Capítulo 2

Primer contacto

Lugar desconocido, punto de vista de Vergil.

Aun no me acostumbraba a esto, seguí a esos seres desde la torre, casi todos fueron caminando, excepto la pegaso de crin multicolor pero volando a una altura demasiado baja, pude escuchar ciertas cosas, algo llamado los 'elementos de la armonía' también sobre 'una princesa Celestia y otra llamada Luna', por sus tonos de voz, deduje que se trataban del género femenino, las seguí saltando por las ramas de los arboles haciendo el mínimo ruido y usando a la vez las hojas de los arboles como cobertura, eso hasta que llegamos a los límites del bosque, según parece que el nombre en cuestión de este era Everfree, no pude escuchar mucho a decir verdad, me quede en una de las ramas al llegar a los límites de ese bosque viendo lo que parecía ser un pueblo más allá de este.

—"no lo entiendo, el impacto de ese misil debió borrarme de la existencia, en estos momentos debería estar muerto, entonces ¿Por qué?... ¿Por qué sigo con vida?" — supongo que en estas situaciones cualquiera agradecería el seguir con vida, pero ese no era mi caso, me parecía algo realmente ilógico, nada de lo que estaba pasando actualmente parecía tener sentido, empezando con esas yeguas parlantes, un arma de ese calibre podría eliminar a un Goliath como si de una hormiga se tratase, aunque se me ocurrían unas cuantas teorías.

La primera, era que pude sobrevivir a la explosión, pero el impacto fue tan fuerte que me llevo a un estado de coma o eso creo, pero según se demostró, algunos pacientes estando ese estado podían sentir lo que pasaba a su alrededor, como si estuviesen consientes, ese no era mi caso, aunque solo se trata de una teoría.

Hace tiempo leí en unos libros en una base abandonada de la Blackwatch, este teorizaba los viajes entre dimensiones, según su teoría una vez chocasen dos fuerzas atroces y de igual tamaño podría romper las barreras dimensionales de algún modo, a decir verdad, no recuerdo bien de lo que trataba el libro, me pareció algo sumamente ficticio y esa ciudad se encontraba en conflicto por lo que no termine de leerlo, supongo que fue una mala decisión por parte mía.

—"aunque… si hay un pueblo allí, puede que también haya bibliotecas, si hay suerte, puede que encuentre lo que estoy buscando, sin embargo… llamare mucho la atención si voy de día, supongo que iré al anochecer."— me volvi adentrar en aquel bosque, sería bastante aburrido esperar a que anochezca por lo que explorare un poco mejor la zona, iré nuevamente hacia aquellas ruinas, quiero ver que era esa cosa que me ataco la anterior noche, esta vez fui corriendo hacia el lugar, puesto que ya tenía planes para el anochecer.

Pasaron unos minutos cuando llegue, no parecía que algo haya cambiado, aunque…

—¿en dónde están las rocas? —me pregunte, al ver que el pilar ya no sostenía las rocas esféricas de la anterior noche. —"quizá hayan sido destruidas o algo por el estilo". — por otro lado, no encuentro aquella nube, mi brazo derecho ya se regenero por completo.

Por más que busque, aquella nube no apareció, aunque… pensándolo mejor, esa cosa me ataco en la noche, quizá el día no sea su mejor tiempo. Dirigí mi vista hacia el norte, pude apreciar como el sol iba bajando dando paso al atardecer, se me acababa el tiempo.

—debo volver. — volví a emprender mi camino hacia aquella aldea, cuando llegue a los límites del bosque el sol terminaba de ocultarse dando paso al cielo estrellado, pude observar que las casas encendían sus luces, active mi vista de visión térmica, pude observar señales de calor dentro de aquellas casas, pero el pueblo se encontraba casi desierto.

—he de proceder. —fui corriendo hacia aquel pueblo, una vez llegue a la primera casa, di un salto sobre esta, los edificios parecían estar cubiertos por paja, pero por alguna extraña razón, esta podía resistir mi peso, de salto en salto llegue a lo que parecía ser uno de los edificios más importantes puesto que tenía un gran tamaño su techo tenía un color rojizo también tenía forma redonda, me pare sobre este y empezó a buscar, tras varios segundos de buscar por aquel pueblo con la vista, no pude encontrar nada que se asemejara a una biblioteca, aunque hubo un edificio que me llamo fuertemente la atención, más bien era un árbol de gran tamaño, no era un árbol cualquiera, pude detectar siete señales de calor provenientes de aquel sitio, seis me eran conocidas puesto que ya había visto esas figuras en aquel bosque, pero había otra más pequeña, esta tenia forma de… ¿un niño? No sabría cómo describirlo, tenía una forma humanoide pequeña pero esta tenia también una cola, por sus movimientos pude apreciar que escupió algo, mientras observaba lo que sucedía en aquel árbol, me acerque por los techos haciendo el mínimo ruido para no alertar a nadie, tuve que desactivar mi vista para poder diferenciar bien los colores de aquel lugar, cuando llegue pude apreciar aquel árbol mejor de lo que se podía ver desde aquel edificio, este árbol tenia ventanas también balcones, su puerta era rojiza, al mismo tiempo que vi un letrero que tenía como dibujo un libro abierto.

—"¿esta es la librería?" — antes que pudiera hacer un movimiento pude ver que aquella puerta se abrió de golpe, del árbol salieron las seis yeguas que vi en el bosque, la de crin rubio con sombrero, pelaje naranja y ojos verdosos, otra de crin ondulado color rosa al igual que su pelaje y de ojos celestes, esta salió dando pequeños saltos de punta con sus cuatro cascos, dos pegasos, una de pelaje amarillo y crin rosa, su apariencia parecía melancólica, la otra pegaso era de pelaje celeste claro su crin era multicolor y ojos color purpura claro, por ultimo salieron dos unicornios una de pelaje blanco, crin color purpura claro y ojos color azul, casi podría decir que tenía maquillaje y que actuaba de modo elegante… aunque esto último pudo haber sido mi imaginación, la otra unicornio era de pelaje purpura al igual que sus ojos, su crin tenía una serie de colores purpuras oscuros y claros, junto a cada una de ellas parecía flotar una especie de tarjeta dorada —"parece que ya salieron todas…pero falta uno" —del árbol salió un brillo verdoso que duro un par de segundos y luego desapareció, cosa que captó la atención de la yegua de crin rubio y sombrero, las demás siguieron su camino, de la casa-árbol salió lo que parecía ser un lagarto que caminaba en dos patas, este era de color purpura, de ojos verdes, la parte delantera era color crema y tenía escamas color purpura, desde la parte superior de su cabeza hasta la cola corriendo por la espalda de este parecía tener pequeñas aletas dorsales color verde, sus orejas también parecían una especie de aletas pero estas eran más claras que las que tenía en su espalda.

El reptil salió del edificio corriendo a la vez que sonreía y sostenía una tarjera dorada, la yegua de crin rubio lo esperaba dándole una mirada triunfante, el pequeño pareció decirle algo y seguido de eso siguió corriendo, la yegua lo siguió empezando a reír también, según parecía ser, en este lugar escaseaban los ladrones, eso me dio a entender luego de que todos se marcharan y dejaran la puerta de la vivienda abierta.

—"esperare a que se alejen, si salgo ahora el ruido llamara su atención… puede ser extraño, pero me he sentido vigilado desde hace rato, en especial desde que se ocultó el sol y dio paso a la luna" —no me molestaba la noche, de echo las noches eran lo que más me calmaba, los soldados se dedicaban a descansar, la actividad de los infectados disminuía puesto que a todos les dificultaba la vista, pero esta noche en particular sentí como si alguien me observara y no despegara la vista de mí en ningún momento… al ver que el grupo se alejó lo suficiente, di un di un pequeño salto para poder aterrizar lo más suave posible sobre el suelo haciendo el mínimo ruido, entre hacia el interior del árbol, lo que encontré fueron varias estanterías con multitud de libros, estos parecían estar en orden alfabético, me dispuse a leer los títulos de estos, por su escritura podría decir que estos seres hablaban mi idioma. —"no habrán ido muy lejos, no tendré mucho tiempo, empezare buscando con títulos específicos, 'portales' o 'dimensiones'" — tal vez no sean los títulos más creativos, pero dada la situación, no me podía permitir perder el tiempo.

Pasaron unos minutos mientras buscaba esos libros, tuve que empujar la puerta un poco para que nadie pudiera ver que me encontraba adentro… no encontré nada que se asemejara a lo que buscaba la mayoría de los libros que empezaban con la letra 'p' hablaban sobre aventuras con ponys o algo sobre el pasado de Equestria, no reconocí esa palabra por lo que no le preste atención, los libros con la letra 'd' ponían algo relacionado con dos hermanas o 'de mitos y leyendas' y cosas por el estilo.

—si sigo buscando de esta manera, será tarde para cuando lo encuentre. —me comenté en voz baja, al tiempo que revisaba otros títulos, volví a activar mi visión térmica, esta vez para vigilar al grupo que salió de aquí, a pesar de que había varias señales de calor por toda el área, era fácil distinguirlos por el pequeño lagarto que las acompañaba, parecían estar comiendo. — esto no me va a llevar a nada, lo que puedo hacer por ahora, es buscar alguien con fuerza de igual tamaño, provocarlo e intentar hacer un choque de fuerzas. —volví a comentar, salí caminando del edificio, no llegaría a nada si me quedaba más tiempo, primero debía ver cuál era la magnitud de mi fuerza, por lo que debo volver al bosque, salte de vuelta hacia uno de los techos de paja, los edificios estaban distanciados, a cualquier persona… o ¿pony?... como se hagan llamar, les dificultaría poder dar un salto de esta magnitud, eso exceptuando a los pegasos, todavía no sé qué habilidades tienen los unicornios, creo que es algo que averiguare más adelante, de momento resolveré los problemas que tengo adelante.

una vez llegue al bosque me dispuse a adentrarme a lo más profundo, se podría decir que llegue al centro de este, según calculaba, me encontraba en medio del camino que iban desde esas ruinas hasta ese pueblo… por lo que parece no volverán a pasar por aquí en un largo tiempo.

—¿encontraste algo de interés en el pueblo? — una voz me alerto, di media vuelta de inmediato para ver de quien se trataba, aunque podría decir que en vez de una podrían ser varias voces en una, algo distorsionadas… no vi nada, por más que buscaba, no detecte ninguna señal de calor o algún movimiento proveniente de los árboles, por el tono de esta voz pude saber que se trataba de una mujer. —no te preocupes, no voy a hacerte daño. —intento calmarme, pero esa voz no me tranquilizaba para nada, lo peor era que no sabía en realidad era solo uno o estaba acompañada.

—sabes, he escuchado esa frase varias veces, tengo mis propios motivos para desconfiar. —respondí, era cierto, escuché eso muchas veces, la mayoría me llevaba a una emboscada o trataban de experimentar conmigo, perdí la habilidad de confiar en otras personas a las cuales no conocía, por más amables que pareciesen.

—entiendo, de echo esperaba que pudiéramos hablar tranquilos. — seguía hablando, esta vez ya no eran varias voces sino una, sin embargo, yo aún no podía verla, lo cual me generaba más desconfianza.

—¿Cómo hablar con alguien a quien no puedes ver? —respondí, en mi intento de hacer que la dueña de esa voz apareciese, como esperaba… mis palabras surtieron efecto, pero no salió de entre los arboles como tenía previsto, ella bajo desde arriba, su pelaje era oscuro, sus ojos color azul, su crin era del mismo color del cielo nocturno, tenía una corona negra, poseía también una especie de collar de gran tamaño color negro en su cuello este tenía el logo color blanco de la luna menguante, en su parte trasera también tenía una mancha negra el cual también tenía el mismo logo del collar, este ser también poseía un cuerno y alas del mismo color que su pelaje.

—siento eso, vine a ofrecerte una disculpa. —hablo nuevamente, yo por mi parte mantenía mi actitud en modo serio, si mostraba debilidad ante alguien esto podría llevarme a mi muerte.

—primero que nada, no recuerdo nada por lo que tengas que disculparte… es la primera vez que nos vemos. —respondí, estaba algo confundido, era cierto que las seguí hacia el pueblo, pero ninguna de ellas noto que yo las seguía o al menos esa impresión me dio.

—segunda, soy aquella nube purpura que te ataco la noche anterior. —volvió a responder, esto me sorprendió un poco, ¿Cómo un ser físico podía tomar una forma capaz de atravesar objetos?

—eso me da más razones para seguir dudando a tus palabras. —hable, mi intención no era del todo molestarla o agredirla verbalmente, pero… si involucraba a alguien de aquí en mis asuntos podría arrastrarlos al infierno del que provengo, por lo que intentare permanecer neutral ante ellos, de ese modo quizá eviten acercarse.

—es enserio, aunque también vine por otra razón.

—¿y esa seria…?

—¿no perteneces aquí verdad? En más de mil años no había visto algún ser que tuviera tu apariencia. —no me extrañaba lo que dijo, sus ojos me lo dijeron todo cuando llego, parecían examinarme de pies a cabeza una vez estuvo en frente mío, aunque me pareció extraña la parte en la que dijo 'en más de mil años' el humano promedio puede vivir entre los 70 y los 80 debido a la contaminación del medio ambiente, aunque nosotros prolongamos nuestra vida al adquirir el virus, por lo general cuando una persona es infectada ya sea por mordida o contacto directo con el virus, esta deja de envejecer, deja de tener conciencia propia, se podría decir que se convierte en zombi, aunque nosotros preferimos decirles 'infectados' en algunos casos el virus llega a mutar de diferentes maneras, un ejemplo son los cazadores… pero no estoy seguro de cuánto tiempo podamos vivir nosotros, podemos restaurar cualquier herida del cuerpo, aunque sea una herida mortífera para cualquier ser vivo, pero, entre más grave la herida, más tiempo tomara sanarla, un estimado de un día o dos, supongo que al ser infectados y seguir teniendo conciencia propia nos hace un caso especial.

—es cierto no pertenezco aquí, de hecho, sé que molestare a los habitantes del lugar con mi presencia… hallare el modo de volver a mi lugar de origen y te aseguro que me iré. —con esto intente cortar la conversación, tenía una pequeña idea de lo que sucedería si seguíamos hablando, di media vuelta y me dispuse a entrar en el bosque.

—n-no fue lo que quise decir, yo…eh… la verdad, emm no tuve contacto con nadie en más de mil años así que esperaba que…—la unicornio alada empezaba a tartamudear, al igual que se empezaba a poner nerviosa, de cierto modo me recordaba a ellos.


Flashback dos años antes. Vista general.

En la ciudad de Nueva York, específicamente en la zona roja, antes de que todo se descontrolara, se encontraban un pequeño grupo de personas corriendo rumbo a uno de los edificios más cercanos, entre ellos se encontraba Vergil junto a otras dos personas, nadie entendía que pasaba, simplemente las personas empezaron a devorarse unas a otras y al mismo tiempo empezaron a aparecer nuevas criaturas.

—¿están todos bien? —pregunto uno de los chicos, este respondía al nombre de Tristán Blair, era de la misma edad que Vergil, el vestía con un polo negro con una bufanda a cuadros de color blanco y negro, al igual que unos pantalones negros y zapatillas deportivas blancas, sus ojos eran grises y su pelo negro.

—yo estoy bien, ¿Vergil? —la otra persona se trataba de una chica su cabello era negro largo alcanzando la mitad de su espalda, sus ojos eran azul marino, tenía un polo manga larga color negro, unos pantalones jeans blancos y unas botas del mismo color que su prenda superior, ella respondía al nombre de Madison Blair.

—lo estoy, ¿Qué demonios esta pasando? —Vergil aún tenía su cabello con mechones purpuras, pero ahora llevaba un polo gris y unos pantalones jeans azul marino junto con unas zapatillas deportivas color negro, todos llevaban también una mochila.

—no lo sé, escuché por el noticiero en la cafetería de la escuela que había disturbios por la calle central, también en los límites de la ciudad por el norte, pensé que había una especie de protesta. —respondió Tristán, los tres se encontraban sentados en el piso dialogando sobre el tema.

—¿por el norte? —pregunto Vergil mostrando una cara de preocupación. —por allí queda mi casa.

—también escuche, que hay soldados evacuando a los ciudadanos cerca de los puentes que conectan con las otras zonas. —volvió a responder.

—¿ustedes irán? —pregunto Vergil.

—nuestros padres están de viaje, su paradero queda en la zona del sureste, claro que iremos, ¿no vienes con nosotros? —esta vez hablo Madison mostrando preocupación por su compañero.

—no mi madre se quedó en casa, tengo que ir por ella. —dijo Vergil empezando a ponerse de pie.

—entonces vamos contigo. —respondió Madison inmediatamente, al tiempo que se ponía de pie, mientras que Tristán se quedaba aun en el piso.

—agradezco que estés preocupada, realmente es algo que aprecio, pero…—antes que pudiera decir otra cosa, pudo ver como las mejillas de Madison tenían un tono rojizo.

—y-yo n-no estoy pre-pre-preocupada, es solo que… emm, olvide mi cuaderno en tu casa… si, eso, Tristán también olvido su lapicero en tu casa ¿verdad Tristán? — intento defenderse, a pesar de tener una apariencia que cualquiera definiría como seria, se podía ver que era algo tímida.

—¿yo? Mmm… no, la verdad no recuerdo haber olvidado nad…—antes que pudiera terminar, Madison empezó a pisar su mano aprovechando que aún estaba en el piso apoyándose sobre sus manos. —¡AUCH, SI, SI OLVIDE MI LAPICERO, CREO QUE TAMBIEN DEJE MI LIBRO! — dijo casi gritando, al hacerlo, Madison dejo de pisarlo, Tristán contrajo su mano mientras empezaba a sobarla con su otra mano, a pesar de la situación, esto le saco una sonrisa a Vergil, esto calmo un poco a Madison.

—enserio, creo que fueron los mejores amigos que tuve desde que ingrese a la escuela, vallan a ser evacuados, prometo que los alcanzare una vez concluya lo que tengo que hacer, ya verán que después de unos días todo volverá a ser como antes. —respondió, al tiempo que se daba media vuelta para poder salir.

—júralo. —estas palabras detuvieron a Vergil cuando volteo, vio a Madison, sus ojos estaban cristalinos, como si fuera a romper en llanto en cualquier momento. —tu meñique. —Vergil hizo caso y juntando los meñiques de ambos, empezaron su juramento.

—yo Vergil… prometo volver antes de que lo noten, prometo también que una vez vuelva los invitare a comer como castigo por haber preocupado a mis amigos.

—yo Madison, prometo que si no cumples tu promesa te buscare y me asegurare de cortarte el dedo meñique y hacer que te lo tragues. —respondió su compañera, al hacer esta promesa Vergil pudo ver como de su mejilla resbalaba una gota.

—yo Tristán Blair, aunque no sea parte de la promesa, prometo ayudar a Madison a cumplir su amenaza en caso de que Vergil no cumpla, así como también prometo hacerlo que nos invite al restaurante más caro por hacer llorar a mi hermana. —respondió Tristán mostrando una sonrisa. — ve antes de que Madison te siga, conozco a mi hermana. —con esas palabras Vergil salió rumbo a su casa, sus compañeros fueron hacia el lado contrario rumbo al sureste.


Flashback end. punto de Vista de Vergil.

Todo empeoro ese día, mi madre murió y los puentes que conectaban con las otras zonas fueron bombardeados con el fin de evitar que el virus se propague, supongo que fue cuando empezó esa guerra sin fin.

Ella me recuerda en cierto modo a Madison… que irónico, no puedo ni siquiera cumplir una promesa a mis compañeros, espero que aun sigan con vida, pero… aunque no me atrevería a mirarlos a la cara después de a verlos a la cara después de eso.

—cálmate. —dije, haciendo que la unicornio alada parara su tartamudeo. —empecemos con las presentaciones, mi nombre es Vergil Wayne, como puedes ver no soy un pony o como se hagan llamar, de momento no puedo decir de donde provengo tampoco puedo decirte lo que soy ¿y tú? —hable manteniendo mi tono en todo momento, no quería que me notara como alguien amigable, después de todo, aun no sabía sus verdaderas intenciones.

—eh, yo emm, soy la princesa Luna o tal vez también me conozcas con el nombre de Nightmare Moon. —pude notar que bajo su tono de voz al decir su ultimo apodo, pero lo primero me dio a entender muchas cosas, el decir 'princesa Luna' y por su apariencia podía decir que ella estaba relacionada con la noche o el tiempo nocturno y el título de 'princesa' no se le da a cualquier persona por lo que debe ser alguien importante.

—¿Nightmare quién? —había escuchado lo que dijo desde el inicio, pero no recordaba haber escuchado ese nombre por ningún lugar, por lo que quería que me explicara la situación.

—ya sabes la de los cuentos aquella que traería la noche eterna. —me quede callado analizando lo que dijo, aunque no sonaba nada mal eso de 'noche eterna'—se, lo que estas pensando. —por un momento esto me puso nervioso, pensé que tenía alguna habilidad de leer mentes o algo por el estilo. —¿Cómo es que una villana como Nightmare Moon puede ser princesa? — su voz empezaba a sonar temblorosa. —incluso la servidumbre de Canterlot aún me teme, no los culpo.

—no, la verdad eso no era lo que pensaba, es cierto que la noche eterna puede traer varias consecuencias, por ejemplo, la noche dificulta la visión de muchos seres a menos que tengan algo que los alumbre, algunas plantas necesitan de luz solar por lo que también la vegetación se vería afectada, pero por lo que pude observar, los seres de aquí poseen mucho intelecto, por lo que también deduzco que hallarían el modo de poder adaptarse… si las acciones de uno son lo que los hace villanos, te diría que mis acciones me hacen peor que tú.

—lo dices para hacerme sentir mejor. —refuto aquella princesa, pero era cierto, el ver como se comportaba me hacía acordar a Madison, quizá es por eso que lo hago, pero en parte yo también decía la verdad, ella intento traer la noche eterna pero sus acciones podrían demorar mucho en hacer efecto, en cambio yo en cambio… por intentar proteger a unas personas, termine asesinando a otras y por querer defender a mi ciudad termine destruyendo parte de esta, sus acciones tienen más perdón de lo que podrían tener las mías.

—en parte, deberías dejar atrás el pasado, céntrate en el presente, de lo contrario solo terminaras encontrándote más obstáculos, olvida tu pasado como Nightmare Moon y ten presente quien eres ahora. —lo dije sin pensarlo, no sabía qué tipo de consecuencia podría tener lo que hice, quería que los habitantes de este mundo no terminen envueltos en mis problemas, ya de por si cargo con la muerte de miles de personas que no merecían ese destino… y los habitantes de aquí tampoco.

Di media vuelta y volví a caminar dejándola perdida en sus pensamientos, según vi, así como vino volando podría irse de la misma manera, una vez me adentre al bosque busque una rama que pareciese lo suficientemente gruesa y resistente para soportar mi peso, la encontré pero esta se encontraba casi cerca de aquel pueblo, aunque parecía que nadie quisiese entrar en aquel bosque así que no le vi problema, me recosté en aquella rama en búsqueda de un descanso, estaba cansado, no había dormido desde que destruí aquella base, necesitaba energías, finalmente me quede dormido, preparándome para lo que pasara al siguiente día.


Día siguiente. Punto de vista de Vergil.

Los rayos del sol terminaron levantándome, hacía tiempo que no dormía así, me había acostumbrado a dormir en un lugar tranquilo y despertar en un campo de batalla, era extraño despertar sin que haya una explosión a mi lado o infectados intentando asesinarme.

—¿Qué habrá pasado con Luna? —murmure, no conocía del todo este bosque, quizá había tenido suerte de no toparme con algún animal salvaje, me podía defender por mí mismo, pero no sabía si ella podía hacerlo, baje de aquella rama y fui a donde la deje la anterior noche, no había rastro de nadie allí, por lo que deduje que había ido a casa.

Así yo sea un evolucionado, necesitaba nutrientes, para nosotros el consumir a una persona o a algún infectado era como comer, había pasado casi una semana desde que consumí a un soldado, no me gustaba hacerlo, no por el hecho de matarlos sino que al hacerlo y revisar sus recuerdos me empezaba a doler la cabeza de una manera horrible, un animal me serviría en esta circunstancia… camine por el bosque unos minutos hasta que llegue al árbol en el que dormí, mas allá había una roca, esta era un poco más grande que yo y tenía una grieta, en el suelo pude ver algo que se arrastraba, eso tenía un color verdoso y parecía reptar por el suelo, se trataba de una serpiente, esta pareció verme y de inmediato se adentró en aquella grieta, como si se hubiera asustado, cosa de por si era muy extraño, a esos seres se les conocía por su mortal veneno y su agilidad a la hora de cazar, me acerque a aquella roca.

—ayer no tuve tiempo de hacerlo. —volví a hablar, empecé a centrarme en la roca y al cabo de unos segundos di un golpe rápido con toda mi fuerza, mi intención era agrandar la grieta, por lo general cuando intento romper algo duro, ya sea a un infectado de piel resistente o un vehículo blindado usaba la masa muscular, mi sorpresa fue absoluta al ver que destruí la roca por completo, al tiempo que pude ver como el reptil también salió volando junto a unos pedazos de escombros—me lleva la…—maldecí, al tiempo que empecé a correr detrás del reptil, pude ver que con la fuerza con la que hice el impacto, el reptil salió afuera del bosque, cayendo cerca de un rebaño de vacas, al parecer al ver al reptil, estas se asustaron y empezaron a correr en dirección al pueblo. —"lo que faltaba" —no mi iba a dar tiempo de recoger al reptil y pretender que nada había pasado, debía solucionar esto, había un puente que conectaba con aquel pueblo, con mi brazo derecho destruí un tronco de los árboles de alrededor y empecé a llevarlo de salto en salto ya que los otros árboles bloqueaban el paso, al siguiente salto, lance el árbol hacia aquel puente, obstruyendo el paso de aquel rebaño, pero cuando gire la vista me di cuenta de que en aquel rebaño se encontraba la pony de melena rubia con sombrero junto a un perro, estas al igual que el rebaño se encontraban confundidos por lo sucedido y voltearon su vista hacia donde me encontraba, por suerte reaccione a tiempo ocultándome detrás de uno de los troncos aunque me había dado la impresión de ser visto por alguien. —"estuvo cerca, lo más probable es que vengan a revisar, pero debo sacar ese árbol de allí". —aunque quería hacerlo, eso implicaría el hacer contacto directo con ese pueblo ya sea visual o físico. —"supongo que esperare un poco, tendrán que volver a sus casas tarde o temprano" —al parecer no hizo falta que yo removiera el árbol, vi como un aura purpura lo rodeo y removió del camino, desbloqueando el puente, no tenía mucho tiempo de pensar en ello, era probable que vengan a buscar la causa del incidente, lo mejor sería salir de allí de inmediato, por lo que me adentre en el bosque un poco.

Pasaron las horas, me mantuve esperando a que llegara el grupo, pero nunca llego, al parecer había esperado en vano, en el transcurso del día consumí aquella serpiente que se me escapo en la mañana, después de eso me mantuve en el bosque golpeando un par de árboles para así poder calcular y poder controlar mi fuerza la cual aún desconocía debido a su gran aumento, después de eso no pasó nada interesante, sin notarlo, el atardecer paso en una abrir y cerrar de ojos dando paso a la noche.

—veo que sigues en el bosque. — pude identificar a 'Luna' hablando desde atrás mío. —sabes, tomé tu consejo, gracias a eso pude hacerme amiga de uno de los sirvientes.

—me alegro, si me disculpas, iré a dormir. —respondí en tono apagado, a pesar de querer evitar contacto, parecía querer acercarse más, di media vuelta para poder alejarme.

—espera, llegaras tarde, debemos ir al pueblo. —¿tarde? No sabía a lo que se refería, ya era de noche por lo que se podría decir que era ya demasiado tarde.

—¿tarde a dónde? — pregunte en búsqueda de una respuesta a sus palabras.

—pues… lo sabrás si me acompañas al pueblo. —al escuchar esas palabras, me dio algo de curiosidad y al mismo tiempo me alerto, si iba a llegar tarde a algún lugar, significaba que me estaban esperando por lo que me daba a entender dos cosas, la primera sería una presentación con el pueblo y la otra sería una emboscada, aunque Luna no parecía de la que haría ese tipo de cosas, no daba garantía de que no se tratase de eso.

—lamento decirlo, pero me rehusó, a todo esto, ¿tuviste contacto con el pueblo? —seguí mi interrogación, debía encajar las piezas de algún modo que no resulte perjudicial, tanto para ellos como para mí, si mostraban algún comportamiento hostil, no me dejaran alternativa.

—¿Por qué lo preguntas?

—si quieres hacer algo con una criatura extraña en el pueblo debiste hacer algún tipo de anuncio previo para no alarmar a los habitantes. —por 'criatura extraña' me refería a mí por supuesto.

—de hecho, mi hermana fue lo que me lo pidió, además no eres un extraño.

—¿a qué te referiste con eso ultimo? Espera… ¿tu hermana?

—ella sabe que tuve contacto contigo desde ayer y te estuvo vigilando en el transcurso de hoy, su estudiante le mando una carta diciéndole que querían darte la bienvenida. —Luna, su hermana y su estudiante, al parecer el número de los que me conocen va en aumento, estuve a punto de decir algo hasta que escuché un aullido.

—"¿lobos?" —no había visto a todas las criaturas de este bosque después de todo, por lo que no sería extraño ver lobos o algún otro animal.

—tenemos que salir de aquí. —Luna parecía algo asustada, no lo entendía, eran solo lobos, aunque… por lo general la realeza está acompañada de sus guardias, será un problema si la dejo aquí.

—"aunque ahora que lo pienso bien, tiene alas, puede irse volando". —pensé. —¿no deberías volver allí arriba? —pregunte señalando hacia arriba.

—pero… ¿tu?

—yo puedo defenderme solo, por lo que dijiste, tu misma comprobaste mi fuerza, vete ya. —dije al momento que escuche unas pisadas cerca de los árboles, Luna tomo mi consejo y abrió sus alas para emprender el vuelo, yo por mi parte me mantuve alerta a los sonidos que venían del bosque, de entre los árboles, pude observar como un lobo de madera y de gran tamaño salía de entre los arbustos, su cuerpo estaba conformado de ramas, hojas y madera pura, no parecía tener partes biológicas. —"no parece ser un ser vivo, por lo que no habrá problema si lo destruyo… o eso espero".

El lobo salto sobre mí, yo me hice a un lado haciendo que el lobo terminara mordiendo un árbol, aproveche la oportunidad para conectarle un golpe en el estómago y como supuse, el golpe lo partió a la mitad destrozándole la parte del estómago y dejando los restos hechos añicos partiendo al lobo en dos.

—"con eso será suficiente". —o eso pensé, los restos del lobo fueron rodeados por un aura verde al tiempo que volvían a su cuerpo y lo unía nuevamente. —"parece que no". — pude sentir como de entre los arboles salían otros dos lobos de madera. —"esto va a tomar su tiempo"


Hasta aquí lo voy a dejar por hoy, espero que les haya gustado, espero leer sus opiniones al respecto, nos leemos a la próxima.