Capítulo 11 Acero y Arena- Parte 3- Luces titilantes, faros en medio de la tormenta.

Todo iba tan bien, los tanques de Anzio no lograban darles, habían ganado velocidad y tiempo para lograr flanquear el tanque bandera de Anzio, hasta lo habían visto. La victoria estaba en sus manos, casi podían probarla. Pero antes de que se pudieran darse cuenta la tormenta de arena los alcanzo.

Las comunicaciones estaban muertas, los tanques se habían separado en medio del caos después de que la arena los engullera y se escuchaban disparos por todos lados. Probablemente disparos a ciegas. Alfred no sabía qué hacer, el tanque bandera de Anzio podría haber seguido su curso y pasar tras las líneas de Anzio o podría estar perdido en la tormenta como ellos. Una cosa era segura, no lo averiguarían estando estáticos.

Alfred: Pongamos este Panzer IV en movimiento, sigue avanzando lento y comencemos a buscar por cualquier cosa que parezca un tanque, ya juzgaremos si dispararle o no cuando lo encontremos. Los quiero a todos atentos, puede que nos disparen en cualquier momento así que estén preparados.

El Panzer IV siguió las órdenes de su comandante, la tripulación entera tenía sus ojos en los periscopios mientras buscaban por tanques. Entonces fue cuando el primer disparo los golpeo. El tanque entero se sacudió tirando las pocas cosas que estaban apiladas alrededor, a la vez que causar que las municiones sonaran como copas de cristal que rebotan unas contra otras, un sonido bastante desagradable cuando piensas que las municiones pueden dispararse dentro del tanque, o al menos la caja negra puede juzgarlo así y dejar el tanque fuera del juego.

Alfred: ¡Acelera un poco, gira a la derecha y sácanos de aquí!

El disparo había dado en el frente del tanque por lo que el blindaje reboto el disparo, pero en esa dirección solo podía haber tanques aliados y un Fiat M15/42 de Anzio, probablemente.

Alfred: Desde esa dirección solo el Panther cuenta con el cañón para sacudir el tanque de esa manera, pero seguramente nos habría eliminado. Tuvo que ser el Fiat. Muy bien, acelera en la dirección del disparo y prepárense para abrir fuego.

El Panzer IV retomo su rumbo, varios disparos más sonaron en la cercanía del tanque, pero ninguno golpeo el pesado vehículo. El cañón del Panther era diferenciable, siendo el tanque con el calibre más grande en juego sus disparos resonaban por encima de la tormenta de arena y el viento.

Pero saber dónde se hallaba o a dónde disparaba, eso ya era otra situación muy diferente.

"Conociendo a Dan, debe estar enloquecido por esta tormenta dañando su tanque. Seguro que se desahoga disparando a todo lo que ve". Pensó Alfred mientras seguía mirando por las pequeñas ventanas que le confería su posición como comandante, además de usar su periscopio de vez en cuando.

La tormenta los tenía a oscuras y Alfred se había rehusado a utilizar las luces exteriores del tanque, ya que podría convertirlos en blanco fácil. Tal y como el tanque que ahora tenían en frente.

Alfred: ¡Detén el tanque! Parece que tenemos algo.

Toda la tripulación centro sus ojos en el vehículo a unos diez metros de ellos, su silueta era apenas visible, pero estaba exponiendo su blindaje lateral al Panzer IV. El vehículo estaba en movimiento, probablemente aun ignorante del Panzer IV que lo observaba.

"De acuerdo, desde aquí no puedo juzgar bien que tanque es, pero podría ser el Fiat, el Cruiser o el Panzer III. Si lograra conseguir un mejor vistazo a la torreta o al color podría asegurarlo, pero si nos acercamos más podría dispararnos."

El vehículo seguía su curso, aún ignorante de que la torreta del Panzer IV estaba siguiendo sus movimientos. Toda la tripulación dentro del tanque de Alfrred estaba ansiosa, lo último que necesitaban ahora era eliminar a uno de los suyos, pero si era el tanque bandera y no actuaban habrían desperdiciado una gran oportunidad.

"Vamos, dame algo, cualquier cosa para diferenciarlo".

Alfred se quedaba sin tiempo para dar la orden de disparo, el tanque saldría de su línea de visión pronto, su mano se hallaba a unos cuantos centímetros del hombro de su artillero listo para ordenar, solo hacía falta una cosa, una señal.

La arena se levantó cerca del misterioso tanque, a la vez que un fuerte ruido y una explosión. Un disparo, proveniente desde la retaguardia del tanque misterioso o el flanco derecho del Panzer IV, había fallado.

La luz resultante de la explosión dio unos cuantos milisegundos de preciada luz, y entre el destello una figura resalto por encima del tanque. Una bandera azul. El tanque que había sido atacado acelero con todo lo que su motor tenía sin importarle la tormenta esquivando un segundo disparo proveniente de su flanco derecho, el Panzer IV había visto la bandera.

El Fiat M15/42 estaba siendo atacado mientras intentaba huir sin poder ver nada, su tripulación hecha un caos y su comandante, Pepperoni, gritado ordenes aleatorias de dirección.

El tanque zigzagueaba sin control mientras que el Panzer IV le seguía la pista, las luces aún estaban encendidas así que mantener un rastro no era difícil, pero disparar era demasiado complicado.

Debido a las rápidas reacciones del Fiat, el Panzer IV también acelero para perseguirlo, pero la tormenta de arena, los bruscos movimientos y los disparos provenientes del tercer tanque, que ahora les dispara a ellos, no hacían el trabajo demasiado fácil.

Originalmente Alfred pensó que el primer disparo provino de un tanque de su equipo, pero ahora no estaba muy seguro, él solo escucho un disparo, pero nunca vio quien lo efectuó, en todo este caos hasta Anzio pudo intentar acabar con su propio tanque basados en desesperación y falta de información.

Alfred: ¡Maniobras evasivas y disparos continuos quiero ese Fiat echando humo!

Al parecer la excesiva acción de esta zona había a traído más tanques, pues el Fiat había realizado un giro cerrado de 90° cuando otro tanque disparo y el Panzer IV estuvo cerca de ser eliminado cuando una bala paso justo en frente del mismo rayando el blindaje frontal.

Como si fuera poco el cañón del Panther ahora apuntaba en su dirección, porque esas grandes explosiones que caían alrededor de la zona donde se llevaba a cabo la persecución no podían ser producto de nadie más.

Dos disparos más de dos direcciones distintas, según las cuentas de Alfred todos los tanques que estaban en la zona se habían unido a esta-

Dos pequeños tanques habían tomado posiciones al lado del Panzer IV, los Panzer I de Ace y Toki estaban siguiendo el Panzer IV a la vez que encendían y apagaban sus farolas.

Alfred: Bueno, al menos no estamos solos.

O eso creyó Alfred, los Panzer I aceleraron rápidamente en medio de la tormenta mientras titilaban sus luces para luego apagarlas por completo.

La expresión de Alfred era una de duda e inseguridad, porque sus tanques aliados habían pasado de largo. Mientras aún se rascaba la cabeza con dudas las luces titilantes aparecieron de nuevo a lo lejos haciendo maniobras extrañas.

Alfred aún seguí sin entender la situación hasta que uno de los pequeños tanques exploto iluminando un tanque que tenía su cañón dirigido en la dirección que había estado el Panzer I. Ahora los movimientos no parecían tan extraños, eran maniobras evasivas, y si se acercaron tanto a un tanque este podía verlos bien así que el fuego aliado estaba descartado.

Lo estaban guiando, estaban guiando al Panzer IV hacía un tanque enemigo.

Alfred: ¡Sigue las luces parpadeantes, ellos serán nuestros ojos!

Mientras que la zona de juego estaba siendo cubierta por una inmensa tormenta de arena, la zona de las gradas apenas tenía molestias, su posicionamiento, así como la dirección del viento que causo la tormenta dejaron el lugar limpio y sin más arena de la que ya tenía.

El público entero tenía sus ojos puestos en las figuras que se movían en el mapa táctico pues el avión de los jueces aún se hallaba en tierra esperando por mejores tiempos para despegar.

Los jueces no tenían visión de lo que pasaba, pero las cajas negras de cada tanque aún podían enviar información a través de la tormenta, así que todos los datos de los tanques aún se procesaban, hacer trampa seguía siendo imposible.

Miho Nizhisumi no había despegado sus ojos de la pantalla desde que la tormenta de arena había iniciado, las figuras se movían a más velocidad de la que se esperaba, al menos en la zona norte del mapa, pues el sur estaba demasiado tranquilo. Tres de los tanques en esa zona estaban estáticos y los dos tanques de Anzio parecían patrullar el pueblo.

Por otro lado, el norte era una maraña de giros y movimientos extraños para todos los tanques, solo el Panther mantenía un curso, pero a demasiada velocidad como para resultar aceptable en las condiciones climáticas de la batalla.

Desde el inicio de la tormenta solo un Panzer I había sido reportado como eliminado del juego, lo cual levantaba más de una ceja por parte del grupo que acompañaba a Miho.

Kay: Todo este caos y solo un tanque eliminado, mira eso, en el sur ni se mueven.

Daarjeling: Con esta tormenta es difícil que logren darse unos a otros- dijo mientras tomaba un poco más de té, hasta ahora las estudiantes de ST. Gloriana ya habían terminado tres teteras enteras ellas solas- Además, siempre está el riesgo de fuego aliado.

Yukari: Pero la velocidad con la que se están moviendo algunos tanques acabará dañando el motor, el peor de todos debe ser el Panther, siempre fue una pesadilla en lo que se refiere a confiabilidad.

Casi como una predicción el Panther se reportó como eliminado del juego en ese momento, su motor destruido.

Todas las chicas centraron sus ojos en Yukari después de observar el reporte, la chica en cuestión solo sonrío.

Yukari: Bueno, el Panther era un tanque muy sobre pensado, incluso bien mantenido tendía a dañarse demasiado.

Dan: ¡AHORA EL MOTOR ESTA TOSTADO Y SALÍMOS DEL JUEGO! ¡MUCHAS GRACIAS, MADRE NATUALEZA!

En la zona inferior de las gradas, Max observaba el enfrentamiento como el resto del público.

Aunque desearía seguir jugando, estaba algo agradecido por no tener que lidiar con una tormenta de arena, aunque no podía decir lo mismo de su amigo Dan.

Max: Seguro que Dan perdió el control otra vez una vez se dio cuenta que la tormenta solo desgastaría los tanques, respeto su deseo de restaurarlos y todo, pero que más puedes esperar en el Senshado fuera de que tu tanque sea dañado innumerables veces.

….

Daarjeling: Un desafortunado desarrollo para San Francisco, aun así, cuentan con ventaja numérica. Es cuestión de ver como se prosiguen las cosas.

Alfred: Bueno, perdimos el Panther.

La explosión del motor de Panther y el fuego de la gasolina ardiente era una especie de faro en medio de la tormenta que envolvía el campo de juego. Aun así, los ojos de Alfred y su tripulación seguían el Panzer I que seguía en pie.

Hasta ahora no habían tenido un gran número de inconvenientes en su persecución, seguía habiendo disparos de todas direcciones, pero la mayoría eran dirigidos, como polillas, a las luces titilantes del Panzer I.

"Sea quien sea mientras le den al tanque bandera por mí bien." Pensaba Alfred mientras se acomodaba en su Panzer IV, estar montado en un vehículo en movimiento por tanto tiempo podía tornarse bastante incómodo y ya Alfred sentía su espalda adolorida, incluso sus piernas se empezaban a dormir.

Pero como salido de la nada una bola de fuego a travesó volando en frente del Panzer IV antes de ser golpeada por el mismo, Alfred pensó haber visto un espíritu, pero sus temores se calmaron cuando utilizo su periscopio y se di cuenta que solo era un Carro Veloce con su motor en llamas. Obviamente un motor destruido no eleva un tanque, un disparo tuvo que ser lo que levanto el pequeño carro explorador por los aires.

"¿Pero qué rayos pasa ahí-" Su línea de pensamiento se vio interrumpida cuando el Panzer IV freno repentinamente, cuando Alfred se recuperó y dirigió su mirada a la conductora en busca de respuestas solo pudo verla señalar en la dirección frente al tanque.

Rápidamente Alfred observo en la dirección señalada a través de su periscopio, frente a su tanque se hallaba un cañón de asalto. Un semovento.

San Francisco no había utilizado ninguno, así que esta sería una baja fácil.

Alfred: Muy bien, un blanco fácil. Apunta y dispara.

La torreta de Panzer IV tomo la posición adecuada para disparar contra el inmóvil Semovento.

Sin necesitar de orden el cañón del Panzer IV rugió a través de la tormenta, una vez el destello y el humo se disiparon y Alfred observo por su mirilla para verificar la baja sintió como su corazón ascendía a toda velocidad hasta su cuello e intentaba escapar por su boca.

Sarek: ¡Acelera y alcanza esas luces parpadeantes sean quiénes sean nos servirán de guí-

El Cruiser Mk2 utilizado por Sarek se estremeció al recibir un impacto en su flanco izquierdo.

Sarek: ¿Pero qué? Acelera y sácanos de aquí.

A pesar de los intentos de su piloto el Cruiser no reaccionó, al parecer les habían dado un disparo directo y estaban fuera del juego.

Sarek: Vaya con Anzio, nos dieron a través de esta tormenta. Son mejores de lo que esperábamos.

Sarek intento observar por su periscopio para ver quien fue el tanque ejecutor, pero todo lo que pudo ver fue como un Semovento, que se hallaba a su izquierda, aceleraba y se iba del lugar.

Sarek: Varados en medio de una tormenta, la espera será larga. Les recomiendo que descansen un poco ahora que pueden.

Alfred: ¡Eso fue Anzio, ellas eliminaron el Cruiser de Sarek no nosotros! ¡Nosotros no hemos causado ninguna baja aliada! ¡Todos lo vieron, ¿cierto?!

Alfred pregunto frenéticamente a la tripulación de su tanque y todo el mundo afirmo sin decir nada.

Alfred: Nadie mencionará esto jamás. ¿Entendido?

Con un coro de respuestas afirmativas de todos el Panzer IV trato de buscar un nuevo blanco, pero el Semovento ya había desaparecido entre la tormenta una vez más.

Alfred: Ya que, encontremos su tanque bandera y ganemos esto de una vez. Es lo mínimo que podemos hacer.

Con esas órdenes el Panzer IV empezó a moverse una vez más, en busca del Panzer I y las luces titilantes.

El altavoz resonó en las gradas del público.

Altavoz: Un Cruiser Mk 2 de la Preparatoria Técnica Mixta San Francisco ha sido eliminado. El tanque causante de la eliminación ha sido el Panzer IV de la Preparatoria Técnica Mixta San Francisco.

La palmada que Max se dio en la cara al escuchar el enunciado causo que los miembros de su tripulación se asustaran del ruido. Y luego estallaran en risas al ver la roja marca que dejo la palmada en su cara.

Max: Y la ventaja numérica está acabándose rápidamente, todo por culpa de una tormenta de arena. No puedo creer esto.

"Vaya que fuimos afortunadas de que ese Cruiser se metiera en el camino, por poco y somos nosotras las eliminadas" Esos eran los pensamientos de Anchovy, la Duce de Anzio, mientras su Semovento se alejaba del lugar donde el Cruiser fue destruido.

Desde que empezó la tormenta el equipo de Anzio entro en desorden, el Carro Veloce y el otro Semovento que acompañaban a Anchovy habían desaparecido y Duce solo seguía las luces titilantes.

De repente y sin aviso alguno un Panzer IV salvaje apareció detrás del Semovento de Anchovy.

Anchovy: ¡Ahhhhhhhhh! ¡Acelera más!

Conductora del Semovento de Duce: ¡No podemos, el motor está al límite un poco más y explota!

El primer disparo del Panzer IV golpeo la arena justo detrás del Semovento levantando la retaguardia del tanque un poco antes de que esta chocara contra suelo con gran fuerza.

Anchovy: ¡Si no lo haces igual nos van a sacar! ¡ACELERA!

El Semovento cobró velocidad mientras empezaba a zigzaguear a través de la tormenta de arena, en este punto todos dentro del cañón de asalto estaban ciegas. La velocidad y la tormenta les hacía imposible ver hacía a donde iban. Por lo que entraban más en pánico y zigzagueaban más erráticamente.

Anchovy estaba segura que en algún momento habían dejado de avanzar en línea recta y comenzaron a dar círculos. El lado positivo era que el Panzer IV tenía problemas siguiendo los rápidos giros y movimientos y sus disparos solo sacudían el vehículo de Duce.

Anchovy: ¡Deja de girar y escoge un rumbo! ¡Cualquiera está bien!

"Aprovecharemos que no pueden seguir nuestro ritmo y escaparemos en la tormenta" Un plan perfecto en la mente de Duce.

Una vez la piloto recibió la orden dejo de girar y acelero en una dirección lo más rápido que pudo. El Panzer IV tardo algo más en recuperarse y recuperar el ritmo de la persecución. Hasta que finalmente no pudo seguir el paso. Una vez más solo el sonido del viento y arena volando por todos lados llegaba a los oídos de la tripulación.

Anchovy: ¡Ja! Esos tontos no fueron capaces de seguirnos el paso, la verdad es que no es una sorpresahhhhhhhhhhhhhhhhh.

Mientras celebraba su escape, Anchovy tuvo la idea de observar por el periscopio para buscar por las luces titilantes. Todo lo que sus ojos vieron fue la pared de roca que se acercaba a ella de repente.

Anchovy: ¡GIRA! ¡GIRA! ¡GIRAAAAAAA!

El semovento dio un giro 90° a su izquierda, el movimiento fue tan repentino que levanto su oruga izquierda del suelo. La velocidad que llevaba el tanque no le permitió cambiar de curso, pero al menos logro frenar justo antes de chocar contra la montaña que hubiera sido su perdición.

Todos dentro del tanque dieron un suspiro de alivio, hasta que se tomaron la molestia de observar su lateral. El Panzer IV venía a toda velocidad y en curso de colisión con el cañón de asalto.

Anchovy: Acelera.

Conductora del Semovento: ¿Qué?

Anchovy: Acelera.

Conductora del Semovento: ¿Qué?

Anchovy: ¡ACELERA!

El Semovento tomo velocidad y logro escapar de ser un sanduche entre la montaña y el Panzer IV, pero el vehículo alemán no tuvo tanta suerte, choco directo contra la montaña, aun así, el vehículo seguía en el juego. El tanque intentaba reversar para alejarse de la montaña, pero al parecer su motor no funcionaba correctamente. La arena estaba cobrando factura por forzar la maquinaria en medio de una tormenta.

Anchovy: Una baja fácil, posiciónanos en su blindaje trasero y acabemos con él.

El Semovento comenzó a acelerar para ponerse en la retaguardia del Panzer IV y terminarlo, pero el Panzer IV tenía otros planes, su torreta no estaba incapacitada, y su cañón tampoco.

Anchovy: ¡Posiciónanos rápido!

El Semovento comenzó a moverse, pero su motor también empezaba a padecer. La velocidad para moverse a penas y los mantenía fuera de la mira del cañón.

Alfred: ¡Vamos, maldita sea, gira más rápido!

Toda la tripulación en el interior del Panzer IV estaba sudando y se agarraba a todo lo que podían, todo estaba en manos de su de su artillera.

El Semovento se estaba colocando lentamente detrás de ellos, quería asegurar la penetración.

Anchovy: Su torreta no funciona bien, no podrán alcanzarnos a tiempo una vez estemos atrás.

Alfred: Una vez este atrás es nuestra oportunidad, aún debe pivotear para poder dispararnos.

En esas ideas las tripulaciones colocaron todas sus esperanzas, el momento de la verdad había llegado.

El Semovento había alcanzado la parte de atrás, su oruga izquierda empezó a girar en un sentido y la derecha en otra, estaba girando lentamente para disparar. El cañón de un Panzer IV se mueve utilizando una batería potenciada por el motor, con el motor en tan malas condiciones la torreta se movía más lento de lo normal.

Anchovy: El momento de la verdad ha llegado…

Alfred: …Es ahora o nunca.

Ambos comandantes apretaban sus dientes con suficiente presión como para romper acero, sus pupilas estaban dilatadas al máximo y entre todo el ruido de la tormenta y la maquinaría que crujía podían escuchar los latidos acelerados de sus corazones. Respirar se les hizo pesado y el mundo se movía aún más lento de lo que ya lo hacía, pero ponían todo eso de lado mientras tenían sus ojos en el periscopio de su posición.

El giro del Semovento llegaba a su fin, su cañón listo para disparar, por otro lado, la mira del Panzer IV ya podía ver el Semovento.

El cañón de asalto italiano se quedó quieto, y la cruz que marcaba el blanco en el cañón de Panzer IV tenía un vehículo enemigo en su centro.

¡FUEGO!- Gritaron ambos comandantes con todas sus fuerzas.

Un ruido ensordecedor se escuchó en la vecindad de una de las montañas de la zona de juego, un ruido que se escuchó por encima de la tormenta de arena.

Recuperarse de la sacudida fue la parte más difícil, un disparo a esa distancia convertía el interior de un tanque en un toro mecánico.

Alfred: Maldita sea con Anzio, nos dieron de lleno.

Ancovy: Esta escuela tiene potencial o mucha suerte, lograron sacarnos.

Ambos comandantes observaron por los periscopios para ver al rival que los había eliminado y solo entonces lo comprendieron.

Ambos tanques estaban fuera de servicio. Ni la torreta ni la rotación del Semovento fueron una más rápida que la otra. Las risas tomaron control de ambos, mientras se recostaban a esperar el fin de la tormenta de arena y que los equipos de recuperación los recogieran.

Alfred: Tengo que conocer esa tripulación y su comandante, esto es algo para recordar.

Anchovy: Cuando el combate acabé quiero que averigüen quienes estaban dentro de ese Panzer IV lo mínimo que podemos hacer es invitarlos a comer… Los íbamos a invitar a todos de hecho, pero ellos serán mis invitados especiales.

Miguel: ¿No se supone que nuestros tanques deberían seguirnos para acabar con el tanque bandera de Anzio?

Ace: Lo sé, pero el Panzer IV de Alfred nos dejó de seguir y ni idea de donde está el resto del equipo.

El Panzer I restante aún seguía usando sus luces exteriores para guiar a los tanques de San Francisco hacía el Fiat M15/42 bandera, pero hace tiempo que alguien no los seguía.

Ace: ¡Cuidado con eso!

En una rápida maniobra el Panzer I esquivo un Panther que tenía su motor en llamas.

Miguel: ¿Ese es nuestro Panther?

Ace: No creo que Anzio si quiera tenga uno. Al diablo con Dan, ¡¿Cómo demonios pierdes un Panther en una zona tan abierta?!

Miguel: Creo que tenemos otro problema.

Poniendo la cara más molesta que pudo, Ace se dirigió hacía su piloto diciendo.

Ace: ¿Ahora qué?

Miguel: Perdimos el Fiat de vista.

Ace no podía creer que apenas ahora se enteraba que el Panther de su equipo había sido destruido, nadie los había seguido mientras les mostraban la ubicación del tanque bandera de Anzio, Toki había sido eliminada por llevar a cabo este plan, la maldita tormenta no parecía acabar y ahora su objetivo se había perdido entre el océano de arena.

Ace: Apaga las luces, reduce la velocidad y sigue por la dirección que llevaba el Fiat, si nadie nos sigue al menos aún podemos mantener un ojo en él hasta que acabé la tormenta y ahí nos comunicaremos con el resto del equipo.

Miguel: Muy bien.

Con eso el Panzer I redujo la presión sobre su motor y apago sus luces, haciéndose invisible entre la tormenta.

Gesta: Bueno, las luces han desaparecido.

Drac: ¿Seguro?

Gesta: Ya te digo, ahora no tenemos ni idea de a donde ir.

Drac: ¿Y qué hay de ese fuego enorme?

Gesta: Solo un tanque destruido podría causar eso, no pienso acercarme ahí a tentar la suerte.

El Panzer III de Gesta y Drac estaba ahora a ciegas por completo, desde la primera aparición de las luces habían disparado a ciegas en la dirección general y ya llevaban un rato siguiéndolas lentamente, no querían arriesgarse a ser eliminados. Esa era la idea hasta que las luces desaparecieron en los dejaron en medio de una tormenta de arena sin lugar a donde ir.

Gesta: Seguiremos la dirección que estaban tomando las luces antes de desaparecer, pero nos alejaremos del tanque destruido, mientras nos mantengamos en las sombras todo irá bien.

Con esa idea en mente el tanque siguió su curso como se había establecido, varios minutos pasaron hasta que escucharon una explosión. Si se podía escuchar por encima de la tormenta era porque estaba cerca.

Gesta: Parece que tenemos algo, en la dirección del sonido ¡Ya!

Todos los miembros de la tripulación estaban atentos a más ruidos que inusuales en medio de la tormenta, cualquier cosa que los pudiera guiar. Hasta que su tanque choco con algo.

Gesta: ¿Pero qué- decía mientras observaba por su periscopio para ver que era la obstrucción- ¡Rápido, Drac apunta y dispara!

El obstáculo que detenía al Panzer III no era más que un Semovento de Anzio que estaba estático. El vehículo intento acelerar, pero Drac logro colocarlo en la mira y disparar primero.

Drac: Bueno, eso fue fácil.

Fue lo poco que Drac puedo decir antes de que su tanque fuera alcanzado en el flanco por el Fiat M15/42.

Pepperoni: ¡Genial! Eliminamos uno de sus tanques. Continúa con la operación "Pepperonis invisibles".

Mientras que el Fiat se alejaba de la zona de los hechos dejando un Semovento y un Panzer III destruidos Gesta solo podía pensar una cosa que acabo escapando de su boca con un grito.

Gesta: ¡Tenías que hablar, ¿no, Drac?!

Drac: No puedes culpar esto en mí.

Gesta: ¡Nos echaste la mala suerte con lo que dijiste!

Drac: ¡Solo decía lo que pensaba, ¿acaso ya no puedo opinar?!

Gesta: ¡No me vengas con eso, todo el mundo sabe que si dices esas cosas traes la mala suerte!

Drac: ¡Y tú de todo el mundo cree en esa basura! Que decepción, Gesta, que decepción.

Ambos se quedaron en silencio durante un rato después de eso, solo para mirarse una vez, y luchar por decir algo.

Gesta: Sabes algo, es ridículo culparte por esto, debía está más atento cuando ordene disparar.

Drac: No, no, debí quedarme callado y buscar por más blancos, me despiste y me confíe. Lamento lo que dije acerca de que me decepcionas.

Gesta: No, no, está bien, yo tampoco creo mucho en la suerte, solo buscaba como desahogar mi ira.

Drac: ¿Estamos bien?

Gesta: Estamos bien.

Ambos muchachos se quedaron en silencio un rato para la sorpresa del resto de la tripulación que miraba la conversación con miradas de desentendimiento.

Gesta: Entonces damos esto por terminado con un amistoso apretón de manos o un varonil abrazo.

Drac: …Un varonil abrazo.

Con eso los amigos se abrazaron rápidamente, tan rápido que si parpadeabas te lo podías perder y volvieron a sus posiciones a esperar que la tormenta pasara y que los vinieran a recoger.

Ace: Fuimos afortunados que ese disparo fallara, esperemos que no atraiga a más de ellos. Sigue con el plan Miguel, lento, seguro y silencioso.

Miguel: Si, señor.

El Panzer I había estado cerca de ser eliminado por un disparo misterioso, pero al parecer el atacante los perdió de vista o fue eliminado, cualquiera de los resultados les servía, por ahora esperarían que la tormenta pasara y luego regresarían a su labor de exploradores.

Una vez las respectivas eliminaciones eran anunciadas al público, Max no hacía más que mirar al cielo y decirse así mismo "Digamos que es culpa de la tormenta que todos estuvieron a menos de 10 metros del tanque bandera y lo pasaron de largo, sí, eso fue, la tormenta de arena".

Mientras que él trataba de convencerse de que las oportunidades perdidas eran culpa de la arena, un grupo de chicas en la zona superior de las gradas seguía observando el juego.

Kay: Casi todos los tanques han sido eliminados y nos los perdimos.

Hana: No es tan malo, logramos mantenernos al tanto del combate gracias a la pantalla táctica.

Kay: Si, pero ver figuritas moverse sin más es muy aburrido. Si no mira a tu compañera, se durmió del aburrimiento.

Saori: ¡Mako no es un ejemplo adecuado! Ella se habría dormido de todos modos.

Yukari: No es emocionante pensar en todo lo que pudo haber pasado ahí adentro, la imaginación es mejor que lo que podemos ver.

Saori: ¿Fue mejor imaginar montar un tanque que montarlo de verdad?

Yukari: Eso no, pero muchas otras cosas sí.

La conversación de las chicas fue detenida por el altavoz de anuncios.

Altavoz: Se nos reporta que la tormenta de arena llegará a su fin prontamente y el avión de los jueces logrará despegar una vez más para darnos visión directa del combate. Agradecemos su paciencia.

Daarjeling: Parece que esta tormenta ha llegado a su fin, aun debemos ver la tormenta a la que se enfrentaran los restantes equipos cuando se enteren que sus comandantes se eliminaron mutuamente.

Miho: Anzio tendrá problemas sin Anchovy, es su líder absoluta después de todo, pero no sabemos como podrá reaccionara el equipo de San Francisco- en el momento que Miho noto que todos la miraban se pudo nerviosa y continuo rápidamente diciendo- o no.

Daarjeling: Sin importar cuales sean las reacciones, es hora ver el acto final de este combate de Senshado.