Perro ninja

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Kiba volvió de la escuela y como siempre, se quitó los zapatos de manera descuidada y corrió descalzo, anunciando su llegada a casa. El sonido de las patas de Akamaru, que corría rápido y torpe hacia él, no se hizo esperar.

El perro saltó a los brazos del niño que le permitió lamerle el rostro, entre risas.

—¿Me extrañaste, Akamaru?

Akamaru ladró y chilló un aullido, demasiado emocionado, no podía estarse quieto en los brazos de Kiba.

—Yo también te extrañé.

Lo había vuelto al suelo y le acariciaba la cabeza, mientras le decía que era un buen chico, cuando notó una cola que se meneaba perezosa a lado de un sillón. Levantó la mirada y se encontró con la de Hana, cuya cabeza apenas sobresalía de entre los hermanos Haimaru.

Sonreía burlona.

—¿Qué?

—Es un perro ninja, ¿tienes idea de lo tonto que te ves?

Las palabras hicieron eco con una voz infantil que comenzaba a dejar atrás; las mejillas se le colorearon. —... cállate.

—¿Quién es un buen chico? Ña, ña, ña —le preguntó, con tono nasal a los hermanos Haimaru.

Kiba bufó y se alejó a su habitación, con Akamaru trotando indolente detrás de él. La sonrisa de Hana solo pudo ensancharse y al mirar a los hermanos Haimaru, les apretó con cariño el hocico y los besó a los tres.

La venganza era dulce.


¡Este es nuevo maigos! ¡Espero les guste! Como he estado concentrada en terminar 'Al otro lado del espejo', 'Binario' y 'Nocivo para la salud' no me he sentado a escribir de los hermanos, así que quizá me tarde un poquito en pasarme por acá de nuevo, no me gusta forzar las ideas...

Viernes, 01 de marzo de 2019