Bakura pasó sus manos por la cintura del otro y enterró su cara en el cuello del otro diciendo: - Prométeme que no irás – Ryou pasó sus brazos por la espalda del mayor dando un "¿eh?" extrañado por lo dicho del mayor; - Si te invita a algún lado para que se vean, prométeme que no irás Ryou – Bakura sonaba muy enserio con esto, pero al final Ryou accedió, también sabía que podía ser peligroso; - De acuerdo, te lo prometo Kura – "Además, aunque fuera el hombre perfecto, jamás lo preferiría antes que a ti mi ladrón".

Más cartas le habían llegado a Ryou a lo largo de la semana y con ellas más flores, haciendo que Bakura se pusiera celoso cada vez, aunque lo negara diciendo que solo estaba preocupado de que le ocurriera algo malo, Ryou le dijo que no importaba, pues también existían los celos entre amigos y que Marik era un claro ejemplo de ello, aunque estaba seguro de que a veces fingía solo para chantajearlo un poco, pero aun así el mayor seguía negando sus celos. Todo iba bien para Bakura hasta cierto día…

Era domingo y Ryou le había pedido a su contraparte que hiciera las compras por él y este accedió sin queja alguna, pues estaba aburrido de solo ver la televisión, se tomó su tiempo en hacer las compras y en regresar y cuando lo hizo, topó con que su hikari ya no estaba solo, con él había alguien que nunca había visto antes.

Su cabello era negro, no era tan largo, pero ni siquiera llegaba a sus hombros, sus ojos eran grises y estos hacían juego con su pantalón y saco de vestir, llevando una camisa blanca de cuello v N/A: https :

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Una imagen sin JPG o PNG ¿Qué está pasando aquí ía? xD por cierto, si juegan YGO Duel Links agréguenme mi ID es: 287-843-703 con el nombre de Ncox2103.

- Bakura, gracias por hacer las compras, ven te presento a David, un viejo amigo de Alemania, bueno nos conocimos allí cuando fui a una de las escuelas de allá, pero ambos somos de Inglaterra y este año llegó a mí mismo colegio. David te presento a Bakura, uno de mis mejores amigos y sí lo sé, es extremada coincidencia que tenga por nombre mi apellido y ambos seamos de cabello blanco Cómo es de pequeño el mundo – David estiro la mano derecha y saludó amistosamente: - Mucho gusto – Bakura miró la mano por un segundo y luego estiró la suya, notando que el chico comenzó a hacer más fuerte su apretón, ¿sé sentía amenazado por él? Se preguntaba Bakura; - Igualmente – El mayor le dio un apretón más fuerte al chico, lo que le hizo fruncir el ceño y retirar la mano, haciendo que Bakura también retirara la suya con una sonrisa de satisfacción; - ¿Y de dónde vienes… Bakura?

-Egipto- Respondió simplemente el mayor, lo que el otro no pareció creer mucho; - ¿Egipto? No lo pareces – Bakura señaló su cuerpo con ambas manos y dijo de manera simple de nuevo: - Albinismo – David levantó una ceja para agregar: - Ya veo ¿Y vives aquí? – Bakura solo asintió; - ¿y tus padres? – El mayor frunció el ceño y entrecerró los ojos; - Soy huérfano – David levantó ambas cejas esta vez y dijo: - Lo siento mucho – El oji carmesí apretó la mandíbula por lo enojado que se estaba poniendo, era obvio que ese tipo no lo decía enserio; - Claro…- Ryou, viendo que las miradas de ambos hombres frente a él estaban por echar chispas, intervino; - Que bueno que ya se conocen un poco más…emm Bakura ¿podrías no interrumpirnos por la siguiente hora? Debo explicarle algo a David de matemáticas y es algo complicado.

Bakura miró a Ryou, haciendo que de inmediato su enojo desapareciera- Claro, no hay problema, estaré en mi habitación si me necesitas – Fue a dejar las compras a la concina y subió a su habitación sabiendo que ese tal David le traería problemas tarde o temprano.

Bakura se levanto después de haber dormido no más de dos horas mientras se iba ese idio… David, salió del cuarto y se dio cuenta de que todo estaba en silencio, seguramente Ryou estaba en su cuarto, así que fue al baño, abrió la puerta y… bueno… su quijada no cayó porque apretó la mandíbula.

Ryou estaba de espaldas con una toalla en la cintura frente a la bañera, la cual ya estaba llena de agua y este dejó caer la toalla y antes de que pudiera levantar un pie para entrar a la bañera, escuchó un jadeo tras de sí y volteó un poco su cuerpo para mirar atrás y topó con un Bakura con los ojos un poco más abiertos de lo normal, un tanto sonrojado y con un bulto formándose en su pantalones, su mirada subía lentamente por el cuerpo desnudo de su contraparte y sin saber lo que hacía, pues su mente le decía que se detuviera, pero su cuerpo no le hacía caso, Bakura avanzó hacia el menor quitándose la ropa que traía.

- Kura ¿q-qué haces? – Preguntó nervioso el oji esmeralda, más el otro no le respondió y cuando estuvieron en igual de condiciones, Bakura ya había llegado con su hikari, lo terminó de voltear y de inmediato lo tomó por lo glúteos y lo levantó, haciendo que Ryou, por instinto, rodeara el cuello del mayor con sus brazos y sus caderas con sus piernas para no caerse, jadeando cuando sintió la punta del miembro de su yami casi presionando su entrada.

El mayor los llevó a ambos dentro de la bañera, sentando a Ryou sobre él, todo esto sin dejar de verse ni un solo instante a los ojos, Ryou comenzó a acercar su rostro al del mayor, hasta que sus labios se conectaron que comenzó lento, pero pronto se tornó furioso, lleno de lujuria y pasión, haciendo gemir a ambos en el proceso, pero aún más al oji esmeralda, pues su contraparte, aún tenía sus manos en su glúteos y ahora los estaba apretándolos y separándolos para sentir como este comenzaba a entrar en él.

Se separaron, mientras gemían y jadeaban ante el nuevo contacto, haciéndolo aún más cuando Bakura entró por completo, Ryou puso sus manos en los hombros de Bakura, al igual que su frente en el hombro izquierdo, al mismo tiempo que este echaba su cabeza hacia atrás apoyándola en la bañera, ambos brillaban por el sudor del placer.

El menor levantó la cabeza para mirar a su yami, quien estaba perdido en el placer de estar dentro de él, viéndolo así, quiso darle más de lo que ya sentía, por lo que comenzó a mover con la fuerza de sus piernas y brazos, subió hasta que Bakura estuvo a punto de salir y volvió a bajar lentamente, lo que hiso a Ryou tirar la cabeza hacia atrás y a su contrario arquear la espalda, haciendo que se enterrara más en el menor, llegando a ese punto que lo haría gritar de placer y lo hiso, haciéndolo gritar el nombre de su oscuridad.

Mantuvieron un ritmo lento y constante que mantenía satisfechos a ambos, jadeando y por momentos gimiendo el nombre del otro, hasta que no le fue suficiente a ninguno, por lo que Bakura empezó a embestir, imponiendo un nuevo ritmo, el cuál se salió de control al poco tiempo, haciendo que la fuerza y rapidez con la que se amaban aumentara desmesuradamente hasta volverlos locos y llevarlos al borde de la gloria, el agua ya salía de la bañera por tanto alboroto en ella.

- Bakura estoy cerca… termina conmigo ¡AH! – El mencionado podía sentir al otro apretarse conforme se acercaba al clímax y lo miraba al rostro, el cual estaba lleno de placer, jamás pensó ver así a su luz por él, haciendo que el clímax también estuviera punto llegar a él…

Bakura despertó en la cama de su habitación, se había quedado dormido mientras que esperaba que David se largara, parecía haberse movido mucho, pues las sabanas estaban totalmente desordenadas, se sentó un poco apoyándose en sus antebrazos, notando el leve dolor en la zona baja de su vientre y el gran bulto formado un poco más abajo, recordando lo que había soñado y notando que al final no había podido terminar, no solo en el sueño húmedo, sino también fuera de él.

Miró la zona un momento pensando lo que debería hacer…se sentía frustrado por no haber terminado, pero no podía hacer eso en nombre de Ryou… pero, por otro lado, no estaría mucho tiempo haciéndolo de todas formas, además de que sería la primera y última vez que lo haría… solo por esta vez…

Bakura se apoyó en su antebrazo izquierdo, llevando su mano derecha a su erección cubierta por la tela de sus pantalones y comenzó a frotar su mano, un escalofrío le hizo notar lo sensible que se encontraba, se mordió el labio inferior y echó una mirada a la puerta cerrada, escuchando la voz de Ryou aún abajo con el imbécil ese, como lo llamaba él y volvió sus ojos a lo que hacía.

Volvió a acostarse para utilizar ambas manos para abrir su pantalón y dejar ver sus boxers negros, para repetir el poseso de auto placer anterior, sus ojos se cerraron y comenzó a suspirar, jadear y a tocar otras partes de su cuerpo con la otra mano, como el pecho y abdomen, imaginado los suaves toques de su luz.

Empezó a deshacerse de su pantalones y ropa interior, lanzándola a quien sabe que parte de la habitación y miró como de su erección caían constantemente gotas de líquido preseminal.

Tomó su miembro con su mano derecha desde la cabeza para después bajar lentamente siseando de placer echando la cabeza hacia atrás en la almohada y arqueando un poco la espalda, mantuvo ese ritmo lento por un rato mientras se acostumbraba un poco a las sensaciones.

Comenzó a imaginar diversas situaciones con Ryou, recordó sus dos sueños húmedos, haciendo que el ritmo de su bombeo aumentara, utilizando ambas manos ahora, ya estaba cerca de nuevo, aún mordía su labio inferior para mantenerse callado, lo único que se escuchaba en la habitación era su acelerada respiración y los jadeos ahogados que daba, sentía un hormigueo en la zona inferior del abdomen, junto a una presión allí, no pudo retenerlo más y con un corrientaso, eyaculó con toda potencia la gran cantidad de su esencia en su abdomen, pecho y parte de sus manos y miembro.

Esa había sido una gran experiencia, la cual jamás quería olvidar, entreabrió a boca para jadear y controlar su respiración, mientras miraba al techo, estuvo así un largo rato sin pensar en nada hasta que un par de golpes se escucharon en su puerta, levantó solo la cabeza para mira en dirección a esta y escuchó: - ¿Kura? ¿puedo pasar? – Los ojos del mencionado se abrieron enormemente, de inmediato se levantó nervioso y dijo: - ¡Dame un momento Ryou! – Buscó con la mirada su ropa y la encontró en una esquina de la habitación o al menos sus pantalones, pues sus boxers parecían advérselos tragado la tierra, así que no tuvo otra opción más ponérselos sin nada por debajo, pues estaba tan nervioso que ni por la mente le pasó en tomar otros del armario, pero antes de terminar de ponérselos se dio cuenta de que si se los ponía así, su semen mancharía el pantalón y podría hacerse notar las manchas en pocos segundos debido a los fresco que estaba, así que buscó algo con que limpiarse y lo único que encontró fue una papel tirada y a regañadientes se limpio con eso lo mejor que la hoja le permitió, también limpiándose el pecho y abdomen.

Fue y abrió la puerta agitado, por lo que Ryou frunció un poco el ceño extrañado, pero aun así no dijo nada y entró, Bakura no podía verlo a ojos, se estaba comenzando a arrepentir por haberse dejado llevar por la tentación, tenerlo enfrente no era lo mismo que imaginarlo; - L-lo siento, estaba durmiendo – Dijo el oji carmesí yéndose a sentar en el borde de su cama, la cual estaba desordenada, miró hacia un lado y algo de color negro un poco más arriba llamó su atención, miró hacia las cortinas de la ventana y vio sus boxers allí colgando de la parte elástica, sus ojos se abrieron y sintió a Ryou sentarse a su lado.

- Kura ¿qué fue eso de ahora? - ¡¿QUÉ?! ¡¿LO HABÍA ESCUCHADO?!; - ¿D-d que hablas? – Bakura estaría muy avergonzado de que Ryou supiera lo que había hecho; - Ese pequeño "enfrentamiento" con David allá abajo ¿por qué? – El mayor quiso suspirar de alivio al ver que no era lo que creía; - No lo sé… el solo me retó – Ryou no parecía entender esto, por lo que Bakura le explicó: - La manera en que me dio la mano, puso más fuerza de la necesaria y como hombre sabes que eso significa que se sentía amenazado por mí, yo solo respondí, además de que me molesto cuando fingió sentir que yo soy huérfano, al contrario, sentí desprecio de su parte .

- No lo creo, el no es esa clase de persona – Bakura solo se encogió de hombros mirando al frente, los nervios se estaban yendo de su cuerpo; - No sé si deba estar asustado o que, pero me llegó una carta de R.L a la casa esta mañana – Bakura amplió sus ojos por una fracción de segundo y después volteó a ver a Ryou con el ceño fruncido; - ¡¿Qué?! ¡¿Sabe dónde vives?! Déjame ver – Dijo el mayor estirando la mano hacia el menor, quién, sin dar pelea esta vez, le entregó la carta, pues con todas las otras cartas, Bakura también había querido leerlas y entendió que luchar contra él era una pérdida de tiempo, pues siempre lograba su cometido.

Los ojos de Bakura se estrecharon conforme iba leyendo; - Miingilisto… mi ingilli otro… mitienes loco… bla bla bla – Leyó Bakura, dejando su profunda y poderosa voz a un lado para leer como niño que remeda a su hermano y haciendo muecas en el proceso, haciendo a Ryou reír al ver lo infantil que era su contraparte; - ¡MALDITO! ¡COMO TE ENCUENTE…! – Bakura miró a su hikari, quien no dejaba de reír aún; - ¿Y tú de que ríes? – Ryou puso sus manos al frente y dijo: - Nada, nada, es lo que pareceres un niño berrinchudo – Bakura se cruzó de brazos y miro a otro lado, haciendo que Ryou riera más y lo abrazara por los hombros; - Vamos no te pongas así, sabes que te quiero mucho – Bakura sonrió de lado sin moverse y dijo mentalmente: "y no tienes idea de cómo yo a ti".

N/A: Cómo nos gusta confundir a las personas ¿no es así R.L?

R.L: *sonrisa*

N/A: Diciéndoles que no es, pero sí es, haciendo contradecir teorías con esto por medio de los personajes, haciéndolo decir NO, cuando en realidad es un claro SÍ, no está tan difícil descubrir quién es, solo hay que pensar un poquito y para los que se preguntan si es un personaje inventado OBVIAMENTE NO ¿cómo los pondría a adivinar quien es, cuando fui yo quien lo creó? Sería muy estúpido de mi parte, aparece en el manga y anime, como sea, manden sus especulaciones.