Inspirada por la canción: "Guiding Light" de Mumford and Sons

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La canción es hermosa, no creo haberle hecho justicia con esta historia, pero en cuanto la escuche esto es lo que vino a mi mente.

Era un sábado por la mañana, Danny lo recordaba como si fuera ayer. El y Steve estaban disfrutando de un poco de tiempo juntos antes de ir a recoger a Charlie para el fin de semana, cuando el teléfono sonó y la cara de Steve se volvió de piedra.

Danny solo escucho el "por supuesto que si Almirante" y supo al instante que la maldita Marina necesitaba algo de Steve. "Es solo una misión de reconocimiento" le dijo, "nada de que preocuparse, unos cuantos días, algo de información y listo. Estaré en casa en menos de lo que canta un gallo".

Y ese canto se transformo en tres meses, tres largos y enormes meses en los que no supo nada de Steve por mas que lo intento, rogó, gritó, uso hasta el ultimo favor que tenia, ni siquiera Catherine supo darle razón.

Fue así en medio de su frustración y desesperación que un día llego a su puerta un oficial vestido de uniforme y en cuanto abrió supo que su vida se venia abajo. Todo paso como niebla, las palabras del hombre sonaban a la distancia, Danny ni siquiera sabia si eso era ingles, sus rodillas cedieron y lloro como no lo había hecho desde que perdió a su hermano, y Gracie su hermosa Gracie estaba ahí gracias a todos y lo abrazaba con tanto amor y fuerza como podía una adolescente que veía como a su padre se le escapaba la vida.

Nunca le entregaron el cuerpo de Steve. Su unidad fue emboscada o eso fue lo que le dijeron. La misión era clasificada así que en el momento en que fueron descubiertos la Marina se olvido de ellos.

Antes de irse, mientras estaba abrazados en la cama, llenándose de besos, que no eran de despedida sino de esos que son para guardar recuerdos, Danny le hizo prometer a Steve que haría todo por regresar, que pasara lo que pasara lo iba a intentar. Y Steve lo prometió, con una mano sobre su corazón y otra sobre el de Danny. Y Danny le creyó, porque necesitaba aferrarse a algo para no enloquecer.

Para Danny, Steve era un hombre de honor sobre todas las cosas, y si de algo se jactaba era de siempre cumplir sus promesas, ninguna la hacia a la ligera. Así que Danny tomo las riendas de 5-0 y utilizo toda su inmunidad y todos sus medios para encontrar a Steve. Por que aunque lo llamaran loco Danny estaba seguro que Steve haría hasta lo imposible para volver a el.

Y la vida siguió, casos fueron casos vinieron. Y cuando menos pensó ya habían pasado dos años. Pero nunca dejo de buscar, nunca dejo de intentar, hasta que lo encontró.

La tenue luz de la luna se colaba por la ventana, iluminando la cara inmóvil de Steve, que para Danny parecía mas una pintura surrealista con cada momento que pasaba en ese hospital. Estaba tan delgado, con una barba que lo hacia lucir tan diferente, diferentes tonos de morado y verde cubrían su rostro, pero al final para Danny era la cosa mas hermosa que hubiera visto en su vida.

Steve tardo mas de dos semanas en despertar, pero Danny no tenia prisa, había esperado dos años que eran unos días mas.

Cuando por fin vio sus ojos abrirse volvió a llorar como un niño, lo lleno de besos, porque no había palabras para describir lo que sentía, por primera vez el silencio fue su dueño. Y Steve solo tomo su mano y la beso, y lentamente susurro "por fin estoy en casa".

Meses después, Steve le comento entre beso y beso que siempre había pensado que todas esas cosas del poder del amor eran patrañas, pero que la realidad es que estaba muy equivocado.

Que lo único que lo había mantenido vivo todo ese tiempo, mientras era torturado y encarcelado eran las ganas de volver a ver a Danny, que a pesar de que no hubiera una sola estrella en el firmamento, el siempre fue su faro, la luz que guiaba sus pasos.

- Steve?

- Danno?

- Gracias por cumplir tu promesa…te amo.