Temperaturas
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La comida estaba lista y servida.
Con un solo llamado de su madre, ambos sabían que debían dejar lo que estuviesen haciendo y acudir. Samui y Atsui llegaron a mesa, ella de manera silenciosa, él haciendo sonidos de explosiones y sacudiendo unas figuras de acción alrededor de él. Se sentaron, cada quien a su manera, y luego de agradecer los alimentos y despedirse de su madre, se llevaron el primer bocado a la boca.
Samui separó ligeramente los labios y Atsui escupió, con un poco de discreción, en su mano.
—¡Esto está frío! —exclamó el niño, alejando el plato.
—Este es el tuyo —murmuró ella, alejando el plato y cubriendo sus labios con su mano, incapaz de escupir el bocado que le había quemado la lengua —, está muy caliente…
Atsui se estiró sobre la mesa, para alcanzar el plato que tenía su hermana. —¡Dame!
Recuerdo que comentaron sobre lo cortísima que es esta viñeta… pero no supe cómo extenderla.
Publicación original: Lunes, 27 de noviembre de 2017
Re-publicado: Jueves, 31 de enero de 2019
