Capítulo 16 Cruzando el Rubicón- Parte 3- Aut Caesar, aut nihil ("O Cesar, o nada")

Alfred: No podemos quedarnos aquí más tiempo, tenemos que volver.

Anchovy: Lo sé, lo sé. Pero déjame tomar algo antes de salir.

Alfred: Es la tercera vez que dices eso.

Anchovy: …

Alfred: Sírveme otro vaso a mí también, por favor.

Anchovy: Con gusto.

La pareja había perdido paso del tiempo desde que huyeron de la fiesta a refugiarse de las miradas en la cocina, y la situación no parecía mejorar. Ninguno de los dos parecía querer volver, y la cocina no era tan incómoda para pasar el resto de la noche.

La botella de jugo se acabó con los dos ultimo vasos, y la verdad ninguno de los dos tenía intención de quedarse más tiempo.

Anchovy: ¡Ya no más, Alfred! ¡Es hora de salir y enfrentar a los demás!

Alfred: ¡Muy bien! Pero si vamos a hacerlo vamos a hacerlo bien.

Anchovy: ¿A qué te uhaaa…

Alfred cogió la mano de Anchovy y se dispuso para salir al mundo una vez más, Anchovy no tardó en cogerle el paso, y tras un par de pasos ambos caminaban uno al lado del otro con sus manos agarradas.

Saliendo de la cocina y girando en la esquina que los llevaba a la fiesta, caminaron con seguridad y confianza hacía su objetivo. Solo para detenerse ante lo que los recibió la volver a la fiesta.

Varias mesas estaba patas arriba, desperdigadas por el lugar, y una gran parte de los invitados estaban acobardados en la zona de juegos. Pero a pesar de todo, ningún vaso o plato estaba roto, es más, estaban todos apilados cuidadosamente en el piso alrededor de las mesas; como si alguien los hubiera puesto ahí para evitar que fueran destruidos.

Mientras que Anchovy contemplaba el panorama no puedo evitar preguntar.

Anchovy: ¿Qué paso aquí?

Alfred: Eli.

Anchovy: ¿Qué?

A pesar de que la pregunta dejo su boca con un tono de voz normal, Alfred pareció ignorarla. Anchovy estaba a punto de repetir su pregunta, pero se detuvo al ver los mismo que Alfred. Cuerpos.

Cuatro de ellos para ser más específico, y los cuatro parecían de estudiantes de San Francisco. Pero la más imponente era la figura que estaba en pie en medio de los cuatro, cuyos puños dejaban escapar humo y sus ojos brillaban con un rojo infernal.

Anchovy: ¿¡Qué demo-

Alfred detuvo el grito de Anchovy al colocar su mano en la boca de la chica, pero fue demasiado tarde, la figura infernal los notó, y en menos de un segundo se colocó frente a ambos.

Eli: Perdón por el desastre, Anchovy. Pero tenía que atar unos cuantos cabos.

Alfred: ¿Por qué, Eli? ¿Por qué tenías que hacer esto aquí? No pudis-

Alfred fue despegado del suelo por un golpe al mentón y aterrizo varios metros más lejos de lo que era posible elevarse con un golpe.

Eli: Espero que puedas perdonarme. Y no te preocupes por el desastre, me aseguraré que esté limpio antes de que te des cuenta.

Anchovy: S-si seguro, estas perdonada- Recuperando su compostura y actitud como la Duce de Anzio, Anchovy se enderezo y encaró a Eli- ¡Pero asegúrate que todo quede limpio, ¿muy bien?!

Eli: Muy bien.

Tras responder, Eli sonrió inocentemente y se retiró hacía donde estaba el resto de los invitados. Anchovy, y todos los presentes que estaban conscientes, siguieron a la chica de San Francisco con su mirada y como se encontró Anko. Al final ambos se abrazaron y tomaron asiento en una de las mesas, aunque el chico parecía estar rojo de pies a cabeza. Anchovy decidió ignorar toda la situación y se dirigió hacía Alfred, quien aún estaba en el piso.

Anchovy: ¿Estas bien?

Alfred: He estado peor.

Anchovy: ¿Qué le pasa a esa chica?

Alfred: No lo sé, y no quiero saberlo.

Poniéndose de nuevo en pie, Alfred marchó cojeando en dirección a la tripulación del Cruiser, que aún yacía en el piso.

Alfred: Ustedes, digan algo. Pero solo los vivos.

La respuesta a su pregunta vino en forma de agonizantes gemidos de dolor, que los cuatro muchachos hicieron mientras trataban de ponerse en pie. Con ayuda de Alfred y unos cuantos de más estudiantes de SF, Looney, Danilo, Torres y el Mono, lograron ponerse en pie y sentarse en una mesa, que estaba al lado de la mesa que Eli y Anko había tomado; aunque tal acto no fue una coincidencia, ya que Alfred pido que se sentarán ahí. Los demás invitados se acercaron a los dos grupos y se colocaron alrededor.

Alfred: ¿Están bien?

Looney: Define bien.

Danilo: Podría estar peor.

Mono: Alfred, estamos vivos.

Torres: Hay salud… más o menos.

Alfred: ¿Qué hay de ti, Eli?

Eli: Estoy bien, gracias.

Dando un gran suspiro, Alfred tomó asiento en la mesa que compartían los cuatro muchachos, mientras pensaba que decir frente a todo esto, Looney comenzó a hablar.

Looney: Estuvimos cerca, casi la vencemos.

Danilo: ¿Qué pelea estabas viendo? Eso fue una masacre.

Torres: Mira al Mono, no puede abrir su ojo derecho.

Mono: No se preocupen, mañana estará bien.

Para la sorpresa de todos, Anko se unió a su conversación.

Anko: Ustedes nunca tuvieron oportunidad, no con la forma en que luchan.

Looney: Pero, ¿qué quieres que hagamos? ¡El único aquí que sabe boxear es Alfred y es porque Eli le enseñó!

Alfred: Chicos.

Torres: ¡Y ni así pudo esquivar su golpe!

Mono: Tengan en cuenta que Alfred no ha practicado nada más desde que se peleó con Wetzel.

Anchovy: ¿Pelear con quién?

Danilo: Con Wetzel. El presidente del consejo estudiantil.

Anchovy: ¿¡Qué!?

Mirando a Alfred rápidamente, Anchovy pudo ver como el muchacho asentía y levantaba sus hombros.

Anchovy: ¿Por qué alguien pelearía con el presidente del consejo estudiantil?

Looney: Es curioso que preguntes, lo hicieron como una presentación para el festival cultural.

Esa respuesta generó más preguntas a la gente reunida alrededor del grupo, a o que las estudiantes de Anzio, Oarai, Saunders y miraron a los estudiantes de SF, y todos asintieron.

Karl: De hecho, Gogo, Drac, y yo nos unimos al club tras ver el enfrentamiento.

Max: También Ritsu, Tsumugi y Yui. Aunque ellas originalmente eran miembros del club de música moderna.

Saori: Pero, ¿por qué se unieron al club de Senshado?

Ritsu: Porque nuestro club fue cerrado por el presidente del consejo estudiantil.

Dan: También el club de arquería. Lo cierto es que, muchos clubs de nuestra escuela han sido cerrados por el consejo estudiantil, si no logran ganar torneos o mantenerse con renombre son clausurados.

Miho: Pero, ¿cómo es que su club sigue en pie? - Cuando Miho dejó escapar esa pregunta de sus labios se ganó la atención de todos los estudiantes de SF, y alguno de ellos n mostraban miradas muy amigables- N-no me malinterpreten. Lo que q-quiero decir es que, por lo que hemos escuchado su club ya tiene un año, pero ayer fue su primer enfrentamiento oficial.

Alfred: Esta bien, te entendemos. La verdad es que, el consejo no podía cerrarnos sin siquiera probarnos.

Looney: ¡No seas tan modesto, Alfred! La verdadera razón por la que seguimos en pie es por la pelea de boxeo. Porque déjeme decirles una cosa, el trasero de nuestro club estaba en juego ese día.

Kay: ¡Esa es una historia que me gustaría oír!

Looney: ¡Ya rugiste! Toma asiento.

Todas las personas reunidas alrededor comenzaron a tomar asiento con intención de escuchar la historia, incluso Alfred se había puesto cómodo, después de todo, ya todo se había escapado de sus manos.

Looney: Ahí estaba yo-

Anchovy: ¿Qué acaso la historia no era acerca de Alfred?

Looney: Preguntas al final, por favor. Entonces, ahí estaba yo-

Kay: ¿Tú también peleaste?

Looney: No, yo no peleé. Pero lo-

Kay: Entonces cuenta la pelea.

Looney: ¡No puedo darles el texto sin el contexto!

Tras subir su tono de voz, Looney consiguió la atención de su público, y se dispuso a contar la historia del festival cultural.

Looney: Entonces, ahí estaba yo…

Un par de días había pasado desde el encuentro en Pravda, el club de Senshado se dispuso a prepararse para el festival cultural, su objetivo era claro, hacerse conocer y reclutar más miembros. Aunque decir que el club entero cooperaba sería decir demasiado. La bodega de tanques se hallaba sola, excepto por un alma. Looney, el comandante del Cruiser Mk2, se encontraba, contra su voluntad, limpiando todo el lugar.

Looney: ¡Maldita seas, Eli! ¡Maldito sea este basurero! Comparto este lugar con un montón de cerdos. ¿Quién demonios deja un paquete de papitas en el piso? Un día me vengaré de todos, ya verán, ya verán. Y un día, un día tendré la cabeza de Eli sobre mi chimenea. Si, si, ¡SI! ¡Veré como Anko llora frente a una tumba vacía!

Como castigo por "irrespetar el rango dentro del club", Eli forzó a Looney a limpiar toda la bodega. El chico llevaba una noche entera sin dormir haciendo el trabajo. Pero al fin parecía estar llegando a su fin.

Looney: Y… Listo. Que no pidan más, porque no hay más- Tomando asiento en una silla de plástico cercana, Looney se entregó a los brazos de Morfeo.

La razón por la que los demás miembros del club estaban fuera era bastante especial, la llegada de la instructora de Senshado asignada a su club había sido planeada para ese día, pero no recibieron el mensaje del consejo estudiantil hasta un día antes, debido a esto, los demás miembros se reunieron a preparar una bienvenida.

La soledad y silencio de la bodega hicieron del lugar perfecto para dormir, y Looney no tardó en cerrar sus ojos. Pero su sueño no tardó mucho en ser interrumpido por tres voces provenientes de la entrada; aun así, Looney, hizo lo que considero correcto, fingió ignorancia y trato de recuperar su descanso.

Wetzel: Al parecer no hay nadie.

Lisay: Que extraño, recuerdo que ayer les dije que pasaríamos por aquí con una información muy importante.

Yejide: Que lastima, supongo que no podremos darles la noticia de que si no entregan la papelería para el festival cultural tendremos que cerrar su club.

Wetzel: Deja la nota en algún lugar, donde sea, como decirlo, fácil de ver.

Lisay: Si, señor.

A pesar de haber escuchado la conversación entera, Looney, no se movió un centímetro de su silla, después de todo su cerebro estaba cansado y diferenciar la realidad de sus sueños era algo que tomaba tiempo.

Looney: Ja, cerrar el club, no tienes porque hacer eso pequeño poni… Un momento… ¿¡PERO QUE DEMONIOS!?

El estruendoso grito que fue seguido por los sonidos de varias cosas cayéndose atrajo la atención del consejo estudiantil, que ya se disponían a partir. Observando la dirección de los ruidos, el consejo vio como una persona, más o menos de su edad, salía de una oscura esquina de la bodega.

Lisay: ¡Ahhhhhhh!

Lisay soltó su máscara de frialdad junto con un grito y se lanzó sobre Yejide, él cual la atrapo en sus brazos mientras que el mismo también temblaba. Wetzel, por su parte, se mantuvo en control, su expresión facial apenas cambiando de seriedad egocéntrica a seriedad orgullosa.

Looney: ¿¡Qué fue lo que dijeron!?

Wetzel: Oh, así que eras tú…

Looney: Llámame Looney.

Wetzel: Muy bien. Looney, pensábamos que este lugar estaba solo, no se supone que estaban recibiendo a su instructora.

Looney: Alguien tiene que hacer la limpieza, no quisiéramos dar una mala impresión a nuestra profesora.

Wetzel: Muy cierto, bueno, nosotros ya nos íbamos, si nos disculpas.

Looney: Esperen, esperen. ¿Qué era lo que decían acerca de cerrar el club?

Esa pregunta fue suficiente para dar a Wetzel un rostro de molestia, al menos por unos segundos, girándose hacía el tanquista le respondió.

Wetzel: El festival cultural está cerca, como lo establecen las reglas, todo club debe realizar una actividad en las festividades. Ya la mayoría de los clubes han entregado sus planeaciones, solo el club de Senshado se haya retrasado; tal irresponsabilidad es algo que no podemos tolerar.

Looney: Oh, ya veo. No se preocupe, ya tenemos algo listo.

Wetzel: ¿En serio? Quisiera verlo.

Atrapado en su mentira, Looney observó el cuarto con rapidez mientras repetía lo que dijo Wetzel con intención de ganar tiempo para pensar.

Looney: Querer verlo- Entonces sus ojos cayeron sobre los tanques y la historia que los había llevado a fundar el club- ¡Vamos a hacer una recreación de la persecución que tuvimos en los tanques, y luego haremos una pelea de boxeo sobre un ring modelado en forma de tanque para representar la pelea que Alfred y yo tuvimos!

Gritando la primera cosa que se le vino a la mente, Looney, rezó porque se lo creyeran.

Lisay: Te lo acabas de inventar, ¿cierto?

Yejide: No tienen nada.

Looney: ¡¿Cómo pueden decir algo así, de verdad creen que sería capaz de inventarme algo así de la nada!? Esa persecución salió en las noticias del portaviones, mucha gente querrá ver algo similar. La presentación aumentará la popularidad del club, nos ganará más miembros y nos hará ver geniales.

Lisay: Si lo pones así….

Wetzel: Interesante propuesta tienen ustedes. Pero más importante aún, no sabía que este club tenía mentirosos.

Wetzel se acercó a Looney y lo miro a los ojos.

Wetzel: ¿Qué tienen en realidad? Si es que tienen algo.

Looney: Lo que le dije señor presidente, es más, me gustaría invitarlo, inclusive, porque no participa, un evento de tal categoría y con su presencia, seguramente ayudaría a que todos lo vieran brillar como el gran líder que es, imagínese esto: usted alzándose victorioso, los gritos de júbilo y alabanza de todo el mundo, los aplausos, ¡la gloria!

La idea de ser visto por todos y alabado como vencedor tocó una tecla muy especial en Wetzel, pero eso no bastó para convencerlo, por lo que se dispuso a responder, pero antes de que pudiera hacerlo, Looney, se acercó a los oídos del presidente y susurro una última cosa- "Además, ya le mencioné que Alfred va a participar como luchador, y yo sé que usted ha deseado cobrárselas con él por tanto tiempo que lo ha hecho perder con esté club".

Esa última línea era demasiado dulce para el presidente, el club de Senshado no debería de existir en primer lugar, y ya suficientes problemas habían causado, principalmente robando tiempo y recursos de la escuela y del consejo estudiantil; pero vencer a su comandante en un enfrentamiento sería suficiente para destruir la reputación del club por completo frente al cuerpo estudiantil. Tras eso, cerrarlo sería pan comido.

Wetzel: Muy bien, entonces. Aun así, necesitan de la papelería necesaria para esta idea. Esperaré ansioso por la oportunidad de enfrentarme a su líder.

Looney: Igual nosotros, señor Presidente. Igual nosotros.

Wetzel: Lisay, entrégales la información referente a la papelería y los tiempos límite.

Lisay: Pero, Wetzel-

Wetzel: No me hagas repetirme, Lisay.

Lisay: S-sí, señor.

Tras entregar el documento con la información correspondiente, Lisay, se retiró tras sus compañeros del consejo. Looney, por su parte, los vio partir antes de revisar la hoja que tenía en sus manos.

Una vez absorbió la información, se sentó en el suelo y dio un gran suspiro.

Looney: Esquivando balas…. Pero aún tengo que decirles a todos acerco de esto…Alfred me va a matar, o Eli…Bueno, ya que, un último sueño antes de la hora final.

Tras todo lo que había ocurrido, Looney se puso en pie y regreso a la silla que había utilizado para dormir antes de la llegada del consejo estudiantil, y una vez más, se decidió un descansar un poco, pero no sin antes dejar el documento con la información correspondiente en una mesa donde fuera visible.

La llegada de la instructora del club había sido un fracaso, no porque no tuvieran nada listo, o por haber causado una mala impresión. La razón por la que fracaso es porque la profesora jamás apareció.

Su tanque, un M10 Abrahams, fue dejado por un avión de carga, pero nadie salió del vehículo, de hecho, el tanque permaneció estático cuando toco tierra. Algunos miembros del club se quedaron con su mirada al cielo esperando ver a su nueva maestra descender en paracaídas, pero tal no fue el caso. Tras esperar una hora, el club decidió volver a la bodega con ilusión de pasar el rato, al fin y al cabo, si no tenían alguien que los entrenará, no tenía mucho que hacer.

Ace: ¡Madrugamos para nada! ¡Seguramente el consejo estudiantil nos mintió y hoy solo dejaban su tanque!

Sarek: Lo bueno de todo es que, al menos sabemos que habrá una maestra para nuestro club, inevitablemente. Eso significa que el comité de Senshado nos está teniendo en cuenta.

Torres: Si, pero no la instructora. ¿Por qué demonios enviar el tanque, pero no lo más importante?

Alfred: Por ahora volvamos al club y enviemos una carta al comité de Senshado preguntándoles.

El equipo continuo su camino en dirección a la bodega, pero, para su sorpresa se encontraron con el consejo estudiantil en el camino, ante la inesperada visión, Anko se puso a cubierto tras Eli, tratando de evitar contacto visual con su primo Yejide. Ambos grupos se detuvieron al estar unos frente a otro.

Wetzel: Buenos días, ¿no debería estar la nueva instructora con ustedes?

Alfred: Al parecer solo dejaron su tanque, pero no a ella. ¿Estás seguro que su llegada era hoy?

Wetzel: Según la información que recibimos, sí. Aunque siempre son libres de revisar ustedes mismos la carta, ya debe haber llegado a sus correos.

Alfred: Gracias, Wetzel, la miraremos.

Wetzel: Muy bien. En otro asunto, el festival cultural se acerca y según lo que escuchamos de su compañero…- Wetzel se detuvó en su oración y dirigió una mirada a Lisay, quien respondió rápidamente.

Lisay: Looney.

Wetzel: …Looney, ya tienen planeada una representación. Me atrevo a decir que captó mi atención, en especial la parte final. Estaré esperando ansioso por ello. Y recuerden, si su trabajo no está en los niveles de excelencia establecidos nos veremos forzados a cerrar su club por no seguir los lineamientos escolares de calidad y responsabilidad.

Las palabras del presidente llenaron de incertidumbre a los miembros del club de Senshado, ellos no tenían nada planeado para el festival cultural y hacer una representación no era algo que la mayoría de ellos tenía intención de hacer. Ahora, ninguno iba a decir una palabra frente a eso y mostrar que no tenían nada.

Alfred: Espero que nuestro trabajo sea de su agrado, pero, ¿nos gustaría saber cuáles son los niveles de excelencia que necesitamos?

Yejide: Eso es algo que el consejo estudiantil decidirá en próximos días.

Wetzel: Pero no se asusten, seremos justo, después de todo, es nuestro trabajo propiciar el potencial de nuestros compañeros y motivarlos a crecer.

Dan: ¡Eso son mentiras! Cerraron el club de arquería justo- Poniendo una de sus manos sobre la boca de Dan, Max detuvo el desahogó del artillero en entrenamiento.

Max: Shhhhhhhh.

Wetzel: El club de arquería fue cerrado por falta de miembros e incapacidad de explotar las habilidades de sus miembros de maneras acordes al reglamento escolar.

Dan: ¡Pura- Esta vez tuvo que ser la mano de Eli la que hiciera el trabajo, casi tirándole los dientes a Dan en el proceso.

Wetzel: Con eso aclarado nos retiramos, la información de la papelería necesaria se la dejamos a su compañero. Espero grandes cosas de ustedes, club de Senshado.

Tras la amarga despedida, ambos grupos siguieron sus respectivos caminos, pero el club de Senshado no se libró de la espina clavada en ellos por Alfred.

Dan: ¿¡Por qué demonios no me dejan hablar!? Alguien tiene que decirles la verdad.

Max: Crees que ellos no lo saben ya, es obvio que se dedican a cerrar clubes porque les place. Tal vez tengan sus razones, pero eso no quita lo injustificado de sus acciones.

Eli: Todo lo que ellos quieren es una razón para cerrarnos, cualquier cosa que puedan hacer. Acusarlos de mentirosos e injustos puede ser suficiente para ellos.

Dan: Pero, alguien tiene que detenerlos. Solo causan miedo en la escuela, por ellos es que tan pocos clubes se forman.

Alfred: Esa no es nuestra guerra. Nuestro trabajo es mantener nuestro club, y esperar que los demás pueden hacerlo también; no hay más que podamos hacer.

Dan: ¿Eso mismo nos vas a decir cuando estemos en un enfrentamiento real, Alfred? Cada quien por su cuenta, ¿no? Comandante.

?: El único aquí con una actitud así eres tú, niño.

Dan se detuvo frente al desafío, pero lo que lo sorprendió más de todo fue la voz femenina, muy diferente de aquella de Eli, más tranquila y lenta, pero con un fuerte tono de autoridad. Pero él no fue el único sorprendido por la interrupción, todos dirigieron sus miradas en dirección hacia la voz.

Frente a los ojos de todo el grupo se hallaba una alta y delgada figura que se alzaba por encima de ellos, su pelo increíblemente largo llegando casi hasta su cintura, además de cubrir la mitad de su cara por completo. Esta mujer, si la voz y la forma de su cuerpo daban las pistas suficientes, llevaba puesto una gabardina militar que cubría su cuerpo entero, deteniéndose solo en sus tobillos, dejando ver sus botas claramente del ejercito de Japón. La bella prenda se hallaba decorada con varias condecoraciones y medallas. La mujer caminó lentamente hacía Dan, luego se agacho un poco para estar al mismo nivel.

?: Si tienes un deseo de venganza contra alguien, que nunca este por delante de tu equipo y lo que deban hacer para llegar a la victoria. Un error de ese tipo es algo que no pienso permitir, no en mi club de Senshado.

Dan: ¿Tu…club…de…

?: Ciertamente, niños. Mi nombre es Yumiko Atsuko y desde este día en adelante seré su instructora de Senshado.

La revelación dejó boqui abiertos a todos los presentes, si lo que esta mujer decía era cierto, entonces su club estaba oficialmente completo, ya podía participar de enfrentamientos, ya eran practicantes de Senshado reales. Nada de Tankathlon ilegal, con la autorización de Yumiko podrían entrar en los torneos oficiales.

Los presentes miembros del club de Senshado no se movieron por varios segundos, aun procesando la información que habían recibido. Aunque el estupor estaba con ellos todavía, Eli fue la primera en romper el silencio.

Eli: ¡Genial! Por fin estamos listos, tal vez hemos perdido algo de tiempo, pero si entrenamos lo suficiente podremos estar listos para el torneo nacional de Senshado.

Yumiko: No lo creo. Ustedes no se inscribirán en un torneo hasta que yo los considere listos. Teniendo en cuenta que la mayoría de ustedes son hombres con poca o ninguna experiencia en el Senshado, ese será un camino muy largo.

Max: De hecho, yo tengo experiencia, así que creo que podemos entrar a un torneo y salir bien parados. A todo esto, mi nombre es-

Yumiko: Se quien eres, niño. Max Galinsky, heredero del estilo Galinsky. Pero déjame decirte una cosa, tú tendrás experiencia, pero tus compañeros no, además de que, todos aquí carecen de la práctica suficiente para coordinarse como equipo. ¿Acaso piensas hacer tu todo el trabajo?, ¿crees que es posible cargar a todo un equipo?

Max: Bueno, un poco, sí.

Yumiko: Recuerda que tú también eres mortal, existen límites a lo que puedes o no hacer, y cargar un equipo entero por ti mismo está fuera de ellos. El Senshado es un deporte de equipo, el solo hecho de manejar un tanque efectivamente requiere a más de una persona. Aleja tus ojos de ti por un rato y mira a quienes te rodean. La colaboración de todos y cada uno de ustedes los llevará a la victoria, no solamente tú, Max Galinsky. Cualquier experiencia que creas tener será en Tankathlon, pero del Senshado oficial no sabes nada. ¿He sido clara?

Max: S-sí.

Yumiko: Muy bien. Haremos lo que más podamos de este día, muéstrenme sus tanques, por favor.

Alfred: Con gusto, profesora. Síganos por aquí.

Tras su, peculiar, presentación, Yumiko, siguió a los estudiantes de Senshado en dirección al lugar donde ubicaron su club. Pero el viaje no fue en silencio, preguntas fueron y vinieron, todas con el objetivo de conocer a la profesora y la forma en los entrenaría; aun así, una pregunta captó la atención de todos por igual.

Sarek: Profesora Yumilo, ¿usted dónde se hallaba cuando dejaron el tanque? Porque no la vimos descender de él.

Yumiko: Estaba en mi tanque, solo me quede dormida en el viaje.

Ace: ¡¿No sintió el aterrizaje?!

Yumiko: Soy una persona de sueño pesado, por ello prefiero levantarme temprano y hacer lo que más se pueda antes de que se ponga el sol.

Anko: ¿Qué tan temprano es temprano?

Yumiko: Aproximadamente cuatro de la mañana, y el día termina a las seis cuando el sol toca el horizonte.

Eli: Y el resto de la tarde para repasar el entrenamiento, ¿no?

Yumiko: Cuando digo que termina el día, es porque termina el día.

Danilo: Pero eso serían diez horas de sueño.

Yumiko: Lo necesario, pero no se sorprendan si duermo un poco más en el trascurso del día. Por eso mismo les repito, haremos lo que se pueda y más, todo en el menor tiempo posible.

La mayoría de los miembros del equipo no sabían como tomar eso, una jornada constante seguro los ayudaría a hacerse fuertes rápido, pero que se puede esperar realmente cuando tu profesora duerme diez horas al día. Solo el tiempo podría responder algo así.

El resto del camino progreso sin mayores sorpresas, aunque Eli no paraba de preguntar acerca del entrenamiento, al mismo tiempo que proponía sus propias ideas, cosa que no molestaba a Yumiko para nada; gracias a esto, Eli, fue nombrada asistente para las practicas.

La llegada al almacén fue seguida por un tour de los tanques y las instalaciones del lugar, aunque el lugar pudo haber quedado mejor, el trabajo de Looney fue lo suficientemente bueno para no dar una mala impresión; si no se tiene en cuenta la excesiva cantidad de polvo que había bajo los tanques.

Cuando el tour termino, y despertaron a Looney tirándolo de la silla, el grupo se reunió frente a la maestra por tripulación. Era claro que el club era aún pequeño y que necesitarían más gente para que funcionara, pero al menos la instructora no los abandono al acabar de ver todo lo que había.

Yumiko: Sera difícil, pero podemos hacerlo. Pero solo si logran aumentar los miembros del club y conseguir más tanques. Confió en que ya tiene planes para eso.

Alfred: Bueno, el tío de Max puede vendernos tanques baratos, aunque siempre requerirán muchas reparaciones. En lo que respecta a la gente, tenemos planeado usar el festival cultural para atraer nuevos miembros.

Yumiko: Ya veo, ¿qué tiene planeado hacer exactamente?

Alfred: Pues…-Alfred se percató que su equipo no tenía nada, así que recurrió a la última noticia que había oído de eso- Vamos a hacer una representación de como se fundó el club, es una historia bastante interesante.

Yumiko levantó una ceja frente a lo que Alfred había dicho, pero no dijo nada más referente al tema.

Yumiko: Eso será todo por hoy, yo me retirare a organizar mi cuarto aquí y los dejaré a ustedes para que planeen su presentación. Mañana empezaremos practicas a las cinco de la mañana e iremos hasta medio día.

Una vez dio su noticia, Yumiko, se retiró del lugar, dejando al club para que lidiaran con su plan de reclutamiento.

Looney: ¿No es cinco de la mañana un poco extremo?

Eli: Es la hora establecida, y espero que cada uno de ustedes este aquí diez minutos antes.

Alfred: Dejando eso de lado, ¿qué vamos a hacer para el festival?

Max: Ya Wetzel espera una representación, igual la profesora. Deberíamos hacer eso, ¿no?

Ante la mención de la presentación y Wetzel, Looney, sintió su respiración detenerse, con agilidad digna de un gato, tomó una caja de cartón cercana, se la puso encima y se decidió a abandonar el lugar sin ser detectado; o ese era su plan, pero la pregunta que tanto temía llegó a él antes de que pudiera escapar-

Alfred: Bueno, hagamos eso. Looney, ¿qué fue lo que le dijiste a Wetzel exactamente que íbamos a hacer?

Con su plan de escape hundido antes de siquiera empezar, Looney recurrió al plan b, hablar como si supiera de lo que hablaba y esperar lo mejor.

Looney: Lo que oyeron, una representación de la historia de como se fundó el club y una pelea de boxeo al final para recordad la pelea épica que tuvimos tu y yo en el tanque; agregaremos realismo creando un ring que parezca un tanque.

La expresión de sus compañeros era cercana a una ira cansada, la sola propuesta de la representación ya sonaba a un gran esfuerzo, pero además de eso tener que hacer un ring con forma de tanque.

Looney: La cereza sobre el pastel es que, Wetzel se enfrentará a Alfred en la pelea de boxeo, así que esa parte no va a ser actuada.

Alfred: ¿¡QUÉ!?

Looney: ¡Eso fue lo que le dije a Wetzel! ¡Solo así pudo convencerlo de que teníamos algo!

Alfred: ¡Me metiste en una pelea de boxeo con el presidente del consejo por una mentira!

Looney: ¡¿Qué otra cosa podía hacer?! ¡No teníamos nada planeado y llegaron aquí haciendo preguntas y amenazas con cerrar el club! ¡Era eso o nada!

Alfred: ¡Pero…pero…aghh!

Looney: Piénsalo así, ganes o pierdas, solo tienes que dar una gran pelea. La fama que obtendremos por ser el club que se enfrentó al consejo estudiantil no dará muchos nuevos reclutas.

Dan: ¡Oye, si! Ya es hora de que alguien le dé una paliza a Wetzel.

Alfred: ¿Cómo pueden decir algo así? Si le gano jamás nos los quitaremos de encima, y si pierdo lo usarán como arma para terminar de sacarnos, un club que procura la violencia o algo así dirán.

Max: No sé, Alfred. Esta idea puede estar fuera de sí, pero puede funcionar. Nos dará publicidad y usaremos una de las cosas que los estudiantes de esta escuela más odian.

Looney: Exacto, seremos como héroes. Es más, Eli puede entrenarte, que te enseñe como hace sus golpes y cosas.

Torres: ¡Ja! Ya con eso tenemos la victoria asegurada.

Danilo: Mejor aún, que te enseñe a esquivar sus golpes, si logras hacer algo así, nadie podrá tocarte.

Alfred: ¿De verdad esperan que hagamos esto?

Looney: No es una cuestión de esperar, ya estamos muy metidos en esto, Wetzel lo espera, la instructora lo espera, tenemos que hacerlo.

Dando un gran suspiro, Alfred, miró a Eli.

Alfred: ¿Qué dices, sub-comandante?

Eli: No creas que seré suave contigo solo porque es entrenamiento.

Con una risa cansada, Alfred, asintió. El resto de la tarde, el club de Senshado se dedicó a planear el guion y los diseños del ring, tendrían dos semanas para hacer un milagro; preparar una obra de teatro y un escenario-ring con forma de tanque, además de los entrenamientos con Yumiko.

Sarek: Sabes una cosa, Ace.

Ace: ¿Qué?

Sarek: Afortunadamente ya terminaron las semanas de exámenes, y no tenemos que ir a más clases de refuerzo.

Ace: Aleluya.

A las afueras de la bodega, una figura se hallaba recostada contra la pared del lugar. Poniéndose en posición para caminar se alejó de forma tambaleante y dando grandes bostezos.

Yumiko: Vaya equipo tenemos aquí. Seguramente lograrán mantenerme despierta.

El sol aún no salía del horizonte y gran parte del portaviones aún estaba a oscuras, pero eso no logró detener al club de Senshado de presentarse a tiempo, aunque eso no significaba que algunos de ellos no estuvieran luchando por mantenerse en pie. Entre esos pocos estaba Ace, quien tras el solo acto de quedarse quieto se durmió de pie.

Sus amigos, Alfred y Sarek, estaban de pie junto a él, ambos con sus manos en los bolsillos tratando de evitar el frío mañanero, Sarek había llegado hasta el punto de cubrir la mitad de su cara con su bufanda.

Alfred: ¿Quién lo va a despertar?

Sarek: Yo lo desperté a última vez en clase matemáticas, ahora te toca a ti.

Alfred: Yo lo desperté en clase de química, y eso fue después de matemáticas.

Sarek: El frío te enfrió el cerebro, porque eso fue la semana pasada.

Alfred: Sabes que, hagámoslo justo. Un cara-sello.

Sarek: Muy bien, pido cara.

Alfred: Oigan, ¿alguno tiene una-

Eli decidió poner fin a asunto golpeando la cabeza de Ace con un puño descendente.

Ace: ¡AHHHHH! - Ace se preparó para regresar el golpe, solo para detenerse a meros centímetros de la cara de Eli- ¿Eso no era necesario?

Eli: Si, lo era. Ahora, ponte firme y pon atención.

Organizando en la fila, Ace vio como el resto del equipo se reía de él, luego lo amenzó haciendo crujir sus nudillos, aunque el sonido que se escuchó y que los calló a todos fueron los nudillos de Eli, quien no se hallaba en la fila, por el contrario, estaba de pie junto a Yumiko.

Yumiko: Muy bien, ya que tengo su atención. Vamos a empezar con algo simple y que les ayudara a calentar un poco. Le darán tres vueltas al portaviones.

Todos: ¡¿QUÉ?!

Yumiko: Cuando terminen con eso, realizaremos ejercicios con los tanques, haremos una jornada donde probaré sus capacidades para utilizar un vehículo blindado, por hoy trabajaremos movilidad y precisión.

Eli: Y no olviden que cuando acabemos el entrenamiento dedicaremos el resto dela tarde a trabajar en el proyecto del festival.

Todos: ¡Nooooooo!

Yumiko: A moverse, niños. El amanecer no espera a nadie.

Con la orden de Yumiko, el pequeño grupo inicio su marcha, para sorpresa de todos, la maestra se unió a ellos en el trote. Aunque su ritmo era más lento que aquel del grupo, manteniéndose detrás de ellos, tal vez para evitar que alguno hiciera trampa.

Tras haber recorrido la mitad del portaviones, el grupo entero estaba en las últimas, la mayoría se arrastraban o gateaban incluso Eli se notaba cansada, la única excepción era Yumiko, quien no había sudado una gota de sudor desde que empezaron.

Acercándose al escuadron, Yumiko pudo ver como todos estaban agonizantes, empapados en sudor, todos y cada uno, aunque aún seguían intentando, pero Anko, se había quedado atrás, el pobre muchacho se había acostado en el suelo boca arriba y parecía estar en las ultimas. Dando un gran suspiro, Yumiko, dijo.

Yumiko: Dejemos el trote por hoy, de regreso al salón del club, continuaremos con la siguiente parte. Y que alguien ayude al chico, no queremos muertos todavía.

Eli: Entendido. Vamos Anko, en pie.

Anko. Si…solo…solo…dame…un…segundo…

Tras el retraso causado por el segundo de Anko, el grupo llego de nuevo a la bodega y se alineo tal como como la instructora ordeno. Mirándolos uno por uno, Yumiko dijo.

Yumiko: Todavía queda mucho por recorrer. Todos, al lado de sus tanques, yo tomaré uno de los Cruiser, vean y hagan como yo.

Siguiendo la orden de la maestra, todo el equipo entro al garaje y cada uno se colocó al lado de un tanque, Yumiko se subió a uno de los vehículos sola, miro al club y luego encendió el motor.

Tras hacerlo, aceleró el vehículo a toda velocidad sacándolo del garaje, atravesó un campo de obstáculos, que habían colocado los chicos antes de la llegada de Yumiko, evadiendo cada parte como si no estuviera ahí, dio un giro de 720° con el tanque y justo cuando freno el vehículo disparo y atino a la diana de tiro que utilizaban para practicar puntería, un tiro perfecto en el centro.

Todos quedaron con la boca abierta ante la presentación. Yumiko se asomó por la parte superior del tanque mirando en dirección al equipo y sus estupefactos rostros, y les canto.

Yumiko: "Hoy su historia empieza, también mi misión."

Por alguna mágica razón, todos respondieron al canto de la maestra.

Todos: "¡Urra!"

Mientras que Yumiko regresaba el tanque para que uno de los equipos pudiera usarlo, los demás se montaron a los suyo. En el camino a dejar el vehículo en el garaje, Yumiko continuo su canto.

Yumiko: "Niños me entregaron."

"Para un equipo de Senshado."

Al llegar al lugar y ver como todos sus discípulos tenían problemas para entrar al tanque como un equipo, y como Anko no lograba abrir la escotilla de piloto, Yumiko se dio una palmada en la cara y les canto con más fuerza.

Yumiko: "Son la peor chusma que he llegado a ver. "–Acercándose a Anko, lo agarró por el cuello de la camisa y lo miro a los ojos.

"Aprenderán lo que es Senshado."- Yumiko giró la palanca con una sola mano y metió a Anko por las malas.

"Personas dignas de estos tanques serán hoy." – Luego cerro de nuevo el compartimiento con toda su fuerza.

El fracaso para entrar en los tanques se vio igualado en el intento de repetir las maniobras que Yumiko hizo, recorrer el campo era fácil para unos, pero hacer el giro y disparar estaba más allá de las habilidades de todos. Yumiko ordeno detener la práctica y que todos salieron de los tanques, mientras esto pasaba, la maestra retomó su ritmo.

Yumiko: "Mantenerse en control en toda tempestad"- Yumiko tomó un cartucho que se utilizaba para practicar disparos y lo lanzo al aire.

"Velocidad y precisión, a la victoria apuntar" – Mientras la bala aún estaba en el aire, Yumiko subió con extrema gracia a uno de los tanques.

La bala entró al tanque por la escotilla superior del vehículo, pero no tocó el suelo, por el contrario, el cañón disparo y atino otro tiro perfecto.

La jornada continua con disparos estáticos, aunque sin las maniobras extremas de Yumiko. Aunque la mayoría se las arreglaba bien para disparar, Anko fue el que tuvo más problemas, una de sus recargas no fue exitosa y la bala no salió del cañón como debería, por lo contrario, solo caño en frente del tanque. Todos entraron en pánico al ver esto y corrieron por sus vidas, decisión que fue correcta pues la explosión siguiente no era algo que la gente quisiera estar al lado. Cuando Anko saco su cabeza por la escotilla se encontró con la implacable mirada de Yumiko y su inmisericorde voz.

Yumiko: "Sois patéticos e indisciplinados, no entienden a sus tanques."

"Personas dignas de estos tanques serán hoy."

Con eso llegaron a las nueve de la mañana, donde se empezó a trabajar cosas, en teoría, más simples. Y donde todos se unieron al canto.

Utilización de sistemas de mirillas y como hacer los cálculos respectivos.

Ace: "Y yo que no me se las tablas de multiplicar."

Anko: "Yo solo estoy aquí por Eli."

Utilización de la radio y códigos de comunicación.

Max: "Esto cualquiera lo puede hacer, entonces, ¿por qué esta basura no conecta?"- Se quejaba Max, cuando su radio simplemente no le funcionaba.

Ubicación, lectura de mapas y brújulas.

Sarek: "De cansancio nos va a matar."

Looney: "¿Dónde diablos está el norte?"- Ambos muchachos se hallaban perdidos en la ciudad después de darle dos o tres vueltas, pues no lograban llegar al sitio al que Yumiko les dio instrucciones de ir. Utilizando pistas que requerían conocer algo de cartografía.

Planeación de estrategias, operaciones y tácticas.

Alfred: "Ojalá supiera yo jugar ajedrez." – Dijo el chico cuando Yumiko lo venció en diez jugadas.

Con la llegada del medio día terminó el entrenamiento, Yumiko se retiró dejando al equipo descansar. Pero Eli se aseguró que así no fuera, porque justo cuando todos se sentaron fueron amenazados por Eli para trabajar en el ring y en el guion de la representación; pero Alfred no fue llevado a trabajar con ellos, porque Eli le entregó un equipamiento básico de boxeo y le dijo que se cambiara que ella lo esperaría afuera.

Con los trabajos divididos, todos se pudieron manos a la obra, todavía cantando con el mismo ritmo que les dio Yumiko.

Todos: "¡Tanquistas ser!" – Cada equipo se comenzó a trabajar, planos para el ring e ideas para guion llenaban de ruido la bodega.

Eli: "Debemos ser cual veloz blitzkrieg."- Canto la chica cuando Alfred no pudo esquivar uno de sus golpes y beso el suelo con extrema fuerza.

Todos: "¡Tanquistas ser!"- Reuniendo herramientas y cualquier cosa que tuvieran, el equipo de construcción martillo los primeros clavos.

Eli: "Tener el impacto de un gran cañón"- Los sonidos de martillos resonaban desde el salón del club, y las primeras hojas con diálogos y situaciones decoraban uno de los escritorios.

Todos: "¡Tanquistas ser!"- Tan rápido como todo ascendió, todo se vino abajo, Alfred no esquivaba o daba un golpe, después de clavar dos maderos el equipo se quedó sin idea de como continuar, y las hojas acumuladas acabaron en la basura.

Eli: "Precisos como francotirador."

"Discretos como una tropa de infiltración."- Cuando el día de trabajo termino, cerca de las cuatro de la tarde, pareciera que todo estuviera peor a como empezaron, debido a esto, todos se fueron a sus casas cabizbajo.

Y así los días siguieron, sin mejoras aparentes, el trote seguía siendo una imposibilidad, los tanques apenas y lograban hacer los movimientos pedidos, si es que había suerte, y disparar, aunque no les salía tan mal, seguía sin mejorar, y aun así era insuficiente para un nivel competitivo. Yumiko estaba al borde su paciencia, y esta se desbordo en el quinto día de entrenamiento cuando estaban trotando.

Yumiko: "Pronto su momento, los alcanzará."- Yumiko seguía trotando detrás del equipo, y veía como todos a penas y se mantenían en pie, excepto por uno, Anko estaba recostado en el piso sin moverse, pero aun respirando.

"Pero si siguen mis instrucciones, podrán triunfar."- Yumiko se acercó al joven, le dejo un termo de agua en frente y le pido que regresara a la bodega, que el resto del grupo seguiría el trote.

Al concluir el entrenamiento, Yumiko, para sorpresa de todos, se quedó con ellos a ayudarlos en los preparativos para el festival cultural. Aunque el trabajo progresaba, seguía yendo muy lento, Alfred apenas y sabía dar un golpe, el ring se tenía en pie de milagro, y el guion parecía más un montón de garabatos. Cuando la jornada llegó a su fin y todos se dispusieron a dejar el lugar, Yumiko, llamó a Anko a que hablará con ella a solas.

Yumiko: "Tu no sirves para el Senshado."- Con un rostro de decepción e ira, Yumiko, puso sus manos sobre los hombros de Anko.

"A empacar, y cambia de club."-Haciendo un gesto de lárgate con su rostro, Yumiko, le dio la espalda a Anko y se retiró a su hogar en el portaviones.

"Personas dignas de estos tanques serán hoy."- Anko, estaba destrozado, casi al borde de las lágrimas, cuando su mirada cayó sobre sus compañeros y sobre Eli, los cuales escucharon, pero no dijeron nada, Anko pudo ver como todos estaban muertos de cansancio, incluso Eli, la inhumana chica, estaba en su límite, ante tal visión Anko se guardó sus lágrimas.

El tímido muchacho espero a que todos se fueran y que Alfred y Looney terminaran de revisar que todo estaba cerrado, Anko se acercó a ellos con su rostro mirando al suelo y pronuncio unas palabras, sus dos compañeros lo miraron y sonrieron, para cuando ambos se fueron del lugar, Anko tenía las llaves de la bodega en sus manos.

Abriendo la compuerta más grande de su club, Anko, ingresó en uno de los tanques y encendió el motor, condujo lentamente hacía la pista de obstáculos y aceleró.

Todos: "¡Tanquistas ser!"-Las horas pasaron sin éxito, solo parando para rellenar el tanque o comer algo rápido.

"Debemos ser cual veloz blitzkrieg."- Los obstáculos, el giro y el disparo. Ya Anko se había aprendido cada paso y movimiento de memoria, si tan solo pudiera hacer bien el giro.

"¡Tanquistas ser!"- Cerca de media noche, cuando sus ojos apenas se mantenían abiertos, tras acomodar la torreta en una posición diferente a la que siempre tenía sintió como el giro cambio.

"Tener el impacto de un gran cañón."- Tras muchos intentos, creyó haber encontrado la posición correcta para que el giro se hiciera como él quería.

"¡Tanquistas ser!"- Sus amigos del club llegaron todos juntos ese día.

"Precisos como francotirador."- A las cinco de la mañana, Anko aceleró su tanque una vez más, ya conocía la pista de memoria, el cañón estaba cargado y donde lo quería, esquivando los obstáculos como si no estuvieran ahí, Anko, hizo girar el tanque 720°.

"Discretos como una tropa de infiltración."- Yumiko llegó cuando el tanque estaba girando, cuando todo el acero se detuvo, el cañón rugió una vez más, y la diana de práctica, llena de agujeros recibió uno más en su centro. El chicho saco su cabeza por la escotilla del tanque, su rostro lleno de manchas negras por el aceite y sus ojos apenas abiertos, con un esfuerzo más, el chico sonrió, una sonrisa que Yumiko devolvió.

"¡Tanquistas ser!"- Tres vueltas al portaviones se convirtieron en cuatro, cinco, seis, etc…

"Debemos ser cual veloz blitzkrieg."- Disparar era casi un instinto, por poco y lo hacían a ciegas.

"¡Tanquistas ser!"- Todo el equipo logró llegar al punto de encuentro usando mapas y brújulas antes de Yumiko, que sabía donde estaba, lo hiciera. Gracias a la coordinación que les dio comunicarse por radio.

"Tener el impacto de un gran cañón."- Cuando Alfred cantó jaque mate, Yumiko, por primera vez en todo su tiempo entrenándolos, puso cara de sorpresa, pero fue remplazada rápidamente por una sonrisa.

"¡Tanquistas ser!"- Eli y todo el mundo se sorprendieron igual que su maestra, cuando Alfred recibió un golpe de Eli, pero se mantuvo firme.

"Precisos como francotirador."- Soltando las brochas de pintura, el equipo se sentó un rato a contemplar el ring que había construido, uno de sus lados podía ser confundido fácilmente por un Cruiser Mk II

"Discretos como una tropa de infiltración."- Y todos se dieron por bien servidos, cuando la obra de practica que hicieron demostró que estaban listos para el festival cultural.

"Hola a todos, aquí Alejandro. Quisiera ser corto en estas palabras, quiero agradecerle a todos lo que han seguido el fanfic hasta ahora, de verdad espero que lo hayan dos siguientes capítulos estarán listos dentro de poco. Quiero disculparme por hacerlos esperar tanto con esto, pero las dos semanas anteriores fueron tiempo de exámenes en la universidad. Una vez más, muchas gracias, al final del día todo esto lo hacemos por ustedes y para ustedes, y escuchar que les da risa, o que los deja en suspenso, es una de las mejores motivaciones. Espero no decepcionarlos en los próximos capítulos. Hasta la próxima."