Capítulo 30 La Melancolía de la Princesa Parte 12 – Recuerdos
Desde pequeña siempre tuve todo, recuerdo que nuestra casa era muy grande, y teníamos muchos empleados, todos los años mis padres siempre me compraban todo lo que yo quería, aunque lo malo era que mi papá nunca solía estar ahí junto con mi mamá y yo, así que siempre me alegraba cuando él venía a vernos, aunque eran muy pocas veces.
Cuando era niña no entendía mucho lo que sucedía a mi alrededor, simplemente me concentraba en vivir y alegrar a mamá por la ausencia de papá, con el paso del tiempo fui comprendiendo quien era yo y mis padres.
Mi Padre el presidente de una empresa manufacturera de piezas automotrices, una de las más importantes de Francia, pues entre sus clientes estaba Renault y Citroën. Comprendí eso cuando tenía 5 años y decidimos hace un viaje de negocios mi mamá y yo con él.
Estaba emocionada era mi primera vez viajando en avión, estuvimos como 12 horas en el avión, finalmente cuando llegamos me sentí muy extraña, me faltaba el aire y era frio, diferente al frio que hacía en invierno, le pregunté a mi mama si después iba a caer nieve, pues mientras más salíamos del aeropuerto más frio hacía. Hace no mucho había empezado la escuela, así que todavía no podía leer muy bien pero mi madre me cargo y me mostró en la pantalla del aeropuerto el lugar donde estábamos. En la pantalla solo pude entender que decía París, conocía esa ciudad era donde yo nací entonces…
-Elizabeth, mira ahí dice Bogotá – dijo mi madre
-Bo..guo..ta… Bogotá.
Creyendo que habíamos llegado a muestro destino nos subimos en un vehículos muy elegante, después de otro rato salimos de la ciudad y llegamos a otra pista de aterrizaje, desde ahí tomamos un helicóptero, el viaje duro unas 4 horas, haciendo dos paradas a medio camino, el viaje fue fabuloso desde la ventana veía toda clase de montañas y vegetación, era tan diferente a Francia, yo les comentaba todo a mía padres y ellos simplemente sonreían y lo veían conmigo.
En aquel viaje, fue la primera vez que vi un tanque…
Finalmente después de mucho viaje nos bajamos del Helicóptero, nos recibió un señor de tez morena casi de la edad de mi papá, lo recuerdo muy bien al igual que nosotros se vestía muy elegante, el hombre se llamaba Ricardo Larrazábal. Me pareció una persona muy amale, o tal vez no, no lo sé solo tenía 5 años en ese entonces.
Fuimos con él a diferencia de donde estábamos antes, el clima era diferente, se sentía mucho más cálido como cuando la primavera ha empezado hace no mucho, pero aun así los vientos del lugar, no dejaban que las personas anduvieran sin sacos ahí. Caminamos durante un tiempo. Al parecer estábamos en un gran complejo cerrado, mientras recorríamos el lugar los vi por primera vez eran tanques, en aquel momento no sabía que eran, así que mientras mi padres charlaban con aquel hombre yo simplemente pregunte.
-¿Qué son esos autos con tubos arriba? –pregunté mientras apuntaba a uno de ellos.
-Ahh ¿Esos no los conoces? Se llaman tanques concretamente ese grande de ahí aplanado es un IS-3 – me respondió el hombre con un acento francés un poco extraño.
-¿Y ese de ahí? – volví a preguntar
-Oh ese es un T-44 – me respondió
-Al parecer las cosas están un poco animadas por aquí, viendo tantos tanques – comento mi papá
-Exactamente señor Le Baux, justo el día de hoy están realizando los entrenamientos conjuntos las cuatro divisiones de la academia Republica. La división a la que corresponde nuestro distrito el del sur Quito, es Galápagos. Acérquense ahora van a realizar un entrenamiento.
Subimos a una torre de vigilancia, y observamos la práctica, en aquel tiempo no sabía nada de tanques pero podía diferenciarlos por los colores, los IS-3 eran verdes, los Pershing Marrones, los Centurion Amarillos y los T-44 de un verde más claro que los IS-3
Me encantó ver esa demostración, los tanques corriendo de un lado para el otro haciendo derrapes increíbles, en momentos no parecían que fueran vehículos sino más bien fieras salvajes por la agilidad y sagacidad con la que se movían los tanques, era simplemente increíble.
Era un enfrentamiento de dos equipos, pero extrañamente pareciera que solo eran grupos pequeños de 3, incluso algunos se chocaban entre aliados y cosas así, al igual que yo mis padres estaban sorprendidos con la actuación.
-No puedo creerlo los tanques se mueven de formas inimaginables jamás creí que alguien podría moverse ahí, los conductores deben estar locos – dijo mi padre con la boca abierta.
-Si nos los dicen muy seguido, hace más de 25 años el gobierno de la Gran Colombia decretó la práctica del Senshado. Y Actualmente este año queremos conseguir el 3 título consecutivo del campeonato internacional. –respondió el señor.
Después de que la práctica acabara. Nos encaminamos a una gran casa casi tan grande como la mía, mis padres siguieron conversando, durante un rato, en una sala de estar, yo estaba fascinada por la cantidad de trofeos y medallas que había en las paredes.
-Señor, ¿porque tiene tantos trofeos y medallas? - pregunté
-No son míos, son de mi esposa, la conocerán hoy en la cena, actualmente anda un poco ocupada en el taller.
Me acerqué a uno y pude ver un nombre tallado en la base.
As..tra… Galin… ky
…
Amatsu: ¿Espera espera espera, dijiste Galinsky?
Eli: Si, eso mismo.
Toki: Entonces podemos decir que en realidad conocías a los padres de Max
Eli: Con lo que no contó Max hace un par de días busqué en mi álbum de fotos y empecé a recordar
Era cerca de las 5 de la tarde, las prácticas en el club se habían acabado hace un rato, Toki y Amatsu de alguna forma se auto-invitaron a la casa Eli, para conversar un poco sobre su situación y ayudarla en caso de ser necesario, al inicio Eli estuvo reacia a la idea, pero después de un pastel de durazno hasta los más fuertes caen
Eli: Bueno continúo con la historia.
…
Mientras mis padres estaban muy entusiasmados conversando con el señor de acento raro, guiada por los trofeos y medallas. Salí sin darme cuenta de la habitación y me perdí en la mansión, al inicio no me di cuenta simplemente tenía ganas de explorar el lugar, caminé por algunos pasillos durante un par de minutos entrando a habitación, los sirvientes de la mansión no e hicieron caso alguno pues se los veía muy ocupados trasladándose de un lugar al otro. Anduve vagando durante algún tiempo hasta que finalmente me encamine por un pasillo oscuro, del cual podía escuchar personas al otro lado de una puerta, poniéndome de puntillas logré abrir la puerta y un aire frio me recibió, era un lugar muy amplio y hacía eco y se sentía grandes corrientes de aire, además de eso olía muy raro y muy fuerte, en ese tiempo no lo sabía pero era el olor a gasolina y aceite, seguí caminando cuidándome de no ensuciar mis ropas, hasta que finalmente encontré a dos personas.
Era una chica y un niño, la mujer llevaba un mameluco de color verde y estaba sentada sobre un tanque, el niño vestía de forma similar y estaba junto a ella.
La mujer me hablo, pero no logré entender lo que dijo ya que fue en otro idioma. De repente fue tratando en diferentes idiomas hasta que dio con el correcto.
-Bueno ¿entonces francés? – me preguntó.
-Si, ¿Quién es usted?
-Mi nombre es Astra Galinsky, supongo que tú debes ser la hija de Pierre le Baux.
-Si – asentí con mi cabeza - ¿cómo conoces el nombre de mi padre? -pregunté
-Oh los estábamos esperando desde algún tiempo para realizar unos importantes negocios.
-Entonces usted sabe en que trabaja mi padre.
-Bueno pues diría que solo lo básico.
-Me podría contar ¿Qué es lo que hace?
-Por supuesto – me respondió dejando salir una sonrisa.
El niño que esta junto hablo con ella en un idioma que no conocía, sin entender lo que dijeron, logre entender Le Baux y luego se giraron hacia mí.
- ¿Cómo te llamas pequeña? – me pregunto la mujer.
-Me llamo Elizabeth.
Después de aquello se giró al niño y por lo que intuí le dijo que se presentará repitiendo las palabras "bonjour, mon nom est". El niño bajo con dificultad y cuidado de las orugas del tanque, y me mostro su mano para saludarlo, me dispuse a tomarla, pero antes de eso él se dio cuenta de que estaba sucia, así que la cubrió con una franela que llevaba en su bolsillo, dijo una frase en otro idioma
-¿Qué dijo?
-Ah dijo que no quería ensuciar tus ropas, ya que son muy bonitas.
Luego continuo Su acento era muy malo, pero le entendí, tomé su mano y sonrió
-Ehh… bonjour, mon nom est Maximilano Larrazabal.
…
Amatsu: Eso quiere decir que ya conocías a Max desde que eras niña.
Eli: Si, pero él no lo recuerda, cuando nos contó por primera vez de su madre, él dijo que no la conoció por que murió cuando era un niño y con lo que dijo Santiago al parecer Max la ha olvidado.
Toki: Bueno además eres un año mayor que Max, así que…
Eli: Si yo la verdad tampoco recuerdo muy bien todo eso, un par de meses después me enteré por mi madre conversando por teléfono que su madre había muerto. Ademas la primera vez que vi al IS cuando llegó había sentido que lo había visto antes, ahora sé que era el mismo tanque en el que ella se encontraba sentada cuando la conocí.
Toki: Y, ¿qué sucedió después?
Eli: Astra me subió al a tanque y me contó sobre mi padre, que es lo que hacía, también sobre los tanques, y todo lo que hacían en el taller, la verdad de aquello solo recuerdo ya muy poco. Cuando regresamos del viaje quise intentar practicar Senshado, como insistí mucho y mis padres creyeron que lo terminaría abandonando al poco tiempo me inscribieron en la división inferior de la Academia Maginot.
Amatsu: Así que la razón de que practiques Senshado es la madre de Max.
Eli: Si, no sé porque, pero cuando me contaba sobre sus hazañas en tanques simplemente quería intentarlo.
Amatsu: Una pregunta a todo esto como te inspiraste para boxear, ¿fue también la madre de Max?
Eli: No, Recuerdo que de pequeña un día vi en televisión una pelea de boxeo, no sé por qué tendría unos 6 años cuando la vi, simplemente me encanto y se lo dije a mi madre, pero a ella no le gustó la idea, decía que esas nos son las aficiones de una niña refinada, al final después de insistir mucho y pedírselo a mi padre cuando regresó me dejaron empezar a practicarlo. Eso fue después de que quisiera aprender senshado.
Toki: En fin y que paso después en su reencuentro cuando entraron a SF.
Eli: No, ya les conté mucho, es hora de que se vayan.
Amatsu: Lo siento, pero le prometimos a Anko que nos quedaremos contigo.
Eli: No me importa, además soy más fuerte que ustedes 2.
Amatsu: No importa, Toki el arma secreta.
Toki: En seguida.
Toki se levantó de la mesa en donde estaban y tomo su mochila sacando otro pastel de durazno, que tenía escondido.
Eli: Mmm….. ¡Ah!... Está bien les contaré – en sus pensamientos "maldito pastel de durazno las hice entrar por él, pero no me imagine que tendrían otro" suspiró.
Al rato Eli Soltó el tenedor y se limpió su boca con su servilleta, dando a entender que había terminado de comer el pastel que le habían traído, ya que después de todo era su favorito en todo el mundo, el sabor de durazno según ella le hacía sentirse viva de nuevo, Anko lo sabía y por tal razón se lo recomendó a Toki para traerlo consigo.
Eli: Bueno y ahora que es lo que quieren saber, ya les conté sobre mi relación con la familia Larrazabal, o lo que recuerdo de ella - Comento Eli mientras estiraba todo su cuerpo mientras seguía sentada en la mesa del comedor de su apartamento
Toki: Bueno la verdad es que hay un asunto que todavía no resolvemos sabes… Anko nos pidió a mi hermana y a mí que te mostráramos algo
Eli: ¿A qué te refieres? -Preguntó esta última sin entender de qué hablaba su compañera.
Toki: Bueno Eli, pues no sé cómo explicártelo, pero después de que te fuiste comenzó una pelea entre Max y Anko ¿verdad?
Eli: Si… lo sé – al decir esto Eli retiro su mirada de Toki hacia otro lado
Toki: Si intentamos detenerlos, pero Yumiko no nos lo dejó, así que los dos se golpearon sin que nadie les dijera nada durante un rato.
Eli: Lo sé… Pero… ¡¿Por qué no los detuvieron?!
Toki: Aunque quisiéramos no creo que los hubiéramos podido detener, pero más importante es esto.
Toki sacó de su bolsillo su teléfono celular y le mostro un video a Eli, el cual tenía la fecha de ayer, mientras el video se empezaba reproducir, se escuchaban golpes y patadas y algunos comentarios.
Eli: La pelea inicio por mi ¿verdad? - preguntó Eli con la mirada en el video el celular en sus manos.
Toki: Pues al parecer Max estaba enamorado de ti… lo escuchaste de él y Santiago ayer ¿no?
Eli: Bueno tienes razón… lo escuché, pero la verdad no supe cómo reaccionar… ya que no tengo ni idea de porque Max se enamoraría de mi…
Toki mostró el video que había grabado la noche anterior a Eli, aunque no se veía mucho, lo importante era el audio, al final Eli escuchó todo lo que habían dicho Anko y Max la noche anterior.
Amatsu: diablos debí estar ahí sí que se dieron duro ese par de tontos jajaja…
Toki: Ahí termina, después de ello Max cayó al suelo y no despertó hasta mucho después como ya sabes – comento Toki, guardando su teléfono de nuevo.
Eli: … -Eli estaba sin palabras se notaba que quería llorar, pero no podía controlarse en ese momento muchas emociones estaban en su interior.
Toki: En fin, solo hay algo que quiero saber – dijo Toki mientras Eli le alzaba la mirada con los ojos llorosos. - ¿Qué sucedió cuando ustedes dos discutieron sobre el matrimonio arreglado?
…
En otro lugar
Max: ¿Qué dices? ¿Qué sucedió cuando discutimos sobre el matrimonio arreglado?... Mmm… pues la verdad no lo recuerdo bien jajaja…. Espera un rato…
Anko: Pues… si…
Max regresó a ver si había gente en el hangar que lo pudiera escuchar y tomo a Anko por el cuello y lo agacho.
Max: Pues veras no le digas a nadie, pero tengo mala memoria… aunque no lo parezca… creo en fin cuando lo recuerde te lo diré, pero aun así ¿a qué viene tal pregunta?
Anko: Pues la verdad… Eli me ha estado evitando y pues … ¡Quiero arreglar las cosas con Eli! – Ante tal exclamación Max se acercó rápidamente a Anko y le tapó la boca para que nadie lo escuchara, luego regresó a ver si había alguien en el hangar y se ocultó de nuevo con él.
Max: Entiendo, entiendo… pero por que debes gritarlo, y además ¿Qué tengo que ver yo? Ya te dije que no voy a intentar nada con ella.
Anko: Bueno… lo sé, pero… escucha.
El hangar del club estaba casi vacío, solamente Max se encontraba trabajando, en eso Anko apareció, y comenzaron a charlar. Anko le contó a Max todo lo sucedido el día en que Santiago reparó el Tanque de Sarek siendo todo esto en torno a la propuesta de Eli a Anko de fugarse de la academia.
Max: Mm… ¿y por qué no lo hiciste?
Anko: ¿¡Que!? ¡Pero si me dijiste que confiara en ti y eso fue lo que hice! ¡Además, que hubiera pasado con el combate!
Max golpeo levemente la cabeza de Anko para que dejara de hablar, ambos chicos se encontraban en aquel momento sentados a los pies de las orugas del ARL, eran cerca de las 7 de la noche, los últimos estudiantes del club estaban retirándose del lugar pero Max quería comprobar un poco los vehículos todavía.
Max: Eso no importa… Acaso no entiendes, Se necesita mucho valor como para proponer algo así… es obvio que ahora le de vergüenza o algo por el estilo a Eli… debiste aceptar.
Anko: ¡Pero el encuentro…!
Max: No importa aun si hubieran huido no creo que llegarían tan lejos… al final todo saldría bien y hubiéramos ido a buscarlos jaja es lo que yo creo… Bueno mañana es jueves y hoy realizamos el ultimo combate de entrenamiento. ¿Acaso esa fue la razón por la que estaba tan distraídos en el combate de hoy?
Anko: Pues si…
Max: Jajaja no te preocupes todo está bien… dime ¿Vas a hablar hoy con Eli?
Anko: Pss si planeaba hacerlo después de terminar con el ARL.
Max: Yo me quedaré para terminar con un par de tanques… La verdad es que sentí que no hice nada en los últimos días así que…
Anko: Eso no es verdad… nos ayudaste a mí y a Eli…
Max: ¿Tú crees? lo único que hice fue decirle a mi padre todo lo que sucedía, fue el quien ayudo a Eli enviando esa carta. En fin… ¿Quieres ayudarme con los demás tanques?
Anko: Este pues…
Max: Vamos la noche es joven…
Anko fue arrastrado por Max a terminar con algunas reparaciones de los vehículos, así como hacer un inventario de la munición y cosas así. Ambos chicos empezaron a trabajar tanque por tanque…
Max: Pásame mi celular por favor está en mi mochila.
Anko: Esta bien…
Anko que está concentrado en el ARL bajó del tanque realizo la tarea que le pidió Max.
Anko: Aquí esta.
Max: Gracias
Max agarró su teléfono, después de hacer unos cuantos toques lo dejo sobre el chasis del tanque.
Anko: ¿Eso es?
Max: Está grabando… es audio… la verdad es que no quisiera volver a hablar con Eli durante un tiempo, pero si esto mejora las cosas entre ustedes dos supongo… total dije que te ayudaría no es así… bueno terminemos con el ARL mientras te lo cuento.
ANko: Esta bien…
Anko simplemente se quedó callado mientras escuchaba todo lo que Max tenía que decir, trabajando en su tanque.
Max: Bueno verás…
…
Max comenzó a contarle la historia a Anko.
La verdad lo recordaba como si hubiera sido ayer, la vi en el suelo afuera de su apartamento llorando desconsoladamente, y en sus manos la misma carta que tenía yo, lo entendía al instante, estaba feliz, pero sabía que estaba mal, estaba asustado debía haberme acercado hacia ella, pero mientras pronunciaba su nombre era como un escudo… no era un arma que me atacaba directo al corazón. Salí corriendo de ahí pero aun así podía escucharla, gritando y nombrando su nombre "Anko", seguí corriendo pero en un momento me tropecé caí al suelo estrepitosamente, cuando me incorporé note lagrimas alrededor de mis ojos, me preguntaba cuando me volví tan débil, y con todas mis fuerzas golpee al suelo, intente detener las lágrimas pero estas no se paraban, lance un grito con todas mis fuerzas al cielo, esperando ahí encontrar la respuesta a toda la mierda que había pasado, pero me di cuenta en ese momento estaba solo, no tenía a nadie ni siquiera una mano que me dijera que hacer. Caminé desanimado hacia mi casa entre ahí y me arrojé a la cama, regresé a ver la carta, la ira me invadió y la rompí en mil pedazos, tal vez esa era una señal pues luego de aquellos sentí una gran paz.
Los días siguientes asistí normalmente a la escuela, pero Eli no estaba ahí, decidí pasar por su casa, pero al final no la encontré cuando retornaba a la mía la divisé al otro lado de la calle principal le grité para saludarla, me vio, pero en vez de devolver el saludo, salió corriendo.
Incapaz de hacer nada volví a dirigirme hacia mi casa, meditando sobre qué hacer.
Había pasado una semana desde que la huir de mí, aquella tarde un recado llegó a mí de que Eli quería hablar conmigo por medio de una de sus compañeras de clases, después de las clases, aquel día no teníamos entrenamiento del club, así que la esperé pacientemente en el lugar que ella había acordado.
Pasaron cerca de unos 20 minutos y no había rastros de ella, me dije a mi mismo que esperaría como mínimo una hora, pero finalmente por la puerta apareció, se veía agitada. Me saludo un poco avergonzada y se disculpó sobre lo ocurrido el otro día, conversamos un poco como siempre como si nada hubiera pasado hasta que finalmente…
-Max ehh… bueno te pedí verte aquí sobré la carta, de nuestros padres…
En mi mente simplemente no soportaba la idea de verla llorar de nuevo. Si lo hacía sentiría que mi vida terminaría hace que antes de que dijera algo le dije.
-Lo sé… lo sé, pero yo… te sigo apoyando con Anko. Así que no te preocupes.
En ese momento no lo sé simplemente le sonreí, tal vez ella vio la sonrisa más falsa que había hecho o la más verdadera, lo único que sé es que empezó a reír, luego ella se adelantó a la puerta y antes de salir y cerrar dijo:
-Gracias.
Después de eso no hablaba con Elí a no ser que se tratase de algo del club. Creí que todo podría seguir como siempre, pero al parecer no fue así.
…
Max termino con su historia y regresó a ver a Anko el cual se veía muy concetrado.
Max: Bueno con eso debo responder a tu pregunta…
Anko: Si…
Max: Escucha Anko… Eli es una chica muy especial si te escogió a ti no tienes que rechazarla… cuando te pidió escapar ella estaba dispuesta a lanzarse de cabeza por ti sin importarle tu nombre ni de dónde vienes, estaba dispuesta a dejar su legado por ti… eso es lo que yo llamaría amor verdadero así que ahora te toca corresponderlo ¿entiendes?
Anko: Si.
Max: Alguien me dijo muchas veces que si la amas es mejor dejarla ir y que la gente hace idioteces por amor … después de todo lo que paso decidí tomar aquel concejo, créeme esta no es la primera vez que me sucede algo como esto… y aquella vez digamos terminó muy mal…
Anko: Ya veo…
Max: Después de pensar mucho esto pues decidí no volver a cometer los mismos errores, aunque lo de la pelea, lo lamento creo que me desesperé
Anko: No te preocupes yo también lo hice…
Max: Gracias, Anko…
Anko: ¿Por qué?
Max: Después de hablar contigo pues… tengo ganas de hacer algo que no había hecho hace mucho… Acabo de recordar contándote todo esto… que nunca le dije gracias a la persona de aquel consejo…- Max que tenía en sus manos una llave inglesa la dejo en el suelo y se quedó mirando al suelo y sus ojos e humedecieron… - No lo hice… je… no puedo ser más estúpido… ella tenía razón…
Anko: ¿Qué cosa?
Max empezó a caminar hacia la puerta de Hangar sin darle la cara a Anko el cual lo siguió finalmente estaba frente a la salida y se podía ver como la lluvia empezaba a caer en los alrededores
Max: Parece que va a caer un diluvio, toma mi teléfono, no te preocupes con eso creo que será suficiente, ve por Eli
Anko tomo el teléfono y apretándolo su expresión cambio lo guardo en su bolsillo, y comenzó a correr bajo la lluvia
Max: Ah… este man…bueno el que llegue mojado le dará puntos extra con Eli jajaja… debo agradecerle cuando la vea el día del encuentro…
Anko: ¡Espérame Eli!
…
Anko seguía corriendo, a través de la noche, de la lluvia y del bosque, en el cual todavía se podían ver las huellas de los tanques que había batallado hace un par de horas, después de un rato exhausto y sin aire se detuvo a descansar y con lágrimas en sus ojos
Anko: Tenias razón… perdóname… perdóname… ya voy para allá… tenías razón… ah…. Debo ser un gran tonto…. Debí hacerte caso desde el inicio… pero… pero…
…
El sonido de la lluvia a través de las calles hacia insonoros a los coches y Estudiantes que caminaban de regreso a sus casas. Poco a poco la lluvia aumentaba, remojando las plantas y a todo el buque Escuela, en medio de la noche y de las calles un chico de aspecto algo débil, de cabello color negro corría con todas sus fuerzas a través de la ciudad, sus zapatos estaban llenos de lodo después de salir del bosque, sin importarle nada corría, tropezándose con las aceras y chocando contra estudiantes y personas en su camino.
Paso un par de horas y en la casa de Eli, Amatsu y Toki ya habían salido juntas dejando a Eli sola en su casa, Al cabo de un rato de la caminata vieron a ANko corriendo a toda velocidad a hacia la casa de Eli.
Toki: Que bien que trajimos los paraguas.
Amatsu: Ese no es…
Toki: Si, déjalo ir…
Anko siguió corriendo y finalmente llegó a la casa de Eli, subió las escaleras hasta el departamento y lo golpeo…
Anko: ¡Eli! ¡Eli!
Eli al escuchar sus gritos rápidamente se acercó a la puerta y la abrió y vio a Anko completamente empapado
Eli: ¡Anko! ¿Qué estas haciendo aquí?
Anko: Acepto…
Eli: ¿Qué?
Anko: Quiero escapar contigo… después del enfrentamiento… yo… yo…¡quiero estar contigo!
Eli al escuchar tal exclamación lo golpeo y lo introdujo en su casa lo más rápido posible, cerrando la puerta de golpe
Eli: ¡Idiota no digas algo así! ¡Mis vecinos te escucharan!
Anko: Lo lamento.
Eli: Ah… estas todo mojado… en que pensabas… espera voy a traerte una toalla.
Eli dejó a Anko sentado junto a la puerta de entrada, al cabo de un rato regresó y le dio un par de Toallas para que se secará el cuerpo pues la lluvia había aumentado paulatinamente mientras regresaba.
Anko: Gracias…
Mientras Anko aceptaba las toallas procedió a secar primero su cabello en lo cual, Eli se sentó junto a él sin decir nada acurrucando su cabeza en su hombro
Anko: Eli… ¿Qué estás? Te vas a moj…
Eli: Eres un tonto y lo sabes… - Eli no dejo terminar a Anko, el cual simplemente asintió con la cabeza y después dijo.
Anko: Si… siempre lo supe…
Eli: Y yo también lo soy…
Anko: Alguien me dijo que uno hace idioteces por amor
Eli: Jaja… Dime Anko…Hablabas enserio…
Anko: Si…
Eli: Gracias… pero… voy a declinar tu propuesta.
Anko: ¿Qué? ¿¡Porque!?
Eli: Si voy a estar contigo, será con la aprobación de todo el mundo.
Anko: Esta bien no me importa como sea mientras este contigo. – Dicho esto Lágrimas empezaron a caer de los ojos de Eli, Anko simplemente continúo secando su cuerpo con dificultad mientras la cabeza de Eli estaba sobre su hombro.
Eli: Gra…gracias…. De verdad…
Anko: No, gracias a ti…
…
Era temprano en la mañana, el mayordomo de la familia abrió las ventanas y cortinas de la habitación de la señorita.
Sebastian: Haruka-sama el desayuno está listo.
Haruka: Esta bien… si…ya estoy despierta…
Sebastian: ¡Haruka-sama!
Ante tal grito de exclamación del mayordomo, la chica se despertó completamente, la cual se encontraba en el suelo cubierta por un puñado de sabanas con sus piernas todavía en la cama y su demás cuerpo en el suelo.
Haruka: Jajaja… parece que me volví a caer.
Al cabo de un rato la chica siendo cargado por el mayordomo llegó a la mesa del comedor, en donde muchos sirvientes colocaban los platos en la mesa. Después de un rato Sebastián la colocó con cuidado en una de las sillas del comedor, y al instante dos personas entraron a la habitación por una gran puerta y se sentaron en el comedor junto a ella. Era una niña pequeña de unos 5 años y una señora de unos 30 años.
Emi: ¡Haruka! Buenos días~~ - exclamó la niña.
Haruka: Holaa~~ Emi… ¿lista para la escuela?
Emi: ¡Sii!
Haruka: Ohh… pareces muy enérgica.
Emi: Mamá me llevará al museo de guerra esta tarde.
Haruka: ¡Genial quisiera acompañarlos, pero tengo algunas cosas que hacer!
Emi: No te preocupes, cuando Santiago regresé iremos todos.
Laura: Ah… Santiago no lo hemos visto desde ayer… me pregunto dónde estará.
Haruka: Tranquila Mamá, seguramente se fue a dormir a la casa de uno de sus amigos.
Laura: Eso espero, no ha contestado a ninguna de mis llamadas… estoy preocupada…
Mientras la conversación del desayuno avanzaba el Mayordomo se acercó a la señora.
Sebastian: Laura-sama déjeme avisarle que Haruka volvió dañar su silla.
Haruka: Ahhh Sebastián ese era nuestro secreto.
Laura: Ah… con esta ya son 3 en este mes… qué diablos le haces a tus sillas
Emi: A mi hermana le gusta la velocidad así que siempre corre por los pasillos con ella.
Haruka: Shhh… ese es nuestro secreto Emi… no debiste decirlo.
Laura: Dios… esta chica. En fin, su padre me llamó ayer, y me dijo que nos verá en el encuentro de Senshado en Japón dentro de una semana.
Emi: ¡Sii! ¡Ya quiero que ir, será la primera vez que vea un encuentro!
Laura: Recuerden que asistiremos como representantes de la compañía BUE-X así que debemos comportarnos a la altura, Haruka, Emi terminen de comer o llegarán tarde a clases.
Haruka: Está bien – respondió Haruka con un tono apagado.
La familia terminó de comer y un rato después Haruka y Emi fueron a cambiarse para ir sus respectivos institutos. Finalmente, después de un rato ambas chicas salieron de la Mansión en la que se encontraban, tenían que pasar un gran jardín hasta llegar a la puerta de salida del complejo.
Emi: Hermana mayor ¿te puedo empujar?
Sebastian: Señorita… usted es muy pequeña para hacerlo deje que yo me encargue.
Haruka: Jajaja, no te preocupes, en la tarde me empujas.
Emi: Mmm está bien – Haciendo un puchero la chica empezó a correr por el jardín cargando una pequeña mochila roja mientras se acercaban a la puerta de salida.
Sebastian: Haruka-Sama el hecho que su familia tenga dinero no quiere decir que pueda hacer lo que quiera con sus sillas.
Haruka: Está bien… Lo lamento, pero no me gusta, es tan restrictivo
Mientras los 3 personajes seguían el camino hacia el portón en este, estaba ocurriendo un espectáculo algo inusual, el cual llamo su atención
¿: ¡Déjenme entrar!
Haruka: ¿Qué es eso?
Sebastián: Al parecer alguien está forzando la puerta…
Guardia: ¡Fuera de aquí, esta es propiedad privada!
¿?: ¡Lo sé, es mi casa! ¡Soy el hijo de Ricardo!
Guardia: ¿Quién te crees que eres? El heredero de la familia desapareció hace 3 años.
¿?: ¡Que no ves que soy yo!
Guardia: ¡Si no te vas de aquí tendré que arrojarte a la fuerza!
¿?: Maldición.
El guardia del portón, saco su macana con la disposición de golpear a al chico, pero este logró esquivar el golpe por pocos centímetros, fue cuando a través de los barrotes de acero pudo ver a 3 personas acercándose hacia allí.
¿?: No me dejas opción...
El chico, en un intento desesperado saltó el portón logrando evitar así al guardia y empezó a correr hacia las personas, el guardia corrió en su persecución, y le lanzó su Macana con la intención de frenarlo, acción que tuvo éxito y desplomó al joven justo frente de la chica que avanzaba en silla de ruedas.
¿?: ¡Ahh!
Sebastián: Guardias saquen a este tipo.
El chico se encontraba con muchas vendas y gasas en su cara y su cuerpo, destacando una que le cubría toda su cabeza, además con las ropas rasgadas debido a saltar el portón de la entrada, Se podía notar su mala condición física y por poco se desmaya en el momento de caer al suelo, con las pocas fuerzas que le quedaban el joven alzo su mirada hacia la chica que veía estupefacta al joven al encontrarse con los ojos de Haruka, lagrimas empezaron a caer en los ojos de ambos, con su poca fuerza el joven estiró su brazo hacia donde estaba la chica. Está tratando de ayudarlo a levantarse se cayó de su silla de ruedas tratando de caminar hacia adelante al no tener fuerza en sus piernas, después tomando su mano, sus ojos se llenaron de lágrimas mientras veía al pobre chico.
Haruka: Raúl… ¿eres tú?
Max: Si… soy yo… escúchame Haruka… perdóname por favor… fui un idiota… tu tenías razón… yo… yo….
La chica simplemente se arrastró con todas sus fuerzas hacia él y lo abrazó lo más fuerte que pudo.
Haruka: Eso no importa idiota… lo importante es que estas aquí…
Max: Perdóname…. Perdóname….
Mientras Max también abrazaba a la chica, este también entró en llanto, varios sirvientes de la familia Larrazabal se amontonaron, finalmente ante tal alboroto llegó Laura a la escena, al verla Max se separó de Haruka para encarar a Laura.
Laura: Raúl…
Max: Al parecer mi tonto hermano guardo bien el secreto – Ante tal comentario la señora se agacho y abofeteó al chico con toda la fuerza que tenía.
Laura: ¡Idiota!...
Max simplemente se incorporó ayudando a Haruka a regresar a su silla y se arrodillo enfrente de Laura.
Max: Laura, estoy dispuesto a aceptar su castigo.
Laura Al ver a Max en el suelo arrodillado, rápidamente se acercó a abrazarlo.
Laura: Aunque no quieras, ahora también eres mi hijo… ¿entiendes?…
Max: No te voy a decir gracias…
Laura: Lo sé…
…
En el hangar…
Max que se había quedado mirando al vacío mientras reparaba el ARL
Santiago: Oye… despierta.
Max: Ah… ¿Santiago?
Santiago: ¿Qué paso? estabas muy pensativo
Max: Ah… si estaba recordando lo que sucedió hace un par de días cuando volví a casa.
Santiago: Es verdad… Viste a Haruka.
Max: Si… me alegré que este igual que siempre, aunque también me pone un poco triste ver a mi hermana así.
Santiago: Créeme que fue muy duro guardar el secreto durante tanto tiempo… aunque nuestro padre sabía dónde estabas, pero prefirió guardar distancia.
Max: Lo sé, es un zorro astuto
Santiago: Bueno, al final hiciste lo correcto, ¿no?
Max: Eso creo…
Santiago: ¿Dime hablaste correctamente con ella cuando fuiste allá?
Max: Por supuesto… pero no le agradecí por el consejo…
Santiago: Seguro que tuvieron mucho de qué hablar así que lo olvidaste
Max: Tienes razón. Escucha hermano recordando todo esto he tomado una decisión… Este será mi último encuentro de Sensha-dou…
…
Aquella noche Anko había dormido en la casa de Eli, debido a que lluvia se prolongó hasta altas horas de la noche y Eli no dejaría por ningún motivo que este se enfermará o algo.
Las prácticas de la mañana del día siguiente habían terminado y Yumiko ordenó que todos se formaran
Yumiko: Escuchen niños, eso es todo por ahora en entrenamientos, por la tarde tendremos una reunión informativa antes del encuentro.
Todos: Si señora.
Yumiko: Ahora todos ¡Saluden!
Todos: Muchas gracias.
Yumiko: Pueden irse, yo iré a dormir…
Los estudiantes rompieron filas y cada cual se apresuró a regresar a la academia para empezar las clases, por otro lado, Yumiko regreso al segundo piso del Hangar y se quedó a dormir en su sofá de siempre.
Los chicos finalmente llegaron a la academia, y cada cual empezó a dirigirse a su respectivo edificio para llegar a su clase.
Max: Ah… Estoy cansado la verdad.
Dan: Si, se nota mucho… no debiste quedare hasta tarde.
Santiago: Teníamos que hacerlo, en fin, ya los tanques están listos para la batalla.
Aleks: Sep, eso es bueno… Oigan chicos ¿tienen algún plan para la batalla?
Max: ¿Por qué lo dices?
Alesx: Bueno soy nuevo así que no sé pero, ¿no deberíamos tener un plan para atacar a St GLoriana y Saunders?
En aquel momento los ojos de Max y Dan se abrieron más de lo normal y se detuvo de golpe.
Max: Maldición… no tenemos planeado nada…
En aquel momento Dan regresó a ver al patio de la academia, ahí estaban Alfred, Sarek y Ace corriendo al igual que ellos a clases, Dan estiró su brazo para detener a Alfred el cual debido a la inercia cayó al suelo.
Alfred: ¡Au!
Dan: ¡Alfred! ¿Cuál es nuestro plan contra St GLoriana y Saunders?
De igual manera que había pasado antes los ojos de Alfred se abrieron y asintiendo con la cabeza se puso de pie en un instante y empezó a buscar a Eli la cual estaba cerca de ellos y también escuchó la conversación.
Eli: ¿Dónde está Looney?
Por otro lado, Looney caminaba tranquilamente hacia su edificio junto a sus compañeros cuando sin previo aviso recibió un golpe karateka a la parte superior de la cabeza
Looney: Y así fue como- ¡Ahh! ¿Qué diablos? – Cuando Looney se giró a encarar a su agresor, solo fue recibido por una mano que lo agarró del cuello de la camisa y lo empezó a arrastrar- ¿¡Qué rayos!? ¿¡Eli!? ¡Pero si no he hecho nada!
Sus tres compañeros lo miraron y siguieron su camino a clases sin siquiera preguntarse que estaba pasando.
Looney: ¡Oigan, no me abandonen así!
Danilo: Lo siento, pero vamos tarde a clase. No te preocupes, luego te desatraso.
Torres: Si es que vuelves, eso es.
Looney: ¡Perros Traidores! ¡Ya verán, cuando los tenga a ustedes-
Así los líderes del equipo de Senshado abandonaron la escuela en dirección a al hangar.
…
Eran las 9 de la mañana las clases ya habían empezado, pero nuestros 5 chicos estaban en el segundo piso del Hangar del club sentados con las manos cruzada a la altura de su boca con una expresión sombría similar a la del padre de Shinji Ikari. El aire que se respiraba era de preocupación. Todos querían hablar, pero no sabían que decir.
Yumiko: Bueno niños también es mi culpa. Digo, también lo olvidé.
Alfred: ¡Por qué nos matamos en ST Gloriana si al final no hicimos nada con la información…!
Eli: Se me pasó por alto…
Dan: Debemos preparar algo para la Reunión informativa de esta tarde.
Max: Yo estoy más preocupado de que esté perdiendo clases.
Looney: Ah… no se preocupen, ya pensaremos en algo.
Ya era la mitad del día y los chicos seguían ahí sentados igual que hace 4 horas.
Eli: Muy bien, eso debería funcionar.
Max: Concuerdo contigo.
Looney: Es bastante raro que el equipo enemigo tenga el doble de tanques, algo no cuadra. Pero el plan se ve bien, no creo que tengamos problemas.
Mientras en la sala del club los chicos empezaban a respirar con alivio un par de sombras aparecieron por la puerta de entrada.
Eclair: Chicos, ¿qué les sucede?
Madeleine: Se les escucha desde afuera, ¿sucedió algo bueno?
La expresión de horror y espanto se propagó de un solo golpe en la cara de los 5 chicos que estaban de pie junto a la pizarra con algunos dibujos de flechas y tanques. En aquel momento al mismo tiempo a su mente llegó la misma frase.
Todos: "¡Nos olvidamos de ellas!"
...
