Capítulo IX

ꟷ Muy bien, pues tú dirás.

Con indiferencia y sin aparentar preocupación alguna, le dio la espalda para caminar hasta la mesa y ponerse a rebuscar en su bolso. Sin lógica ninguna porque sus pensamientos estaban a mil y su nerviosismo al borde del colapso. Sentía como los ojos de Axel se le clavaban en la espalda pero controlo su respiración con un leve suspiro y se giró volviéndole a mirar. No iba a perder porque ella nunca perdía, siempre tenía las de ganar. No importaba lo que dijera, encontraría el modo de negar cualquier cosa que quisiera decirle sobre esos informes médicos. El rubio agarro los papeles de la mesa y se acercó a ella, mostrándoselos con seriedad y confianza, agitándolos levemente. Se notaba muy enfadado aunque su apariencia no lo dejara ver. Una guerra entre miradas durante varios minutos junto a un silencio sepulcral y con la mayor tensión posible, era lo que se vivía en aquel salón. La castaña embozo una media sonrisa, haciéndose la tonta con su expresión.

ꟷ ¿Qué significa esto?ꟷ al fin aquella pregunta rompió el silencio.

Nelly agarro los papeles, algo molesta y con la mejor de sus actuaciones, devolvió la pregunta.

ꟷ ¿Qué significa el qué? ¿Los informes médicos de mi parto y seguimiento del embarazo?ꟷ arrugo las hojas sobre su pecho, devolviéndoselas y camino hasta la cunaꟷ No sé a qué te refieres. Menuda tontería.

ꟷ No fue prematuro, Nellyꟷ no quería gritar pero aquellas palabras se elevaron un poco por encima de su tono normalꟷ Estabas embarazada mucho antes de encontrarnos aquella noche y de que nos acostáramosꟷ la castaña levanto las cejas mirando al bebe, dándole la espalda. Involuntariamente sus labios dibujaron una media sonrisaꟷ Me engañaste en todo lo que me dijiste y sobornaste al médico para que me hiciera creer lo mismoꟷ se acercó a ella, golpeando los papeles sobre el respaldar del sofáꟷ Pero no se puede manipular unos informes médicos desde la base de datos de Sanidad. ¿Qué significa todo esto, Nelly?

ꟷ ¿Qué es lo que quieres oír?

Aquella frase le desconcertó un poco. Iba a responder cuando sintió como la castaña se estaba riendo levemente, de espaldas a él. Observo como sus manos parecían temblar en un tic nervioso e inquieto. Pero aquella respuesta no tenía mucha lógica al sentir como la risa leve se volvía más fuerte, derivando en una floja y divertida. Nelly se giró, mirándole mientras se reía con fuerza, sus ojos cobrizos le hicieron erguirse en un escalofrió esporádico. El tic frenético le llevo a mover las manos en movimientos confusos y estresantes, tanto por su cuerpo como en los paseos cortos que daban sus pies dentro de aquel salón.

ꟷ Podía haber sido cualquiera, pero la casualidad del destino me llevo a encontrarte a ti en aquel bar de París. ¡Dime si no era genial! El mejor amigo de Mark quitándole todo lo que teníaꟷ hablaba con la risa en medio de sus palabras y como si la historia que estaba contando fuera el espectáculo mas grotesco y fantástico de verꟷ Me echo de mi casa, y para colmo embarazada. Necesitaba a alguien que cuidará de mí pero no podía volver. No iba a darle el lujo de que me viera arrastrarme por él, no después de todas las cosas horribles que me dijo.

ꟷ ¿Qué estás diciendo?ꟷ ni siquiera sabía cómo a media voz había conseguido formular aquella pregunta. Alucinar era poco para definir como en aquel momento estaba viviendo los actos de Nelly frente a él.

ꟷ Así que te hice creer que ese niño era tuyo, emborrachándote con un poco de ayuda extra.

ꟷ ¿Me drogaste?

ꟷ ¡Era genial!ꟷ se acercó a él, agarrándole por los hombros. Sus desorbitados ojos cobrizos le miraban con atención, haciéndole creer que cada palabra que salía de sus labios era la verdad más justa, ni tan siquiera escuchaba sus preguntasꟷ Una nueva vida en París, una persona que me quería y un hermoso niño. No podía salir nada mal.

ꟷ ¿¡De que estas hablando!?ꟷ la agarro de los hombros, empujándola hacia atrás. La incredulidad de aquella conversación había pasado al enfado y los escalofríos, en la fuerza que aquellos momentos hubiera deseado descargar con su frustraciónꟷ Destrozaste mi vida con la persona que quería, mi vida en general, no…

ꟷ ¡No la querías! ¿Verdad?ꟷ el grito le echo un poco hacia atrás cuando se volvió a acercar a élꟷ ¡No la querías!ꟷ susurro mirándole a escasos centímetros de su rostro.

ꟷ Estas enfermaꟷ le devolvió el susurro con enfado en sus palabras y sin pestañear.

Nelly se pasó la lengua por sus labios y girándose volvió a darle la espalda. Caminando hasta el pequeño aparador que había junto a puerta de la habitación de matrimonio, en el tabique que separaba dos de las estancias de aquel piso, se dejó caer con las manos. El tic nervioso que manifestaba le hacía temblar todo el cuerpo. Axel comenzó a hablar pidiendo más explicaciones, recriminándole lo que había hecho y como había podido tener el valor más aun para hacerlo. Con un bebe de por medio y la poca importancia que le dio a su opinión o su vida, destrozándola así. El error que creía haber cometido, era mentira. Nunca se había acostado con ella y aquel niño no era suyo. Había intentado arreglar algo que nunca paso, enredándose en los hilos de una perfecta fantasía que Nelly había creado. Ni tan siquiera se imaginó que hubiera sido ella la causante de todo. Solo vio a una antigua amiga aquella noche, que entre falsas lágrimas e historias le había llevado a donde ella quería, embriagado por el leve alcohol de aquella cena con sus amigos que le había favorecido. Los recuerdos de todo lo que hasta ahora había pasado se mezclaban con el rostro de Nelly y el sufrimiento hacia Celia. Tenía que hablar con ella y aclarar las cosas, ahora más que nunca.

ꟷ Yo no estoy enfermaꟷ el susurro de su voz le devolvió allí. Negando con la cabeza sin decir nada más, camino hasta la silla donde estaba su chaqueta para cogerla, ignorándolaꟷ ¡Te he dicho que yo no estoy enferma!ꟷ el estruendo que ocasiono el pequeño jarrón de cerámica que se había roto contra el suelo le hizo girarse para mirarle, cuando ya estaba de espaldas a ella para salir por la puerta del salón. Nelly lo había tirado con fuerza, sus ojos casi salidos de sus orbitas pestañearon volviendo a su origen. Se agarró las manos y le miro con una sonrisa, parecía algo más calmada pero dentro de ella podía sentir la guerra más atroz a través de su auraꟷ ¿A dónde crees que vas? ¿De verdad crees que va a perdonarte lo que hiciste? Ella lo cree. Déjala ser feliz y hagamos como nada de esto ha pasado ¿vale?

Una sonrisa inocente y de oreja a oreja se dibujó en su rostro, mientras le miraba con un escalofriante brillo en sus ojos.

ꟷ ¿Qué has hecho? ¡Has hablado con Celia!

Sin decir nada más, tan solo recibiendo como respuesta su amplia sonrisa, echó a correr fuera de la casa. Dejándola sola. Su nerviosismo volvió a manifestar una risa floja y revolviéndose el pelo se agacho en el suelo, temblando mientras repetía que todo iría bien. Conseguiría arreglar las cosas, nada de aquello había pasado. Tras varios minutos se irguió, con tremenda seriedad y adentro en la habitación. Agarro el macuto que usualmente utilizaba para viajar periodos cortos y metiendo varias ropas y mudas, junto a las cosas del bebe, lo lleno. Se ajustó el vestido con una sonrisa junto a su pañuelo rosa del cuello. Pasando por el espejo de pie que se encontraba en una de las puertas del armario se giró para mirarse. Su reflejo le devolvió una sonrisa calmada, unos ojos cobrizos felices y su pelo en perfecto estado.

ꟷ Vamos a arreglar esto ¿a que sí?

El reflejo no le respondió pero su cabeza asintió levemente ensanchando la sonrisa.

ꟷΩꟷ

No sabía a donde dirigirse y deseaba con todas sus fuerzas que la propuesta que le había hecho a Celia la hubiera llevado al mismo hotel donde tanta veces se había hospedado en sus visitas a París y aquel primer viaje que hicieron juntos. Iba arriesgando su suerte de aquel día y mientras conducía por las avenidas de la capital francesa ya iluminada con la luz de las farolas, el incesante pitido de llamada de su teléfono no dejaba de sonar. Llevaba rato llamándola desde que salió de su casa, pero no respondía. Solo había dos opciones posibles a aquella ausencia de no responder, o no tenía el teléfono a mano o se encontraba muy pero que muy enfadada por lo que Nelly le hubiera dicho. Seguramente le hubiera contado la verdad, verdad que ahora sabía que era mentira. Apretó las manos alrededor del volante, nunca. Nunca jamás perdonaría a Nelly por lo que le había hecho y maldecía su destino por haberla puesto en su camino, precisamente de aquella forma. Estaba enfadado pero era mucho más grande su frustración. Jamás imagino que uno de los médicos de la clínica donde trabajaba pudiera haber aceptado un soborno de la castaña. Claro que las personas son impredecibles, mucho menos que un sistema informático imposible de manipular. Aquella había sido su suerte para desenmascarar aquello, pero ahora necesitaba un poquito más de aquel día para arreglar las cosas con Celia. Solo pedía un poco más. Ya se sentía lo suficientemente idiota e iluso como para haber pasado nueve meses en una depresión que le cegó al nivel de cometer el error más horrible de su vida: perder a Celia.

Aparco en una de las calles laterales a aquel hotel y bajo del coche con gran inquietud para dirigirse allí. Ya no llovía aunque el frío calaba con fuerza en los huesos. Las puertas automáticas de la recepción se abrieron dejándole paso, se acercó al mostrador para preguntar a la chica, cuando escucho la risa que tantas veces había disfrutado de escuchar. Celia salía junto a Mark del comedor del hotel.

ꟷ Me alegro de que ya te encuentres mejor. Y ya verás como lo que sea que haya ocurrido se solucionaꟷ el castaño le dedico una sonrisa recibiendo otra como respuesta.

Después de lo que había ocurrido la ayudo a subir a su habitación. No le había contando nada pero tampoco necesitaba hacerlo, sabía que cuando a alguien le consolaba desahogarse, debía salir de uno mismo. Mas en una situación como aquella en la que el llanto más enrabiado que triste, la había dominado. Quedaron en bajar a cenar juntos y ahora salían de allí para volver a sus cuartos. Ambos se habían propuesto adelantar el billete de avión para mañana mismo si era posible y volver juntos a Inazuma.

ꟷ Estoy segura de que sí, al menos ya no voy a…

ꟷ Celia.

El silencio entre aquellas tres personas en la recepción de hotel parisino fue tan inquietante como la tensión que se respiraban entre la expareja. Sus ojos se debatían en una guerra interior de saber que hacer o que decir.

ꟷ No quiero saber nada de ti.

Fue lo único que atino a decir la peliazul. Apretando los puños camino con decisión por su lado para salir de allí cuanto antes. Mark tan solo observó, sin decir nada. Se notaba que algo ocurría entre los dos y no era momento para preguntar o meterse en dicho asunto. Encogiendo los labios, la siguió, pero se detuvo cuando vio como Axel agarraba el brazo de Celia con firmeza, haciendo que se girará.

ꟷ No sé lo que te habrá contado pero todo ha sido mentira, por favor. Tienes que creermeꟷ sus dedos la agarraban con firmeza mientras sus ojos suplicaban lo que pedía.

ꟷ Ya no sé a quién o qué creerꟷ le agarro la mano para soltarse de su amarre, provocando un chispazo extraño entre ellosꟷ Solo sé que ya no quiero saber nada de ti, Axel.

La peliazul negó con la cabeza y con una expresión impasible se giró para seguir su camino. Axel se revolvió el pelo, nervioso e inquieto. No, no iba a dejar aquello así. Ni tan siquiera se había fijado en Mark que seguía a la peliazul de cerca.

ꟷ ¡Me mintió, Celia!ꟷ ambos se giraron, mirándoleꟷ Me hizo creer algo que no era cierto, para crearse una vida desde cero en París. Nada ocurrió. No pasó nada entre nosotros y nunca ha pasado. ¡Nelly está enferma!ꟷ las lágrimas resbalaban de sus ojos y le daba igual no poder controlarlas o que le vieran en aquel estado. Ya no tenía nada que perder. Lo único que deseaba era arreglar aquello y volver a abrazarla como tantas veces había soñado durante aquellos nueve meses.

ꟷ ¿Has dicho Nelly?ꟷ la voz de Mark le hizo percatarse de él y dedicándose una mirada rápida, le miraron interrogantes. El castaño soltó una pequeña risotada incrédulo mientras negaba con la cabezaꟷ Como ha podido…ꟷ Axel se acercó extrañado a ambos, desde la distancia que se había quedado no observaba bien la reacción de su amigo, secándose las lágrimas de sus mejillas. No había dado tiempo para recuentros, pero algo le decía que las cosas iban a aclararse mucho másꟷ Celia, todo lo que Axel te cuente si tiene que ver con Nelly… es verdad.

ꟷ ¿Qué quieres decir, Mark?ꟷ la peliazul miro al rubio confusa, pero enseguida devolvió la vista al castaño.

ꟷ Te dije que Nelly estaba enferma ¿no? Pues… exactamente… fue diagnosticada de trastorno obsesivo compulsivo…

ꟷ ¿Un.. TOC?ꟷ exclamo Axel. Desde luego aquel día estaba superando sus límites para alucinar con cada cosa que descubría. O la broma estaba siendo demasiado pesada o las respuestas que buscaba se le estaban yendo de las manos dentro de la lógica.

ꟷ… con ligera esquizofreniaꟷ acabó.

Axel se revolvió el pelo, muy nervioso, dándoles la espalda y revolviéndose por la recepción del hotel. Sentía como su pecho comenzaba a causarle problemas para respirar pero antes de que un ataque de ansiedad le asaltara allí mismo intento controlarse. Tenía que mantener la calma. Suspiro repetidas veces. Mark y Celia conversaban exaltados sobre aquella información y lo que estaba pasando, muy por encima. Sus oídos se sentían sordos por lo que le costaba entender más que un murmullo leve en sus voces. Todo volvió a la normalidad dentro de aquella burbuja que su cabeza comenzaba a crear, estallándose, cuando sintió la mano de Celia sobre su hombro y un chispazo agradable le recorrió las venas de los brazos.

ꟷ ¿Estas bien?ꟷ pregunto con serenidad y preocupación.

ꟷ La he dejado sola en casa con el bebeꟷ respondió, irguiéndose para mirarla con el rostro serio y levemente aterrado.

ꟷ Tenemos mucho de qué hablar… y cuanto antes.

La seriedad en la voz de Mark le hizo ganarse las miradas de sus dos amigos. Interrogantes y preocupados. Pero dicen que cuando las miradas hablan por sí solas no necesitas ponerle palabras a lo que esté ocurriendo. Aquel era uno de esos momentos. Tres amigos reunidos en un hotel parisino por cosa del destino o suerte, junto a una historia confusa que comenzaba a aclararse.

ꟷΩꟷ

Avivo las llamas de la chimenea que hacía poco menos de una hora había encendido, cuando llego a la cabaña. Espero que la llama volviera a la normalidad prendiendo los dos palos de madera que le había echado y colocando el atizador en su sitio se froto las manos en un intento de entrar en calor. Aquella casa no era muy grande, más bien era un refugio de campo, a las afueras de París que ella misma se compró con su dinero cuando se marchó de Inazuma. Prefirió aquella vivienda rustica más que un piso en la capital, después de todo, estaba acostumbrada a vivir en una casa desde que ella y Mark dieron el paso de irse a convivir como pareja. Se sentía más a gusto así. El salón era pequeño pero acogedor, junto a la cocina americana parecía más grande, pero era lo suficiente para una pareja o como mucho una familia de tres. Se sentó en el sofá, mirando la sillita de bebe que tenía a su lado, donde aquel pequeño dormía tranquilamente. Lo meció un poco, dibujando una sonrisa. Todo había salido mal, pero iba a arreglarlo. Arreglaría las cosas con Axel y viviría feliz en aquella casita junto a su bebe, nada iba salir mal. En su cabeza, todo estaba bien.

Una leve punzada en el corazón le hizo extrañar a Mark. Los ojos cerrados de aquel niño casi parecían la viva imagen de su rostro calmado mientras dormían, después de los momentos más infinitos y puros de amor que ambos se demostraban. Pero no, era un idiota. Mark era un idiota por todas las cosas que le había dicho, como la había tratado. No estaba enferma. Odiaba que le dijeran aquello más aun odiaba que saliera de sus labios y ahora era Axel quien lo decía. No, no iba a permitir volver a escuchar algo así. Iba a acabar con aquello desde la raíz. No necesitaba explicaciones, aunque ¿Por qué había venido Mark a París cuando se enteró de donde estaba? ¿Acaso se preocupaba por ella? ¿La quería todavía? Sus ojos se iluminaron junto a una sonrisa que mordisqueaba la uña de su pulgar mientras todos aquellos pensamientos se revolvían en su cabeza como cuervos por una presa. Agarro su teléfono, con todo su cuerpo templando. Busco el número que su cabeza quería y pulso para llamar.

ꟷ ¿Sí?ꟷ la voz ruda de Mark dejo titilar cierto nerviosismo, muy leve. La calma era lo mejor que podía aparentar para ella. Nelly respiraba nerviosa, pero suspiraba dentro de ella para mantenerse firme, el silencia se tragó varios segundosꟷ Nelly… sé que eres tú. No tiene sentido todo esto, por fa…

ꟷ Ven solo, quiero hablar contigoꟷ aterradora seriedad se trasmitía en cada tonalidad con la que pronuncio aquellas palabrasꟷ Casa número 28 del barrio francés de Dépaysement, en la periferia de París.

Colgó el teléfono, bloqueándose la pantalla con aquel gesto, acabando la llamada. Su corazón estaba acelerado pero su tic nervioso había conseguido apaciguarse por unos segundos. Miro al bebe reflejándolo en sus orbes cobrizas con seriedad en cada poro de su rostro.

En el hotel Parisino, el pitido de final de llamada se le clavo en la cabeza como un martillo atronador. Colgó el teléfono y miro al suelo, pensando en lo que le había dicho. Soltando un leve suspiro para tranquilizarse se giró, mirando a sus dos amigos que conversaban en los butacones de la entrada con preocupación y algo alterados. Se guardó el aparto en el bolsillo de su pantalón, caminando hasta ellos, para volver a su asiento donde habían estado hablando. Celia le dedico una mirada interrogativa.

ꟷ Perdonad, era del trabajo.

Continuara…


Nota de la autora: Y aquí es cuando me crucificáis por lo que le he hecho a Nelly xD Lo sé, lo sé. Es para matarme. Pero tengo mis razones para hacerlo y bueno, a ver como acaba este drama. El próximo cap sera el ultimo, intentaré no destrozar esta historia jajaja Si veo que me queda muy largo, no será el ultimo pero vamos, por ahora intentaré que no sea así. Espero estar reflejando bien los síntomas de dicha enfermedad en nuestra castaña, soy novata y lo hago lo mejor que puedo, sorry. Poco más que decir. Ah, bueno el barrio donde se encuentra la cabaña es completamente inventando. Por si os da por buscarlo xD no os va a salir nada. Iba acorde con la historia y me gusto meterlo, solo eso :D

¡Gracias por leer!