Capítulo 13 Acero y Arena - Parte 5 - Bestias de Fuego y Acero

Cuando la arena dejo cubrir el sol, Ace abrió la escotilla de su Panzer I para tomar un poco de aire, estar encerrado en un tanque tan pequeño con alguien más durante la hora y media que duró la tormenta no fue nada divertido.

Pero, para su sorpresa el escenario con el que se encontró no fue para nada agradable.

Miguel: Déjame ver si entendí, ¿todo nuestro equipo en la zona norte fue eliminado?

Ace: Si- dijo mientras movía una de sus manos en círculos a través de su sien.

Miguel: Y solo queda el tanque bandera de Anzio, pero nuestro cañón no puede penetrar su blindaje, ¿cierto?

Ace: Cierto- La pelota para el control de ira que había traído probaba una vez más su utilidad.

Miguel: ¿Y no sabemos nada de nuestro tanque bandera más allá de que no ha sido eliminado?

Ace: Exactamente- Golpearía el tanque, pero ya había cometido ese error varias veces- ¿¡Cómo demonios es que todo el mundo fue eliminado!?

Miguel: Era de esperarse, estábamos todos muy cerca y la tormenta los puso a todos alerta.

Ace: Si. ¿¡PERO ERA TAN DIFICIL SEGUIR UNAS LUCES Y DISPARARLE A UN TANQUE BANDERA!?

Miguel: Cálmate, Ace.

Ace: ¿! Cómo se supone que me calme si no tenemos forma de ganar!? ¡Nuestro tanque no puede hacer nada contra el Fiat, eso sin contar que no sabemos donde esta!

Miguel: Sabemos que el BT-7 sigue en juego, y su cañón puede acabar con el Fiat.

Ace: Si, ¿¡pero dónde está el BT-7!?

Miguel: Podemos usar la radio, la tormenta ya paso y esa era seguramente la razón por la cual todo fallaba.

Dando un gran suspiro para intentar calmarse un poco, Ace tomo la radio e intento contactar con el BT-7.

Ace: Aquí Ace. ¿Me recibes, Eli?

La estática de la radio fue su única respuesta.

Ace: Aquí Ace, Eli, ¿me escuchas?

Silencio una vez más, al parecer no era la tormenta.

Ace: Aún inservible.

Miguel: Nada se perdía con intentar, ¿ahora qué?

Ace: No se, buscar el Fiat y….

Miguel: ¿Y?

Ace: Déjame pensar, como podemos destruir el Fiat con las cosas que tenemos.

El proceso de planeación de Ace se vio interrumpido por un sonido bastante conocido, una voz proveniente de la radio.

Eli: Aquí, Eli. Se escucha horrible, pero al menos se escucha.

Ace por poco suelta el comunicador de sus manos antes la inesperada respuesta.

Ace: Eli, ¿dónde están, qué les ocurrió durante la tormenta?

Eli: No mucho, pero perdimos los dos Panzer III que estaban en el sur, solo queda el BT-7 y el Cruiser. Pero el Cruiser perdió su cañón. Estamos en dirección a la zona de la emboscada del Panther. ¿Dónde están ustedes?

Ace: No vayan allá, en el norte solo queda nuestro Panzer I, todos los demás fueron eliminados.

Para sorpresa de Ace, la radio no regreso ningún sonido, al parecer Eli aún estaba aceptando la situación.

Eli: Buena broma, Ace. Ya en serio, ¿dónde están todos?

Ace: Probablemente en las gradas, ya los equipos de recuperación pasaron por aquí.

Eli: ¿Y Anzio?- dijo Eli con una voz que Ace no pudo descifrar si era miedo o ira.

Ace: Al parecer solo les queda su tanque bandera.

Eli: Bueno, no todo está perdido. Debemos reagruparnos y acabar con esto. ¿Dónde están?

Ace: Bueno, veras… No tengo ni idea, la tormenta me desubico.

Eli: Dime que al menos sabes en que dirección está la ribera.

Ace: Por su puesto.

Eli: Bien, sigue hacía el oeste, nos encontraremos cerca del lugar donde iniciamos. Pero estate atento al Fiat, ¿entendido?

Ace: Si, señorita. Ya oíste Miguel, rumbo al oeste.

La comunicación llegó a su fin y Eli cambio rápidamente el canal para comunicarse con el Cruiser que la seguía de cerca.

Eli: Se los haré corto, solo queda el Panzer I de Ace. Y Anzio solo tiene su tanque bandera. Pero el plan sigue en pie, nos encontraremos en el punto donde estaba el Panther.

Looney: No sé si tomar los tanques que quedan bien o mal.

Eli: Tenemos ventaja numérica, claramente es algo bueno.

Looney: Si, pero el Panzer I no puede penetrar el blindaje del Fiat, el Cruiser no tiene cañón, solo el BT-7 puede terminar esto, y ese no es un plan que quiero seguir.

Eli: Nos reagruparemos, ubicaremos el Fiat y pensaremos una forma de eliminarlo.

Looney: Muy bien, guía el camino entonces.

Ambos tanques siguieron la ruta que ya tenían, ambas tripulaciones discutiendo como lidiar con la situación que tenían en frente, la victoria estaba cerca, pero también la derrota.

El BT-7 y el Cruiser MK 2 no tardaron mucho en alcanzar el punto fijado, pero el Panzer I no estaba aún allí.

Eli: Looney, explora la zona. Nosotros contactaremos con Ace.

Looney: Muy bien. Pero estate alerta, ahora no es el momento de confiarnos.

Eli: No te preocupes. Tomaremos posiciones defensivas aquí, cualquier cosa que parezca remotamente italiana será eliminada antes de que sepa que la golpeo.

Con las palabras de Eli, el Cruiser acelero en dirección este para formar un perímetro de observación. Encontrar algo, no sería difícil, la planicie que era la zona norte facilitaba la visión.

Eli: Ace, ya estamos en el punto de reunión, ¿dónde estar?

Ace: Ya pronto llegamos, pero no pudimos encontrar el Fiat.

Eli: Esta bien, el Cruiser estará por ahí cerca cuando te aproximes comunícate con ellos en cuanto los veas, entendido.

Muy bien, Anko, mueve el tanque y colócalo tras esa duna de ahí, así tendremos nuestro flanco protegido.

Anko: Ok, en movimiento.

El BT-7 comenzó a desplazarse, la duna los protegería de cualquier ataque que proviniera del este. Las direcciones de Eli ordenaron que el tanque se colocara con su frente hacía el sur, ya que hacía norte se encontraba solo el fin de la zona de juego y ningún tanque vendría por ahí.

Mientras que Eli se comunicaba con Ace y ordenaba al BT-7 ocultarse, el equipo del Cruiser observo una nube de humo que se aproximaba en su dirección. Tomando sus binoculares, Looney y el Mono se dispusieron a observar, si era el Fiat tendrían un blanco fácil para el BT-7.

Looney: ¿Ves algo?

Mono: No mucho, aún.

La nube se aproximaba de un pequeño hundimiento de tierra, una vez el tanque ascendiera tendrían vista clara.

Torres: Supongamos que el Fiat, ¿qué hacemos?

Looney: Fácil, nos comunicamos con Eli, ella viene aquí y le disparan.

Danilo: ¿No se supone que eso es muy arriesgado?

Looney: No tenemos otra opción, igual tenemos ventaja posicional.

Mono: Tampoco importa es solo Ace.

Los cuatro amigos se giraron y pudieron verlo con claridad, el tanque que se aproximaba era demasiado pequeño y oscuro para ser el vehículo italiano que buscaban.

La radio del Cruiser cobró vida y la voz de Ace ese escucho provenir de ella.

Ace: Así que, los dejamos solo un rato y rompen el cañón del tanque.

Looney: Fue un precio a pagar para eliminar el P40.

Ace: ¿Cómo es eso?

Looney: Verás, todo empezó cuando-

Una explosión detuvo la historia de Looney, un disparo provenía de la dirección del BT-7. Pero como, si ningún tanque debería estar ahí, ese fue el camino que recorrieron y nunca encontraron nada.

Looney: ¡Rapido, llevamos con el BT-7!

La tripulación entera ingreso en el tanque el cual acelero hacía el disparo, a la vez que el Panzer I los seguía en la retaguardia.

Antes de que alguno de los dos tanques pudiera decir algo, la radio resonó con la voz de Eli.

Eli: ¡Es el Fiat, acaba de salir de la ribera! ¡Le dio a las orugas, estamos inmovilizados detrás de una duna! ¡Lleguen rápido!

Esa información fue todo lo que los dos tanques necesitaban para avanzar a toda velocidad.

El público entero se encontraba en silencio, la tensión del momento tomaba control de ellos. A pesar de saber con antelación todos los hechos, gracias al mapa táctico y la vista aérea, el momento seguía siendo límite, ambos tanques bandera estaban enfrentados y los refuerzos no podían hacer mucho, no con un cañón inutilizado y un arma incapaz de penetrar el blindaje del Fiat.

Pero la tensión se sentía con mayor intensidad en la zona de los jugadores eliminados, era tan grande la presión que podía cortarse con un cuchillo.

Cada miembro delos equipos de Anzio tenía sus ojos en la pantalla. Incluso Anchovy había abandonado su clásica sonrisa y la había remplazado con una expresión fría y seria. Carpaccio por su parte estaba de pie junto a ella, el miedo claro en su mirada.

Por otro lado, el equipo de San Francisco los imitaba, Alfred estaba de pie, cada musculo de su cuerpo tenso, mientras que los diferentes miembros eran incapaces de estar sentados tranquilos, algunos mascaban chicle incansablemente mientras que otros terminaban de devorar sus uñas.

El tanque de San Francisco estaba inmovilizado, lo cual aumentaba el miedo, pero el Fiat de Anzio no estaba mejor, su motor debilitado por la conducción durante la tormenta y la continua operación después de la misma, el vehículo no podía avanzar a su máxima velocidad.

El lento movimiento del Fiat hacía el BT-7 se convirtió en años de agonía para los observadores, y aquellos que lo estaban viviendo en persona sentían como sus almas querían abandonar sus cuerpos por las malas.

Eli: Escúchenme bien, tendremos el cañón listo ¡Cuando el Fiat entre en nuestro campo visual lo eliminamos antes que ellas a nosotros!

Las gotas de sudor corrían por el cuerpo de todos aquellos en el BT-7, los dos tanques restantes de su equipo aún no llegaban, sus orugas están incapacitadas, todo dependía de que su próximo disparo fuera certero.

Por otro lado, el Fiat estaba en iguales condiciones. Incluso Pepperoni, con su actitud de vida fácil estaba en silencio, ya había dado la orden, ahora todo dependía de la tiradora. El BT-7 logro terminar de ocultarse tras la duna después de que el primer disparo diera destruyera la oruga, así que cada segundo que pasaba el Fiat se acercaba más a adquirir visión tras el túmulo de arena, y cada segundo quedaban expuestas al tanque enemigo que las esperaba. Si tan solo el motor aún funcionara a su máxima capacidad.

El Cruiser y el Panzer I no tardarían en llegar al lugar, pero incluso entonces que podían hacer, sus armas inútiles frente al Fiat. Es como si estuviera planeado, el BT-7 estaba solo cuando fue atacado.

Looney: ¿¡Cómo pudo pasarnos esto, de dónde demonios salió el Fiat!?

Ace: ¡Nunca lo vimos en nuestro camino aquí! ¡Seguro los venía siguiendo!

Looney: ¡Habríamos notado un tanque siguiéndonos!

Ace: ¡Pero eso no significa que no pudiera seguir el rastro de sus tanques!

Con esas palabras ambas tripulaciones lo entendieron, el Fiat se había alejado de la planicie hacía la zona de la ribera, tal vez en busca de su equipo en la zona sur. Pero tras la tormenta debió escuchar que estaban fuera también. La gran cantidad de arena que quedo después de la tormenta facilitaba la creación de huellas. Huellas que el Fiat debió seguir hasta alcanzarlos.

Una vez los encontró, espero la oportunidad adecuada y ataco. Y San Francisco no dudo en darle esa oportunidad, separarse cuando desconocen la posición de sus oponentes, dejar sin guardia el tanque bandera. Era demasiado obvio ahora, pero ahora podría ya ser muy tarde.

Ambos tanques lograron llegar a la zona de los hechos solo para encontrarse con una situación que los dejaba en jaque.

El Fiat se acercaba lentamente al lugar donde suponían estaba el BT-7, pero el motor del tanque italiano lo retenía, por suerte ambos tanques llegaban a tiempo. Pero no había nada que pudieran hacer desde su posición y su tiempo se agotaba, el Fiat tendría visión del BT-7 pronto y ahí sería un duelo de reflejos y puntería. Y no era como si alguno equipo tuviera ventaja, si el Panzer I y el Cruiser no actuaban rápido, todo el encuentro de Senshado se decidiría por lo que podría ser, perfectamente, el lanzamiento de una moneda.

Looney y Ace desde sus posiciones como comandantes se miraron el uno al otro, esperando escuchar un plan, solo silencio los recibió. Pero su breve concurso de miradas se vio detenido por la explosión que cayó cerca de sus posiciones. El Fiat había abierto fuego contra ellos, tal vez con la mera intención de retenerlos hasta que fuera demasiado tarde.

Sin pensarlo dos veces ambos tanques se ocultaron tras una duna que los protegería de los tiros.

Ace: ¡Demonios, ¿qué hacemos? ¡No podemos hacer nada desde aquí!

Looney: ¡Lo sé, lo sé! Déjame pensar.

Ace: Su cañón está destruido, el nuestro no puede hacer nada contra el Fiat. Solo tenemos dos trozos de acero gigantes.

Looney: Y eso puede ser todo lo que necesitemos.

Ace: ¿De qué hablas?

Looney: No necesitamos dispararle, solo que el BT-7 lo haga de la forma más segura posible.

Ace: Así que, esperamos por lo mejor.

Looney: No necesariamente, escucha lo que tengo en mente.

Alfred: ¿¡Por qué no hacen nada!? A este paso perderemos el enfrentamiento.

Sarek: Fue un buen juego, pero están incapacitados, ninguno de sus tanques puede disparar.

Toki: No digas eso, Sarek. Aun no se ha terminado.

Karl: Tienes razón, lo hará dentro de poco.

El equipo de San Francisco se hallaba bajo una nube de negativismo que lentamente los absorbía a todos, al final todo dependería de un disparo, justo lo que deseaban evitar.

Alfred: Lo siento, chicos. Todo esto es mi culpa, si no hubiera perdida el control en la emboscada no nos habríamos separado de la forma en que lo hicimos. SI hubiera actuado más rápido en la tormenta podríamos haber salido mejor.

Toki: No es cierto, Alf-

Alfred: Si lo es, Toki. Todos ustedes confiaron en mi comandante y ahora ni siquiera estoy luchando esta batalla. Y Anzio acabará llevándose la victoria, la tripulación del Fiat tiene más experiencia que cualquiera de nosotros, es claro que dispararan primero y con mayor precisión.

Con eso el equipo entero perdió sus esperanzas, su comandante había perdido el espíritu. LA derrota era clara, solo habían vivido negándolo todo este tiempo, un montón de novatos ganando en el Senshado, una estupidez.

Y fue entonces cuando un golpe en la parte trasera de su cabeza reventó la burbuja de depresión de Alfred. Un golpe propinado por una fusta.

Alfred se giró rápidamente para responder a su asaltante, solo para encontrarse cara a cara con la última persona que se hubiera imaginado. Todo el valor que había acumulado se esfumo tan rápido como apareció. Y solo pudo mirar al suelo, negándole a la muchacha que estaba frente a él una vista directa a su cara.

Anchovy: ¿¡Y te haces llamar comandante!? Tu equipo está aún luchando, y tú solo te dedicas a lamentar y sentir pena por ti. No siento ni siquiera lastima por ti.

Sarek: Si vienes aquí a causar problemas, deberías retirarte. No-

Alfred: No, Sarek. Tiene razón- Recuperando el aire y suprimiendo el dolor del golpe en la cabeza, levanto sus ojos y encaro a la muchacha.

Anchovy: Mucho mejor, al menos me muestras tu rostro.

Alfred: Es lo mínimo que puedo hacer frente a mi rival.

Anchovy: Parece que alguien recordó como hablar, la pregunta es, ¿eres digno de ser llamando comandante?

Alfred: No te atrevas a poner mi rango en duda, señorita. Hoy no estoy en cuerpo que con mis compañeros en la lucha, pero mi espíritu reside con ellos.

Anchovy: Ja, ¿te crees esas palabras?

Alfred: La pregunta correcta es, ¿de verdad crees que tu equipo puede ganar este enfrentamiento? Porque las piezas ya están en movimiento- Dijo mientras señalaba la pantalla- Yo creo en mis camaradas, y ahora ellos harán esas creencias una realidad.

En efecto, la vista aérea mostraba que los no solo el Fiat se movía, también lo hacía el Panzer I y el Cruiser, una última jugada para cerrar todo el enfrentamiento de Senshado.

Anchovy: Entonces veamos, que comandante tiene razón.

Las palabras de Anchovy vinieron acompañadas de una sonrisa, que Alfred regreso con seguridad. Él no era solo un hombre, era la encarnación de su equipo, de sus esperanzas y miedos. Y era en estos momentos donde debía mostrar la fuerza del equipo de Senshado de la Preparatoria Técnica Mixta San Francisco, tanto en la victoria como la derrota.

Los movimientos de los dos tanques fueron cortos, solo se alejaron un poco de la duna para poder rodearla más fácilmente sin tener que sacrificar velocidad o movimiento escalándola.

Ace: Todo listo. Hora de acabar con esto.

Looney: Tú lo has dicho- Rápidamente tomando la radio, Looney se comunicó con Eli- Eli, prepara el cañón, porque te daremos el blanco perfecto.

Eli: ¿Qué, cómo, cuándo?

Looney: Solo espera la señal.

Eli: ¿Qué señal?

Looney: La conocerás cuando la veas- deshaciéndose de la radio en un solo movimiento, Looney miro a Ace y le grito- ¡Inicia la operación "Zorros del desierto"!

Ace sonrío ante la información, ingresando en su tanque y sellando las escotillas dio la orden de acelerar.

Ace: ¡Ahora, Miguel. Con todo!

Miguel: ¿Estás seguro de esto, Ace?

Ace: ¡Ni un poco!

Al no escuchar más palabras provenir del comandante, Miguel hizo como ordenado. Llevo el tanque a su máxima velocidad, mientras que Ace disparaba contra el Fiat, las balas rebotaban de la armadura del tanque italiano, haciendo inútil su ataque.

Pepperoni: ¡Ahhh! ¡Nos atacan, rápido, elimínalo antes de que logren reparar su tanque bandera!

El Fiat comenzó a rotar tanto su chasis como su torreta para disparar al Panzer I, pero el pequeño tanque alemán era demasiado rápido, girando en círculos alrededor del Fiat.

Eli, podía escuchar los disparos del Panzer I desde su ubicación, pero no podía ver que pasaba, solo le quedaba esperar la supuesta señal.

Por su parte, la tripulación del Cruiser esperaba su propia señal, todos sostenidos del tanque para lo que se venía sobre ellos.

Looney: Espero que estén listo para gloria que reclamaremos este día.

Danilo: Si sabes que el tanque no vivirá para contarlo.

Mono: Ya la torreta esta fuera de juego, no es quede mucho.

Torres: Y el motor no sobrevivirá hasta el final.

Looney: No tiene que llegar hasta el final, solo debe aguantar lo suficiente.

Los rápidos giros del Panzer I eran demasiado para el Fiat, que no lograba ajustar el disparo y la nube de humo que levantaban los constantes círculos del Panzer lo hacían aún más difícil. Tal vez fuera por la tensión, o en el mareo de los giros, pero Pepperoni ordeno lo único que se le venía al cabeza.

Pepperoni: ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuego!

Su artillera, respondió ante la repentina orden presionando el gatillo.

Durante un segundo todo fue silencio en la mente de los participantes del juego, silencio que fue roto por un grito.

Looney: ¡LLEVALO HASTA SU LÍMITE, TORRES!

Como un guepardo tras su presa el Cruiser acelero a todo lo que su motor daba, la bestia de acero tomo velocidad más allá de lo que era seguro para el tanque. La tormenta de arena, los constantes cambios de velocidad, las supuestas reparaciones y disparos habían dejado a la criatura débil, su corazón moribundo.

El acero no tardo en mostrar esto, el tanque comenzó a temblar como un auto que no puede acelerar más y su motor crujía y emitía llantos llamando a su fin, pero aún bajo esas presiones acelero más.

Impulsadas por una fuerza sobrenatural las 14 toneladas de acero continuaron su implacable avance a través de la arena.

La tripulación del Fiat respondió rápidamente ante esta nueva amenaza girando su torreta para disparar, pero el cañón estaba descargado y su motor ya en pésimas condiciones no les permitía escapar.

El Panzer I, que no recibió ningún disparo se unió a su hermano, como una jauría de lobos, ambos tanques cargaban contra el Fiat a toda velocidad.

Con la furia de mil demonios y la fuerza que solo la maquinaria humana puede crear ambos tanques cruzaron la planicie.

Las primeras llamas aparecieron en el motor del Cruiser, tentando con encender el combustible.

Incluso bajo el calor y las presiones el motor aguanto y ambos tanques chocaron contra un flanco del Fiat al mismo tiempo. El golpe aturdió a todas las tripulaciones, pero no fue suficiente para detenerlos, a través de los sonidos ahogados, la visión borrosa y los latidos de sus corazones haciendo eco en sus cuerpos, Ace, Miguel, Looney, Danilo, Mono y Torres gritaron desde lo más profundo de su corazón y pulmones.

Un grito de guerra que estremecería a los mismísimos dioses.

Todos: ¡AHHHHHHHHHHHH!

Sus tanques, motivados por los hombres que los dirigían, continuaron su marcha arrastrando el Fiat italiano aún a gran velocidad.

Por varios metros más siguieron, hasta que inevitablemente el Cruiser cedió, su corazón cubierto en llamas alimentadas por su inflamable sangre. Una gran bandera blanca sobresaliendo de su lomo. Pero no importaba ya, habían cumplido su misión.

La inercia restante junto con la ayuda del Panzer I arrastraron el vehículo italiano un poco más, solo lo suficiente.

Tras la duna de arena, Eli vio moverse frente a ella la extraña malformación de tanques, dos que reconocía muy bien arrastrando un tercero. Todos ellos desacelerando, quedando estáticos frente a su tanque.

Con una sonrisa en su rostro grito.

Eli: ¡Fuego!

El percutor golpeo el cartucho encendiendo la pólvora. La bala recorrió el camino a través del cañón, obteniendo velocidad hasta superar el mismísimo sonido, a la vez que rotaba gracias al estriado del cañón. En menos de un segundo dejo el tanque con su curso fijo.

Un disparo resonó a través de todo el desierto.

El Fiat, completamente inmovilizado por el golpe y con su tripulación aturdida aún recibiría un golpe más.

En las gradas del público un silencio absoluto se había apoderado de todos, la nube de arena que causaron los giros del Panzer I y luego los rápidos movimientos de los tanques hicieron imposible ver el resultado final. La visión del avión estaba bloqueada por una nube de polvo y el mapa táctico no se actualizaba aún.

Anchovy: Siempre lo hacen.

Alfred: ¿Qué cosa?

Anchovy: Esperan hasta el último segundo para decir el ganador y actualizar el mapa táctico.

Alfred tenía sus ojos sobre la comandante de Anzio, una sonrisa se dibujaba en el rostro de la chica mientras alejaba sus ojos de la pantalla y se centraba en su contraparte.

Anchovy: Felicitaciones por la victoria, fue un gran juego.

Alfred: ¿Victoria?

La única respuesta que recibió Alfred fue el altavoz que comentaba le combate.

Altavoz: El tanque bandera de Anzio no puede continuar. La Preparatoria Técnica Mixta San Francisco gana.

Alfred se giró hacía la gran pantalla que presentaba el encuentro, el polvo se había disipado y se podía ver claramente los cuatro tanques, dos de ellos destrozados y dos más aún en pie, uno de ellos siendo el tanque bandera de San Francisco. El público estalló en gritos, silbidos y aplausos mientras la gran pantalla mostraba repeticiones de los eventos finales, que llevaron a la victoria.

Pero Alfred no escuchó nada, las voces, los ruidos, los silbidos, incluso las personas a su alrededor desaparecieron por unos segundos de sus sentidos. Solo para regresar a él con mayor fuerza. Su rostro cambio de incredulidad a una sonrisa, en sus reflejos tomo a Anchovy y la beso en los labios, luego soltándola siguió saltando y celebrando con su equipo.

La chica por su parte se quedó sin palabras o movimientos, su rostro enrojecido. Sin pensarlo dos veces comenzó a retirarse del lugar. Solo para ser detenida una vez más por Alfred, el cual también estaba rojo pero no desviaba su mirada.

Alfred: ¿Cómo supiste que habíamos ganado?

Anchovy: El cañón del Fiat estaba descargado y después del golpe ninguna cargadora podría si quiera haber tomado un cartucho por unos segundos, como mínimo. Estaba claro desde que el Cruiser y el Panzer I golpearon contra el Fiat como acabaría todo.

Alfred: Oh, ya veo. Nunca habría sido capaz de saber algo así.

Anchovy: Ciertamente, son cosas que aprendes con experiencia. No te preocupes mucho por eso, algún día lo aprenderás también.

Alfred: Gracias por este encuentro, por el golpe.

Anchovy: No lo menciones. Ya quisiera yo haber recibido un golpe así durante mi primer encuentro, me habría ayudado demasiado.

Ambos compartieron una risa antes de quedar en silencio, como una burbuja en medio de las festividades por el enfrentamiento.

Alfred: Acerca de lo que paso-

El dedo índice de Anchovy se posó sobre los labios de Alfred mientras la chica ponía su característica sonrisa.

Anchovy: Esta noche en el puerto, trae a todo tu equipo. Te mostraremos como Anzio vive el Senshado.

Alfred: Este noche, entendido. Si. Esta noche. Ahí estaremos.

Anchovy: Y asegúrate de traer algo bonito puesto.

Las palabras de Anchovy despidieron la conversación mientras ella se reunía una vez más con su equipo. Alfred se giró para reunirse una vez más con su equipo, solo para verlos a todos sonriendo en su dirección, el muchacho se habría puesto como un tomate, si no fuera porque ya está enrojecido.

Sarek: Iras a comprar un traje ahora, ¿no?

Alfred: Cállate, Sarek. Muy bien todos, no encontraremos con Anzio al anochecer, una vez nuestro compañeros regresen nos dirigiremos al portaviones en preparación para esta noche.

Max: No te preocupes, Alfred. Te tenemos cubierto.

El equipo entero se río una vez más antes de sentarse a esperar por el regreso de los grupos de recuperación.

Cuando Anchovy regreso con su equipo se encontró con un grupo de chicas que no llevaban uniforme ni parecían haber participado del encuentro.

Miho: Lamento la derrota, Anchovy.

Anchovy: No importa, fue un muy buen juego. Muchas sorpresas, entre ellas el talento de San Francisco.

Daarjeling: Les falta experiencia, pero ciertamente tienen potencial.

Kay: Bueno, ¿qué esperamos? ¡Vamos a hablarles!

Hana: No deberíamos dejarlos celebrar primero.

Anchovy: Puedes hablar con ellos en la fiesta que tendremos esta noche en el puerto.

Saori: Sería lo mejor, tanto calor me ha dejado exhausta.

Kay: Esta bien.

Saori: Y, Anchovy. ¿Quién era ese chico con el que coqueteabas?

Anchovy: ¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉ?! ¡Yo no coqueteaba con nadie!

Kay: Di lo que quieras, no puedes engañarnos.

El equipo entero de Anzio y las chicas invitadas rodearon a Anchovy bombardeándola con preguntas acerca del muchacho, aunque la chica se sentía intimidada por el repentino cambio mostro una vez más porque era la Duce de su escuela. Silencio a todas con un grito, antes de recomponerse y responder.

Anchovy: Su nombre es Alfred, y es el comandante de San Francisco. Debía hablar con él para invitar a su equipo a la fiesta.

Kay: Seguro, Anchovy. No problem with that, nosotras te tenemos cubierta.

Daarjeling: Una flor puede florecer incluso en un campo de batalla, tal vez el amor lo haga también en el senshado.

Saori: ¡Oh, oh! Ven conmigo, nos aseguraremos de prepararte para esta noche.

Anchovy: ¡¿Qué no oyeron?, solo hablaba con él por la invitación!

Pero sus gritos no fueron escuchados, todas sus compañeras y amigas ya estaban haciendo planes para la fiesta y varias de ellas estaban hablando de como darles la mejor noche a los dos comandantes.

Con un suspiro, Anchovy se recostó a la espera de la última tripulación de su equipo.

"Pepperoni hizo lo mejor que pudo, pero nadie podría haber esperado una carga suicida de ese tipo. Bien jugado, San Francisco. Seguro tienes un equipo interesante, Alfred". Medito la chica en su espera.

Los tanques y tripulaciones restantes no tardaron en ser recogidos y llegar al lugar de encuentro.

La tripulación del BT-7 descendió primero y se reunió a celebrar con su equipo entre abrazos y aplausos.

La tripulación del Panzer I siguiéndola en el descenso del camión de transporte. Por el último estaba los cuatro muchachos del Cruiser Mk 2.

Looney: ¡Te lo prometí, Max! Justa victoria, ¿no?

Max: Si, seguramente lo hiciste

Los cuatro fueron recibidos con los mismo aplausos que sus demás camaradas, pero antes de que si quiera pudieran ponerse cómodos, todo el equipo fue convocado a la tribuna que se había montado por el evento.

Moviéndose lo más rápido que pudieron las diez tripulaciones subieron al podio en vista de todos los que atendían al lugar. Los jueces se acercaron a ellos colocando medallas a cada uno, finalmente Chouno Ami, la jueza principal, proclamo a través del micrófono.

Ami: Hoy es un día especial en el Senshado, un equipo mixto ha participado por primera vez y demostrado que las artes y disciplinas que definen al Senshado no es algo exclusivo a las mujeres, que los hombres también pueden hacer parte de este camino. Que esto sea un ejemplo para las generaciones futuras, de que no importa quién eres o de dónde vienes, al final todos somos iguales y podemos recorrer los mismos caminos en armonía aprendiendo los unos de los otros. Les presento a los ganadores, ¡La Preparatoria Técnica San Francisco!

Los aplausos del público ensordecieron a los ganadores, aún en shock por el lugar donde se hallaban. Fue Alfred quien rompió su pasividad, alzando la bandera de su preparatoria y ondeándola fuerte motivo a su equipo a celebrar con el público. Una foto del equipo ganador fue tomada por un fotógrafo oficial antes de dar el encuentro por concluido y dejar al equipo de San Francisco dirigirse a su portaviones para un merecido descanso.

Distanciado de las gradas tres figuras observaban la situación con sonrisas en sus nosotros.

Wetzel: Al parecer si podemos sacar ventaja de este pequeño club. Tal vez no se mala idea mantenerlo un poco más.

Yejide: Las donaciones a la escuela aumentara y ganaremos más renombre. Mientras el equipo siga ganando, eso es.

Lisay: En cualquier caso, podemos utilizarlos como figuras públicas para aumentar el espíritu escolar.

Wetzel: Entonces está decidido, envía sus peticiones a los diferentes clubes, que fabrique la munición y piezas que necesiten, el club de senshado seguirá funcionando. Por ahora.

Wetzel comenzó su marcha hacía el portaviones y sus dos compañeras no tardaron en seguirlo.

"Más les vale mantener las victorias, novatos". Fue el último pensamiento del Wetzel frente al equipo, aún había labores que llevar, la escuela no se guiaría sola después de todo.

Tras unos cuantos aplausos y apretones de manos, el equipo de San Francisco se dirigió al portaviones mientras ponían al día a las tripulaciones del BT-7, el Cruiser y el Panzer I acerca de la invitación de Anzio. La parte más difícil del día habría terminado, pero aún tenía un par de cosas más que hacer para prepararse para la fiesta.