos podía encontrar una aldea, bajando de la colina. Al llegar a un lugar con buena vista, se dio el tiempo de observar el lugar. Tenía bullicio por donde se le viera, las personas trasladaban carretas con cosas y montones de cajas entre la avenida principal. Y algunos otros montanas puestos junto al gran templo del lugar, ella suspiró al comprender. Habría una feria pronto.
—No soy una sensor así que me es difícil seguir a alguien por quien no tengo ninguna pista —susurró Rin considerando seriamente entrar a dicho pueblo para buscar información.
Al final terminó apoyando su aldea y aumento sus pasos hasta llegar a la entrada del lugar, muchas personas frente a ella corrían de un lado a otro, gritando "disculpa" o "permiso" sin detenerse un segundo. Rin siguió avanzando checando con ojo crítico a todas las personas en búsqueda de algún sospechoso o en su defecto a un Akatsuki. Podía acercarse a este diciendo que era espía de Tobi y que tenía que hablar con él. Era una buena excusa, se dijo.
Siguió andando por el lugar hasta que los cielos dejaron de teñirse de naranja para oscurecerse totalmente. La aldea no noto este hecho puesto que ya había empezado la feria. Pronto Rin se vio envuelto en un enorme lugar donde las personas, en yukata o ropas normales andaban a todos sitios para divertirse.
Ella estaba demasiado concretada en su labor como para preocuparse por eso. Necesitaba una fuente de información.
Se acerco a una tienda de dangos que estaba muy cerca de la calle principal y tenía sus puertas abiertas. Entro con parsimonia y después de pedir se sentó a esperar sus dangos.
—Disculpe…
—¿Si? —la anciana que estaba encargada de servir los dangos volteo un segundo para ver a la encapuchada.
—Lo que pasa es que soy extranjera… ¿a qué se debe la feria?
—¡Oh! Lo que pasa es que este pueblo cuenta con una deidad como protección. Es Kohru sama. Es nuestro dios de espacio tiempo y las vidas reencarnadas.
Rin pestañeo un segundo antes de pensar que eso era demasiado complejo, es decir, ¿un Dios encargado del espacio tiempo? ¿y que de paso se encargaba de las vidas reencarnadas? Ella no tenía nada que hacer negando a los dioses pero eso sobrepasaba sus límites, en serio. Podía recordar alguno que otro dios pero ese definitivamente nunca lo había escuchado.
Antes de molestarse por algo tan ridículo, decidió tomarlo con gracia.
—Entonces, ¿están dando su ofrenda con la feria?
—Así es.
—Ya veo.
—Señorita —suspiró la anciana mientras dejaba los dangos en la barra donde estaba sentada Rin—, disculpe mi atrevimiento pero, ¿qué hace por aquí?
—Estoy buscando a alguien —Rin fingió una cara de sorpresa ante la anciana sin recordar que tenía la capucha y que no era necesario que se esforzara en que los demás confiaran en ella—. Usted podría ayudarme, ¿habrá visto a alguien con capa negra y nubes rojas?
—¿Capa negra y nubes rojas?
Rin asintió.
—De hecho… —la anciana miró hacia su techo como recordando bien—, creo haber visto a alguien así el día de hoy.
Rin boqueo, ¡no esperaba que fuera tan pronto!
—¡¿De verdad?!
—Sí, era un joven muy curioso y callado. Me hizo la misma pregunta que usted, sobre el festival. Después de comer simplemente salió diciendo que daría una vuelta para ver si algo le interesaba.
—Entonces todavía está por aquí —susurro para sí Rin mientras engullía sus dangos rápidamente con la idea de buscarlo saltando entre los techos. Sería la manera más rápida. Al comer su último dango entrego las monedas correspondientes a la anciana y se retiro del local lo antes posible. Tenía que encontrar al sujeto de Akatsuki lo antes posible antes de que a este se le ocurriera la posibilidad de retirarse. Si es que no lo había hecho ya.
Saltó al techo rápidamente mientras saltaba entre ellos hasta la entrada del lugar, no podía observar ningún personaje con las características claras de Akatsuki. Alrededor de diez minutos pasaron hasta que se dio cuenta que ella ya había recorrido mitad de la feria que envolvió casi todos los terrenos del pueblo, que tampoco no era muy grande.
—Esto no debería ser imposible —se dijo a sí misma cuanto notó que estaba empezando a frustrarse.
Negó con la cabeza, tenía que concentrarse.
En ese momento en que se quedo parada en el techo antes de pasar hacia la siguiente área de observación, no se dio cuenta que su sujeto de capa negra y nubes rojas, pasaba del área que próximamente iba a buscar, hacia el área que ella ya había visto. Dicho sujeto tenía una nube de azúcar en la mano derecha y un pequeño muñeco de un zorro en la otra.
Había pasado por el festival porque había tenido curiosidad y porque tenía que hablar con uno de sus espías sobre lo que estaba haciendo el Kyuubi y cuando volvería a su aldea. El espía le había dicho que el sujeto en cuestión, todavía no llegaría a su aldea hasta tres días después.
Tobi había decidido comprarse una nube de azúcar para matar las penas y para llevarse un recuerdo del lugar. Alzo los hombros con desinterés al darse cuenta que no podía probar su dulce hasta salir de la aldea puesto que si no tendría que quitarse la máscara y prefería evitar ese hecho a toda costa frente a un mar de personas.
Paso por un callejón cuando se presento ante él otro miembro de Akatsuki saliendo del suelo.
—Tobi —suspiró este al verlo—, Konoha ha semi destruido uno de los escondites de Orochimaru. En realidad fue Sasuke pero lo hizo al ver ninjas de Konoha.
El enmascarado apretó ligeramente el palo que sostenía el dulce en su mano. Por el momento no podía realizar nada por Itachi pero en cuanto este se saliera de su camino, y si su pequeño hermano no moría en manos de Orochimaru, sería un buen subordinado.
Sonrió, era joven y manipulable. Sería muy fácil.
—Está bien.
Zetsu asintió con la cabeza y volvió a desaparecer debajo de la tierra mientras Tobi seguía caminando hasta salir del callejón. Las luces chillonas no formaban ningún inconveniente para él debido a su máscara. Así que siguió avanzando hasta llegar a la entrada de la aldea y salir debajo de esta con total tranquilidad.
Antes de que decidiera seguir avanzando para utilizar su kamui sintió un ruido de trueno en el cielo que le hizo volver la cabeza.
Igualmente con Rin, quien aun se encontraba sobre los tejados, volteo el rostro sorprendida.
Frente a ambos estaba la mayor explosión de colores que se daban siempre al final de los festivales. Los famosos fuegos artificiales. Llenaban el cielo con su color mientras las personas se aferraban a los lugares más altos para disfrutar de la vista.
Ambos se quedaron muy quietos mientras uno tras otro, los cielos se llenaban de colores. Explotaban dejando estelas de brillos que variaban entre los colores de los arcoíris, esto hizo que a Rin se le acelerara el corazón. La vista era hermosa y desde su posición podía disfrutarla con lujo de detalles. Ella cerró el puño y se pregunto cómo hubiera sido la escena de haberse encontrado con Obito.
Tobi un pensamiento muy parecido. Volteando la cabeza se pregunto cómo hubieran sido las cosas de la mano de Rin. La pequeña y fallecida Rin.
Sin pensar que nunca encontraría la respuesta activó el kamui y desapareció de ahí sin saber que había dejado a su amada a sus espaldas.
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Lamento que sea tan corta xd ya no sabía que agregarle. Pero no se preocupen, debido a lo corto del capítulo, subiré el siguiente lo antes posible, muy probablemente el cinco de febrero. Dado de que tengo el esqueleto ya hecho solo es cuestión de darle algunos detalles.
De todas formas gracias por dejarme sus comentarios. Hacen a uno feliz : )
En fin, hasta luego uwu
PD: si quieren reírse un rato de las aventuras locas de Tobi y un Naruto kawaii lleno de humor y cariño fraternal pueden pasarse por mi fic: Red clouds and a Blond
Leelo, se que te va a… encantar -voz mode droos-
