Aquella mañana el sol se tiñó de un brillo tenue y mortecino detrás de un cielo lleno de neblina tan espesa que no se distinguían ni las formas de las nubes, ni el disco solar detrás de ellas. Meimi se levantó y desayuno con mucha menos alegría de la habitual. Sus padres se extrañaron del súbito cambio de humor en la adolescente, que mitigaba el dolor de cabeza después de una noche de insomnio estrujándose las sienes. Marchó a la escuela con paso perezoso y desganado. Al final, llegó al aula donde sumergió su cara en el pupitre. Daiki la miró con curiosidad, dejando de lado su animada conversación con los chicos del aula que siempre estaban al pendiente de sus aventuras como detective. Seira aún no llegaba, y Rina estaba ausente. Quizás no vendría aquel día a la escuela.

-Haneoka...- habló Daiki con una delicadeza inusual en él- ¿Qué te ocurre?-
"-Nada- gruñó la chica sin ganas de hablar.- Estoy bien. Gracias por preguntar- Notó que la cara se le ponía colorada y ardiente
"-Bueno...- el joven no insistió más y regreso a su conversación con los compañeros, que lo miraban expectantes...- ¡ Y luego resultó que el sujeto era inocente y...!.- La pelirroja resopló al captar esas palabras. Estaba casi segura que hablaba de Jack. Pero no tenía fuerzas para discutir. Seira llegó a clase y Meimi le devolvió el saludo con una sonrisa muy forzada. Un tic en el rostro de la novicia le indicó a Meimi que intuía su paupérrimo estado de ánimo. La clase comenzó a los pocos minutos, sin dejarles tiempo para charlar.
"Ya era la hora del recreo. Meimi y Seira se ocultaban lo más que podían entre dos cipreses, en uno de los jardines del patio escolar. La pelirroja lloraba en silencio limpiándose las lágrimas con el pañuelo de Seira. La monja la miraba con profunda compasión mientras le tomaba la mano con suma delicadeza
-Amiga, esta vez te comprendo perfectamente.- titubeó Seira.- Estabas en una situación muy comprometedora. Pero fue Jack quien escogió acabar con su vida. Tu misma me lo dijiste. El te dijo que ya no quería vivir más después de lo que supo de su hija...- Meimi sollozó, haciendo un respingo.
"-No lo sé, Seira...-Me siento mal...me hubiese gustado que aún no supiera la verdad...Lo vi tan ilusionado cuando hablaba de su hija...- se sonó la nariz. La novicia no dijo nada más. Mirando con interés la lonchera de Meimi, preguntó:
¿Lo llevas allí?- la pelirroja la miro con los ojos hinchados. Asintió. Levantando la lonchera, saco de ella el diario de Jack. Seira lo tomó entre sus manos y empezó a hojear con mucho interés.

;"Casi todo el diario parecía redactado en inglés antiguo, que ninguna de las chicas entendía bien. Había dibujos de constelaciones, misteriosas retículas y entramados medievales, mujeres desnudas, criaturas mitológicas y plantas extrañas. Era un objeto un tanto curioso para ser un diario. Había páginas más recientes donde Jack hablaba de la historia de su familia, y donde incluía fotografías de él, su esposa y su hija.

;"-Que curioso.- murmuró Seira...- Este libro no parece un almanaque común. Parece un antiguo manuscrito de magia...- Meimi abrió los ojos llena de sorpresa. Sus sospechas comenzaron a elevarse incontrolablemente, como vapor en agua hirviendo./p

"-De cualquier manera, no podemos entenderlo...- suspiró la monja. Y no se si sea seguro leer algo de esto. Quizás nos cause más problemas de los que ya tenemos...- Según la profesora Hishizora, en el Vaticano existen bajo llave muchos libros como este...conocimientos arcanos de magia, que pueden ser peligrosos si caen en manos equivocadas. Yo lo conservaré Meimi. Para limpiar el nombre de Jack, podre obtener fotocopias de la parte de su diario. Y podría dejarlas de forma anónima en la estación de policía. Pero no deben saber más sobre este escrito.- la novicia estrujó el libro contra su ideas de Meimi tuvieron sentido por fin./p

"-Es verdad!- Seira dió un salto de sorpresa.- ¡Conque es debido a ese libro que el pudo vivir muchos años más! ¡Y por eso también es que era tan ágil! Debe haber un conjuro para eso en el libro! Dijo que me enseñaría a saltar...- El gesto de Seira se endureció./p

-No puedo dejar que estemos tonteando con un libro potencialmente peligroso, Meimi.- La pelirroja se sentó, decepcionada. Ahora tenemos que probar la inocencia de Jack. - Déjame guardarlo y nada malo pasará.- Meimi hizo un mohín de descontento

"Continuaron hablando de trivialidades, hasta que la campana anunciando el fin del receso sonó. Ahora dependía de Seira. Lo cual la pelirroja agradeció, ya que su estado de ánimo no estaba en condiciones optimas para enfundarse en el traje de Saint Tail y continuar con sus correrías habituales. Marchó de vuelta a casa, en medio de un día de cielo gris que no cambiaba desde horas atrás.

Aquella tarde, Daiki y su padre examinaban las fotocopias que Seira había colado anónimamente por una de las ventanas del departamento de policía./

"-Es fascinante.- farfullaba Daiki mirando una fotografía de Jack vestido a la moda del siglo XVI.- Papá, crees que esto sea legítimo?- Keiji le dió un sorbo a su café.

"-Parece que sí hijo. Nuestro experto en lenguas antiguas ya esta trabajando. Tenemos suerte de que estudió filología inglesa, y quizás lo resuelva más rápido de lo que creemos.

Las horas pasaron. Ya eran las nueve de la noche cuando el teléfono sonó.

¿Policía de Seika? ¡Ah si, muchas gracias!...-Keiji se enfrascó en una larga conversación en la que solo contestaba con monosílabos. Al final, concluyó ante la mirada ávida de su hijo - Revisaré el fax. Bueno...- murmuró Keiji a su hijo. - Tal parece que terminó. Según lo que nos comenta que logró traducir, todo lo interesante que estaba en el diario encaja con el testimonio de Jack. Solo estaba buscando a su hija. Pero parece que la guerra lo dejó trastornado y perdió la noción del tiempo. Lo que me alegra es que tu amiga Takamiya ya recibió una buena amonestación por su imprudencia. Estará a prueba por varios meses y no podrá acompañarnos a ningún caso en ese tiempo. Ese alcalde es demasiado blando a veces...- gruñó el detective veterano, lanzando al bote de basura la colilla de su cigarro.

;"Daiki calló. Era verdad que Rina había errado, pero el joven pensaba que también había tenido una experiencia demasiado intensa para ella.

"Los dos detectives continuaron trabajando en el fax. Por alguna razón Daiki no podía sacar su mente de Meimi. Quizás ella tenía problemas en casa y el era demasiado duro con ella. Decidió ser más amable y discutir menos, mientras salía con su padre por el pasillo de la estación de policía. Después de todo, quizas no era tan mala esa chica tan ruidosa y poco femenina...