Disclaimer: Ningún personaje de la serie Naruto me pertenece, sino a Kishimoto. Solo he utilizado dichos personajes para el fin de entretenimiento.
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IMPOSIBLE
Capitulo 12: Trió
Las cosas no fueron fáciles, el bajo mundo es una historia de terror permanente; pero me encontré contigo… recibí tu amor y con gruesas lágrimas acepte que prefiero tu luz que mi oscuridad.
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Rin sintió que las piernas empezaban a escocerle cuando paso exactamente una hora luego de que aquel sujeto verde se llevará a Obito con él y desaparecieran de su vista. Hasta el momento, habían estado saltando sobre las ramas de los árboles en un silencio sepulcral mientras seguían a los perros ninjas, los cuales iban muy por delante de todos.
No se habían detenido ni una sola vez y Rin, para el momento, ya ni siquiera sabía cómo podía estar de pie y encima en movimiento. Pero de algo estaba segura, no descansaría hasta que Obito estuviera en sus brazos, a salvo y fuera del rango de visión de cualquier enemigo, ya sea de Akatsuki o de quien sea.
Rin no volvería a permitir que lo alejaran de ella y menos frente a sus ojos. Nunca más.
De pronto, Kakashi se detuvo y alzó la mano indicando, totalmente mudo, que era hora de detenerse. Los perros igualmente se detuvieron, varios metros más adelante. Todos bajaron de los árboles y se acercaron, muy sigilosos a unos arbustos cerca de un claro.
Justo frente a ellos, se alzaba la entrada de una cueva oscura y aparentemente peligrosa.
Pakkun se acerco a ellos a paso lento—Están ahí adentro, huele a una especie de armería.
Akamaru ladró muy despacio en apoyo a lo dicho por Pakkun. Kiba asintió en su dirección con una sonrisa de agradecimiento.
—Akamaru dice que no es el único olor. Yo también siento que hay varios seres ahí adentro.
—Sí, tienen exactamente el mismo olor que ese sujeto que acompañaba al objetivo —indicó Pakkun asintiendo.
—Ya veo —dijo Kakashi mientras ponía su mano bajo el mentón—¿y cómo es el lugar?
—Es una entrada vacía, como lo que se ve en la cueva —señalo Kiba la entrada que todos veían desde su posición entre los arbustos—; solo huelo minerales por lo que serán rocas, después de eso habrá un espacio de estalactitas y estalagmitas y está lleno de los seres extraños. Después de eso hay otro espacio con olor a metal y madera, como cajas; ahí está ese Obito.
Kakashi entrecerró los ojos al escucharlo.
—¿Qué es lo que haremos? —susurró muy despacio Rin sin dejar de mirar a su peliblanco compañero. Ella sabía que él era un increíble estratega y que no sería nada difícil que logrará pensar algún método para llegar a Obito. Ella confiaba en él.
—Necesitamos que alguien entretenga a esos sujetos de la entrada para que el resto podamos pasar.
—Lo haremos Kiba y yo— dijo Kurenai sin dudar.
Kiba asintió con determinación al escucharla.
—¿Estás segura, Kurenai? —quiso confirmar Kakashi—Por lo que tengo entendido son varios seres y de dudosos poderes o información, lo mejor sería que Rin y tú fueran por Obito mientras Kiba y yo nos encargamos de aquellos sujetos.
Pero ella se negó rápidamente y sonriendo le refutó—No, definitivamente tienen que ir Rin y tú. No aceptaré un no por respuesta.
—Kurenai… —suspiró Rin.
—No se preocupen, nosotros nos encargaremos hasta que rescaten a Obito y nos ayuden. Aguantaremos —asintió Kurenai mientras miraba a Kakashi directamente a los ojos mostrándole toda su confianza y seguridad.
—¿Estás de acuerdo con esto, Kiba? —consultó el peliblanco comandante antes de proceder a dar inicio a la misión.
—Totalmente.
Con la confirmación hecha, los cuatro asintieron totalmente convencidos con respecto a su plan y procedieron a salir de los arbustos para correr directamente hacia la entrada de la cueva donde se encontrarían a Obito.
Tal y como el Inuzuka había dicho, ingresaron para encontrarse rocas por un camino de varios metros, dado que todavía no estaban seguros de que no hubiera enemigos escondidos del poder olfativo de los perros y Kiba; anduvieron por cuidado durante todo el trayecto que duró. El siguiente lugar que pudieron visualizar era un claro de estalactitas y estalagmitas que por alguna razón estaba iluminada de un color celeste claro que ninguno de los presentes pudo saber el origen.
—No hay presencias cerca —mencionó Kiba al notar, por su sensible olfato, que no había ninguna amenaza resguardando ese lugar. Aun así, mantuvieron el cuidado.
El siguiente lugar fue totalmente diferente a los anteriores, es decir, ciertamente era un claro de rocas… pero el silencio que los había acompañado hasta el momento había decidido no seguir sus pasos esta vez. Justo en frente, estaban unos sujetos blancos muy parecidos al tipo verde que parecía una planta y acompañaba a Obito. Ellos desconocían que su nombre era Zetsu.
Los Zetsus presentes, tranquilamente rebasaban el ciento dentro de la cueva, sin contar que había otro grupo esperando órdenes bajo tierra. Por otra parte, nada mas verlos Kurenai y Kiba afianzaron sus posiciones de ataque y corrieron hacia adelante.
Kiba gritó su ataque especial junto a Akamaru y abrió paso a Kurenai, Kakashi y Rin. El siguiente golpe fue dado por un jutsu de fuego de parte de Kurenai que logró abrirle paso al peliblanco y a la Nohara a la siguiente habitación; la cual era una armería en toda la extensión de la palabra. El lugar goteaba del techo y estaba repleta de cajas con dudoso contenido. Aunque muchas tenían la tapa abierta revelando que eran kunais o pequeñas espadas, la mayor parte del arsenal tenían las cajas cerradas y muchas estaban separadas del resto con un único pergamino que decía: "explosivo".
Rin y Kakashi ingresaron a la estancia sabiendo que tenían a dos perfectos y experimentados shinobis cubriéndoles, pero aun así se mantuvieron en un estado de alerta absoluto mientras con cada paso entre el laberinto de cajas, eran cubiertos por una ligera capa de sudor.
Rin quería tomar de la mano a su compañero y saber que todo estaría bien, pero sabía que en esos momentos Kakashi estaba en su modo profesional por lo que sacarlo de su estupor era una amenaza en sí, contra ellos como equipo y contra ella porque él podía responder bajo sus instintos, y golpearla sin reaccionar. No por nada era su compañera gennin y además no por nada lo había visto en acción muchas veces en el Lago de la Verdad, sabía todos sus trucos, todos sus jutsus de copia y todas sus manías. Era su mejor amigo, su compañero… y su hermano.
Luego de una caminata ridículamente silenciosa, encontraron a Obito apoyado en la pared rocosa del lugar, aun desmayado por el golpe del Zetsu. Estaba sentado a algunos metros de ellos en un descampado que a Kakashi se le hizo demasiado sospechoso; así que levantó su mano hacia Rin para que se anduviera con cuidado.
—Kakashi —susurro ella con ansias de correr hacia a su compañero desmayado.
—No. Es peligroso. Puede haber trampas que se activarían al dar un paso en falso —inmediatamente Kakashi tiró un kunai hacia el descampado para demostrar su punto, pero nada paso.
—Es seguro. Déjame acercarme y tratarlo.
—Oh. No te puedo dejar hacer eso —antes de que Kakashi pudiera responder a su compañera, la voz rasposa de aquel sujeto que había noqueado a Obito, hizo su aparición. De hecho, él mismo salió a la superficie por medio del suelo rocoso de la cueva, muy cerca del kunai que Kakashi había lanzado.
Kakashi puso otro kunai enfrente suyo en modo defensivo mientras Rin lo imitaba a su espalda.
—No creerán que podrán llevárselo y arruinar mi plan, así como así, ¿verdad?
—¿Y cuál es tu supuesto plan?
—Muy lista, pequeña. Pero no te lo diré, aunque mueras —inmediatamente el Zetsu bicolor corrió hacia Kakashi para enfrascarse en una pelea—. Lo cual ten por seguro que sucederá.
El peliblanco bloqueo el ataque directo del sujeto en cuestión con su kunai. El tipo de verde no usaba armas, usaba su propia mano como una guadaña filosa capaz de contrarrestar el metal o cualquier superficie considerada dura.
Zetsu mantuvo el acercamiento con Kakashi mientras lo empujaba con su arma. Por su parte, el Hatake respondía de la misma manera, chocando su arma contra el enemigo y empujando a la misma vez para echarlo hacía atrás. Por lo visto, Kakashi fue lo suficientemente fuerte porque luego de forzar sus músculos un poco más, pudo echar hacia atrás al Zetsu con su único kunai en mano. El sujeto de Akatsuki solo se río mientras saltaba hacia atrás. Tenía la sensación de que tendría una batalla divertida.
Esta vez Kakashi corrió hacia él dando un grito de guerra siendo recibido muy alegremente por Zetsu.
Rin, por su parte, los observo apartándose poco a poco del rango de visión del sujeto de la capa negra y roja. Quería que este se olvidara de ella de tal manera que no la interrumpiera cuando está fuera por el cuerpo inconsciente de Obito. Por el momento él parecía no reparar en ella y eso estaba bien porque no quería ser el centro de su atención, ni siquiera el secundario.
Pasando entre las cajas de armería, rodeó de tal manera el lugar que ya estaba a mitad de camino de chocar con el cuerpo de Obito. La batalla de Kakashi y Zetsu poco a poco estaba tomando un color peligroso en el momento en que el peliblanco realizó su jutsu especial conocido como chidori.
Rin vio la intensa luz para seguidamente esconderse tras las cajas al ver que el Zetsu dejaba su sonrisa y ponía un rostro serio. Si él se concentraba seguramente la recordaría y no quería que la interrumpiera ahora. Rin se arrodilló para pasar junto a las cajas sin ser notada.
Cuatro metros, nada más que eso la separaba del pelinegro de sus sueños. Nada más.
De pronto, Rin aceleró sus pasos al notar que los metros se iban haciendo mas cortos. Entonces, se dio cuenta que ya no había separación… Rin lo tenía abrazado en sus delgados brazos buscando su mirada, sin encontrarla realmente debido a los ojos cerrados del muchacho. Su cabello oscuro estaba desordenado y su rostro, tranquilo y sereno, era una invitación a rozar sus nudillos por sus mejillas. La castaña encerró entre sus dedos el hombro de Obito, notando el calor de su piel por sobre la ropa; Obito no había perdido su calidez, su esencia se esforzaba por salir a la superficie y gritar que él nunca había cambiado.
Obito siempre seria Obito para ella.
Rin frunció el ceño al darse cuenta de que se había dejado llevar al tocarlo después de tanto tiempo. ¡Tenía que llevárselo de ahí! ¡Estaban prácticamente en el fuego cruzado!
Seria cuestión de nada antes de que ese sujeto se diera cuenta de ella, por lo que se levantó poniendo el brazo de Obito sobre su hombro, dispuesta a arrastrarlo fuera de allí.
De pronto el cuerpo de Obito se sumió en una pequeña convulsión que Rin sintió perfectamente.
—¿Obito?
Cuando se fijo en él, la mitad del cuerpo del ninja era de un color negro como el carbón. El rostro de Rin se desfiguro en horror al verlo.
—Muy tarde, Rin —le dijo este ser negro de voz pastosa mientras, dominando el cuerpo del shinobi pelinegro, saltaba fuera de los brazos de la kunoichi; mientras esta estiraba su brazo, inútilmente, para evitar que él se alejé.
Inmediatamente Kakashi salto hasta llegar al lado de la kunoichi y defenderla.
—¿Qué es lo que has hecho? —le gritó Rin tratando de resistir la impotencia que recorría cada vena de su cuerpo. Notando que la cosa negra que dominaba a Obito ya no estaba solo, a su lado estaba el sujeto verde pero dividido a la mitad.
La parte blanca del Zetsu estaba ahí, con la capa de Akatsuki puesta mientras que la parte negra había dominado el cuerpo de Obito sin capacidad de darle una salida.
—Ya te lo había dicho, no voy a dejar que te quedes con él. Esto solo será un sueño para Obito y seguiremos con nuestros planes.
—No pensé que nos seguirían hasta acá —indicó el Zetsu blanco—, su ridículo amor no lo entiendo.
—¡Y nunca lo entenderás sino amas de verdad! —le gritó Rin totalmente eufórica— Es cierto… Obito se alejó del camino correcto pero las personas que aman de verdad pueden perdonar y yo ya he perdonado a Obito.
Sin notarlo, poco a poco Obito recuperaba la consciencia.
—¡Obito nunca perdió a su familia, hay gente que lo espera y una aldea que estaría orgullosa de tenerlo con él de nuevo!
—Él les engaño, mintió e hirió. Estaba en la capacidad de volver y no lo hizo…
—¡No es así! Lo engañaron. Era solo un niño cuando le quitaron a su familia, y cuando finalmente había creado mas lazos, deciden quitarle la oportunidad de vivirla. Le mostraron la peor cara de este mundo y él los escucho y les creyó. Yo… morí y esa fue la excusa para que Obito decidiera no volver. Fue un error como cualquier humano puede cometer. ¡Pero aun tiene tiempo a redimirse! ¡Porque…!
Finalmente, Obito estaba completamente despierto.
—¡Porque… lo amo! Mas que nada en esta vida, ¡y no pienso dejar que lo alejes de mi otra vez! ¡Si me toca morir otra vez lo haré! Pero si puedo darle a Obito una oportunidad para elegir nuevamente su camino y que viva… ¡jamás me arrepentiré de mi decisión!
—Rin… —frente a sus marrones ojos, Obito soltaba gruesas lágrimas de su Sharingan después de haberla escuchado—No dejaré que mueras. Prometiste observarme, ¿verdad?
Ella le dio su más sincera sonrisa en respuesta—Esa es una promesa que viva o muerta no pienso romper.
Lamentablemente Obito no podía controlar su cuerpo así que, sin él decidirlo, se lanzó hacia adelante, en dirección a Rin quien le abrió los brazos creyendo que iba hacia ella con ansias de abrazarla. Obito la miró aterrorizado al ver que sus miembros no podían moverse como él quería que lo hicieran.
Kakashi notó inmediatamente lo que iba a pasar así que se puso frente a Rin, pero Zetsu blanco, lo arrastró hacia el suelo. Enterrándolo y dejando solo su cabeza. Entonces Rin se dio cuenta de que Obito con la masa negra dominándolo iban a atacarla.
El primer golpe limpio que Obito dio con su brazo izquierdo, fue esquivado profesionalmente por Rin, quien, a pesar de estar un poco oxidada había estado peleando con bandidos desde que volvió a la vida, así que había tenido que practicar obligatoriamente para no verse atrapada por estos.
El segundo golpe fue con el gancho derecho de Obito, y fue bloqueado exitosamente por la chica, pero aun así la hizo retroceder. Ella gruñó al sentir el escozor en sus brazos. Definitivamente necesitaba más entrenamiento y resistencia.
El tercer golpe fue una patada de Obito dirigida hacia su cabeza, ella sabía que no podía bloquearla porque sus brazos estaban resentidos por el gancho anterior, así que solo le quedaba esquivar. Echó su cabeza hacia atrás junto a todo su cuerpo, logrando dar una voltereta hacia atrás, apoyando las manos en el suelo, y luego erigirse muy elegante frente a su oponente.
Cuando Rin fijó la mirada hacia adelante, Obito ya estaba frente a ella con el puño en alto. Ella esquivo a duras penas su ataque, pensando que la velocidad de Obito era ridículamente alta. Inmediatamente abrió las piernas para agacharse, cuando de reojo notó que la pierna derecha de Obito iba a lanzarse a su cuello. Logró esquivarlo, pero Obito había dado un giro lo bastante rápido que para cuando volvió a su pose original, le lanzó un rodillazo con la misma pierna, que ella no pudo esquivar.
Ella gimió.
—¡Rin! —gritaron Obito y Kakashi.
Inmediatamente Obito la cogió del cuello de su ropa, mostrando la más triste mirada en su rostro, y luego de soltarla en el aire, le metió un derechazo que la lanzó contra la pared de la cueva. Rin, a duras penas podía mantener su consciencia.
Por su parte, Obito estaba horrorizado de solo recordar como había atacado a la chica, como había sentido su carne bajo sus nudillos, y como ella había gemido de dolor cuando él la había golpeado sin misericordia. Si seguía pensando en eso, definitivamente iba a volverse loco.
—¡Obito! —el grito lo saco de su estupor rápidamente, era Kakashi tratando de salir de la tierra, poco a poco—¡Rin es mi compañera y tú eres mi hermano! ¡No puedo dejar que sufras al lastimarla! ¡Haz algo, sé que puedes! ¡Ayúdanos para ayudarte!
Obito lo sintió, luego de tantos años de noches solitarias y mañanas sin sentir que algo realmente estaba bien. Él lo sintió. Ya no estaba solo.
—¿Q-Que estas haciendo? —dijo la pastosa voz del Zetsu negro al sentir que el cuerpo de Obito se negaba a moverse, y de hecho él había levantado su mano para coger la masa negra del Zetsu, cogiendo su propia piel por defecto.
—Me engañaste… ¡no quiero… que…!
Obito jaló con todas sus fuerzas con el puño totalmente cerrado, y levantaba la masa negra pegada a su piel.
—¡tomes mi… cuerpo, ni…!
Con un poco mas de esfuerzo y marcando todas las venas de su cuerpo por la fuerza que ejercía, jaló nuevamente y retiro al Zetsu negro de la posesión de su cuerpo.
—¡…que lastimes a mis amigos!
Rápidamente, tomó una espada pequeña de una de las cajas cercanas y la clavó hasta la empuñadura en la masa negra que se arrastraba para huir. Evitando de esta manera que se fuera más lejos.
Después de eso, simplemente cayó arrodillado en el suelo mientras sentía toda la parte izquierda de su cuerpo, que había sido tomada por el Zetsu, como si estuviera en carne viva. Era horrible, se sentía como si se hubiera arrancado la misma piel del cuerpo. Con muchísimo esfuerzo y cuidado se puso de pie mientras Kakashi terminaba de salir de bajo de la tierra. Ambos, muy lentamente, se acercaron a la chica semi consciente de la cueva.
—¿Esta bien? —susurró Obito mientras el peliblanco se agachaba y revisaba el estado de Rin.
—Está bien, despertará pronto.
—Estoy despierta —dijo ella en voz muy baja mientras abría los ojos y pestañaba rápidamente para acostumbrarse— pero, no puedo moverme—termino por sonreír ella al notar que ninguno de sus músculos estaba dispuesto a sobre forzarse—.
Ambos sonrieron dulcemente al escucharla.
—Así que esta es la reunión del equipo Minato, ¿eh? —dijo el peliblanco mientras transmitía una sonrisa de máxima felicidad a través de su único ojo visible.
—Solo faltaría Minato sensei —indico Obito.
—No faltará mucho hasta que lo veamos— Ups.
—¿Qué? —preguntó Kakashi al escuchar a Rin.
—No, nada.
—Pero, dijiste…
—¡Solo démonos un abrazo grupal!
Entonces, Obito se lanzó por la espalda de Kakashi y lo empujo hasta quedar encima de Rin, y lograr así, un abrazo un poco extraño y bastante doloroso porque ninguno de los tres integrantes del abrazo estaba ileso.
—Esto duele.
—Ouch, ouch, ouch.
—Voy a morir.
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Review?
N/A: ¿A poco esperaban un abrazo todo cursi? Xddd pues no, ya hice muchas weas cursis a lo largo del capítulo, mi dosis estaba más que completa.
Bien, voy a ser muy sincera con ustedes, se supone que este seria el FINAL del fic pero hay muchas cosas que faltan resolver y mi esqueleto ya estaba completo hasta este capítulo, así que no tengo ni la más puta mínima idea de que podría venirse ahora. Necesito escribir la continuación para mi esqueleto y recién ahí escribir los capítulos. No mentiré, le estuve dando muchas vueltas sobre si dejarlo aquí o seguir y decidí seguir porque no quiero dejarlo "inconcluso"
Me pregunto si alguien abra olvidado sobre las capas negras casi moradas que veía Rin en las personas como Jiraiya y algunos aldeanos, tengo que explicar eso, eso sé que es y no tengo que pensar que notación darle xdd también falta que aparezca el Narutin. Y como se cumplirá la condena de Obito, hacía que podríamos decir que, a pesar de que ya están juntos, las cosas todavía no tienen matiz de acabar.
SI, parece que tendremos para rato.
PD: Resalte el "final" en negrita para que la gente lo viera de reojo, se asustara y leyera xD En fin, gracias por pasarse, se que dije 17/03 subiría el capítulo, pero se me antojo que hoy, un día antes, también estaría bien xD
