Capítulo 67
Estaba a punto de tomarlo para levantarlo y llevarlo a la bañera cuando el menor lo detuvo tomando su mano y lo dirigió a mismo sitio, pero esta vez el ojo verde entró primero y el oji carmesí se sentó entre sus piernas y fue atraído por su contraparte a su pecho para que descansara y apoyara su cabeza en su hombro ; - solo relájate, deja tus instintos a un lado y disfruta el momento – dijo Ryou mientras abrazaba al ex ladrón por el pecho, cerrando los ojos cuando sintió al otro relajarse y hacer lo pedido.
- ¿Ya no te duele? – preguntó la suave voz del peliblanco acostado de medio lado; - prácticamente no ¿Cómo lucen? ¿aún se notan mucho? – respondió la contraria y gruesa voz del mayor, quien también estaba acostado de medio lado mirando los verdes ojos de su pareja; - se notan un poco, pero no tanto como ayer, el ojo y pómulo están un poco amarillos, el labio… amm, bueno ese si se nota un poco más, pero no está hinchado – explicó el hikari acariciando la cara del otro con su mano izquierda; -¿crees que me pregunten algo en el colegio? – preguntó el ex ladrón; - No lo sé, tal vez solo la Srta. Daigo y la Srta. Inoue, que son las únicas "que te quieren" aunque la Srta. Daigo lo haría más que todo porque es nuestra profesora guía (o principal, como lo llamen) –
- Srta. Inoue me quiere… pero no en buen sentido de la palabra ¿no has visto como me arrima sus pechos cuando me explica algo? – dijo algo molesto y asqueado el oji rojo; - como si no te gustaran- agregó Ryou rodando los ojos, aunque en el fondo algo celoso ; - b-bueno sí, me gustan, pero no quiero que me los arrimen – una ceja blanca se elevó en el rostro del menor; - bueno bueno, hay veces en la que sí quisiera, pero solo mirarlos – la ceja de elevó más alto esta vez;- de acuerdo, tocarlos también, pero no los de una profesora – ahora las dos cejas se elevaron alto; - bueno las de la Srta. Auyama sí, verlos, tocarlos y… - iba a continuar cuando vio como las esmeraldas de su hikari se comenzaron a estrechar, por lo que se aclaró la voz y pensó en otra cosa; - e-el punto aquí es que no quiero que la Srta. Inoue me acerque sus pechos, es incomodo, ella no me gusta. Además, ¿por qué me celas? Tu te sabroseas todo a los jugadores cuando vez tus partidos de Base Ball – dijo Bakura, siendo su turno de estrechar los ojos, mientras que una ligera sombra rosa aparecía en el puente de la nariz de Ryou; - ¡E-eso no es cierto! – ahora la ceja blanca del yami se elevó; - ¿a no? Pues al final de los partidos tu entrepierna no me dice lo mismo, a ti también te gustaría tocarlos, pero ¿adivina que? Solo yo puedo tocarte así – dijo esto último con voz ronca, mientras su mano viajaba por debajo de la ropa interior del menor hasta que pudo apretar la gran masa redonda de carne más allá de la espalda de este, lo que lo hizo brincar ligeramente y ampliar un poco los ojos junto a la aparición de un rubor; - c-creo que ya es hora de levantarnos – tartamudeó el oji verde queriendo levantarse;- ¡oh no! Aún me quedan 15 minutos para manosearte todo lo que yo quiera- dijo con una perversa sonrisa el ex ladrón, jalándolo más cerca; - sabes que no podemos hacer el amor, así que tu decisión quedarte vestido y alborotado tu solo – trató de razonar Ryou, jadeando un poco cuando su contraparte agregó otra mano y lo jaló aún más para que quedara sobre el, por lo que las crecientes erecciones entraban en contacto; - shh, tranquilo– dijo divertido Bakura, riendo ligeramente ante la expresión avergonzada de Ryou; - no tengas vergüenza, solo estamos tu y yo aquí- volvió a hablar el mayor, mientras empujaba suave pero constantemente el cuerpo del otro peliblanco con sus manos aún bajo sus boxers, rozando aquella zona el uno con el otro, lo que hizo que las manos sobre el pecho del oji carmesí se cerraran en puños y la frente de Ryou de apoyar en el también, mordiéndose el labio tratando callar sus jadeos.
Bakura sacó sus manos y le dio la vuelta y continuo los empujes ahora solo con su cadera mientras le sacaba la camisa a su otro yo y giraba un poco la cabeza para besar su cuello, lo que lo mantenía distraído de que Bakura había tomado un preservativo de la caja en la mesa de noche y se lo puso, mientras ahora le bajaba lentamente los pantalones y boxers al oji verde perdido en las sensaciones, tomó sus glúteos y los separó, lo que hizo que fuera más fácil entrar de un solo empuje.
Ryou abrió los ojos muy sorprendido ahogando un gemido cuando sintió la repentina intromisión y como avanzaba lentamente; -n-no Kuraaa, no podemoos no hay tiempo ¡ngh! –
- Lamento no haberte preparado- se disculpó el mencionado mientras esperaba a que se ajustara el hikari, por lo que tomó su miembro y empezó a subir y bajar constantemente, lo que hizo gemir al menor; - creí que no teníamos tiempo – dijo divertido el oji carmesí mientras veía a su contraparte disfrutarlo;- c-cállate y apúrate – gimió el peliblanco menor;- a tus ordenes amor mío- dijo Bakura antes de empezar a empujar con sus caderas.
- ¡Esto es tu culpa! – reclamo la acelerada voz de Ryou mientras corría por las calles en contra reloj al colegio mientras arrastraba a su yami tras de él tomado de la mano; - nunca dije que no lo fuera, pero no me detuviste ni forcejeaste para no hacerlo o de lo contrario sería una violación, pero tu lo estabas gozando así que…-
- ¡Ya cállate¡ - interrumpió molesto el oji verde, lo que hizo que Bakura rodara los ojos al saber que si no arreglaba esto iba a estar enojado con él todo el día;- para, si seguimos así no vamos a llegar a tiempo – dijo el ex ladrón; - ¡¿y como diablos se supone que parando vamos a llegar a tiempo?! – exclamó Ryou, quien fue detenido en seco por su contraparte y lo subió a un taxi;- justo así- dijo simplemente el mayor, a quien Ryou le dio la espalda aún molesto.
- Bakura deja de perder el tiempo y ven a ayudarme a montar todo -pidió el hikari detrás del mencionado, quien jugaba con las espadas que eran parte de la utilería de la ultima obra que iba a presentar su clase, se volteó y dejó la espada a un lado e hizo una exagerada reverencia hacia el menor; - a sus órdenes mi rey – ante esto Ryou rodó los ojos y volvió por donde vino, así que el mayor aun inclinado giró un poco la cabeza y abrió los ojos, sonriendo mientras veía el trasero de luz mientras este caminaba.
- ¿Para qué necesitáis a vuestro fiel caballero mi señor? – "maldita obra medieval" maldijo Ryou al ver que su yami no se tomaría las cosas enserio y sería un gran dolor en cierta zona todo el día; - necesito que me consigas una escalera para poner esto allí arriba- explicó el oji verde señalando; - pero si no está tan alto mi señor –
- ni lo intentes, ambos somos casi del mismo tamaño, son solo dos centímetros – dijo conociendo a su contraparte lo suficiente como para saber que iba a tratar de lucirse y hacer lo que él no; - no pensaba en eso mi rey – Ryou estaba por voltearse para ver a Bakura cuando sintió que se elevaba y estaba frente a la pared donde antes no llegaba, miró hacia abajo y se vio sentado en los hombros del mayor; - mi rey ¿Quién os amenaza como para traer oculta semejante espada? – el oji esmeralda no entendió a lo que refería hasta que sus pensamientos inocentes fueron dejados de lado y escucho a un par de chicas que también decoraban reírse por lo bajo a su derecha, lo estaban mirando y un rubor apareció en su rostro; -¡Bakura! – reclamó dándole un golpe en la cabeza al mencionado, quien se rio ante su disgusto al entender la broma de doble sentido, sabía que ahora todas las chicas iban a estar hablando sobre su "semejante espada oculta" todo el día o peor aún, toda la semana, agregando las de seguro miradas indiscretas; - muévete a la derecha – dijo Ryou tratando de ignorar la situación; - a sus ordenes alteza-
- Ya deja de llamarme así – dijo algo harto el menor; - pero si eres mi rey ¿Por qué no debería llamar así a vuestra alteza? – preguntó Bakura aún molestando a su contraparte, quien dejó de discutir por su salud mental.
Bakura recogió y sostuvo parte de la decoración mientras Ryou ponía otras; - dame- pidió el oji verde estirando la mano sin volver a ver al otro mi entras con la otra mano sostenía la decoración que acaba de poner; - ¿Yo? ¿por qué? ¿es que acaso el otro Rey no os complace mi alteza? Yo solo soy vuestro fiel guardaespaldas mi señor, no sería correcto – Ryou lo miró con cara de "¿Qué diablos te pasa hoy?" mientras escuchaba de nuevo más risas; - Bakura, deja de inventar fantasías, dame otra parte de la decoración y ¡cállate! – dijo el menor con lo ultimo que le quedaba de paciencia.
- ¡JAMÁS! – Ryou brincó ligeramente sobre los hombros del mayor ante el repentino levantamiento de voz por parte de este; - ¡Mi amor por ti jamás será silenciado! – ahora había cambiado de una obra medieval a una romántica; - ¡nunca callaré ni, aunque me corten la lengua! ¡lo gritaré a los 4 vientos! ¡a los 7 mares! ¡jamás silenciarán a mi corazón ni, aunque…! – el "romántico discurso" de Bakura fue interrumpido por Ryou cuando este con una mano le tiró la cabeza hacia atrás y se inclinó en un ángulo complicado y lo besó, quedando algo así como el beso de cabeza de Spiderman; - B-bueno, si l-lo pides así, será un placer quedarme callado – tartamudeo el oji carmesí cuando se separaron; - ¡si por favor!
Estaba molesto…no ¡FURIOSO! Esa era la palabra correcta ¡¿Quién era el imbécil que se había atrevido a hacer tal cosa?! Pero se las iba a pagar caro.
Flash Back
- Bakura ¿podrías ir por mi libro a mi casillero? Es el último que me falta y tráeme también el candado por favor y no olvides desocupar el tuyo también, ya no los necesitamos – le pidió Ryou al mencionado, mientras aún terminaba de decorar. Ya solo les quedaba una semana antes de salir del colegio y ya debían desocupar los casilleros, por lo que Bakura fue a hacerlo, se sabía la combinación del candado de su hikari, pues no la cambió cuando se acabó lo de R.L.
Abrió el casillero y efectivamente solo quedaba un libro, lo sacó y cuando lo hizo algo cayó de él, un sobre blanco: Para Ryou.B
Sacó el papel del sobre y lo leyó, su seño se fue frunciendo y sus afilados caninos salieron poco a poco, un imbécil se atrevía a pedirle a su Ryou que se vieran después de clases en el árbol donde él y Ryou pasaban algunos recesos alejados de todos para…bueno, romper un poco las reglas. Y él no le había dicho nada al respecto sobre este "admirador secreto", pero no iba a decir, no, iba a fingir irse a trabajar, pero en realidad treparía el árbol y esperaría allí el encuentro, si es que Ryou llegaba, de lo contrario nadie lo detendría para romperle la cara al estúpido.
Fin Flash back
Y hacia allí se dirigía, a trepar el árbol con rabia y a esperar. Para su desgracia, el primero en llegar fue Ryou, quien se distrajo con las letras talladas en el tronco el árbol, RXB, tallado por el mismo Bakura con uno de sus cuchillos, lo había hecho porque lo había visto muchas veces en los arboles del parque, las parejas tallaban sus iniciales en un "símbolo romántico".
Esperó un poco más y escuchó a alguien más acercarse, era un chico no más alto de que Ryou, de contextura delgada como su hikari, pero a diferencia de él, el oji verde ya se había desarrollado y su espalda ahora era más ancha, los músculos de sus brazos eran lo suficientemente fuertes y sus piernas tenían la forma correcta por la cantidad de carne apropiada, en cambio al pelinegro de ojos cafés se notaba que le sobraba parte de su uniforme; -Creí que el juego de R.L ya había acabado Kura – dijo Ryou aún sin voltearse, trazando las letras con sus dedos y una ligera sonrisa "así que vino pensando que era yo…" pensó Bakura, lo que hizo que su enojo se apaciguara un poco; - N-no soy B-Bakura – dijo una voz aún en proceso de cambio, lo que hizo que el peliblanco se volteara de inmediato; - M-mi nombre es J-Jun, yo quise que v-vinieras aquí porque y-yo… bueno…es que… - tartamudeó un rato y Ryou inclinó la cabeza algo confundido, ya sabía por donde iba el asunto, pero no quería sacar conclusiones antes, como le pasó con Nanami y el collar de Bakura.
Al ver al oji verde confundido, Jun tomó algo de valor y lo dijo todo rápidamente, por lo que no estaba seguro de si Ryou le había entendido algo; - ¡megustasmuchoyestoyenamoradodeti! – terminó con la cara toda roja después de eso, el peliblanco solo suspiró y empezó a explicar todo; - Mira Jun, me alaga saber lo que sientes, pero sabes que estoy con Bakura, además, soy muy mayor para ti, te llevo 5 años, lo que significa que incluso soy mayor de edad –
- La edad no importa cuando hay amor – dijo el oji café tomando las manos del "mayor" entre las suyas; - pero es que yo amo a Bakura – explicó Ryou soltando una de sus manos y poniéndola en la mejilla del otro, a quien le brillaban los ojos sin dejar de ver los verdes del peliblanco, se notaba que nunca había estado tan cerca de él.
- P-pero si me dejaras hacerte saber quien soy, t-tal vez cambies de opinión, B-Bakura es malo, u-un brabucón, l-las personas d-dicen que soy amable y bueno ¿n-no es mejor eso que un montón d-de músculos? – Dijo Jun sin perder la esperanza aún; - no dudo de la palabra de las personas, pero Bakura no es solo un montón de músculos, se que es un poco grosero a veces, que no le gusta ayudar a otros, algo insoportable a veces, pero también puede ser bueno, amable, cariñoso, incluso un poco romántico, pero no es un brabucón, no se mete con nadie –
- Porque tu no lo permites – susurro Jun mirando al suelo, por lo que Ryou le levantó la mirada; -Debes entenderlo Jun, lo de Bakura y yo va más allá de una simple atracción física, debes buscar a alguien más – Jun asintió con mirada triste, pero en vez de alejarse, comenzó a acercarse, Ryou bajó un poco más y lo besó…en la mejilla, lo que fue un poco decepciónate para Jun, pero era mejor que nada, pero a su vez fue el detonante para Bakura.
- ¡Este montón de músculos va a hacer que te arrepientas de tus palabras! – Tanto Jun como Ryou brincaron al escuchar la grave voz sobre ellos, Bakura brincó y calló a espaldas del pelinegro, al que volteó bruscamente y lo tomó por el cuello de la chaqueta y lo levantó para que quedaran cara a cara, una muy enojada y otra muy atemorizada, el oji café automáticamente puso sus manos sobre las del mayor, lo que hacía se notara la gran diferencia entre ellas; - ¡Bakura! ¡suéltalo! – exclamó Ryou posando sus manos sobre el brazo de su yami; - ¿Te atreves a escribirle a MÍ novio y también tratar de BESARLO? Si tan valiente eres ¡enfréntate a mí entonces! – Seguía reclamando y retando el oji carmesí; - ¡Bakura basta! ¡es solo de primer año, tu eres más grande que él basta! – trató de razonar el oji verde con su alterada contraparte; - ¡si crees que vales más la pena que yo para estar con Ryou, DEMUESTRALO! -amenazó el mayor levantando el puño para golpearlo, pero el hikari lo detuvo abrazándose al su brazo para detenerlo; - ¡BAKURA BASTA! –
- ¡y tu! ¡¿por qué no te fuiste cuando viste no era yo?! ¡¿Por qué lo besaste?! – le reclamó Bakura a Ryou; - ¡quería saber que iba a decirme, además, fue en la mejilla! ¡pero discutiremos después! ¡ahora suéltalo! – el mayor gruñó antes de dejar caer a Jun; - ¡Ven, vámonos! – dijo algo molesto el oji esmeralda jalando a Bakura por el brazo; - Lo siento Jun, hablamos luego – al oir esto, el mayor se volteó a verlo furioso, enseñando sus dientes de nuevo; - si… hablaremos luego Jun – dijo furioso entre dientes Bakura.
