Disclaimer: Ningún personaje de la serie Naruto me pertenece, sino a Kishimoto. Solo he utilizado dichos personajes para el fin de entretenimiento.

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IMPOSIBLE

Capitulo 11: Bandos

He muerto, reviví y ahora vuelvo a morir.

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—Nosotros somos tu familia. Kakashi y yo.

Inmediatamente y aun antes de terminar la frase, Rin procedió a quitarse la capucha para mostrar su rostro: sus castaños cabellos, sus redondeados ojos y sus mejillas de marcas moradas.

Obito no tuvo reacción. Estaba completamente atónito viendo un rostro que creyó nunca volver a ver hasta que completará su jutsu máximo o muriera. Obito pudo reconocerla totalmente; aquella sonrosadas mejillas, el níveo cuello y los labios de durazno adornando su precioso rostro. Era ella, era Rin.

Su querida Rin.

Su fallecida Rin.

Rin.

Obito tuvo los ojos desorbitados, grabando a fuego en su memoria todos los rasgos de Rin, por alrededor de varios minutos. El silencio era sepulcral e incomodo, pero aun así nadie tenía el valor de interrumpirlo. Kiba se mordió los labios nerviosos pero aun en posición de defensa, por su parte Kurenai apretaba en sus manos el kunai que no pensaba soltar, Kakashi entrecerró su único ojo visible al ver el gesto de su ex compañero gennin y Rin… Rin se guardo todas sus emociones mirando lo mas fijamente que podía a Obito.

El Uchiha tenía el cabello revuelto y puntiagudo, estaba tan corto como ella lo recordaba; justo como cuando eran niños. Sus facciones eran más adultas, así como también le había pasado a Kakashi. Su único rojo resplandecía con confusión y el color de su piel, normalmente un poco más bronceado, estaba de un color muy pálido.

Rin entrecerró sus ojos para observar mas detalles de él. Asumiendo el mismo papel que Obito sin darse cuenta. Grabó a fuego en su memoria la apariencia de su querido Uchiha.

Pasaron serios minutos antes de que la castaña empezara su relato.

—No pensé que diría esto frente a Kurenai y Kiba, después de haberles mentido.

Los mencionados dieron un respingo antes de fijar sus miradas en ella quien les sonreía con arrepentimiento brillando en sus ojos.

—Siento haberles engañado pero lo que diré ahora no lo sabe ni la Hokage así que les ruego que mantengan el secreto, ¿sí?

Kakashi volteó a ver a Kurenai y Kiba con su único visible, regalándoles una mirada de ruego para que aceptaran las palabras de la castaña. Sin oposición y bastante curiosos por lo que Rin diría, ambos aceptaron, asintiendo levemente en dirección de la Nohara.

—Yo morí —dijo ella—, no te equivocaste al ver lo que viste, el brazo de Kakashi impacto directamente contra mi cuerpo porque yo me interpuse en su ataque. Él no quería matarme, yo lo obligue a asesinarme y que, por cierto… lamento muchísimo haberte dejado una carga tan grande, Kakashi —ella volteó su mirada y apretó la mano del peliblanco con la suya con muchos sentimientos encontrados, Hatake solo negó y le regresó el apretón para luego soltarse las manos—. Obito… mi alma voló hasta el cielo y me encontré con muchísimas personas que ya no están en este mundo, no las recuerdo, pero sé que fue así. Vi el futuro, sus pasados y por supuesto sus presentes.

"Llore con ustedes dos, par de tontos; mas veces de las que debería. Soñé, grite, y moquee al verlos cumplir sus metas o fracasar en el intento. Abogue a Kami por ustedes más veces que dedos tengo en las manos y rogué porque vivieran una larga vida que los trajera hacia a mi cuando realmente fuera su momento."

Rin empezó a sentir un fuerte dolor en la cabeza y una serie de flash de imágenes apareció en su cabeza. Era un rubio, un niño llamado Naruto Uzumaki que sería el futuro salvador de Konoha y de la guerra. Se gruño a si misma por ser una tonta al no reconocerlo antes cuando Kakashi, el maestro de ese muchacho, se la mencionó.

—¿Sabías que Kushina neechan te adoraba, verdad? Tenía en alta estima a Kakashi y a mí pero a ti siempre te veía con tan hermosos y cariñosos ojos que era imposible no darse cuenta del increíble amor que sentía hacia ti. Ella tuvo un niño… Naruto. Que es idéntico a ti.

Kakashi no pudo evitar reír—sí que lo es.

—Es un niño que sueña con ser Hokage, es hiperactivo y nunca se rinde en lo que se proponga. Kakashi es su actual maestro —Rin le dio una mirada rápida al peliblanco antes de continuar—, sé que Kakashi ve en él a Obito. Sé que Kakashi ve en ese niño el potencial y el futuro que te tenía que tocar a ti, Obito…

—Yo le enseñe a Naruto lo que tú me enseñaste a mí. Aquellos que rompen las reglas son basura pero…

—Aquellos que traicionan a sus amigos son peor que basura —terminó por completar muy quedito el pelinegro Uchiha.

Rin se rio en voz baja al escucharlos—Increíble… fui su compañera de equipo y aun así no sabía sobre esa frase —reclamó con un tono de voz de molestia fingida y diversión a la vez. En realidad se sentía feliz de saber que ambos tenían un vínculo tan fuerte entre ellos.

—Lo siento —le susurró Kakashi mientras le sonreía a través de su único ojo visible. Ella tomó su mano en respuesta.

—Entonces, ahí en el cielo vi la vida de ese niño. Absolutamente toda su vida y aun la recuerdo. Kakashi fuiste una increíble influencia para él y tú también… Obito.

El susodicho alzó la cabeza al escucharla, confundido.

—Él será Hokage. Uzumaki Naruto, séptimo Hokage de Konoha habrá sobrevivido gracias a ti, Obito. Tú le salvaras la vida y le encomendarás tu sueño, y ese rubio… pensará en ti el día que le pongan la capa sobre los hombros. Justo después de tomarse la foto familiar, se alejará del resto y le dirá a los cielos: Cumplí nuestro sueño, Obito. Espero que puedas verlo.

"Te jure que lloré muchísimo al escucharlo, rogando por tenerte conmigo y que pudieras verlo con tus ojos. Alguien tan importante para todos en la aldea… te recordaba como un héroe"

—Por favor —rogó Kakashi apretando la mano aun unida con Rin.

—Regresa a tu hogar —complementó ella.

—Con tu familia.

—Con tus amigos.

—Y cumple tus sueños…

—Con nosotros —Obito alzó la cabeza aun mas alto al escucharlos hablar al unisonó para, seguidamente, abrir los ojos tan grandes que, contrariamente, su corazón se achicó al mismo tiempo. Tenían las manos estiradas hacia él, pidiéndole en silencio que se uniera a ellos. Pidiéndole que volviera a permitirles ser parte de su corazón… de su destrozado corazón.

Ellos querían repararlo y Obito, soltando las más crudas lágrimas sin poderlo evitar, se levantó para dirigirles su respuesta. Sin haberse dado cuenta de que, en algún momento, había caído de rodillas.

Abrió la boca para instantemente cerrarla, ¿qué podía decirles? Estaba seguro de su respuesta pero… ¿cómo volver con ellos cuando ya había hecho todo lo que había hecho? Su plan estaba en proceso y no faltaría mucho hasta que llegará el momento de la verdad. Kakashi y Rin estaban ahí para que pudiera regresar pero, él ya había hecho demasiadas cosas malas como para que ahora pudiera volver tan tranquilamente.

Si, pagaría una condena muchos años seguramente pero… él estaba seguro que ni siquiera debería seguir viviendo por todo lo que había hecho. Merecía morir, tal vez ni siquiera honorablemente, pero definitivamente no valía la pena que cruzará el puente hacia ellos cuando solo seria para contaminarlos.

Kakashi y Rin lo vieron dudar.

—Sé lo que estas pensando —dijo Rin al ver sus ojos dudar—. Tu solo fuiste controlado desde que eras un niño; después de todo, mi muerte fue organizada por… ese sujeto.

Rin supo todos los detalles sobre su muerte al llegar al cielo. Alguien, que ahora no recordaba, la había abrazado con muchísimo cariño y le había relatado, después de unos bocadillos, como se había suscitado y planeado su asesinato; dejándola completamente en shock.

—Fue ese sujeto, no sé su nombre pero sé que te cuido cuando eras un niño y todos creíamos que estabas muerto. Él contrato aquellos ninjas que me hicieron Jinchuriki, solo para que tú estuvieras ahí y vieras como… moría.

Algo dentro de la cabeza de Obito empezó a girar como una tuerca en una velocidad que tranquilamente podía competir con la del sonido. Estaba uniendo puntos tras puntos al darse cuenta entonces, porque Madara había le había asegurado que él volvería para seguir su plan, anteriormente expuesto. Se veía tan convencido…

Además de que, hasta el momento no lo había dejado salir, pero ese día… había tenido "permiso" para eso e inclusive ayuda de los Zetsu.

¿No era sospechoso?

Supuestamente le daba "libre albedrio" para irse o volver.

Pero Madara era un sujeto astuto, Obito podía dar fe de eso; era imposible que lo haya cuidado sin saber que si o si obtendría algo a cambio de su parte. Obito no tuvo que pensarlo demasiado para darse cuenta que efectivamente, Madara había movido sus hilos para que el pequeño Uchiha regresara con él costase lo que costase.

Se mordió los labios mientras se recriminaba a sí mismo. Había sido tan tonto… tan manipulable e idiota. Había caído en sus palabras y creído en su estúpido plan.

A este punto, pensando seriamente en el plan Ojo de Luna, ya ni siquiera veía el jutsu como algo que de verdad vaya a funcionar. Como Kakashi le había mencionado: tan solo era un escape a la realidad. Sus ojos brillaron nuevamente al confirmar su decisión, y su respuesta se escribió con hierro caliente en su cabeza.

Como si el viento del mediodía no fuera suficiente, corrió una ventisca que levantó todas las capas y cabellos; y en medio de eso, Obito les mostró su nueva determinación.

Kakashi y Rin le mostraron su mejor sonrisa en respuesta.

—Entonces… no me dejan más opción que volver al equipo Minato, ¿verdad?

—No, supongo que no tienes más opción —contestó ella sintiendo que un enorme peso se descolgaba de sus hombros. Con una rápida mirada al peliblanco que apretaba su mano con manía, confirmo que nuevamente los tenía a ambos a su lado. Los había recuperado y había completado su misión. Obito había decidido seguir con ellos…

Rin no podía estar más feliz.

Por su parte, Kurenai soltó gruesas lágrimas al ver como Obito Uchiha, su ex compañero de academia, volvía a los brazos de sus antiguos compañeros gennin, en busca de redención para su alma por todos los pecados que cometió. Pero, la diferencia era que él volvía para no estar solo nunca más; se despegaba de su oscuridad por ellos. Porque Kurenai podía verlo, el corazón de Obito se estaba curando, su alma resquebrajada había encontrado las piezas faltantes que tanto, seguramente, había estado buscando…

Ella, cerrado los ojos, se confirmo a si misma de que estaba segura de que no sería la única en darle la bienvenida a tan querido pelinegro de aquellas épocas. Y no solo a él, sino también a Rin, y esta vez de la manera correcta.

Sin embargo, cuando el segundo paso de Obito hacia Kakashi y Rin fue dado; se dio cuenta que las cosas no serian tan fáciles.

—Parece que te has olvidado de algo importante, Obito.

Rin ni siquiera tuvo tiempo de quitar su sonrisa cuando el Zetsu, quien había estado mirando sin inmutarse ni entrometerse, de un solo golpe noqueaba al Uchiha de cortos cabellos negros y este caía, pesadamente, al suelo inconsciente.

Ojo de Luna no será fácilmente disuelto. Tuviste un buen sueño, Madara; pero es hora de despertar —fue lo último que dijo el Zetsu antes de hundirse a la tierra llevándose el cuerpo del Uchiha con él.

Decir que los cuatro presentes estaban en shock era poco, estaban totalmente atónitos. Las cosas se habían suscitado tan rápido ante sus ojos que, incluso, lo único que pudo atinar Kakashi fue gritar el nombre de su compañero antes de que este desapareciera. Rin cayó de rodillas y Kurenai sintió su última lágrima correr por su mejilla antes de que la sorpresa y el horror la embargaran.

Pero…

Esto no se quedaría así.

—Tenemos dos opciones —dijo Kakashi, recuperándose antes que todos. Logrando de esta manera que su equipo, al escucharlo, recuperará su propio juicio y saliera de su estupor—, la primera es regresar a la aldea e informar sobre lo acontecido. La segunda opción sería —el peliblanco volteo la cabeza para chocar su ojo negro contra la mirada determinada de Rin, la conmocionada de Kurenai y la confusa de Kiba—seguirlos y recuperar al objetivo.

Ni siquiera tuvo que ponerlo a votación porque la transformación de la mirada de Kurenai y Kiba fue suficiente para él; lo apoyarían, como su equipo, como sus compañeros, y sobre todo como sus amigos.

Akamaru ladró en concordancia y Pakkun se estiro rápidamente para la próxima persecución.

—El olor todavía está en el aire —mencionó Kiba.

—Puedo sentir el rastro de olor que está dejando el objetivo, no están lejos de aquí —agregó Pakkun poniendo delante de todos y justo a la derecha de Akamaru.

—Entonces es todo —completó Kakashi—. Nuestra prioridad ahora es recuperarlo. ¡Andando!

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PROXIMO CAPITULO: 17 DE MARZO 2019

"Capitulo 12: Trió"

Las cosas no fueron fáciles, el bajo mundo es una historia de terror permanente; pero me encontré contigo… recibí tu amor y con gruesas lágrimas acepte que prefiero tu luz que mi oscuridad.

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Review?