Thirteen POV.

Lágrimas corrían por su rostro dejando ver la profunda tristeza que sentía a través de sus ojos, ella ya me había dado la espalda dispuesta a irse, y comenzó a dar sus primeros pasos hacia la puerta. Yo trate de llamarla pero mi voz sonaba muy baja y no se escuchaba debido a sus sollozos. No tendría que haberla tratado de esa manera a la única persona que se preocupaba por mí, no se lo merecía.

Como pude baje de mi cama y trate de llegar a ella. Justo cuando estaba por tocar su hombro mi cuerpo se precipita y caigo al piso causando un horrible sonido, y todas mis extremidades palpitaron de dolor, a lo que yo solo pude decir.

- ¡Oh mierda!

Caí contra el piso por lo cual mi pecho recibió un fuerte golpe, nada bueno en el estado en el que me encontraba y mi nariz había comenzado a sangrar. Unos brazos firmes me levantaron, y comencé a sentir mareos... Luego todo daba vueltas y pude ver dos personas a mi alrededor que me subían a la camilla.

Cameron se acerco hacia a mi, y esta era mi oportunidad de decírselo.

- Yo... yo lo siento...

- No hay problema Trece.

Me dijo tomándome de la mano y de repente todo oscureció...


Cameron POV.

Sentí como si me llamaran pero no quise darme vuelta para toparme con la mirada hiriente de Trece. Iba a irme lo más rápido posible de allí pero sentí un fuerte choque contra el piso, me di vuelta para ver que pasaba y ella estaba tirada en el piso con su nariz sangrando. Me asusté mucho al verla allí y llame a alguien que me ayudara a cargarla a la cama, mientras yo trataba de incorporarla. La tomé por los hombros y pude escuchar que me hablaba.

- Yo... yo lo siento...

En su mirada había arrepentimiento y cruzo un pensamiento por mi mente, el cual decía que no iba a dejar sola a Trece, iba a tratar de romper ese muro que ella armaba por alguna razón, tenía que hacerlo por ella y por su salud. Y lo único que le conteste fueron las palabras...

- No hay problema Trece.

Luego ella perdió el sentido.

La revisé y su respiración era irregular debido al golpe que sufrió en sus costillas rotas, y el golpe que había recibido en la cara se veía mal, su nariz había comenzado a sangrar y nuevamente recibió un fuerte golpe en la cabeza. Cuando se reciben dos golpes seguidos y en el mismo lugar no es una muy buena señal, puede haber una contusión cerebral...

Luego de ponerle el respirador para facilitar su respiración y comprobar su golpe en la cabeza (que por fortuna no era nada grave), me quede a cuidar de ella hasta que despertara. Pero debido a mi cansancio me quede dormida sobre la silla apoyada en la cama de Trece...

Me desperté con la voz de mi querida, pero problemática paciente... Me sorprendí de lo mucho que podía dormir yo en una posición tan incomoda. Eran las 4 AM, y mi mirada se centro en el rostro relajado de Trece, al parecer ella hablaba en sueños y no se podía saber que estaría rondando por esa cabeza...

Comenzó a murmurar palabras como, "perdón", "odio", "adiós" y la última que me dejó sorprendida "mamá"...

Después de un rato de examinar su rostro noté un cambio, ella había fruncido el ceño y se quejaba en sueños, su respiración se había agitado horriblemente y comenzó a moverse en la cama y a gritar.

Trate de despertarla, no se que pudo haberla hecho reaccionar así. Luego de escuchar la frase "Lo siento", ella despertó sobresaltada, levantándose de la cama lo que provoco que se le escapara un gemido de dolor y volvió a recostarse tratando de normalizar su respiración que ya de por si era dificultosa.

- Tranquila Trece, todo esta bien... Solo estabas teniendo una pesadilla.

En sus ojos pude notar como lagrimas se acumulaban en sus ojos, pero no salían... Su rostro parecía el de una niña asustada, pero pronto la cambio a su habitual cara de póker en la cual no dejaba entrever ningún sentimiento. Yo tímidamente tome su mano para brindarle mi apoyo. Seguro iba a gritarme o sacarme como la vez anterior...

- Gracias por estar aquí, Cameron.

Me sorprendí mucho por la expresión de agradecimiento que tuvo hacia mi y comprendí que necesitaba de alguien, ella era una persona muy fuerte, pero sola no podría con todo el peso que nos pone en nuestro camino la vida.


Thirteen POV

Me desperté sobresaltada por una pesadilla que después de noches se volvía a repetir otra vez, me levante de la cama del susto y eso provoco que mis heridas comenzaran a doler otra vez. Luego sentí una mano sobre la mía y miré a quien estaba conmigo. Ella se había quedado toda la noche cuidándome al parecer y en su rostro había preocupación... Yo me sentía inundada por una profunda tristeza y las palabras que escaparon de mi boca fueron "Gracias por estar aquí, Cameron". Esa mujer con su típico aire de bondad, ya estaba haciendo estragos en mí y había roto una de las murallas que tanto me había empeñado en construir. Pero al parecer algo dentro de mí quería encontrar a la persona que lo hiciera y me salvara de las estupideces que cometo. De pronto mis pensamientos fueron interrumpidos por la voz de mi compañera.

- Te ves triste Trece... ¿Quieres hablar de lo que soñaste? Yo se que vas a pensar que me meto en tu vida, que no tengo derecho. Pero en verdad quiero que sepas que estoy para ayudarte. Me tienes Trece.

- ¿Te tengo Cameron? Pero... si ni siquiera me hablabas cuando entre al equipo y en las oportunidades en las que me hablaste fueron para rebajarme. Aun recuerdo las palabras "¿Y así tu trabajas para House?" cuando mi diagnostico fue incorrecto.

Al parecer ella se dio cuenta que tenia razón y bajo la mirada con tristeza... Para remediar lo que dije volví a hablar.

- Mira Cameron, se que tienes debilidad por las personas que se encuentran graves. Pero no tienes que quedarte conmigo por lástima, no te estoy echando. Pero no me gusta que me tengan lastima.

- Yo no es por eso que me acerque a ti. Tienes razón que en el diagnostico te trate mal, pero era por celos de que tu reemplazaste mi lugar con House y lo hacías muy bien. Pero eso ya paso. Ahora quiero que podamos llevarnos bien, quiero que tengas a alguien en quien confiar Trece... Escuche que hablabas en sueños y nombraste a tu madre... ¿Ella esta bien?

¿Como? ¡No puede ser! ¿Ella me había escuchado hablar en sueños? ¿Por qué tuvo que preguntar por mi madre? Últimamente ese recuerdo me tortura todos los días, y no puedo evitar que me invada la tristeza cada vez que la recuerdo... Sumida en mis pensamientos no me di cuenta de que una mano se pozo en mi hombro y mi acompañante me dio un calido abrazo. Pude sentir como las lagrimas salían de mis mejillas y sin ningún esfuerzo para ocultarlas llore en el hombro de Cameron. Podía sentir como su mano acariciaba mi espalda tratando de consolarme y diciéndome palabras reconfortantes al oído... Luego yo termine el abrazo y ella me miro...

- Ella esta muerta ¿verdad?

- Así es.

- Todos morimos Trece y a todos nos toca alguna vez.

- Créeme que eso lo se mas que nadie. Pero yo la odiaba.

Lagrimas comenzaron a caer otra vez y pude ver la cara sorprendida de Cameron.

- Ella murió de Huntington, cuando yo era chica ella me gritaba sin razón aparente, enfrente de mis amigos. La odiaba.

Mi padre trato de explicarme que ella no lo hacia apropósito, que era por su enfermedad y que la perdonara pero yo me negué a hacerlo. Y el día de su muerte ni siquiera le dije adiós... Pero ahora comprendo lo que mi madre sentía, ahora yo voy a pagar por lo que le hice...

- Espera Trece ¿Qué dices? Tu...

- Si Cameron, Yo también tengo Huntington.

- ¿Cuanto te queda de vida?

- Ocho, diez años...

- No puede ser... Aún así te queden pocos años de vida no me parece que tengas que matarte en las drogas y el alcohol. Entiendo tu situación, pero tú no puedes hacerte esto. Tus padres no querrían que arruinaras tu vida así. La gente que se preocupa por ti no lo permitiría...

- Estoy sola Cameron.

Esto último lo dije sin darme cuenta, mi mirada estaba perdida y las lágrimas no dejaban de correr por mis mejillas... Luego siento una mano calida que se posa en mi mejilla y me seca las lágrimas. Después unos brazos rodeándome en un abrazo lleno de muchas emociones, un abrazo que yo necesitaba mucho sin lugar a dudas...

- Jamás vas a estar sola Trece porque me vas a tener a mí siempre. Yo seré tu amiga y juntas buscaremos la cura de esta enfermedad. Hay tratamientos para que tus síntomas tarden en llegar, no te des por vencida por favor.

Y me volvió a abrazar. No se que tenia pero algo tenia Cameron que me hacia olvidar de todo lo que me rodeaba cuando me abrazaba, yo me había privado de esas muestras de cariño y el volver a recibirlas me hacia sentir más completa.

- Esta bien Cameron, voy a hacer el ensayo. Pero no le menciones a nadie de esta plática, por favor.

- No tienes de que preocuparte. Yo te acompañare a los ensayos si quieres.

- Muchas gracias Cameron...

Seguimos hablando un largo rato, pero ya no se notaba más ese aire de tristeza en la habitación. Pasamos largo tiempo bromeando sobre las ocurrencias de House, y todos sus diagnósticos alocados. Hacia mucho tiempo que no me reía de esa manera. Pronto me agarro sueño y antes de quedarme dormida, Cameron se abalanzo contra mí y me abrazo.

- Te quiero Trece. Me voy a quedar aquí contigo.

Y entonces descubrí que mis murallas habían sido quebradas, que esa chica dulce que estaba durmiendo a mi lado me daría las ganas de vivir que yo necesitaba. Descubrí que ya no volvería a estar sola y que con ella a mi lado ya no necesito nada más...

Fin

Bueno, espero que el final sea de su agrado. Si lo hacia más largo me iba a colgar y no lo iba a terminar.

Muchas gracias a los que leyeron esta historia :)

¡Nos vemos en la siguiente!