Muñecas

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Hinata tenía una preciosa colección de muñecas.

Cuando Hinata apenas tenía seis años, Hiashi había vuelto de un viaje con un precioso e invaluable obsequio: una colección de muñecas, y las delicadas manos de la primogénita solo existían para mantenerlas hermosas, cuando no estaba entrenando o jugando con Hanabi.

Hinata tenía nueve años ahora y Hanabi cuatro, y sus ojos blancos no podían evitar ver con admiración la hermosa colección de muñecas, por las cuales el tiempo no parecía haber pasado.

—¡Nee-sama! —los ojos sonrientes de Hinata la miraron con amor y atención. —¡Vamos a jugar!

—D-Debo entrenar… —la sonrisa desapareció del rostro de la menor. —¡Jugaremos más tarde!

Hanabi sonrió de nuevo.

Más tarde, Hanabi tarareaba una canción, mientras esperaba a Hinata para darle una sorpresa. La puerta se deslizó y la pequeña saltó a sus pies, sonriendo ampliamente y apretando las manos por la emoción; Hinata entró entonces y se quedó pasmada al ver sus muñecas, acomodadas en el suelo, con sus ropas y cabellos adornados con garabatos y colores ajenos. Las mejillas y las manos de Hanabi estaban manchadas de colores, al igual que los rostros de sus preciadas muñecas.

—¡Las arreglé por ti! —exclamó Hanabi. —¿Te gusta?

Los ojos se le llenaron de lágrimas, pero se obligó a sonreír y asentir.

Sí, Hinata tenía una preciosa colección de muñecas.


Aun tengo un asqueroso sentido del humor, esto aún me hace reír. Vuelvo a agradecer y dar el crédito a HinataWeasley, esto salió de una de tantas conversaciones con ella.

Lunes, 20 de febrero de 2017

Jueves, 25 de octubre de 2018.