Capitulo 4 Buscando Aliados -Parte 3- Finalmente un club...
Tras la larga caminata, Looney, Danilo, Mono y Torres había llegado por fin a la bodega que había convertido en su taller personal los últimos meses.
Danilo: Te dije que era mala idea sacar el tanque, ahora nos tendremos que ganar un problema con Max.
Torres: Pues si está muy parado entre los cuatro lo ajustamos.
Looney: No es la gran cosa, nos divertimos un rato, el tanque está bien, no hubo ningún problema.
Mono: ¿Y qué hay de los Alfred y su gente? Fueron directamente a buscarnos, lo único que necesitamos ahora es problemas con el consejo estudiantil. Porque si nos quitan los tanques, todo esto no habrá valido la pena.
Danilo: Eso es muy cierto, el riesgo fue mucho, todo para nada.
Looney: Pero me vas a negar que no pasamos un buen rato, además, teníamos que probar el tanque para ver si las reparaciones si servían.
Danilo: Para eso no teníamos que sacarlo hasta la escuela.
Looney: Esta bien, tal vez me motive mucho ahí, pero estuvo muy fino, ¿o no?
Torres: La verdad si, acaso no me viste manejar eso, parecía Torreto al volante.
Mono: Manejaste muy bien ese tanque, es cuestión de esperar para que Max repare los cañones y podremos presentarlo como nuestro proyecto del club de automovilismo.
Looney: Esa es la actitud, de todas formas, los de segundo año no tienen nada, ahora solo tendremos que ser más precavidos y todo saldrá bien.
Danilo: Si lo pones así.
Looney: Anímate hombre, cuantos pueden afirmar haber reparado y montado un tanque como un proyecto escolar.
Danilo: Solo lo hacemos porque no podemos participar el Senshado, si no estarías en el club de Senshado y no el de automovilismo.
Looney: Cierto, pero no puedes ganarlas todas. Hagamos lo mejor que podamos con lo que tenemos.
Con eso los cuatro llegaron a la bodega y tocaron la puerta del lugar. Solo para que fuera Max quien les abriera.
Max: No dijimos que nos veríamos aquí cuando apenas acabará la escuela.
Looney: Si, pero quisimos llegar sensualmente tarde.
Max: *Silencio*
Looney: ¿Cómo van las reparaciones de los cañones?
Max: Mejor de lo esperado, a este ritmo tendremos los tanques listos para la próxima semana, pero sin las piezas de repuesto no hay mucho que pueda hacer.
Con eso todos ingresaron a la bodega, y de ahí se dirigieron al segundo piso. El segundo piso lo habían convertido en una zona de descanso, tenía algunas sillas por todos lados y juegos de mesa apilados en los varios estantes del lugar, además de un televiso y una consola de videojuegos.
Una vez todos estaban en el cuarto y tomaron asiento fue Looney quien empezó la conversación.
Looney: Entonces, ¿de qué querías hablar?
Max: Creo que es bastante obvio, ¿no?
Looney: Ya nos disculpamos, Max.
Max: No se trata de eso. Se trata de que este proyecto es nuestro, todos hemos puesto algo en él, y arriesgarse a perderlo por algo tan estúpido. ¿Qué hubieras hecho si hubiera ocurrido un accidente? Si con solo aparecer ya teníamos al consejo estudiantil enviado gente a buscarnos, que crees que habría pasado si esto hubiera pasado a mayores.
Looney: Pero no paso, no hubo accidentes, y los estudiantes que tanto te preocupan no saben nada.
Max: ¿Están seguros que no saben nada?
Looney: No seguros, pero tenemos convicción en ello.
Max: Tendrá que bastar por ahora. Frente a los tanques-
?: ¡Un Pazer 1 C!
Todos en el segundo piso se miraron los unos a los otros como buscando quien había dicho eso, y no les tomo mucho tiempo darse cuenta que, las voces era completamente desconocidas y que del primer piso provenían una serie de ruidos que no deberían salir de ahí.
Sin pensárselo dos veces, todos en el cuarto abrieron unos cajones en el segundo piso.
Desde que empezaron este proyecto, se habían prevenido en caso de que llegarán ladrones o simples chismosos. Y se habían preparado para lidiar con ellos mientras se ponían en contacto con la policía si era necesario.
Dentro de los cajones había varias pistolas de paintball, gas pimiento, un taser, unas cuantas bombas de humo caseras junto con un encendedor y una pistola de clavos.
Looney: Muy bien todos, bajaremos por la escalera de emergencia y nos encargaremos de quien sea que este ahí abajo, solo los asustaremos y luego llamaremos a la policía.
Danilo: ¿Y buscaremos un nuevo lugar de trabajo?
Looney: Joder, más trabajo. ¿Por qué el fin de los tiempos tarda tanto? ¿Todos listos?
Con eso todo el mundo tomo una pistola de paintball, las bombas de humo se las repartieron entre Looney, Torres y el Mono, pero el taser le fue entregado a Danilo y el gas pimienta lo tomó Max.
Danilo: ¿En serio vas a coger la pistola de clavos?
La mirada de todos se centró sobre Looney, todos con argumentos para que dejara la pistola en su lugar.
Looney: Es solo por si las moscas, esto espanta más que una de Paintball, y ustedes sabes que sí.
Todos: *Silencio*
Looney: No me miren así, yo no soy un happy trigger, acaso me creen como Torres que mata civiles porque salen repentinamente de una esquina.
Torres: Eso fue un accidente, me asustaron.
Danilo: Y no puedes comparar un videojuego con la vida real.
Looney: Confíen en mí, además apuntaré bajo, defensa personal y todo.
Nadie más quiso discutir el asunto así que solo se dispusieron a bajar, los portaviones escuela eran muy seguros, seguramente serían un montón de niños curiosos, así que todo lo que tenían probablemente no sería necesario.
En cuestión de segundos los cinco se hallaban afuera del edificio, lo primero que hicieron fue desconectar los fusibles de la caja, la cual estaba afuera y procedieron a tirar las bombas de humo por las ventanas.
Una vez el lugar estaba lleno, esperaron a que el humo bajara pero que mareara a los que se encontraban en su interior para entrar. Una vez estaba todo listo, empezaron a abrir la puerta.
Torres: Teníamos que entrar por aquí, con el sol a nuestra espalda, es bastante incomodo saben.
Danilo: De que hablas, el sol de esta hora es el bueno, te da vitamina D.
Looney: Además que no hará ver más intimidantes.
El plan era simple, entrar, asustar a los invasores y poco más, nada podría salir mal. Excepto intentar ser arrollados dos veces por sus propios vehículos una vez la puerta estuviera abierta.
Los cinco saltaron para esquivar los tanques que cargaban hacía ellos mientras les disparaban con las pistolas de Paintbal y la pistola de clavos.
Looney: Maldita sea, la sentí cerca.
Danilo: Oh, vaya- fueron sus palabras mientras observaba los tanques alejarse.
Looney: ¡Demonios, nos roban, súbanse al tanque ya, no podemos dejarlos escapar.
Sin compartir más palabras, los cinco se acomodaron dentro del tanque que aún quedaba en el garaje, un Cruiser Mk 2 a medio restaurar, ya que el cañón estaba desmontado de la torreta, y con eso dieron inicio a la persecución de los asaltantes.
Max: No hubiera sido más fácil llamar a la policía para que los atraparan.
Todos dentro del tanque se quedaron en silencio y se miraron mutuamente, cuestionando esa propuesta.
Looney: No tenemos tiempo para esperarlos, o explicar porque teníamos tanques en un garaje alejado de la ciudad… Entre más lo pienso, este proyecto escolar sorpresa suena demasiado ilegal.
Danilo: Y ahora te das cuenta.
Looney: Ya estamos aquí, si los atrapamos antes que lleguen al pueblo nos saldrá mejor, porque seguirá siendo sorpresa.
Max: ¿Cómo piensas evitar que revelen esto a todos?
Looney: Los torturaremos. Danilo, apenas los atrapemos conseguime una batería de auto y unos cocodrilos.
Danilo: *Risa* Ya los tienes.
Looney: Pero ya enserio, los chantajeamos o les prometemos una paseadita en el tanque, ya veremos.
…
Tras escapar del garaje y lograr establecer comunicaciones con el Panzer 1, los tanques habían puesto rumbo a la ciudad.
Alfred se encontraba observando todo desde la posición de comandante en el Cruiser Mk 2, la escotilla estaba abierta y le permitía ver todo a su alrededor. La sensación de estar en un tanque en movimiento era como la primera vez que recibió el regalo que quería de navidad, tener algo que siempre deseaste y que apareciera casi por arte de magia.
Las visiones de futuros enfrentamientos venían a él, practicar senshado oficialmente, la adrenalina que recorrería su cuerpo, las victorias y derrotas que lo harían un mejor comandante y tanquista, las escuelas y estilo que conocería.
Las posibilidades eran infinitas.
Por otra parte, el Panzer 1 se hallaba totalmente sellado, Eli lo manejaba así que no pudo abrir la escotilla para observar y Anko se sentía perfectamente bien con tener todo sellado y observar el mundo por sus periscopios. Las aves, los árboles y planicies que vieron al llegar, y la gran nube de humo que se aproximaba por la retaguardia del pequeño convoy de vehículos blindados.
Tomando rápidamente la radio contacto con el Cruiser.
Anko: Oigan, ya vieron esa nube de humo que nos está siguiendo, eso no es normal, ¿o si?
Alfred no demoro en dirigir sus ojos hacía la retaguardia, y pudo ver una cosa con claridad, no la nube de humo, pero las 14 toneladas de acero que la producían y se aproximaban a toda velocidad hacía ellos.
Looney: ¡MALDITOS LADRONES, VENGAN AQUÍ. Me asegurare de matarlos y hacerme una cartera con sus pieles!
Fueron los gritos que se escuchaban provenir del tanque.
Alfred: ¡Aceleren, aceleren, estos bastardos no se rinden!- Gritó mientras se metía de nuevo en el tanque y cerraba la escotilla- No es como si puedan hacer algo para detenernos, y les llevamos ventaja.
Ambos tanques tomaron velocidad, pero no podían escapar del Cruiser que los seguía, carecer de cañón reducía la capacidad ofensiva del tanque, pero lo hacía más rápido.
Mientras tanto en el Cruiser Mk 2 utilizado por los miembros del club de automovilismo, se llevaba a cabo una importante discusión táctica.
Max: Así que, ¿cómo vamos a detener a dos tanques completamente sellados si no podemos dispararles?
Looney: Sencillo, saltamos en ellos, entramos y noqueamos al conductor con una patada a la nuca. Danilo vendrá conmigo y atacaremos el Cruiser, Mono y Max detendrán el Panzer 1. Torres, mantente cerca, nunca se sabe si tendremos que saltar de regreso.
Danilo: ¡¿Qué?! ¿Acaso quieres morir?
Looney: No, quiero vivir. Torres, ¡Pisa la chancla con todo!
Mientras el tanque aceleraba, Looney abrió la escotilla y salió del vehículo para preparar el salto.
Looney: De acuerdo, prepárate porque estamos cerca del Cruiser.
Danilo: A mí no me mires, yo no voy.
Torres: Ahhhhh, que pasa, se le hace así- Menciona mientras aprieta las puntas de sus dedos.
Danilo: Entonces anda y salta vos.
Torres: No puedo, yo estoy manejando.
Danilo: Tranquilo, yo manejo entonces.
Torres: Ya no se puede hacer el cambio, tenes que ir.
Looney: Joder, rápido pues, Danilo. No me iras a traicionar aquí.
Danilo: Agh… Si me matan es tu culpa.
Looney: Si te matan me asegurare de llorarte todos los días de mi vida.
La distancia entre ambos Cruiser se redujo lo suficiente para saltar y ambos amigos se miraron.
Looney: La vida fue buena.
Danilo: La vida fue buena.
Con eso ambos dieron el salto y aterrizaron exitosamente en el tanque agarrándose de cualquier cosa que pudieron.
Alfred: ¿Qué fue ese ruido?
Ace: Que importa.
Mientras que en el exterior del taque.
Looney: Muy bien, yo abro la escotilla y saco al que sea que este ahí, tú entras y le partes la madre al conductor.
Danilo: Muy bien.
En este punto, Alfred esperaba muchas cosas, pero no que la escotilla del tanque se abriera de la nada y ser sacado por las malas de su puesto.
Looney: ¡Maldito ladrón! … ¿Alfred?
Alfred: ¿Looney?
Looney: ¡MALDITO LADRÓN!- Con esas palabras Alfred recibió un puño en la cara antes de ser sacado por completo del tanque y ver como una figura entraba en su lugar.
Reaccionando por instinto dirigió otro golpe a Looney para que lo soltara del cuello de la camisa e intento entrar de regreso en el tanque, solo para ver la escotilla cerrada.
Looney: Ahora sí, te golpeare tan fuerte que hasta tus ancestros lo sentirán.
La cara que Alfred vio tenía una sonrisa en su rostro mientras se agachaba para intentar no perder el equilibrio en el tanque en movimiento, él por su parte hizo lo primero que se le ocurrió y fue poner sus manos para luchar mientras intentaba no caer. "¿Cómo demonios paso esto?" era todo lo que podía pensar mientras evadía el primer golpe que le enviaban al rostro.
La situación dentro del tanque no era mejor, Sarek aun intentaba entender que pasaba cuando Alfred salió del tanque, pero quedo más extrañado cuando un desconocido entro y lo golpeo en la cara.
Aunque tales pensamientos ya no eran importantes, porque se encontraba enviando puños al azar en el interior de un tanque, ya había perdido la cuenta de cuantas veces había golpeado el duro acero y cuantas veces había sido golpeado. Además que Ace no hacía mas que intentar bloquear patadas dirigidas a la parte de atrás de su cabeza a la vez que conducía el tanque.
Una cosa era clara para Sarek. Necesitaba aire y espacio, así que abrió la escotilla destinada para su posición en el tanque con una mano, mientras que con la otra intentaba retener al asaltante, una vez pudo sacar su cabeza para ver el exterior, su primera visión fue como el Cruiser del que estaban huyendo se acercaba al Panzer 1 y dos figuras saltaban del primero al segundo para entrar por las escotillas.
Luego fue recibido por la visión de su amigo Alfred, él cual intentaba mantener el equilibrio en la parte superior del tanque, recibir golpes y enviarlos a alguien más.
Sarek: ¿Loo- Fue todo lo que pudo decir antes de recibir un puño al mentón y ser halado de su bufanda dentro del tanque una vez más.
Looney: ¡¿Cómo va todo ahí dentro?!
Danilo: ¡Las águilas están bajo ataque!
Looney: La vistas eran mejor desde el avión.- Menciona mientras atrapa el golpe de Alfred con su mano.
Danilo: Diría que sí.
Alfred: ¿De qué demonios hablan?- Respondo mientras atrapa el golpe de Looney en su mano.
Looney: Company of Heroes, los paracaidistas- al diablo. Jamás lo entenderás.
Alfred: Muy bien.
Como si de un acuerdo se tratara ambos chicos intentaron dar un cabezazo al otro, solo para darse cuenta que Hollywood mienten en más cosas de las que imaginas.
A la vez que el Cruiser Mk 2 de Alfred se había convertido en una batalla campal, el Panzer 1 de Eli había sido abordado también, pero la acción no era mucha ahí.
Mono: Yo no golpeare a una mujer.
Max: Yo tampoco.
Mono: Algo tenemos que hacer, hay que detener el tanque.
Max: Si, pero…
Anko aún estaba petrificado en su asiento en el tanque, dos estudiantes de su mismo año habían saltado y abordado el vehículo que Eli, Alfred y los demás habían robado, bueno, y él, habían robado y ahora discutían acerca de golpear mujeres.
Eli: ¿Qué esperas, Anko? Haz algo.
Anko: ¿Qué exactamente?
Eli: No sé, golpéalos, convéncelos para que salgan de aquí, cualquier cosa. Porque tenemos que ayudar a Alfred y los demás, ese tanque parece un ring de pelea.
Anko no comprendía a lo que Eli se refería y como los nuevos miembros de su tripulación no parecían ser un problema decidió abrir una escotilla y mirar que ocurría en el Cruiser.
Alfred: ¡Toma eso, bastardo!- El golpe a las costillas había conectado, pero su oponente no se rendiría tan fácilmente.
Looney: ¡Es todo lo que tienes, zorrita!- El puño al riñón derecho es preciso y rápido, pero el miserable rehúsa a ceder.
Dos figuras se hallaban sobre el Cruiser, el cual aún iba a toda velocidad, peleando. Anko solo decidió regresar al interior, cerrar la escotilla y esperar que todo se solucionara por sí solo.
Mono: Técnicamente no es golpear si solo la halamos de ahí.
Max: Tiene sentido.
La imagen en el interior había cambiado, los invitados indeseados estaban intentando sacar a Eli de la cabina del piloto, mientras que ella luchaba en contra.
Eli: ¡Anko, ayúdame!
Anko, sería un chico tímido y amante de la paz, pero meterse con sus amigos era algo que no soportaba, sin pensarlo dos veces se lanzó sobre los dos asaltantes.
Anko: ¡Déjenla ir!
El rápido actuar de Anko toma a todos por sorpresa, Max y Mono soltaron a Eli, pero la fuerza de los movimiento le hizo perder el control de tanque, él cual empezó a zigzaguear sin control.
Los 4 tripulantes del Panzer 1 se vieron sometidos a las fuerzas que operaban dentro del tanque mientras se sacudían de un lado al lado.
Llevándolos en curso de colisión con el Cruiser que tiene ahora dos enfrentamientos llevándose a cabo.
Los dos combatientes que se disputaban el control de la parte exterior del tanque, así como quien tiene mejor equilibrio estaban tratando de lidiar con el viento que intentaba derribarlos y los movimiento violentos causados por el enfrentamiento en el interior. Pero ninguna practica o aviso puede prepáralos para el Panzer 1 que se dirigia contra ellos. Eso sin contar que su concentración estaba en el otro. Para cuando escucharon los chirriantes sonidos del acero contra el asfalto ya era muy tarde.
Looney Y Alfred: ¡AHHHHHHHHHH!- Gritan ambos mientras intentan agarrarse de cualquier cosa que puedan.
Al mismo tiempo, el interior del tanque se convertía en una licuadora, con la sacudida causando a sus enfrentados tripulantes a conocer el acero de cara.
El Cruiser desarmado que se hallaba cerca de ambos vehículos fue golpeado también por el Panzer 1 dañando el visor del piloto.
Torres: ¡Joder! Ahora si no veo un carajo.
Por su parte Alfred y Looney, se hallan a sí mismos a su límite mientras el tanque giraba descontroladamente por la cubierta del portaviones, sus ojos podían observar la ciudad a la que la persecución los había llevado, y el sonido de las olas, cada vez más fuerte, se acercaba a sus oídos.
La fuerza centrífuga intentaba convertirlos en aves y ellos deseaban soldarse al tanque que fue su campo de batalla. Para cuando los giros llegan a su fin y ambos se recuperan e intentan levantarse son bienvenidos con la vista del mar.
El Cruiser ha quedado en el borde del portaviones, la mitad del tanque llevándolo hacía una larga caída al océano y la otra mitad intentando quedarse en el barco. Y los dos muchachos están sentados en la parte que quiere conocer las aguas.
Alfred: ¡Dios mio! Nadie se mueve, me oyen ahí adentro, a no ser que quieran dormir con los peces.
Ace: De que habla-
El balanceo del vehículo pone fin a los diálogos mientras que Danilo, Sarek y Ace se hacen conscientes de la situación en la que se encuentran.
Looney: Que inesperado desarrollo de los acontecimientos, ¿no?
Alfred: No hables, esto se puede caer.
Looney: Unas palabras no cambiaran nada.
Alfred: No pienso arriesgarme.
Looney: Todo esto no habría pasado si no hubieran intentado robar nuestros tanques.
Alfred: ¿Robar? Esto no habría pasado si no hubieran arrojado humo y nos hubieran disparado, ¡¿Qué acaso están locos?!
*Balanceo*
Looney: No hables, duro, esto se puede caer. Además, solo les disparamos con armas de paintball y una pistola de clavos, nada letal o peligroso.
Alfred: ¿En serio? ¿Una pistola de clavos?
Looney: Ustedes casi nos arroyan con los tanques.
Alfred: Fue en defensa personal.
Looney: Lo mismo digo yo. El caso, ¿para qué quieren nuestros- ¡Oh Joder!
Alfred: ¿Qué? ¿Qué cosa?
Looney: Mi cuerpo. Está listo.
Alfred no comprendía el repentino cambio de Looney, si seguro, estaban colgando de un hilo para que el tanque cayera al mar y se los llevara consigo, pero su reacción parecía un poco retrasada. O eso creyó hasta que dirigió la mirada al en la misma línea que Looney.
Alfred: Oh joder.
El Cruiser sin cañon se aproximaba a toda velocidad y su curso de colisión iba dirigido al tanque donde Alfred estaba. Todo lo que Alfred pudo hacer fue aferrarse al tanque con todo lo que tenía y gritar.
Alfred: ¡Sujétense bien!
El golpe lo recibió el tanque en su punta, la fuerza del impacto hizo que se deslizara por el borde del portaviones, haciendo que las chispas salieran al frotar el acero con el acero a esa velocidad.
Looney y Alfred, que se hallaban arriba, solo podían gritar y rezar por lo mejor mientras se aferraban a sus jóvenes vidas y veían el agua del mar y la gran distancia que los separaba de la misma, si el tanque caía era el fin.
Por su parte en el interior del tanque la situación no era mejor, pero entre los gritos de pánico hubo uno que sobresalió.
Danilo: ¡ACELERA! ¡ACELERA AHORA!
Ace escucho ese grito y su cerebro comprendió la situación rápidamente, piso el acelerador y utilizando la fuerza que les dio el choque y la tracción del tanque logro elevarlo del borde.
Una vez el vehículo estaba en la plataforma, el tanque siguió girando fuera de control, pero Ace logro controlarlo, una vez lo tenía todo en orden soltó el acelerador y apago el motor mientras buscaba una forma de salir del tanque, y no fue el único. Danilo y Sarek se miraron mutuamente solo para asentir y seguir a Ace al exterior.
Una vez afuera pudieron ver los otros dos tanques también quietos alrededor, y la situación se repetía, pues todos estaban abandonando los tanques y saliendo al exterior. Además de que había varios habitantes del portaviones que fueron testigos de lo que había ocurrido.
Ace: ¡DIOS! Eso fue demasiado para mí, al menos por hoy.
Sarek: ¿Están todos bien?
Danilo: Si, yo estoy bien.
Torres: Lo mismo aquí.
Por su parte la tripulación de Panzer 1 aún estaba saliendo, Eli parecía estar bastante bien y con una sonrisa en su rostro pero Max, Mono y Anko tenían sus rostros blanco, Anko parecía que fuera a desaparecer de lo pálido que estaba.
Max: Podría estar mejor, pero sí, estoy bien.
Mono: No más tanques por hoy, eso es todo lo que puedo decir.
Eli: Eso fue increíble, Anko. Como saltaste a protegerme, definitivamente eres mi mejor amigo- Eli no tardo en saltar sobre Anko y abrazarlo además de darle un beso en la mejilla.
Anko: Si, s-s-s-seguro, cuando quieras.
Mientras todos se miraban y empezaban a reír por todo lo que había pasado no pudieron evitar notar que algo, o mejor dicho, alguien faltaba.
Ace, Sarek, Eli y Anko: ¡Alfred!
Danilo, Torres y Mono: ¡Looney!
Los siete corrieron al borde del portaviones esperando ver a sus camaradas salir a flote del agua, algunos de ellos ya estaban marcando a los números de emergencia. Pero al llegar al borde no vieron nada, las aguas estaba tranquilas y solas. Ni una sola cosa parecida a un ser humano flotaba en ellas.
Ace: No, no, no ¡Alfred! ¡Respondeme amigo, ¿dónde estás?!
Ace no tardo en quedarse solo y rápidamente los demás se unieron a llamar por sus compañeros, sin importar lo que hubiera pasado, todos eran miembros de una misma escuela y al parecer compartían un gusto por los tanques. Tanto el grupo de Looney llamaba por Alfred como el de Alfred llamaba por Looney.
Pero sin importar sus esfuerzos no recibieron respuesta y nada cambio en las aguas bajo ellos.
Sarek: ¡Maldita sea!- grito mientras golpeaba el tanque con su puño, pero en lugar de sentir el duro acero, solo sintió algo blando, casi como carne- ¿Alfred? ¿Y Looney?
Efectivamente, ambos muchachos seguían en el portaviones, y ambos seguían sentados en el tanque, aun agarrados con todas sus fuerzas.
Ninguno de los dos se movía, parpadeaba o si quiera parecía respirar, pero se podía ver la fuerza que estaban aplicando para mantenerse aún el vehículo, así como lo tensionados que estaban sus cuerpos. Además de cambiar de raza al volverse blancos completamente.
Danilo: Ustedes dos, ¿estás bien?
La respuesta de ambos no fue verbal, o inmediata. Looney soltó su mano derecha del tanque, la cual temblaba de forma incontrolable y empezó a tocar su cuerpo, solo para detenerse en su entrepierna, donde toco como quien quiere saber si un bebe se ha orinado. Una vez hizo esto alzo su mano, aun temblorosa, cerró el puño y levanto el pulgar.
Alfred por su parte solo comenzó a asentir, una y otra y otra vez. A pesar de que le hacían varias preguntas él solo asentía.
Ambos muchachos empezaron a parpadear lentamente y se miraron a los ojos. JA. Poco a poco se soltaron del tanque y regresaron a la firmeza del portaviones. JA. Sus piernas apenas respondían, aún estaban algo mareados pero lograron ponerse de pie. JA. Todo mientras sus rostros adquirían color y sus bocas tomaban forma de una sonrisa. JA. Para cuando ambos estaban de pie no podían parar de reír y celebrar.
Alfred: ¡Eso es todo lo que tienes, no bastara para librarte de nosotros con eso!
Looney: ¡Atravesando el infierno y desafiando a la muerte con cada paso, nuestra marcha hará temblar la tierra y nuestro grito de guerra resonara en la eternidad. Alfred, el luchador del silencio, y Looney, el señor de las bestias, la luciérnaga de plata, prevalecen en pie!
Ambos estudiantes se dedicaban a gritar y celebrar con toda su energía, incluso habían comenzado a bailar.
Sarek: Creo que están bien.
Danilo: Bastante bien.
Para cuando los bomberos y policías llegaron al lugar ya todos se habían calmado y recuperado el aire.
Looney: Bueno, eso fue intenso. Muy intenso, pero estuvo muy fino.
Alfred: De verdad que lo estuvo.
Looney: No creas que he terminado contigo, ya terminare con la paliza que te estaba dando otro día.
Alfred: Creo que el miedo te alteró la memoria, porque la paliza te la estaba dando yo a ti.
Looney: Si, seguro, si tú lo dices. Entonces, nunca pude preguntártelo, ¿para qué quieren nuestros tanques?
Alfred: Ahora que lo mencionas, lo íbamos a pedir prestados para funda un club.
Looney: De senshado, ya quisiera ver eso.
Alfred: De hecho, vamos a fundar un club de senshado.
Looney, Max, Danilo, Torres y Mono se miraron los unos a los otros cuestionantes antes de ver a los demás, solo para recibir miradas afirmativas.
Looney: ¿Qué acaso no es solo para mujeres?
Alfred: Es mixto, pero ya te contaré más acerca de ello si quieres saber.
Looney: ¿En serio? A todo esto, ¿aún hay puesto libres? Nosotros queríamos practicar un poco de senshado, pero terminamos en una Preparatoria donde no lo hay, y bueno, está la parte de que es solo para mujeres.
Alfred: Por supuesto, son bienvenidos, pero tendrán que prestarnos los tanques, los necesitamos para fundar el club.
Looney: Mientras no los tiren al mar creo que estará bien, ¿no, Chicos?
Todos los estudiantes de primer año del club de automovilismo dieron sus afirmativas.
Alfred: Bien, ahora solo nos falta un lugar donde entrenar y alguien que tenga experiencia con el senshado para poder crear el club. Y solo nos quedan unos días para hallar esas cosas.
Sarek: Alfred, yo sé que aun estas abatido por todo lo que paso, ¿pero es que no te has dado cuenta de todo lo que paso fuera de la búsqueda de los tanques?
Alfred: Si ya tienes las cosas, solo dímelo, Sarek.
Con esas palabras Sarek señalo a Eli, y le pregunto.
Sarek: Eli, practicaste seshado antes de venir aqui, ¿cierto?
Eli: Eso hice, varios años de hecho.
Alfred: Solo nos falta el donde practica-
Sarek: Ustedes, esos terrenos rurales, ¿podríamos pedirlos prestados para practicar?
Los cinco muchachos se miraron los unos a los otros y respondieron afirmativamente.
Alfred: Oh bueno, entonces solo queda una cosa por hacer.
…
Una vez más, Alfred se hallaba en el cuarto del consejo estudiantil esperando la respuesta de la fundación de su club.
Alfred: Bueno, ¿cómo estuvo?
Frente a él se hallaban Wetzel, Yejide y Lisay. Los tres miraban la hoja de solicitud y lo miraban a él de regreso.
El estrés consumía a Alfred, estaba convencido que tenía todo, pero entre más tiempo pasaba más dudas llevaban su interior y más inseguro se sentía cerca de todo esto.
Pero todo esto fue puesto en paz con la sonrisa que apareció en el rostro de Wetzel.
Wetzel: Como presidente del consejo estudiantil de la Preparatoria Técnica Mixta San Francisco, declaro el club de senshado oficialmente fundado.
Con eso, la hoja quedo marcada con un gran APROBADO escrito en verde.
Alfred: ¡SI, SI!
Wetzel: Felicitaciones, Alfred. Al final lo lograste.
Alfred: Lo sé, no es increíble.
Wetzel: Ciertamente lo es. Enviaremos esto mañana y recibiremos la información correspondiente en un par de días. Así mismo los recursos y la maestra llegarán al lugar cuando todo haya sido fijado. Ya te iremos informando a medida que sepamos más.
Alfred: Muy bien. Muchas gracias, chicos. Por esto y por todo.
Wetzel: Ni lo menciones, Alfred. Es nuestro trabajo.
Con eso Alfred dejo la oficina con la carta de aprobación en sus manos. Cuando abrió la puerta fue recibida con nueve pares de ojos cayendo sobre él. Y no le hizo faltar escuchar sus palabras para saber lo que querían saber.
Alfred: Somos oficialmente miembros del club de senshado de la Academia Técnica Mixta San Francisco.
Los gritos de júbilo resonaron por todo el portaviones. Los diez estudiantes se pusieron en marcha hacía al patio, todo en medio de risas y gritos de victoria.
Ace: Así que, Capitán. ¿Cuál es su primera orden?
Todos siguieron su marcha mientras miraban a Alfred expectantes.
Alfred: Que, yo…ehmm…No sé, no sería Eli una mejor capitana, porque tiene experiencia y cosas así.
Eli: Tu idea, tu club y todos te seguimos, Capitán.
Alfred: Muy bien, muy bien. La primera orden es…celebrar toda lo noche, y mañana empezaremos a entrenar.
Looney: Ya dijiste, ¿parche con la pandilla en el garaje?
Con eso todos los miembros del club tomaron rumbo al garaje que utilizarían como salón del club, no sin antes montarse en los tanques que tenían parqueados a las afueras de la Preparatoria y tomar rumbo.
Una vez más Alfred tomo posición como capitán y alzo sus ojos para ver el cielo de la tarde, ya que se decidió a esperar hasta que las clases terminaran para reclamar la respuesta a la solicitud del club, tenía todo la tarde libre, solo él, sus nuevos amigos y compañeros tanquistas.
"Solo espera mundo, y veras lo que este pequeño grupo puede hacer. El Senshado es solo para niñas. Pfffff. Si claro".
