Comelón

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No todos los días se le permitía a un Hyuuga relajarse, así que en las escasas ocasiones en las que su padre y el abuelo les dejaban ser, Hiashi y Hizashi salían de la casa con la única intención de cambiar de aires… y quizá llevarse una que otra golosina a la boca.

Como en cada una de las contadas ocasiones, en sus ocho años de vida, corrieron por la aldea, jugando carreras y apostando cualquier cosa, desde que el perdedor pagaría la merienda, hasta la mesada. Y como en tantas ocasiones, fue imposible determinar quién había ganado, así que preferían dejarlo, luego de confirmar que un juego de 'piedra, papel o tijeras' les llevaría el resto del día.

El día les parecía corto, ante la emoción de no tener que lanzar patadas toda la tarde y utilizar su Byakugan hasta que casi les sangraran los ojos.

Así que no perdieron el tiempo y corrieron a sus puestos favoritos, gastándose pronto las monedas en comida que no volverían a saborear, quizá hasta el próximo año. Anduvieron tranquilamente hasta llegar a su sitio favorito en el bosque, donde corría un pequeño riachuelo y difícilmente alguien podría molestarlos. Tumbándose en la hierba, acompañados de sus golosinas, ambos suspiraron al sentirse completamente libres al fin.

—Parece que hace años no teníamos un día libre —murmuró Hizashi.

Hiashi asintió, masticando un bocado ligeramente grande. Observaron en silencio al frente, Hiashi al riachuelo que corría, Hizashi a las nubes que se deslizaban perezosas en el cielo.

—Creo que dormiré un rato… —bostezó y estiró su cuerpo.

—Ajá…

Hizashi juntó las cejas y observó los restos de dango que quedaban en su plato, se aferró a sus golosinas y miró a Hiashi con desconfianza.

—… me los pienso comer más tarde.

—Ok.

Se miraron, completamente serios, Hizashi juntó un poco más las cejas y Hiashi se llevó otro bocado a la boca, ignorándolo y regresando la mirada al riachuelo.

—No los toques.

—No lo haré.

Los ojos de Hiashi se mantuvieron clavados, inocentemente, al frente, y Hizashi apretó ligeramente los labios… no le creía.


Publicación original: Miércoles, 06 de diciembre de 2017

Re-publicado: Miércoles, 06 de febrero de 2019