"Una mujer que pasaba frente a ellos metió un papel en uno de los bolsillos de la chaqueta de Bakura, por lo que se detuvo y miró a la mujer que siguió cambiando y le hizo un signo de "llámame", Bakura la reconoció con una de las señoras a las que les había ofrecido un "favor", por suerte su marido no se había dado cuenta de esto, parpadeo confundido y miro el número escrito en el papel, levantó una ceja ahora extrañado, más el papel le fue arrebatado por una mano pálida, para después romper el papel en mil pedazos y dejarlos caer, Bakura miró a Ryou un poco sorprendido, quien solo siguió caminando como si nada hubiera pasado, Bakura sonrió cuando su cerebro procesó lo ocurrido y reanudo su marcha detrás de su hikari."
Llegaron al Río Sumida y abordaron un pequeño barco desde dónde verían el festival de fuegos artifíciales, que tardo unos minutos en comenzar, Bakura nunca había visto tantas luces en el cielo, se sentía como un insecto atraído a las luces de distintos colores, eh incluso, distintas formas, aunque estaba seguro de que no era único que no se sentía de esa manera, esta época le estaba comenzando a gustar mucho, podía ser muy ruidosa y ajetreada, con transportes y maquinas extrañas, pero casi todas ellas eran pensadas en ayudar a las personas, en facilitar las cosas, una época pacifica en comparación a otras e incluso la suya y había TANTAS cosas por descubrir y entender, siempre se despertaba con ganas de descubrir algo nuevo, con ganas de satisfacer toda su curiosidad, le hacia sentirse como un niño… como el niño que debió haber sido.
- Yo… creo que nunca te di las gracias por haberme sacado de ese callejón, por haberme dado un techo, alimento, por haberme sacado de la amargura de mi pasado y… tampoco te pedí disculpas por todo lo malo que te hice… así que… gracias y lo siento – Le dijo Bakura a Ryou a su lado, quien lo volteó a ver un poco sorprendido para después sonreír diciendo: - ¿Te pusieron sentimental los fuegos artificiales? – Bakura se rio un poco y se encogió de hombros; - Puede ser, no lo sé – Ryou puso su mano izquierda en la mano derecha de Bakura, quien las tenía apoyadas en la baranda del barco, sorprendido, Bakura lo miró; - No tienes nada que agradecer y no hay nada que perdonar, porque yo ya lo hice hace mucho tiempo – Sus miradas se conectaron haciéndolos perderse la del otro de una manera en que nunca habían hecho.
Faltaban quince minutos para las dos de la madrugada, apenas hacia unos minutos había terminado el festival y todos se estaban muriendo de sueño como para caminar hasta la estación de trenes, pues a esa hora ya ni los autobuses pasaban, entonces así de medio dormidos decidieron quedarse a dormir en un hotel de paso que encontraron allí cerca; - 5 habitaciones -pidió Kiram que cargaba un Marik dormido en su espalda; - Solo esta noche – Preguntó el recepcionista, a lo que el peli cenizo asintió; ¿Camas separa… -
- ¡Solo apúrese! ¡¿quiere?! – Ninguno tenía la paciencia en este momento como para entrar en detalles, por lo que le entregaron su llave a él y a los demás; - A mi deme otra habitación – Pidió David, quien aún estaba un poco más consciente y se dio cuenta que Joey dormiría con su hermana y que a él le tocaría dormir con Tristán.
- Ryou… ¡Ryou!... ¡RYOU! -Los parpados pálidos se abrieron para dejar ver dos esmeraldas adormiladas, Ryou se sentó en la cama restregándose un ojo y bostezando, su cabello era un desastre y miró su pecho al sentir una corriente de aire extraña allí, su suéter beige ya no estaba, solo su camisa de botones verde que estaba desabotonada, dejando ver la sortija del milenio allí sobre su pecho, no recordaba haber hecho eso; - Creí que habías muerto o algo así cuando no llamamos a la puerta y no respondiste nunca, pero parece que solo estabas cansado por haber visto el cuerpo de Bakura en acción como dijiste anoche – Dijo Marik, quien estaba frente a la cama, Ryou lo miró confundido hasta que a la mente le vino un recuerdo " Yo soy el que mantengo tu cuerpo en ese estado y lo eh visto en acción muchas veces, así que sé de lo que es capaz"; - No inventes cosas Marik y deja de malinterpretar lo que digo, se que solo quieres molestarme, además ¿Cómo entraron? – Preguntó Ryou con voz adormilada, notando por primera vez al resto de sus amigos en la habitación; - Forcejeamos un poco la puerta, ya te lo dije, pensé que habías muerto o algo así – Ryou miró la puerta y en realidad no parecía forcejeada… parecía que la habían abierto a patadas
- Además, no lo malinterpreté tus palabras… sino tus acciones – el peliblanco menor levantó una ceja al no entender a lo que Marik se refería, así que este señalo la cama, específicamente a su lado. Ryou miró a su oscuro, quien dormía en su clásica posición, mientras uno de sus brazos se había ido por el borde de la cama y un poco más allá, su chaqueta, camisa, botas, calcetines y pantalón de cuero… "espera… ¿qué?" sí, efectivamente el pantalón de su yami estaba en el suelo, lo que significaba que… "¡¿durmió conmigo en ropa interior?!"; - Por la mirada de sorpresa que tienes, veo que no te enteraste de eso anoche, esperemos que también tenga puestos su boxers, pero para estar tranquilos ¿por qué no verificas sí tienes tu demás ropa puesta? – Ryou levantó las sabanas y miró debajo, efectivamente el resto de su ropa estaba allí, a excepción de sus zapatos y calcetines, miró a su derecha a su mesa de noche, allí estaba su suéter perfectamente doblado junto a sus calcetines y al lado de la cama sus zapatos, Bakura se había tomado la molestia de acomodar su ropa; - Bueno ya es hora de irnos así que tienes que despertar a esa cosa – Dijo Marik bromeando y volviendo a señalar al yami de pelo blanco, pero Ryou solo dio un "gruñido" exasperado y dijo: - Nos tomara HORAS poder despertarlo –
- Oh no te preocupes, yo me encargo – Dijo Kiram acercándose a la cama del lado de Bakura, a quien giró acostándolo en su espalda, levantó el puño y lo dejó caer con fuerza…: - ¡AAARRGH! – Bakura se sentó de inmediato después de haber soltado un poderoso "rugido" cubriendo su zona genital, tenía los ojos cerrados con fuerza, al igual que su mandíbula estaba tan apretada que dejaba ver sus dientes, se fue dejando caer a hacia su derecha hasta que su cabeza aterrizó en el regazo de Ryou, quien le hizo cariños en la cabeza mientras se le pasaba el dolor; - Lo siento, pero era eso o dejarte aquí mientras nosotros regresábamos –
- Entonces… ¿no quieres ser el hielo que alivie mi dolor? – Marik y Kiram se rieron mientras Ryou rodó los ojos y se sentó en el borde de la cama cerrando su camisa, dejando caer de "golpe" la cabeza de Bakura; - Ya que estás tan despierto, puedes ir a buscar a alguien más que lo haga – Bakura lo miró, sonrió y en modo de burla dijo: -Bueno… tal vez esa señora quiera ayudarme, aún puedo recordar su numero ¿me prestas tu teléfono? – Bakura se rio un poco aún mirando a Ryou, quien solo volteó la cabeza mirándolo por encima de los hombros totalmente serio, incluso enojado se atrevía a decir la contraparte oscura, quien dejó de reírse, incluso de sonreír, no sabía por qué, pero había sentido miedo de esa mirada; - ¿Sabes qué? Ahora que lo pienso bien, realmente no puedo recordar bien – Después de unos segundos de intensa mirada, Ryou volvió a concentrarse en su camisa, haciendo que Bakura soltaba la respiración que no sabía que había contenido, mientras Yugi y Marik aguantaban la ganas de reírse al ver a Ryou tan celoso, tanto como para someter al gran Bakura; - David me sostienes esto mientras me cepillo el cabello por favor? – Preguntó Ryou mientras se levantaba de la cama con su suéter en mano y caminaba hacia la puerta, de buena gana David recibió el suéter mientras Ryou sacaba un peine del bolsillo que siempre llevaba con él y viendo esto, Bakura se lanzó de la cama y se comenzó a vestir para seguir a los demás, que también habían salido de la habitación riendo, viendo como el "karma" había hecho lo suyo.
Solo digamos que Bakura no estaba muy contento que digamos cuando le tocó sentarse solo en el autobús debido a que había tenido que quedarse un momento en la recepción pagando la habitación y como Ryou tampoco estaba tan contento por su broma, no lo quiso esperar y fue a sentarse con David y las cosas no mejoraban cuando se dio cuenta que estaba sentado entre Marik (en el asiento de adelante) y Yugi (en el asiento de atrás), quienes le sacaron temas de conversación nada interesantes para él con el fin de mantenerlo despierto TODO el viaje de regreso, si no llegaban pronto iba a asesinar a alguien, aunque después arrepintiera.
