Capítulo V

La noche había caído en París, ahora el frio si era más helador. Pero era normal que las temperaturas cayeran cuando el sol dejaba de calentar las calles. Había bajado al comedor del hotel para cenar algo, aunque tampoco es que tuviera mucho apetito. Era raro que el perdiera las ganas de comer, pero volver a verla había sido como un golpe en el estómago. Sin esperarlo, rápido y atroz. No imaginaba que le fuera afectar así. Él no era de esos, de esos que se dejaban llevar por los sentimientos que no conseguían superar. No, él los superaba y tiraba hacia delante. Ya no era un crio, ni un adolescente atolondrado con ganas de descubrir las cosas del mundo. Era un adulto. Una etapa de su vida en la que entro creyendo que todo estaba bien, que tendría una esposa, una familia y trabajaría apasionado por lo que realmente le gustaba. Y sin embargo…

Subió de nuevo a su habitación de hotel, con apenas dos bocados en el estómago. Y abatido, se dejó caer en la cama, perdiéndose en la blancura del techo de la habitación. París se iluminaba con las farolas y las luces de los monumentos. Y él, no dejaba de recordar aquellos ojos cobrizos y la fría conversación, recordándose que nada había cambiando en ella.

Flashback

Impasible, Nelly Raimon le miró. No se sorprendía de volver a verle o tenerle delante de ella, después de casi nueve meses sin verse. Aislados por kilómetros y separados por frías palabras. Agarro su bolso, colgando la llamada por la que hablaba a través de su teléfono, y camino hasta la mesa de Mark, sentándose frente a él. El abrigo de lana marrón conjuntaba con el lazo rosa que sujetaba sus cabellos, seguía estando preciosa. Adulta, moldeada por el tiempo en las curvas de una hermosa mujer, pero sin perder aquella aura fría y atroz que la rodeaba para quienes conocían la verdad en sus ojos.

ꟷ ¿Qué haces aquí?ꟷ preguntó con fría voz, lo que le hizo tragar saliva y volverse más serio en su rostro.

ꟷ Es lo único que tienes que decir, tras desaparecer de ese modo.

ꟷ Me echasteꟷ respondió, encogiendo la mirada. Un escalofrió le helo los dedos de la mano al castañoꟷ De nuestra casa y de tu vida.

ꟷ Tuve mis razones, pero no es excusa para…

ꟷ Siempre tienes razones para todoꟷ le cortó.

La tensión entre los dos casi parecía arder en el ambiente. Una tensión de conflicto, de miedo, de angustia y pena por parte de Mark. Impasible y serios, uno frente a otro.

ꟷ No era excusa para marcharte sin decir nada a tu familia, Nellyꟷ continúo élꟷ Lo que ocurrió entre los dos…

ꟷ Se quedará entre los dosꟷ volvió a cortarle, repitiendo las palabras que una vez dijo él, acabando aquella fraseꟷ No te preocupes, así seguirá siendoꟷ una heladora y breve sonrisa se dibujó en sus labiosꟷ Ya avise a mi padre con una carta, que imaginó que será la que te ha traído aquí. Como era de esperar, no me haría caso.

ꟷ Estaba preocupado por ti, que esperabas.

ꟷ Una penaꟷ respondió con algo de ironía en el tono.

Mark encogió la mirada, comenzando a cabrearle aquella conversación y la forma de respuesta que estaba recibiendo. La mirada de Nelly seguía fija e impasible en él. El camarero sirvió sus pedidos, sin decir nada más. Disminuyendo aquella tensión entre ellos por breves segundos.

ꟷ No has cambiado nada en todo este tiempoꟷ comento el castaño, recibiendo de nuevo aquella heladora sonrisa.

ꟷ No necesito cambiar.

ꟷ Estas enfermaꟷ exclamo, a baja voz, con rabia mientras negaba con la cabeza sin desviar un ápice su mirada. Evitando pestañear para no perder aquella ficticia batalla de miradas.

ꟷ Esa fue tu respuesta a la solución que diste a nuestra relaciónꟷ respondió soltando una pequeña carcajada mientras se cubría los labios con la mano.

Volvió a sonreírle, esta vez con una sonrisa completa que encogió su mirada, haciendo resaltar sus rosadas mejillas. Su móvil vibro encima de la mesa, abriendo el bolso, lo guardo, sacando el dinero para pagar su bebida. Lo dejo encima y se levantó para marcharse, sin decir nada más. Con una última mirada al castaño, sin tan siquiera encogerle el corazón o atinar a ver un leve sentimiento de lo que fueron, en ella.

ꟷ ¿A qué pobre infeliz has engañado ahora para no volverte loca?ꟷ grito, deteniéndola mientras se levantaba, con la rabia en la yema de los dedos. Y el deseo de intentar hacer que todo volviera de nuevo a la normalidad, pudiendo apreciar delante de él a la mujer que un día amo y le hizo feliz.

Nelly se detuvo a escasos metros, de espaldas. Encogió la mirada e involuntariamente relajo la mano que había apretado alrededor de la cuerda de su bolso al escuchar aquella frase. Se giró, mirándole con desafió, rabia y enfado. Petrificado, pero serio, el castaño la observo acercarse a él. Su respiración se aceleró cuando la tuvo a escasos milímetros de su rostro. No sabía si por miedo o sentimiento.

ꟷ Vuelve a Inazuma, Markꟷ susurro, abriendo y cerrando la mirada frente a élꟷ Mi vida ya no es de tu incumbencia, así que más te vale que no te metas.

Con un rostro cargado de rabia y enfado, apretó los labios y se giró, volviendo a su camino. La vio alejarse por la calle, perdiéndose entre la gente. Soltó el aire que había contenido de forma involuntaria cuando se le había acercado, dejándose caer en la silla. Agotado por la carga anímica que había supuesto aquella breve conversación.

ꟷ Siempre serás responsabilidad mía…ꟷ susurro.

Flashback

No podía evitar sentirse culpable. De un modo u otro, fue él el que no vio en lo que iba derivando sus sentimientos, su relación. Lo que consumía a la castaña. Siempre veía normal todo cuanto ocurriera, hasta que comenzó a ahogarse por un monstruo ficticio que actuaba por ella. No importaba como intentara pintarlo, se vio asfixiado por un amor enfermizo que corrompió su relación. No sabía cómo sentirse. Era absurdo pensar algo o intentar arreglar lo roto y destrozado. Darle más vueltas a dicho tema solo servía para volverse loco. Había intentado ayudarla, había intentado evitar la situación a la que llegaron y de nada había servido. Porque él no podía hacer nada, la ayuda que necesitaba Nelly no estaba en sus manos. Lo único que temía y esperaba que no fuera así era el posible daño que pudiera estar causando a terceras personas. Era demasiado atroz pensar en ello.

Encogió la cabeza entre sus brazos, volcándose a un lado de la cama, encogiéndose. Le dolía de pensar tanto y de toda la tensión que había acumulando desde que llego a París. Con la mirada triste, recordando la imagen de la chica que una vez le hizo soñar con el más hermoso de los futuros bajo la torre Eiffel, cerró los ojos. Esperando a dormirse y dejar de pensar por unas horas. Perdido en un pasado que se desmoronó bajo aquellos ojos fríos.

ꟷΩꟷ

Llegó de madrugada a París, pillando el primer taxi que pudo, llego a casa, agotado. Por suerte, no estaba Nelly, ni el bebe. Así que se echó a dormir un rato y cuando despertó, era media tarde. Los viajes le agotaban tanto que ni se había molestado en ponerse alarma. Mañana volvería al trabajo, pero hoy, prefería no estresarse. Aprovechando cada minuto fuera de la rutina. Había vuelto renovado con algo más de energías anímicas de Inazuma. Saliendo de la cama, se revolvió el pelo, bostezando. Antes de salir del cuarto, se visto y arreglo un poco, en el baño de la habitación. Había quedado para tomar algo con los amigos del trabajo así que saldría antes de que Nelly volviera o pudiera topársela. En cambio, no estaba solo en casa. La niñera que la castaña había contratado, se encontraba en su salón, meciendo la pequeña cuna mientras veía la tele.

La saludo en un extraviado francés y se acercó al pequeño. Vivir en Francia por equis tiempo no garantizaba que hablará un perfecto francés u que a veces no le costara. La joven le respondió pero sin inmutarse demasiado. El bebe de apenas un mes dormía plácidamente con sus mejillas sonrosadas y la respiración calmada. Mirarlo era como contemplar su sentencia de vida. Sabía que aquella criatura inocente no tenía la culpa de su error, es más, solo era un efecto colateral de lo que había hecho. Y ojala hubiera un modo de arreglar aquello, de volver atrás y que nada de eso ocurriera. Solo quería volver con Celia, recuperar su vida y la alegría de su corazón. Acaricio con su dedo la mejilla del pequeño, con suavidad y cuidado, sonriendo levemente al movimiento que realizó. No podía culparle.

ꟷ Ya estoy en casa.

Nelly entro por la puerta de su apartamento. Dejando el bolso sobre el perchero y ojeando varias cartas y papeles que traía en la mano. Pese a que sabía que la niñera estaría allí, lo dijo en su idioma natal, posiblemente por inercia. Miro a Axel y con un brillo atroz en sus ojos corrió para lanzarse a abrazarle dejando los papeles sobre la mesa.

ꟷ Has vuelto. Te he echado de menosꟷ exclamo emocionada. Con seriedad y formalidad correspondió al abrazo, apartando el rosto cuando sentía las intenciones de la castaña de lanzarse a sus labios. Acabando en su mejillaꟷ Deberías ser más cariñoso delante de la niñeraꟷ rio, mostrando una sonrisa.

ꟷ Hola, Nelly.

La castaña se separó de él que se dirigió a la cocina para beber algo de agua mientras ella atendía a la joven canguro, pagándole y entablando una conversación en francés algo difícil pero entendible para ambas. La llevo a la puerta, despidiéndose de ella y dejándolos solos. Con una mirada rápida vio al bebe de la cuna y se volvió a dirigir a él.

ꟷ ¿Qué tal por Inazuma?ꟷ pregunto, aceptando el vaso de agua que le ofrecía con seria educación.

ꟷ Bienꟷ respondió, seco y rotundo. No tenía ganas de hablar y tampoco es que quisiera hacerlo con ella.

ꟷ Espero sin duda que haya ido bienꟷ le dio la espalda acercándose a la cuna para coger al pequeñoꟷ Para que no tengas que volver a ausentarte. No creo que volver a verla sea bueno para tiꟷ comentaba mientras le mecía, sonriéndole.

ꟷ Eso no es asunto tuyo. Ya lo dejamos bien claro.

ꟷ ¿Así que la has visto?ꟷ se giró hacia él, atravesándole con la mirada, completamente seria.

Podía no hacerlo intencionadamente pero era en esos momentos donde aquellos ojos cobrizos más le aterraban, apareciendo en sus peores pesadillas. No recordaba que su "amiga", con la que había pasado parte de su adolescencia de secundaria y algo de universidad hasta que todo cambio, trasmitiera aquella aura. De hecho, no recordaba muchas de las acciones que tenía con él. Recordando lo que vio de su relación con Mark. Volvió a sonreír, dejando al pequeño en la cuna mientras hablaba.

ꟷ Bueno, espero que no haya cambiado nada de lo que tenemos hablado. A fin de cuentas si se entera de lo que ocurrió…ꟷ tapo al bebe con cariño, de espaldas a élꟷ… estoy segura de que no te lo perdonaría ¿verdad?ꟷ se volvió a girar hacia Axel para acercarse, con tranquilidad.

ꟷ No fue solo culpa mía. No me hagas sentir culpable.

ꟷ No era yo la que estaba borrachaꟷ rio divertida mientras acercándose a él le miraba con picardía, desabrochando los botones principales de su camisaꟷ No le des más importancia, han pasado casi nueve meses…ꟷ acerco sus labios al cuello de él, besándolo con cariño y jugueteoꟷ Es hora de pasar página a todo lo que dejamos en Inazuma.

Axel le agarro las manos, que ya casi habían terminado de desabrochar su camisa, deteniéndola. Sus ojos se cruzaron, mirándose el uno al otro. Ella sonreía divertida e inocente, pero impasible y serio intentaba mostrar a través de su mirada lo poco que le gustaba aquella situación. Nelly sabia con seguridad que no le gustaba, que sus sentimientos por ella nunca serian correspondidos, pese a aceptar la condición de vivir juntos por el niño que habían tenido tras esa noche. Así se lo había dicho muchas veces. Pero convencida de que eso podría cambiar con el tiempo, ella no dejaba de intentar portarse como una novia u esposa dentro de aquella casa. Incluso en muchos otros aspectos de aquel extraño pacto. La alejo de sí, volviéndose a abrochar la camisa y arreglarse, dejando claro que no le gustaba lo que pretendía, ni tampoco quería hacerlo.

ꟷ Me marcho, he quedadoꟷ comento dándole la espalda, para salir de casa.

ꟷ ¿Con quién?ꟷ sonó tan seria y cortante que no puedo evitar girarse para mirarle a los ojos, encogiéndose.

ꟷ Amigos del trabajo, solo voy a tomarme algo.

ꟷ Claroꟷ respondió, sonriendo de nuevo de aquella forma siniestramente inocenteꟷ No te olvides de responder a mis llamadas o mensajes. Me has descuidado un poco estando en Inazumaꟷ rio levemente.

La miro, impasible. Despidiéndose de ella salió de casa, agarrando el abrigo y colocándoselo, dejándola sola. Nada más cerrarse la puerta, aquella sonrisa se borró de su rostro mirando con enfado el lugar por donde se había marchado. Apretando los puños ante la rabia que recorría sus venas.

ꟷΩꟷ

El mediodía de aquel día estaba siendo igual que los otros muchos hasta ahora de aquel invierno, frío y nevado. Era relativamente bastante tarde de la hora acordada en la que Jude llegaría y ni rastro de él. Termino de fregar y recoger el último vaso de la comida y volvió a revisar su teléfono. Ni un mensaje, ni una llamada perdida. Si varios de Shauw que le respondía a los suyos. No es que tuviera nada mejor que hacer para que Masato le molestará pero se suponía que lo recogerían y ella se pondría a trabajar en la montaña de papeleo que tenía aun por hacer. Soltó un gran suspiro y sin saber porque, aquel beso de Axel volvió a sus recuerdos. Se llevó los dedos de su mano a los labios, sonriendo mientras lo recordaba. Le echaba de menos, no podía negar que seguía queriéndolo como el primer día. Engañada por los sentimientos hacia Shauw cuando sabía que quizás solo le estaría haciendo más daño, pues nunca llegaría a quererle de aquel modo y hasta dudaba de que realmente sintiera algo por él. No sabía porque había cometido aquella locura de salir con él y dejarse llevar por el tiempo de duelo después de la ruptura.

Podría decirse que hasta lo hizo por rebeldía al suponer que unir su vida a él, le molestaría a la persona que realmente le importaba. Si, era muy egoísta y traicionero. Pero en momentos de tristeza, con un corazón roto como impulso, los errores no se pensaban. No podía culparse.

ꟷ Tía Celia, más foliosꟷ la voz de un niño se escuchó desde el salón.

Salió a su llamada, donde sonrió al pequeño de cinco años que coloreaba feliz sobre la mesa de su salón. Abrió el cajón del mueble, donde aquella foto seguía guardada y sonriendo extrajo los folios de dentro, colocándolos junto a él. Acaricio sus cabellos azules y alborotados, ganándose una mirada de gratitud con el brillo en el iris de sus ojos rojos, como los de su padre. Tenía varios folios coloreados repartidos delante de él, y entretenido no se distrajo de aquella tarea. Se acercó dándole un beso en su cabeza, cuando llamaron a la puerta.

ꟷ Debe ser tu padre, que ya era hora.

Abrió la puerta, dispuesta a soltar uno de sus sermones pero se quedó extrañada. No era Jude, sino un joven repartidor que sosteniendo el casco de una moto en una de sus manos y un paquete en la otra, se dirigió a ella.

ꟷ ¿Es usted Celia Hills?ꟷ la peliazul asintióꟷ Este paquete es para usted.

Le entrego el objeto y despidiéndose despareció por las escaleras, dejándola demasiado confundida. Ella no había pedido nada, ni tampoco le había hecho firmar la entrega, por lo que no era algo oficial de ninguna empresa. Entro de nuevo en la casa, sonriéndole a Masato que canturreaba feliz mientras seguía en sus dibujos y sentándose sobre el sofá, lo abrió. Se tapó la boca con la mano para acallar la expresión de asombro que se disponía a salir de su garganta al ver el libro. Las aventuras de Sherlock Holmes, su libro favorito y el que perdió en aquel viaje a París la primera vez que fue a verle. Casi parecía imposible que estuviera entre sus manos de nuevo, pues aquella edición había dejado de imprimirse hacia mucho, y sin explicación ninguna. Lo abrió para ojearlo, encontrándose entre sus páginas una postal. Desde luego, no entendía nada, pero comenzaba a hacerse una idea de quien se lo había mandado.

La postal era sencilla y corriente. Con un hermoso paisaje de París donde la torre Eiffel se alzaba sobre el atardecer y su hermoso jardín. No había sello. Le dio la vuelta, para leer le mensaje que había escrito detrás, con letra rápida, negra y que conocía bien.

"Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico aunque imposible es invariablemente lo cierto" Que acabe donde empezó, señor Watson.

Podría sonar a locura, a rematada locura. Se mirara por donde se mirara. Pero aquella era su frase favorita de aquel libro, que tan de memoria se sabía. Y aquella frase final dicha por Sherlock en uno de los casos que resuelve en París. O estaba perdiendo la poca cordura que le quedaba o realmente le estaba pidiendo que volviera a allí. Dos opciones y a cada cual más incoherente. O incluso no le estaba pidiendo nada. ¿Pero entonces porque le mandaría aquel libro y mensaje? ¿Qué sentido tendría sino? Se acarició los labios, nerviosa, cerrando el libro y paseándose por el salón. Agradecía que Masato fuera un niño de concentración intensa para que no tomara a su tía por una loca. No importaba las vueltas que le diera. Sí, definitivamente tenía que ser eso. Debía volver y descubrir lo que le pedía.

Volvería a París. Siempre París.

Continuara…


Notas de la autora: Pues otro cap más. Repito, no se si lo he dicho antes, intentaré plasmar a Nelly como mejor pueda en cuanto a la idea que tengo pero como soy un desastre, si no se llega a entender, en los últimos cap lo diré ^^ Solo espero que no me matéis por ese maltrato a la pobre Nelly, pero juro que todo tiene una explicación jajaja Sin más.

¡Gracias por leer!