Inspirada en la canción "Love, love, love" de Of Monsters and Men

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Por alguna razón esta canción me gusta mucho, la melancolía y la desesperación de la letra y la música me llenan de tristeza.

Pienso que encaja perfecto en un universo donde Danny y Steve estuvieran juntos, pero "Don't ask, don't tell" aun fuera una realidad.

La realidad es que Steve odia estos eventos, el es un hombre de acción no uno de política. Pero también entiende y comprende que gran parte de su carrera en la Marina depende de las relaciones, se puede llegar tan lejos como los amigos que hagas en el camino, triste, pero cierto.

Así que a pesar de que ya se encuentra en las reservas y por el momento no tiene ninguna intención de regresar a estar activo se encontró en la penosa necesidad de asistir a la gala de anual de veteranos; al final de cuentas iba a recibir un premio en honor a todos sus años de servicio.

Era un asunto importante, algo de lo que en el fondo se sentía orgulloso. Le hubiera gustado compartirlo con alguien. Dar un discurso elegante, atento y culminarlo con unas lindas palabras dirigidas a la persona en su vida, después lentamente bajar de la tarima y darle un suave beso a dicha persona. Pero la vida no es justa, y por mas que Steve lo deseara, si quería salir de el evento con su carrera intacta, eso no seria posible. Nadie en ese mundo podía saber que estaba con un hombre. Simplemente "no preguntes, no lo digas".

Lo primero que hizo al llegar fue revisar con la mirada todo el lugar, buscándolo entre la multitud. En unos segundos lo encontró sentado en la barra del bar, tomando un trago, conversando y sonriendo alegremente con el encargado de las bebidas.

Dios el solo mirarlo lo hacia perder el aliento, era hermoso, lo más perfecto que había en su vida. Cuando sus miradas por fin se enlazaron se encontró mirando a unos ojos azules tan brillantes y que lo miraban con tanto amor y orgullo que no pudo hacer otra cosa mas que bajar la mirada.

Estando en la marina había aprendido a controlar sus impulsos, nunca se había dado la oportunidad de hacer algo al respecto de ellos. Pero entonces llego Daniel Williams con sus brillantes ojos azules, su sonrisa que ilumina habitaciones y su actitud que llena cualquier espacio, para romper todas sus barreras y mandar su mundo al carajo.

Y Danny le correspondía, con todo y sin pedir nada a cambio. Nunca cuestionaba sus encuentros a escondidas, nunca reclamaba cuando Steve lo presentaba como solo su amigo. Nunca exigía una salida en público, ni un te amo, ni dudaba ni un segundo en estar donde fuera que Steve lo necesitara. Danny solo lo amaba y no paraba de demostrárselo, aunque sabia y tenia muy claro que Steve no podía amarlo de la misma manera. Eso hacia que Steve se sintiera como un maldito bastardo.

Y eso era justamente lo que era un desgraciado y un egoísta, porque sabia que todo esto no tenia futuro, y que lentamente estaba destrozando el corazón de Danny, y la verdad es que no le importaba mientras pudiera tenerlo en su vida, aunque fuera en puros instantes robados.

La ceremonia empezó y Steve volvió a la realidad, subiría a esa tarima y aceptaría su premio, mientras Danny aplaudiría lleno de emoción y orgullo. Y al terminar ni una sola palabra seria dirigida a él .

Acabarían la noche en la cama de algún motel perdido en el camino, donde Danny lo abrazaría, recorrería cada palmo de su piel con la punta de sus dedos, lo haría subir a las nubes, le diría te amo cien veces y lo abrazaría tan fuerte como para no dejarlo ir. Y nadie lo sabría, una noche anónima más y Steve seguiría siendo un bastardo egoísta pero aun en la Marina.