- Bueno por lo menos no debo darte una clase de etiqueta, pero aún así deja que te de un consejo: NO LO ABURRAS, puede que estés confiado de que son amigos y bla bla bla, pero te gusta, te vas a poner nervioso por hacer todo bien, por comportarte de manera decente y correcta al ser la primera vez que harás esto, no quieres quedar como un idiota frente él, pero no dejes de hacerle conversación, haz que se ría, pero también debes dejarlo comer – Bakura asintió para después darse cuenta de algo; - ¡Oye! ¡no me gusta! – Serenity rodó los ojos y dijo: - Claro como no, ven voy a amarrar tu corbata para que te puedas ir, dijiste que pasarías por él 15 minutos antes ¿cierto? – Bakura asintió mientras se dejaba hacer la corbata; - Bien, listo, suerte – El peli blanco agradeció y salió del apartamento rumbo a su… "cita"

Bakura estaba frente a la puerta de la casa de Ryou, se sentía nervioso y ansioso en el solo hecho de tocar la puerta, ¡que demonios! ¡vivía allí!, no le gustaba admitirlo, pero Serenity tenía razón. Respiró hondo y tocó la puerta, se sentía idiota, tenía llaves ¡Podía entrar!, después de un par de segundos la puerta se abrió y los ojos de Bakura de expandieron y su boca se entreabrió ante la vista frente a él.

Ryou vestía una camisa negra con una corbata Azul noche, mismo color que el pantalón y sacó N/A: https

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Sí, tuve que buscar tonos de azul para poder encontrar el nombre de ese tono, el nombre es perfecto para la ocasión.

Ryou estaba sorprendido al ver lo bien que su yami se veía vestido así, se perdió en esos pensamientos hasta que su oscuro lo sacó de ellos; - Wou… Los trajes si que te hacen ver distinto… - El menor se sonrojó un poco y preguntó: - Distinto… ¿Cómo? – Bakura también salió de "trance" y contestó: - B-bueno, te hace ver serio, no digo que no lo seas, pero para tu edad, te vez muy maduro… además de que siempre tienes ese porte de elegancia… te vez muy bien – El oji esmeralda se sonrojó un poco más y sonrió agradeciendo el cumplido; - Gracias… también te vez muy bien con ropa tan elegante, nunca me ha gustado usar chaleco, pero definitivamente son para ti – Bakura se alegró de que realmente habían escogido bien su ropa; - ¿Vamos? – Preguntó el mayor haciéndose a un lado para que Ryou pasara, quien sonrió y respondió; - Claro – El oji carmesí cerró la puerta cuando su contraparte pasó junto a él, para después ir juntos a su destino.

Fue una noche agradable para ambos, aunque tuvo que controlarse cuando el mesero joven, guapo y encantador hacía sonreír a Ryou cada vez que venía a la mesa para ver si se les ofrecía algo más, era su trabajo después de todo, debía ser agradable y simpático, pensaba el mayor tratando de no dejar ver sus malditos celos, también se disculpo con su hikari cuando "obligadamente" tuvieron que tomar vino, después de todo a este último no le gustaba nada que tuviera que ver con el alcohol, pero no aceptó la disculpa, pues no había nada por qué hacerlo, respondiendo que a pesar de que el no fumaba, ya lo había hecho, siempre podía hacer una excepción para todo.

Al final de la noche a Bakura le tocó pasar un brazo por los hombros de Ryou para llevarlo sin que se notara que iba un poco borracho… sí, era solo vino, dos botellas para ser exactos, pero había que entender que el chico no era para nada tolerante al alcohol, aunque no fuera tan fuerte el contenido de este, pero aún así estaba lo suficientemente consiente como para no hacer tonterías, solo se reía de la nada de vez en cuando, por suerte no tendría que ir al colegio al día siguiente, pensó el yami.

Bakura llevó a Ryou a su habitación, donde allí este último se quitó el saco, la corbata, los zapatos y desabotonarse la camisa para después tirarse a la cama y agradecerle a su contraparte por la cena, quien solo asintió con la cabeza al estar hipnotizado con tal vista, le dio las buenas noches al menor y fue a dormir a habitación junto a Khepera.

- Dos semanas más tarde, 1 septiembre-

- ¡Es que no es posible Bakura, has pasado 1 semana y media peleándote con todo aquel que se ponga en frente solo por que sí! ¡Y ni pienses en negarlo! ¡Vas a bares solo para pelearte, ni siquiera un baso de agua pides! ¡Con hoy es la segunda vez que voy por ti a la comisaria en toda la semana, sabes que si te arrestan una vez más iras a la cárcel! ¡No ha habido día en que no vengas con los nudillos espedazados, un labio roto o la ropa rota! – Ryou no estaba para nada contento, en este momento estaban en la cocina, Bakura sentado en una de la silla de la mesa de brazos cruzados, el ceño fruncido, con el labio roto, la camisa también rota y los nudillos con sangre, Ryou estaba de pie frente a la mesa con una mano aprontando el puente de su nariz tratando de calmarse; - Mira, yo sé que dejar de fumar te ha puesto ansioso y quieres gastar esa ansiedad en cualquier cosa, pero eso no te da el derecho de pelearte con todo el mundo, el estrés del trabajo también te tiene así y quieres liberarlo, pero esa no es la manera, ¿Qué tal si un día te peleas con quien no debes? Alguien que traiga un cuchillo o aún peor ¡una pistola! ¿eh? ¡¿Cómo crees que me sentiría si me llaman del hospital porque te dispararon o porque estás muerto?! – Bakura frunció más el ceño, apretó la mandíbula y chocó fuertemente sus manos contra la mesa levantándose; - ¡PUES ESO NO VA A PASAR, NO SOY IDIOTA! – Ryou también estalló contra la mesa y dijo furioso: - ¡SÍ, SÍ LO ERES! ¡ERES UN IDIOTA EGOISTA!

- ¡NO ME HABLES ASÍ RYOU! – Gritó Bakura señalando al mencionado con ira; - ¡¿O QUE?! ¡YO YA NO TE TENGO MIEDO, HACE MUCHO QUE DEJÉ DE TENERLO! – Realmente sin esperarlo, Bakura abalanzó contra su hikari, la lucha sin golpes comenzó en la cocina y de alguna manera había llegado a la sala de estar, ahora de pie mirándose fijamente, esperando el movimiento del otro, Bakura sin esperar más comenzó a correr en dirección al menor, quien no se inmuto hasta que su contraparte estuvo lo suficientemente cerca y estiró los brazos hacia él como ya no lo había supuesto, así que con ambas manos lo tomó del brazo izquierdo para después pasarlo su hombro del mismo lado cuando comenzó a girar hacia la derecha, encorvándose en el proceso, logrando así levantar a Bakura con la velocidad que este llevaba, eh impulsándolo hacia delante, dejándolo caer sobre su espalda contra el suelo, se quejó del dolor que esto le produjo, también dejándolo aturdido en el proceso, parpadeó confundido y levantó un poco la vista cuando en ella apareció Ryou de brazos cruzados y nada contento; - Si solo quieres aprender por medio de violencia, entonces que así sea –

Ryou tomó a Bakura por el cuello de la "camisa" (o lo que quedaba de ella) y lo levantó llevándolo casi a rastras hacia la puerta, abriéndola, saliendo ambos por ella; - ¿A dónde vamos? – caminaron por la acera hasta que Ryou vio un taxi acercarse; - Cállate y sube – El mayor hizo lo pedido confundido, todo le seguía dando vueltas, no volvió a hacer preguntas en todo el camino, ni siquiera había escuchado la dirección que su hikari le había dado al conductor.

Cuando llegaron, el oji carmesí ya estaba más en sí, pero no podía decir lo mismo de su contraparte, el seguía molesto y volvió a llevarlo casi a rastras cuando bajaron del taxi, Bakura logró leer el gran letrero del lugar; - ¿Gimnasio de Box? ¿Qué es eso? ¿dónde estamos? – de nuevo sin respuesta, llegaron donde el recepcionista quien miró extrañado la escena de ambos peliblanco; - Buenas tardes ¿se encuentra Akihiro Eita? – El recepcionista asintió y señalo una puerta a su izquierda, Ryou agradeció y entro, había muchas máquinas de ejercicio por todos lados, así como bastante gente en ellas y un poco más allá, "la sección de Box" donde había sacos de boxeo y varios cuadriláteros dónde algunos boxeaban y allí estaba él; - ¡Oye Akihiro! ¿Cómo estás? – El mencionado, de pelo negro un poco corto, especialmente a los lados, en el centro al ser más largo lo peinaba hacía arriba en una especie de mohawk, de ojos azules, una delgada línea de barba, sin bigote musculoso, no tanto, pero un poco más que Bakura, piel blanca, pero no como la de Ryou, dejo su pelea a un lado cuando escuchó que lo llamaban, volteó la mirada y vio a Ryou acercándose "arrastrando" otro chico con él; - ¡Ryou! ¡Cuánto tiempo! ¿qué haces aquí? Pensé que tu deporte era otro – N/A: https

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- Es cierto, es otro, pero estoy aquí para pedirte un favor – Akihiro se acercó a las cuerdas y se apoyó en ellas; - ¿Qué clase de favor? – Ryou jaló a Bakura haciendo que quedara frente a él; - Quiero que le des una paliza por mí, sabes que no me gusta ser violento, solo cuando me sacan de las casillas y hoy es el día –Akihiro se paró derecho aún con las manos en las cuerdas y frunció el ceño extrañado; - ¿me pides que le de una paliza a él porque te sacó a ti de tus casillas? ¿Cómo logró tal hazaña? – El oji esmeralda suspiró y respondió: - Es una historia un poco larga, pero te la contaré cuando lo dejes inconsciente ¿me ayudarás? – Akihiro se encogió de hombros mientras asentía; - ¡Gracias! Déjale un ojo morado, una ceja partida, hazle sangrar la nariz, pero no se rompas, rómpele un pómulo, ya tiene un labio partido así que no hace falta, déjale un buen recuerdo en las costillas y luego lo noqueas – Dijo Ryou dándose la vuelta para salir de ahí antes de la "masacre", haciendo que Akihiro solo digiera un "claro" aún confundido y pedirle a uno de los entrenadores que alistara a Bakura; - ¡AH! Y, por cierto, ten cuidado, no sabe las reglas del boxeo y pelea sucio, espero que tengan un médico cerca – Agregó el oji verde, lo que terminó de sacar a su contraparte de la confusión de todo lo que estaba pasando; - ¡No peleo sucio! ¡además, seré yo el que lo deje noqueado! ¡Ya verás! –

Ryou fue de nuevo donde el recepcionista a inscribir a Bakura en el gimnasio, esta era la única manera en que lo dejara pelearse con alguien, sabiendo que no correría un peligro fatal como en las calles y aunque después de esto Bakura no quiera volver a pelear en su vida, lo obligaría a ir, ya había gastado su dinero allí de todas formas.

No habían pasado ni 5 minutos, cuando uno de los entrenadores le dijo que Akihiro ya había terminado, terminó con la inscripción y fue al ring para ver a un Bakura inconsciente en él, notando que su amigo había seguido sus instrucciones, ceja, ojo, nariz y pómulo sangrando, también el costado derecho se estaba poniendo de un color oscuro, el medico curó todas las heridas de Bakura y después Ryou lo vistió con su ropa, pues estaba con la de boxear, sin camisa, pantaloneta, esas especie de botas, guantes y bajo ellos sus manos estaban vendadas como las de todos los boxeadores.

- Déjame ayudarte a llevarlo a su casa, después de todo me debes "una explicación" de esto, además de que ya terminé aquí por hoy – Dijo Akihiro cuando también se cambió de ropa; - Claro, gracias – aceptó Ryou, quien le contó todo a su amigo de camino en el auto de este, cuando llegaron a su destino, llevaron a Bakura a su habitación aún inconsciente; - El medico dijo que debería despertar en una hora como mucho-

- Sí, dime ¿no quieres quedarte un rato a charlar? Voy a preparar un poco té para terminar de bajarme la tensión ¿no gustas? – Dijo Ryou mientras salían de la habitación del yami; - Claro, han pasado muchas cosas desde que nos vimos la última vez cuando me gradué del colegio hace dos años – Bajaron las gradas en dirección a la cocina; - Tienes razón, muchas cosas han pasado y cambiado ¿Qué tal la universidad? -

Bakura despertó sintiéndose como si una pirámide le había caído encina, escucho dos voces, una era de Ryou obviamente, pero la otra no recordaba de quien era, se le hacia conocida, pero no sabía de quien era, se sentó en la cama y se dio cuenta del gran dolor en su costado derecho y de que no podía abrir bien el ojo derecho y le dolí el lado izquierdo de la cara, así como la nariz, se levantó y bajó la escaleras, escuchó la puerta principal cerrarse, cuando terminó de bajar Ryou caminaba en dirección a la cocina cuando notó su presencia; - Valla, despertaste, espero que hallas aprendido tu lección con esto – Dijo para después irse a la cocina, Bakura se quedó pensando un poco y recordó la vergonzosa paliza, pero esto fue remplazado por otro pensamiento; - Oye ¿Quién estaba aquí contigo? ¿Qué hicieron mientras estaba inconsciente? – Preguntó con el ceño fruncido, ignorando el dolor en su ceja y siguiendo a su hikari hasta la cocina.

N/A: Sí está un poco corto, pero es que en el otro cap viene una "crisis existencial" no literal, pero se me olvido como se llama eso, en fin, nos leemos luego, adiós :)