Dos veces en el tiempo (Twice Upon a Time)

Traducción oficial con permiso de la autora.

Creadora y dueña de la historia (autora): NinjaWhisper

Traductora: JaspheReal

Resumen: Todo lo que Vegeta quiere hacer es dormir y despertar en el otro mundo para ver a su esposa muerta, Bulma. Sin embargo, Vegeta despierta rejuvenecido más de treinta años y descubre que se le ha dado una segunda oportunidad.

Disclaimer: Dragon Ball Z pertenece a Akira Toriyama y a la empresa Toei Animation

Nota de la autora: "Nunca ví Dragon Ball GT por lo que algunas cosas pueden no coincidir".

Capítulo 4-

Inmediatamente reconoció el fantasma de su calor al despertar, para descubrir que era real y que estaba viva. La cabeza de Bulma estaba reclinada sobre su hombro y su brazo sobre la pierna izquierda de ella, manteniéndola en su lugar. En medio de su unión, había tropezaron en su habitación. Recordó momentos como estos, durante el comienzo de su apareamiento, cuando se alejaba de ella antes de que se despertara para evitar la confrontación. Ella había sido un simple acto de placer, una liberación, una obsesión. Pero luego las cosas se complicaron a medida que pasó el tiempo, y poco a poco un sentimiento de apego creció hacia ella. Se había encariñado. Incluso la había amado (aunque era difícil para él admitirlo en voz alta).

No había pensado en tener esta suerte. La frialdad de su ausencia siempre quedaría fresca, y no podía soportar perder un solo momento. Él no merecía esto. Él, de todas las personas, debería estar pudriéndose en las profundidades del infierno. Sin embargo, aquí estaba, en un lugar mucho mejor que cualquier otro mundo celestial imaginado.

Él se acercó y deslizó su mano sobre su pelo corto azul, un acto que se inicio en medio de su matrimonio, después de que él había aprendido a ser más abierto y estar más cómodo. Vegeta no estaba avergonzado del cariño, pero deseaba que ella no se despertara. Se sentiría avergonzado si ella lo viera en un acto tan débil. Esta Bulma lo conocía como fuerte y orgulloso, y él quería cultivar estas imágenes antes de mostrar las vulnerabilidades.

La acarició por un tiempo, Vegeta iba a hacer otro movimiento cuando ella se movió. Agitó sus ojos. "Ah..." murmuró "V-Vegeta."

Levantó la cabeza y orientándose a sí misma en la habitación.

Después de un momento, ella recostó boca abajo y sonrió. "No estoy lista para levantarme todavía. Esto se siente demasiado bien".

"Espero que no me estés comparando con algo suave y cómodo", dijo Vegeta.

"Que manera de arruinar el momento, Sr. Bueno con esas palabras. ¿Quieres decirme que eres tan duro y fuerte?"

"Será mejor para ti que sea tan duro y fuerte", dijo.

Ella se agachó debajo de la sábana. "Actualmente no, pero puedo encargarme de eso", bromeó ella.

El olor del desayuno pasó a la habitación e interrumpió el estado de ánimo. Sorprendentemente no era el estómago de Vegeta el que gruñó sino el de Bulma.

"¿Utilizan demasiadas calorías los terrícolas?" preguntó con petulancia.

"Fue un buen entrenamiento. El Príncipe sabe cómo poner su poder Saiyajin para un uso adecuado. Debe estar muerto de hambre también"

"Por supuesto".

Los dos se arrastraron fuera de la cama. Notó que su mano se acercó a la de él, pero rápidamente cruzó sus brazos. No había manera que caminara hacia afuera para conocer a sus padres tomados de las manos. Nunca. Ella actuó como si lo entendiera.

Empacó en tres pilas de platos, usando perfectos modales en la mesa, a pesar de la carga y la velocidad. Bulma tenía un extra ayudándolo así y esto le hizo sonreír.

"Más arroz," Vegeta ordenó a la señora Briefs mientras sostenía el tazón

La mujer rubia estaba parada,"¿Por qué tienes tan buen apetito esta mañana, Vegeta?" preguntó alegremente. Cogió su plato y procedió a acercarse a la olla arrocera. Agregándole al tazón una generosa ración de la sustancia pegajosa.

"Estuve afuera anoche", dijo Bulma dándole una mirada de advertencia. Obviamente no quería que sus padres averiguaran sobre sus aventuras. No entendía su preocupación. Su madre era tan brillante como una bombilla muerta.

La señora Briefs puso el recipiente sobre la mesa frente a él. "Entrenas tan duro".

Bulma se inclinó hacia adelante. "Sabes, has estado aquí desde hace meses, y estoy segura de que sabes dónde está la olla arrocera."

Vegeta traga un montón de arroz en la punta de sus palillos.

"¿Cuál es tu punto, mujer?"

"Mi punto, Alteza Real, es que podrías conseguir levantar tu culo perezoso e ir por tu propia comida la próxima vez."

Él entornó los ojos. "¿Por qué haría eso? A ella no le importa."

"No me importa, querida," la señora Briefs mencionó a su hija mientras se acercaba. "¿Más té, Vegeta?" preguntó sosteniendo la tetera, preparada para volver a llenar su copa.

Bulma miró a ambos. "Mamá, ¿Por qué soportar esto?"

"¿Soportar qué, querida?"

"Estás atendiéndolo con pies y manos".

"Es nuestro invitado, mi dulce Bulma".

"Ya no es nuestro invitado. Él es mi... nuestro... " Estaba pérdida encontrando las palabras adecuadas.

Vegeta que se puso de pie. "He terminado", declaró y procedió a irse.

"¡Hey! ¿No te olvidas algo?" dijo Bulma. Hizo un gesto a los estantes de platos. Él se encogió de hombros.

Bien, había sido agradable y hecho algunas cosas antes. Eso no quería decir que era una costumbre. ¿Por qué debería él continuar haciéndolo ya? Él ya había conseguido los resultados en su entrenamiento acercándose al objetivo.

"Te dije antes que no soy un sirviente", dijo.

"¡Está bien, vamos! ¡Es habitual que seas un holgazán!" Bulma hizo un gesto de desespero con sus manos.

"Eso es innecesario, mujer. Estoy entrenando para salvar este espantoso mundo al cual llamas hogar. Deberías estar agradecida."

"Oh, vaya", respondió con sarcasmo.

Se marchó, exasperado. ¿Qué quería de él? Las mujeres de la tierra, incluso después de vivir en la tierra durante más de cincuenta años, todavía no tenían ningún sentido. A veces, Bulma parecía querer esperar algo más de él. Como cuando ella le había dado la camisa rosada después de la ducha(mentalmente se estremeció al recordarlo), o cuando le preguntó si quería salsa de barbacoa para sus alimentos mientras asaba a la parrilla al aire libre. Otras veces, ella se quejaba de ella misma todo el tiempo. Después se casaron, ella solía murmurar todo el tiempo que tenía "dos hijos para criar", y esa declaración no incluía a Bra . Entonces, él hacía una cosa aquí y allá. Pero no iba a recurrir a ser una Sra. Mamá.

Esa noche, Bulma y su padre trabajaron en el laboratorio. Algo sobre nanotecnología. La señora Briefs le preparó unos sandwiches de carne fría. El pan se desplomó sobre la mesa,y unas migajas quedaron a modo de dispersión sobre la mesa.

"Parece que ha dejado algunas migajas, lo limpiarás, verdad", remarcó.

La señora Briefs sonrió cortésmente y tomó un trapo y una botella de limpiador de la cocina para limpiar la mesa. Dió la vuelta al pasillo y prácticamente se estrelló contra Bulma. La agarró de los hombros para estabilizarla pero no la soltó cuando notó el ceño fruncido en su rostro.

"¿Y ahora qué, mujer? Sigues enojada conmigo desde antes?"

"Sí y más. Escuché lo que acabas de decirle a mi madre. Realmente no tienes derecho. Ya no eres un invitado. Y este no es tu palacio en el planeta Vegeta donde tienes un grupo de servidores a tu alrededor. Gana tu sustento", dijo con firmeza y le dió un codazo en el pecho.

Todo parecía tan trivial. Él negó con la cabeza.

"No me voy a convertir en una ama de casa, ¿Entendido?" declaró.

Ella suspiró."Creo que estoy pidiendo milagros. Sería demasiado bueno para ser verdad que escaparas de tu pereza por más de un día."

Algo vino a él entonces. En realidad podría tener algo de diversión con todo esto.

"Ok, Bulma, te escucho. ¿Quieres a que me sirva por mi mismo, ¿no?" Se acercó a ella y le habló sugestivamente. "¿Qué me darás si lo hiciera?" La conocía muy bien; sobre todo el hecho de que ella podría ser sólo tan lujurioso como él.

Su respiración se agitó. El ceño en su rostro se convirtió en una pequeña sonrisa. "Yo podría recompensarte de alguna manera."

Él la inmovilizó contra la pared del pasillo. El hecho de que diez años más habría en ese lugar una foto enmarcada de Trunks, Bulma, su familia y él mismo colgado en la pared vino a la mente de Vegeta. No había ninguna conexión a este pensamiento y las circunstancias actuales, excepto que debería recibir tanto placer de ella antes de que un mocoso interrumpiera sus vidas con sus constantes lloriqueos.

Sus rostros estaban tan cercanos que podía sentir el aire caliente escapar de su nariz. Sus ojos hambrientos le rogaron fornicarla.

"Sé que no soy un invitado. Entonces. ¿Qué soy?", dijo con voz ronca.

Sus manos agarraron sus bíceps, sus uñas arañaron su piel. Sus labios pintados se separaron lentamente. "Eres... tú..." Tomó un momento para abrir los ojos lentamente mirando de arriba hacia abajo su cara y pecho. "Mi Vegeta".

Un gruñido escapó de su garganta en su declaración. "Creo que me conformaría siendo tuyo. Si te conviertes en mi compañera a cambio."

La mejor parte de tener argumentos mezquinos fue inventada ese día

Nota de la autora: "Bueno,me puse muy perezosa en este capítulo. No creo que estuviera escrito así. Pero, fue un poco un capítulo de relleno de todos modos, y no interrumprá la historia. El capítulo siguiente será mejor, lo prometo. Aún hay mucha diversión en la el parque de diversiones"

Nota de la traductora: Un millón de disculpas por tardar en actualizar. Cariños, JaspheReal