Capítulo 17 Cruzando el Rubicón- Parte 4- Bis dat qui cito dat ("El que golpea primero golpea dos veces")
Anchovy: ¿De verdad le tuvieron que dar vueltas al portaviones?
Alfred: No, eso es solo que el Looney está exagerando, solo le dábamos vueltas a la zona rural del portaviones, algo así como 5km diarios.
Miho: Oh, pero, ¿todavía lo hacen?
Alfred: Si, pero lo máximo que hacemos son 4 vueltas, cinco en momentos muy específicos, pero nunca hemos dado seis.
Looney: ¡Ustedes allá! Ya llegué a la mejor parte de la historia, así que no se me distraigan.
Daarjeling: De hecho, yo quisiera hacer una pregunta.
Looney: Bueno, pero que sea rápido.
Daarjeling: El musical, ¿te lo inventaste todo o tuvo alguna inspiración?
Looney: Yo sé que al menos yo estaba cantando…en mi mente… ¡Irrelevante! Siguiendo con la historia.
…
El festival cultural de la Preparatoria San Francisco comenzaba a las 9 de la mañana, pero los estudiantes debían presentarse dos horas antes para preparar todo. El club de Senshado era el último club en presentar, por decisión del consejo estudiantil, por lo que se tomaron su tiempo preparando las cosas.
Desde que terminaron el ring, el equipo entregó al consejo estudiantil la información, Wetzel, en un acto esperado por nadie, les prometió que el conseguiría el equipo para él y para Alfred. Fuera de eso, el club de Senshado hizo un poco de publicidad, repartieron algunos volantes y pegaron poster por la escuela. Su presentación, muy para su suerte, sería en la bodega que utilizaban como salón del club, así que no tendrían que mover muchas cosas para prepararse.
Cerca de las ocho de la mañana el consejo estudiantil mostró su cara, aunque Wetzel venía con sus manos libres y tras su espalda, como siempre; Yejide traía consigo una caja de mediano tamaño. Alfred fue quien se puso en pie con intención de recibirlos.
Wetzel: Seré breve, aun debemos asegurarnos que cada club cumpla con su parte; aquí está el equipo prometido, Alfred.
Haciéndole una señal a Yejide, Wetzel, ordenó que le entregaran la caja a Alfred. Mirando de reojo el contenido, Alfred, pudo ver un par de guantes de boxeo junto con otras cosas, un protector para la cara, y un protector de dientes.
Alfred: ¿De dónde sacaron todo esto?
Lisay: Lo recuperamos del club de boxeo cuando cerró.
Wetzel: Ese par que tienes era el que yo utilizaba, así que cuídalo bien.
Sin decir adiós, el consejo estudiantil dejó el club de Senshado terminar sus preparativos.
El resto del día fue sin gran escándalo, además de traer sillas para el público y revisar que todos lo necesario estuviera listo, una vez terminado todo, el equipo se decidió a pasear por el festival, habían oído de muy buena comida y uno o dos cafes maids que habían, tal oportunidad no se podía perder.
Sarek: ¿Cómo te sientes, Alfred? ¿Preparado para hoy?
Alfred: Preferiría no tener que pelear, pero sí, estoy listo.
Ace: No te preocupes, solo tienes que salir y romperle la nariz al Wetzel.
Alfred: Como si fuera tan fácil. El equipo que tengo me lo dio él, seguramente ya sabe boxear y todo.
Eli: No te preocupes, Alfred. Solo sigue mis consejos y saldrás victorioso. Tienes mi sello de aprobación.
Looney: Y si tienes dudas solo tienes que decir en voz alta, ¡Lucharé por mis amigos! Decir eso es como hacer trampa en la vida.
Alfred: Lo tendré en cuenta. Por ahora centrémonos en disfrutar lo que los demás clubes hicieron.
El olor a comida rápida llenaba el aire de la escuela, de la misma forma, las voces y sonidos de juegos atrapaban el oído. El club de Senshado no tardó en dividerse una vez llegaron a la escuela, algunos se fueron a jugar, otros a comer y alguno se decidieron a pasar por las presentaciones musicales y similares. Al final solo Alfred, Sarek y Ace estaban aún en la puerta de la escuela tratando de decidir qué hacer. Ante la existencia de propuestas e ideas, los tres muchachos empezaron a caminar por el lugar, alguna cosa habría por ahí que los atraería.
Alfred, Sarek y Ace siempre han sido personas de bajo perfil, muy en contraste con el resto del equipo de Senshado, pero eso comenzó a cambiar después de la persecución que llevó a la fundación del club, cada vez que caminaban siempre tenían el ojo de alguien encima. Pero hoy era diferente, cada lugar al que iban era como si la gente se abriera para dejarlos pasar.
Varias veces lo habían detenido a preguntarles acerca de la pelea y su veracidad, los tres chicos respondían afirmativamente, aunque Ace no desperdiciaba la oportunidad para hacer algo de publicidad; incluso hubo personas que se acercaron a Alfred con intención de darle ánimos y desearle lo mejor. Pero un grupo estudiantes de primer año fueron la diferencia.
Llegaron rápidamente por detrás y comenzaron a caminar con los estudiantes de segundo año. Los tres eran bastante diferentes entre sí, uno de ellos caminaba con cara de pocos amigos, como si buscara pelea en cualquier dirección a la vez que mantenía cerca una lata de Coca Cola como si temiera que se le fueran a robar. Junto a él venía un chico de igual estatura que caminaba con cierto ritmo a su marcha, su espalda recta y su ropa cuidada de forma casi exagerada, sin manchas o decoloraciones. El último muchacho era el más alto de los tres, aunque este último solo parecía seguir a los otros dos, su mirada saltaba de una cosa a otra y su expresión parecía indicar que a ninguna le dedicaba procesos mentales, o tal vez su concentración, o falta de ella, no le permitía hacerlo.
?: ¿Ustedes son del equipo de Senshado?
Ace: Si, ¿quién pregunta?
?: Soy Gogo, estos dos de aquí son Karl y Drac. ¡Oye Drac!
Drac: ¿Qué? ¿Qué? Oh, hola.
Karl: Mucho gusto, ¿es cierto lo de la pelea?
Alfred: Más de lo que me gustaría.
Gogo: En serio, ¡Genial! Ya era hora de que alguien le partiera la madre a Wetzel. Tu eres Alfred, ¿no?
Alfred: Lo soy.
Gogo: Mucha suerte en la batalla, esteremos observando. Aposté por ti, así que no me falles.
Alfred: Haré lo mejor que pueda, pero no voy a prometer nada.
Gogo: Seguramente si dices eso es cierto, ya perdí mi dinero por creer en un estudiante de Senshado. Pero nada más se puede esperar de alguien que practica algo de mujeres.
Ace: ¡Repite eso, enano! ¡Repítelo y te mostraré lo que un practicante de Senshado puede hacer!
Gogo: ¿¡Qué vas a hacer!? ¿¡Subirte en tu tanque para no encararme!? ¡Nenaza!
Ace: ¡Oh, te la ganaste!
Ambos muchachos ya tenían sus puños en el aire, pero fueron detenidos por sus acompañantes, ya tenían suficiente atención encima como para atraer más con una pelea absurda.
Sarek: Cálmate, Ace. La pelea es en la tarde.
Ace: ¡Pero…! ¡Agh!
Karl: Déjalo, Gogo. No vale la pena desgastarse por esto. Y mira esto, ya regaste gaseosa… ¡Mi ropa! ¡La manchaste! ¡Dios, mira esto, un lado oscuro otro blanco! ¡La precisión ha desaparecido!
Con la velocidad de un rayo, Karl, salió disparado en una dirección aleatoria, seguramente a buscar un baño para limpiarse un poco.
Gogo: ¡Karl! Ya nos veremos, ¡Y tienes que ganar, no voy a perder mi dinero solo porque eres un cobarde!
Gogo apuntó a Alfred antes de esprintar tras Karl y dejando atrás a Drac, quien estaba mirando un puesto de comida.
Sarek: ¿No venías con ellos?
Drac: ¿Qué? ¿Quiénes?
Ace: Con Gogo y Karl.
Drac: Oh, cierto. - Mirando de un lado a otro, Drac intento ubicar a sus amigos, pero sin suerte. Los tres practicantes de Senshado señalaron en la dirección general que los dos estudiantes de primer año habían partido, con eso Drac tomó curso- Gracias. Oigan, ¿no son ustedes los estudiantes de Senshado?
Alfred: Si, lo somos.
Drac: Guau. Mucha suerte en la pelea de hoy, intentaré ir.
Alfred: Gracias. Te esperamos en el salón del club.
Tras su respuesta, Drac no se movió del lugar, causando un silencio muy incómodo para todos.
Ace: ¿Necesitas algo más?
Drac: ¿Qué? Oh… ¿Qué estaba haciendo?
Sarek: Buscando a tus amigos.
Drac: ¡Cierto!
Drac comenzó a correr, pero en dirección opuesta a la que sus compañeros habían ido. Aunque Alfred intento llamarlo para decirle, ya el distraído muchacho había desaparecido entre la multitud.
…
Al mismo tiempo que Alfred, Sarek y Ace discutían con Gogo, Karl y Drac, Max y Dan estaban pasándose por el auditorio, aunque el ex-arquero lo hacía más porque no tenía nada que hacer y para acompañar a su amigo.
Los aplausos del público despedían a la orquesta de cuerdas frotadas de SF, una gran presentación y Max definitivamente estaba disfrutando todo lo que podía, Dan solo se sentaba y aplaudía, nunca fue un tipo muy artístico.
Dan: ¿Cuántas bandas más hay?
Max: Como siete u ocho, creo.
Dan: Me dices cuando acaben, voy a estar haciendo otra cosa.
Max: Vamos, Dan. Sigue la banda que yo quería ver, ¿una última?
Dan: Esta bien. La última.
Concediendo una más a su amigo, Dan, volvió a su asiento, justo a tiempo para ver a cuatro chicas salir al escenario.
Dan: ¿Por qué son tan especiales?
Max: Ellas no tiene un club.
Dan: ¿El consejo estudiantil?
Max: Si. El caso, practican en los descansos en el cuarto de música y a pesar de que les dieron un espacio en las presentaciones, el consejo no las deja tener su propio club.
Dan: ¿Por qué no se unen al de música?
Max: Porque el club de música solo toca música orquestal, ellas quieren hacer un club de música ligera.
Dan: Sabes demasiado de ellas, Max.
Max: Bueno… Es que he estado escuchando su música desde una de las ventanas del salón.
Dan: ¿Acaso quieres tocar con ellas?
Max: Si, pero antes quiero verlas tocar en público.
Dan: Entonces, ¿me senté todo este tiempo aquí solo porque querías ver una banda?
Max: Más o menos. Cállate que ya van empezar.
Así como dijo Max, una de las chicas tomó el micrófono y recitó- ¡Hola a todos, somos "Un té de música ligera"! ¡Sean bienvenidos a nuestra presentación y esperamos que la disfruten!
…
Antes de que los miembros del club se dieran cuenta, la hora había llegado. Dan y Max habían estado hablando con las chicas de "Un té de música ligera"el resto de la tarde, pero finalmente tuvieron que partir, aun así, las chicas prometieron ir a ver el espectáculo y la pelea.
Ya todo estaba listo, las sillas colocadas, el ring-escenario preparado. Con la intención de llegar rápido a la pelea, la obra que el club había decidido hacer era corta, resumiendo en gran medida los hechos.
Los tres miembros del consejo estudiantil fueron los primeros en llegar, con intención de prepararse para el enfrentamiento, Wetzel solicitó un lugar donde pudiera cambiarse mientras el espectáculo ocurria. Sin darle mucho tiempo, él y los demás miembros del club fueron llevados al segundo piso.
Varios minutos después, el público comenzó a llegar, la intención de Wetzel con darles este horario era que la mayor cantidad de gente pudiera verlos, en especial la derrota de Alfred. Lo cual fue un éxito.
Looney: Se acabaron las sillas y todavía sigue llegando gente.
Alfred: ¿Cuántas personas hay ahí afuera?
Danilo: La escuela entera, tal vez algunos padres.
Alfred: Oh Dios…
Eli: Ve y prepárate, todavía tenemos 20 minutos antes de que empiezo la presentación. Ustedes cuatro- Dijo Eli mientras señalaba a Looney, Danilo, Torres y al Mono- Vayan a hablar con Wetzel para conseguir más sillas.
Llevados por la emoción del momento, los cuatro muchachos hicieron como ordenado. En menos de cinco minutos ya estaban corriendo a la escuela en busca de más sillas.
Sarek: ¿Listo, Alfred?
Alfred: No lo creo.
Ace: No importa, hermano. Ya estamos aquí, tu relájate y respira.
Alfred: Lo tengo. Lo tengo. Lo tengo.
Sarek: Bien, ¿ya está todo listo? Recuerda que tienes que salir de actuar, cambiarte al equipo de boxeo y luchar.
Alfred: Si, las cosas están a la mano.
Con un último suspiro Alfred se puso en pie y miro desde el lugar donde estaban los actores a todo el público. Pareciera que todos habían venido, desde los nuevos de primer año hasta los que se graduarían al final del año escolar, pareciera que nadie se quisiera perder algo así.
Cuando faltaban cinco minutos ya todo el club estaba listo, habían logrado conseguir suficientes sillas y ahora solo estaban esperando por el reloj que tenían marcara la hora de empezar.
Alfred: Todos, vengan aquí.
El club entero se reunió alrededor de Alfred tras su llamado.
Alfred: Llegó la hora, quiero que todos confíen en las practicas que hicimos. Llevamos siendo un club ya mucho tiempo, pero a través de todo esto nos hicimos más que compañeros, somos amigos, una familia. Hoy le mostraremos a la escuela quienes somos en realidad, les mostraremos que somos raros, un poco tontos y, definitivamente, que no estamos cuerdos. Así como esas cosas nos unieron cuando nos conocimos, en este día nos ayudaran a ganarnos al público.
Sean ustedes mismos y solo asegúrense de disfrutar al máximo este momento, porque algo como esto no volverá a ocurrir. Así que díganme, ¿quiénes somos?
Todos: El club de Senshado.
Alfred: ¿¡Quiénes somos!?
Todos: ¡El club de Senshado!
Alfred: ¿¡QUIÉNES SOMOS!?
Todos: ¡EL CLUB DE SENSHADO!
Alfred: Club de Senshado de San Francisco, ¡La hora ha llegado! ¡Todos a sus puestos y… Acción!
…
Aunque la corta interpretación fue, inicialmente, recibida con algo de disgusto, al fin y al cabo, todos habían venido por la pelea, con el paso del tiempo el público se animó a la obra, risas llenaron la bodega del club de Senshado, las frases y situaciones eran tan ridículas como podía imaginarse.
Además de los efectos hechos con cartón, cuerdas y pintura le daban a todo el evento un toque de alegría, los dibujos no eran los mejores, pero cumplían su objetivo, dar a las personas una buena impresión del club y unas cuantas risas.
Como se había planeado, la obra represento la fundación del club, el exceso uso de medios de los dueños originales del proyecto con tal de protegerlo y el descabellado plan que los llevó a saltar de un tanque a otro.
Con esa escena interpretada y lista, la bodega entera se sumió en la oscuridad, todos los actores dejaron el escenario y se dirigieron a sus lugares. Alfred fue el más atareado de todos, pues tenía que cambiarse de ropa y prepararse para la pelea a pesar de haber estado actuando, pero como su cargo de comandante lo requería lo hizo.
Ace, Sarek y Eli estarían con él en el ring sirviéndole de apoyo o aguadores; Yumiko, de forma inesperada, se ofreció a ayudar, por esto la colocaron, junto con Looney, a narrar el encuentro; para esto usarían un par de micrófonos y un equipo de sonido viejo que se habían conseguido en algún lugar junto con gran parte de las cosas que había en la bodega, Danilo haría de comentarista, así como de DJ, ya que Looney insistió en que necesitarían música épica para el momento. Torres y Mono manejarían las luces de la bodega y un par de reflectores que habían conseguido prestados del club de teatro.
Max y Dan encontraron a las chicas de "Un té de música ligera"y decidieron compartir la pelea con ellas. Anko estaba sentado en un lugar, relativamente, solo y apartado del público.
Con la señal de Eli, desde los vestidores, Looney inició el evento. El chico tomó un poco de agua, limpio su garganta y se colocó cerca del micrófono, con una señal extra, el muchacho señalo a Danilo, quien comenzó a reproducir una canción. "Let´s get ready to Rumbleeeeee~" ( /nendMLrpI-s?t=21) fueron las palabras que llenaron la bodega y capturaron la atención del público.
Looney: ¡Muy buenas noches a todos y gracias por asistir hoy a este evento! ¡Mis nombres son muchos, pero pueden llamarme Looney y seré su narrador en esta bella noche! ¡Junto a mi tengo Danilo, experto en deportes, y a Yumiko, la nueva instructora de Senshado!
Danilo: Buenas noches a todos.
Yumiko: …
Yumiko se había dormido, a pesar del ruido y la emoción, la maestra se había rendido ante sus deseos.
Looney: ¡Parece que la maestra está un poco cansada de tanto trabajo, ya nos proporcionará su visión del encuentro a su momento! ¡Dejando a los inconscientes de lado, hoy nos centraremos en los dos conscientes que nos reunieron hoy!
Danilo: Efectivamente, Looney. Esta noche tenemos a dos luchadores sorpresa, me atrevería a decir que nadie, jamás, espero algo así.
Looney: Muy cierto, amigo Danilo. Una mirada rápida a estos púgiles deja muchas dudas y sorpresas sembrarse en tu mente, ¿qué tan buenos serán?, ¿saben lo que están haciendo?, y más importante aún, ¿¡podrán darnos una buena pelea!?
Danilo: Sabemos que uno de los luchadores tiene experiencia en el boxeo y el otro fue entrenado por nadie más que Elizabeth- con la sola mención del nombre un ¡uahh! se escuchó en el público- Y creo que sobran apellidos, porque el público sabe quién es.
Looney: El temor de los vivos es como se le conoce en los mundos bajos, amigo. En esta noche tendremos un encuentro corto, tres rounds de tres minutos cada uno, las reglas estándar de boxeo se aplican tanto para el K.O como para el K.O técnico. Queremos agradecer al profesor de educación física, Reiji Sakaragawa, por ser nuestro referí.
Danilo: Aquí me informan que ambos combatientes están listos para luchar. Es hora de darle a nuestro público lo que vinieron a buscar.
Los dos muchachos asintieron el uno al otro y cambiaron la canción que sonaba. ( /EAwWPadFsOA?t=4)
Looney: ¡Entrando por la esquina derecha, un gran hombre, amante de los niños y defensor de la justicia! ¡El hombre que un día tuvo un sueño que luchó por hacer realidad, fundador de un equipo de Senshado del que ahora es capitán! Pesando los suficiente para no ser considerado flaco tenemos a, ¡ALFRED ACKERMAN~!
Al escuchar su nombre, Alfred, Eli, Ace y Sarek salieron del lugar donde estaban para que el público los viera, entre aplausos y silbidos por parte de los estudiantes, Alfred entró al ring mientras que sus acompañantes se colocaron a su alrededor. A pesar de las prisas, Alfred logró colocarse el equipo que Wetzel le dio, un par de guantes rojos y un uniforme como el que usan los luchadores en los olímpicos.
Alfred saludo al público un par de veces, lo que solo ayudo a animar aún más a todos los que habían venido.
Repentinamente, las luces de la bodega se apagaron llevándose consigo las voces del público. A través de la oscuridad una nueva canción llegó a las personas. ( watch?v=FWiyKgeGWx0)
Looney: Y por la esquina izquierda, el hombre que dirige a los estudiantes con puño de hierro, conocido por tener la astucia de una víbora, la crueldad de un gato que juega con su presa y la precisa frialdad de una máquina. Dispuesto a todo con tal de mantener su visión de perfección en esta escuela. El presidente del consejo estudiantil, ¡WETZEL STAGNER!
Tras esta declaración, una sola luz se encendió en la bodega, una luz que apuntó a las escaleras del segundo piso, donde Wetzel, junto con Lisay y Yejide, estaban de pie. La mirada iracunda que Wetzel le dirigió a Looney antes de bajar le dio un escalofrió al narrador. Tras ponerse de nuevo su máscara de inexpresividad, Wetzel, comenzó el lento descenso por las escaleras, sus dos compañeros de consejo siguiéndolo de cerca y la luz que los iluminó, siguiéndolos en su avance.
El público parecía muerto, ni aplausos o abucheos, la figura del presidente caminando lentamente al ring tomó el aliento de todos los presentes. Alfred considero retirarse inmediatamente, pero logró mantenerse en control.
Wetzel llegó al ring y se preparó para la batalla. Un par de segundos hicieron falta para que los encargados tomaran el control de nuevo, pero rápidamente se encendieron las luces de toda la bodega y los narradores quitaron la música.
Looney: Ambos luchadores están listo, sus equipos de apoyo preparados. Solo esperamos por las señales del referí.
Alfred y Wetzel se colocaron uno frente a otro y chocaron sus guantes de boxeo.
Reiji: Sin golpes bajos, ni golpear a un oponente en el suelo. Quiero un juego limpió, ¿entendido?
Alfred: Si.
Wetzel: Por supuesto.
Reiji: Muy bien.
Con un gesto de su mano, Reiji, dio inicio al encuentro; esa misma señal sirvió para que los comentaristas hicieran sonar un sondo de campana desde su computador.
*DING*
Looney: ¡Comienza el encuentro!
Ante la señal, Alfred y Wetzel empezaron a moverse en círculo lentamente, Wetzel mantenía su rostro serio e inexpresivo, mientras que Alfred estaba cubierto en sudor y algo asustado.
Looney: Ambos luchadores parecen dudosos de entablar combate, dime Danilo, tu que sabes más de esto, ¿qué crees que pasa?
Danilo: Es algo común, los dos luchadores se desconocen e intentan averiguar a su oponente antes de dar el primer golpe. También buscan aperturas o se preparan para un contrataque.
Looney: Interesante aclaración, ¡y parece que Wetzel ya ha hecho su estudio!
En un movimiento que Alfred no vio venir, Wetzel cargó contra el capitán de Senshado e intento golpear en el abdomen. Alfred no fue lo suficientemente rápido para esquivarlo o bloquear, pero logró mantenerse firme tras el golpe.
Looney: ¡Un increíble golpe por parte de Wetzel, el cambio de posición y velocidad del presidente del consejo escaparon incluso de nosotros!
Danilo: Una maniobra clásica del boxeo, quieres golpear rápido y fuerte, así lograras desestabilizar a tu oponente y abrirlo a mas golpes.
Pero los problemas de Alfred solo empezaban. Wetzel continuo su asalto sobre Alfred, un golpe tras otro y sin patrón aparente. Alfred intentó bloquear los golpes, pero no hallaba la forma de predecir los movimientos de su oponente. La paliza de Wetzel continuo por más tiempo, empujando a Alfres hasta la esquina.
El público estaba en silencio ante lo que veía, todos sorprendidos por la habilidad de Wetzel en el ring, sus movimientos eran rápidos y precisos, lo último que alguien esperaría del presidente del consejo que se mantenía encerrado en su oficina, había incluso quienes decían que no iba a clase.
Looney: ¡Alfred no parece perder su forma o estado, pero no logra reponerse del asalto! ¡A este paso su cuerpo se rendirá ante la presión!
Danlo: El efecto de shock no fue físico, pero mental. Aún está lidiando con lo rápido que cambio la situación.
Looney: ¡Debe recuperarse rápido, porque su defensa no aguantará por siempre!
Wetzel continuo su asalto por casi un minuto entero, pero de la misma forma que volvió se retiró de las cercanías de su rival. Alfred se vio sorprendido por tan peculiar acto, y por el dolor que sentía por todo su cuerpo.
Wetzel: Es esto todo lo que puedes hacer…Yo vine aquí en busca de una pelea no en busca de esto.
Alfred no tuvo el aire para responder, decidió centrarse en recuperar su aliento y dejar que las alarmas que resonaban por todo su cuerpo se calmaran.
Wetzel: …Parece que te quedas corto de palabras, Alfred…Si tan solo fueras siempre así…
Wetzel resumió sus acciones una vez terminó de hablar, cargó de nuevo contra Alfred a toda velocidad con intención de repetir la paliza que le había dado. Pero esta vez Alfred estaba listo. Colocó su defensa para bloquear.
El golpe de Wetzel fue bloqueado, pero eso no impidió que Alfred sintiera toda la fuerza del impacto, pero bloquear una vez no sería suficiente, Wetzel repitió su estrategia. Una lluvia de golpeas cayeron sobre Alfred, quien logró bloquearlos, pero tal acto no redujo la fuerza del impacto. La única diferencia era que era ahora sus brazos y no su abdomen los que estaban siendo atacados.
Los gritos de su equipo, y algunos miembros del público, incitaban a Alfred a contraatacar, pero el muchacho estaba completamente bloqueado. Wetzel no se detenía, y Alfred no podía intentar atacarlo sin recibir una tormenta de golpes a su cuerpo.
Incluso los narradores no podían mantener el ritmo de los golpes de Wetzel, era todo muy rápido y muy fuerte. Cuando Alfred estaba bloqueado contra una esquina, vio como Wetzel tiraba una de sus manos más atrás de lo usual, tratando de darle más fuerza. Aprovechando la oportunidad, Alfred intento dar un golpe.
Aunque la idea fue exitosa, y logró asestarle a Wetzel en la parte derecha del abdomen, el puño de Wetzel también encontró su blanco. El rostro de Alfred.
Con un golpe como eso, Alfred, sintió como su cuerpo cedía. Cayendo de espaldas contra la esquina, perdió el conocimiento. Wetzel por su parte le dio espacio, mientras se recuperaba del golpe que recibió y tomaba aire.
El mundo se convirtió un conglomerado de murmullos y ecos para Alfred. El dolo era inexistente y las memorias recientes era borrosas y oscuras. Pero en medio de todo eso, un sonido llego a sus oídos.
Cinco.
Tratando de darle significado a la tal expresión, su cerebro fue asaltado por algo similar.
Seis.
Un conteo, pero, ¿qué significaba?
Siete.
En una revelación repentina, Alfred aclaró sus imágenes y sonidos. Dándose cuenta de lo que pasaba, ordeno a su cuerpo moverse. El dolor era extenuante y el cansancio ya pasaba factura. Pero aun así se puso en pie.
Ocho.
Looney: ¡¿Sera posible?! ¡¿Pudo este encuentro haber terminado tan rápido?!
Danilo: Al parecer no, Alfred está poniéndose en pie.
Alfred, logró ponerse de rodillas y luego levantarse cuando la cuenta estaba en nueve. El referí lo reviso y le pregunto por su estado. Alfred solo asintió.
Cuando el referí se posiciono para continuar el encuentro, Eli le gritó a Alfred.
Eli: ¡Solo quedan 40 segundos del round, aguanta un poco más y podrás recuperarte!
Golpeando sus dos guantes el uno con el otro, y agitando su cabeza para despertar, Alfred se preparó para los 40 segundos más dolorosos de su vida.
Y los fueron sin duda alguna. Wetzel se abalanzó sobre su Alfred como depredador sobre presa. Alfred intento bloquear de nuevo, pero eso no aguantaría por siempre, por ello intento agregar un par de esquives a su táctica, liberando algo de presión de su agonizante y adolorido cuerpo. Con el sonido de la campana y la señal del referí el primer round llegó a su fin, ambos luchadores tendrían dos minutos para tomar agua y escuchar a sus compañeros por consejos e ideas.
Alfred regresó a su esquina al igual que Wetzel, inmediatamente se sentaron les dieron agua a beber y les ayudaron a limpiar el sudor de la cara.
Ace: ¿¡Qué demonios te pasa hombre!? Wetzel está acabando contigo y en todo el tiempo solo lograste golpearlo una vez.
Sarek: Debo estar de acuerdo con Ace, no puedes jugar de forma defensiva siempre.
Ace: ¡Apenas empiece el segundo round te abalanzas sobre él y lo acabas antes de que se dé cuenta de lo que paso!
Alfred: Atacó rápido y con fuerza. Entendido.
Eli: No. Escúchame bien, Alfred. Quiero que aguantas otra tanda de sus palizas, esquiva, bloquea, no me importa, pero no lo ataques primero.
Alfred: ¿No viste lo que hizo cuando intente resistirlo? Debo atacarlo o perderé.
Eli: Si lo atacas habrás determinado el encuentro. Wetzel es más rápido y fuerte de lo que esperábamos, pero luchar así gasta demasiada energía. Quiero que aproveches, cuando te deje de asaltar y se retire, ahí es cuando atacas.
Alfred: ¿Cuándo estoy más débil y casado?
Eli: Cuando él está más débil y cansado.
Sarek: De hecho, es una buena idea.
Alfred: ¿¡Qué!?
Sarek: Solo piénsalo, no viste que te dejó de golpear sin razón aparente, o como hablaba entrecortado cuando lo hizo. Le faltaba aire.
Ace: Si. ¡Acabaló cuando este más débil y no pueda defenderse, desata toda tu fuerza en ese momento!
Alfred: De acuerdo, solo debo resistir y contratacar.
Eli: Si lo haces bien, Wetzel no podrá recuperarse y estará a tu merced.
Alfred: Resiste y contraataca, resiste y contraataca. Lo tengo.
Los dos minutos de descanso pasaron volando para ambos luchadores. Con un nuevo sonido de la campana, el round inicio.
Looney: Pudimos ver un primer round muy desbalanceado. Alfred no pudo recuperarse del shock y Wetzel no dudo en capitalizar sobre esto.
Danilo: Velocidad y fuerza fueron la estrategia del presidente, pero no puedes tener ambas sin sacrificar algo. Me atrevería a decir que Wetzel está dejando atrás el control en favor de la fuerza bruta.
Looney: Una técnica peculiar, pero no inútil. Ya veremos si da los mismos resultados en este segundo tercio.
El segundo round inicio de forma similar, pero esta vez, Wetzel, no dio espera. Cuando el referí dio la señal de inicio, el presidente del consejo cargó contra Alfred, quien, a pesar de estar preparado para bloquear y esquivar no pudo evitar el recibir un par de golpes al cuerpo.
A pesar de su deseo e instinto de contratacar, Alfred siguió el plan trazado. Por cerca de un minuto, bloqueo y esquivo los ataques de Wetzel.
Looney: ¡Wetzel no ha detenido su ataque, sus ataques en el round anterior no duraron tanto!
Danilo: Wetzel está poniendo todo en este ataque, piensa acabar con Alfred aquí y ahora.
Alfred empezaba a sentir como le faltaba energía, esquivar y bloquear se hacía más difícil, pero Wetzel no daba la impresión de estar cercano detenerse. Aunque Alfred había logrado evitar quedar atrapado en la esquina, Wetzel no se detendría en su persecución por el ring.
Cerca del minuto y medio del segundo round Wetzel se detuvo y ganó distancia entre él y Alfred.
Wetzel: Ríndete, Alfred…No tienes oportunidad de vencer…Ni siquiera has sido capaz de devolver un golpe…
A pesar de que sus musculos le rogaban por un descanso y que sus pulmones clamaban por aire, Alfred sabía una cosa, esta sería su oportunidad, su única oportunidad. Logró resistir un minuto y medio de golpes, había llegado la hora de algo de venganza.
Tomando la posición básica del boxeo, brazoz altos, cuerpo bajo y piernas flexionadas, Alfred miró a Wetzel, y le sonrió. El presiente vio la cara de Alfred e intento reponerse, pero el extendido esfuerzo le paso factura.
Con dos pasos, Alfred, deshizo la distancia que el presidente había impuesto, levantando su brazo derecho y llevándolo tan atrás como pudo, Alfred golpeo a Wetzel con tanta fuerza que lo hizo tambalearse.
Looney: ¡GOLPE DIRECTO AL ROSTRO! ¡Alfred, ha logrado reponerse de la paliza en tiempo record, parece que la sed de sangre lo impulsa ahora!
Como lo dijo el narrador, Alfred desato su propia ronda de golpes sobre Wetzel, quien apenas lograba mantenerse en pie. A diferencia de Wetzel, Alfred golpeaba de forma más lenta pero más precisa, asegurando que sus golpes no pudieran ser bloqueados o esquivados fácilmente.
El público había recuperado sus ánimos y comenzaron a aplaudir en favor de Alfred, Dan y Max se habían puesto en pie para animar a su compañero, y algunas de las cosas que gritaban asustaron a las chicas de la banda que los acompañaban.
Cuando Alfred sintió que ya había mermado lo suficiente la fuerza de Wetzel se decidió a terminarlo con otro golpe al rostro. Para asegurar que esto ocurriera, Alfred, recurrió a una táctica de distracción clásica.
Looney: ¡Parece que Alfred se ha centrado en el estómago de Wetzel, tal vez intenta dejarlo sin aire!
Danilo: Deberá dar su golpe de gracia rápido o Wetzel comenzará a predecir sus golpes y proteger más eficientemente esa parte.
Y eso exactamente esperaba Alfred, cuando Wetzel centro su defensa en su estómago, Alfred envió un golpe directo al rostro del Wetzel. Ante el imprevisto golpe, el presidente del consejo, no pudo defenderse, tras recibir el golpe de lleno perdió el equilibrio y cayó a la lona, pero antes de caer logró ver a sus dos compañeros, Yejide y Lisay.
Antes de sentir como su conciencia escapaba, Wetzel se gritó algo en el interior de su mente, "No fallarás, no hoy. ¡NO FRENTE A ELLA!"
El referí solo logró contar hasta dos, antes de que Wetzel diera señales de poner en pie. Tomando su aire y centrando toda su atención en Lisay, Wetzel se levantó y encaró a Alfred.
Wetzel: Retiro lo dicho, Alfred. Tienes una gran resistencia, te daré eso, pero necesitas más para ser un líder y guiar un club. Necesitas poder, reconocimiento y el respeto de tus siervos.
Alfred: Cállate, Wetzel. Tú no sabes nada de ser un líder.
Un minuto le queda a la segunda parte del enfrentamiento. El referí señaló a ambos luchadores una vez más y ambos asintieron. Con un gesto de mano del árbitro el contador resumió su cuenta regresiva.
Alfred y Wetzel no gastaron tiempo, cargaron el uno contra el otro con intención de acabar con su rival. El intercambio de golpes solo fue igualado por las evadidas de último minuto que cada uno daba, aun así, no lograban esquivar todos los golpes. El público estaba en su mayoría de pie, algunos vitoreando, otros se levantaron debido a la tensión, pero ambos combatientes no fueron capaces de notar tal cosa pues estaban jugando un enfrentamiento de ajedrez a la vez que luchaban, cada uno de ellos tratando de predecir los movimientos de su oponente por 5 movimientos, incluso más.
Looney: ¡Parece que los juegos se acabaron, porque Wetzel y Alfred están luchando de verdad ahora!
Danilo: Ambos luchadores tienen una idea del estilo de su oponente y creen estar listos para desafiarlo.
Looney: ¿Qué estilos son esos, compañero Danilo?
Danilo: Wetzel lucha con velocidad y fuerza, queriendo colocar el mayor número de golpes con gran intensidad intensidad en el menor tiempo posible, intentando así sobreponerse a la resistencia de su oponente. Alfred juega más a la precisión, dando menos golpes en el mismo espacio de tiempo, pero asegurándose que cada uno de ellos se un golpe directo que haga el mayor daño.
Looney: Muy preciso análisis, pero ningún estilo parece ser la superior.
Yumiko: Porque no hay estilos superiores, es cuestión de quien comete primero un error o logra ver más en el futuro que su rival.
Al parecer la emoción del lugar, así como el bullicio del público y la pelea habían despertado a Yumiko. Aunque sus ojos aun parecían estar cerrados, estaba claro que podía ver la pelea.
Con los narradores manteniendo al público con una visión clara de lo que ocurría más allá de los simples golpes, la emoción creció entre los visitantes, pues la pelea no era un simple intercambio de golpes, era un reflejo de sus luchadores.
El minuto que faltaba llevó a Alfred y a Wetzel a su límite, no se trataba de defender o atacar como cuestiones separadas, era una unión de ambos estados y como encadenarlos de forma más eficiente, causar el mayor daño y recibir el menor posible en contra.
Una batalla de voluntades más que de cuerpos, pues ambos estaban ya en un punto de quiebre, pero se rehusaban a ceder terreno.
Con cinco segundos restantes, Wetzel y Alfred prepararon un último golpe, un golpe con la parte derecha de sus cuerpos. El intento de intercambio detuvo los corazones del público, pero ambos combatientes apuntaron por un golpe a la cara, sin intención de bloquear o esquivar se lanzaron el uno al otro sin duda.
La campana sonó cuando los dos golpes conectaron en los rostros de Alfred y Wetzel, ambos sintieron como su cuerpo se tambaleaba, pero se mantuvieron firmes, ambos con un guate de boxeo aún en su rostro. Reiji tuvo que acercarse y separarlos para que fueran a sus esquinas.
Looney: ¡Con ese golpe termina el segundo round de este enfrentamiento, pero no se vayan, que todavía falta el gran final!
Alfred y Wetzel ciertamente no parecían estar listos para el final, a pesar de respirar con fuerza y de manera agitada, y de que sus cuerpos estaban llenos de moretones, ambos tenían fuego en sus ojos, ambos emitían un aura de decisión, estaban dispuesto a seguir por mucha más que tres minutos.
Ace: ¡Eso fue increíble, hermano, ya le mostraste que no eres su juguete, ahora ponlo en su lugar!
Sarek: Primero toma algo de agua. Joder, ¿seguro que estas bien? - Dijo Sarek mientras le pasaba una botella con agua a su amigo.
Alfred: No, pero ya descansaré cuando muera.
Eli: Quiero que vayas allá y hagas lo mismo que hiciste este round.
Alfred: ¿Aguantar y contratacar?
Eli: ¡No! Quiero que no dejes jugar a Wetzel su juego, quiero que tu pongas las reglas del enfrentamiento. Que él no este cómodo en el ring.
Alfred: Entendido.
Sarek: Alfred, recuerda que es el último round, lo que sea hagas que vayas a hacer hazlo ahora.
Ace: ¡Y asegúrate que se a increíble!
A la vez que Alfred recibía el apoyo de su equipo, Wetzel escuchaba a sus compañeros.
Yejide: No dejes que juegue contigo, Wetzel. ¡Aplástalo como la mosca que es y luego acabaremos con su club!
Wetzel: ¡Solo dame el agua y cállate, Yejide!
Yejide: S-sí, señor.
Lisay: Eh, Wetzel. Este es el último round, debes vencerlo ahora o todo esto habrá sido en vano.
Wetzel: ¡Crees que no lo sé, Lisay! Pondré fin a toda esta estupidez así que mejor prepara mi discurso para cuando lo haga.
Lisay: Si, señor.
El sonido de que los dos minutos habían pasado fue la señal de salida, Wetzel y Alfred se levantaron de sus sillas, sin nunca romper contacto visual, lentamente tomaron sus posiciones en el ring y asintieron al referí. Chocaron sus guantes una última vez, antes de que el referí diera la señal de que el tercer y último round iniciaba.
Aunque ambos no pudieran notarlo, el público estaba igual de emocionado que ellos, aplausos, silbidos, todos y cada uno de los presentes con sus músculos tensos.
Wetzel: Dime una cosa, Alfred, ¿cuánto has trabajado por tu club? ¿Realmente crees que ese esfuerzo ha valido la pena, que de verdad has logrado engrandecer esta escuela de la misma forma que yo lo he hecho?
Alfred: Tal vez no he cambiado toda una escuela, Wetzel, pero te puedo asegurar que si le he dado a mis compañeros algo que tu jamás podrás.
Wetzel: ¿Y qué es eso?
Alfred: Un líder en el que pueden contar.
El contador empezó a contar los últimos tres minutos y tanto Alfred como Wetzel estaban dispuestos a hacerlos rendir. A pesar de su velocidad, Wetzel, no logró golpear a Alfred en su primer, pues el capitán ya se había movido para evadirlo.
Aprovechando la extrema fuerza que Wetzel ponía en cada golpe, Alfred, se movió detrás del presidente tras esquivarlo y lo golpeó un par de veces en la parte baja de la espalda.
Looney: ¡Un rápido inicio por parte de Wetzel, como era de esperar! ¡Pero Alfred estaba listo para regresar los golpes recibidos en los rounds anteriores!
Wetzel intentó reponerse tras los golpes, girándose rápidamente golpe dos veces en la dirección que Alfred estaba, pero sin éxito, pues el capitán ya estaba una vez más fuera del camino de los puños. Lo único que Wetzel supo fue que recibió dos golpes más en el estómago.
Dispuesto a recuperarse de la situación, el presidente, dio unos pasos para ganar distancia entre él y Alfred, pero el capitán de Senshado no se le daría ese lujo. Wetzel no logró posicionarse bien antes de que Alfred intentara golpearlo, sin otra opción en sus manos, Wetzel, se decidió a intentar golpear a Alfred.
Alfred, sintió como su rápido ataque se vio interrumpido por un golpe a la cara que detuvo su carga contra Wetzel, aunque logró reponerse rápidamente, Wetzel fue capaz de posicionarse y comenzar su propia tanda de ataques sobre Alfred. Cada golpe del presidente era como una bola de demolición sobre Alfred.
El ya cansado y debilitado capitán no estaba dispuesto a ser abusado de esa forma, con un bloqueo seguido por un esquive, Alfred logró ganar el tiempo para enviar un golpe propio contra Wetzel, la idea nunca fue detener el ataque por completo, solo intercambiar golpes con el presidente y ganar más tiempo para seguir su propia agresión.
Ambos luchadores recibieron un el golpe de su oponente y ambos perdieron su forma por la fuerza del impacto para el que no se prepararon. Para evitar perder su equilibrio, Alfred y Wetzel se abrazaron el uno al otro, al igual que habían visto en tantas peleas de boxeo.
Wetzel: Un líder, JA. No eres un líder, Alfred. Trabajas junto a tus compañeros, te ejercitas con ellos, no puedes ser un líder sin imponerte sobre ellos.
El referí se acercó y los separó, continuando la pelea. Al igual que antes, Wetzel, fue el primero en atacar, pero su golpe fue parado por la defensa de Alfred, al igual que la lluvia de ataques que le siguieron.
Alfred: Wetzel, ¡Un verdadero líder-
Desviando uno de los golpes de Wetzel, Alfred, hizo que el presidente perdiera su equilibrio, utilizando un rápido juego de piernas, el capitán de Senshado, se movió al lateral de Wetzel mientras este aún estaba impactado por la velocidad con la que Alfred se libró de él y se colocó para contraatacar.
Alfred: -siempre guía a los suyos por ejemplo!
Implacable e inmisericorde, Alfred, desató toda su fuerza sobre Wetzel. El presidente se vio incapaz de responder, la sola acción de bloquear o esquivar se le hizo imposible antes los golpes de Alfred, que siempre parecían hallar un punto débil en su defensa.
La paliza continuó hasta que Wetzel se halló en el centro del ring. Pero ni siquiera ahí, Alfred se detuvo, un último golpe empujó al Wetzel y lo colocó en punto exacto que demarcaba el centro. A penas consciente y con su cuerpo siendo sostenido en pie por pura terquedad, Wetzel, encaró a Alfred.
Alfred: Te diré dos palabras, Wetzel, y las grabaré tan fuerte en tu cerebro que jamás las olvidaras. Tanques Adelante.
Alfred llevó su brazo en posición para dar un uppercut contra Wetzel.
Alfred: ¡PANZER VOR!
El golpe de Alfred ascendió mientras gritaba con toda su fuerza, la barbilla de Wetzel recibió el impacto de lleno, sin bloqueos, sin intentos de esquivar. La fuerza de golpe de Alfred levantó a Wetzel del suelo por varios centímetros y enviándolo en la dirección de la espalda del presidente.
Wetzel aterrizo en el suelo del ring, el referí se movió a toda velocidad para iniciar la cuenta. Durante los diez segundos, Wetzel, no se movió, no intento ponerse en pie, permaneció en la lona quieto, exceptuando su respiración.
Alfred lo observó durante el conteo, nunca apartó la vista de su oponente. No fue sino hasta que sintió que levantaban su brazo y lo declaraban ganador, que Alfred relajó su cuerpo y sonrió. El público de pie en su totalidad celebrando su victoria.
Looney: ¡Lo hizo, Alfred Ackerman gana en este día! Tras aguantar una paliza durante tres minutos, logró reponerse y reclamar la victoria, ¡Alfred "Comeback Kid" Ackerman es el campeón!
Yejide y Lisay, permanecieron en sus esquinas boquiabiertos mientras que el equipo de Alfred estaba junto a él celebrando. Tras reponerse de todo lo que habían visto, los dos miembros del consejo estudiantil, se movieron para ayudar a caído compañero. Pero cuando llegaron a ayudarlo, Wetzel, que ya había recuperado el conocimiento, se negó a aceptar la ayuda de ambos, se levantó solo y se marchó del lugar sin ser decir una palabra. Yejide y Lisay solo lo siguieron.
La celebración de la victoria continuó por varios minutos, tras agradecer al maestro de educación física y al público, el equipo de Senshado comenzó a evacuar a la gente. Para cuando el lugar enteró estaba vació y Alfred se había tomado toda la reserva de bebidas del club, todos estaban listos para irse, pues arreglaría todo el día siguiente, pero una pequeña interrupción los detuvo en su proceso de salir.
Tres muchachos los esperaban afuera de la bodega. Tres muchachos que ya Alfred, Ace y Sarek conocían.
Gogo: ¡Eso fue increíble! ¡Como acabaste con Wetzel, y el golpe final! ¡Lo mejor que pude hacer esta noche!
Karl: Aunque la organización de las sillas no era adecuada, el ring no estaba bien medido y había una luz quemada en la bodega. Debo decir que la pelea fue perfecta, no perdí para nada mi tiempo al venir aquí.
Alfred: Gracias, chicos. Supongo.
Gogo: ¡Incluso Drac mantuvo su concentración en la batalla los dos últimos rounds, es un record!
Drac: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Me llamaste, Gogo?
Gogo: Ves.
Drac: Oh, Alfred. Gran pelea, ¿el club de ustedes es siempre así?
Alfred: No siempre tenemos peleas de boxeo contra el consejo estudiantil, pero operar tanques es igual de emocionante.
Drac: ¿Puedo unirme?
Alfred: Seguro. Ven conmigo y te daré una hoja para que te inscribas.
Cuando Alfred volvió a la bodega no solo Drac estaba tras él, Kalr y Gogo también lo estaban siguiendo. Pero la sorpresa de todos no paró ahí, al llegar al segundo piso para buscar las inscripciones, Max y Dan estaban ya ahí y le estaban dando las hojas que Alfred venía a buscar a las chicas de "Un té de música ligera".
…
Al día siguiente los nuevos miembros del club no fueron al club, pues se les dijo que la primera reunión en la que participarían se haría después del fin de semana. Pero los miembros viejos si tuvieron que ir, después de todo, tenían que limpiar la bodega.
Yumiko: Bueno, niños, ¿cuál es el resultado de la pelea?
Eli: Tenemos siete miembros nuevos.
Yumiko: Nada mal, una tripulación nueva como mínimo.
Looney: No olviden la gloria. Alfred es como un héroe de la escuela, "el sujeto que venció a Wetzel en una pelea de boxeo". Con eso podemos conseguir muchas más personas.
Alfred: Si, sí. Por ahora centrémonos en mejorar nuestro juego y poner en día a los nuevos miembros.
Yumiko: Bien dicho, Alfred. Ahora da ejemplo y comienza a limpiar este lugar, y háganlo rápido, aun debemos entrenar hoy.
Todos: ¿¡Qué!?
Eli: Ya oyeron, a trabajar.
No importa que pasó en la pelea, un día en el club de Senshado era un día en el club de Senshado, entrenamiento y preparación para el día que pudieran luchar. Al menos podrían ver el campeonato de escuelas por televisión y nueva escuela que logró vencer a Saunders parecía la escuela perfecta para observar y aprender un par de trucos.
