Hola prros y elfas (los que vean memes entenderán y no, no es un insulto) ¿Cómo están? Yo estoy bien, hoy no tengo clases por lo que mañana empiezo exámenes "¿y oye porque no tuviste clases hoy?" Porque debido a la tormenta Nate que le generó una depresión al país el miércoles pasado hizo que desde el miércoles al sábado lloviera sin parar literalmente día y noche y todos los ríos se comenzaron a desbordar y a inundarlo todo, todo el país (menos una provincia) estaba en alerta roja y en la provincia que yo vivo sigue en alerta roja por avalancha, porque adivinen quien vive cerca de un rio xD y el cauce del rio viene desde la montaña donde hubo un deslizamiento y toda esa tierra está cayendo en el rio y en cualquier momento se puede venir una avalancha alv y por eso en alguna zonas no tenemos clases xD y por dicha que tampoco tuvimos que evacuar, ósea estamos en riesgo, pero no el suficiente como para que nos vengan a decir que tenemos que evacuar xD ahí una imagen que lo resume todo xD

"Pero… aún tengo la duda de que le pasó al ladrón halla, se veía más extraño de lo normal" Los ojos amatistas del egipcio se estrecharon un poco tratando de presionar una respuesta en Ryou.

"Yo…" Esos ojos ponían nervioso al albino "L-lo siento, pero… no les puedo decir nada todavía, le prometí a Bakura que no le diría a nadie… lo único que puedo decir es que no es nada malo, lo juro, al contrario es algo bueno, pero… Bakura no está pasando un bueno momento ahora, lo siento pero no puedo decir nada más, se los diré cuando llegue el momento, bueno ya debo irme, que tengan un buen día, adiós" y con esto Ryou se fue a su casa con una pequeña sonrisa.

"Nos vemos luego" Devolvió la despedida Yugi a su amigo.

Los tricolores comenzaron a caminar a su casa en silencio hasta que Yugi preguntó "Eso fue raro ¿Qué crees que está pasando con Bakura?"

"No lo sé, pero viniendo de Bakura no ha de ser nada bueno y lo vamos a averiguar" Dijo con determinación el ex faraón mientras estrechaba los ojos.

Ryou entró a la casa para encontrar a Bakura acostado en el sofá con el antebrazo en sus ojos y la otra mano colgando del sofá, se dirigió a él mientras escuchaba un bufido de este, se había estado reprimiendo y su enojo y fastidio se habían acumulado y el oji esmeralda estaba casi seguro de que en un rato se iría a pegarle al saco de box y como la vez pasada debía evitarlo.

La contraparte del yami se puso frente al apoyabrazos del sofá donde descansaba la cabeza del oscuro, puso las manos a los lados de esta y se inclinó un poco acercando el rostro al del otro.

"Oye…" susurró el menor de cabellos plateados, pero no hubo ni mínima reacción "Kura…" otro susurro salió y el mismo resultado encontró por lo que una ceja plateada se arqueó de manera que expresaba un: ¿A sí? "Te estoy hablando, no me ignores"

Por fin el peliblanco más grande dio una "respuesta" levantado un poco el ante brazo de sus ojos solo lo suficiente para dejar sus orbes carmesíes, había odio, fastidio e impotencia en ellos, quería estar solo, pero vio la expresión de en la mirada de su otro yo y se extrañó, pues nunca había recibido tal mirada ¿se habría enojado por algo con él? ¿se habría enojado por cómo le habló al faraón? Se preguntó a sí mismo el ex ladrón.

"¿Qué quieres? No estoy de humor para reclamos y si estás enojado por algo no fue mi intención" Con esto intentó de deshacerse de cualquier problema en el que se hubiera metido, pero al parecer no funcionó, pues la blanca ceja que yacía arqueada se elevó más, intensificando aún más la mirada sobre el yami.

"¿Porqué?" fue lo único que se escuchó venir del hikari, ningún reclamo, ningún regaño, nada, solo una pregunta sin sentido.

"¿De qué hablas?" Preguntó esta vez el oji carmesí notado por primera vez la posición que se encontraban ambos peliblancos, tragó en seco y terminó de bajar su brazo hasta que quedó en su abdomen descansando hasta que su otro par llegara a hacerle compañía cruzando los dedos entre sí.

"¿Porqué decidiste seguirle el juego?" La ceja arqueada se contrajo con su gemela para fruncir el ceño de manera extrañada, Ryou no había entendido porqué Bakura decidió exponerse desde ya a uno de los mayores provocadores de su peor trauma, sí, sabía que su oscuro quería ayudarse, quería empezar a controlarse ¿pero porqué de una manera tan brusca? ¿Qué ganaba exponiéndose de tal manera?

"¿Porqué no habría de hacerlo?" Respondió con otra pregunta Bakura mientras entrecerraba los ojos.

"Sabes bien que eso no te ayuda en nada" Afirmó Ryou aun buscando la respuesta a todo lo ocurrido

"¿Quién dijo que buscaba ayuda?" Los dos se estaban hartando por la negativa del otro.

¿No buscaba ayudarse? ¿entonces por… claro, ahora entendía todo "No te restabas a ti, lo hacías a él, pero no para molestarlo, buscabas algo más de él ¿pero qué?" los orbes esmeraldas buscaban la respuesta en los carmesíes, pero jamás la encontrarían.

"Eres muy inteligente, ya llegaste hasta aquí, podrás deducir lo demás" Dijo con una pequeña sonrisa y algo de gracia en sus palabras el albino mayor, más aún el fastidio y enojo seguían presentes.

"Que sea inteligente no significa que pueda adivinar lo que sientes y piensas, si fuera así hace mucho que ya no tendrías problemas con tus traumas" Aclaró Ryou con algo de fastidio en su voz, la había comenzado a sentir desde que se había despedido del faraón, algo en todo lo ocurrido con él y su yami le había dado mala espina.

"Arrogante" le molestó Bakura a su contraparte, quien volvió a arquear una ceja.

"Mira quien lo dice la-drón" Devolvió el "favor" el hikari a su oscuro, el cual alzó más la vista para aún más directamente a las esmeraldas del otro.

"No me llames así" Dijo el yami entrecerrando sus ojos carmesíes "¿Porqué no?" preguntó el menor con mirada altiva, algo que era poco común en él.

"Me enoja que tú lo digas, no me gusta cómo suena en tu boca" aclaró Bakura intercambiando su mirada de los ojos de su luz a sus labios que yacían entre abiertos.

"¿Entonces que te gustaría que estuviera en mi boca?" Preguntó Ryou elevando un poco más la ceja arqueada por un segundo esperando una respuesta.

El ex ladrón sonrió y se rio para sus adentros "¿Qué te tiene enojado?" desvió el tema el más grande.

"No respondiste a mi pregunta ¿Por qué yo habría de responder a la tuya?" Dijo frunciendo el ceño el otro peliblanco.

Una sonrisa más grande apareció en el rostro del oscuro "Bueno, todo lo que tú quieras"

Los orbes esmeraldas rodador en sus cuencas "Sabes bien que no me refería a esa pregunta" aclaró con más fastidio.

Otra vez rio y dijo "Sí, lo sé" la sonrisa desapareció y el rostro del mayor volvió a su seriedad "Le seguí el juego para demostrarle que ya no se puede divertir y humillarme provocándome, ya no volveré a dejarme llevar por mi impulsos, por mis instintos, por mis ganas de matarlo con mis propias manos, ya no podrá jugar con migo para después destrozarme, porque por seguir sus juegos y seguir mis instintos él sigue con vida, por eso perdí tantas veces frente a él, le demostrare que ya no soy el mismo" Respondió con determinación Bakura.

"Superación… me gusta como piensas, me gusta el hecho de que quieras cambiar la imagen que tienen de ti, tal vez también puedan ver lo que yo veo en ti" Dijo el oji esmeralda aún con algo de fastidio, pero más calmado, pasó una mano por los cabellos rebeldes que caían y cubrían un poco los ojos carmesíes de su yami para acomodarlos.

"¿y a ti? ¿Qué es lo que te está molestando? No es normal que estés así de serio y me sigas la corriente en una discusión" También habló el yami más calmado que antes.

Ryou dio un suspiro mientras cerraba los ojos y los volvía a abrir "No lo sé, pero… algo no me gustó en todo esto que ocurrió con Yami, no fue el hecho de que se provocaran entre sí, sino… no sé creó que cometí un error al dejarlo ver que tenías esa regresión, no se veía satisfecho cuando le dije que no les podía contar nada, creo… que lo que me molesta es… que quiera intentar tener control sobre todo lo que ocurre contigo ¿porqué no puede confiar un poco más en ti? Sí, entiendo que todo lo que hiciste estuvo muy mal, pero no eras completamente tú, Zork estaba ahí también debe considerar eso, además que desde que llegaste no has provocado ningún problema, debería… no, no debo hablar así de mis amigos, solo sé está preocupando por mí"

"Vamos, dilo, no te reprimas, debes dejar salir lo que sientes ¿no? Eso fue lo que me dijiste a mí, ahora ponlo tú en práctica" Dijo Bakura señalando al otro incitándolo a que dijera lo que calló.

"Es que… es solo que… no debería meterse en lo que no le importa, él no tiene porqué saberlo todo, ya no es un faraón todo poderoso que pueda controlar a todo a su alrededor" Por fin había declarado lo que sentía en ese momento, pero lo hizo volteando un poco la cara hacía un lado.

"Je je je je je…. Ja ja ja ja ja ja ja ¡jajajajajaja!" Bakura comenzó a reír después de escuchar lo dicho por su hikari, pero no era risa de burla, si no una risa de felicidad.

Ryou miró extrañado a su contraparte oscura, nunca lo había visto reír de esa manera, por lo general lo hacía porque se burlaba de alguien o por alguna que otra cosa que Ryou decía que le hacía gracia o cuando lo molestaba y asustaba, pero esta risa no era ni por menos parecida a las que tenía en esas ocasiones "¿Qué te pasa? ¿ya terminaste de volverte loco?" le preguntó con burla el menor.

Sin contestar, Bakura se volvió y jaló a Ryou en un enorme abrazo de oso que lo acostó en el sofá bajo del """"oso"""" peliblanco "Jajaja esperé tanto tiempo para que alguien pensara así de él como yo lo hago, me enorgullece que sea de ti de quien lo oiga jaja"

El oji esmeralda tenía las manos en el pecho de su yami para evitar morir aplastado por este, pero las cosas empeoraron, pues su oscuro lo apretó hasta levantarlo un poco del sofá "¡Kura!... ¡Kura suéltame me vas a matar!" La voz del peliblanco menor salió ahogada y comenzó a lar golpecitos a como pudo en el pecho Bakura. Este abrió los ojos y soltó de inmediato a su hikari y este cayó de inmediato al sofá desplomado y respirando grandes bocanadas de aire con los ojos cerrados.

"Lo siento, no medí mi fuerza" Se disculpó Bakura poniendo las manos a los lados del cuerpo del menor y entonces notó algo "¿Mmm?" Los ojos carmesíes se ancharon un poco cuando el ex ladrón recordó algo al ver a Ryou en esa posición, respirando de esa manera, con su cabello esparcido por el sofá y a él en esa posición.

Su sueño húmedo con el otro peliblanco… Las mejillas del mayor se calentaron poco con forme apareció una sombra rosa en el puente de su nariz y parte de sus mejillas, si no hacía algo, dentro de poco su entrepierna le apretaría y se le ocurrió algo que lo calmaría, pero al mismo tiempo le satisficiera, se quitó la camisa para eliminar el calor que le provocó el sonrojo, se mordió un poco el labio aún algo inseguro y estiró una mano lentamente hacía uno de los costados de su hikari, metió la mano bajo la espalda de este para después poner la otra pero esta vez más cerca de la cintura.

Ryou abrió los ojos lentamente para ver a su yami sin camisa acercarse lentamente hacía él con las manos bajo su espalda, sus mejillas se calentaban lentamente y si no se equivocaba su contraparte también estaba en el mismo "problema" pues vio un pequeña sombra rosa en él, este se siguió acercando lentamente algo inseguro, el oji esmeralda estaba algo agitado aún, el mayor evitó el contacto visual con el otro y se acercó hasta que puso un lado de su cara en el pecho de Ryou para después serpentear sus brazos en otro abrazo pero esta vez mucho más suave y cuidadoso.

Ryou quería preguntar la razón de tal acto, más su instinto le dijo que era mejor no hacerlo, había veces en las que las personas solo necesitaban un abrazo porque si, sin razón existente, el menor escuchó al otro suspirar y supo que esto le incomodaba, pero a la vez le agradaba, sí, sonaba raro pensó, pero era lógico viniendo de alguien como Bakura que le costaba expresar lo que quería y sentía, era una oportunidad que debía aprovechar para que se abriera.

El oji esmeralda puso una mano en la espalda del mayor y otra (la derecha) comenzó a acariciar el cabello de este, a lo que el cuerpo del yami se tensó, más un segundo más tarde se relajó al tacto.

Después de unos momentos de silencio absoluto este rompió por una súbita pregunta por parte del oscuro "Tu… sí él… bueno… sí él me atacara o… no sé… inventara algo sobre mí, por ejemplo… que hice algo malo… ¿a quién le creerías? ¿de que lado estarías?" Bakura no sabía que esperar como respuesta, ni si quiera sabía porqué había hecho la pregunta en primer lugar.

Y a todo esto Ryou tampoco sabía cómo responder, no esperaba la pregunta en lo absoluto "Yo… bueno, en realidad no tengo idea, supongo… que si se dijera que hiciste algo malo, no lo creería, quiero decir, ya no tienes razones para hacer cosas malas, pero… si se demuestra lo contrario, si realmente estás haciendo algo malo, aunque seas mi amigo ahora… tendría que detenerte, por las buenas… o por las malas, trataría de tener a cualquiera que intente algo malo, incluso si es el mismo Atem quien lo hace, aunque me duela, si tengo que ponerme en contra de mis amigos por hacer lo correcto, así lo haré"

Después de que Ryou terminara de decir esto este mismo comenzó a sentir pequeñas vibraciones en su pecho dónde estaba Bakura, eran vibraciones provenientes de la garganta de este último, pues se reía para sus adentros, más no era en un tono de burla, si no un tono… ¿nostálgico tal vez? Sí, podría ser eso pensaba el menor.

"¿De que te ríes?" Preguntó con curiosidad el hikari del ex ladrón.

"Por nada, es solo que… haz cambiado mucho durante el tiempo que estuvimos separados, ya no eres tan… niño" Terminó de hablar con una pequeña sonrisa el mayor.

"¿Niño? Yo ya no soy un niño" Dijo con poco fastidio, pero el suficiente como para ser notado en la oración.

"Por supuesto que eres un niño, para mí todos son niños, ni con juntando todas las edades de las personas que viven hoy en día alcanzarían mi edad, a tu padre lo considero un niño, a tu abuela la considero una niña, a tus maestros los considero unos niños, todos son niños, solamente unos más que otros, pues hay quienes son más maduros e inteligentes que otros, por ejemplo estás tú, a quien no considero tan niño por lo maduro que eres para tu edad, pero te sigo viendo como tal porque sigues siendo muy inocente y por otro lado esta… mmm… Joey, él es un niño PEQUEÑO, es totalmente inmaduro y estúpido, primero actúa y después piensa ¿entiendes a lo que me refiero?" Explicó el peliblanco más grande lo mejor que pudo.

"Sí, lo entiendo, pero tú tampoco eres totalmente maduro y hay ocasiones en las que también actúas y luego piensas ¿eso no te haría también un niño según como lo que calificas cómo tal?" Refuto Ryou las razones de contraparte oscura.

"Mmm, no, no siempre soy inmaduro, es solo… que ahora hago lo que nunca tuve oportunidad de hacer en mi primera vez como adolescente, eso es todo, hago que creó que haría una persona en esta edad, solo… me dejo llevar, además de que es muy divertido molestarte, te pones todo rojo cuando te quejas jejeje" Habló Bakura con una sonrisa en sus labios "Aparte de que no solo me baso en la forma de pensar, sino también en la edad y como dije, nadie me va a superar"

"Hablando de edad, en total ¿Qué edad tienes? Contando milenios y todo eso" Preguntó curioso el oji esmeralda, hacía mucho que tenía esa duda y ahora que el tema estaba disponible debía aprovechar.

"Mmm, como…3017 años algo así, contando la edad que se me puso en esta época claro" Dijo sin más el oji carmesí, quien comenzó a escuchar los intentos de Ryou por no estallar de la risa.

"Eres una momia que olvido su bálsamo jajajajaja" El menor no puedo evitar hacer la broma, le era muy gracioso.

Al escuchar esto la mo… digo, Bakura levantó la cabeza y dirigió sus ojos entrecerrados a los orbes esmeralda del otro "¿A QUIEN LE DICES MOMIA NIÑO? Acaso olvidas lo que ocurrió la última vez que me llamaste así ¿quieres que se repita?" N/A: Lo recuerdan ¿no? Si no lo recuerdan, vuelvan a leer el cap 15 hay pasa la situación.

"NO NO NO, jeje yo no dije nada" Dijo Ryou moviendo las manos de un lado a otro frente al rostro de su yami, con una sonrisa y los ojos cerrados.

"Hhmm, más te vale" Advirtió falsamente el peliblanco mayor volviendo a su antigua posición en el pecho del otro.

"Por cierto" habló el hikari recordando algo "¿porqué te fuiste tan temprano esta mañana?"

"Bueno, veras… yo no pasé la noche contigo, es decir, no me quedé a dormir en tu habitación, me salí de ella un par de hora después de que te nos fuimos a dormir y te quedaras dormido, yo no podía ni quería conciliar el sueño, por el tema que habíamos tocado esa noche, sabía que las pesadillas eran inevitables, quise quedarme despierto toda la noche, pero no pude aguantar y no quise despertarte por mi pesadillas de más tarde, así que me fui a mí habitación a esperar mi tortura y así fue, me desperté después de haber tenido una pesadilla de mis recuerdos unos minutos antes de que te despertadas para ir por las compras del domingo, necesitaba despejar mi mente, necesitaba un poco de aire. La pesadilla fue tan horriblemente real como todas, pero… recordé los consejos que me disté para cuando ocurrieran esas cosas, realmente me ayudaron, logré calmarme y volver a la realidad de manera rápida, aún me sentía algo enojado y angustiado, pero no en gran medida como otras veces y por eso yo… bueno… emmm… te quería… dar las gracias" Realmente Bakura no tenía idea de cómo mostrar su agradecimiento.

"¿Enserio pudiste enfrentarlo solo?" Ryou con su mano derecha tomó la barbilla la que del ex ladrón haciéndole mover la cabeza para que le mirara a los ojos sin que este último se despegara del pecho del otro peliblanco. Ante la anterior pregunta el oji carmesí asintió con la cabeza "Aun así no debiste haberte ido, si estabas durmiendo conmigo era para poder ayudarte en estas situaciones"

"Si, lo sé… lo siento, es solo que quise intentarlo por mi cuenta, ya has hecho mucho por mí y quise ver que tanto eh mejorado" Expresó con sinceridad la contraparte del hikari.

"De acuerdo, si quieres encargarte de las pesadillas tu solo, está bien, pero cuando lo necesites estaré ahí para ti, recuérdalo" Le mencionó Ryou con comprensión al otro.

"Sí, está bien, trataré de ocuparme lo mejor que pueda de esta situación, además, de nuevo tendrás exámenes pronto y entre menos preocupaciones conmigo tengas, mejor" Explicó Bakura estando de acuerdo con las palabras de su hikari.

"Imagino que querrás comer algo ¿no es así Kura?" Preguntó el menor de los peliblanco al barril sin fondo que era su yami.

"Mmh, pero también tengo sueño y estoy cómodo, así que estoy indeciso que exigencia de mi cuerpo satisfacer" Dijo en modo de broma Bakura.

"¿Me ves cara de almohada? Lamento decirte que esta almohada también tiene hambre, así que tendrás que soltarme y satisfacer las exigencias de tu cuerpo en otro lado" Dijo el oji esmeralda tratando de quitar al pesado hombre de encima de sí, algo que fue totalmente inútil.

"¿Y sí no quiero?" Retó el mayor al hikari poniendo más fuerza en su abrazo para no soltarse, pero sin llegar a ser brusco.

"Y si no quieres soltarme señor ladrón, se quedará sin comer, así de sencillo" Habló Ryou cruzándose de brazos y cerró los ojos.

El oji carmesí levantó la cabeza para mirar a su contraparte de luz "Ya te dije que no me llames así"

Ryou abrió los ojos y fijó su mirada en los ojos del otro "Y yo ya te dije que me sueltes"

"¡Bien!" Dijo a regañadientes el yami soltando al más joven y sentándose en sus rodillas para darle espacio para salir al menor.

"Gracias que cortes" Se burlo Ryou con una sonrisa en sus labios del fastidio de su yami levantándose del sofá, dirigiéndose a la cocina.

Bakura se volvió a acostar en el sofá en la misma posición que inició todo esto.

-Tiempo más tarde-

Los peliblancos estaban terminando de comer, Ryou terminó primero, por lo que se levantó para ir a dejar su plato, baso y cubiertos al fregadero, más uno de estos últimos resbaló y cayó, así que el peliblanco dejó todo lo demás en el fregadero y después se agachó para juntar el cubierto que había caído.

Bakura tenía la mirada desviada a un lado a la pared de la cocina mientras tomaba su bebida, al escuchar el sonido del metal chocando con el suelo volteó la mirada para encontrarse de frente con los glúteos de su hikari, de inmediato e involuntariamente se comenzó a ahogar con la bebida que estaba tomando, pues casi escupe lo que había en su boca y por no hacerlo se atraganto.

Ryou se volteó cuando levantó el cubierto "¿Estás bien?"

"Es que…cof cof cof…se me fue por…cof cof cof…mal camino…cof cof cof" Trató de decir Bakura mientras tosía N/A: A mal camino me refiero a esas veces en las que estas tomando algo y sin querer se te va un traguito antes de que tragues todo lo demás.

Ryou se acercó a su yami y le dio un par de palmaditas en la espalda para que se dejara de ahogar, este último tenía la cara tan roja que estaba a punto de igualar el color de sus ojos, no solo por la falta de aire por toser, sino también por lo que había visto lo que también le había alterado un poco las hormonas.

"¿Ya estás mejor?" Preguntó algo preocupado el hikari del oji carmesí, quien estaba volviendo a un mejor color.

"Sí, un poco" Dijo con la voz aún algo ahogada el peliblanco mayor.

Bakura se levantó de la mesa para ir a dejar sus cosas de la mesa y notó que Ryou no había terminado de acomodar las compras "No terminaste de acomodar lo que compraste ¿quieres que te ayude?"

"Mm? Ah! Sí claro, te lo agradecería mucho" Le respondió el oji esmeralda con una sonrisa, que agito todo en el cuerpo del oscuro y le hizo tragar en seco.

Comenzaron a organizar todo en el orden que el menor ya tenía dicho, estaban en eso cuando Bakura notó que había una enorme diferencia en cuanto a cantidad de productos que su luz había traído ese día a comparación de todas las otras veces, por esto, el mayor frunció el ceño molesto, solo había una razón por la cual ocurría esto y esa razón era que al padre de Ryou lo le estaba yendo bien en su trabajo, por lo que le había enviado menos dinero, normalmente Ryou tendría que volver a hacer las compras dentro de un mes, pero cuando ocurría esto debía de hacerlo dentro de dos semanas, Bakura estaba consciente que duraría un poco más si no fuera porque él estaba allí y era una boca extra para alimentar. Odiaba esto no por el hecho de que no podría comer la misma cantidad de cosas que regularmente hacía, ni porque la carne era lo menos que vería en su plato, sino porque le hacía sentir como un maldito parasito dependiente que solo causaba problemas, estaba cansado de hacerle eso a su hikari.

Pues aparte de la situación económica, el menor debía preocuparse de los problemas emocionales del otro y también del colegio, pues sus exámenes serán dentro de poco y todo esto ponía mal al oji esmeralda, nadie de su edad debería de preocuparse por tantas cosas y menos de ese tipo.

Bakura terminó de ayudar al otro y antes de salir de la cocina de tan mal humor y dirigirse a la puerta principal murmuró un "Estaré aquí antes del anochecer" Dejando un Ryou muy extrañado por la actitud de yami.

Cansado de todo esto y sabiendo cual era la solución a la mayoría de problemas que estaba causando, Bakura salió decidido en búsqueda de la solución que esperaba hallar lo más pronto posible o mejor dicho que se la dieran lo más pronto posible.