Me detengo a pensar sobre las palabras de Horakthy de que podía recuperar la felicidad, la libertad… el amor… tengo libertad… pero no estoy seguro de realmente de ser feliz o incluso de tener amor.

- ¿No tienes amor? ¿y qué hay del mío? – Bakura volteó de inmediato a ver a Ryou con una sombra rosa sobre el puente de la nariz - Yo te quiero mucho y creí que también me querías ¿No es suficiente?

Bakura estaba paralizado sin saber que decir o hacer, solo miraba los ojos tristes de su compañero "al saber que no era querido de la misma manera" – Yo no quise decir eso, yo también te quiero… es solo que… extraño a los míos… es muy difícil adaptarse a todo esto, dunas por asfalto, caballos por automóviles, pirámides por edificios, cielos estrellados por total oscuridad en ellos – escribió el mayor, quien recostó su cabeza en el hombro de Ryou mientras este leía lo escrito; - Lo siento, creí que ya estabas un poco acostumbrado, creo que el hecho de que te sientas así es también mi culpa, sí te traje aquí, pero jamás te hice entender cómo funciona esta época, te dejé solo en esta " transición" por llamarla de alguna manera, lo siento – Bakura aún con la cabeza en el hombro del otro negó y escribió: - No es tu culpa, tu no me trajiste a esta época y tampoco querías que así fuera y yo solo acepté para liberar a los míos. Pero no me hagas caso solo estoy melancólico – Bakura abrió las piernas y jaló a Ryou hasta sentarlo entre ellas, poner sus manos alrededor de la cintura del menor y apoyar su mentón en el hombro de este para continuar mirando el oscuro firmamento. Ryou miró algo sonrojado y se le ocurrió algo que en unos pocos días alegraría la mayor profundamente, pero por ahora solo apoyó su cabeza en el hombro de Bakura.

Allí se mantuvieron un par de horas en silencio, pero con pequeñas conversaciones ocasionales de algunos temas sin importancia; - ¿Cómo te has sentido hoy? ¿ya no te duele tanto? – Preguntó Ryou pasando su mano por el cuello del mayor y este negó con la cabeza y estiró lentamente el cuello para dejarlo más expuesto ante el tacto cerrando los ojos. Ryou continuó acariciando la zona y dijo: - Que bueno estas mejorando, pero ya está comenzando a hacer frío y eso podría revertir el proceso y volver a ponerte mal, además de que ya va siendo hora de alimentar al monstruo ¿no crees? – Un poco a regañadientes Bakura soltó la cintura de Ryou mientras quitaba su mentón del hombro de este, quien se levantó y se dirigió a bajar por la escalera, haciendo que el oji carmesí lo siguiera; - Espero que devuelvas esa escalera de donde sea que la hayas sacado – El mayor solo rodó los ojos y entró en la casa.

Después de un rato de espera para que la comida estuviera lista, Bakura por fin se pudo sentar a comer para devorarlo todo como de costumbre y dejar de ultimo el jugo de mora que preparaba Ryou del que estaba enamorado (como del que lo preparaba…) mientras terminaba el jugo, el teléfono sonó y Ryou fue a contestar, pero como Bakura estaba en su mundo degustando el jugo y aprovechando que Ryou ya no estaba en la cocina para "robar" más de la jarra, no escuchó la conversión hasta cierto punto.

- Yo también te quiero – Bakura casi escupe lo que se había tomado, de hecho, un poco de líquido si se escapó de su boca goteando un poco por su barbilla, puso el dorso de su mano en su boca tratando de impedir que más jugo saliera al intentar también no toser. "¿A quién diablos le está hablando así?" Se preguntó Bakura a si mismo comenzando a enojarse, se limpió la boca y puso atención a la conversación.

- Quiero volver a verte pronto, te extraño mucho – El mayor se asomó un poco por la puerta de cocina y vio el gran brillo en los ojos esmeralda de su hikari, a Bakura ya le estaba hirviendo la sangre en celos, tenía tan apretados los dientes que podía oír el rechinar de los mismos "¿Quién es el maldito al que le hablaba así? Al único al que le dice esas cosas ES A MÍ …"; - Lo entiendo padre – "Y A SU PADRE ¿padre? Espera ¿qué?" Bakura volvió a poner atención a la conversación algo confundido; - Sí, ya terminé mis exámenes, te enviaré mis notas apenas las tenga |…| qué bueno, me alegro que estén cerca de encontrar lo que buscan |…| no aún no llega el dinero, seguramente en estos días llega no te preocupes, sabes que el correo a veces se retrasa |…| sí está bien, buenas noches padre que descanses – Bakura volvió a su asiento sintiéndose como un imbécil por haberse puesto celoso del padre de Ryou, había olvido que este llamaba una vez cada mes el mismo día y a la misma hora sin falta. Escucho a Ryou colgar el teléfono y dirigirse de nuevo a la cocina, así que tomo el plato y lo demás y lo llevó al fregadero, donde allí inconscientemente comenzó a lavar las cosas al encontrarse sumergido en sus pensamientos que eran insultos a si mismo por lo anterior ocurrido.

Ryou entró a la cocina de nuevo y vio a su contraparte de espaldas en el fregadero lavando los platos, algo muy extraño de ver para el menor; - ¿Kura? – El oji carmesí "despertó" y miró lo que estaba haciendo algo sorprendido; -Yo… lo hice de manera inconsciente… puede que sea alguna memoria tuya o algo así – Dijo Bakura en un tono bajo por estar afónico mirando por un momento a su hikari para después continuar con su labor, ya que al estar allí y haber hecho casi ya la mitad podía terminar lo que inconscientemente empezó; -sí, puede que sea eso, pero de todas formas gracias – Ryou se acercó y besó la mejilla izquierda de Bakura, a quien le recorrió un corrientaso por todo el cuerpo y se le resbaló de las manos el vaso que estaba limpiando, más reaccionó a tiempo y trató de agarrar el vaso, pero al estar cubierto de jabón lavaplatos se le soltaba de las manos y no le fue fácil traerlo a su poder de nuevo, cuando lo logró lo aseguro contra su pecho teniendo lo ojos más abiertos de lo usual con los dientes tan apretados que se dejaban ver y la nariz y parte de las mejillas se cubrían de un sonrojo muy visible, no solo por el beso, si no por lo ridículo que debió a verse visto para Ryou, sintiéndose un idiota de nuevo, enserio que Ryou lo había dejado aturdido.

Al ver todo esto, Ryou rio un poco, era divertido poner nervioso a su yami, podía ser el hombre más valiente y fuerte haya conocido en toda su vida, que no le teme a nada ni a nadie, pero cuando se trataba de recibir muestras de afecto era sumamente vulnerable, Ryou podía asegurar que era su única debilidad, por lo que se preguntaba si esa debilidad la creaba solo él o cualquiera también la podía hacer, aunque Ryou prefería que fuera lo primero.

El menor apoyó sus antebrazos en el hombro izquierdo de Bakura y en ellos apoyó también su barbilla y se percató de algo; - ¿eh? ¿cómo puedes estar caliente cuando hace frío? – Bakura volteó la cabeza en dirección a su contraparte con la ceja izquierda arqueada y dijo tratando de hacer el menor esfuerzo posible: -No estoy caliente, de hecho tengo frío – y era cierto, pues Ryou notó los leves temblores en el mayor; - El frío y yo no nos llevamos para nada bien, prefiero el calor abrasador del sol – Ryou levantó las cejas asombrado y apoyó su mejilla derecha en su antebrazo del mismo lado mientras el dedo índice de su mano izquierda pasaba de arriba abajo desde el hombro izquierdo del mayor hasta un poco antes de llegar al antebrazo de este deteniéndose para volver en su recorrido; -Pues mira qué curioso que yami y hikari debíamos de ser como para llevarte la contraria y decirte que yo sí amo el frío y odio sudar por el sofocante calor, por suerte aún no ha comenzado, pero pronto lo hará, por eso las noches ahora son tan deliciosamente frías – "Lo único delicioso aquí eres tú" pensó Bakura haciendo aparecer una sonrisa de medio lado en su rostro; - Bueno, entonces parece que yo disfrutaré el día y tú la noche. – Ambos se veían a los ojos de reojo con una mirada extrañada mente insinuante

-Eso parece mi oscuridad – Bakura acababa de terminar de lavar los platos, así que se secó las manos mientras Ryou se separaba de él, se volteó y le preguntó: - ¿Iras a dormir ya? – Ryou miró el reloj de pared en la cocina y después miró a los ojos carmesí y negó con la cabeza; -Iré a jugar un rato ¿vienes? – Ahora fue turno del mayor de negar; -Terminaré un dibujo que estoy haciendo, pero como para ti un rato es toda la noche y madrugada podré llegar a cualquier hora – Ryou cerró los ojos y rio un poco; - me conoces bien.

-Cómo tu a mí mi luz- Continuaron viéndose a los ojos con la misma mirada insinuante, en algún momento de todo esto sus hormonas decidieron activarse. Ryou sonrió de lado y se dio la vuelta para salir de la cocina haciendo que Bakura lo siguiera sin sacarle la mirada de encina, pero esta vez de otra parte del cuerpo del menor que obviamente no eran sus ojos, especialmente cuando este último subía por las escaleras, más cuando llegaron a sus cuarto no tuvieron otra opción más que irse al de cada uno no sin antes una última mirada y una sonrisa.

Después de unas horas en las que las hormas de ambos se calmaron y se preguntaban un poco angustiados a sí mismos si habían sido demasiado obvios ( -_-) , Bakura ya había terminado con su dibujo, guardo sus cosas y se dirigió a la habitación de su contraparte. Cuando entró todo estaba apagado, solo se veía el resplandor que producía la computadora de Ryou, quien tapaba con un poco el resplandor con su cuerpo, como estaba usando audífonos Bakura sabía que no lo escucharía y menos si no tenía voz, por lo que se acercó por el lado izquierdo del menor, estaba a poco de llegar al lado de su hikari cuando este (que al parecer perdió lo que sea que estuviera juagando) bufó y estiró los brazos a los lados con fuerza…

- ¡AARG! – Bakura cayó arrodillado con la mano izquierda agarrando el escritorio y con otra en… bueno, sus partes más sensibles. Ryou por otro lado al sentir que su mano chocó con algo la retrajo hacia su pecho y se volteó de inmediato asustado, al ver a Bakura en el suelo en esa posición de inmediato entendió lo que ocurrió y se quitó los audífonos y se arrodilló al lado del mayor poniendo una mano en su espalda y otra en el brazo derecho, el cual era el que "trataba de aliviar el terrible dolor" ; - ¡Lo siento mucho Kura, no sabía que estabas ahí, enserio no fue mi intención – Dijo Ryou angustiado y sonrojado, pero por suerte y a la vez no tanta, su mano no sintió nada que no debería sentir debido a lo rápido del accidente.

- Acuéstate por favor – El mayor en su dolor hizo lo pedido poniendo su mano izquierda que antes estaba en el escritorio en su cuello, haciendo ver que "el rugido" de dolor que había soltado le había hecho doler la garganta también. Ryou corrió a la cocina por una bolsita de hielo y se la llevó a Bakura; - Ten póntela, sé que no te gusta el frío, pero tienes que ponértela – El oscuro tomó la bolsa y se la puso.

Después de un rato el dolor de Bakura se calmó, excepto el de la garganta, pues sentía como si una garra la hubiera raspado de arriba abajo. Ryou estaba en el centro de las piernas del mayor aun arrodillado y con una mano en la zona baja del estómago de su yami, pero sin llegar más haya; - ¿Cómo te sientes? – Bakura solo levantó una mano y la movió indicando un más o menos; -Enserio lo siento – Los ojos carmesíes se abrieron un poco junto a una pequeña sonrisa que le decía al menor estaba bien; - ¿Te puedes levantar? – Bakura asintió e intentó hacerlo, le dolió un poco, pero al final lo hizo, así que Ryou lo condujo a su silla del escritorio para que se sentara allí, así lo hizo el mayor, pero sentando a Ryou en su pierna izquierda; - ¿Te hiciste daño en la garganta cierto?

-Mañana se me pasa – Dijo dolorosamente Bakura con una sonrisa de medio lado y le señaló con los ojos la pantalla de la computadora; - ¿Qué juguemos? – Bakura asintió – De acuerdo. Y así pasaron largas horas de la noche y parte de la madrugada donde rieron y disfrutaron mucho, aunque al principio Ryou tuvo que explicarle muchas cosas a Bakura, pues era la primera vez en tocar tal una computadora, ahora ya estaban cansados, de hecho Ryou ya no estaba jugando, solo estaba recostado al pecho de Bakura con los ojos caídos por el sueño viendo a este jugar en un nivel el cual había estado intentando pasar hace como una hora; - Ya déjalo, mañana sigues, estas cansado, así no vas a poder – Más Bakura no lo escucha al estar decidido en no dejarse vencer por un juego y con su insistencia por fin logró pasar el maldito nivel; - Por fin… ahora vamos a dormir por favor. Salte del juego, pero antes tienes que guardar o empiezas de nuevo – Bakura lo miró como si tuviera tres cabezas, Ryou cerró los ojos y los volvió a abrir para señalar una tecla: - Aprieta escape para abrir el menú… sí esa… ahora a guardar… en una nueva ranura… pon tu nombre… aceptar… dale a salir… ahora a la tecla de las banderita… si esa… ahora al círculo con una raya en medio… eso no, el otro… sí, ahora apagar… ahora llévame a la cama – Con esto último Bakura miro a su hikari con los ojos entrecerrados, pero accedió, poniendo las piernas del menor alrededor de su cintura y con las manos de este en sus hombros, lo cargó y lo puso sobre la cama acostándosele cubriéndolos a ambos con las sabanas encima enrollando sus brazos en la cintura de Ryou, quien acarició la garganta del mayor; - Eso no es lo que más me duele – Dijo Bakura somnoliento y adolorido a modo de broma, recibiendo una pequeña palmada en su brazo por parte de Ryou; - Idiota… - Bakura rio un poco y dijo: -Buenas noches para ti también.

Mañana (sábado ya para México y quien sabe que otro país) subo el otro cap