Capítulo X

Hacía rato que había llegado frente a la casa, en el taxi que había pedido para que le llevara hasta allí, algo más caro que de costumbre, pero esa no era su principal preocupación. Suspiro por tercera vez y el vapor del aire caliente creo una pequeña nube que se disipo con el viento, ajustándose la cremallera de la chaqueta, se abrigo. Serían más de las once pasadas, no tardarían en entrar a la madrugada y el frío ya era mucho más notable para los huesos. Sin quererlo ni buscarlo, el día empezó siendo más intenso y estrambótico de lo hubiera llegado a imaginar, lo peor era que aún no sabía cómo iba a acabar. Tras las puertas de aquella casa estaba la mujer que le había enamorado con su sonrisa, sus locas y cuerdas ideas, sus infinitas muestras de cariño que tantas veces agradecía cuando no eran buenas rachas. Esa era la Nelly que conocía, la que ansiaba recuperar y no tenía ni idea de por dónde empezar. Al igual que no supo qué hacer cuando le acorralaron con aquella noticia de su diagnóstico. Él mismo se había encargado de que el médico no dijera nada a su padre, menos a la propia paciente, él había mentido a sus amigos involucrados por azar del destino en las telarañas de la que en un futuro iba a ser su mujer. Él acabaría con aquello, ahora si tenía que ponerle una solución. El cobarde que dejaba las cosas fluir, que por no perder no se arriesgaba a jugar en un juego que no entendía, como era la vida. Ahora iba apostarlo todo. Porque el futbol era fácil, estudiar una carrera, viajar, planear un futuro, salir con los amigos, todo eso era fácil. Madurar y tomar decisiones dentro de aquella vida, era lo difícil.

No tenía mucho tiempo hasta que Axel y Celia descubrieran donde estaba. Más si Axel sabia de la existencia de aquella casa.

Dio un paso al frente y escruto el camino de madera que llevaba hasta la puerta, cruzando el pequeño pero precioso jardín delantero del que disponía la vivienda. Apenas lo iluminaba las luces de las farolas, pero el olor a flores y sus sombras, daba a entender que debía ser precioso cuando el sol lo calentará. Llamo con los nudillos a la puerta de madera y volviéndose a guardar la mano en el bolsillo de su chaqueta, espero. Nelly no tardo en abrir la puerta con una amplia sonrisa.

ꟷΩꟷ

El silencio dentro de aquel coche casi resultaba cómico de tanta tensión que se acumulaba entre los dos. Aunque su cabeza no se hubiera movido un ápice de enfrente, escrutando la carretera, sus pensamientos estaban a mil por hora y cada determinados segundos sus ojos se volcaban hacia el rabillo para observar a la copiloto que le acompañaba. Parecía tranquila, no dejaba ver ni un diminuto rastro de tensión o preocupación, ni siquiera enfado. Con el codo sobre la repisa de la ventana posaba su cabeza sin dejar de mirar la carretera. Bañados por la luz de las farolas y una noche parisina de frío que comenzaba a perder la vida que tenía durante todo el día conforme el minutero se acercaba más a la madrugada, Axel y Celia volvían al hotel. Tras hablar con Mark, los tres amigos habían acordado verse después de que el rubio volviera a casa para asegurarse de que Nelly y el bebe estaban bien. Celia decidió acompañarle por voluntad propia aunque tampoco iba a negar que quería hablar con él a solas, de poco le importaba lo que le ocurriera a la castaña. No después de enterarse de todo lo que había hecho. Si antes era indiferencia, ahora la odiaba. No le gustaba aquel sentimiento, más cuando era enfermedad la causa de todas sus acciones y no la propia actitud humana, pero el peñizco de su estómago le decía que era inevitable.

El pánico se apodero de Axel cuando, tras registrar la casa, se dio cuenta que Nelly había desaparecido. Se afano en buscar bien por cada rincón de su diminuto pero acogedor piso. Pero ni rastro. Nelly había abandonado aquel hogar hacía varias horas, con la poca ropa que pudo de su armario y todas las pertenencias del bebe.

Los pensamientos en la cabeza de Celia eran otros, mayormente ocupada casi con luces de neón y a gran escala la pregunta "¿Y ahora qué?" ¿Qué era lo que debía hacer o decirle? ¿Cómo iba a resolver aquello que realmente ya se había resuelto solo? Axel había contado frente a sus dos amigos, ella en especial, todo lo que había ocurrido en París desde que se topó con Nelly en aquel bar. Ella misma recordaba la última llamada telefónica que hicieron antes de marcharse a esa cena con los amigos. Le deseo suerte y que se lo pasará bien. Pero jamás imagino que estuviera lanzándolo a un precipicio y de cabeza, siendo el azar culpable de toparse con Nelly aquella noche. No se acostó con ella, no la había engañado, ni tan siquiera viviendo juntos había tenido fuerzas o el valor para no guardarle el luto a los sentimientos que sentía por ella. Se hizo cargo del bebe, de una responsabilidad falsa porque aquella criatura no tenía la culpa de nada. Aquella lógica si era más propia del él. Del Axel que conocía, del que se enamoró. Cada vez que pensaba en ello, más le piñizcaba el estómago aquel sentimiento hacia Nelly.

El incesante pitido de llamada del teléfono que se encontraba en manos libres marcaba una y otra vez a Mark, pero no lo cogía. Tras el último intento, el silencio era demasiado pesado para aquel pequeño habitáculo dentro del coche que compartían.

ꟷ Celia…

ꟷ ¿Por qué no me lo dijiste?ꟷ el impulso de preguntarle se interpuso en lo que fuera que iba a decir. La peliazul le miraba con seriedad, el rubio apretó los labios pero no desvió su mirada.

ꟷ ¿Decirte qué? ¿Qué me había emborrachado con los amigos? ¿Qué me había acostado con otra mujer y para colmo la había dejado embarazada y por eso tenía que dejarte? No tenía lógica, Celiaꟷ negó con la cabeza, apretando sus finos dedos alrededor del volanteꟷ Había demasiados kilómetros de por medio para explicar aquello. Prefería desaparecer de tu vida y darte…

ꟷ ¡Idiota!ꟷ el grito casi le sobresalto en su asiento, pero manteniendo la atención en el semáforo que estaban a punto de pasar, desvió varios segundos su mirada hacia ella, observando como Celia le escrutaba con sus puños fuertemente cerrados en el regazoꟷ Lo has pasado tan mal como yo y encima has cargado con un peso enorme sobre ti mismo pensando que era lo correcto. Esa explicación no la aceptaré. Me conoces bien, hemos compartido la mitad de nuestra vida juntos, y ¿pretendes que crea que tus ideales fueron los correctos?ꟷ se relajó un poco al notar que estaba gritando y miro al frenteꟷ No me vale, Axelꟷ acabo con seriedad.

Tenía ganas de llorar, no iba a mentir. Llorar de rabia y frustración, llorar por haberla alejado a la fuerza de él y de todo lo que ocurría sin haberle importando su opinión. Opinión, porque también lo hizo pensando en lo que ella sentía. Odiaba que fuera así, pero mentiría si dijera que no fue eso lo que más le gustaba de él. Axel era responsable, fuerte y decidido, si las decisiones que tuviera que tomar implicaban a su familia o a cualquier persona importante en su vida. Ella sabía de sobra en que puesto estaba. Debía dejar su orgullo a un lado y admitir que aquella forma de actuar era propia de él, tan solo debía escuchar de sus labios lo que tantas veces disfrutaba de oír. Lo que más había echado de menos aquellos eternos y tediosos nueve meses. Desvió la cabeza hacia la ventana, apretando los dientes, observando como el frío empañaba los cristales del vehículo. Como si aquellos pensamientos de su cabeza hubieran sido escuchados, las palabras salieron de aquellos labios que tanto ansiaba volver a besar.

ꟷ Te quiero, Celiaꟷ sus azules ojos se desviaron hacia el lado del conductorꟷ No podía haberme perdonado provocar un daño en ti que no merecías. Antes prefería que me odiaras por mi propia mentira.

Sus miradas chocaron por primera vez desde que habían arrancado para salir de vuelta al hotel, provocando el cataclismo más atroz dentro de ellos. Axel volvió su atención a la carretera y manipulando el manos libres para que volviera a llamar a Mark. Celia sonrió, colocándose uno de sus traviesos mechones azules tras su oreja. Aquella tormenta comenzaba a disiparse. Todo había quedado arrasado, ya no había forma de salvar nada. Solo tenían recuerdos del pasado, momentos del presente… pero aquel no era el final. Podían volver a construir lo que habían perdido, ahora más fuertes que nunca. Ella quería hacerlo, quería recuperarle ¿Y él?

ꟷ Mark no respondeꟷ anuncio con la preocupación en cada palabra de su frase.

ꟷ Es increíble lo de Nelly…ꟷ fue lo único que atino a decir ella, recordando todo lo que Mark les había contando.

Flashback

Hacía más de media hora que, sentados en los butacones de recepción, una recepción ya vacía debido a las horas que eran, Axel no había dejado de hablar contando todo lo que había ocurrido a sus dos amigos. Desde la primera noche que se topó con Nelly en aquel bar. Tras varios segundos de silencio una vez hubo acabado su parte, ambas miradas de la ahora expareja, se posaron en Mark que se encontraba pensativo frente a ellos, sin saber cómo comenzar. Sus manos se apretaban entre ellas con nerviosismo.

Fue poco después de empezar a notar sus raros comportamientos cuando ocurrióꟷ su mirada paso del suelo, donde se había mantenido hasta ahora, a ellos dosꟷ Estaba en clase cuando me llamarón del Hospital. Nelly había sufrido el primer brote esquizofrénico debido a una discusión con sus compañeros de trabajo, en plena reunión. Por suerte no fue nada grave pero suficiente para que fuera una alarma notable hacia lo que podía sucederꟷ Axel y Celia se miraron con inquietud pero intrigados por aquellos hechosꟷ Cuando el doctor me dijo aquello, le pedí que no dijera nada, yo me encargaría de todo. Me la arregle para que la destinaran a otras oficinas de la misma compañía en lugar de despedirla. Pero su comportamiento empeoró y el TOC se hizo más notableꟷ el castaño negó con la cabeza, mirando a ambosꟷ Llego un momento en el que no pude más. Todo era discusiones y peleas, intentaba alejarme de todos, aislándome tan solo para nosotros dos… y la dejé.

No debió de haber sido fácil, Markꟷ respondió la peliazul, agarrando la mano de su amigo. Pero él se mantenía firme y serio, no estaba decaído porque más que pena se sentía culpable al recordad cada acto de aquel pasado que ahora no sabía cómo arreglar.

No lo fue. Si hubiera tenido el valor de hacer las cosas bien, de decírselo y buscar ayuda juntos. No encubrir lo que hacía, pensar que yo solo podía solucionarlo y vivir feliz a su lado.

No puedes culparte por ello. A veces… pensamos que hacemos lo correcto cuando queremos a alguienꟷ Axel posó en breves segundos su mirada en la peliazul, que no se percató de ella, para asentir a su amigo haciéndole ver que le comprendía.

Mark asintió con una media sonrisa y su móvil sonó, se alejó de ellos para responder dejándolos solos. La expareja tan solo se miró, con preocupación. Posiblemente en aquellos momentos los mil pensamientos que pasaban por sus cabezas fueran más arrolladores que la situación que estaban viendo. El castaño no tardo en regresar a su lado, disculpándose por la llamada del trabajo.

Tenemos que hablar con ella. Volveré a casa para intentar traerla y nos vemos aquíꟷ sugirió el rubio levantándose de su asiento, imitado por Mark.

Te acompañóꟷ fue rotunda aquella sugerencia nacida de los labios de Celia mientras se incorporaba del sillón como ellos.

Flashback

ꟷ ¿Dónde se habrá podido meter? Con un bebe tampoco es que puedas ir a muchos sitios ¿no?ꟷ exclamo la peliazul. Sus ojos se posaban preocupados en la tensión que desprendía cada musculo de Axel, sentando sobre el volanteꟷ Y es más, ¿Qué haremos si la encontramos? No sabemos cómo se encontrará…ꟷ susurro aquellas palabras como si quisiera que no notara su poca falta de preocupación por lo que le ocurriera a Nelly y llegará a molestarle a él.

ꟷ ¿Ves mi maletín en el asiento de atrás?ꟷ giro la cabeza para buscar con la mirada el objeto, encontrándolo en el hueco bajo del asiento. Asintióꟷ ¿Puedes agarrarlo?ꟷ pesé a que iban por una de las avenidas principales, uno de los semáforos hizo que se detuvieran y aprovecho para desabrocharse, agarrando el objeto con dificultad pero maestría en sus movimientos. Volvió a su posición actual justo cuando volvieron a arrancarꟷ Dentro, tiene que haber un pequeño estuche, de color negro.

Celia lo abrió, rebuscando como podía dentro de él. Desprendía el mítico olor a cuero que le llevo a recordar como echaba de menos hasta el verlo como preparaba su maletín cada mañana para irse a trabajar, sonriendo. Dio con el estuche negro y lo abrió, sorprendida de encontrar tres agujas llenas y selladas. Miro asombrada a Axel que permitiéndose varios segundos de distracción conecto su mirada con ella por el rabillo del ojo. Antes de que pudiera decir nada, la llamada que llevaba rato sonando en un intento de dar con Mark, finalmente descolgó.

ꟷ ¿Chicos?ꟷ fue lo que se escuchó con seriedad.

ꟷ ¡Mark! Al fin respondes, ¿Dónde te metías?ꟷ respondió con brusquedad Axel, inquietoꟷ Vamos hacia el Hotel. Nelly ha desaparecido, se ha llevado sus cosas y…

ꟷ Lo séꟷ antes de que pudiera seguir fue cortado por aquella seriedad con la que había respondidoꟷ Estoy con ella.

ꟷΩꟷ

Colgó el teléfono, sin dar más respuesta que aquella. Los ojos serios y fríos de la castaña le escrutaban desde un lado de la chimenea. Se había visto obligado a responder tras el incesante y molesto sonido de la vibración en su bolsillo que no solo estaba poniendo nerviosa a Nelly, sino que rompía la falsa paz que se respiraba dentro de aquel salón. Apenas había pasado de la puerta. Ella se encontraba a varios pasos de él, junto al fuego. Trago saliva con nerviosismo y desvió su mirada hacia el portabebés que había sobre el sofá.

ꟷ Adelante. Es tu hijo.

La frialdad en su tono casi le termino de helar la punta de los dedos, pese a que el calor allí dentro ya era notorio. Sin quitarle ojo a ella, que se mantenía impasible observándolo, camino hasta la parte trasera de sillón e inclinando la barbilla observo al pequeño. Sereno y tranquilo dormía plácidamente ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor. Casi era mejor así. Jamás se imaginó que aquella criatura sin culpa alguna fuera parte de él. No tomo la noticia ni bien ni mal, simplemente el problema de su exesposa era mucho más grande que la preocupación por saber que era padre y en cierto modo aquel niño era su responsabilidad. Tenía que resolver aquello ya, de algún modo. Es más Axel y Celia no tardaría en venir después de aquella llamada.

ꟷ Nelly…

ꟷ Quiero que me pidas perdónꟷ apenas le dejo comenzar, se giró hacia el fuego con los brazos en jarra sobre su pecho, soltando con naturalidad aquella frase. Intento expresar su confusión pero apenas le salió un hilo de voz, la castaña encogió su miradaꟷ Si me pides perdón, volveré contigo.

ꟷ ¿Por qué debería pedirte perdón?ꟷ respondió tajante, serio y con algo de enfadado en su tono.

ꟷ Por todo el daño que me has hecho. Es lo de menos, ¿no crees?ꟷ se giró para mirarle, impasible.

ꟷ ¿De que estas hablando? No tengo que pedirte perdón por nada, porque no hice nadaꟷ rodeo el sofá, para acercarse a ella, pero aun manteniendo cierta distancia. La castaña le siguió con la miradaꟷ No me arrepiento de ninguna de las decisiones que tome contigo, es más. Si de algo tengo que sentirme mal es de haberte echado de casa, sin caer en que eras mi responsabilidad. Debí protegerte, eligiendo mejor para tiꟷ bajo la mirada la suelo, calmando su alterada respuestaꟷ Creí realmente que la situación no era tan grave… me equivoque.

Nelly encogió la mirada, escrutándole.

ꟷ Pero quiero arreglar las cosas. Puede que quizás no sea demasiado tarde aúnꟷ el castaño continuo hablando, rodeo el sofá para acercarse a ella, mientras le tendía la manoꟷ Volvamos a casa Nelly. Buscaremos ayuda y seremos la familia que siempre soñamos ser.

Durante varios segundos el silencio entre ambos casi parecía cortar el aire. El rostro de ella seguía impasible, mirándole como queriendo atravesarle. Sus orbes se desviaron hacia la mano y lentamente ensancho su sonrisa. Mark trago saliva, entendiendo que aquello no iba a funcionar también como él había pensado, encogió sus dedos y retiro la mano lentamente, sin apartar la mirada. La castaña le dio la espalda, paseándose por el salón a paso tranquilo.

ꟷ Sigues creyendo que estoy enferma…ꟷ susurro a baja voz, pero lo suficiente como para que le escuchará.

ꟷ Lo estas, Nelly. Pero podemos…

ꟷ ¡No lo estoy!ꟷ el grito se expandió por todo el habitáculo del salón. Como reflejo, Mark cerro los ojos encogiéndose sobre sí mismoꟷ No lo estoy…ꟷ volvió a repetir en un susurro esta vez. Camino rápida hasta él agarrándolo por los antebrazos, para que la mirara a la caraꟷ Te quería, cuidaba de ti. Éramos felices… lo teníamos todo… Aun podemos tenerlo todo… de nuevoꟷ subió su mano derecha hasta su rostro, acariciándole la mejilla con ternura, mientras su ojos brillaban con la luz del fuego, posados sobre sus labiosꟷ… juntos.

Mark la observo. Aquellos ojos eran los que tantas veces había admirado en infinidad de formas y emociones. Su pelo seguía posiblemente tan sedoso como le encantaba tenerlo y mentiría si dijera que no ansiaba volver a besar sus labios. Como si aquella pesadilla no fuera más que eso, un mal sueño del que no podía despertar. Quería dar marcha atrás en el tiempo, hacer las cosas bien o evitar llegar a aquella situación. Pero aquello no era posible, el presente estaba entre sus manos. La chica que un día iba a ser su mujer estaba a escasos centímetros de él y no debía olvidar que ya no era la que una vez fue. Impasible, trago saliva, mirándola. Pestañeo para evitar que sus ojos delataran el peso que llevaba encima. Puede que todo hubiera cambiado, que se negará, en aquel presente, a admitir sentimientos hacia ella después de todo, pero la había querido. Y no importa lo fuerte o atroz que sea la marea, las huellas de algo así no se borraban fácilmente. Sintió como el pulgar de su mano perfilaba sus labios.

ꟷ Sigues tan guapo como el día en que me marcheꟷ susurro con una sonrisa.

ꟷ Las cosas no funcionan así, Nelly…

Agarro su muñeca, para bajar su mano lentamente de él. Por un momento sintió el impulso de enlazar sus dedos con los de ella, pero el roce de su pulgar con la palma le advirtió de que aquello no era lo que realmente quería, y tampoco estaba bien. Le bajo los brazos, separándose un poco, sin dejar de mirarla. Estaba seria, fría, impasible, como si aquella acción hubiera sido una puñalada a su corazón. Si con aquel grito se encogido de forma involuntaria ahora sentía como el miedo a no predecir las acciones que pudiera tomar, invadía cada poro de su piel. La escena quedo congelada al sentir como llamaban a la puerta, con golpes intensos y arrítmicos. Axel gritaba desde el otro lado, pidiéndole a Mark que abriera, incluso gritando el nombre de Nelly. Los dos interinos de la casa se miraban sin pestañear. La castaña negó levemente con la cabeza, realizando un movimiento interrogativo con está. Pero los ojos de Mark ya estaban decididos. Se acercó a la puerta y abrió. No llovía pero el frio era notorio y entro como una llamarada dentro de aquella cabaña. Axel estaba allí, seguido de Celia. Su predicción de que sabía de aquel lugar había sido cierta, pues no tardaron mucho en llegar. Su amigo les puso un poco al corriente de lo que había pasado, dándole la espalda.

ꟷ No, no puede ser. Esto no está pasando. No puede acabar así.

Nelly se había agachado en el suelo, con las manos sobre su cabeza gritaba a media voz aquellas palabras, algunas inteligibles, mientras cerraba los ojos con fuerza. Axel se acercó a ella, ordenándoles a sus dos amigos que se quedaran atrás. Podían haber ocurrido muchas cosas, pero allí, en París, ambos habían vivido juntos. Compartido una falsa vida construida con los cimientos de lo que una vez fueron. No quería a Nelly, pero tampoco podía odiarla. Era una enfermedad la que atoraba su mente, eran las emociones las que movían sus pasos. Era como pedir perdón por no poder curar a uno de sus pacientes, eso no lo hacía un buen médico y se negaba a ello. Se agacho a su lado, de frente, agarrándole de los brazos.

ꟷ Nelly...ꟷ la llamo con suavidad. Los ojos desorbitados de ella se levantaron para mirarle, cobrizos y brillantes. Los que tantas veces acompañaron sus pesadillasꟷ todo va a ir bien ¿vale? Saldrá bien…

ꟷ No… no… yo… yo tengo que irme. No puedo arreglar estoꟷ tartamudeo. Hizo ademan de levantarse, para salir de allí. Pero Axel la agarro para que le mirará.

ꟷ Todo va a salir bien.

Antes de que pudiera hacer nada más, el rubio la empujo hacia él para abrazarla. Evitando que así pudiera moverse. Con su rostro sobre el hombre de Axel observo a sus dos amigos que le miraban desde la puerta. Sintió un leve pinchazo en el cuello pero no se movió. Mark no sonreía, pero estaba allí, mirándole. Con los ojos que tanto le gustaban y tantas veces la habían enamorado. Por un momento imagino como le volvía a abrazar, a decirle lo mucho que le quería mientras él se reía por lo cursi que sonaba, aunque inmediatamente después le respondiera con un beso. Los mejores y tanto le removían el corazón. De esos que llegaban el alma. Sus ojos se encogieron, posiblemente porque se quedaría dormida en varios segundos. Celia tenía las manos sobre el pecho, mirándola. Era como si sintiera miedo de ella, pero a la vez la pena la consumiera. Era su amiga y le había hecho daño, sabía que nunca le perdonaría. Al igual que si todo hubiera sido al revés y fuera ella la estuviera mirando a la peliazul desde la puerta. La conocía como para saber que el hombre que ahora mismo la sujetaba entre sus brazos era la única persona que había amado con todo lo que tenía. Ella tampoco se lo hubiera perdonado.

ꟷ Lo siento…

Aquellos dos simples palabras se escaparon como un hilo de voz apenas perceptible, casi se podía decir que los espectadores le leyeron los labios para entenderla. Mientras dos silenciosas lagrimas caían por sus mejillas, sus ojos se cerraron. Todo se volvió negro para ella. Pero no era una oscuridad a la que le tuviera miedo, más bien era gris. Como aquellas noches de invierno en la ciudad de París. Gris bajo la torre Eiffel, gris bajos las luces de aquella ciudad europea, era un gris que la recibía con los brazos abiertos en su sueño más profundo.

¿Fin?


Notas de la autora: ¡Y sigo viva! Sí, sí, lo sé. Merezco que me crucifiquen por tardar tanto en traer el final pero juro que se me acumularon los acontecimientos se unió la pereza y nada xD Pero aquí está. También espero que no decepcione mucho. Me ha quedado un poco largo pero not bad porque estoy muy contenta con el resultado y la verdad que quería mostrar un final "romántico" mas que la dominación de la enfermedad. En plan, no poner a Nelly de mala o que hiciera alguna imprudencia, pues la pobre no lo merecía. Obviamente esto no queda aquí xD Tienen que resolverse algunas cosillas, así que habrá EPILOGO, y sorpresita *weee no eres tan desastre como pensábamos Haziel* e intentaré traerlo lo más pronto posible. Lo dicho, espero que os guste y no os decepcione demasiado.

¡Muchas gracias por leer!