Dos veces en el tiempo (Twice Upon a Time)

Traducción oficial con permiso de la autora.

Creadora y dueña de la historia (autora): NinjaWhisper

Traductora: JaspheReal

Resumen: Todo lo que Vegeta quiere hacer es dormir y despertar en el otro mundo para ver a su esposa muerta, Bulma. Sin embargo, Vegeta despierta rejuvenecido treinta años y descubre que se le ha dado una segunda oportunidad.

Disclaimer: Dragon Ball Z pertenece a Akira Toriyama y a la empresa Toei Animation.

Capítulo 23.

Faltaba un día antes de que Bulma y el mocoso llegaran a la casa para exigir toda su atención pero antes debía hacer otra cosa. Sabía que Bulma tenía su idea de cómo manejar esta situación, pero él tenía la suya. Trunks había pensado que estaba loco cuando le pidió que llevara al Androide N° 18 a un lugar seguro. Él insistió en estar de pie, por si acaso, sosteniendo el controlador remoto de energía.

-"No te atrevas a girar ese dial a menos que te lo diga" -advirtió Vegeta.

La reacción vacilante de Trunks hizo gruñir a Vegeta.

- "Lo digo en serio" -añadió-. "Es mi propio asunto"

Trunks observó al Androide 18, con el mando a distancia que su madre de esta línea de tiempo creado y dio un paso atrás. Se puso en alerta cuando ella abrió los ojos y se sentó, sacudiendo la cabeza como si estuviese mareada. Ella miró a Vegeta antes de alarmarse. Se levantó rápidamente, tomando una posición de lucha, con los puños listos para el combate.

-"¿Quién eres tú?" exigió.

Trunks sonrió - "Él es mi padre, Vegeta, príncipe de todos los saiyajins".

Vegeta fulminó con la mirada -"¿Quién te lo pidió que respondieras? Te dije antes, este es mi asunto, muchacho. ¡Si no puedes permanecer a un lado en silencio, vete!"

Tomado de sorpresa, Trunks dio un paso hacia el lado, fuera del camino. Casi cruzó los brazos, pero era difícil sostener el mando a distancia. Sus brazos cayeron a un lado, nerviosos.

El Androide 18 mordió sus labios y miró a su alrededor. La cámara era espaciosa, abovedada, con suelo de baldosas. Dio una mirada hacia la puerta cerrada y los grandes ojos se oscurecieron.

- "¿Dónde estoy? ¿Cómo llegué aquí?"- preguntó.

-"Este es mi lugar de entrenamiento, he sido lo suficientemente amable como para no encender la máquina de gravedad. Sin embargo, si lo prefieres, podría encenderla y hacer las cosas más interesantes"- dijo.

-"¿Puedes ser más preciso? ¿por qué estoy aquí ? No tengo tiempo para esto, tengo cosas que hacer"- dijo. Dio un salto hacia la puerta. Trunks fue a bloquearla con el brazo primero. La golpeó contra la pared de metal y la volvió a dejar en su lugar.

- "Tu misión terminó" -le dijo Vegeta, acercándose a ella.

Ella luchó, consiguiendo darle una buena patada a la ingle. Él gimió. Podía ser un guerrero, pero todavía tenía su punto débil como cualquier hombre. Ella tomó esa instante para patearlo.

- "¿Dónde está mi hermano?"

Vegeta se enderezó y bloqueó su bombardeo de intentos de ataque.

-"¿Esa cosa, mujer? ¿El electrodoméstico o sea lo que sea que haya sido? Pues yo lo maté junto con tu Dr. Gero".

No había necesidad de endulzar la situación. La había traído hasta aquí para un fin, así de simple. El lugar servía para su propósito y mantener la casa con seguridad y el entorno de su hogar sin peligros.

Su cuerpo temblaba de rabia o dolor, o ambos. Ciegamente liberó de toda autorregulación, soltando golpes y patadas. Fue descuidada. Vegeta observó los ojos húmedos. Esto era lo que quería, aunque no se lo revelaría verbalmente a Trunks o a ella. La razón para despertarla aquí era permitirle tener la oportunidad de sentir angustia y venganza. Por supuesto, ella no podía hacerle daño, pero él le permitiría la oportunidad de desatar sus emociones.

Apenas tuvo que luchar. Se movió sólo para bloquear. Descubrió la dureza de su carne y la agilidad que poseía. Ella lo golpeó una y otra vez. Le debía eso.

-"Bastardo! Era mi hermano!"

-"Así es, y él se ha ido. Le disparé con una explosión y lo hice explotar a un millón de piezas" - Era duro, pero era la verdad.

Dieciocho gritó. Desató ondas de energía en corrientes y bolas, de diferentes formas y tamaños, incluso de color. Él las esquivó pero unas pocas se las arreglaron para quemar sus pantalones cortos y la musculosa que llevaba puesta. Ella se precipitó hacia él, golpeando hasta que aspiró el aire, incapaz de recuperar el aliento. Era curioso cómo respiraban los androides. La dejó continuar hasta que se quedó lenta en sus ataques.

Vegeta agarró sus dos brazos y los sostuvo firmemente detrás de su espalda. Ella se agachó y se retorció contra él.

-"Mira, creo que eres preciosa, pero te agradecería que interrumpieras tus movimientos, sólo a mi mujer se le permite verme desnudo y retorcerse junto a mi"-dijo Vegeta.

Trunks hizo un sonido horrorizado. Miró fijamente la situación con la boca abierta y los ojos como dos enormes faros. La declaración fue algo que encontró embarazoso y llamativo. Vegeta puede tener mal carácter con su madre pero sus acciones demostraban lo contrario.

Ella pudo haberle escupido en la cara pero él agarró su cara entre sus dedos antes de que pudiera.

- "¿Ya terminaste?"- Date por vencida ya, pensó. Tengo mejores maneras de pasar mi día.

-"¿Debo bajar su nivel de potencia?" -preguntó Trunks.

-"¡No!" Dijo Vegeta.

-"Pero-"

Dieciocho murmuró algo. Vegeta la soltó. Ella lo empujó.

Ella entrecerró sus ojos sesgados. ."Soy tu prisionera ahora , ¿y qué"-escupió.

-"Te lo pondré de esta manera. Si eres una buena chica y podrás ganar tu libertad. Si eres una mala chica, será la hora de dormir" -Señaló a su hijo que agitaba el mando.

Ella extendió sus manos como si fuera a ser esposada. Sus rasgos estaban endurecidos y llenos de odio. Vegeta la miró severamente. Tendría que estar vigilada en todo momento.

-"Muy bien, Trunks, sacala de aquí, voy a entrenar" - informó Vegeta.

Trunks se congeló.

-"¿Qué?"

-"Me has oído, tengo que prepararme para pelear con Cell, no tengo tiempo para actuar como niñera".

-"No lo sé. . ." Dijo Trunks.

-"Haz lo que quieras, pero no la mates, eso es todo lo que pido"-.

Tal vez no fue una decisión tan sabia ofrecerle a M. Trunks el cuidado del androide, quien quería eliminarla como una amenaza. Sin embargo, Vegeta se negó a observarla. Bulma estaba el hospital, con su hijo. Era curioso pareciera que ahora, eso era la única cosa que le daba un propósito en estos momentos. M. Trunks era la única opción.

Al día siguiente, Bulma llegó a casa. Ni siquiera notó nada diferente durante otros dos días. Cuando por fin bajó al laboratorio para buscar algo y gritó. Dieciocho estaba acurrucada, poniendo mala cara en una esquina.

-"¿Mamá?" - inquirió M. Trunks cuando la oyó.

Bulma corrió hacia arriba y agarró al bebé Trunks de su cuna. Lo sujetó contra su pecho y lo sofocó. Golpeó la puerta de la cámara de gravedad y encontró a Vegeta en el medio de una intensa meditación. Al segundo intento, la puerta se abrió de golpe.

-"¡Vegeta, hay un androide psicópata suelto en nuestro laboratorio!"

Su voz estridente le hizo estremecerse:

-"Mujer, relájate, el chico la está mirando".

-"¿Relájate? ¿Esperas que me relaje?" -ella dio un respingo- "¡Es mi proyecto, ¿por qué interfieres?!".

Él puso los ojos en blanco:

-"Fue un proyecto del Dr. Gero. Robaste su idea de crear el maldito control remoto. Ahora voy a entrenar y me dejarás en paz".

Después de eso, Bulma nunca dejó al bebé Trunks fuera de su vista. Lo llevaba en brazos, de una habitación a otra para el disgusto de Vegeta. Quien, ya se había quejado, mencionado que ella lo mimaba demasiado y lo estaba volviendo débil, pero ella argumentó que tenía que protegerlo del androide del sótano. Lo cual no tenía mucho sentido, porque tenían el control remoto para ser utilizado en caso de emergencia.

Incluso llevó al niño a la cama matrimonial. Vegeta no podía soportarlo más. Él no iba a permitir que su hijo arruinase su vida privada. Naturalmente, necesitaba sacar al androide de la Corp. Cápsula:

-"Mujer, no podemos hacer que el muchacho vigile a esa chatarra 2 4/ 7. Llama a Krillin y dile que se haga cargo" -ordenó Vegeta.

Bulma se detuvo, con los dedos a punto de sacar el pañal desechable. Vegeta tenía la espalda girada, ostentoso, no vería ese pañal sucio, jamás. Él estaba alejado de Trunks quien yacía sobre la mesa para cambiar pañales, y jugaba con sus puños cerrados, moviéndolos hacia adelante y atrás en su rostro. Hizo algunos ruidos de arrullo.

-"¿Krillin? -preguntó Bulma. -¿Por qué él?"

-"Bueno, parece apropiado preguntarle. No yodo el mundo es importante para derrotar a la versión Súper mejorada de Cell. Él no puede estar sin hacer nada, debería colaborar con algo. Carece de habilidades para la lucha" dijo.

Bulma terminó el cambio de pañales y recogió a Trunks. Ella le hacía cosquillas ligeramente bajo la barbilla.

-"Ahí tienes, mi querido Trunks. Limpio y seco , ¿no es así?... Oye, ¿Qué estás insinuando? ¿Que Krillin no debería ir contigo a pelear con Cell porque no tiene posibilidades de ser de ayuda? Eso es grosero."

Vegeta sonrió:

-"Soy un hombre grosero. Y sólo digo que unas pocas sesiones de entrenamiento extra no van a importar de mucho para los más débiles".

-"Entonces, ¿quieres arrastrarlo aquí para cuidar a un androide? Y el aceptará, ¿ por qué?"

-Puede que te sorprendas, especialmente si describes sus hermosos ojos azules por el teléfono.

Ella volvió a preocuparse por el bebé, pero aún hablaba:

-"¿Qué se supone que significa eso?"

-"El calvo se siente atraído por ella."

"¡¿Qué?!" -ella gritó muy fuerte, Trunks se dio un salto, ella lo sacudió -"Lo siento, mamá se arrepiente de gritar tan fuerte."

Vegeta suspiró:

-"Mujer, sólo llámalo"

-"¿Por qué no lo llamas tú?" -miró a su hijo- "Tengo las manos llenas".

-"Mujer, él es tu amigo."

-"¿Y qué?"

Se tocó la frente y cerró los ojos:

-"Le estarías haciendo al enano calvo un favor. No me gusta decirte esto, pero su futuro puede depender de ello"

Bulma estudió a Vegeta, dándole vueltas a sus palabras.

-"¡De ninguna manera!" -finalmente dijo en una conclusión -"¡Krilin consiguió estar con Dieciocho!"

Eso cambió toda su actitud. Le gustó la idea de actuar como un cupido del amor. Pareció olvidar que el androide era un peligro para su hijo. Trunks y Vegeta compartieron un ceño fruncido en modo de protesta.

-"Te lo dije una vez, tengo mis manos llenas. Si quieres que llame, es mejor que lo sostengas" -dijo Bulma.

Vegeta se puso de pie con torpeza, sin saber cómo manejar a un niño solo. El bebé lo miró con los ojos grandes. Por lo menos el niño había sido cambiado, por lo que no había peligro de olores repugnantes. Decidió ir a buscar un refrigerio en la nevera.

La cocina era el lugar habitual de la señora Briefs (además del jardín), de modo que estaba allí a su llegada. Su rostro se iluminó.

- "¡Oh, Vegeta, te ves adorable con él!"

De mala gana, apoyó el frasco de mayonesa sobre el mostrador con un tremendo golpe. Esto no era una buena idea porque Trunks comenzó a gritar.

-"¡Shush, mocoso!" -exclamó.

Esto hizo que Trunks llorara más.

-"Tienes que calmarlo" -dijo la señora Brief, se acercó y tocó la mejilla y luego dio un paso atrás- "¿Por qué no lo intentas?"

Bufó, pero acarició su dedo índice por la mejilla de Trunks, canalizando el llanto, de la manera que había manejado a Bra. Los gritos de su hijo disminuyeron y luego se silenciaron. Sus ojos se cerraron y luego se quedó dormido. Vegeta gruñó entre dientes y comenzó a hacer un sándwich con un brazo. La señora Brief intervino y terminó la mezcla agregándole carne y pan frío. ¿Cómo podía Bulma soportar la presencia del niño sin parar? Vegeta se sentó en el salón para comer y sostener al bebé dormido. Él estaba bien cuando se suponía que el bebé no molestaba. Vegeta examinó al niño. Tenía una mandíbula fuerte, una de las características faciales de los Saiyanjin de sangre pura. Su nariz era igual a la de Bulma, lo que era pasible. Lo único que cambiaría del pequeño era el blasfemo cabello púrpura. Lavanda, Bulma siempre lo corrigió.

Esperó a que Bulma regresara y para que él pudiera volver a hacer ejercicio. Sin embargo, ella se tomó su tiempo, probablemente había subido para hacer algún negocio de la Corporación Cápsula o tomarse un tiempo para mimarse, como pintar sus uñas. Antes de que él lo supiera, también se quedó dormido.

Cuando despertó, encontró una cámara digital negra apuntando en su dirección. Se estiró para tomarla y arrojarla a un lado. Bulma retrocedió y soltó una risita. Trunks se movió un poco y Vegeta escuchó sonido de la respiración del bebé, pero no se despertó.

-"¿Qué estás haciendo en el amor de Kami?"

-"Creando recuerdos" -dijo- "No te preocupes, no voy a mostrárselas a nadie más que a Trunks."

Al menos sabía que no pasaría la foto en las fiestas. La dejó, sólo porque había sido un muy mal padre la primera vez. Esto era una prueba más sobre cuanto había cambiado. Justo entonces sonó el timbre de la puerta.

-"Debe ser Krillin quien llegó para cuidar al androide" -dijo Bulma. Vegeta iba regresarle a Trunks, pero ella lo esquivó y se dirigió a la puerta, ignorándolo. Él frenéticamente buscó un un lugar para depositar al niño, pero no había nada a mano. Fue demasiado lento para irse de la habitación antes de que Krillin pusiera un pie en el lugar. Ugh, tanto por la dignidad. Demonios.

- "¡Bulma! Hola, Vegeta" -dijo Krillin, como fuera común verlo sostener a su hijo en público- Bulma sonrió.

Comenzaron a hablar y Vegeta se dio cuenta de que era el único ansioso y tenso sobre la situación. Todo el mundo lo encontraba natural. ¿Por qué era tan difícil de sostener a su hijo? Era un misterio. Siempre había sostenido a Bra, pero era una niña. Raramente sostuvo a Trunks, y cuando lo había hecho, no había usado sus dos manos, nunca tan cerca. El niño no se sentía intimidado por él, su presencia era fuerte.

-"¿Me necesitas para arreglar algo?" -preguntó Krillin. El hombre era bueno en actuar como un hombre práctico, siempre y cuando no sea algo electrónico. Una vez se había ofrecido a reparar una abolladura en la pared hecha por Trunks y Goten.

- "En realidad, Krillin" -dijo Bulma- "Nosotros te llamamos para cuidar de Dieciocho por un tiempo"

A Vegeta no le gustó la forma en la que lo incluyó con el 'nosotros'.

Krillin se rascó la parte de atrás de su suave cabeza y miró hacia abajo -"¿El Androide 18? Yo...yo no sé…"

-"Vamos, no será difícil, hice este control remoto que puedes usarlo por si intenta algo" -dijo Bulma. Ante su indecisión tomó la iniciativa y llevó a Krilin hacia el laboratorio.

Vegeta se levantó, todavía sosteniendo a Trunks. No se había esforzado mucho para llamar su atención y calmarlo en un intento de liberarse de su llanto. Se sentó de nuevo y encendió la televisión. No era tan malo, pensó, pero era mejor que esto no se convierta en una rutina.

S/N de la autora.

S/N de la traductora.