Disclaimer: Los personajes de Marvel no me pertenecen, sino a Marver Estudios, Disney y a Stan Lee. Este fic lo hice sólo y únicamente como diversión. Créditos a los autores de las imágenes de portada en turno.
Personajes: Dr. Strange/Tony Stark, Stony (al principio) y otras.
Aclaraciones y advertencia: Romance, lemon, angustia, mpreg y lo que se me vaya ocurriendo, kesesesese.
Resumen: No siempre el hombre perfecto lo es, Tony lo descubrió de la peor manera. ¿Un corazón destrozado puede ser unido con magia y acero?
—d
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
La magia del acero
Capítulo 5.- Primer encuentro
Strange se encontraba meditando en posición de loto; flotando a centímetros del suelo con ayuda de su capa. La advertencia de Clea le tenía preocupado. Sí aquél ser llamado Thanos buscaba el Ojo de Agamotto y las demás gemas del infinito, él debía impedirlo.
Necesitaba ser mas fuerte, más que cualquier otro Hechicero Supremo.
Era inútil, por mas que lo intentaba no podía concentrarse. Suspiró frustrado; tal vez una caminata pudiera ayudarle.
No había visto al chico araña en los últimos días y lejos de alegrarle, le tenía confundido. No es que estuviera preocupado, claro que no era su capa y Wong quienes lo estaban. La presencia de Peter se había vuelto una constante en el Santuario y que de pronto desapareciera le hacía preguntarse si algo malo le pudo haber pasado al niño.
¿Qué tal si está vez se enfrentó a un villano y no hubo nadie que lo ayudara?
Tal vez una visita a Christine podría servirle para aclarar sus pensamientos. Para su mala fortuna, Palmer había salido del país con su esposo. Era su luna de miel. Strange se reprendió por haber faltado a la boda de su mejor amiga.
—Ahora que recuerdo, fue día que conocí al niño araña —oh, en definitiva, Christine lo iba a matar.
Había salido esa mañana para comprar el regalo de bodas de su amiga; el que, por desgracia se destruyó al enfrentarse con el tipo del traje de rinoceronte. Ahora debía pensar en algo increíble para aplacar la furia de Christine.
Tan absorto estaba en sus pensamientos que no se percató de la presencia de Mordor hasta que éste lo atacó por la espalda con un látigo de energía que se enredó en su cuello.
Levi se separó de él para atacar al traidor haciendo que soltara a Strange, quién, ni tardo ni perezoso, conjuró la dimensión espejo; al mismo tiempo que algo golpeaba a su antiguo amigo y maestro.
Strange observó al responsable (que al parecer había logrado infiltrarse a la dimensión espejo antes de que se cerrara). Se trataba de Ironman.
—Ok. El circo a llegado a la ciudad —dijo Tony haciendo que ambos hechiceros fruncieron el ceño.
—Tan patético eres que tienes que pedir ayuda —se burló Mordor —. Ancestral estaría decepcionada.
Strange atacó nuevamente, ignorando la presencia de Ironman, algo que Tony no se tomó muy bien, pues arremetió contra ambos maestros de las artes místicas; Stephen cansado de las intervenciones, los sacó de la dimensión espejo, oportunidad que Mordor usó para escapar.
—¡Estarás feliz, Stark! —le gritó, furioso. Con la llegada del enemigo tan cerca, no tenía tiempo que perder, y menos con un arrogante, irresponsable e inmaduro autoproclamado héroe. —Mordor a escapado a causa tuya.
Strange estaba tan cerca de Tony que su capa había tenido que separarse de él para colocarse entre ambos hombres. Stark observó a la capa moverse por voluntad propia.
—¿Nano robots? —dijo para sí. Miró al furioso hombre, reconociéndole —. Eres el que salvó a Spider-Man.
Strange levantó una ceja; olvidándose completamente de su enojo ante la mención del adolescente.
—¿Conoces al niño? —cuestionó.
—Por supuesto que lo conoce —dijo una voz femenina que ambos reconocieron. —Es su hijo.
Clea se hizo presente; había ido a buscar un regalo para Peter cuando sintió la magia de su maestro invocando la dimensión espejo; fue en su ayuda, pero no se esperó encontrarse con Tony en lugar.
—Clea —dijeron ambos al unísono. Los dos se miraron con el ceño fruncido. La hechicera dejó escapar una risilla. No necesitaba el Ojo de Agamotto para saber que esos dos podrían ser grandes amigos o terminar por matarse el uno al otro; eran demasiado parecidos.
—Tony, él es el Dr. Strange, mi maestro y actual Hechicero Supremo de esta dimensión.
Ambos hombres se miraron por un momento antes de que Strange desviara la mirada a Clea.
—Nos vemos en el Santuario. Tienes mucho que explicar —regresó su atención a Tony —Saludos al chico araña.
La capa abrazó a Stark al tiempo Stephen abría un portal y se metía en él, seguido poco después por ella.
Clea rió por la expresión de Tony.
—Le agarraste, ratoncito —comentó entre risas antes de desaparecer. Tony suspiró con desgano. Su amiga estaba más loca de lo que creyó.
…
Bueno, hasta aquí termina el capítulo. Espero les gustara. Saludos y besos.
