Abrió la puerta. Era un departamento realmente pequeño, solo con una habitación y un baño. La cocina y la sala estaban tan juntos que casi podían ser la misma cosa.

-por que demonios estoy haciendo esto?- se preguntó, en voz alta, por si podían escucharle. Sabia que podían escucharle.

Dentro de la mochila de Sid no había mucho. Un sanwich a medio comer, un reproductor de música con sus audífonos, un viejo celular y una gorra sucia.

La vació sobre la mesa de la cocina y todos estos elementos cayeron, además de los dos muñecos.

El joven buscó en un cajón y sacó un rollo de cinta adhesiva, con sujeto los brazos de cada uno a sus torsos y sus piernas entre sí.

-que estoy haciendo?...- se preguntó, cuando hubo terminado -debo estar loco...

Sid se dirigió a su habitación, no soportaba de podrida, que había calado hasta sus calcetines, y necesitaba una ducha y un cambio de ropa.

-esto es malo- se quejó Woody, incorporándose con dificultad- es muy, muy malo...

-a que casa hemos ido a parar?- preguntó buzz, con sus movimientos muy limitados, apenas alcanzaba a ver por sobre su hombro.

-este tipo está loco, completamente. Tenemos que salir de aquí antes de que regrese

-como vamos a hacer eso? Ninguno de los dos se puede mover...

Woody miro a su alrededor en busca de algo que le diera una pista sobre cómo escapar de allí, pero sólo vio la puerta de la habitación abrirse nuevamente.

El joven se acercó. Esta vez el cabello negro le caía desordenado y hú la cara.

-muy bien, hagamos esto...- dijo en un suspiro. Durante su ducha se había tomado el tiempo para meditar y relajarse, y estaba seguro que podía enfrentarse a esto.

Abrió el refrigerador y sacó un cartón de leche. Dudó si sería la mejor cena, estaba hambriento que de costumbre, pero no tenía mucho más para comer. Se resignó y llevo el cartón de leche y el cereal a la mesa.

-Sin duda necesito cambiar de empleo...- fue en busca de un plato y una cuchara -

-se sentó frente a la mesa, de cara a los muñecos y volvió a suspirar.

-Muy bien, basta de fingir- dijo, metiéndose una cucharada de cereal a la boca. No obtuvo respuesta.

-No van a decir nada?...- dijo está vez con la boca llena. No hubo respuesta. Sid comenzó a irritarse.

-Hablen! Se que pueden hacerlo!- Buzz y Woody estaban confundidos, querían voltear a ver al otro, pero el muchacho frente a ellos no les quitaba la vista de encima. A Woody se le hizo aquella situación bastante familiar...

-no puede ser coincidencia... un Buzzlightyear y un vaquero. Siempre juntos, de nuevo aquí. Son ustedes, verdad? Son ustedes...- la respiración del chico comenzaba a alterarse -arruinaron mi vida!- sentenció, golpeando con fuerza la mesa. El cereal saltó se derramó por toda la mesa, a Sid no le importó. -Su pequeño teatro de terror... No saben lo que me ha costado!

Woody lo comprendió entonces.

-Sid?...-