Capítulo 27
Bakura se sorprendió por la muestra de afecto y de inmediato la sombra rosa que tanto odiaba apareció sobre el puente de su nariz y parte de las mejillas - ¡Tks! Por supuesto que soy el mejor- Dijo Bakura tratando de concentrarse en otra cosa para que su sonrojo desapareciera y por esto no notó el que también tenía Ryou.
-Eres un arrogante
Bakura volteo de nuevo su mirada, pero esta vez a su contraparte y decir: -No empieces de nuevo o traeré la camisa
-Era una broma tranquilo- Aclaró Ryou nervioso; -por cierto ¿Por qué no te vas a bañar mientras te sirvo la cena?
-Me parece bien- mencionó el mayor levantándose.
Y así pasó el resto de la noche, Bakura se bañó, después fue a comer y cada uno se fue a dormir con el dueño de sus pensamientos rondando por su mente.
A era sábado y Bakura había despertado bastante tarde, Ryou había cumplido su promesa, pues ya eran las 2:15 de la tarde por lo que la bestia que sustituía el estómago de Bakura se había despertado hace ya tiempo y necesitaba ser alimentada.
El oji carmesí se levantó aún algo soñoliento con dirección al baño, para después salir y dirigirse a la cocina. Cuando llegó se topó a un Ryou ya bañado y con su clásica ropa de camisa a rayas y pantalón gris bebiendo un vaso con agua.
- ¡Valla! Hasta que por fin la bella durmiente se digna a despertar- Dijo Ryou cuando notó la presencia de su yami en la cocina.
-Buenos días para ti también
-Tardes quisiste decir
-Lo que sea- Dijo Bakura sentándose en la mesa. - ¿Quieres el desayuno o el almuerzo? -Le preguntó Ryou al mayor, quien a pesar de las horas que había dormido seguía cayéndose del sueño. -Ambas…-Ryou no se sorprendió ante la respuesta al ya conocer el "ser que habitaba el cuerpo de su yami" así que solo sonrió y giró los ojos.
Después de unos minutos a Bakura se le sirvió lo pedido, por lo que comenzó a arrasar con todo. Ryou se sentó en su lugar habitual en la mesa y miró "comer" (si es que así se podía llamar) a su oscuro, el cual, al notar la mirada levantó la suya posándola en las esmeraldas de su hikari y preguntó: - ¿No vas a comer? – A lo cual Ryou negó con la cabeza y respondió: - Ya comí – Ahora recibiendo él un asentimiento por parte de Bakura.
- ¿Sabes? Yugi estuvo haciéndome preguntas sobre ti en la escuela -Bakura levantó la mirada de su plato para posarla en Ryou, quien jugaba con sus pulgares sin mirarlo; - ¿Y qué te preguntó? – Bakura no se veía muy contento que digamos; -Bueno… preguntó cómo estaban las cosas contigo y cuando le conté todo me preguntó sorprendido si enserio no me estabas haciendo daño y que somos amigos, se veía un poco incrédulo con respecto a eso.
-Espera ¿le contaste todo? -Preguntó con el ceño un poco fruncido algo extrañado; -Sí… ¡oh! Todo menos tu situación claro- Dejó claro Ryou poniendo las manos al frente y por fin con la mirada en la carmesí de Bakura; -Te prometí que no se lo diría a nadie.
-Gracias- Bakura volvió a centrar su mirada en su plato; - ¿Estaban solos? – le preguntó a Ryou para después seguir comiendo, -Sí, fue durante la hora de almuerzo- Mientras comía Bakura levantó la ceja por una fracción de segundo, lo cual no pasó desapercibido por las verdes esmeraldas; -De todas formas, seguramente se lo contó al faraón como mínimo- Ryou miró extrañado a su contraparte y lo expresó diciendo: - ¿Y qué tiene de malo? -Y el ex ladrón mirándolo con obviedad le respondió: -Que sabes bien que no le va a creer y va a comenzar con su juego de héroes.
-Yugi sabe perfectamente cuando le miento, no creo que lo deje comenzar con sus conspiraciones – Y de nuevo la mirada de obviedad se posó en Ryou; -Si él se lo pide Yugi le lamería el cu…
- ¡BAKURA! – El nombrado rio al ser interrumpido en su obscenidad y por haber logrado un sonrojo de cara completa en Ryou, realmente se le hacía divertido avergonzar al otro con ese tipo de cosas, pues demostraba lo puro e inocente que seguía siendo su hikari; - ¿Por qué tienes que andar diciendo esas cosas? – Bakura volvió a reír por el ceño fruncido de Ryou; - Primero porque te pones como un tomate y eso es divertido y segundo, porque es verdad
-Ellos son pareja, tiene razones para apoyarlo – Mientras tragaba lo que comió, Bakura negó con la cabeza; - ¿Y eso que – Ryou se cruzó de brazos y levantó una ceja; - Ósea, dices que en un caso hipotético de que tú y yo fuéramos pareja ¿pensarías lo mismo? - Bakura sonrió de lado y miró a Ryou directamente a los ojos; -Por supuesto que no… porque sería yo quien te lo hiciera y sabes que te encantaría. -Le molesto el mayo y este estaba seguro de que había creado un nuevo tipo de color rojo debido al sonrojo que se formó en la cara del menor. Los ojos esmeraldas giraron sobre su órbita mientras Ryou bufaba y decía: - ¡Contigo no se puede hablar sin que digas cochinadas! -Se levantó y salió de la cocina. Bakura miró la puerta de la cocina y elevó la voz lo suficiente para que el otro escuchara: - ¡Te vas porque sabes que es verdad! – y entonces se escuchó desde el segundo piso: - ¡Cállate! – Bakura se rio y volvió a centrarse en su comida diciendo por último en voz baja y con una sonrisa: -A mí sí me gustaría… y no solo hacerte eso.
-En la noche de ese mismo día-
Bakura caminaba de regreso a casa, de la cual no estaba muy lejos, ya estaba cerca del parque, el cual solo tenía que cruzar ya que le acortaba camino y caminar unas cuantas calles y ya. Estaba a punto de entrar al parque cuando…
- ¡Bakura! -El aludido volteó para ver quién era el que lo llamaba, su expresión sería cambió a una enojada. - ¿Qué quieres… faraón? – Atem tampoco se veía muy feliz de ver a su "némesis" mientras que Yugi, quien le acompañaba, esperaba no tener que interferir en ninguna pelea verbal o peor una pelea física entre ambos egipcios.
-Tenemos que hablar- Bakura levantó la ceja ante la "orden" del ex faraón, pero sin darle importancia se volteó y siguió caminado sin antes decir: -Tu y yo no tenemos nada de qué hablar- Pero el tricolor mayor no iba a dejarlo ir tan fácil; -Es sobre Ryou- A la inmediata mención de su hikari Bakura se detuvo y volteó con extremada curiosidad en sus ojos, tanta que incluso borró parte del enojo que antes residía en ellos, algo que no pasó desapercibido a los ojos amatistas del menor, lo que le intrigó mucho; - ¿Qué con él? – Atem se cruzó de brazos y volteó la mirada hacía la calle de manera desinteresada y dijo; -Oh no es nada malo, no es nada de lo que debamos preocuparnos… o eso espero -Esto último lo dijo mientras regresaba la mirada a Bakura con desconfianza y enojo.
Al no entender la situación Bakura frunció el ceño extrañado y preguntó: - ¿A qué te refieres? – El ex faraón comenzó a caminar hacía el peliblanco aún con los brazos cruzados y se detuvo a un paso de él, el cual se tensó y puso a la defensiva ante la cercanía; -Digo que espero que no le estés haciendo nada malo, nada por lo que debamos alejarlo de ti… o ¿sí? – Al escuchar esto la cara de Bakura cambió a una expresión aburrida y giró los ojos volteando la mirada a la entrada al parque justo a su lado, para que después su expresión aburrida volviera a una extrañada, Atem al notar esto le dijo: - ¡Oye, te estoy hablando! – Al ver que Bakura no le hacía caso, buscó con la mirada lo que estaba viendo este y lo único que vio fue a una pareja discutiendo, la vista le fue tapada cuando Bakura comenzó a caminar hacía la pareja.
Cuanto más se acercaba el oji carmesí, más acertaba que la discusión que tenían no era "normal" por así decirlo, de hecho el chico (quien estaba de espaldas a Bakura) se veía muy alterado y enojado, mientras que la chica se nota nerviosa e incluso Bakura se atrevía a decir que asustada, comenzó a caminar más cuando vio que el chico la sujetaba del brazo con más fuerza de la necesaria y ella se intentaba soltar, estaba Bakura a unos cinco de ambos cuando el chico levantó una mano con intención de dar un golpe y la joven solo cerró los ojos y volteó la cara esperando el impacto.
- ¡Oye! - Dijo una profunda y enojada voz, por lo que el chico detuvo sus acciones y se volteó solo para ver un puño acercarse a su cara y sin manera de detenerlo, recibir el feroz impacto, que fue tal que lo lanzó al suelo.
La chica al escuchar todo y nunca haber recibido el golpe, abrió los ojos y corrió posándose detrás de su "salvador" quien de inmediato se tensó ante el contacto, más no la alejó. Por otro lado, el chico quien apenas se levantaba con la boca ensangrentada, miró con furia a Bakura e iba a seguir peleando, más al ver que a dos tricolores se acercaban a la escena y verse en desventaja numérica retrocedió y se fue corriendo.
- ¡Muchas gracias, no sé qué hubiera pasado si no apareces! – Bakura la miró asintió levemente; -Sabes que no hemos terminado de hablar ¿cierto? -La voz tras Bakura hizo que este cerrara los ojos, respirara hondo y exhalara en un intento de no perder la poca paciencia que Ra le había dado; -Estoy muy cansado y no tengo ni el tiempo ni las ganas de escuchar tus estupideces- El peliblanco abrió los ojos, miró a la chica que seguía a su lado y le dijo: -Te acompaño a casa – Y sin que esta pudiera decir algo, comenzó a caminar y ella sin más, se despidió con la mano de los tricolores y caminó hasta alcanzar al peliblanco.
Después de un rato en el que Bakura se dio cuenta de que la casa de la chica quedaba en la misma dirección que la de Ryou, llegaron y ella le agradeció al oji carmesí; -Aquí es, de nuevo te doy las gracias por ayudarme y por acompañarme, aunque sé que solo lo hiciste porque querías irte de ahí, pero aun así dime ¿Cómo te lo podré agradecer?
-No es necesario- Sin más que decir, Bakura reanudó su camino a casa con paso más rápido ya que ya se le hacía tarde; - ¡Pero!… ni siquiera se tu nombre -Dijo ella mientras veía al peliblanco alejare.
Bakura por fin llegó a casa, puso las llaves en la mesa junto a la puerta y olió el delicioso olor de la comida hecha por su hikari; - Y dime ¿Cuál es la excusa de hoy? -Bakura volteó a mirada hacia el sofá donde estaba Ryou de brazos cruzados, se levantó aun de brazos cruzados y se posó frente a Bakura, quien caminó pasando a un lado de su hikari, más estiró el brazo derecho para que este se enganchara en la cintura del menor, cuando se enganchó, Bakura giró para quedar de frente a la espalda de Ryou y enganchó el otro brazo para comenzar a jalar y hacer caminar a ambos hacia atrás en dirección a la cocina; - ¿Qué haces?- preguntó Ryou volteando la cara hacia un lado para poder ver a su yami y este le respondiera: - Te voy a dar mi excusa – Siguieron caminando hasta entrar en la cocina, donde, como si supiera el lugar de cada cosa, Bakura estiró una mano hacia atrás suyo, la cual topó con una silla, la giró y se sentó, dando un último jalón a Ryou, para que este cayera en su pierna izquierda y le volteara a ver algo rojo, más al parecer quiso ignorar eso, pues de nuevo se cruzó de brazos y dijo: - ¿Y bien?
-Te dije que si se lo contaría- Dijo con expresión aburrida Bakura, mientras que Ryou sin entender levantó una ceja; - ¿De qué hablas? – Bakura cerró los ojos y suspiró; - Cuando venía de camino me encontré con el faraón y la "esposa real" me dijo que no me atreviera a hacer nada y bla bla bla, realmente no le puse atención, eran puras estupideces, así que me fui, lógicamente se quejó de que no lo estaba escuchando y más estupideces. Y esa es mi excusa ¿es suficiente para ti? – Dijo Bakura abriendo los ojos para mirar a Ryou, quien también le miraba a los ojos; -Bueno parece que al final si tenías razón- Bakura sonrió de lado e infló el pecho; -Siempre tengo la razón… y también tengo razón en que cambiaste de opinión sobre lo de esta mañana ¿no? -Esto último Bakura lo dijo de manera picara, haciendo que el sonrojo volviera a la cara de Ryou; -Ya vas a empezar de nuevo- Ryou hizo el afán de levantarse, más Bakura lo volvió a jalar para que se quedara sentado y le dijo mientras reía: -No no no no no, está bien solo era una broma – Bakura se rio aún más cuando Ryou lo volteó a ver no muy contento con la broma, Bakura paró de reír cuando notó algo que antes no; -Por cierto ¿por qué estás usando gafas? -Preguntó curioso, pero a la vez extrañado, ya que nunca había visto a Ryou usarlas antes. . ?spm=a219c.10010108.1000017.1.3f966298p9Jq4v
-Solo las uso cuando leo, por eso estaba en la sala de estar -A Bakura le gustaba mucho como se veía con ellas, comenzó a sonrojarse a causa de ello, así volteó la cara un poco hacia un lado y dijo: -Bueno… te vez bien.
-Gracias, también te vez bien cuando te sonrojas -Molestó Ryou, por lo que los ojos de Bakura se ampliaron al verse descubierto, más de inmediato se entrecerraron un poco junto al ceño fruncido que apareció, también volteando un poco más el rostro "ocultándose" - ¡No estoy sonrojado! – Ryou levantó una ceja divertido; - A ¿no?
- ¡No! – Siguió reclamando el mayor; - ¿y entonces? -Bakura se pensó una excusa y dijo: Lo que pasa es que… me quedé mucho rato al sol me ardí un poco la cara, eso es todo- El orgullo ante todo pensó Ryou; - Mmj… claro, como digas. Sé que es una pregunta obvia, pero ¿tienes hambre?
-Por supuesto- Dijo Bakura aún sin devolverle la mirada a Ryou.
-Al día siguiente-
Ryou se encontraba en la escuela, estaba en salón sentado en su pupitre esperando que el descanso de 5 minutos terminara, pues al ser un tiempo tan corto nunca salía del salón, además de que había otros en el saló que tampoco decidían salir, veía por la venta sin darse cuenta de que una de sus compañeras se acercaba a él; - ¿Ryou? -Al oír el llamado el aludido volteó la mirada a su compañera -Oh, hola Nanami – Ryou notó que su compañera traía algo detrás suyo, el peliblanco imagino que iba a ser otra de las quien sabe cuántas que se le iba a declarar y él penosamente tendría que rechazar por obvias razones, las cuales todos sabían, pues no se avergonzaba de su sexualidad, pero que aun así había chicas que seguían intentando algo con él; - ¿puedo hacerte una pregunta? -Ryou mentalmente preparaba su discurso para no hacer sentir mal a la chica, aunque era raro, ya que se suponía que la chica tenía novio y que este estaba en otro colegio; - Amm, claro ¿Qué ocurre?
-Mmm, bueno ¿de casualidad no conoces a un chico que se parece mucho ti? Quiero decir, no son exactamente iguales, él es un poco más alto, muscularmente hablando es más grande, sus ojos rojos afilados y como el tuyo, su cabello es blanco y largo, pero más alborotado- Ryou estaba con la boca entre abierta ¿Cómo era posible que lo conociera? -Bakura… -Dijo Ryou aún algo sorprendido - ¿Eh? ¿acaso son familia? - preguntó algo incrédula la chica; -No él… es mi amigo y de mucha casualidad lleva por nombre mi apellido y nos parecemos un poco, pero ¿Cómo lo conoces? No es muy social que digamos- A la chica pereció habérsele bajado los ánimos ante la pregunta; -Bueno… veras, ya sabrás que yo estaba saliendo con un chico del colegio de Nayawa y bueno, sabía que él era celoso, pero sabía controlarse, excepto ayer, cuando salí con uno de mis mejores amigos y él no lo sabía, cuando iba de camino a casa lo encontré en el parque esperándome, no se veía nada feliz, comenzamos a discutir, le dije que me dejara ir y que estaba exagerando las cosas, no me hizo caso y de hecho se enojó más, al punto de que iba a golpearme- Ryou agrandó los ojos con sorpresa y miedo ante esto último; -Pero no lo hizo gracias a Bakura, él lo golpeo e hizo que se fuera corriendo, me acompañó a casa y se fue, ni siquiera sabía su nombre y quería agradecerle y por el parecido entre ustedes dos supuse que debías conocerlo.
-En serio lamento mucho lo que te pasó Nanami- Dijo sinceramente Ryou; -Gracias ¿sabes dónde vive Bakura? – ¿Y ahora como iba a explicar que vivían juntos? -Bueno él no es de aquí así que se está quedando conmigo- Nanami realmente estaba sorprendida por todas las coincidencias; - ¡Oh! Bueno ¿podrías darle esto por mí? – Le dio la caja que traía tras ella a Ryou y esto dijo: -Amm, claro, le diré que es de tu parte
-Muchas gracias Ryou- Nanami se despidió con la mano de Ryou y se fue a sus lugar, en ese momento la campana sonó concluyendo con el descanso, Ryou frunció el ceño mientras veía la caja, estaba comenzando a sentirse algo enojado por el hecho de que Nanami le estaba regalando algo a Bakura y porque este le había ocultado todos los hechos, en especial que acompañó a Nanami a su casa, guardó la caja en su mochila y trató de olvidar la situación… por ahora.
-Durante la noche de ese día-
Bakura acababa de llegar a casa, se dirigía a las escaleras, puso un pie en el primer escalón cuando: -Bakura- Al escuchar el llamado, el peliblanco se detuvo e inclinó la espalda hacia atrás, lo suficiente para poder ver dentro de la cocina a un Ryou muy serio y de brazos cruzado; -Hola- Saludó Bakura, pero el oji esmeralda no le devolvió el saludo, de hecho lo único que hizo aun de brazos cruzados llamar con el dedo índice al mayor, quien algo extrañado, se dirigió a él; -Hoy no tienes razón de regañarme, llegué temprano
-Oh ¿enserio no tengo razón para regañarte? – Bakura negó lentamente con la cabeza; - ¿Pelearte con un chico en el parque no es razón suficiente como para regañarte? -Bakura se sorprendió al saber que Ryou se había dado cuenta de lo ocurrido y le pregunto: - ¿Cómo lo supiste? – "y ni siquiera lo niega" pensó Ryou; - Nanami me lo dijo.
- ¿Quién? – Bakura estaba seguro de no conocer a nadie con ese nombre, -La chica que acompañaste hasta SU casa- Ryou parecía más molesto con esto; -Ahh, ella… pero no me pelee con su novio o lo que fuera solo porque sí, él iba a golpearla, además, solo la acompañe a casa porque el imbécil del faraón quería seguir hablando de sus estupideces, de otra forma la hubiera dejado irse sola y ella sabía eso. No entiendo porque me regañas, se supone que hice algo bueno ¿no? -Bakura realmente estaba confundido por el enojo de Ryou, sí había golpeado al chico, pero solo o hizo una vez ¿Dónde estaba el problema? - ¿Y por qué no me lo dijiste ayer? – "¿Enserio ese es el problema? No, no lo creo, debe ser algo más" pensó Bakura; - Porque pensé que era algo sin importancia
-Te peleaste con alguien ¿y dices que no tiene importancia? -para Bakura esto cada vez iba peor; -Bueno, en sí, realmente no fue una pelea, solo lo golpee una vez y ya. Pero sé que eso no es lo que realmente te tiene molesto ¿Qué es lo que ocurre? – Bakura se acercó un poco más a Ryou y puso su mano en el hombro del hikari, pero este se quitó la mano volteándose y quedando de espaldas a su contraparte; - Ya te lo dije, pero solo olvídalo ¿sí? Solo estoy algo estresado por mis exámenes de mañana y de todas formas ella mandó algo para ti- Bakura levantó una ceja al oír eso y miró hacía la mesa a su derecha, la cual tenía una pequeña no muy gruesa; - ¿Qué es? -Preguntó el mayor sentándose en una de las sillas y volteando a ver a Ryou quien seguía de espaldas; - No lo sé, no la he abierto
Bakura tomó la caja entre sus manos y la abrió lentamente, dentro había un collar, la cuerda era un tipo de cuero negro y el dije en sí era una letra en chino "Tigre" pin/365073113519212490/ La letra que representaba la palabra venía en negro, mientras que el contorno venía en plateado, Bakura volteó el collar donde también era de color plateado y venía una pequeña inscripción que decía: "Tigre, representa valentía y poder"
Era un collar muy interesante para Bakura, así que lo tomó de los extremos de la cuerda y se lo puso, la cuerda no era muy larga por lo que no pasaba de los pectorales a diferencia de la sortija del milenio que era más largo y llegaba más a allá de esto. Más Bakura nunca notó los ojos que celosamente miraban sus acciones.
Después de un rato, yami y hikari cenaron para después irse cada uno, a dormir, Ryou se despidió de manera fría, lo cual hizo que Bakura se fuera a dormir con un pequeño punzón en el pecho, más Ryou no sabía lo que su mente le tenía preparado para esa noche…
"Ryou estaba en la entrada de su casa, estaba vestido con su camisa a rayas y pantalón gris, abrió la puerta y con cautela entro en la casa, todo estaba un poco iluminado por la luz de la luna llena, se dirigió a la planta de arriba y caminó por el pasillo de esta hasta el fondo, donde había una puerta que no recordaba haber visto antes allí, cuando llegó a ella la abrió lentamente y asomó su cabeza con la misma cautela de antes, para que después sus ojos se ensancharan y su boca se entreabriera.
Había una gran cama de sábanas blancas que era iluminada por la luz de la luna que entraba por la gran ventana a su izquierda, en ella y dormido se encontraba Bakura, con el brazo izquierdo estaba detrás de su cabeza y su cara apoyada en él, su otro brazo en su abdomen marcado que era recorrido por la cicatriz que le había dejado su pelea con aquel ladrón, un poco de la sabana tapaba aquella zona que Ryou estaba seguro que no traía nada puesto, pues el resto de sus piernas bien formadas estaban al descubierto.
Ryou, quien seguí un poco asomado desde la puerta, vio como Bakura se revolvía un poco, para después abrir los ojos lentamente, los cuales portaban lujuria pura en ellos y recorrieron un poco la habitación hasta la puerta, dónde miró a Ryou a los ojos y este inmóvil le sostuvo la mirada, aunque quisiera salir corriendo en ese momento.
-Ryou… -La voz de Bakura era ronca y seductora, casi como un gemido, estiró su mano y sonrió seductoramente para después decir: -Ryou… parece que al final sí cambiaste de opinión… no, no cambiaste de opinión porque siempre estuviste de acuerdo ¿no es así?
Como si de un flashazo se tratase, Ryou pudo verse así mismo en tercera persona como si fuera un espectador, pero a la vez del protagonista de toda la situación, se miró con una rodilla apoyada en la orilla de la cama a los pies de Bakura, él se estaba inclinando para tomar la mano del mayor y con otro flashazo la "escena" cambió de nuevo.
Ryou ahora se encontraba en las mismas condiciones que Bakura, con un trozo de sabana cubría lo único que debería estarlo… por el momento. Bakura estaba de perfil apoyado en su costado izquierdo, mientras que Ryou estaba acostado boca arriba, ambos se besaban con pasión, el mayor recorría con su mano derecha todo el pecho y abdomen del menor y este tenía su mano derecha en el pecho de Bakura y su mano izquierda en el lado derecho de la cara de Bakura.
Bakura volteó lentamente a Ryou para que quedara boca abajo, el flashazo ocurrió y ahora se veía a Bakura sobre la espalda de Ryou, la que recorrió con besos, mordiscos y grabó en sus manos. Cuando llegó a los glúteos de Ryou siguió bajando hasta llegar a su entrada y comenzar con su siguiente trabajo mientras tocaba y apretaba los glúteos de Ryou, quien aferrándose a la almohada comenzaba a gemir.
El siguiente flashazo le hizo ver que él estaba boca arriba de nuevo, pero ahora Bakura se encargaba de lamer y besar el miembro de Ryou sin dejar de verlo a los ojos, tomaba el miembro de Ryou en su boca lo más profundo que podía, mientras que este agarraba la cabeza del mayor para dictar el ritmo que lo volvía loco y Bakura, quien también ya estaba desnudo, solo se dejaba hacer con tal de darle placer a su hikari.
El siguiente cambio de "escena" los llevó al momento donde Bakura estaba a punto de penetrar a Ryou mientras ambos seguían besando con más pasión y lujuria que nunca. Ryou envolvió las piernas alrededor de la cintura de Bakura, al igual que enrolló sus brazos en sus cuello, mientras que el mayor pasó sus brazos bajo la espalda del menor para abrazarlo y comenzar a entrar en él.
Ambos comenzaron a jadear y gemir por lo bajo, Bakura comenzó con movimientos lentos pero fuertes, aumentando los gemidos y jadeos de ambos y con el tiempo la velocidad e incluso la fuerza.
Se miraron a los ojos y entre jadeos y con la misma sonrisa Bakura dijo: -Tenía razón cuando te dije …~haha~ … que sabias te iba a gustar… ~haha~"
Ryou despertó jadeando y sudando y se sentó de inmediato la cama y miró a su lado derecho de su cama solo para encontrarla vacía. Se dio cuenta de que fue un sueño muy obsceno para él, le avergonzaba admitirlo, pero no le había desagradado y menos porque con quien estuvo fue con Bakura y era exactamente igual al original. Todos pensaban lo inocente que era, pero él sabía que en los rincones más escondidos de su mente no lo era y esto era una prueba de ello. Se levantó se dirigió al armario, sacó otro par de boxers y fue al baño a cambiarse y dejar los sucios en la canasta de ropa sucia para lavarlos mañana.
Sabía que estaba mal pensar así, pero tenía la esperanza de continuar con él sueño, así que con la cara más roja que un tomate, se acostó para tratar de volver a dormir.
