Abuso

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Kiba corrió desde su habitación, al escuchar que alguien llamaba a la puerta, con el pequeño Akamaru ladrando detrás de él y meneando la cola. Al pasar por la sala, cayó de bruces contra el suelo luego de que Hana metiera su pie para hacerlo tropezar; sobándose el rostro, se levantó y miró a Hana con fastidio.

—¡Oye!

Hana lo miró, fingiendo inocencia. —¿Qué?

—¡Me metiste el pie!

—Claro que no.

Pronto se vieron enredados en una riña, Hana manoteaba para evitar que las manos de Kiba se enredaran en sus cabellos y no podía ocultar la sonrisa que se le escapaba, mientras le decía que se detuviera.

—¡Kiba, deja de molestar a Hana! —gritó Tsume, desde alguna parte de la casa.

Kiba salió de la casa, sin dejar de frotarse la nariz, ni de mirar a Hana.

—Vas a ver… —murmuró.

Ella le enseñó la lengua.

~oOo~

Hana desayunaba cereal y sus ojos no dejaban de mirar la caja, Kiba la observó unos momentos, antes de abrir el refrigerador para buscar algo que desayunar y al agacharse sintió el dolor de un palmetazo en la nuca.

—¡Oye!

Se giró de inmediato, Hana mantenía la mirada en la caja de cereal y contestó con una voz tan monótona, que podría convencer a cualquiera.

—¿Qué?

Juntó las cejas. —Te voy a…

—¿Te voy a qué, Kiba? —preguntó Tsume, entrando a la cocina.

Kiba apretó los labios y regresó la mirada al refrigerador. —Nada.

~oOo~

Kiba estaba sentado en el sillón, mirando uno de sus estúpidos programas, por lo que no notó la mano que se escabullía desde detrás del mueble, hasta que fue demasiado tarde. Saltó del sillón, llevándose las manos a la espalda; Hana se cubrió los labios para no reír con fuerza y miró al muchacho saltar hasta que pudo sacarse los hielos de debajo de la ropa.

Kiba la miró con cara de pocos amigos y le arrojó uno de los cojines, golpeándole la cabeza con fuerza y tumbándola al suelo.

—¿¡Qué demonios está pasando aquí!?

Los ojos violentos de Tsume se posaron sobre él. Kiba tragó saliva con dificultad, de nada serviría excusarse o explicar nada. Hana era una bruja, que a los ojos de Tsume, pasaba como un ángel… todos esos años había soportado los maltratos y nunca la había visto sufrir las consecuencias de sus actos; Hana era astuta.

La miró con recelo mientras era regañado, ya llegaría su momento.


Publicación original: Lunes, 27 de marzo de 2017

Re-publicado: Miércoles, 19 de diciembre de 2018