Capítulo VI

Hacía un día tremendamente agradable en la capital francesa, extrañado para el invierno pero agradecido para sus gentes. El sol calentaba las calles junto a un despejado y azul cielo. El suelo se cubría de las hojas caídas de los árboles y el frío había dejado de congelar las mejillas. Seguía igual a como lo recordaba desde la última vez que estuvo allí. Mucho antes de que todo aquello pasará. Era increíble como las calles de una ciudad podían darte tanto y sin embargo saber que nunca volverán a ser lo mismo. Pago el taxi que había cogido en el aeropuerto cuando llegaron a la puerta del hotel donde se hospedaría. Despidiéndose de él adentro en la recepción, tirando de la maleta que le acompañaba. Su teléfono sonó antes de que pudiera dirigirse a la chica tras el mostrador. Lo miró y rodando los ojos con pesadez, colgó.

ꟷ Holaꟷ saludo a la jovencitaꟷ Tengo una habitación reservada por tres días. Al nombre de Celia Hills.

Con perfecta educación, la muchacha le informó de que prepararían su habitación cuando antes, pero debía esperar un poco. Camino hasta uno de los sillones de descanso que había en la sala y se sentó. Sabía que había sido un viaje improvisado y que no le había importado gastarse sus ahorros para ello, y sabía que había informado a Jude cuando ya estaba en Paris y no le había sentado bien. Pero de lo contrario, se hubiera negado a que fuera encontrando las mil maneras existentes de convencerla para que no lo hiciera, agobiándola. Prefirió hacerlo mejor así. A Shauw tampoco le había dicho nada. Por ahora, prefería no mover nada entre ellos dos. Guardo el teléfono, tras responderle a su hermano y observo el hotel. Acristalado por paredes, donde se podía ver a los habitantes y turistas que paseaban por aquellas calles. Era el mismo hotel en el que se hospedo las veces que fue a visitarle, lo conocía bien. Por un momento deseo que le dieran el número de habitación de la primera vez, donde los recuerdos en aquella cama con las luces francesas de fondo que se crearon, anidaban en lo más hermoso de su corazón.

No había parado en todo el viaje de darle vueltas a todo aquello ¿Por qué le hacía venir a Francia de nuevo? ¿Por qué aquel mensaje y nota? Ya no solo estaba intrigada, sino preocupada por él. Axel podía ser muy difícil de tratar en algunos aspectos, no iba a negarlo. Le costaba mostrar sus sentimientos y hablar claro. Pero él era así, al igual que ella también tenía sus manías. Habían crecido juntos, aprendiendo él uno del otro y complementándose de la mejor forma posible. No entendía nada y eso le preocupaba.

ꟷ ¿Mark?ꟷ la expresión de sus labios salió casi involuntariamente, de lo sorprendida que se quedó.

El castaño nombrando, había salido del ascensor junto a las escaleras, pasando por su lado para salir por la puerta del hotel. Iba distraído, absorto en sus pensamientos, con las manos en los bolsillos de su chaqueta. Pestañeo varias veces, mirando a la peliazul, extrañado.

ꟷ ¿Celia? No puede ser…

Sonrieron nerviosos y alegres, acercando para darse un abrazo. No estaban irreconocibles, pero habían perdido la cuenta del tiempo que llevaban sin verse. Recordaba haber sido en la boda de Nathan y Silvia, haría unos cuatro años ya. Se separaron mirándose a los ojos, sin saber que decir.

ꟷ Madre mía, de todas las casualidades de la vida hemos dado en París para volver a vernosꟷ exclamo Celia.

Y era cierto, aunque vivían en Inazuma. No se habían cruzado por allí, lo que era más probable. Un detalle de lo grande que era la ciudad y la vida que llevaba cada uno.

ꟷ Ya ves, es… es increíbleꟷ rio el castañoꟷ Pero bueno, ¿Qué haces aquí? ¿Qué tal todo?

ꟷ He venido a pasar unos díasꟷ respondió evitando entrar en detallesꟷ ¿Y tú? ¿Has venido con Nelly?

La alegría en el rostro del castaño desapareció al momento, tras escuchar aquel nombre. Era normal que su amiga no supiera nada. Apretó los labios, en una pequeña e imperceptible sonrisa mientras negaba con la cabeza.

ꟷ No, han pasado varias cosas. He venido también a pasar unos días.

ꟷ Oh, lo siento si he dicho algo que…ꟷ se llevó las manos a la boca, con sorpresa y recriminándose la metedura de pata.

Mark negó con la cabeza respondiendo que no ocurría nada, riendo nervioso. Derivaron el tema en cómo iba sus vidas centrándose en el trabajo y la familia. Brevemente durante varios minutos. El móvil de la peliazul vibro de nuevo en su bolsillo y lo abrió para leer el mensaje que le había llegado. Era de Axel: "Les Trois Café, a las siete." Solo aquella frase. Breve y sin más detalle. Conocía ese bar, junto al museo del Louvre, donde habían desayunado juntos infinidad de veces. Tenía los mejores dulces de Francia. Miro la hora de su teléfono, aún quedaban varias horas para verse.

ꟷ Perdona, Markꟷ se disculpó con el castaño al que hacía rato había dejado de escuchar perdida en las divagaciones de aquel mensajeꟷ Tengo que irme, ya tienen mi habitación preparadaꟷ comunico señalando al botones que les miraba a varios metros esperando a que acabaran la conversación.

ꟷ Claro, perdona Celia. Estaré por aquí durante dos días más, si te apetece tomar algo para ponernos al día…

ꟷ Sí, me encantaría Mark.

Se despidió de él con un nuevo abrazo y agarrando su maleta se acercó al botones, que saludo en francés, despareciendo por el ascensor. Mark la vio alejarse y sonriendo salió del hotel para dar ese paseo que le pedía el cuerpo, nada más haberse levantado. Había sido una noche horrible entre pesadillas y sueños. Sin embargo, el reencuentro con Celia le había animado, alegrándole. Hacía tiempo que no la veía, aunque quedara con su hermano y de vez en cuando le preguntará que tal estaba, la distancia entre ellos se había hecho notar desde que el tiempo puso sus vidas en lados diferentes. ¿Qué sería de Axel, ahora que lo pensaba? La había visto sola y se le había olvidado preguntarle, ¿seguirían juntos? Seguro que sí. Siempre los admiro como pareja, los ojos con los que se miraban hablaban por si solos de lo mucho que significaban el uno para el otro.

Preguntándose si sus ojos algún día habían reflejado lo mismo con Nelly, atajo por la calle principal de París, camino a quien sabe dónde, pero evitando pensar más de lo que ya lo había hecho durante toda la noche.

ꟷΩꟷ

Observando el mensaje envidado en la pantalla de su teléfono con preocupación pero satisfecho, por enésima vez en lo que iba de día, lo bloqueo. Volviendo a los papeles de su mesa y al ordenador, esperando a que la enfermera diera paso a su siguiente paciente. Eran cerca de las seis de la tarde, no tardaría en cerrar consulta para acabar por hoy. Había quedado con ella a las siete. No sabía que iba a decirle o como comenzar la conversación. Es más, ni siquiera sabría cómo mirarla después de darle aquel beso en el que salió corriendo. Su acto de valentía llegaba hasta allí, no había nada más pensado en aquel plan fugaz que había envuelto su corazón cuando abandono Inazuma. Por lo que una de dos, le tocaba improvisar o volver a salir corriendo como un cobarde y precisamente eso, era lo que no quería hacer. Ya no. Era un adulto, debía dejar los impulsos de niño bajo el cajón. Ahora debía sacar fuerzas. Falsas, ilusorias o verdaderas. Como fuera, pero debía seguir adelante.

ꟷ Menuda mirada acaba de echarme Sophie al pasar por su lado, te lo juro. Aquí hay algo.

Un hombre más joven que él de alborotados cabellos negros entro en la consulta, cerrando tras de sí mientras se reía emocionado. Axel no pudo evitar soltar una risa por el comentario. Compañero y primer amigo de trabajo que hizo en el Hospital francés cuando llego, estaba acostumbrado a aquel nerviosismo en él y sus coletillas. Se sentó en la silla, frente a la mesa donde se sentaban los pacientes, con su bata blanca perfectamente abotonada, parloteando animado. Axel le escuchaba, observando con una media sonrisa.

ꟷ Toma, aquí tienes lo que me pedisteꟷ colocó los papeles que traía frente a élꟷ No sé si son a los que te referías, son los que me han dado en maternidad.

Los observo con detenimiento. El nombre de la paciente, sus datos personales, análisis y acabando, los datos del bebe y los resultados del parto. En la quedada de ayer le pidió a él que le ayudará a conseguir esos informes, era con quien más trato tenia y para añadido sabia ganarse lo que quería con su labia. Por lo que imagino que no le había costado trabajo colarse en la planta de maternidad y pedirle a la jefa de departamento lo que buscaba. Pesé a trabajar en el Hospital, el informe y seguimiento médico de Nelly lo había llevado otro doctor, ni se había molestado en mirarlo. Ciegamente confiado en ella, tampoco es que sus problemas por aquel entonces les dejaba mirar más allá. Su mente fue más de Celia que de él, envolviéndose en una depresión que le llevo a medicarse para mantenerse cuerdo. Ahora, que había comenzado a crearse cierta duda, empezar por allí era un primer paso a cualquier solución que se presentará.

ꟷ Doctor Blaze, ya no tiene más pacientes por hoy. Ha venido su pareja a verle ¿la hago pasar?

ꟷ Muy bien, Sophie ꟷ respondió sin levantar la vista de los papeles que ojeaba, hasta que reacciono con lo último. Extrañado, la miróꟷ Sí, hazla pasarꟷ la enfermera asintió, cerrando la puerta.

ꟷ Bueno, yo me marcho. ¿Nos vemos esta noche para tomar algo?ꟷ comento su compañero, levantándose del asiento.

ꟷ No puedo, lo siento, he quedado. Pero nos vemos mañanaꟷ respondió mirándole con una sonrisa.

El doctor de alborotados cabellos, asintió, con algún que otro comentario cómico sobre su ajetreada vida y salió de allí, despidiéndose en un perfecto francés. Pese a que era inglés. Se quedó solo por varios minutos y volvió la vista a los informes. Se los llevaría a casa para ojearlos mejor, es más, si Nelly los veía seguramente le haría preguntas. Y por ahora quería evitar guerras mayores. Así por encima, no veía nada raro en ellos. Saco una carpeta de su maletín y los guardo, pero sin volverla a guardar, al tiempo que la castaña entraba por la puerta, empujando un carrito de bebe en perfecto color negro con detalles azules. Se escuchaba el llanto, suave pero quejicoso del pequeño, desde el interior. Cerro la puerta tras de sí, saludando.

ꟷ Hola, hemos venido a hacerte una visitaꟷ grito emocionada, cerrando tras de sí.

ꟷ Estoy trabajando, Nellyꟷ respondió con seriedad y rudo.

ꟷ Te quedan menos de quince minutos para cerrar la consulta y ya no hay nadie fueraꟷ dejo el carrito frente a las sillas y camino hasta él, para colocarse a sus espaldas y rodearlo por el cuello. Parecía no importarle el llanto del bebeꟷ Puedes dedicarnos unos minutos aunque sea, hoy no he tenido un buen día…ꟷ comentó junto a su oreja.

Axel le dedico una mirada fría y preguntándole por qué decía aquello, más por educación que por que quisiera saberlo, se deshizo del agarre levantándose para acercarse a la mesa donde tenía los utensilios de medicina. Comenzando a recogerlos, para cerrar. La castaña rio divertida y se sentó en su silla, acariciando los posa brazos del asiento con sus delgados dedos, reclinándose hacia atrás con la diversión ficticia de una niña pequeña. La giró de cara al ventanal que tenía a sus espaldas, observando como el atardecer bañaba aquella parte de la ciudad, jugueteando con sus uñas sobre ella.

ꟷ ¡Og! Lleva todo el día llorando, no sé lo que quiereꟷ grito molestaꟷ Está limpio y comido, no sé lo que le pasa para llorar así.

El rubio miro por el rabillo del ojo el respaldar del asiento, con enojo. Dejando lo que estaba haciendo se acercó al carrito para mirar al pequeño. Lloraba suave, como queriéndose dormir pero sin poder. Le coloco el chupete, meciendo un poco el canasto y al rato, la calma había vuelto a la consulta. Sonrió levemente al ver como se quedaba dormido sin ningún trabajo. No es que se le dieran bien los niños, sino que eran mucho más sencillos que ellos, los adultos. Por eso siempre sabia o intuía lo que les ocurría. Problemas menores de solución fácil. Sonrió levemente de forma involuntaria, al recordar las palabras de Celia cuando fue a la escuela de primaria. Tenía ganas de volver a verla.

ꟷ Me encontré a Mark ayer.

El silencio de la sala fue roto por aquella simple frase, salida de forma seria pero irónica de los labios de Nelly, que reflejada sobre el cristal, sonría para sí misma. Axel volvió a atravesar el respaldar de la silla con su mirada, extrañado y serio. ¿Mark estaba en París? Lo único que él sabía era la versión de la castaña, una versión que relataba que su ruptura se había producido con un engaño por su parte que tras una pelea a gritos le echo descaradamente de su casa. Sin mirar atrás. Sonaba raro viniendo de Mark, pero llevaba unos seis años sin saber afondo de él, podría haber cambiado. O tal vez, paso algo que no supiera para desembocar en aquel desenlace. Sea lo que sea, Nelly se fue de casa, decidiendo empezar su nueva vida en París. Pero, ¿Qué hacía Mark allí?

ꟷ No me ha dicho que hace en París, pero me ha pedido que vuelva con él ¿te lo puedes creer?ꟷ se giró con la silla para mirarle, apoyándose sobre la mesa con una de sus manosꟷ Después de lo que me hizo, se cree que de verdad voy a perdonarle algo así, sin más.

ꟷ ¿Eso te ha dicho?

ꟷ Síꟷ respondió indignada, aunque no lo parecía del todoꟷ Dice que no se marchará, al menos hasta que hable conmigo.

Le dedico una mirada impasible y volvió a la mesa donde prosiguió su tarea de antes.

ꟷ Por supuesto que no voy a hablar con él. No necesito más explicaciones. Me echo de su…ꟷ el móvil de Axel se ilumino, mostrando la llamada entrante de Celia. Se encontraba en silencio, por lo que no se percató de nada, pero no pasó desapercibida para ellaꟷ…vida. Si espera que vuelva, va listo. Ahora soy feliz.

Sus ojos cobrizos se posaron en Axel que entretenido con la mesa le respondía a sus palabras y con la mano derecha, evitando que se diera cuenta, bloqueo el teléfono pulsando el botón para que no lo viera. El rubio llamo a su enfermera, pidiendo que le disculpará salió de la consulta unos minutos. Al quedarse sola y ver que no había forma de que Axel se fijara en ella, agarro el teléfono con rabia. Sus ojos escrutaron la llamada y encendiéndolo, lo desbloqueo. Hacía tiempo que había averiguado su contraseña, tampoco es que fuera muy difícil. Busco los mensajes, y leyó la cita que le había mandado a la peliazul ¿Significaba aquello que Celia también estaba en París y no le había dicho nada? Era obvio que no se lo diría pero mucho menos iba a permitir que se vieran, más sin decirle nada y si estaba en su mano evitarlo. Borro la llamada y dejo el teléfono en su sitio, justo a tiempo antes de que Axel apareciera por la puerta, desabotonándose la bata blanca.

ꟷ Bueno, ya me marcho. He quedado con un compañero de trabajo, así que no iré a casa todavíaꟷ se quitó la bata blanca y la colgó en la percha detrás de la puerta de entradaꟷ ¿Quieres que te acerque con el coche?

Le dedico una leve sonrisa, levantándose.

ꟷ No, estoy bien. Caminare hasta casa sin problemasꟷ rodeo la mesa, sin dejar de tocarla con la mano, contoneándola a su paso con los dedosꟷ Estoy un poco mareada pero se me pasará, de verdad.

Axel se coloco el abrigo, mirándola extrañado. Paso a su lado, recibiendo una leve sonrisa de ella y acercándose a la mesa agarro su maletín, guardando la carpeta con los informes médicos. No podía olvidar aquello, los miraría en su despacho durante la noche, mientras le decía que trabajaba para evitar entrar en la cama cuando aún estaba despierta. No le incomodaba, pero tampoco le agradaba dormir en la misma cama que ella. Agarro su teléfono, asegurándose de que no tenía ninguna nueva notificación, aunque fuera de Celia por cualquier inconveniente y lo guardo también, en el bolsillo de su abrigo. No le había confirmado la cita, pero sabía que asistiría con ese silencio. Era su modo de hacerlo. Aún quedaba media hora hasta las siete, tendría tiempo de sobra para llegar al Café. El carrito se movió levemente y levantando la vista escucho un sonoro golpe contra el suelo. Sorprendió abrió los ojos y corrió hacia la castaña, mientras gritaba el nombre de su enfermera para que viniera a ayudarla.

ꟷ Nelly…

ꟷΩꟷ

El tamborileo de sus dedos sobre sus mejillas acompañaba al zarandeo de su pie colgando en sus rodillas cruzadas. A través del ventanal de la carpa que dibujaba la terraza del bar, observaba con aburrimiento a la gente pasar a su alrededor, mientras las luces iluminaban la calle. Hacia una hora que habían pasado las siete de la tarde. El frío ya comenzaba a arreciar y la estufa del café llevaba rato encendida, creando un ambiente cálido allí dentro. No es que estuviera nerviosa o tuviera ganas de verle, pero se había puesto lo mejor que había traído en la maleta para aquella extraña visita que habían acordado. Sus mejores vaqueros junto a su jersey favorito, regalo suyo por uno de sus cumpleaños. Esperaba que lo notará. Volvió a mirar su reloj de pulsera y reviso el teléfono por si había alguna novedad. Nada. ¿Iba a dejar plantada? No era propio de él, no al menos sin avisar. Tampoco había respondió a la llamada que le había hecho para confirmar la cita. Obviando los mensajes de Shauw, que más tarde respondería, busco su número en la guía de contacto, para volver a llamarle, pero como había ocurrido hasta ahora, su dedo dudaba de pulsar el botón de llamada. No quería ser pesada o molestarle. Era él el que la había citado, después de pedirle que volviera a París. Tras desaparecer durante nueve meses.

ꟷ Señorita, ¿se encuentra bien?

Asustada dio un pequeño brinco, mirando desconcertada a la camarera que le había preguntado acercándose a su mesa, refiriéndose a su bebida vacía. Salió de la guía y bloqueo el teléfono.

ꟷ Sí, póngame un café, por favorꟷ respondió, sonriendo.

Esperaría un poco más, rezando porque apareciera. Tenía ganas de volver a verle. Pero algo le decía que ese inusual retraso se convertiría en una ausencia. E iba a necesitar algo más que una explicación para arreglar aquello.

Continuara…


Notas de la autora: Pues otro cap más ^^ No tengo mucho que decir de él, tan solo que espero que no me matéis por el maltrato, con cariño, a los personajes jajaja En cuanto al comentario de Inafan, como esta en anónimo no te puedo responder por privado, así que lo escribo por aquí porque es interesante lo que me has dicho ^^ Te respondo a lo de Celia y Axel, no se si lo he expresé mal o no se ha entendido en la historia porque a lo mejor no lo haya puesto así pero Axel dejo a Celia y desapareció del mapa. Es decir, por mucho que Celia intentará arreglar las cosas, ir a París y buscarle para ello (que eso no lo pongo como tal pero creo que dí a entender que fue así), no podía hacer nada. Pues cuando una persona quiere desaparecer, lo consigue. Bien se ve en la serie cuando Axel es echado del equipo para luchar contra la Academia Alius, que desaparece completamente. Además, Axel cae en una depresión, por lo que su vida esta ciega en ese error con Nelly y crea esa "burbuja" que lo adsorbe. Hasta que va a Inazuma y estalla, volviéndola a ver. Desde ahí quería comenzar esta historia y siento si no he especificado ese pasado o no lo he narrado bien :( Aún así, gracias por el apunte. Cuando la acabe la revisaré entera y corregiré ese detalle si no está :D

En cuanto a Nelly y Mark, más de Nelly. Intentaré expresar muy bien lo que le ocurre, hay detalle en este cap, y en caso de que no me quede bien lo diré pero bueno, aclaro que en la serie es una persona y aquí pues quiero reflejar otra. Aparte de madura y adulta pues que no tenga mucho que ver con esa niña que ya quedo atrás. En serio, creo la historia como mejor sé y se agradecen comentarios así porque ayudan a mejorar y ver cosillas que no sé ven. ¡GRACIAS! Por si acaso, pido perdón si no te gusta o te decepciona xD En cuanto a lo del guión que me has comentado... esto, lo siento pero no te entiendo bien. Mis diálogos tienen sus guiones y todo en orden para desarrollarse xD Si a lo mejor no te sale, puede ser por la página de FF o el lugar donde lo habrás. Porque por ejemplo, te digo, a mi desde la app de FF y el formato Internet del móvil no me salen mis guiones, pero luego desde el pc, toda mi historia esta correcta. Así que no entiendo lo que te ocurre o a lo que te refieres xD Y bueno, dicho esto ¡gracias por la review! Respuesta larga para review largo ^^

¡Gracias por leer!