Capítulo 56

- Nos vemos más tarde Ryou, ve con cuidado – le pidió Bakura en la entrada del colegio; - también ten cuidado, no vuelvas a quebrarte si – Ambos rieron ligeramente ante la pequeña broma y se terminaron de despedirse con un simple beso y escucharon un jadeo "comunal", muchos se habían detenido a verlos sin creerlo, Ryou Bakura, uno de los chicos más codiciado ya estaba saliendo con alguien, Bakura, su versión más sexy y malvada y también algo codiciada, quien sonrió con orgullo y algo de arrogancia, mientras que Ryou solo rodó los ojos algo sonrojado y fue camino a casa con sus amigos y Bakura rumbo al trabajo, el chisme se esparciría rápidamente y muchos lo comenzarían a odiar y enviar, si no es que muchos de los presentes ya lo hacían al tener el permiso exclusivo para besar tan preciados labios.

- Bakura, Bakura ¡Bakura! – el mencionado salió de sus pensamientos; - ¿Qué te pasa? Estás muy distraído desde que llegaste, llevas 3 horas arreglando eso, nunca te tardas tanto- el peliblanco volvió su mirada nuevamente en su trabajo: - Nada- contestó simplemente; - Vamos, tu amigo Keiji no se burlará de ti, ni le contaré a nadie ¿piensas en él o me equivoco? – Bakura solo frunció más el ceño; - ¿Qué ocurre? ¿se pelearon? ¿lo viste con alguien más? O… ¿ya está saliendo con alguien?- el oji carmesí lo miró un instante, tal vez realmente no estaba allí para molestarlo como lo hacían él y lo demás otras veces desde que descubrieron lo que sentía hacia Ryou, aunque bromas inofensivas, como a la mayoría no le gustaba que lo molestaran con quien le gustaba; -Sí- Su amigo, Keiji, de 22 años se sorprendió ante la respuesta agrandando sus ojos amarillos y pasando una mano por su corto cabello castaño N/A: ¿Han visto Thor Ragnarok? Pues Keiji tiene el mismo estilo de peinado que Thor, pero sin la barba y castaño…y con los dos ojos xD

- Bueno… lo siento, tal vez puedas sacarlo del camino como hiciste con David y… - Keiji dejó de hablar cuando Bakura comenzó a reír como si Takeshi ( otro de sus compañeros de trabajo y amigo) se hubiera caído de un resbalón con una caja de herramientas en las manos y esta hubiera volado por los aires; - Jamás dejaré que ese tipo terminé con Ryou – dijo entre risas confundiendo más al castaño; -No entiendo, creí que el único que querías a su lado eras tu – el yami solo siguió riendo; - Exacto – el oji amarillo hizo el aman de seguir discutiendo, pero cerró la boca cuando entendió a lo que se refería su pálido amigo; -¿Lo dices en serio? ¿Ustedes dos… tú y él…? – Preguntó algo incrédulo señalando al yami, quien solo sonrió y asintió; - esto…es… ¡GENIAL! – dijo Keiji corriendo a al marco de la puerta asomándose a la otra sala; - ¡BAKURA LO LOGRÓ! ¡ESTÁ SALIENDO CON…MMM! – El mencionado peliblanco le tapó la boca al castaño antes de que hablara de más de la cuenta, no estaba de humor para las bromas de sus compañeros; - Cállate van a escucharte – Pero ya era muy tarde, todos estaban entrando a la sala donde Bakura trabajaba solo; - ¿Qué pasa? ¿le volvió a caer un auto encima a Bakura? – dijo un tipo alto, calvo y algo pasado de peso, por los que los ojos carmesíes se estrecharon ante esto; - Ja ja, muy gracioso Takeshi muy gracioso-

- ¡Bakura está saliendo con ese chico! – Logró por fin decir Keiji; - ¡IDIOTA! – los pesados hombres comenzaron a felicitar al peliblanco entre risas, atrapándolo entre sus brazos en un "abrazo" que seguramente casi le rompe algo y revolviéndole el cabello, "idiotas, me tratan como un adolescente cualquiera y tengo más edad que todos juntos, bueno…más edad siendo un espíritu, pero no importa y todo culpa de Keiji"; - ¡Esto hay que ir a celebrarlo! – Dijo Takeshi, pero Bakura logró zafarse de del abrazo; - No, tengo planes esta noche y ya terminó la hora de trabajo, así que me voy – dijo el oji carmesí tomando sus cosas para irse; -aaah, ya entendimos tigre, estarás ocupado esta noche- le dijo Takeshi al peliblanco guiñándole el ojo, por lo que el anterior mencionado se sorprendió un poco ante la malinterpretación; - ¡No me refiero a eso! – Reclamó el oji carmesí; - Tranquilo, aquí ya todos somos grandes, no tienes por qué avergonzarte – Dijo Keiji sonriendo un poco y con las manos en la cintura; - ¡es enserio! ¡no me refiero a eso! ¡él y yo no…! "bufido" ni siquiera sé por qué sigo aquí – al termino de la frase comenzó a caminar a la entrada de la sala; - ¿él aún no quiere? – preguntó Takeshi, Bakura solo paro de caminar, sonaba serio, sin burla, ni chiste; - es muy pronto – respondió simplemente el ex ladrón; - ¿para ambos? – Bakura asintió levemente aún sin voltearse; - No te avergüences de estar inseguro, de querer las cosas a su tiempo, al contrario, felicidades, eres de los pocos que sientan cabeza tan pronto, no quieres algo pasajero, realmente lo amas y realmente él te ama a ti, la primera vez nunca se olvida muchacho, sea buena o mala, pero estoy seguro de que cuando decidan que es tiempo, va a ser una gran experiencia para ambos- Takeshi se cruzó de brazos, cerró los ojos y sonrió levemente; -ahora vete, estas haciendo que me ponga serio muchacho y no me gusta, no lo hagas esperar, vete – Bakura giró levemente la cabeza para verlo de reojo, volvió a asentir y se fue.

El peliblanco ahora estaba frente a la puerta de la casa que compartía con su hikari iba a entrar cuando se le ocurrió una mejor idea y sonrió maliciosamente.

Fue a la parte izquierda de la casa, dónde había un árbol que daba al cuarto que ambos compartían, trepó y entró por la ventana, dejó su mochila que traía su uniforme y libros del colegio en la cama, salió al pasillo de la segunda planta de la casa y bajó las escaleras en silencio, llegó a la cocina, dónde Ryou estaba hincado poniendo comida en el tazón de Khepera, se sentó en una de la sillas del comedor, cruzó una pierna sobre la otra y observó a su luz cocinar sin darse cuenta de su presencia, no se había volteado pues todo lo que lo necesitaba estaba sobre la encimera o los cajones de arriba o abajo.

20 minutos después Bakura solo miraba entretenido a Ryou, con una ligera sonrisa tonta en los labios y con el mentón apoyado sobre la palma de su mano derecha, que se apoyaba también sobre la mesa; - ¿Por qué tarda tanto? Debió haber llegado hace tiempo – se preguntó a si mismo el oji esmeralda algo preocupado, mirando el reloj en la pared a su izquierda, cerró los ojos y se volteó apoyando su espalda y codos en la encimera, suspiró y abrió los ojos, los cuales se ensancharon cuando vieron la presencia del otro allí, tomó lo primero que estuvo a su alcance y lo lanzó. Ya lo veía venir, así estaba preparado y atrapó el salero con la mano izquierda sin mover nada más; - Sí, me fue bien en el trabajo, un poco cansado, pero bien, gracias por preguntar Ryou –

- ¡Bakura! ¡¿Cuándo llegaste?! ¡casi me matas! – preguntó Ryou con el ceño fruncido y una mano en el pecho, mientras que con una mirada aburrida Bakura miró el reloj y respondió: - Hace…22 minutos y en ese tiempo me di cuenta de que me gusta verte cocinar – rio un poco cuando vio algo de irritación en su contraparte; - No vuelvas a hacer eso por favor – Pidió Ryou calmándose un poco y volviendo a lo que hacia antes de la "sorpresa" de su contrario; -mmm, voy a pensarlo, no lo sé, es divertido hacerte enojar- el menor volteó la cabeza mirándolo de reojo con el seño fruncido; -¿quieres dormir solo hoy? – la sonrisa desapareció del rostro del yami para después negar reiteradas veces con la cabeza.

Ryou estaba en su cuarto leyendo, ya habían cenado y ahora Bakura jugaba con Khepera abajo, parecía ser uno de esos días en los que tenía mucha energía…Khepera también tenía energía ese de sobra ese día. Los escuchó correr de aquí allá y ahora parecía ser que estaban subiendo al segundo piso, vio a Khepera pasar corriendo por el pasillo y escucho las pesadas pisadas de su pareja tras de él, pero en vez de continuar siguiéndolo entró a la habitación y saltó sobre Ryou, atrapándolo en sus brazos, haciéndolos rodar sobre la cama hasta que el oji verde quedó sobre su contraparte de ojos carmesí; - Kura cálmate un poco – dijo arreglándose las gafas de lectura que por poco y vuelan por el impacto del otro cuerpo; - estoy aburrido y no quiero dormir – explicó en un suspiro aburrido el mayor, por lo que Ryou se despegó un poco del otro y puso sus manos a los lados de la cabeza de su otro yo; - a veces creo que me enamoré de un niño – dijo el más joven riendo ligeramente antes de bajar y besarlos labios del otro; -entonces ¿tienes mucha energía no? –

-Mhm-

- ¿Cómo para estar activo toda la noche?

- aja-

- ¿sabes que quiera que hagas?

- eso creo, pero… ¿no es muy pronto? –

- nunca es muy pronto… para esta en forma-

- ¿eh?

- ¡al suelo y dame 100 gordito! ¡ya no lo evitarás más! –

Bakura cayó al suelo cuando Ryou lo tiró de la cama, iba a comenzar cuando sintió el peso de su hikari sobre su espalda; -si no empiezas ahora no terminaras nunca – dijo simplemente el menor, sentado en la espalda desnuda del otro con las piernas cruzadas, su libro en mano y continuando su lectura; - ¿sabes? No estábamos pensando en lo mismo – pensó en voz alta el ex ladrón iniciando su pesado ejercicio.

Habían pasado tres semanas, ahora estaban en clase de gramática y realmente los estaba matando del aburrimiento, tanto que Bakura apenas había hecho 2 preguntas por lo mínimo, la poesía no parecía tan interesante como sonaba al principio, solo tenía que juntar un montón de frases que rimaran y ya, todo esto hasta que su mente comenzó a maquinar, dejó de enroscar sus lápices en el cabello de Ryou y comenzó a escribir, después arrancó el pedazo de hora en el que había escrito y lo puso en el pupitre de su hikari, quien lo leyó y se tapó la boca para no hacer un escandalo con su risa: "Anoche soñé contigo, soñaba que me besabas y cuando desperté, era el gato que me lengüeteaba"

Ahora Ryou también comenzó a escribir y repetir el proceso del otro; "El sol brilla tras un nuevo amanecer ¿acaso no tienes nada mejor que hacer"

B: "No es alcohol, no es cerveza, eres tú, quien se me ha subido a la cabeza"

R: "Al poco tiempo de conocerte me empezaste a gustar y ahora que te conozco no te puedo olvidar"

B: "Las rosas son rojas y el viento las mueve, tú eres él seis y yo soy el nueve"

Ryou volteó a mirar a Bakura, quien trataba de aguantarse la risa de molestarlo al saber que se sonrojaría bastante.

B: "Si me transformara en aire sería espíritu inquieto, me metería a tu cama y te poseería completo"

Ryou ni siquiera continúo respondiendo a las burlas de su contraparte.

B: "Tus ojos son dos cerezas, tus mejillas dos manzanas, que linda ensalada de frutas, haríamos con mi banana"

Bakura enterró su cara entre sus brazos cuando los apoyó sobre la mesa a punto de explotar en risas, mientras que Ryou le pegaba palmadas en la pierna disimuladamente con la mano derecha aún manteniendo la vista al frente.

Después de un rato el oji esmeralda parecía molesto, pero Bakura sabía que estaba fingiendo así que le escribió una última vez: "Señor suegro no se asombre de nosotros los ladrones, porque usted tiene un hijo que roba corazones"

Ryou volteo un poco la cabeza para mirarlo de reojo, sin ningún gesto, totalmente neutro y volvió la vista al frente, Bakura sonrió, todo estaba arreglado, la mirada solo era una advertencia de no volverlo a hacer, nunca hacía caso a sus advertencias, le gustaba sacarlo de su lugar, después solo demostraría mucho afecto físico y el se lo devolvería en cuestión de un par de intentos.

Era hora del almuerzo y hacía un par de minutos que Ryou se había ido a contestar una llamada, Bakura ya había devorado su almuerzo y su contraparte ni lo había empezado aún, se levantó y fue a buscarlo a mitad de caminó se lo topó, traía una gran sonrisa y sus ojos estaban muy iluminados, cuando estuvieron cerca lo tomó en un gran abrazo; - ¿Qué pasa? Ni siquiera yo logro ponerte así- Ryou se despegó un poco para contestar emocionado: - ¡Mi padre me llamo! ¡dijo que llegara pronto a quedarse un tiempo! – la ligera sonrisa que se le había contagiado a Bakura desapareció y sus ojos carmesíes se ensancharon; -¡¿q-qué!?