Capítulo 6 Nieve Soviética -Parte 2- Un encuentro inesperado

El frio del ambiente hacia estremecer a todos los que se encontraban en la plataforma de desembarco del buque escuela, pero aun con aquel clima, no estaba nevando, siendo una de las principales características de Aomori; antes de que cualquiera pueda responder al comentario de Max el barco atracó en el muelle de Aomori dejando sonar su sirena dando a entender que había llegado a su destino; rápidamente la plataforma de desembarco del buque escuela se conectó con la del puerto y se abrió la calle por donde diferentes personas y automóviles en el buque empezaron a desembarcar de él.

Sam: Espera, se supone que Pravda es una escuela únicamente de chicas

Alfred: ¿Acaso eres un trap?

Max: Nada de eso, luego se los explico, por ahora apresurémonos antes de que se llene de tráfico

Los estudiantes subieron rápidamente a los tanques y condujeron a través de la carretera hasta que salieron del puerto, en un Cruiser se encontraban Sam y Dan, siendo conducido por Alfred; Anko y Eli se encontraban en el panzer y en el otro cruiser, Max, Diana y Looney; su primera parada era el estadio deportivo del distrito de Aomori, en donde se iba a realizar la competencia de Arco que se realizará a la mañana siguiente por lo tanto tenían que informar su llegada a los directivos del Ministerio de Educación que generalmente son los que organizan este tipo de competiciones.

Tardaron un poco ubicando el lugar, pero gracias al GPS de sus celulares pudieron llegar.

Alfred: Bueno aquí los dejamos y regresaremos en un rato, tenemos que atender otros asuntos

Dan: Muchas Gracias

Sam: Max te vale que luego nos cuentes tu historia.

Max: Si, luego lo haré

El resto del Club de Senshado, guiados por Max, se dirigieron al lugar a las afueras de la ciudad en donde los esperaba Kliment

Mientras tanto por la radio

Alfred: ¡Hey Max! ¿Por qué no nos lo quieres contar?

Eli: Tiene razón, ¿cómo es que un chico estuvo en Pravda? eso no es posible

Looney: Para mí que nos está jugando una broma

Max:...

Looney: Es eso o es que eres un trap

Max: No lo soy… Está bien, se los contaré, la verdad es que los únicos que lo saben son los del Consejo Estudiantil

Alfred: Ah… esos tipos ¿pero que tienen que ver con eso? desde que viste a Kiev has estado muy callado.

Max: Lo que pasa es que estoy pensando que el que Pravda se encuentre aquí no es un punto bueno, además quisiera estar lo más lejos que pudiera de esa escuela

Looney: ¿Eh?¿Así que resentimientos con tu vieja escuela? Eso no lo esperaba

Anko: ¿Hey? ¿No es ese el lugar?

Max: Sí y tal como me lo temía, una Lanzadera de Cohetes Katiusha

ElI: ¿Te refieres al camión estacionado junto?

Max:… ¡Apresurémonos!

Los tanques siguieron por la carretera hasta llegar al lugar, que era un amplio plano lleno de chatarra, el cual estaba cercado por una gran malla de metal un tanto oxidada que se extendía a lo largo de la carretera, por la cual se podían observar diferentes piezas metálicas oxidadas y sucias, otras cubiertas de lodo, pues el suelo del lugar estaba conformado por tierra y algunos pequeños charcos de agua, al lado derecho del terreno se podía ver un pequeño local, y atrás de él una casa de aspecto rustico, un poco vieja con techo inclinado, para evitar la acumulación de nieve debido a las constantes nevadas en la zona, junto a ella se podía observar un Camión Sovietico ZiS-6 con una lanzadera Katiusha sin proyectiles.

Rápidamente los chicos estacionaron sus tanques, y procedieron a entrar al lugar ya que el portón que llevaba a donde se encontraba la chatarra estaba abierto.

¿?: Vamos viejo ¡No tengo todo el día! Simplemente queremos recomprar nuestro tanque!

Kliment: Señorita, ya le dije que está vendido

Mientras el Club entraba, se podía escuchar a dos personas discutir, una fuerte pero femenina voz, y otra rasposa y amarga voz de hombre. Entre el frío del lugar y lo nublado que se encontraba, Max llamó fuerte: ¡Tío Kliment!

Ante el grito, las 2 chicas que se encontraban hablando con el voltearon a ver a los recién llegados.

Kliment: ¡Oh! Max, te estaba esperando Jajaja

Kliment respondió el llamado desde lejos levantando su brazo, para que todos fueran a donde se encontraba; finalmente los dos bandos se encontraron en aquel lugar junto a un BT-5 de muy mal aspecto debido a un impacto de un cañón de calibre mayor de 75mm, además de eso solamente tenía una oruga y le faltaban 2 ruedas de la suspensión y el cañón.

Max: Hola tío, al fin estoy aquí

Kliment: Que gusto verte, pero creo que llegas en un muy mal momento…

¿?: Jamás creí volverte a ver impostor, recuerdo que la comandante te había dejado muy claro que nunca te vuelvas a acercar a Pravda o sus alrededores.

Max: Realmente me importa un comino que haya dicho ella, yo solo estoy aquí para visitar a mi tío, después de todo es mi único familiar en este país.

¿?: Esta bien, pero no tienes asuntos con los negocios del viejo, así que podrías irte de aquí

Kliment: Lo lamento señorita vulgar, pero Max es el comprador.

¿?: ¿Qué, esta sucia sabandija?, además que ensuciaste el nombre del Senshado con tu simple presencia en nuestra escuela, quieres seguirlo haciendo a nuestras espaldas, ¡mejor vuelve a tu país extranjero!

Looney: ¿Ah sí?, creo que tu estas siendo aún más vulgar con tu forma de hablar, así que sugiero que deberías calmarte un poco.

De repente la otra chica que se encontraba al lado de la que vociferaba contra Max interrumpió

¿?: Irina, tiene razón, cálmate un poco, es solo una coincidencia que él se encuentre aquí

Irina: No me detengas Nathalia, debe conocer su lugar.

Max: Gracias Nathalia, pero no te preocupes, ni siquiera note que estaba aquí

Irina: ¿Quién te crees maldito?, ¡te voy romper la cara!

Max: Suena bien… Era de lo único que me arrepentí de no hacer antes de dejar Pravda, ¡Ven para acá entonces!

Nathalia escondía su rostro detrás de su carpeta; ambos se colocaron en una posición de batalla, Irina aun siendo mujer sobrepasaba en altura a Max por al menos 2 centímetros, tenía un cabello recogido en una trenza hacia atrás de color café y ojos verdes, con una contextura muy fuerte y una gran copa D, más grande incluso que la de Elí; se podía ver en sus ojos su sed de sangre, mientras que Natalia corrió hacia afuera del local presa de un ataque de pánico, de la misma manera ella tenía su cabello arreglado en trenzas hacia atrás, pero era de color negro y además usaba un par de lentes circulares y en ese momento cargaba una carpeta en sus manos, a diferencia de su compañera ella era mucho más baja, midiendo igual que el promedio.

Mientras tanto, todos los que se encontraban ahí estaban expectantes al desarrollo de la situación sin saber qué hacer, después los chicos del club apenas reaccionaron y empezaron a correr para detenerlos.

Kliment: ¡BASTA! ¡No permitiré esa clase de atropellos en mí local, así que por favor señoritas retírense, ustedes me vendieron el tanque, así que no hay devoluciones, es la política de este lugar!

Irina: ¡No me importa, te daremos el doble, pero no permitiré que Max se lo llevé!

Kliment: ¡Ya se lo dije muchas veces, así no es cómo funcionan las cosas aquí o me equivoco, pensar que una estudiante de Pravda haría actos como estos!

Antes de que Irina una voz desde la entrada retumbó hacia el lugar:

¿?: ¡Irina, basta!

Ante tal grito Irina se detuvo, mientras que la chica recién llegada se acercó al resto con un paso rápido pero elegante y determinado, seguida de Nathalia que parecía haberla llamado; la chica era incluso más alta que Irina, e incluso más alta que Sarek con 1.82 metros, tenía un busto casi igual al de Irina y un cuerpo muy bien formado, además de un largo cabello rubio suelto casi hasta su cintura acompañado de unos ojos azules oscuros muy penetrantes; ante el gran acto de presencia de la chica, Alfred la reconoció en un instante; dejándolo casi sin aliento

Alfred: Comandante del Equipo de Senshado de la Academia Pravda… ¡Ekaterina Ismailova de Tercer Año!

Con un acento Ruso muy arraigado, respondió la chica

Ekaterina: Gracias Chico… Escuché que estas teniendo problemas con un viejo conocido Irina, desde el auto podía escucharte hablar.

Irina: ¡Lo lamento Capitana! - de forma casi inmediata, realizo una reverencia hacia ella.

Ekaterina: Aun así ha pasado un tiempo, Maximilian Galinsky

Max: No creí volverte a ver tan pronto, Ismailova

De repente la esbelta y alta chica comenzó a hablar en ruso mientras se dirigía a Max.

Ekaterina: Chto ya dolzhen delat' zdes'?

Max: Biznes, nichego boleye

Ekaterina: Mh… Ya ponimayu. ¿Es usted el dueño del local?-Refiriéndose a Kliment-¿Qué es lo que debemos hacer para poder llevarnos ese BT-5?

Kliment: Lo lamento, pero ya se lo dije a tu compañera, no hay devoluciones. Además ¿Para qué lo quieren? De todos modos es una chatarra que desecharon y yo se la compré.

Ekaterina: No intentes jugar conmigo, el que el tanque haya llegado a tus manos fue un error de comunicación entre nuestras filas, y según la ley de Japón los tratos verbales en negocios no pueden ser validos a menos de que una parte ya haya pagado un adelanto o el precio completo del artículo, así que le pregunto a usted ¿Ha recibido dinero por aquel tanque antes que nosotras?

Kliment: Ehm…Pues no.

Ekaterina: Eso es suficiente, entonces pedimos comprar de nuevo el tanque, incluso podemos darle un 50% más de lo que pide.

Kliment: Lo lamento señorita, pero no deseo vender el tanque a ustedes, es política del negocio no hacer devoluciones.

Ekaterina: ¿Es cierto?, ¿Podría mostrarme los documentos de su negocio para confirmar que aquello se encuentra en la política del mismo?

Eli: Dejen de ser tan insistentes ¿Para qué quieren un tanque que no funciona?

Ekaterina: No te hagas la inocente niña, no crean que no estoy informada de la situación en el puerto, hoy la academia mixta SF se encuentra aquí, y por su acento y rasgos faciales puedo deducir que pertenecen a ella; y sé muy bien que para alguien de SF, reparar un tanque en este estado no es más que un juego de niños, y mucho más si Galinsky esta con ustedes.

Alfred: Parece que nos atraparon, pero aun así no respondiste a nuestra pregunta, ¿Para que una escuela con tanto poder como Pravda, tiene que hacer que su comandante este en un lugar como este solo para recuperar un BT-5, con todo el arsenal que poseen?

Kliment: Jeje Muchacho….

Ekaterina: ¿Quién eres tú, Chico? *regresando a ver a Alfred*

Alfred: Presidente del Club de Senshado de la Academia SF, Alfred Ackerman de segundo año

Ekaterina: Me gustabas chico… pero parece que Galinsky te metió sus ideas en la cabeza, el Senshado es un arte solo de mujeres y respondiendo a tu pregunta, Pravda piensa entrar en las competencias de Tankhatlón este año, pero nuestros tanques son demasiado pesados como para usarlos, así que necesitamos a este para aquello.

Looney: ¡Pues que coincidencia! Nosotros lo queremos para el mismo objetivo

Irina: ¡Es absurdo que hombres puedan manejar tanques! ¡Es algo imposible!

Nathalía: Este… pues la verdad en otros países que celebran el Tankhatlón, si aceptan la participación de hombres…

Ekaterina: Camarada Irina, tranquilízate, y camarada Nathalia, espero tu cooperación, no querrás pasar 25 años en el Archipiélago de Gulag.

Nathalia: ¡Perdón! ¡Capitana! *hace reverencia*

Max: Sigues con la manía de amenazar a enviar a clases de refuerzo a quien se meta en tu camino; después de todo yo siempre estaba ahí.

Ekaterina: No me provoques Galinsky…. Además vi sus tanques ¿Creen que con esas Chatarras, pueden siquiera pisar algo tan bajo como el Tankathlón? Y encima los cruiser son demasiado pesados para participar.

Looney: Es por eso que queremos el BT-5, ¿no te parece lógico?

Ekaterina: Pravda no cederá contra unos herejes como ustedes.

La tensión volvió a ser igual de alta que antes de que Ekaterina llegara, se podía ver la tensión entre ambos bandos hasta que…

Anko: Este… ¿Y si peleamos… por él?...

Irina: ¡Jajaja! ¿Crees que pueden ganarnos con un Panzer I? Es lo más gracioso que he escuchado hasta ahora.

Kliment: ¿Y porque no lo intentan? Tienes razón señorita, me atrapaste con lo de la política de la empresa ¿Pero no te parece mejor lo que dice el chico? Así arreglaran sus diferencias fuera de mi tienda, le venderé el tanque al ganador.

Ekaterina: Esta bien viejo… lo aceptamos, veamos que pueden hacer, "club de Senshado", los retamos a un encuentro de Tankathlón en Kiev, pagaremos por el BT-5, y ustedes se lo llevarán para repararlo, y ya que no queremos ser injustas, será un duelo de dos contra dos. Tengo entendido que su buque escuela estará aquí hasta el viernes, así que lo haremos el jueves, con lo cual les daremos tiempo para que lo arreglen.

Alfred: ¡Muy bien! Aceptamos el desafió – ambos comandantes se dieron la mano, para pactar el acuerdo, luego de eso Ekaterina se dio la vuelta, y sus compañeras la siguieron.

Max: ¿A quién intentas engañar, Ismailova? Solo esperas al general invierno, ¿Acaso no tienes confianza en tus camaradas?

Ekaterina: No les estamos subestimando –Se dió la vuelta para responder- solo les estamos dando tiempo para que reflexionen y se den cuenta de que no nos pueden ganar, además tenemos muchachas cosas más importantes que hacer para el torneo nacional, no crean que tenemos tanto tiempo libre como ustedes.

Mientras, las 3 chicas caminaban a la salida, un gran camión apareció en la puerta, y entro al lugar, era un camión de transporte para tanques.

Irina: Parece que las de 1er año al fin llegaron…

De repente el camión se estacionó, y de él bajaron dos chicas.

¿?: ¡Sempais!, llegamos con el camión, ¿Eh?, ¿Qué sucede?

Max: ¡Cuánto tiempo sin verlas! ¡Ninna! ¡Alina!

Alina: ¡Max-kun! ¿Qué estás haciendo aquí?

Max: Jaja vine a hacer unos negocios nada más

Ninna: Max-san, Katyusha-san estará muy feliz de verte

Max: Tienes razón envíale mis saludos, ¡Jaja!

Irina: Camarada Ninna, Camarada Alina ¿Qué son estas horas de llegar?, ¿Quieren que las mandemos 10 años al Gulag?

Ekaterina: Déjalas, después de todo las de primer año suelen ser una vergüenza para Pravda excepto por Nonna y Klara, debemos irnos; ¡Alina! Ya no necesitamos el camión, ve a dejarlo en la escuela.

Alina: ¡Sí! ¡Como usted diga senpai!

Después de aquello, las 3 chicas salieron del local, y se retiraron en dirección a Aomori en el ZiS-6, justo después de aquello todos los que seguían en aquel lugar soltaron un gran suspiro.

Eli: ¡Buu! *les saca la lengua*, ¡Ja! ¿Quiénes se creen ellas dos solo porque son tan altas como un poste?

Alfred: A todo esto Max, ¿A qué te refieres con general invierno?

Looney: Te falta saber más historia, mira el cielo.

Señalando, Looney y los demás dirigieron su vista al cielo, que ya siendo las 4 de la tarde, permanecía igual de nublado que antes, cuando de pronto la nieve empezó a caer de él.

Anko: ¿Nieve?

Elí: Ahora entiendo, el Panzer I C no es adecuado para climas fríos ¿verdad?

Looney: Exactamente

Alina: ¿A qué se refieren?

Max: Pues…

Antes de que pudiera hablar, Kliment los interrumpió

Kliment: Menuda banda de groseras, no se queden ahí y entremos al local, aquí afuera nos vamos a congelar, ustedes también chicas de Pravda.

Después de aquello, todos entraron al local que se encontraba junto al terreno; el cual también por su jardín trasero era la casa en donde vivía Kliment.

Todos se sentaron en la sala y la esposa de Kliment, Meiko, les sirvió a cada uno una taza de chocolate caliente.

Kliment: ¡Ja! Menudas vulgares, será mejor que no se vuelan a aparecer por aquí, no me dejaron darle la gran bienvenida a mi sobrino.

Max: Gracias tío, pero, era algo que podía pasar.

Kliment: Aun así muy buena idea de tu amigo *Golpea la espalda de Anko* Se le ocurrió una gran idea para deshacernos de esas tipas.

Anko: gh.. buaghhhh *se atraganta*

Eli: ¡SI!, ¡Muy bien hecho Anko!

Alfred: Bueno en fin tenemos un enfrentamiento, debemos ganarlo para llevarnos ese BT-5 a SF, repararlo y después entrenar con él

Max: Ellas deben estar conscientes de eso, pero para esa confianza deben estar tramando algo, después de todo, no nos tomará más de 1 día reparar ese tanque.

Looney: Bueno para ti sí ¡Jajaja!, pero por ahora concentrémonos en el torneo de mañana de Dan y los demás

Eli: Es cierto, les diré que estamos aquí; les enviaré un mensaje para que vengan en taxi

Kliment: Aun así es un gusto tenerlas aquí señoritas de Pravda, ha pasado tiempo.

Alina: Jaja muchas gracias, es bueno verlo a usted también.

Kliment: Pero falta una ¿Dónde está la pequeña gritona?

Ninna: Se debe referir a Katyusha-san, ella se encuentra en Pravda, la verdad es que está castigada de nuevo por no obedecer las órdenes de las senpais.

Max: Ahh... Esas tipas de nuevo, por lo que veo, si están aquí ella es la única que se opone, creí que el futuro de pravda se lo había dejado en buenas manos, pero las veo aquí disfrutando.

Ninna: Max-san se equivoca, esto también es parte de nuestro castigo, ya que nosotras tres somos las únicas que no aceptamos la voluntad de Ekaterina-sama… bueno tal vez un poco más que Katyusha.

Max: Ahh… me lo esperaba

Looney: Asi que al final no eres un trap

Max: Ya te dije que no

Alfred: ¿Bueno creo que todos estamos aquí para que nos cuentes tu historia no crees?, primeramente ¿Quiénes son ellas?

Alina: Lo olvidé, mi nombre es Alina y ella es Ninna, junto con Katyusha-san fuimos compañeras de Max cuando entró a Pravda.

Eli: Entonces es cierto que un hombre entró a Pravda, ¿Eso puede pasar?

Max: Bueno supongo que se los contaré, han escuchado hablar de Astra…

Junto antes de continuar, por la puerta entraron el club de tiro con arco, sacudiéndose de la nieve que caía afuera.

Eli: Bienvenidos, llegan justo a tiempo.

Dan: Ufff… ¡Qué frío tan infeliz que hace afuera! ¡Buenos días señor y señora!

Kliment: Buenas tardes, jóvenes, por favor tomen asiento.

Alfred: ¿Qué pasó con el torneo?

Diana: Empieza mañana a las 9 de la mañana y va hasta las 12, ya confirmamos la asistencia

Sam: Aun así ¿Porque no nos fueron a recoger como prometieron?

Looney: Lo lamentamos, pasaron muchas cosas, la verdad supongo que tenemos que ponerlos al corriente.

Alfred y Looney explicaron todo lo que había pasado desde que llegaron al lugar, la explicación era escuchada también por Ninna y Alina, las cuales no estaban todavía enteradas de todo, después de un rato todos estaban informados de la actual situación.

Ninna: ¡Que! ¿¡Max-san se enfrentará a Ekaterina-sama?!

Alfred: Sip, tal como lo oyes

Alina: ¿Pero estas seguro? Tú más que nadie conoce el potencial de Ekaterina-sama

Max: No se preocupen estoy seguro que Katyusha hubiera hecho lo mismo, después de todo esa pequeña fue la que me inspiró a contratacarla

NInna: Max-san, Katyusha-san se enojaría mucho si le escucha diciendo eso…

Alfred: Bueno ahora si Max, cuéntanos la historia.

Max: Bueno, como les decía antes esto se resume en una persona, Astra Galinsky, mi madre.

Eli: ¿Quién fue ella?

Kliment: Déjame contarles yo muchacho, Astra era mi hermana, hace unos 20 años ella fue la comandante de Pravda durante 3 años seguidos y durante esos 3 años ella llevo a su escuela a ganar el campeonato nacional.

Alfred: ¿Así que tu madre fue la que te inspiró al Senshado?

Max: La verdad no, ella murió cuando era muy pequeño, por lo que no tengo casi ningún recuerdo de ella, solo las fotografías.

Kliment: Ahh la recuerdo, era una mujer fuerte siempre decidida a hacer algo, cada vez que se encontraba cerca podías sentir su presencia y su fuerza; no le gustaba perder para nada, era una excelente tanquista a la que le gustaba ir con todo y siempre a la carga, nunca perdía en un combate cuerpo a cuerpo en el senshado, esa era su principal habilidad.

Eli: Pues en ese último aspecto se parece mucho a Max, jajaja.

Max: Es verdad, tal vez por eso me gustan los tanques medianos, en fin, mi madre al salir de pravda se casó con mi padre, pero como él es extranjero, así que la llevó a vivir allá, pero…

Kliment: Pero la fama de mi hermana ya se había extendido tanto que muchas personas querían que fundará su propio estilo, el estilo Galinsky era un propuesta muy interesante ya que antes de aquello el estilo Nishizumi y el Shimada, de muchas generaciones de antigüedad, eran los que dominaban el Senshado de Japón, pero con sus victorias en el campeonato destacó como el fénix volador.

Max: Mi madre tenía un largo cabello rojo, por lo que la apodaron así; con la expectativa de un nuevo estilo mi madre se iba a poner al frente pero en mi país también necesitaban una sucesora para ser la cabeza de la familia de mi padre, así que hubo una disputa antes de que yo naciera sobre si nacer en Japón o allá, al final nací allá por lo que el nuevo estilo Galinsky no tenía sucesor, pero a mi padre le salió el tiro por la culata, pues él quería convertirse en la cabeza de la familia con una sucesora y se casó con mi madre solo porque quería usar su reconocimiento internacional de un nuevo estilo para su beneficio.

Alfred: Ya entiendo lo que quieres decir y al ser tú un hombre no cuentas como un sucesor ni para ser cabeza de familia ni para establecer un estilo de Senshado.

Max: Después de todo cuando se habla de tanques, los hombres no tienen voz ni voto…

Kliment: En fin, no sabemos las circunstancias, pero mi hermana murió allá cuando Max tenía unos 4 años y él vivió allí hasta los 14.

Max: Cuando tenía 14, me enteré que mi madre había sido una gran tanquista de modo que vine acá a Japón, pues aunque no la recuerde de alguna manera me pasó su pasión por el Senshado. Debido a que era su hijo me permitieron entrar a Pravda aun siendo hombre pero al igual que en mi país…no, incluso peor aquí, existe un gran tabú de que los hombres manejen tanques, cuando estuve en Rusia era muy diferente.

Looney: Así que eres ruso ¿por eso podías hablar con Ekaterina?

Max: No, no soy Ruso, pero tuve la oportunidad de ir muchas veces ahí.

Alfred: Bueno eso explica muchas cosas, así que ¿Qué fue lo que pasó cuando entraste a Pravda?

Max: Mi madre se había vuelto una leyenda como la mejor comandante que había salido de Pravda así que el rumor de que yo iba a entrar fue muy grande pero nadie esperaba que yo fuera hombre, más bien la única que lo sabía era la Rectora; cuando entre la conmoción fue grande, las de tercer año no aceptaban que un hombre entrara en la escuela, las de 2do no sabían qué pensar y a las de primero no les importaba, gracias a lo que pude tener una vida escolar normal en una escuela llena de mujeres.

Looney: Que suertudo que eres.

Max: La verdad no lo creo, me vigilaban mucho y vivía en la casa de la rectora que era una gran amiga de mi madre, así que no tenía mucha libertad para moverme porque además controlaban mis horarios de salida y entrada pero para mí no significaba nada siempre y cuando pudiera practicar Senshado.

Kliment: Oh si, te refieres a Mila jajaja, hace mucho tiempo que no la veo jajaja.

Max: al final cuando entré en su equipo de Senshado las cosas se pusieron peor, las de 3er año me veían como un insecto y comenzaron a meterse conmigo, ya saben lo típico del caso, escondían mis zapatos, llenaban de basura mi casillero, rayaban mis libros, etcétera; yo no le di importancia y las de 1er año, me empezaron a apoyar pero después me acusaron de pervertido y para eso escondieron ropa interior en mi mochila y finalmente me expulsaron. Eso es todo.

Alfred: Oye, oye, espera ¿Cómo puedes decir eso con tanta tranquilidad?

Eli: ¡Si!, después de todo eso.

Ninna: Porque Max nunca hizo nada malo y su conciencia estaba limpia, nosotras 3 fuimos sus únicas amigas, pues todas al final se alejaron temiendo las represalias de la comandante.

Alina: La verdad es que fue muy duro pero Max está mintiendo, no lo expulsaron porque él se retiró.

Max: Al final es lo mismo, el punto es que salí. Ahh… bueno, estoy cansado, iré a caminar un poco, nos vemos al rato.

Sin dejarles decir alguna palabra a todos los que se encontraban ahí, Max salió apresuradamente por la puerta del local con su abrigo en la mano sin despedirse de todos.

Eli: Max ¡espera!

Kliment: Déjenlo, si decidió contarles a ustedes, quiere decir que él les tiene confianza, pero en realidad fue mucho peor de lo que el contó, recordarlo debe ser duro para él.

Ninna: El dejó la escuela, porque empezaron a hacernos lo mismo que a él, por eso se retiró, para protegernos a nosotras y a Katyusha-san

Después de aquella historia, todos se quedaron callados en el lugar y un silencio incomodo se apoderó del mismo, todos se encontraban pensativos debido a la confesión de Max, después de todo eso explicaba algunas cosas como su experiencia con el Senshado. De repente Kliment se levantó del lugar en donde estaba sentado y dijo:

Kliment: Bueno, niños curiosos, con eso es ya tienen todo claro así que será mejor que se lleven el tanque antes de que caiga más nieve.

Looney: Espere, al final faltó algo ¿Dónde nació Max y quién es su padre?

Kliment: Lo lamento, pero no puedo decirlo, si esa información se divulga créanme que se haría un gran escándalo en Japón, después de todo cuando Max supo la verdad, fue por eso que quiso estudiar aquí y se cambió su nombre y apellido, si son sus verdaderos amigos el mismo se los contará con el tiempo; ahora apúrense y recojan su tanque antes de que el tiempo empeore.

Kliment sacó rápidamente a los chicos de la sala y cerró la puerta dejándolos solos a Meiko y él.

Alfred: Bueno, supongo que debemos poner manos a la obra.

Mientras, en el interior de la casa de Kliment..

Meiko: Para ti también es difícil hablar de Astra

Kliment: Ja… ¿Qué esperabas? Después de todo todos sus problemas ni siquiera se resolvieron cuando ella murió, todos se pasaron a su hijo y aun si soy su tío, no hay mucho que pueda hacer para ayudarlo y sabes que eso me aflige.

Con aquel comentario la cara de Kliment se entristeció debido a la impotencia de ayudar a su sobrino, después de todo era como un hijo para él

Kliment: Bueno por lo menos Katyusha-chan estará feliz de verlo de nuevo.

Meiko: Tienes razón.

Los chicos del Club de Senshado llevaron el tanque a SF con la ayuda de Ninna y Alina, las cuales llevaron el BT-5 en el camión que habían traído con ellas; esa noche se dispusieron arreglarlo lo más pronto posible, pero Max no regresó a SF hasta el día siguiente.