Mikasa y Levi hacían sus deberes en la sala, primer día de clases y ya estaban haciendo sus primeros trabajos, vida universitaria después de todo, Kenny estaba en su oficina mirando videos en su laptop mientras sonreía de una manera extraña, cualquiera diría que está viendo videos obscenos, pero simplemente ve videos graciosos, los Ackerman se caracterizan mucho por sus sonrisas extrañas, era como si sonrieran a la fuerza, pero así es como sonríen.

—¿Qué pasa Levi?

—¿De qué hablas?

—Te he visto pensativo desde hace rato, ¿pasó algo en la universidad?

¿Qué si pasó algo? ¡Claro que pasó algo! Tuvo la conversación más extraña de su vida con una loca cuatro ojos que parece que no tiene sentido común.

—No, no pasó nada.

Obviamente no le contaría eso a su prima, era una historia totalmente extraña con una mujer que apenas y conoce su nombre.

—Si tú lo dices.

—Más importante, ¿cómo te fue en la escuela? ¿Pasó algo interesante?

—No, no pasó nada.

Levi miró de reojo a Mikasa, podía notar en su mirada decepción, suspiró, no iba a sacar a relucir el tema, pero por más que Mikasa lo niegue es obvio que aún tiene sentimientos por ese chiquillo, está claro que no se le puede obligar a nadie a querer a una persona, pero como primo de Mikasa no puede evitar odiar a Eren, incluso si el chico no tiene la culpa de amar a alguien más, es natural que le desagrade, le rompió el corazón a su prima después de todo.

En otra parte, Erwin hacía unas compras para la cena, estaba tranquilo hasta que…

—¡Con que aquí estás!

Erwin volteó sin mostrar sorpresa alguna.

—Vaya, que sorpresa encontrarte.

Hanji lo miraba con una gran sonrisa, era genial ver a un viejo amigo.

—Parece que el destino nos une de nuevo—dijo Hanji.

—Supongo que sí.

—Por cierto, he conocido a tu amigo.

—¿Mi amigo?

—Sí, creo que me dijo que se llama Rivaille.

—Ah, ese amigo.

—Es demasiado serio, tiene una mirada de odiar hasta su propia sombra.

—Digamos que su crianza no fue algo tierno.

—¿Por qué lo dices?

—Desde pequeño ha sido forzado a entrenamientos duros para sobrevivir en la vida, bueno, es un Ackerman, ellos normalmente son así.

—Ya veo, oye, pero yo también entreno arduamente desde pequeña y no tengo esa cara amargada.

—Tú eres una especie rara que debe ser estudiada.

Hanji lo miró ofendida, ¿por qué todos le dicen eso? Sólo una chica normal que le gusta experimentar con todo lo que se mueva para luego adoptarlos por tres meses y luego llevarlos a su hábitat, ¿qué tiene eso de anormal?

—Como sea, creí que ibas a estudiar en el extranjero—dijo el rubio.

—Bueno, hubo cambio de planes, mis viejos se irán al extranjero, yo preferí estudiar aquí, además Moblit va a estar apoyándome.

—¿A qué? ¿A qué no hagas alguna otra idiotez?

—¡Claro que no!

—...

—…

—…

—Está bien, sí, pero ya no he vuelto a cometer algo como el incidente de aquella vez.

—Mmm bueno, entonces está bien, además Moblit es alguien confiable a comparación de ti.

—Que cruel, no has cambiado ¿eh?

—Lo mismo digo para ti, en fin, debo irme, hoy haré la cena.

—¿Enserio? ¿Qué harás?

—Un platillo extranjero.

—¿Y cómo se llama?

—Se llama "¿qué te importa?"

Hanji lo miró ofendido.

—Que aburrido eres.

Erwin sonrió levemente al ver la mirada decepcionada de la castaña, le causaba gracia lo interesada que podía ser, casi parecía una niña pequeña, excepto por su altura, pues la chica es muy alta después de todo.

—En fin, nos vemos luego—y sin más, Erwin se retiró.

Hanji suspiró, ¿por qué los hombres tienen que ser tan misteriosos? ¿Es para hacerse los interesantes? Bueno entre más misterioso más interesante ¿no? Pero llegaba a ser algo desesperante, ella no podía evitarlo, le encantaba descubrir cosas y la mentalidad de los hombres no es la excepción, ¿cómo piensan? ¿Se masturban a partir de los 14? ¿Por qué llegan al clímax más rápido que las mujeres? ¿Por qué los hombres no menstrúan? ¿Siempre pensarán con la cabeza de abajo? Aunque la ciencia vaya avanzando aún hay cosas que no se pueden explicar, bueno, a excepción de la razón de por qué los hombres no menstrúan, Hanji ya descubrió eso, pero aún hay misterios sin resolver, como el chaparrito enojón que conoció en la salida de la universidad, ¿será así de enojón siempre?

En fin, ya luego investigaría sobre él, mientras tanto se pondrá a investigar sobre el tlacuache que rescató.

Era otro gran día de aprendizaje, Levi caminaba tranquilamente a la entrada de la universidad y…

—¡Hola!

Levi tenía un tic en el ojo, ¿acaso era…?

—¿Qué tal? ¿Hoy amaneciste de buen humor?

—Pues sí, pero ahora estás aquí así que se cagó todo.

Hanji sonreía con una ceja alzada, ¿cómo era posible estar de buen humor, pero tener una cara de orto tremenda, ¿estaba siendo sarcástico o enserio esa es su mirada de alegría? No quería imaginarse cómo sería su cara estando excitado, le bajaría los ánimos a cualquier chica.

—No debes hablar así delante de una chica ¿sabes?

—Tienes razón, pero estoy hablando con un experimento anormal, así que no importa.

—Eres rudo, pero lo tomaré como un halago.

Levi suspiró.

—En fin, el tlacuache ha sido todo un éxito, por fin he comprendido mejor su naturaleza.

—Bien por ti, adiós—Levi estaba comenzando a caminar, pero Hanji lo detuvo tomándolo del brazo.

—¡Oye espera! ¿No quieres saber lo que descubrí?

—No me interesa, ahora suel…

—Cuando se sienten amenazados entran en un "estado de coma" simulando estar muertos y así alejar a sus depredadores, que loco ¿no?

—Cualquier cosa relacionada contigo es una locura, punto.

—También lo tomaré como un halago.

Levi comenzaba a impacientarse, normalmente las chicas son delicadas con una voz tierna y más chaparritas ¿no? ¿Entonces qué clase de fenómeno es esa cuatro ojos? Es jodidamente alta, tiene una voz demasiado grave y cero tierna, aparte de estar súper plana, enserio, la primera vez que la vio podía jurar que era hombre hasta que la escuchó hablar, sí, su voz es muy grave pero se nota lo poco femenino en esa voz, en fin, a una chica así no se le puede tratar con delicadeza así que…

Hastiado, Levi la tomó bruscamente de la solapa mirándola intimidante sorprendiendo a la castaña.

—Tus mierdas no me interesan en lo absoluto así que vete a joder a alguien más y a mí déjame en paz cuatro ojos, ¿quedó claro?

Levi la seguía mirando de manera amenazante, esperando una disculpa de parte de ella, a ver si así dejaría de molestarlo.

Pero las cosas no salieron como lo planeó.

—Para ser tan pequeño tienes demasiada fuerza, tu cara realmente da miedo, aunque parezca que todo el tiempo estás enojado ahora parece que quieres matarme, pero ¿sabes? —seguido de eso Hanji tomó la muñeca de Levi con fuerza, dejando al menor sorprendido—yo no soy débil ¿sabes? Si intentas darme una paliza yo te la devolveré, aunque claramente mi fuerza no se va a comparar con la tuya soy claramente más fuerte que otras chicas.

La única chica que podía igualar su fuerza era Mikasa, ninguna otra chica que ha conocido era tan fuerte como su prima, pero Hanji era la excepción, esa mujer aparte de alta es súper fuerte, y no es que su agarre lastime a Levi, pero el azabache reconocía que esa era una fuerza superior, un puñetazo y fácilmente le deja un moretón.

Levi volvió a su mirada tranquila y soltó a la castaña, quien no dejaba de mirarlo con una sonrisa ¿Qué no se supone que todas las mujeres son femeninas? Incluso Mikasa tiene su lado femenino, pero tal parece, que esa cuatro ojos realmente es un fenómeno.

—Bueno, no eres débil, eso lo reconozco.

—Vaya, gracias.

—Pero sí eres el fenómeno más cagante que he conocido en mi vida.

—Oh vamos, puedo volver tu vida más interesante.

—O más estresante, en fin, ya tengo que irme, adiós—dicho eso Levi comenzó a caminar esta vez sin ser detenido por la castaña.

Hanji lo miraba irse hasta que por fin desapareció de su vista, realmente era un chico amargado, ¿o acaso alguien alegre es capaz de no mostrar ninguna expresión? Excepto cuando se enoja claro, pero eso hacía al pequeño más interesante, le recordaba a Erwin de cierto modo, con la diferencia de que el rubio se mostraba mínimamente más expresivo, pero casi nada, con razón son amigos.

Mientras tanto en la preparatoria, los chicos estaban en hora libre, Mikasa, Eren y Armin platicaban de cosas triviales.

—Chicos iré al baño, ahora vuelvo—dijo Armin, seguido de eso se levantó de su asiento y salió del aula.

Después de hacer sus necesidades, Armin salió del baño tranquilamente, pero cuando salió se encontró con la persona menos esperada.

Annie salía del baño de mujeres que se encontraba al lado del baño de hombres, ambos rubios salieron al mismo tiempo, Armin no pudo evitar sentirse nervioso, nunca había tenido una conversación con Annie y nunca la había sentido tan cerca, normalmente la ve a lo lejos ya que ella se sienta mero atrás y Armin mero adelante o cuando ella entrena, pero nunca había estado cerca de ella y eso que ni siquiera estaba tan cerca de ella, el único que ha platicado con ella es Eren lo cual es un milagro ya que la rubia realmente no es una persona que le interese socializar con otros.

—Hola

Armin abrió sus ojos con estupor, ¿escuchó bien? ¿Annie lo saludó?

—H-Hola Annie

—¿Estás bien?

—¿Eh? Oh, sí, persona, es que…

—Es que qué.

—Nunca me has saludado y…me sorprendí, perdón suena muy tonto.

Annie lo miró fijamente por unos segundos, luego desvió su mirada.

—Está bien, lo entiendo descuida, sólo pensé que…

Armin miró que Annie quería decir algo, pero parecía que la rubia no encontraba las palabras, ¿acaso Annie estaba nerviosa? Lo podía notar en su mirada.

—Olvídalo, perdón por molestarte.

—Espera, no me has molestado, sólo me sorprendí un poco es todo, pero está bien.

—Si tú lo dices.

—De hecho, también me extrañó que comenzaras a socializar más con Eren, digo, es la primera persona con la que has tenido conversaciones largas.

—Él quería aprender judo, y como soy la mejor del club pues me pidió ayuda a mí, de allí comenzamos a conversar más, aunque aún me cuesta tener conversaciones largas.

—No tienes por qué presionarte, tienes derecho a ir a tu ritmo.

—Supongo que tienes razón.

Era tan raro, era la primera vez que ambos rubios tenían una conversación, el corazón de Armin latía con fuerza, no podía evitar sentirse feliz, después de todo, ha estado enamorado de Annie por mucho tiempo, y fue Annie quien lo saludó en primer lugar, eso tenía un gran significado para él.

Pero no podía negar una cosa.

Su mejor amigo también está enamorado de ella.

Eso le bajó los ánimos al rubio, no era capaz de confesar sus verdaderos sentimientos por Eren, él sentía que Eren era mejor opción para Annie que él, pero no podía negar que se moría de ganas por confesarle a Annie sus sentimientos, la única que sabía era Mikasa.

Sacudió su cabeza, no podía continuar, no podía revelarse, no quería echar a perder su amistad con Eren.

—La siguiente clase ya casi va a comenzar, lo mejor es que regresemos a clase—dicho eso, Armin comenzó a caminar rápido alejándose de Annie dejándola desconcertada.

Annie veía a Armin alejarse, era la primera vez que tenía una conversación así y terminaba de esa manera, quizás lo fastidió o algo.

Annie apretó los labios, su corazón latía con fuerza, por fin se había animado a hablarle al rubio, pero tal parece que Armin no está nada interesado en hablar con ella.

La rubia suspiró.

—Este es el resultado, no vale la pena intentarlo—susurró, y sin más, se regresó al salón.

Todo iba bien en la universidad, aunque cierto Ackerman no podía olvidar la conversación con cierta cuatro ojos, la forma en la que ella no se vio intimidada en lo absoluto, cualquier otro hubiera salido corriendo con sólo ver a Levi enojado, los únicos que no le temían eran Kenny, Mikasa y Erwin, pero a ellos los conoce desde hace tiempo y comparten en cierto modo su carácter, pero esa cuatro ojos era diferente, estaba loca y es una anormal, pero no sintió miedo, al contrario, le respondió el ataque al azabache, y aunque su agarre no fue tan fuerte como el de Mikasa, no podía negar que tenía demasiada fuerza en su mano.

Sacudió su cabeza, en primer lugar, es una loca que conoció apenas el día anterior, ¿por qué no podía dejar de pensar en ella? Además, no tenía importancia alguna, si bien no actúa como una fangirl como otras chicas sí es una mujer muy estresante que parece marimacho, de no ser porque se le ven lo más mínimo de pechos y su voz levemente femenina estuviera seguro de que es hombre, se ve muy tosca joder.

—Levi—llamó Erwin sacándolo de sus pensamientos.

—¿Qué?

—Has estado en las nubes por un buen rato, ¿pasó algo?

—Nada que requiera importancia.

—Ya veo, en fin, ayer me pasó algo gracioso.

—¿Qué?

—Tengo entendido que por fin conoces a Hanji Zoe.

Levi levantó una ceja hastiado.

—Sí, esa cuatro ojos es un fenómeno.

—Es verdad, pero te irás acostumbrando a ella.

—No gracias, es muy ruidosa.

—En fin, ayer me la encontré mientras hacía el mandado, no ha cambiado nada desde que dejé de ser su instructor, supongo que ya sabes ese detalle.

—Sí, sé muchos detalles, ¿cómo es que la aguantaste?

—No es mala persona, sólo es demasiado curiosa, pero te encariñas con ella cuando te acostumbras a sus rarezas.

—¿Acaso tú te encariñaste con ese fenómeno?

—Algo así.

—Eso no asegura que yo lo haré, no pienso tener otra conversación con esa loca.

Erwin se encogió de hombros, es gracioso, porque al principio él también pensó en alejarse de Hanji cuando la conoció por primera vez, pero de algún modo comenzó a tomarle cierto cariño, no es mala persona después de todo, sólo está loca.

No pudo evitar sonreír al recordar a Hanji en sus primeros días en el gimnasio, se veía llena de energía, aunque no paraba de hacer preguntas sobre la masa muscular, el por qué había que hacer tales ejercicios, en por qué esto, el por qué aquello, en fin, es una chica a la cual le encanta descubrir nuevas cosas, bueno, era parte de su encanto.

Suspiró, tenía que admitirlo, Hanji es única en su especie.

Claro que no iba a esperar a que Levi se acostumbrara a ella, en especial porque odia a las personas ruidosas.

O bueno, nadie sabe lo que depara el futuro, quizás Levi de alguna pueda tener una amistad con Hanji.

Lo que nadie sabe, es todo el círculo amoroso que se avecina para todos.

Continuará…