Capítulo 2: El perro guardián y la novia del león

En la gran mansión Broderick, los sirvientes de la mansión devolvían a la mansión a como era antes poniendo en su lugar los cuadros y decoración de los tiempos en que la verdadera familia Broderick vivía aquí y volvía a hacerlo desde ahora en adelante. Mientras Demian le daba a Elyanna un recorrido por la mansión Broderick y le presentaba a sus difuntos familiares a través de retratos: vio a su abuelo cuando era joven y ya de mayor; vio a su tía Audrey Broderick, mejor conocida por todos como la dalia del mar debido a su brutal asesinato aún sin resolver; su abuela Helga, una imponente dama finlandesa; su tío Clarence, que murió siendo un niño, y por ultimo sus padres Sean y Emma Broderick. Demian y Elyanna se pararon frente a los retratos de los que pudieron ser los Condes Broderick, eran retratos separados pero los retratos estaban juntos, aunque ahora que lo pensaba Elyanna no había visto muchos retratos de ellos juntos. La madre de Demian era hermosa: era esbelta, de piel clara, un rostro con rasgos casi infantiles, grandes ojos azul celeste, su cabello era rubio rojizo con un pequeño flequillo que le cubría la frente y labios levemente carnosos pero rosados, ella se asemejaba a una muñeca de porcelana; mientras el padre de Demian también era guapo: tenía el pelo corto, revuelto y rubio claro, sus ojos eran grises, usaba lentes, poseía unos hombros anchos y un físico atlético.

—Ellos son mis padres – dijo Demian

—Te pareces a los 2 – opino Elyanna

—Eso me han dicho, mi madre era muy hermosa y mi padre era fuerte como un guerrero

—¿Crees que me hubieran aceptado?

—Pues claro, ellos te hubieran amado como yo te amo

—Tal vez la señora Flynn y el señor French también te hubieran amado...o incluso mis padres biológicos si hubiera crecido con ellos

—¿Quién sabe?

Mientras Demian y Elyanna seguían su conversación, Sísifo y Pandora se encargaban de hacer los cambios de decoración en la mansión con ayuda de los sirvientes homúnculos, al arcángel mayor no le gustaba la presencia de aquellos seres creados por el hombre y que eran tan fríos y sin sentimientos, como si fueran incapaces de saber qué era eso, ellos eran una afrenta al creador, el solo existir mientras la otra arcángel no le importaba hasta cierto punto les parecían adorables además ella había notado que si tenían alma aunque cada uno compartía un alma con su gemelo. Por otra parte Arang, Sattojeon, Gumiho y Minho hacían lo que sus nuevos superiores, Sísifo y Pandora, les decían que hacer aunque Demian no les había dado la orden para obedecer a aquellos arcángeles, ellos lo hacían por libre voluntad a pesar que los 4 homúnculos de la mansión Broderick habían sido creados únicamente para obedecer a los miembros de la familia Broderick pero esos 4 habían hecho una excepción con el nuevo mayordomo y la nueva ama de llaves de la mansión Broderick, y todo por libre voluntad.

—No soporto esas cosas – dijo Sísifo con algo de desprecio

—¿A qué te refieres hermano? – pregunto Pandora

—A esos seres infrahumanos

—Te refieres a Arang y Sattojeon o de Gumiho y Minho?

—A los 4

—No sé qué tienes contra ellos, para mí son muy adorables

—Típico de ti, mi querida hermanita, siempre sientes cariño por alimañas. Desde homúnculos hasta demonios

Las palabras de Sísifo habían molestado y herido profundamente a Pandora, el solo recordarle aquel terrible error, haber tenido como amante a un demonio. El disgusto de la ángel fue tanto que su hermano se dio cuenta pero no se arrepentía de decirlo, haber sido novia de ese demonio fue algo que aún no podía perdonarle a pesar que habían pasado 1000 años pero eso no justificaba hablarle así, intento disculparse pero antes de que lo hiciera 2 pares de ojos rojos y ojos dorados se fijaron en ellos, los sirvientes homúnculos no entendían lo que era la privacidad o no les importaban solo se quedaron ahí mirándolos, tal vez esperando nuevas órdenes. El incómodo momento fue interrumpido cuando Demian y Elyanna se acercaron.

—¿Ya están listos los cambios? – pregunto Demian

—Están listos – dijo Pandora

—Que bien

—¿Qué necesitan ahora? My Lord, My Lady – pregunto Sísifo

—Materialmente nada, solo que nos ayuden a prepararnos para la tarde – dijo Elyanna

—¿Esta tarde? – pregunto Gumiho

—¿Que pasara esta tarde? – pregunto Minho

—¿Que no se los conté? Me devolverán mi título y mi deber como el león de la reina – explico Demian

—Eso suena importante – dijo Arang

—Tendrá nuestra completa disposición – dijo Sattojeon

—Me alegra escuchar eso ¿podemos confiar en ustedes? – pregunto Demian

—Yes, My Master. Yes, my Lady – dijeron todos los sirvientes de la mansión Broderick

Tanto Demian como Elyanna quedaron satisfechos con la respuesta de sus sirvientes y fueron a sus respectivas habitaciones a prepararse para aquella ceremonia en el palacio de Buckingham. Mientras era preparada por sus sirvientas Elyanna no podía dejar de pensar en esa ceremonia, estaba nerviosa y no solo por conocer a la reina Victoria, un gran honor, sino que también el solo pensar que su hermano gemelo, Ciel Phantomhive, estaría ahí y si estaría ya que era el perro guardián de la reina. A Elyanna le importaba muy poco su hermano gemelo y mucho menos le tenía cariño, sin embargo, la ponía nerviosa el solo estar frente a frente a su gemelo; miles de preguntas vinieron a su cabeza ¿acaso me reconocerá? ¿Notara que somos gemelos? ¿Sentiré algo cuando lo vea personalmente? Como estaba sumida en sus pensamientos se comportaba de una manera apagada, las homúnculos no notaron el comportamiento de su ama, pero Pandora sí.

—¿Qué ocurre mi Lady? – pregunto Pandora

—¿Cómo sabes que me pasa algo? Arang y Gumiho no lo han notado

—Ellas son homúnculos, no entienden las emociones humanas, pero yo sí y no lo digo por ser un ángel

—No se te escapa nada ¿verdad? Si hay algo que me tiene nerviosa

—¿Puedo saber qué es?

—Es sobre mi gemelo Ciel, él no sabe quién soy y yo no le tengo cariño pero...

—¿Pero qué?

—Creo...que me da miedo encontrarme con él y que se entere de quien soy al solo verme, me asusta…temo que si eso pasa antes de tiempo se puede destruir todo por lo que he luchado

El solo pensar en eso hizo que el corazón se le apretara. Pandora, por su parte, tomo entre sus manos la carita de su joven ama y la miro a los ojos, la sirvienta ángel sabía que a pesar que Elyanna se hiciera la fuerte seguía siendo una niña y como todo niño necesitaba cuidado y protección a pesar que diga que podía sola, además ella y Demian eran sus amos y los defendería y obedecería en cualquier momento, aunque eso signifique acabar con ese hermano gemelo.

—No pasara nada, ni yo ni Sísifo lo permitiremos – le dijo Pandora

—¿En serio?

—Sí, usted y el joven maestro son nuestros amos y nuestro deber es protegerlos y obedecerlos

—Lo se

—Y jamás voy a permitir que les hagan daño, a ninguno de los 2

—¿Me lo prometes?

—Lo juro por mi vida

Elyanna sonrió y se sintió mejor, ya no se sentía intimidada por la idea de ver a su hermano ahora sabía que si intentaba algo contra Demian o ella Sísifo y Pandora los protegerán de todo y todos.

Mientras tanto en la mansión Phantomhive, Ciel le había ordenado a Sebastian investigar todo lo posible sobre la familia Broderick, los leones de la reina. Ciel sabía perfectamente que al igual que cualquiera que los Phantomhive no eran la única familia noble que servía a la familia real, había muchos Aristócratas del Mal, aunque no todos se conocían entre sí, sin embargo, el conde Broderick le causaba mucha curiosidad al igual que la prometida de este, la condesa Popplewell. No podía dejar de pensar en ellos y por eso le pidió a su mayordomo esa información. Después de 3 horas Sebastian había vuelto con la información.

—Y bien ¿Qué averiguaste?

—El actual conde Broderick, Demian Broderick es hijo bastardo de Sean Broderick. Nació en Kenia

—¿Y la madre?

—No se sabe nada de ella, aunque en el certificado de nacimiento de Demian Broderick aparece el nombre de Lia Bennett como la madre y ahí registros de que Sean Broderick vivía con una mujer mientras vivía en Kenia pero de esa mujer no se sabe nada, es como si no existiera

—¿Que sabes de los demás miembros de la familia?

—Los anteriores Condes Broderick tuvieron 4 hijos: Sean, Clarence, Emma y Audrey. Sean se fue a vivir a Kenia sin decirle nada a nadie como si huyera; Clarence murió a los 8 años, de una infección en los oídos; Emma desapareció el mismo día en que su hermano se fuera a Kenia, sus padres la buscaron, pero jamás la encontraron; y Audrey era la hija menor y es mejor conocida como la dalia del mar.

—Conozco ese caso. La joven fue a una fiesta en un yate en Dover que duro toda la noche, su cuerpo fue encontrado en la playa partido a la mitad, tenía una sonrisa tallada en la cara sobre su sonrisa serena, tenía 2 uñas arrancadas, no tenía signos de haberse defendido y tenía pétalos de dalia blanca en el cabello. El caso nunca fue resuelto, que coincidencia que sean parientes

Con respecto la condesa Elyanna Popplewell, Sebastian había investigado sobre su familia. Al parecer la familia Popplewell era una de las familias más longevas de toda Gran Bretaña, cuyo linaje remonta a los primeros asentamientos romanos y los miembros de esta familia descendían de ilustres figuras tales como: Alfredo el Grande, Julio Cesar, Guillermo el Conquistador y el rey Carlos Estuardo. Y al parecer la joven que era la prometida del conde Broderick, Elyanna Diana Popplewell, era la última de esa familia y que estuvo viviendo en la isla wight y que era huérfana pero no se sabe más sobre su vida antes de volver a sociedad. Ciel al escuchar el segundo nombre de la prometida del conde Broderick rápidamente recordó a su hermana muerta, ella también se llamaba Diana, rápidamente vinieron a su mente los recuerdos cuando iban a visitar la tumba de la pequeña que solo alcanzo a vivir 2 días y que su madre aun guardaba la ropita que usó y no alcanzo a usar la bebé pero no era momento de pensar en el pasado ahora debía prepararse para esa ceremonia.

La ceremonia empezaría las 4:00 de la tarde y muchos nobles estaban ahí incluso los Midford. Elizabeth le dio un abrazo de boa constrictor a Ciel, Lady Frances le peino el cabello hacia atrás a Sebastian y Edward le dijo a Ciel que no lo aceptaba como su cuñado pero ellos no eran los únicos que estaban ahí: también estaba el Vizconde Druitt, comportándose como siempre y el príncipe De Gales y su esposa los cuales vinieron con sus hijos; Diededrich, quien no sabía porque había venido desde Alemania para esto; Chlaus, quien estaba de buen humor entre otros nobles. Después de unos minutos entro el Conde Broderick junto a su prometida Lady Popplewell y 2 sirvientes; hombre y mujer. Cuando Sebastian vio a la sirvienta (Pandora) abrió bien los ojos de la sorpresa y parecía que había visto a un fantasma y cuando ella se dio cuenta de su presencia la ángel miro al demonio de la misma manera hasta parecía tan sorprendida como Sebastian, por otra parte el otro mayordomo (Sísifo) noto lo que le pasaba a su hermana y cuando vio a Sebastian, quien lo saludo con cinismo, se enfureció tanto que casi pierde la compostura pero se controló, saco a su hermana de ese trance en que estaba por ver a su ex amante e ignoro al demonio; sin embargo, no podía evitar el reencuentro de los ex amantes.

Por otra parte Ciel se había fijado en Lady Elyanna Popplewell. Ella de verdad era muy bonita: era más o menos de su misma estatura, tenía la piel impecable, con grandes ojos azules coronados por largas pestañas negras, una bonita nariz, mejillas de un suave color rosado, su figura aunque en desarrollo era esbelta y tenía una larga cabellera color negro azulado; vestía un hermoso vestido color champagne de tul y muselina con flores bordadas en la parte superior del vestido y algunas pocas bordadas en la falda de tul, con una cinta de seda de color oro pálido en la cintura y una gargantilla con flores bordadas del mismo color. Ciel había quedado hipnotizado por ella, por alguna razón se sentía atraído por ella y al mismo tiempo le era familiar ¿Dónde la había visto antes? De repente Lady Elyanna se dio cuenta que la miraban y miro a Ciel, su hermano gemelo, que rápidamente se sonrojo causando diversión en Elyanna, ella nunca creyó causar una reacción así con la mirada; Ciel trago saliva y fue hacia Elyanna para presentarse, sin embargo, no era el único. Elizabeth estaba buscando hermosos vestidos y le encanto mucho el vestido de Elyanna, y con su chillona y rosada personalidad se "acercó" para "admirar" el maravilloso vestido de Elyanna Popplewell (Diana Phantomhive).

—¡Oh~! ¡Qué vestido tan bonito~! – chillo Elizabeth rompiendo la compostura y abalanzándose sobre Elyanna como si le fuera a dar un abrazo del oso

—¡Suéltame! – exclamo Elyanna empujando a Elizabeth ya que no le gustaba ese contacto físico

Elizabeth no alcanzo a caer al piso, pero quedo muy sorprendida, nunca nadie le había hecho eso y quedo aún más atónita cuando vio la mirada severa y llena de reproche de la condesa Popplewell al punto que le recordó a la de su madre, una mirada que nunca fue para ella, pero ahora sí lo era.

—No me gusta que se me lancen encima y me estropeen el vestido – dijo Elyanna queriendo parecer muy molesta

—Lo-lo siento – dijo Elizabeth haciendo un puchero

—Tranquila, ya no estoy enojada, aunque me gustaría saber quiénes son ustedes

—Soy el conde Ciel Phantomhive y ella es mi prometida Elizabeth Midford – explico Ciel

—¡Pero puedes llamarme Lizzy~!– chillo Elizabeth – ¿y quién es usted?

—Soy Elyanna Popplewell

—¡Elyanna Popplewell! ¡Eres la prometida del conde Broderick!– dijo una sorprendida Elizabeth

—Parece que conocen a mi león

Ciel quedo cada vez más impresionado con ella mientras Elizabeth pensaba como llamar desde ahora en adelante a Ciel: si llamarlo mi perro o mi perro guardián. Y claro Ciel no pudo estar a solas con Elyanna (su propia hermana, aunque no lo sabía) porque Elizabeth también estaba ahí ya que los guardias de palacio no la dejaban acercarse a las hijas de los príncipes de Gales, quienes traían hermosos vestidos traídos desde Italia, después de lo que paso la última vez.

Por otra parte, Sebastian fue a buscar a su ex amante ángel, se acordaba perfectamente de ella y lo difícil que fue conquistarla. Sebastian no tuvo que buscar mucho ya que Pandora apareció frente a él y parecía muy seria.

—Hola, sabía que vendrías a buscarme – dijo Sebastian

—No debería hacer esto sabes – contesto Pandora

—Te agradezco que lo hicieras

—¿Cómo debo llamarte ahora?

—Soy Sebastian Michaelis, mayordomo de la mansión Phantomhive ¿y tú eres?

—Soy Pandora ahora

Sebastian se la quedó mirando e intento visualizar a aquella ángel humillada y traicionada que conoció hace 1000 años, la cual sus propios compañeros celosos de ella le cortaron las alas y la dejaron tirada en los campos de Andalucía; ella fue realmente difícil, casi imposible, de conquistar, pero al final lo consiguió, tal vez estaba vulnerable por perder sus alas, estuvieron juntos por 100 años, pero al final las cosas no salieron bien. Por otra parte, Pandora se sentía confundida, de lo que debería o no debería sentir, todo era tan confuso y Sebastian era muy confuso para ella.

—¿Ya recuperaste tus alas? – pregunto Sebastian

—Crecen después de 100 años

—Ahora entiendo porque me dejaste

—No fue por eso y tú lo sabes muy bien

Eso fue una mezcla de golpe bajo y cubeta de agua fría, Sebastian no lo negó.

—Lamento lo que paso…entre nosotros

—Si querías volver a conquistarme fallaste completamente

—No castigues mi pobre corazón, aunque sé que me lo merezco

—También recuerdo que te gusta tomarme el pelo

—Dime Pandora, si te dijera que me interesas otra vez tu ¿volverías conmigo?

—Por supuesto que no, al fin y al cabo tu eres Sebastian Michaelis

Dichas esas palabras se fue dejando a Sebastian hablando solo, en el camino se encontró con Sísifo, su hermano mayor, pero no estaba enojado ni molesto estaba serio como casi sorprendido esto extraño mucho a Pandora, ella esperaba que estuviera enojado o decepcionado de ella, con lo sobreprotector que era con ella, pero no fue así solo estaba serio y ambos volvieron juntos con sus amos, el silencio fue peor que una discusión hasta que Sísifo hablo rompiendo el silencio.

—¿Cómo has podido hablar con él?

—¿Es todo lo que se te ocurre decir? Pensé que dirías otras cosas

—¿Te arrepientes de algo de lo que pasó?

—No lo sé, nunca estoy completamente segura de lo que siento por él

Sísifo decidió dejar el tema hasta ahí. La ceremonia continúo normalmente hasta que finalizo y Demian y Elyanna subieron a su carruaje devuelta a la mansión Broderick, la ceremonia fue suficientemente necesaria para conocer a los nobles con quien se debían codearse y también con Ciel Phantomhive.

—¿Y qué te pareció la ceremonia?

—Fue interesante, aunque había un tal Vizconde Druitt que insistía en que me había visto en otra parte

—Ignora a ese cretino, Elyanna. Por cierto, vi que conociste a tu hermano

—Sí, conocí a mi gemelo y a su prometida, una verdadera cabeza vacía

—¿No era esa chica que estaba buscando vestidos bonitos y no se le permitía acercarse a las hijas de los príncipes de Gales?

—La misma

—El conde Phantomhive es fuerte para aguantar a semejante chiquilla, rápidamente se cansará de ella y se buscará a otra

—Tal vez una tan gruñona como es él – dijo Elyanna entre risas

—Solo espero que no se interese en ti – en el tono de voz de Demian se notaban celos

—Eso jamás pasara por 2 razones: la primera, te amo a ti y la segunda, es mi hermano

—También lo eran mis padres, pero tú ya sabes eso

Elyanna conocía muy bien esa historia y lo que Demian sentía por eso, sin embargo, Elyanna logro convencer a su prometido que eso jamás pasaría además Demian había decidido que quería conocer personalmente a Ciel Phantomhive y cuando ya estaban en la mansión Broderick se encargó de mandarle una invitación mañana en la mañana.

Durante toda la noche Ciel no pudo dejar de pensar en el león de la reina y su prometida por lo que cito a Diederich y a Chlaus a la mansión la mañana siguiente, para que le contaran todo lo que sabían sobre la familia Broderick y ellos conocían muy bien esa familia ya que se habían enamorado de las hermanas Broderick: Diederich se había enamorado de Emma Broderick pero esta nunca le hizo ni caso hasta parecía que le irritaba ligeramente pero el noble alemán nunca se dio por vencido a pesar que ella le dijera que no estaba interesada en él o rechazara sus invitaciones a salir, cuando Emma Broderick desapareció sin dejar rastros este casi tuvo una crisis y la busco hasta el día de hoy; mientras, Chlaus se había enamorado de Audrey Broderick a pesar de la gran diferencia de edad, él ya era un hombre de mediana edad y ella era una joven que estaba en sus 20, aun así ella sentía mucha simpatía por él y ambos compartían una pasión por conocer el mundo, el mismo día que le iba a pedir matrimonio fue el día en que se enteró de su brutal asesinato y se negó a creer la doble vida llena de fiestas clandestinas, amantes y excesos que llevaba la joven. Tal vez después de tanto tiempo seguían enamorados de ellas. Mientras tanto los sirvientes de la mansión Phantomhive trabajaban y metían la pata cuando de repente notaron la presencia de alguien más en la mansión y no trabajaba ahí, fue en ese momento en que se dieron cuenta de la presencia de esa sirvienta desconocida muy hermosa: tenía la estatura de una joven normal, era pálida como si estuviera al borde de la muerte pero se veía sana, a pesar de que era muy blanca tenia los labios rosados, sus ojos eran como 2 rubís al sol y su largo cabello era del color de la nieve brillante; su uniforme de sirvienta era pulcro e inmaculado. Era Arang, la sirvienta homúnculo de la mansión Broderick. Todos se sorprendieron al verla y no entender como había entrado sin ser vista mientras Snake se sonrojo ya que le parecía la criatura más linda que sus ojos hayan visto; todos los sirvientes intentaron detenerla, pero Arang paso entre ellos hasta el despacho de Ciel.

—¡¿Quién eres?! – exclamo Ciel

—Permítame presentarme. Mi nombre es Arang, una sirvienta de la mansión Broderick

—¿Y qué quieres?

—Mis amos, el conde Broderick y Lady Popplewell, le mandan esta invitación – dijo Arang dándole la invitación

—¿Qué quieren?

—Ellos no tienen el deber de explicarme nada, yo solo obedezco

—¿Pero al menos te dijeron de que se trata? – pregunto Ciel impresionado con su frialdad

—Solo es una invitación para conocerse, la hora está en la invitación. Usted decide ¿confirmara o rechazara?

Ciel se sintió algo presionado, pero al final acepto y Arang volvió a la mansión Broderick con la respuesta para sus amos. A partir de mañana el perro guardián y el león se verían frente a frente.

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DEPARTAMENTO DE ASUNTOS GENERALES

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Los superiores habían convocado una reunión de todos los shinigamis de la base de operaciones de Londres. Todos estaban ahí: Grell Sutcliff, William T. Spears, Ronald Knox, Alan Humphries, Eric Slingby pero también había otros como Richard "Rick" Yandell, un shinigami borracho y hedonista; Jordan Dormer, que era tan hermoso como una mujer y sereno; Wade Lynch, que era el más simpático, arrogante y desvergonzado de su generación, y el trió femenino de novatas: Sasha Burson, una chica de pelo corto y rubio; April Roberts, una chica de cabello castaño y trenzado; y Allison Waston-Flynn, una chica de espeso cabello castaño rojizo y largo. Entre otros shinigamis hombres y mujeres.

—¿Qué está pasando? – pregunto Sasha

—Ni idea – contesto Allison

—¡Haa! ¡Qué fastidio! ¡Parece que los viejos no nos tienen en consideración! – bufo Wade

—Tu tranquilízate – le dijo Jordan

—¡No le digas viejo a mi Will –chan! – exclamo Grell

—Debe ser algo muy importante – opino Eric

—Oye Alan – sempai ¿William – sempai no te dijo nada? – pregunto Ronald

—No, no me dijo nada – contesto Alan

—Al menos debieran decir algo, no me gusta estar en este suspenso – se quejó April

—Esto es típico de Willy, si quiere sorprenderme debería usar uno de los vestidos de Grell y bailar de cabeza – dijo Rick

—¡¿Cómo te atreves a hablar así de mi hombre?! ¡¿Acaso bebiste?! – exclamo Grell furioso

—¿Que? ¿Que dije?

—¡¿Porque no haces algo productivo?! – exclamo Grell rojo de ira

—¿Cómo qué? – pregunto Rick arqueando una ceja

—Como afeitarte la espalda, por ejemplo – dijo Grell con una sonrisa de victoria

—Esta así por una razón Grell para que no te me acerques de noche

Esto provocó las risas de todos y Grell estaba enojado, aunque no tanto como si Wade Lynch lo dijera, después de que las risas terminaron apareció William T. Spears y todos callaron, aunque más que por respeto todo el mundo quería saber qué era lo que pasaba. De todos los superiores habían escogido a William para dar esta noticia a todos, él era el más apto.

—Se nos han informado que la cantidad de almas que recolectar se ha triplicado inesperadamente además de que muchos records cinematográficos que están en los archivos se han quemado de la nada entre otras cosas que explicare más adelante pero ahora les diré que deben dar su 100% en las misiones – explico William

Esto para los shinigamis significaba muchas horas extra mientras para los humanos comunes y corrientes significaba una serie de eventos sobrenaturales, peligrosos y mortales.