Disclaimer: Harry Potter no me pertenece, sino a Rowling.

NOTA: Edité los capítulos anteriores, como he estado haciendo con todos los fics, no cambié mucho pero pueden leer de nuevo para recordar la historia c8 ah, y según dije en el cap. 3 que subiría pronto este y nunca lo hice, lo siento jajaja me distraigo con otros, y me di cuenta que ya tenía este y el C5 desde febrero.

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Hermione

Soñé con Draco Malfoy, pero no fue exactamente una pesadilla, ya que en el sueño éramos una especie de amigos, pues estábamos riendo junto a sus amigos Slytherin en el patio del colegio. Quizá mi subconsciente quiera decirme algo que he ignorado y Malfoy no sea tan malo.

Como los domingos son mi día libre de tareas y trabajos, me permití volver a dormir para despertar más tarde. Después de desayunar fui a la Sala Común a convivir con mis compañeros y me entretuve un rato con los gemelos Weasley quienes trataron de venderme algunos de sus inventos, y terminaron regalándome un nuevo producto, era un tanto sospechoso así que dudaba que alguna vez lo usaría.

Por la tarde acompañé a Harry, Ginny y Ron al entrenamiento de quidditch, aunque el último mencionado todo el día hizo como que yo no existía. Mi amigo es tan maduro.

Durante la práctica llegó Luna Lovegood, una chica Ravenclaw amiga de Ginny, y se acercó a mí. Aunque comenzó a mencionar unos animales que en mi vida había leído ni oído de ellos, fui amable y la escuché, fue muy agradable hablar con otra persona aparte de mis amigos, todos los días se aprenden cosas nuevas, como yo ahora, tenía en la cabeza información sobre criaturas mágicas.

Luna se quedó conmigo viendo a Ginny volar a toda velocidad, según me comentó, a ella tampoco le gusta jugar quidditch, pero creo recordar haberla visto como narradora en uno de los partidos. Al finalizar el entrenamiento llegó el equipo de Slytherin, Draco Malfoy incluido. Rápidamente me levanté de las gradas con Luna y nos acercamos al pequeño grupo de Gryffindor, para evitar que inicien una discusión en medio del campo como suelen hacer cada vez que se cruzan.

—Harry, ¿Qué tal si solo siguen caminando y los ignoran? Sabes que ustedes siempre caen a la menor provocación —propuse—, sobre todo Ron.

Pero el equipo de Slytherin pasó de largo como si los de Gryffindor no estuvieran ahí, excepto Malfoy quién por algún motivo que solo él y Merlín saben, me guiñó un ojo sin que sus compañeros y los míos se dieran cuenta.

—¿Él acaba de…? —preguntó Ginny en un murmullo.

—Eso creo —respondí extrañada—, salgamos de aquí pronto.

Me quedé junto a Ginny y Luna camino al colegio, al llegar a nuestra Torre lo primero que hice fue ir a mi habitación a organizar mis cosas para el día siguiente, prometiendo estar en el comedor poco antes de la cena.

Comí tranquilamente y aun así terminé antes que los demás porque a diferencia de ellos, preferí no hablar con nadie. Me levanté y fui en dirección a la torre de astronomía, mi lugar favorito —y secreto— al que me escabullía una que otra vez para estar sola y pensar, en la biblioteca ya no podía estar tranquila porque todos sabían que lo más seguro era que me encontrarían ahí.

Entre charlas y risas con su respectivo grupo de amigos nadie se fijó en Draco Malfoy, quién no perdía de vista a Hermione Granger y que luego se levantó de su mesa para ir tras ella. Bueno, siempre había alguien que era la excepción.

—¿A dónde vas, Draco? —preguntó Theodore Nott con cierta sospecha, pues él había visto a su compañera salir sola unos segundos antes.

—A caminar —respondió secamente y se fue sin dar más explicaciones. Aunque no es como que tuviera que dárselas a sus amigos.

Entonces Theo siguió comiendo, ya lo interrogaría después. Cuando tenga más evidencia, por ejemplo. A su lado se encontraba Blaise Zabini entretenido con su comida por lo que el no pudo darse cuenta de lo que pasó.

Mientras tanto Draco seguía a Hermione a una distancia prudente, quería armar un encuentro casual, no podía esperar al siguiente día para hablar con ella y tampoco era como que podía acercarse así como si nada en el comedor frente a todos, eso vendría más adelante.

La miró subir por las escaleras y se preguntó si podría alcanzarla antes de que estas se movieran, afortunadamente no se quedó atrás y pudo ver cuando iba a la torre de astronomía. Esperó unos minutos para llegar "casualmente", entró a la habitación cuando Hermione estaba viendo a través de la ventana, dándole la espalda.

—Linda vista ¿verdad? —comentó Draco tranquilamente, ocasionando un sobresalto por parte de la muchacha.

—Me asustaste Malfoy —respondió Hermione mirándolo acusadoramente—. Nadie suele venir por aquí fuera de la clase de Astronomía.

—Yo lo hago, este lugar es muy tranquilo —mintió descaradamente posicionándose junto a ella.

Granger le dio un rápido vistazo, se movió un poco porque a su parecer, estaban a poca distancia —¿De verdad? Nunca te había visto —admitió la chica volviendo su mirada hacia el exterior.

—Ni yo a ti —agregó el rubio.

—Solo vengo cuando puedo escaparme de mis compañeros —explicó Hermione sin saber porque se lo contaba—, a veces me gusta pasar tiempo sola.

Malfoy sonrió e intentó bromear —También yo huiría de la comadreja si lo tuviera a mi lado todo el día.

Hermione soltó un suspiro cansado —No entiendo porque eres malo con ellos. En fin, iré a mi sala común —dijo ella un poco incómoda haciendo ademán de irse.

—No tienes que irte solo porque estoy aquí, no me molesta… podemos observar las estrellas juntos, si quieres —ofreció Draco sin pensarlo dos veces, rogando a Salazar que ella aceptara quedarse.

—Eh… de acuerdo —sonrió sin darse cuenta.

Pasaron un buen rato observando el cielo nocturno, conversando cómodamente y conociéndose un poco. Cuando Hermione miró la hora en su reloj, se sorprendió por la rapidez que pasó el tiempo y prácticamente salió corriendo para llegar a la Torre de Gryffindor antes del toque de queda. Draco rio encantado y se marchó en calma a las mazmorras, había logrado lo que quería y salió mejor de lo que pensó. Podría dormir tranquilo esta noche, eso sí era un avance.

En el pasillo donde se encontraba la entrada a la Sala de Slytherin, Draco se encontró con Theo, quien lo miraba de manera extraña.

—¿Tardaste dos horas en caminar? —acusó con una ceja levantada.

Malfoy se encogió de hombros —Eso parece.

—¿Con quién estabas? —insistió, aunque seguía pensando en que Draco había salido después de Granger, sin haber terminado su comida.

—¿Importa?

—Si no me quieres decir está bien, amigo, solo preguntaba —se encogió de hombros y entrando en la sala común agregó—, lo descubriré yo mismo.

Nott no entendía porque su amigo quería ocultar que se veía con alguien cuando hasta unos meses atrás se encontraba con un montón de chicas abiertamente sin importar quien los viera. Y aunque en verdad no iba a averiguar de qué o quién se trataba, talvez al haber dicho eso, podría motivar a Malfoy a confesar.

Draco lo siguió, pensando seriamente en que debía ser más cuidadoso o en otro caso, contarle a sus amigos. Theo era demasiado inteligente y si ya le había advertido, se iba a poner a investigar y lo descubriría.

Ya sé que soy terrible, mira que volver seis meses después xd al menos me digné a aparecer y no lo dejé abandonado, uff.

Hasta la próxima (algún día de enero),

Nia.