Solo digamos que Bakura no estaba muy contento que digamos cuando le tocó sentarse solo en el autobús debido a que había tenido que quedarse un momento en la recepción pagando la habitación y como Ryou tampoco estaba tan contento por su broma, no lo quiso esperar y fue a sentarse con David y las cosas no mejoraban cuando se dio cuenta que estaba sentado entre Marik (en el asiento de adelante) y Yugi (en el asiento de atrás), quienes le sacaron temas de conversación nada interesantes para él con el fin de mantenerlo despierto TODO el viaje de regreso, si no llegaban pronto iba a asesinar a alguien, aunque después arrepintiera.

Un mes y medio había pasado, Khepera ya caminaba por toda la casa, yendo detrás de Ryou o sentado junto a Bakura en el patio cuando este traía más motocicletas para terminar de repararlas allí y durmiendo en su espalda cuando este también lo hacía, sus dientes ya estaban saliendo, sus ojos obviamente estaban abiertos, dejando ver un verde profundo, lo habían llevado a su primera visita al veterinario para sus vacunas y una revisión general, revelando así que su raza era Nebelung, lo que significaba que cuando fuera adulto, tendría una pequeña melena que lo protegería del frío del invierno, no como OTRO de melena blanca, que no soportaba nada de frío 7_7

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wakyma.

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En este momento Bakura se dirigía a casa de Yugi, pues Ryou había ido allí después de la escuela y como Bakura venía de trabajar, dijo que podía pasar por él, bueno, en realidad acordaron verse unas calles antes de llegar a la casa del tricolor para que Bakura no caminara (valga la redundancia) todo el camino y tuviera que devolverse de nuevo, él no tenía problema con eso, pero Ryou había insistido, así que había aceptado.

Bakura ya estaba en el lugar indicado esperando a su hikari, a quien vio acercarse desde lejos… pero entonces un tipo salió de la nada empujándolo a un callejón por el cual pasaba, los ojos de Bakura se abrieron por miedo y sorpresa, para después entrecerrarse en enojo y rabia.

De inmediato corrió al lugar, entró al callejón que estaba iluminado por un pequeño faro sobre ellos, algo que no se esperaba era que el tipo (que traía una máscara) parecía estarlo esperando, pues estaba en medio del callejón con Ryou siendo retenido por un brazo del tipo en su cuello, Bakura comenzó a caminar rápidamente hacia él con enojo, este con su mano libre le apunto con una pistola, más este no se detuvo, hasta que el arma fue apuntada a la cabeza de Ryou, de inmediato se detuvo, incluso retrocedió un paso; - De aquí solo saldrán 2, yo y uno de ustedes – Los ojos de Ryou se abrieron con miedo absoluto mientras miraba a Bakura y forcejeaba para soltarse, la voz del tipo sonaba extraña por la máscara, irreconocible; - Así que escoge… muere él o tu –

- Yo – Dijo de inmediato y sin pensarlo ni una vez; - ¡NO! – Gritó Ryou forcejeando más, incluso lagrimas comenzaban a caer por su rostro; - Ni siquiera lo pensaste ¿estás seguro? La salida está detrás de ti, puedes irte sin más – Bakura apretó la mandíbula y con toda su rabia dijo: - ¿Vas a disparar o no? – El tipo apuntó a Bakura y se mantuvieron mirando unos segundos… el tipo bajó el arma y soltó a Ryou, quien se fue corriendo hacia Bakura de inmediato, quien lo recibió en un abrazo, el oji carmesí levantó la mirada hacia el tipo, quien miraba y dijo simplemente: - Bien… - Y se alejó caminado hacia dentro del callejón, Bakura quería seguirlo y darle una paliza, aunque tuviera un arma, pero Ryou lo detuvo y le pidió que salieran de ahí.

A la noche siguiente tocaron la puerta, Ryou abrió y era David, lo cual le extrañó, pues no recordaba que hubieran acordado verse esta noche; - Hola Ryou ¿está Bakura? – El mencionado levantó una ceja aún MÁS extrañado; - Sí, el está en su habitación ¿quieres que lo llame? – David negó con la cabeza y dijo: - No gracias, necesito hablar con él en privado – Ryou asintió y lo dejó entrar, indicándole cual puerta era la del cuarto de su yami.

Un par de golpes se escucharon en la puerta del cuarto del peliblanco mayor; - Pasa – Se escuchó después desde el interior, la puerta se abrió y con decepción Bakura vio a David entrar; - ¿Qué haces aquí? ¿qué quieres? – Bakura estaba en su escritorio terminando uno de sus dibujos junto a Khepera, que estaba jugando con uno de los lápices de Bakura en el escritorio; - Necesito hablar contigo – El mayor rodó los ojos y volvió a concentrarse en su dibujo; - ¿sobre qué? Tu y yo no tenemos nada de qué hablar – Bakura escuchó un sonido que reconoció como un arma cargándose, volteó lentamente la cabeza y vio a David apuntándole con lo que efectivamente, era un arma, se levantó de la silla y se miraron durante unos segundos, Bakura reconoció el arma y esa mirada, como la misma del tipo de la noche anterior; - ¡TU! – de repente sintió un dolor en el pecho y se llevó la mano allí, no había escuchado el disparo, bajó lo mirada a su pecho, pero no había nada, más abajo en el suelo, un pequeño balín de plástico rebotaba, el dolor ya había desaparecido y miro confundido a David; - No es real aunque lo parezca, es de juguete y si fui yo el de anoche pero… - Bakura estaba más que enojado y como la noche anterior camino rápidamente con ese enojo hacia David; - ¡VOY A MATARTE!-

- ¡ESPERA! ¡ESPERA! ¡ESPERA! ¡MI RAZÓN FUE MUY GRANDE PARA HACERLO! ¡ESCUCHAME! – el oji carmesí lo había tomado del cuello de la camisa y lo había levantado unos centímetros del suelo; - Solo te estaba probando, necesitaba saber si rendirme era lo correcto – Bakura frunció el seño al no saber a lo que se refería: - Se que lo amas, competimos para saber quien tendría el derecho a tratar de conquistarlo, pero yo iba perdiendo por mucho, tienes mayor oportunidad que yo, no venía al caso seguir intentando ganarte, pero necesitaba saber si lo amabas lo suficiente, que no solo buscabas llevarlo a cama y ya como muchos otros quieren, ver la determinación en tu mirada al aceptar que morirías en su lugar me confirmo que realmente quieres algo serio con él, así que me rindo Bakura, te dejo el camino libre a Ryou – El ceño fruncido por parte de Bakura se fue desvaneciendo poco a poco, así como iba a bajando a David y lo soltaba; - ¿Lo dices enserio? – David asintió y se sorprendió cuando Bakura estiró la mano, pero la acepto y a diferencia de cuando se conocieron, el apretón era amigable, sin intenciones de dañar al otro; - Gracias, pero no te alejes de él, aunque no que guste aceptarlo, también le gusta pasar tiempo contigo, te quiere, no cambies tu forma de ser con él, no me gustaría verlo triste por eso – David sonrió y dijo: - De acuerdo, ten te la regalo, a ti te gusta más asustar a las personas, solo no te metas en problemas, tampoco quisiera ver a Ryou triste por qué estás en la cárcel por un malentendido – Ambos rieron un poco mientras soltaban sus manos y Bakura aceptaba el arma de juguete, la cargó y disparó repetidas veces en el pecho de David; - ¡OW OW OW! ¡Oye! ¡yo solo te disparé una vez! – Bakura frunció un poco el ceño y dijo - Sí, pero eso fue por asustar a Ryou y hacerlo llorar –

- Es cierto, lo siento, por favor no le digas que fui yo – Bakura asintió y David se despidió y caminó hacia la puerta de la habitación; - Casi lo olvido, aún el camino no está completamente libre, recuerda que aún está ese tal R.L, no valla ser que al final sea él quien te gane – Bakura se rio mientras se volvía a sentar en la silla de su escritorio; - Oh créeme, él es último hombre en la tierra del que me preocuparía – David se encogió de hombros y se fue diciendo: - Como quieras, solo no te confíes mucho –

- ¡Oye! ¡No te comas el lápiz! -Dijo el peliblanco cuando se volteó y miró a Khepera, quien se había acostado en el escritorio mientras agarraba el lápiz con el que había estado jugando entre sus patas y lo mordía, pero una mano pálida se lo quito, por lo que comenzó a maullar pidiendo que se lo devolvieran; - Ten, muerde esto – Dijo Bakura dándole el arma de juguete sin los pequeños balines a Khepera, quien lo tomó entre sus patas y comenzó a morderlo; - ¿Te pican las encías enano? Te compraré algo para que muerdas–

- Bakura ¿está todo bien? – Dijo Ryou mientras asomaba su cabeza por la puerta de la habitación, ya que David la había dejado entreabierta; - ¿Eh? Sí, ¿por qué lo dices? – respondió el oji carmesí volteándose a ver a su contraparte; - Es que escuché que tu y David discutían un poco fuerte ¿de que hablaron? Si se puede saber – El mayor sonrió mientras cerraba los ojos y decía: - No te preocupes, solo resolvimos nuestras diferencias – Ryou también sonrió y estaba a punto de decir algo cuando notó lo que Khepera estaba mordiendo: - ¡Bakura! ¡¿QUÉ HACE KHEPERA CON UN ARMA?! – Ryou estaba a punto de quitársela, pero Bakura lo detuvo; - Tranquilo, no es de verdad, es un juguete – El oji verde suspiró y dijo cruzándose de brazos: - Un día de estos me vas a matar de un susto -

Me pregunto si los ambidiestros NO escriben igual con una mano que con la otra mano, ¿puedes responder a eso Bakura?

B : ...

y ¿Que tal tú R.L?

R.L : ...