Capítulo 4
Me dediqué a seguir a esos dos ponys, el bosque era peligroso y no quería cargar con sus muertes sabiendo que pude haberlas evitado, los seguí durante un rato, hasta que llegamos a una cueva, lugar por el que había pasado ya esta tarde, esas eran malas noticias, la situación empeoro cuando vi que ambos entraron en ella.
— "esto es malo, no me tengo que dejar ver, pero tampoco puedo dejarlos a su suerte"—pensé, ya había tomado una decisión, tendría que intervenir, tuve una idea de cómo sacarlos, tendría que actuar como un monstruo para poder espantarlos, antes de dar un paso adelante escuche dos gritos y un rugido proviniendo de aquella cueva al cabo de unos segundos los dos ponys salieron corriendo y tras ellos iba un oso de gran tamaño, yo por mi parte me dedique a seguirlos a través del bosque usando los arboles de alrededor como cobertura.—"están llevando al oso a la aldea, a este paso pondrán en riesgo a todos"— estaba claro que debía intervenir de una manera u otra, pero esto implicaba el revelarme.
Aunque no me gustaba usarla, una de mis habilidades me permitía modificar mi ADN y mis ropajes para cambiar de apariencia, pero solo podía convertirme en personas que haya consumido con anterioridad, era raro el que pudiera también modificar mi ropa, pero es algo que ni yo puedo explicar. Usando dicha habilidad me transforme en uno de los soldados de la Blackwatch, sus ropas eran muy convenientes para la ocasión ya que no solo la transformación modifico mi altura, sino que la ropa me cubría también el rostro, de esa manera no podrían reconocerme en un encuentro futuro.
Di un salto de entre los arboles interponiéndome en el camino de aquel oso, por alguna razón los dos potros también frenaron.
—oye ¿Quién eres tú? — escuché preguntar a uno de los potros atrás mío, pude notar su tono algo sorprendido también algo asustado.
—morirás antes de siquiera averiguarlo. — hable modificando mi voz, de tal manera que se escuchara como la de un monstruo, mi objetivo era asustarlo, lo cual funciono ya que aquel oso contribuyo dando un fuerte rugido, esto asusto a ambos potros y volvieron a correr. —"bien… ¿ahora qué?" —me preguntaba internamente, mi objetivo principal fue hacer que ambos escaparan, sin embargo, no pensé en cómo lidiar con una amenaza tan grande.
Punto de vista general.
Mientras los dos potros corrían, aquel oso intento aplastar a Vergil quien dio un salto para poder esquivar el golpe y aterrizar encima de su brazo para empezar a correr rumbo a su cabeza, el animal previo su acción y en un movimiento rápido intento tragar a Vergil el cual también previo dicha acción e intento evadirla, sin embargo pudo aprisionar una de sus piernas con su hocico y lo lanzo hacia los arboles derribando algunos de ellos y levantando una cortina de humo cuando chocó contra el suelo, no parecía interesado en seguir con la pelea así que emprendió su camino en dirección a done habían ido a aquellos potros.
Punto de Vista de Vergil.
Pude escuchar como aquel gigante se alejaba, por alguna razón pudo prever mis movimientos y anticiparse a ellos, el polvo que levante me dificultaba la vista, no solo eso, esa cosa destrozo literalmente el hueso de mi pierna izquierda cuando la mordió.
—"supongo que esto quiebra mi promesa con Luna… después pensare en eso" —con eso en mente di un salto con mi pierna derecha, de salto en salto llegue hacia aquel pueblo siguiendo las huellas que había dejado aquel animal, al llegar al pueblo di un salto para posicionarme en el tejado de una de las estructuras… pude ver al oso el cual gruñía hacia tres ponys, los dos del bosque y una pony de pelaje azul oscuro, crin gris y ojos purpura la cual era también una unicornio, el trio estaba parado frente a aquel oso como si quisieran confrontarlo —"esa pony… por su altura puedo decir que es mayor que los otros dos, tal vez tenga más experiencia de lo que se ve a simple vista"—o al menos eso pensé por un segundo, mis esperanzas de poder descansar un momento para restaurar mi pierna se desvaneció cuando vi como uso su magia para hacer levitar una cuerda e intentar amarrar dos dedos de la criatura la cual destruyo dicha cuerda como si de una hoja de papel se tratase, acto seguido vi como una pequeña nube negra se formó atrás de aquel oso lanzándole un diminuto rayo el cual tampoco había funcionado.—"creo que será inútil esperar algo de ellos"
Habiendo perdido la esperanza en aquel grupo di un salto con mi única pierna funcional, pude ver como aquel oso les lanzo un rugido y el pequeño grupo paso por debajo de el para huir al pueblo, aquel oso se dispuso a seguirlos… o al menos creí, cuando aterricé e hice ruido aquel oso miro hacia mi dirección.
—"muy bien… aquí vamos de nuevo"—o al menos eso pensé, el gran oso ignoro totalmente mi presencia e intento ir nuevamente a por el grupo. —"esos niños debieron hacerle algo, de lo contrario, esta cosa no les tomaría tanta atención"—era algo lógico, sin embargo, debía llamar su atención de un modo u otro.
con eso en mente tome una roca del piso lo suficientemente grande como para destruir una pequeña parte de un edificio o derrumbar una pared, con mi masa muscular activa y sin el disfraz de soldado lance la roca hacia el oso, cuando esta impacto contra su cabeza se destruyó, claro que esto dirigió toda su atención y enojo hacia mí, a diferencia de la magia de aquella unicornio, la roca que le lance tubo mayor impacto.
El oso intento darme un golpe con sus patas delanteras, volviendo a repetir la escena en el bosque di un salto para poder evadirlo, pero esta vez pude prever el ataque que iba a hacer con su hocico, antes de que pudiera tragarme de un bocado di un golpe hacia su dentadura, cosa que le afecto, ya que retrocedió y empezó a sobarse la parte afectada, cosa que era bastante extraña para ser un oso puesto que no suelen mostrar ese comportamiento. Al cabo de unos segundos el animal se recuperó y se dispuso a venir a por mí, o eso reflejaba su mirada, sin embargo, eso no llego a ocurrir, no tengo idea del por qué, pero el animal se quedó… ¿Cómo decirlo?... calmado o relajado, era muy extraño a decir verdad, los animales no suelen cambiar su comportamiento de un momento a otro, pero me percate del motivo unos segundos después, pude observar entre sus patas como varios ponis se habían reunido, entre ellos había una que resaltaba, era una unicornio purpura, su cuerno estaba emitiendo un aura muy intensa, a medida que crecía el aura de su cuerno también hacia mucho más esfuerzo, sin embargo esto hizo que todos le prestaran atención a ella y se olvidaran de mí, aprovechando esto volví a tomar la forma de uno de los soldados de la Blackwatch y entre saltos largos con mi único pie funcional me dirigí hacia el bosque usando al oso como cobertura para que no me pudieran ver.
Al cabo de unos minutos después de que llegue al bosque me percaté de que el oso iba volando por encima mío, el oso dormía y tenía una especie de biberón, por supuesto esto freno mi paso, ya había entrado al bosque y puesto que esos ponys le temían a este lugar, dudaba que alguien me hubiera seguido hasta aquí.
—"creo que ya vi muchas cosas hoy, necesito procesar todo esto, aunque no creo encontrar alguna lógica que explique esto"—mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando sentí que algo se movía atrás mío en los arbustos, pude sentir unas pisadas acercándose. — ¿Luna? —fue lo único que atine a decir.
—vaya, entonces conoces a la princesa Luna—de entre aquellos arbustos pude distinguir un sombrero y el acento de la voz era femenino, se podría decir que era como del viejo oeste, cuando salió pude ver a una pony color naranja claro, pude reconocerla al instante
—este no es lugar para dar un paseo nocturno—hable de manera cortante, no tenía intención de hacer más amistades, con Luna ya era suficiente.
—de echo te seguí porque quería agradecerte personalmente por la ayuda. —por lo general desconfiaba hasta de mi propia sombra, sin embargo, por extraño que fuera, no sentí mentira alguna en sus palabras, supongo que las tantas veces que me han mentido han servido para poder diferenciar las mentiras, o al menos por esta ocasión.
—no recuerdo haber hecho algo por lo cual tengas que agradecer. —el incidente con la estampida fue culpa mía, además ellos se encargaron del oso.
—no digas eso, ayudaste mucho al poner ese árbol en medio para que la estampida no alcanzara Ponyville.
—si… tuve algo que ver con esa estampida así que se podría decir que solo intentaba arreglar mi desastre sin ser visto. —volví a hablar, aun me sentía extraño por dicha sensación de sinceridad proviniendo de ella.
—dejando eso de lado, ¿te gustaría trabajar en mi granja? —su tono de voz no dejaba de ser… ¿animado? Creo que esa sería la palabra con la cual describirlo, a pesar de hablar con un extraño o alguien que le pudiera hacer daño, no dejo de hablar de esa manera, sin mencionar la extraña sensación de honestidad en sus palabras. —debes tener mucha fuerza para lanzar un árbol de ese tamaño, nos vendrías muy bien de ayuda.
—mi fuerza no está hecha para ese tipo de trabajos, a decir verdad. —por más que intentaba distanciarme con las palabras, ella insistía en acercarse.
—no digas eso, hay muchas cosas que puedes hacer en la granja. —volvió a insistir, parecía querer llevarme al pueblo, aunque desconozco sus intenciones, no sentía peligro alguno, quizá quieran darme alguna fiesta sorpresa como la anterior ocasión, yo por otra parte no tenía intención de asistir, no era que odiara las fiestas o cosas por el estilo, sin embargo, los eventos que tuvieron lugar en mi ciudad hizo que perdiera total interés por eso y me enfocara en otras cosas, diversión, amistades o sentimientos eran cosas que descarte hace mucho.
—supongo que las palabras no funcionan. —hable mientras me acercaba a un árbol en dirección opuesta al pueblo, ya a este punto, mi pierna se había recuperado por completo, sin decir una palabra y en una manera de desahogarme por no haber podido hacer mucho contra ese oso di una patada fuerte al árbol enfrente mío, como era de suponer, destruí la mitad del árbol, sin embargo algo que pude notar, fue que la fuerza que utilice fue demasiada puesto que el golpe provoco una honda que golpeo el siguiente árbol destruyendo una porción de su corteza. —"esto es nuevo". —pensé algo sorprendido al ver la nueva habilidad que había obtenido, no cabe duda que la entrenaría para poder darle un mejor uso a futuro. —como vez, si voy a tu granja lo único que haría sería el destruir la cosecha, no tengo total control sobre mi fuerza y puede que esto juegue en tu contra si voy contigo. —me era algo difícil mentirle a ella, tengo total control sobre mi fuerza, pero como mencione muchas veces, no tengo intención de que mis problemas lleven a esa aldea al mismo destino que mi ciudad natal.
La yegua se quedó callada, parecía estar pensando en otra manera de convencerme para poder acompañarla a la aldea.
—¿sabes? Hay muchos lobos de madera a estas horas, será mejor que te retires antes que te noten. —la pony se alarmo un poco por mis palabras, sin embargo, lo que dije de advertencia parecía que se convirtió en realidad, unos arbustos atrás mío se empezaron a mover de una forma algo agresiva, lo cual la alarmo aún más. —puede que sean más esta vez, vete de aquí, yo te daré el tiempo suficiente para que puedas llegar al pueblo a salvo.
—deberías venir conmigo, en el pueblo no correrás el peligro que corres aquí. —
—no te preocupes por ello… ve antes de que lleguen. —
—voy a traer ayuda, te lo prometo. —
—no será necesario, para cuando regreses ya habré desaparecido, aquí nos despedimos, vete ya. —antes de irme pude observar una expresión de… ¿tristeza, decepción, preocupación o angustia? No era algo por lo que me molestaría normalmente. —si quieres, puedes regresar mañana, pero no te garantizo un encuentro garantizado, tampoco una cálida bienvenida por mi parte. —no tengo idea del porque dije eso, tampoco le preste mucha atención a eso dicho esto último di un salto hacia dónde provenía dicho sonido, puse demasiada fuerza en el salto al igual que en la patada que le di aquel árbol, el impulso que di destrozo parte del suelo en el que estaba parado, no es de extrañar, cada uno de los míos destruía una porción del suelo con cada paso que dábamos por la fuerza que poníamos en cada uno de esos, pero era lógico, mientras más fuerza más impulso había a la hora de correr o saltar.
Volviendo al ahora, cuando llegué a aquel arbusto casi hice algo de lo cual pude arrepentirme en un futuro no muy lejano… aquellos arbustos los movía nadie más que Luna la princesa de la noche.
—¿Qué haces aquí? —le pregunte a la princesa de la noche.
—pensé que necesitarías ayuda, no pensé que le pedirías que volviera. —comento Luna mirándome fijamente.
—ni yo sé porque lo hice, no sentí mentira alguna en sus palabras que dijo, así que pensé que sería algo grosero de mi parte decirle que no volviera, además dudo mucho que lo haga, puedo ver que le temen mucho a este bosque, desconozco el porqué. —era un poco lógico, a decir verdad, los lobos de madera serían muy peligrosos para ellos ahora que lo pienso.
—por que nosotras no tenemos control aquí, nosotras podemos subir el sol o la luna a voluntad, los pegasos se encargan de los cielos de Equestria y los ponis terrestres de las plantas, todos cuidándose los unos a los otros. —me explico la princesa, aunque eso no me decía nada de este bosque. —aquí no hay eso, las plantas crecen por si solas, los animales se cuidan a sí mismos y las nubes se mueven sin intervención alguna de los ponis.
—suena normal para mí. —a luna pareció extrañarle mi comentario. —primero el hecho de que las nubes se muevan por si solas es algo que pasa naturalmente, además si todos los ponis le temen a este bosque, dudo que alguien venga a moverlas, segundo el hecho de que las plantas crezcan solas se debe a las lluvias o también por el rio que queda cerca aquí. —hable refiriéndome al rio que cruce para llegar a las ruinas. —tercero los animales si se les puede llamar así, se cuidan a sí mismos porque puede que sean territoriales, tal es el ejemplo de esos lobos de madera que enfrentamos la anterior vez, se podría decir que esta es 'tierra de nadie', cada quien vela por sí mismo, yo no soy la excepción.
—ya veo, supongo que todos tienen sus modos de pensar, el tuyo suena lógico. —me baso mucho en la lógica para poder explicar los hechos que me ocurren en mi vida diaria, pero aquí dudo mucho que me ayude la lógica. —por cierto, te traje esto. —pude observar como el cuerno de Luna brillo un poco y seguido apareció un boleto dorado levitando frente a ella, por su mirada y palabras anteriores pude deducir que quería que lo tomara, por lo que me acerque y lo tome, a mi mente vino la imagen del grupo de ponis junto al pequeño lagarto morado, todos con un boleto como este.
—'gran gala del galope' ¿Qué se supone que es esto? —cuestione.
—es una celebración que se lleva a cabo en nuestro castillo cada año, le pedí permiso a mi hermana para poder invitarte, ella también está de acuerdo en que vengas.
—lo siento, pero no puedo ir. —hable extendiendo mi mano con el boleto para devolvérselo.
—¿Qué, pero por qué? —Luna parecía algo triste.
—por dos razones, primero el boleto parece que va dirigido únicamente a ponis y como habras notado, soy de una especie diferente, segundo soy una gran amenaza para tus compatriotas, te advierto que al mínimo intento de agresión asesinare a todo ser vivo que esté dispuesto a pelear, no tengo mucho control sobre mi fuerza por lo que puede que ponis inocentes queden envueltos en la lucha y mueran en el acto, tú decides. —una vez más, intente alejar a Luna, esta vez usando una amenaza, esto podría ser muy efectivo, puesto que al ser una soberana de un país ella tiene que velar por el bienestar de sus habitantes y evitar cualquier conflicto o amenaza que pueda dañarlos o afectar el bienestar económico de su región.
—no importa.
—… ¿Qué? —sus palabras llenaron de preguntas mi cabeza ¿Qué no le importaba? ¿Por qué dijo eso? ¿no le importaba acaso que murieran sus ciudadanos? ¿me estaba dando luz verde para poder asesinar a sus aliados? Se supone que es una de las principales mandatarias de este lugar, está condenando a muerte a sus habitantes.
—por qué sé que no lo harás. —se me acababan los argumentos…
—¿Qué te hace pensar que no lo hare? —¿Qué estaba tramando?
—en el poco tiempo que te conozco, me has demostrado ser alguien que no es malo, si tus palabras fueran ciertas, me habrías atacado cuando intente ayudarte con sus heridas.
—parece que las palabras no son suficientes, algunos quieren ver resultados más que teorías. — con mi brazo convertido en un espadón di un salto directo hacia Luna… salió mal, detuve el filo de mi espada a unos centímetros de su cuello. —¿Por qué no lo esquivaste o me detuviste? — pregunte en tono serio, pudo usar sus alas para volar y evadir el ataque o usar su magia para paralizarme y detenerme, aun así ¿Por qué no lo hizo?
—porque confío en ti. —lo que dijo me lleno nuevamente de dudas ¿Cómo confiar en alguien que amenazo tu vida y la de tu pueblo?
—¿Por qué? — pregunte, alejando mi espadón de ella.
—porque me recuerdas a mí, quieres ayudar, pero tus acciones son mal interpretadas por los demás, una de las razones por las que quise traer la noche eterna fue para que mi hermana pudiera descansar, siempre está trabajando durante el día, en la noche todo está tranquilo, al menos pude haberle dado algo de descanso. —parece que los seres como ella que se podría decir que aquí son como 'diosas', son dominadas fácilmente por sus emociones, tal vez por ello me ataco la primera vez que vine aquí, fue porque aún era dominada por esos sentimientos, pero… ¿Qué le recuerdo a ella?
—no nos parecemos en nada, tus acciones y las mías se diferencian por mucho, tu quisiste traer la noche eterna es cierto, pero nadie resulto herido cuando lo hiciste, pero… la diferencia entre nosotros, es que tú eres una princesa terca la cual le causo un pequeño problema a su hermana el cual se solucionó más tarde, en cambio yo…—me quede callado, ya había hablado suficiente, no podía revelar mucho.
—todos tenemos algo que nos hace especiales, tú no eres la excepción. —Luna parecía querer animarme, darme a entender que no estoy solo en la tarea que quiero realizar, al haber suprimido mis emociones hace mucho, tengo vagas ideas de lo que en un tiempo significaba la felicidad, alegría, ira entre otros.
Me había dado por vencido, cada vez que intentaba alejarla ella se acercaba aún más, llegados a este punto solo me queda una carta por jugar, mi último movimiento sin intentar recurrir a la violencia o conflicto.
—ahora que recuerdo, aun no te mostré la zona roja ¿cierto? —hablé volviendo a mi tono serio y frio, Luna asintió con la cabeza sin decir una palabra, parecía algo preocupada por mis cambios de humor tan repentinos, aunque era algo que podía controlar a voluntad. — hoy fue un día cansado, iré a descansar de inmediato, siéntete libre de venir cuando estés lista.
Si pudiera describir el infierno, no tengo duda de que sería como la zona roja, un lugar plagado de guerra y muerte, una ciudad que no tenía esperanza de vida, lo que una vez fue mi hogar.
Con eso en mente, fui a buscar nuevamente una rama lo suficientemente fuerte para sostenerme, la persecución a aquel oso destruyo el árbol que consideraba una cama por lo que era tiempo de buscar un nuevo lugar de descanso, una vez encontré mi lugar de destino me dispuse a dormir.
Sueño
Era extraño, anteriores veces no tuve control sobre mis sueños, podía estar en unas praderas verdes o en un campo arenoso, otras veces recreaba los recuerdos que tenía.
Esta vez el campo estaba en blanco, no había nada, yo estaba en medio, según pude sentir, pude controlar el campo a mi voluntad, creación o destrucción, en ese campo poseía ambos, tenía memorizado cada rincón de la zona roja, así como también los monstruos que residen allí, así que cuando Luna llegue, le mostrare el oscuro lugar de donde vengo.
No paso mucho para que Luna apareciera, cuando lo hizo se paró en frente mío observándome a los ojos directamente.
—esta vez no te daré información como lo hice de la zona amarilla y la verde, te mostrare en base a mis recuerdos como se ve el lugar exactamente. —hable mirándola. —sin embargo, quero saber ¿crees ser capaz de ayudarme después de verlo?
—sé que puedo hacerlo. —respondió casi de inmediato a mi pregunta.
—no adelantes los hechos, aun no te la he mostrado nada—recalqué, al tiempo que empecé a reconstruir el infierno que yacía en mi mente, cada edificio, cada infectado… todo estaba grabado en mi mente, pude observar la expresión de Luna antes de que yo dijera algo, lo había visto muchas veces cuando alguien sabía que iba a morir o que la vida de sus seres queridos corría un peligro mortal. —como vez, la vida aquí escasea, todo aquí es caos, ahora que has visto esto, supongo que no hace falta aclarar que mis habilidades no están diseñadas precisamente para salvar personas.
—e-este lugar, ¿qué paso aquí? — a pesar de querer mantener la cordura y no mostrarse débil pero su tono de voz la traicionaba.
—hace un tiempo, Blackwatch se obsesiono con crear un arma biológica, algo que pudieran usar contra otros países, ya sea para tener una ventaja en guerra o también para provocar una, en sus laboratorios hubo una falla…el virus termino liberándose. —hice una breve pausa para tomar un poco de aire, parecía que aún me afectaba lo que le ocurrió al lugar al que puede llamar hogar hace mucho. —lo que vez es lo que quedo después de que a la Blackwatch se le escapara su arma, días después apareció una persona capaz de combatirlos, a pesar de tener apariencia humana, sus habilidades eran monstruosas, esto se debió a que el absorbió el virus y logro tenerlo bajo control en su cuerpo, el virus también le otorgo armas afiladas, así como habilidades que le permitían tener más fuerza o tener también una armadura blindada para resistir ataques de helicópteros o tanques. —hablé refiriéndome a Alex, a decir verdad, él no me conto mucho sobre lo que ocurrió aquí, las personas que absorbí tampoco tenían información al respecto.
—¿te refieres a ti? —pregunto la alicornio.
—no, la persona a la que me refiero es a quien me salvo la vida, así como también salvo a varios, también fue la que nos otorgó habilidades similares a las suyas creando así una nueva raza superior a la humana, con el objetivo de destruir Blackwatch y eliminar el virus. —hable casi en un tono de admiración, cosa que no note en un principio hasta que hablo Luna.
—por como hablas de él, debe ser una buena persona, ¿él te espera en tu mundo? —me pregunto Luna desde atrás, voltee mi cabeza para verla desde el rabillo del ojo, estaba expectante esperando mi respuesta.
—el murió en batalla, así como todos los demás, todos los míos desaparecieron con excepción mía, nunca supe que paso, simplemente desaparecieron. —aunque sabía que era Heller una de las razones, no podía decirle a Luna que fue alguien de nuestras filas quien aniquilo a nuestra raza.
—oh, yo… lo siento, no tenía idea de…—
—no tienes que lamentar nada, eso paso hace un tiempo, ya no me afecta. —en un inicio si me afecto, cuando el infierno se desato, mi familia, amigos, conocidos… todo se había ido, cuando creí encontrar un lugar en el que podía encajar, una nueva familia, esta también me fue arrebatada.
—sabes…podrías quedarte. —Luna hablo en un tono bajo, aunque pude escucharla perfectamente.
—tengo que regresara a mi mundo quieras o no.
—te acompañare de ser así.
—¿te das cuenta siquiera de lo que estás diciendo? Primero, tu perteneces aquí, tienes una nación que te necesita, segundo, por lo que veo, es la primera vez que presencias algo como esto, por lo que no duraras mucho en mi ciudad y tercero, esta es una guerra que solo me involucra a mí, si tú te unes, tus soldados así como tu pueblo se verán obligados a apoyar tu decisión y te seguirán al combate, los soldados de allí son más crueles de lo que crees, magia de paralización u otra es inútil, un solo disparo de esas armas puede matar a una persona o a un pony sin siquiera el esfuerzo mínimo. —no podía permitir que eso pase, por cómo iban las cosas allí, si este lugar queda involucrado, no habrá oportunidad alguna de salvarlos a todos.
—Pero…—me adelante a hablar antes que dijera otra palabra, de ese modo evitaría que insistiese sobre el tema.
—no lo volveré a repetir Luna, aceptare cualquier ayuda que quieras proporcionar, sin embargo, no cambiare de opinión, no dejare que entres en ese mundo. —hable en tono serio, volviendo a mi estado frio, la mirada que solía usar para intimidar a los soldados para que pensaran que no sentía nada, que solo era un ser con el objetivo de asesinar a todo aquel que se encontrara enfrente mío.
—entiendo... —hablo en tono desanimado con la cabeza gacha, acto seguido se desvaneció poco a poco, dando a entender que salía de mi sueño.
—"¿quedarme?" suena a que estuviera huyendo de mis problemas, tengo mi objetivo claro, regresar a mi mundo y volver a luchar, eliminar el virus y a la Blackwatch, es lo que aún me mantiene vivo, las posibilidades de que muera en el transcurso son muy altas, el no tener nada que perder hace que pueda luchar con todo sin miedo a morir. —empecé a hablar ya habiendo verificado que no hubiera nadie alrededor que pudiera oír lo que decía. —pero… ¿y luego qué? ¿Qué pasara si logro mi objetivo? Dejaría de ser de utilidad alguna… me estoy adelantando mucho, primero lograre mi cometido, seguido de eso, decidiré que hare, si es que sigo con vida, hasta entonces, lo primordial es saber cómo regresar de vuelta.
Me pase el resto del sueño pensando en distintas formas de abrir nuevamente el portal que me lleve nuevamente a mi mundo.
Mañana siguiente.
Algo me había despertado, en mi mundo, al estar rodeado de cosas que te podían matar por el simple hecho de no prestar atención en donde pisas, se volvió costumbre despertar al sentir el mínimo ruido alrededor, así se tratara de una diminuta mosca, en esta ocasión pude sentir unas pisadas, las cuales se acercaban a donde me encontraba.
—¡hay, em… señor mono sin pelo ¿se encuentra aquí?! —la voz provenía de la pony rubia que conocí ayer, aunque lo de 'mono sin pelo' me extraño un poco.
—es muy temprano para que estés en el bosque, además soy un humano, no un 'mono sin pelo'—hable a manera de corrección a lo que me dijo, mientras aún estaba echado.
—lo siento, ¿enserio duermes allí? ¿no es algo incómodo? — de echo esperaba que preguntara sobre mi o mi raza.
—es algo a lo que estoy acostumbrado, no te preocupes por eso, por cierto ¿Qué haces aquí? ¿y qué es eso? — pregunte al ver que traía una canasta con varias manzanas dentro.
—pensé que tendrías hambre, no sabía si traer manzanas, heno o margaritas. —si aún fuera un humano normal, las dos últimas opciones quizá afectarían mi sistema digestivo. —espero que te gusten.
—¿traerle comida a alguien que apenas conoces?, dijiste que trabajabas en una granja, por tus tres marcas que tienes allí deduzco que es una granja de manzanas, por lo que tus ingresos tal vez se deban a eso, ¿estas segura de dármelo? —hable haciendo referencia a las tres manzanas que tenia tatuadas en sus flancos.
—esto va por mi cuenta, como no pensabas pasarte por el pueblo para recibir tu fiesta, decidí traerte algo personalmente. —ha pasado mucho desde que me separe de la sociedad para adentrarme al mundo de la guerra por lo que no recuerdo mucho de modales o educación, pero los pocos recuerdos que quedan me dicen que sería de mala educación rechazarlos.
—supongo que los aceptare. —hable mientras saltaba de la rama en la que me encontraba para estar frente suyo
—¿te importa si me quedo un rato? Me gustaría conocerte un poco mejor.
—no veo inconvenientes, de todos modos, no creo acabar eso en un día —hable mirando la canasta llena de manzanas mientras que la pony se reía nerviosamente. —por cierto, espero que no quieras llevarme a aquella aldea.
—no… bueno si, pero no ahora, sabes, estuve pensando en lo que me dijiste acerca de tu fuerza ¿te gustaría que te ayude con eso? —como la anterior vez, no pude sentir mentira alguna en sus palabras ni intenciones secundarias, se me hacía muy extraño.
—eso es algo de lo que me gustaría ocuparme personalmente en un futuro. —hable sentándome en el suelo, acción que la pony rubia imito.
—sabes, hay cosas para las que a veces necesitamos ayuda, es algo que aprendí recientemente, si necesitas ayuda con algo, yo podría ayudarte. —lo que me dijo me dio una idea, si no quería acercarme a esa aldea, necesitaría de alguien que pudiera entrar y salir sin levantar sospecha alguna.
—de hecho, hay algo en lo que me podrías ayudar. —pude notar que mis palabras captaron su atención puesto que dejo la manzana que se dispuso a comer para prestarme atención. —si pudieras conseguir alguna información sobre portales dimensionales o algo parecido me sería de gran utilidad.
—no tengo problema con eso, de echo conozco a alguien que podría tener lo que buscas, pero tendrás que hablar con ella. —lo que dijo me dejo pensando.
—"eso quiere decir que tendré que ir nuevamente a la aldea, supongo que lo hare en la noche, tendré que usar nuevamente los tejados como cobertura para no ser descubierto." —me hable internamente, sin embargo, antes de hacer un plan o trazar una ruta, la pony volvió a hablar.
—sé que no iras a la aldea así que ¿está bien si la traigo? —aunque traerla a lo profundo del bosque sería peligroso.
—supongo que está bien, sin embargo, nos encontraremos en la entrada del bosque, de esa manera no tendrán que lidiar con los lobos de madera por el camino… por cierto, aun no me has dicho tu nombre.
—oh cierto, lo olvidaba, mi nombre es Applejack como sabrás trabajo en una granja llamada Sweet Apple Acres, en mi familia nos gusta hacer amistades. —se presentó de manera animada, mostrando una sonrisa. —¿y tú?
—"de echo solo te pregunte tu nombre" —hable internamente — mi nombre es Vergil Wayne.
—¿eso es todo?
—inicialmente, solo hablé de nombres, no pedí información extra. —cuando dije esto último pude notar, que el estado de animo de la pony cayo notablemente debido a su expresión. —sin embargo, hare une excepción… se podría decir que provengo de un lugar bastante apartado de aquí, también puedes decir que soy una especie de soldado. —me limite a dar solo una pequeña porción de mí, Luna parecía muy conmocionada por la información obtenida de mi mundo, eso sumado a miles de años de vida, se podría decir que asimilarlo sería algo sencillo, sin embargo, no puedo decir lo mismo de alguien mortal, que no parece tener conexión alguna con la guerra o conflictos similares.
—nunca vi a alguien como tú, a decir verdad, debes tener amigos o familia esperando tu regreso, ¿Qué edad tienes?
—quince, en cuanto a familia y amigos… —me era algo difícil tocar ese tema, ¿Qué debía decir? 'no tengo a nadie esperándome, mi familia está muerta y dudo que mis amigos sigan con vida a estas alturas' no creo que ella reaccione a eso de buena manera, lo más probable es que intente llevarme a aquel pueblo para entablar relación con los demás habitantes e intentar reanimar mi estado de ánimo, o algo por el estilo. —preferiría no tocar ese tema de momento.
Nos pasamos un rato comiendo las manzanas que trajo en aquella canasta, durante ese tiempo me platico de sus amigas, resumiendo lo que me dijo, diría que tiene cinco, si tuviera que describir a cada una diría que la primera es alguien de personalidad extrovertida, con intención de realizar una fiesta por cualquier razón en particular, la segunda se podría decir que era lo contrario, de personalidad introvertida, con afecto por toda clase de animales, la tercera era alguien con una extraña afición e interés excesivo por la moda, la cuarta creo que era alguien con amor al deporte o acrobacias, no preste mucha a tención a eso, no obstante, quien me llamo la atención fue su última mención, Twilight Sparkle, aunque anteriormente ya me hicieron mención de ella, no le tome la atención suficiente puesto que no me dieron la información que me dio esta pony, una unicornio con amplio conocimiento sobre este mundo, quien era dueña de la biblioteca a la que entre el otro día, sin mencionar sus habilidades mágicas, alguien así quizá pueda tener alguna clase de conocimiento sobre portales dimensionales o algo por el estilo.
—supongo que es todo de momento, tengo que terminar la cosecha de la granja. —volvió a hablar, esta vez a manera de despedida.
—intenta no meterte en problemas al salir de aquí. —hable de manera cortante.
—entiendo, por cierto, me gustaría presentarte al resto de mis amigas personalmente ¿puedo? —por la manera en la que las describió anteriormente, son amigas muy cercanas, por lo que negarme podría verse de manera negativa en este caso.
—no tengo objeción con ello.
—bien, volveré mañana, mandare una señal, creo que podrás verla si miras al cielo en dirección a Ponyville. —con esto último, Applejack tomo la canasta vacía y se fue en dirección al pueblo.
Una vez la perdí de vista, me levanté con dos objetivos en mente, el primero sería escoltar a Applejack a los límites para asegurarme que no le pasara nada, para el segundo tenía que encontrar a un lobo de madera… tenía que aclarar ciertas dudas.
Ya volví, o al menos por ahora.
¿Por qué tarde tanto en subir otro capítulo?
Primero: los que leyeron las notas del autor, sabrán que no vi la serie por completo en su totalidad, por lo que intentar hacer un capitulo nuevo sin sacar información de los eventos que siguen es algo complicado.
Segundo: durante el tiempo que estuve ausente… digamos que se acumularon algunas cosas (estudios y problemas con la familia) eso sumado al trabajo de medio tiempo que tengo, me deja algo corto para escribir o sacar algún capitulo nuevo.
Tercero: este Fic es, un hobbie al cual rara vez le suelo dar tanta atención, por lo que no puedo prometer capítulos nuevos de manera seguida.
Con esto dicho o aclarado me despido de ustedes por ahora.
Hasta la próxima.
