Capítulo 2 Buscando Aliados -Parte 1- ¡Tanque!
La bengala que anuncia el inicio del encuentro voló por los aires y estalló retumbando fuertemente la zona del encuentro; dando a conocer el inicio del mismo.
Los tanques de la secundaria SF, empezaron a movilizarse según las ordenes de Alfred:
Alfred: Muy bien chicos, este es el plan, Los panzer I C se dirigirán por la zona del desierto a través de las dunas buscando detectar al enemigo, cuando lo hagan regresen inmediatamente; El panther se dirigirá hacia el lecho del río seco y esperará por los enemigos, mientras tanto los demás iremos por la zona del sur para un enfrentamiento con el enemigo, si todo va según lo planeado, luego emprenderemos una retirada hasta donde se encuentra Dan, y cuando estén a menos de 1000 metros el Panther atacará eliminándolos uno por uno si es que los Panzer I C no detectan más enemigos por el norte en ese caso, nuestra estrategia cambiará hacia la zona norte.
Sarek: si el enemigo viene por la zona norte, ¿Qué haremos?
Alfred: en ese caso la mitad atravesará el rio seco para flanquear al enemigo mientras que el Panther y los Panzer III defienden la zona.
Eli: Entendido
Max: OK
Alfred: estamos cerca de llegar al punto de separación, a todos les deseo buena suerte.
Los vehículos se fueron separando poco a poco, los Panzer I C se dirigieron al norte hacia las dunas, el Panther llegó hasta el lecho del río y se detuvo ahí, mientras que los demás siguieron su camino hasta la zona rocosa, al ser una zona muy amplia de casi 7 kilómetros, Alfred había optado por una operación por tres flancos, usando a los Panzer I C como distractores de los Carro Veloce, y usar el Panther para acabarlos desde la distancia, fuera de su rango de tiro, pues con las habilidades de Dan no sería ningún problema.
Dan: Panther en posición y camuflado, estamos listos.
Alfred: Entendido
Karl: y pensar que tuvimos que usar tanques ligeros para este encuentro, porque no pudimos acondicionar más tanques para este clima aparte de la Pantera
Max: Es todo lo que pudimos hacer, después de todo nos encontramos solos en este encuentro, ni el consejo estudiantil, ni los clubes de mecánica nos apoyaron con mano de obra a nuestro pequeño club.
Eli: Además tenemos suficientes tanques para un encuentro de 15, pero al no tener suficientes miembros tuvimso que solicitar un encuentro 10 contra 10; aunque os Panzer I C son perfectos ya que su tripuacion solo es de 2 personas
Max: No solo eso recuerda es uno de los vehículos más rápidos de su clase, solamente los Chaffee pueden igualarlo en velocidad
Toki: pero aun así tiene razón yo hubiera preferido haber traído un cromwell
Dan: pero no teníamos tiempo para condicionarlos
Alfred: No se quejen ahora, debemos encontrar la solución con lo que tenemos ahora recuerden la promesa del consejos estudiantil si ganamos la división industrial nos ayudará con la fabricación de proyectiles a nuestra preferencia, con APCR y HEAT, podremos retar a academias mucho más grandes.
Max: Aunque conseguimos el club de Senshado, no recibimos mucho apoyo del Buque Escuela, todavía nadie cree en nosotros y debemos hacer nosotros mismos las reparaciones de nuestros tanques y su acondicionamiento aun cuando nuestra escuela se especializa en eso.
Ace: Era de esperarse solo somos un grupo de Jovenés intentado romper estereotipoaaahh…..
Sarek:…
Ace: ¡Diablos Miguel! ¡Conduce bien!
Max: Tengan cuidado en las dunas los Panzer I pueden volcarse y no son carros Veloce para darles la vuelta tan fácil
Toki: Tranquilo aquí me encargo yo
Sarek: Bueno comandante ¿así era como tenías en mente al club de Senshado?
Alfred: No… es mejor de lo que me imaginaba…
Mientras los comandantes seguían conversando por la radio, Alfred tenía un momento de melancolía y nostalgia debido a las palabras de Alfred; en aquel momento los recuerdos de hace un año invadieron su mente cuando todavía intentaba crear el club…
RECHAZADO.
Escrito en mayúsculas que cubrían toda el área del papel.
RECHAZADO.
Escrito en un rojo tan intenso que atravesaba la hoja de lado a lado.
RECHAZADO.
El mensaje era claro, la petición para la creación de un club había sido infructuosa. Otra vez.
Alfred: ¿Qué? ¿Por qué?
Wetzel: Ya hemos hablado esto, Alfred. No tienes nada de lo necesario para formar un club, no tienes los miembros mínimos necesarios, no tienes un lugar para practicar, no tienes tanques, los cuales el presupuesto escolar no puede costear para algo con tan poco futuro.
Alfred: ¿Qué acaso no es el trabajo del presidente del consejo estudiantil apoyar a los alumnos a alcanzar su máximo potencial?
Yejide: Lo es, y también lo es asegurar el funcionamiento correcto de nuestra institución así como que tengamos recursos para comprar los alimentos de la cafetería, los materiales de los maestros y todos los recursos más que se requieren para mantener una escuela a flote. Literalmente hablando. Y según como dices aquí, el potencial que se explotara tu club es y cito: "Dispararnos los unos a los otros con tanques y divertirnos"
Alfred: Esta bien, está bien, pero, ¿si consigo todo lo que me piden aceptaran el proyecto?
Lisay: Ya lo has dicho antes, pero aquí estamos todavía como el primer día. Solo tú, ningún tanque, ningún lugar de práctica y- Oh mira, al menos ya tienes dos miembros más para esta idea tuya.
Wetzel: Aun así, no tienes a nadie que haya practicado Senshado antes, no tienes nada para que esto llegue a buen puerto. Escúchame Alfred, si consigues todas esas cosas podremos dar luz verde a este proyecto y recibiremos recursos adicionales para los materiales que necesites, combustible, munición, repuestos, incluso se nos asignara una maestra que servirá de tutora del club, ningún otro tipo de club se libra de tener que conseguir un maestro tutor por su propia cuenta.
Alfred: ¡Muy bien, esta vez sí será la buena!
Wetzel: Alfred –grita el presidente para evitar que Alfred deje el salón con tanta prisa- sigue intentando amigo, somos una escuela con énfasis en mecánica, un tanque habrá por ahí en algún lugar, así sea en partes. Pero recuerda, tienes hasta el viernes de esta semana para presentar un club, y será tu última oportunidad, estas en segundo año, el próximo te graduaras, y ya no importara si presentas algo, porque no podrás estar aquí para hacer parte del mismo.
…
Ace: ¿Crees que habrá suerte esta vez?
Sarek: No.
Ace: ¿Qué? ¿¡Cómo pude decir eso sin más!?
Sarek: Dos nombres más no cambiaran nada.
Ace: Eso crees tú, pero esta vez todo saldrá bien, eso te lo puedo asegurar.
Sarek: …
Ace: Tu silencio me irrita, sabes.
Sarek: A ti todo te irrita.
Ace: Así pues-
La apertura de la puerta del salón del consejo estudiantil pone fin al pequeño debate entre Sarek y Ace, el silencio que los absorbe es rápidamente traído abajo por las primeas palabras que escuchan al salir.
Alfred: Bueno muchachos, no hubo suerte.
La mirada, la sonrisa, las palabras que quieren escapar de la boca de Sarek, son todo demasiado para Ace.
Ace: No te atrevas a decirlo, no te atrevas a decir "Te lo dije", porque no volverás a casa de una sola pieza.
Sarek: Ninguna palabra debe ser mencionada, porque sobran.
…
La caminata al patio de la escuela no es muy extensa, pero se siente eterna para los tres amigos. No es la primera vez que caminan desde la oficina del consejo estudiantil, pero siempre lo han hecho por lo misma razón.
Una vez están bajo el árbol que siempre utilizan para descansar en los descansos, mientras esperan el timbre para su siguiente clase, Alfred los pone al día en los requerimientos para crear al club.
Ace: Así que necesitamos gente, tanques, un lugar de práctica y experiencia. ¡Solo necesitamos todo lo que requiere el club!
Sarek: Eso no es cierto, el tutor viene de regalo.
Los crujidos de los nudillos de Ace aumentan la ya alta temperatura del patio durante el soleado y calurosos día, mientras que su mirada se centra en Sarek.
Ace: Ya estuvo, yo si te doy.
Sarek: Recuerda, el 01 defiende al mundo, el mundo defiende al 01- Dice Sarek mientras señala su bufanda.
Ace: Nunca me dejaras olvidar eso, ¿cierto?
Alfred: Nadie te dejara olvidar eso, Ace. La próxima no apuestes que el perdedor es el sirviente del otro una partida de astucia naval. Al menos Sarek nunca te ha echado eso en cara, y nunca te ha pedido nada fuera del otro mundo.
Ace: Lo tendré en cuenta para la revancha. Aun así, tal vez podamos conseguir el lugar de práctica, pero los tanques y la experiencia, esos no crecen en los árboles. Eso sin contar la gente, si no fuera porque todos aquí son un montón de sensibles, ¿desde cuándo los tanques son cosa de niñas?
Tal vez los de primer año quieran unirse y alguna nueva estudiante pudo haber practicado Senshado antes de llegar aquí.
Sarek: Es posible, sabemos que unas chicas de nuestra generación lo hicieron, pero ya se decidieron a no jugarlo más.
Alfred: Si lo que dicen es cierto solo nos quedan los tanques. Pero ya llevamos un año en esta escuela y no hemos visto nada remotamente parecido a un tanque. Y solo tenemos una semana para hallarlo.
El silencio se cierne sobre los tres amigos mientras cada uno vuelve a su comida, su rutina es la misma de siempre, comer, estudiar, despedirse mientras cada uno se dirige a su casa, todo eso con una pequeña conversación aquí y allá.
Alfred: ¿Hicieron la tarea de historia?
Sarek: No perturbes el silencio con tales blasfemias.
Alfred: Ok, ok, es solo que hoy se siente más pesado, sabes, el silencio.
Ace: De que hablas, ¿Qué no escuchas ese ruido? Suena como si estuvieran matando gatos.
Las miradas cuestionantes de Alfred y Sarek dan claridad acerca de su respuesta.
Ace: Solo créanme en esta, ustedes saben que yo tengo oído supersónico y vista de halcón.
Alfred: No se dé que hablas, Ace. Sarek y yo no escuchamos anda.
Sarek: Tú no oyes nada, ciertamente suena como si estuvieran matando gatos, pero es música.
Ace: Eso sin contar el motor qu-
?: ¡PISALO A FONDO, CONDUCTOR. Y FRENA UN POCO CUANDO LLEGUEMOS AL PATIO!
Fueran las únicas palabras que pudieron oír Alfred y sus amigos antes de que 14 toneladas de acero chocaran contra el suelo a escasos 5 metros de ellos.
Alfred, Ace y Saek: ¡SANTA MADRE!- Gritaron los tres mientras se ponían a cubierto tras la cosa más cercana que pudieran encontrar, todo mientras se intentaban hacer zancadilla para dejar señuelo, así no podrán seguir al resto.
Frente a ellos, estaba una bestia de lentos movimientos un-
Ace: Es un Crusier… ¡Es un Crusier Mk II!
Alfred: Oh Señor, ese es el nombre de mi ejecutor. ¡Que así sea entonces, no me arrepiento de nada!
Sarek. Alfred, abre los ojos.
Alfred: No quiero ver mi muerte, no quiero ver la sangre. Chicos, díganle a mi madre que la amo, y a mi hermano que ni siquiera en la muerte le permito entrar en mi cuarto. Fue un placer conocerlos a ustedes y-
Ace: ¡Cállate, Alfred! Si sigues así seré yo quien te mate.
Finalmente convencido por la amenaza de Ace, Alfred abrió los ojos para contemplar el vehículo que ahora avanza lentamente frente a ellos.
Alfred: Eso…eso e-e-es un…
Ace: Si mi amigo, es un tanque Cruiser Mk II. Construido por los británicos en la segunda guerra mundial, entro en servicio en 1940. Armado con un cañon QF de 2 libras y dos ametralladoras, una Vickers en la torreta y una BESA en la parte baja del casco, por eso es…
Sarek: ¿Estas bien, Alfred?
Alfred: Lo estoy, gracias. Lo que no se es como se siente Ace, solo míralo.
Mientras que seguía comentando datos acerca del tanque, Ace, no se hacía más que moverse alrededor del inmenso vehículo, hablando acerca de su capacidad de munición, su octanaje, cuantos caballos de fuerza tenía y porque se retiró de servicio así como el sistema de sonido integrado en el casco del vehículo, que estaba llenando el patio de la escuela con música, robándose así todas las ojos y oídos.
Ace: Eso no está bien, ningún tanque tenía sistema de sonido.
?: Muy cierto, ningún tanque tenía.
La voz que se escucha por encima del tanque es claramente de un hombre, aproximadamente de la edad de Alfred y sus camaradas, pero era difícil juzgar más cuando su rostro está cubierto con una camisa como si fueran unos terroristas.
Pero no estaba solo, sentados en la torreta del tanque había dos figuras más, todas cubriendo sus caras, pero uno de ellos, parecía llevar una especie de collar con una cosa roja colgando del mismo.
?: ¿De verdad crees que esto sea buena idea? Sacar nuestro proyecto así en medio del patio escolar?
?: No, no lo creo, pero ya lo hicimos. ¡Conductor, lento pero seguro, le daremos la vuelva al bloque y regresaremos al garaje!
Maestro: ¡Oigan, ustedes, ¿qué creen que hacen? Apaguen esa música, ese tanque también y vengan aquí!
?: Olvida lo que te dije, Conductor. ¡SACANOS DE AQUI!
?: ¿Olvido lo de lento, lo de seguro o ambos?
?: ¡No me importa, mientras no mates a nadie y no nos atrapen está bien por mí!
Con esas últimas palabras el tanque acelera a máxima velocidad mientras esquiva cualquier cosa en su camino para rodear el bloque principal, todo con un maestro persiguiéndolo, pero al final de día las orugas cubren más terreno más rápido.
Sarek: ¿Qué acaba de pasar?
Alfred: Que encontramos el tanque que necesitamos.
Ace: Qué dices, esa chatarra, ¿quién demonios modifica una pieza histórica para agregarlo unos altavoces?, nunca aceptare algo así en un equipo de Senshado.
Alfred: Te entiendo, Ace. Pero no es el momento para ponerse caprichosos. Una oportunidad nos cayó del cielo, y debemos tomarla.
Ace: Esta bien, está bien, pero que mantengan sus modificaciones al mínimo si se llegan a unir al equipo.
Alfred: De acuerdo, vayamos a hablar con ellos, ¿alguno sabe quiénes eran?
Ace, Sarek: *Silencio*
Alfred: Pero es que no se nos da una.
Wetzel: Es chistoso que lo digas, Alfred.
Alfred: Señor presidente y el consejo estudiantil, ¿qué hacen aquí?
Wetzel: Escuchamos acerca de un tanque causando caos en el patio y vinimos a ver que pasaba.
Yejide: La verdad es que veníamos con intención de capturarte a ti y a tus amigos con las manos en la masa para detener esta locura con los tanques de una vez por todas, solo es más gasto innecesario de dinero.
Lisay: Vamos, Yeji. No seas así, la verdad es que no alegra que no fueran ustedes.
Alfred: Gracias, supongo.
Wetzel: Al parecer todo se ha calmado, nosotros volvemos a la oficina y ustedes deberían ir a cazar tanques, les recomiendo hacerlo como un Jagdpanzer, de lejos y con bajo perfil.
Yejide: Presidente, por favor no los motive más.
Wetzel: De que hablas Yeji, ¿Qué acaso no es el trabajo del presidente del consejo estudiantil apoyar a los alumnos a alcanzar su máximo potencial?- menciona Wetzel mientras le guiña el ojo a Alfred y sus amigos- Nosotros nos despedimos, mucha suerte chicos.
Y con esas palabras el consejo estudiantil se retiró de la misma forma en la que apareció.
Ace: Como un Jagdpanzer, curioso, no sabía que el presidente sabía de tanques.
Sarek: Creo que nadie lo imaginaba siquiera.
*RING*
El sonido del timbre pone fin toda la situación, mientras los tres se dirigen a los salones respectivos pata tomar sus clases.
Cuando el día escolar termina los tres amigos se despiden una vez como hacen siempre y parten cada uno por su ruta después de acordar buscar a los tanquistas misteriosos el día siguiente.
…
Al llegar a su pequeña habitación en el portaviones, Alfred decide tomar la poca información que tiene para reducir los posibles candidatos o lugares donde buscar. El lugar no es impactante por fuera ni por dentro, un cuarto sencillo con baño y una cocina conforman las habitaciones del lugar, mientras que cerca de la entrada se puede hallar un pequeño armario y cerca de la cama un escritorio.
…
Alfred: Esta oportunidad es única, no podemos darnos el lujo de perderla pero, ¿dónde empezamos buscando?
Buscando entre todas sus cosas toma la hoja de papel que presento con el club y un lápiz, luego toma asiento en su escritorio y empieza a escribir toda la información que pueda utilizar como pista.
Alfred: Obviamente son alumnos de la escuela, sus uniformes lo demuestra además 3 de ellos son hombres, pero no sabemos nada del conductor. Sus voces eran ciertamente nuevas, al menos para mí, y dudo mucho que alguien así hubiera pasado desapercibido si hubiera entrado con nosotros. Tienen que ser estudiantes de primer año, pero no es como si fueran pocos los nuevos alumnos.
Alfred intenta recordar cada cosa que pueda de los eventos del día buscando cualquier cosa que lo acerque más, dedicando finalmente toda su tarde a eso.
Alfred: Ya es de noche y no se mucho más acerca de ellos, tendremos que buscar en los bloques de primer año o cerca de ahí, tal vez preguntar a algunos de los nuevos alumnos *suspiro* Luego debo buscar un lugar de práctica y esperar que una alumna de las de primer año conozca algo de Senshado y esté dispuesta a unírsenos. Dejare así por hoy, supongo que mañana nos encargaremos de eso.
…
Al día siguiente la vida de Alfred y sus amigos empieza igual, una ducha rápida, un desayuno mal cocinado, y una marcha apresurada para no llegar tarde a clases, a pesar de vivir cerca de la escuela su capacidad para dormir está por encima de su deseo no llegar tarde.
Alfred: Otra vez a tiempo, por nada.
Jadeando detrás de él llegan Ace y Sarek, aunque el primero apenas y parece inmutado por la marcha que llevaban.
Ace: Bueno, al menos aún tenemos cinco minutos para respirar.
Mientras se dirigen hacía los salones, Alfred comenta a sus compañeros la única decisión clara que pudo obtener la noche anterior.
Ace: Así que primer año, suena bien.
Sarek: Así que era cierto, Ace. Te gustan jovencitos.
Las carcajadas de Alfred y las amenazas de Ace dan inicio oficial al día que aun los queda por delante.
…
Una vez llega el descanso los tres se dirigen a los salones de primer año esperando hallar algo.
Sarek: Debimos suponer que esto no saldría bien, todos tenemos descanso al mismo tiempo.
Ace: Y que lo digas, nunca hallaremos a nadie aquí, deberíamos irnos y buscar un lugar donde podremos practicar, un tanque no podrá esconderse de nosotros por siempre.
Alfred: Lo hizo por un año, Ace. Es ahora o nunca, preguntemos a esa pareja que aún está aquí, algo deberán saber.
El grupo al que Alfred se refería apenas salía del salón y se dirigían al patio principal.
Alfred: ¡Oigan, ustedes! –Son las palabras que detiene al grupo de estudiantes de primer año- Mi nombre es Alfred Ackerman y estos son mis amigos, Ace y Sarek, somos de segundo año.
Ace: Hola.
Sarek: Un placer.
Alfred: Nos preguntábamos si saben algo acerca de los alumnos que montaron ese tanque ayer en el patio.
Alumna: Esos idiotas, ¿quién en su sano juicio modifica una pieza histórica para ponerle altavoces? Si yo hubiera hecho algo así cuando estaba en el equipo infantil de mi pueblo me hubieran expulsado.
Ace: Te entiendo, mujer. Como hacen algo así, el trabajo de restauración era tan bueno, si no fuera por eso, me dan ganas de darles una lección acerca de como reparar y restaurar un tanque.
Alumna: Lo sé, cuando vayas a hacerlo me dices y nos robamos su tanque, aún recuerdo como manejar un Crusier. Es un poco complicado por el tamaño, pero con un buen equipo es hasta mejor que un tanque pesado todo se hace más rápido.
Alumno 2: Oye, Eli. Te espero en el patio, para cuando acabes de hablar con tu nuevos taque-amigos.
Eli: Muy chistoso, Anko. No te olvides de colocarte bloqueador para que- cambiando su postura y sus gestos Eli hace la mejor imitación de una madre que puede- mi bebe no se queme.
Los cachetes rojos de Anko, resaltan demasiado por su piel blanca, mientras que Alfred, Ace y Sarek miran al joven, diciéndole con los ojos, "¿Mi bebe no se queme?".
Anko: ¡Agh! Recuérdame nunca presentarle mi madre a nadie más, jamás.
Eli: No prometo nada. En fin chicos, no sabemos nada de quienes eran los que manejaban el tanque, pero si nos enteramos de algo serán los primero en saber. Por cierto, mi nombre es Elizabeth y este fantasma aquí es Anko.
Anko: Mucho gusto.
Elizabeth: Adiós chicos, disfruten su descanso.
Alfred, Ace Y Sarek: Nos vemos.
Sarek: ¿Se dieron cuenta de eso?- Menciona Sarek cuando Elizabeth y Anko están lo suficientemente lejos para no escucharlos hablar.
Alfred: De qué, de su amor por los tanques o su copa, porque creo que era un D.
Sarek: Creí que era Ace a quien le gustaban jóvenes.
Alfred: Yo no se los estaba mirando, es que…bueno tú sabes, resaltan y eso.
Ace: Descuida, Alfed. Si el FBI pregunta yo no sé nada.
Alfred: JA JA JA, mejor dejemos esto y sigamos buscando, no queda mucho tiempo del descanso.
Ace: Seguramente podría encontrarlos por su voz si no fuera por ese ruido, es como si estuvieran matando gatos.
Alfred: *Silencio*
Sarek: *Silencio*
Tres miradas intercambiadas y dos segundos son testigos de un debate silencioso acerca de como suena cuando matan gatos, todo para concluir en un grito que resuena en cada corredor de la Preparatoria Técnica Mixta San Francisco.
Alfred: ¡Maldita sea, Ace. Dirige el camino!
…
En toda su vida los tres muchachos jamás habían corrido con tanta velocidad y motivación, pero todos los días despertándose tarde y corriendo para llegar a la Preparatoria a tiempo no habían sido en vano.
Giros cerrados en los corredores, esquives de último minuto para evitar chocar con las demás personas y saltos sobre las escaleras, cada paso era más importante que el anterior. Porque cada paso los acercaba más a su sueño, a su objetivo, si esta vez no lograban fundar el club, ya nunca lo harían.
Ace podría ser un hombre fácilmente irritable y muchas veces un poco despistado y optimista, pero sus oídos y ojos estaban más afinados que los del ser humano común y su velocidad era, ciertamente, de envidiar. Eso era lo que pasaba por la mente de sus amigos mientras intentaban mantenerle el paso.
Ace: ¡Estamos cerca, no se queden atrás, muchachos!
Alfred: ¡Muy bien, muy bien, la hora ha llegado!
Sarek: ¡Pero cálmense un poco, no creo que pueda mantener esto!
Alfred: ¡Es hora de que demuestres que el 01 defiende al mundo, y por encima de todo, nuestro mundo y nuestro club!
Sarek: ¡JA!, ¡ya rugiste león!
El bloque de cultura no es el más grande de la Preparatoria San Francisco, pero rodearlo tomaría demasiado, y el tiempo del descanso se acababa poco a poco, una vez ese timbre sonara toda pista se habría perdido acerca de los estudiantes que tenían el tanque y certeza no había acerca de si tendrían otra oportunidad como esta.
Era la primera vez que escuchaban esa canción en los 6 meses que deberían llevar los alumnos de primer año en el colegio, eso sin contar que nunca antes la habían oído. Era ahora o nunca.
Ace: ¡Solo debemos atravesar el bloque de cultura y llegar a los talleres de mecánica, de ahí proviene la música!
Como todo bloque dedicado a las culturas y las artes, este bloque estaba lleno de exposiciones artísticas, esculturas, pinturas en todas las paredes, pisos y techos, además de estudiantes ensayando sus instrumentos, grupos de teatro teniendo pequeñas prácticas en los corredores e incluso el club de poesía decidió reunirse a escribir un poco en el tiempo libre, todos ellos y todo eso ubicado en el corredor principal que atravesaba el bloque.
Ace: ¡Al diablo con esto no nos queda tiempo!- Y con estas palabras Ace, tomo las escaleras al segundo piso.
Lamentablemente sus dos amigos no pensaron lo mismo y se vieron forzados a saltar por encima de personas, perturbar sonatas de Beethoven y disculparse por casi arruinar pinturas dignas de museo, eso sin contar los varios jarrones de la dinastía quien-sabe-que ubicados por todo el bloque.
Sarek: ¡Cuidado, Alfred!
El sonido llego a los oídos de Alfred, pero sus reacciones no fueron lo suficientemente rápidas. Para cuando se percató se estaba dando de cara con una escultura de un hombre elevando su brazo con un martillo sostenido en su mano, listo para martillar la tierra bajo él y reformarla a su gusto, o eso creía Alfred que dijo el artista el día que la escultura fue puesta por primera vez en exposición, aproximadamente un año atrás.
Alfred: ¡Ah, demonios!
El grito de Alfred fue solamente silenciado por el bullicio en el cual se convirtió el bloque de cultura cuando todos aquellos presentantes vieron como la bella estatua se aproximaba al suelo a rápida velocidad para romperse en miles pedazos, o al menos así debió ser.
La frenética danza entre la estatua y Alfred parecía sacada de una caricatura, él intentaba evitar ser aplastado, expulsado y a la vez crear su club mientras que la construcción de mármol tallado solo se dejaba llevar por los torpes movimientos de Alfred y las leyes de la física.
El equilibrio dejo inevitablemente a Alfred y este se precipito al suelo junto con la estatua una vez más, pero esta vez la ayuda de Sarek no se hizo esperar, sosteniendo la estatua para evitar que cayera a toda velocidad.
Alfred termino su infructuoso descenso hacia el suelo pero sin kilogramos de mármol extra cayendo sobre él.
Lo primero que sintió una vez estaba en el piso fue la fría mirada de la estatua sobre él y la voz de Sarek gritándole.
Sarek: ¡Ponte en pie hombre y ayúdame a levantar esto, ya te recostaras cuando todo esto haya acabado!
Alfred: ¿Qué?, ¿Cuándo? …Si, si aguanta ahí, ya la tengo.
Entre los dos el peso de la estatua se hizo insignificante y la pieza de arte regreso a su posición sin un solo rasguño, pero con una historia más a su nombre. "La danza del hombre y el mármol" sería conocida aquella situación en los años por venir o así la llamo el club de poesía cuando escribió una prosa acerca de ese día.
Mientras que Alfred y Sarek hacían historia escolar y bailaban con estatuas, Ace se hallaba corriendo libremente por el segundo piso del bloque, aunque estaba más vacío que el conglomerado de artes que era el primero no estaba libre del todo.
Los movimientos de Ace fueron rápidos y precisos al evadir a la gente, sus ojos se hallaban fijados en los talleres de mecánica y sus oídos solo escuchaban la guitarra, la batería y el ritmo que definían la canción.
Ace: Tal vez su intro parezca una masacre de animalitos, pero se vuelve una buena tonada a medida que avanza.
Una vez llego a las escaleras ubicadas al otro lado del bloque, Ace descendió por el pasamano como si de un tobogán se tratara, solo para mirar atrás cuando volvió al primer piso y ver a sus dos amigos acercándose a él.
Una vez atravesado el bloque de cultura, el trayecto restante era insignificante, solo debían ubicar el salón correcto, lo cual sería fácil si no fuera porque la canción que venían siguiendo todo este tiempo había llegado a su fin.
Los talleres de mecánica, un bloque entero dedicado al énfasis técnico de la Preparatoria, aquí era donde se daban las clases básicas en varios ámbitos de mecánica y similares, además era el sitio de reunión para los clubes dedicados a este tipo de cosas, estudios eléctricos, dibujo técnico, física aplicada básica, manejo de maquinaria, entre otros.
El bloque no era pequeño, no estaba vacío y el tiempo del descanso estaba en su límite.
Alfred: Ace, ¿hacia dónde?
Ace: No lo sé, Alfred. El eco provenía de este bloque, pero el salón no lo tengo claro.
Alfred: Diablos, de acuerdo todos, pasaremos de salón en salón lo más rápido posible y-
?: Primero sacan el proyecto al patio y casi nos meten en problemas a todos los del club y ahora no se callan cuando les pido un poco de silencio para practicar la guitarra, yo sé que la canción que les mostré es buena y todo pero tampoco para que la reproduzcan con tanto volumen. Cuando sea el presidente del club les pondré un tatequieto a los 4.
Alfred: ¡Oye tú, chico! Estas hablando de la canción que suena como si mataran gatos al principio, la que tocaba el tanque que apareció en el patio ayer, ¿cierto?
Las palabras frenaron en seco al chico que venía caminando por el corredor el cual cargaba un estuche de guitarra en su espalda, mientras dirigió la mirada a quienes lo llamaron dijo.
?: ¿Tanque?, ¿cuál tanque?
Alfred: Tú sabes, el que salió ayer por todo el patio.
?: No sé de qué hablas amigo, creo que estás perdido.
Alfred: En serio, no sabes de-
?: ¡La del maestro, hacele la del maestro!
El chico que caminaba por el corredor sintió como su corazón se acomodaba en su cuello y le retenía la respiración. "Tal vez no oyeron nada, tal vez no los reconozcan," pensó él.
Ace: ¡Alfred, esa es la voz de ayer!
"Oh, no," mientras el muchacho intentaba pensar algo para distraerlo a los tres estudiantes que estaban frente, Alfred dijo.
Alfred: Muy bien, Ace. Nos vemos, chico, pero tenemos prisa.
Y con eso Alfred, Ace y Sarek se pusieron marcha otra vez siguiendo los gritos que provenían del club de automovilismo. De la misma forma, el muchacho que estaba en los corredores tomo su celular rápidamente y marco un numero lo más rápido que pudo.
¿: Ho-
?: Looney, unos estudiantes se dirigen al salón y están buscando a los que salieron ayer en el tanque. Seguramente los envió el consejo estudiantil
Looney: ¡Qué! Agh. Gracias, Max. Ya nos encargaremos de ellos. Dejaremos caer las llaves del garaje donde los guardamos por la ventana, crees que puedas recogerlas y esconderlas, por si algo.
Max: Muy bien, nos vemos en la tarde, porque tenemos que discutir esto.
Looney: Está bien, está bien. Pero cálmate, ellos saldrán de aquí con las manos vacías.
Max: De acuerdo, confió en ustedes.
Looney: Por favor, cuándo te hemos dado razones para dudar de nosotros, ¿eh?
Max: *Silencio*
Looney: Pero no seas así- dice Looney con un tono burlesco y sarcástico- es que ya no me tienes confianza, cariñito.
Max: *Silencio*
Looney: Ya estuvo, soltamos las llaves, ¿mejor?
Max: Mejor
Con eso la llamada llega a su fin, mientras tanto en el salón del club automovilístico 4 muchachos se preparaban para dar una actuación que definiría el futuro de su pequeño proyecto, todo mientras escuchaban los pasos que se acercaban por el corredor.
Looney: Muy bien gente- dice Looney mientras dirige la mirada a sus tres compañeros en el salón, mientras dibuja una sonrisa en sus labios- hora de demostrar que somos mitad caballeros, mitad bohemios y embusteros.
Esas fueron las pocas palabras que se lograron mencionar en el salón antes de que la perilla de la puerta empezara a girar.
…
