Capitulo IV: Nefelims
Aquel shinigami se llamaba Richard "Rick" Yandel. Tenía la apariencia de un hombre de 28 años, tenía una contextura delgada, aunque algo atlética y de alta estatura, tiene el cabello de color café, su tonalidad de piel es blanca y ojos verdes/amarillo que alguna vez fueron marrones. Richard Yandel acababa de encontrarse con un shinigami estadounidense ya que 3 ciudadanos estadounidenses morirían en Londres muy pronto cuando iba a trabajar sin darse cuenta, pasó por un camino que solía usar cuando era humano y quedo en frente de la tienda de un informante que tenía cuando era humano y trabajaba como espía.
Flash Back
Londres, 1789
Richard Yandel, mejor conocido como Rick, de 28 años era espía de la corona británica y había ido a la tienda del señor White, un anticuario que fungía como su informante, estaba vez no venía a pedirle nada solo quería hablar con el antes de irse a Francia. En la puerta de la tienda estaba la hija del anticuario de tan solo 8 años, una niña horrible en todo sentido: era pequeña, de expresión huraña, siempre tenía el ceño fruncido, la nariz respingona, cabello color caoba y era menuda; traía puesto un vestido rojo que le quedaba grande que se puso por capricho y le cortaba el pelo a su muñeca con un cuchillo, cuando la niña vio a Richard frunció el ceño haciéndola ver más huraña de lo que era, como una vieja gruñona.
—¿Qué quieres aquí? – pregunto la niña
— Nada que te importe pequeño troll, solo hablar con tu padre
—¡El no atiende a los pobres!
—Eso no me afecta, no soy pobre
—¡Te odio! Y no pises mi vestido
—Ese vestido se arruino cuando te lo pusiste niña
La niña comenzó a gritar que Rick era ladrón, inmediatamente apareció un joven alto y de rostro agraciado, debía ser nuevo ya que era la primera vez que Rick lo veía.
—¡Connor! ¡Échalo de aquí! ¡Es un ladrón! ¡Se quiere robar mi vestido!
—Prefiero robar el corazón de una hermosa dama que tus harapos, pequeño Troll
El tal Connor se abalanzo sobre Rick como si fuera un mono, Connor debía tener no más de 17 años por lo que Rick, que ya tenía 28 años, le fue muy fácil inmovilizar al muchacho, el ruido advirtió al anticuario White quien le dijo a Connor sobre quien era él, por lo que después del mal entendido Rick y el anticuario White fueron a hablar a solas.
—Estás seguro que ese troll enano es tu hija, es igualita al rey Troll
—¿Qué es lo que quieres Yandel?¿ información?
— No, solo vengo a despedirme me voy a Francia
—¡¿A Francia?! ¡Te van a matar! ¡¿Acaso no sabes en que situación está Francia?!
—Si lo sé, por eso voy
—Eres un demente ¿también quieres que organice tu funeral? Ya tengo tu epitafio, aquí yace Richard Francis Yandel, el idiota que fue a Francia durante la revolución. 1760-1789
—No me va a pasar nada además es trabajo, debo ir a Francia para ver los puntos débiles de esa revolución
—Ese trabajo te va a matar
—No me ha matado aun además si voy a morir prefiero escoger mi propia muerte
Después de despedirse de su amigo y del joven Connor se dispuso a irse para preparar todo para su viaje a Francia, cuando salía de la tienda de antigüedades se encontró con la molesta hija del anticuario que sostenía el cuchillo que usó para cortarle el pelo a su muñeca y se notaba enojada.
—¡Eres una lacra! ¡Si vuelves te mataré!
—Cállate pequeño Troll, ya conozco tus blasfemias
Richard Yandel paso tan bruscamente que tiro a la niña al piso la cual empezó a maldecirlo, pero esto a Richard no le importaba tenia trabajo que hacer.
FIN DE FLASH BACK
Rick sentía que el recuerdo de esa época era muy amargo y le gustaría tener una botella de ginebra para quitarse esa amargura, también pensó como hubieran sido las cosas si no se hubiera pegado un tiro en la cabeza, tal vez hubiera sido diferente las cosas, tal vez un shinigami hubiera cosechado su alma y el no estaría cosechando almas. De repente William T. Spears se le apareció para hablar con él sobre la misión que él tenía.
—¿Qué te pasa Yandel? Te vez pálido
—Nada jefe, solo recuerdos
—Como sea ¿tienes los papeles que te dio el shinigami estadounidense?
—Sí, jefe
—Ese trabajo lo harás tú, no confió en Grell y Lynch no se toma nada enserio
—Ok
—¡Y te quiero sobrio!
Richard no dijo nada y se limitó a hacer le que William lo ordeno pero en el camino pudo notar a 2 jovencitos: un chico y una chica entre los 17 y 19 años; sin embargo, ellos a pesar de tener apariencia humana, no eran humanos estaban entre ser ángeles y demonios: la chica era delgada, de cabello corto y de color negro, y grandes ojos color violeta; iba vestida sencillamente. Mientras el muchacho era de físico atlético, tenía el cabello castaño claro algo alborotado y grandes ojos azules coronadas con delgadas cejas; vestía sencillamente igual que la chica. Ambos estaban sentados en Piccadilly Circus como si no supieran que hacer con sus vidas.
—Y ahora qué? – pregunto la chica
—La verdad no lo sé – contesto el chico
—Ojalá las cosas fueran como en el pasado como cuando Ragnar y Lagertha vivían
—Te fuiste muy al pasado, Arya
—Cállate Regulus!
—No dije nada para que te enojes – contesto Regulus
Lo que eran Regulus y Arya nadie lo entendería, ellos eran criaturas que nunca serian mencionadas en la biblia ya que ambos eran híbridos entre ángel y demonio, seres que rara vez nacían, pero cuando lo hacían eran rechazados tanto por demonios como por ángeles, razón por la que se acercaban a los humanos y de vez en cuando a los shinigamis, y por suerte para Arya y Regulus que se habían conocido y se podían hacer compañía. De repente, uno de esos modernos autos, que casi nadie tenía, se paró frente a ellos y del auto salió un hombre de unos 30 años con vestimenta extravagante, Regulus y Arya no sabían lo que quería de ellos.
—Vaya! Parece que necesitan un trabajo, campeones – dijo el extraño hombre
—Quien es usted? – pregunto Arya
—Soy James P. March , el hombre que va a contratarlos, campeona
—Y porque a nosotros? Señor March, ni mi amiga ni yo somos del otro mundo – dijo Regulus
—No trates de engañarme campeón, sé que no son humanos y que tienen tanto sangre angelical como demoníaca
Tanto Arya como Regulus quedaron anonadados ¿Cómo sabía lo que eran ellos? El señor March les dijo que no quería problemas y que entraran al auto a lo que ellos aceptaron. Después de que los jóvenes híbridos subieron al auto Rick volvió a lo que debía hacer ya que había perdido el interés. March sabía muy bien lo que eran ellos ya que era un hombre aficionado al esoterismo y las artes ocultas, y solo esa gente tenía conocimiento de los mestizos como ellos. Tanto Arya como Regulus estaban a la defensiva, no era la primera vez que les pasaba esto, ya muchos hombres ya habían intentado hacer contratos con ellos y claro que las cosas no habían terminado bien.
—Relájense, no quiero dañarlos ni sacar ventaja de ustedes – dijo March
—¿Y qué quiere? – pregunto Arya
—Necesito un nuevo lacayo y una nueva sirvienta
—¿Solo eso? – pregunto Regulus arqueando una ceja
—También quiero su amor
—¿A.…amor?
—El amor de seres como ustedes es todo lo que deseo – dijo March con tono amoroso
Tanto Arya como Regulus quedaron muy sorprendidos y anonadados ¿amor? Era la primera vez que un humano solo quería amor de ellos, y no un contrato, pero si era amor lo que quería, amor era lo que le darían. Durante el camino March les contó sobre que era dueño de un hotel 5 estrellas y que tenía un harem de 10 mujeres hermosas que eran sus amantes y que él llamaba los libros sagrados, y a ellas también había que atenderlas como reinas.
Después de mostrarles el hotel a Regulus y a Arya pasó a presentarles a sus 10 bellas amantes, los libros sagrados. En efecto eran muy hermosas y femeninas, aunque levemente andróginas, pero no era eso lo importante ya que no eran humanas y ellos lo salían bien porque conocían muy bien a los humanos y ellas no lo eran pero tampoco eran demonios o ángeles ¿Qué rayos eran entonces?
—¿Y bien? ¿Qué opinan de mis libros sagrados?
—Son lindas – dijo Arya
—¿Solo lindas?
—Son hermosas – dijo Regulus
—¡Claro que son hermosas! Fueron hechas para ser hermosas – dijo acercándolos a ellas – se las presentare: ella es Ilíada, ella es Odisea, ella es Eneida, esta belleza de aquí es Púnica, ella es Amduat, esta de aquí Thoth, la dama de aquí es Mío Cid, ella es Nibelungos, ella es Edda y esta lindura es Waldere. Chicas ellos son nuestra nueva servidumbre
—Entendemos – dijo Ilíada
A pesar de trabajar en el hotel Dogma, el nombre del hotel, Regulus y Arya eran los sirvientes personales del Señor March y de sus amantes, y de nadie más. En cuando a ellas, los demás sirvientes del hotel, sobre todo las mujeres, se referían a ellas como zorras o fulanas. Pero había algo que los sirvientes humanos no habían notado y eso era al shinigami, Richard Yandel, que vigilaba el hotel, nadie excepto Arya, Regulus y las libros sagrados, lo sabían. En el Hotel Dogma solo la más alta clase podía costear una estadía en él, el lujo se respiraba en el aire y la belleza del hotel era innegable. Además de las fiestas alocadas que se realizaban ahí cada noche. James P. March vivía en el último piso, en realidad tenía todo el piso para él y sus libros sagrados pero lo que pocos sabían era que el hotel Dogma era una trampa mortal donde James P. March podía elegir a quien matar y dejar vivir entre sus huéspedes, él era un asesino y un psicópata, y su magnífico hotel un laberinto mortal. Un día llegaron de Estados Unidos unos huéspedes, se trataban de Joel Buchanan, su esposa Carrie Buchanan y por último la hija de ambos Isla de 10 años.
—Espero que podamos conseguir algo haciendo esto – se quejó Joel Buchanan
—Es solo un viaje familiar a Londres, solo es eso – dijo Carrie Buchanan
—Pudimos ir a cualquier hotel en vez del hotel de ese contrabandista
—Basta por favor
—¡Mamá! ¡Papá! ¡Miren, esa mujer es muy linda! – dijo la pequeña Isla
En la puerta del hotel estaba parada una hermosa mujer joven vestida como toda una reina, ese vestido color crema que resaltaba su piel clara y su cabello color rojo jengibre. El que más se fijó en la bella mujer fue Joel ya que tenía múltiples amantes y una gran afición por las mujeres bellas como la que tenía en frente y más con ese acento británico que lo volvía loco.
—Bienvenidos a nuestro hotel, pueden llamarme Ilíada – se presentó la joven pelirroja
—Ilíada, ¿eh? Pues será una bendición del Olimpo – dijo Joel
—Síganme, por favor
March veía todo desde la ventana y estaba furioso, no esperaba tener que volver a lidiar con esa gente tan asquerosa que se había atrevido a provocar la muerte del único hombre que valía la pena en Estados Unidos, eran basura y se atrevían a molestarlo. Regulus y Arya estaban a cada lado de él y podían sentir toda su ira y odio.
—Campeones ¿pueden ver a esas personas? – pregunto James March con enojo
—Sí, my lord. Podemos verlos – dijo Regulus
—No sabía que teníamos invitados, my lord – dijo Arya
—¡Ellos son porquería! ¡Basura humana que me siguió desde Estados Unidos! ...¡pero ya no más! ¡Yo me encargare de eso!
Una sonrisa que podía asustar a los demonios se dibujó en los labios de James P. March y miro a los híbridos con una mirada llena de cariño.
— ustedes me ayudaran, ¿verdad?
—Yes, my lord – dijeron los 2 mestizos
James March bajo y fue a recibir a sus infames invitados, dándoles la suite más exclusiva de su hotel y claro que la primera en morir seria la pequeña Isla, ese trabajo se lo habían dejado a los libros sagrados, las cuales eran homúnculos creados por March por puro capricho.
Isla estaba paseando por el maravilloso hotel cuando se encontró con Ilíada acompañada por otra mujer hermosa de cabello plateado.
—Hola señorita Buchanan, quiero presentarle a mi hermana Thoth – dijo Ilíada
—Es un placer, señorita Thoth
—El placer es mío, Señorita Buchanan – dijo Thoth
—Dígame, señorita Isla ¿le gustaría conocer a nuestras otras hermanas? – pregunto Ilíada
—¿Sus hermanas?
—Sí, ellas son igual de bellas – dijo Ilíada
—¡Quiero conocerlas!
La niña fue con las homúnculos hacia su muerte ya que por orden de su amo y amado la descuartizaron y se bebieron toda su sangre, sin embargo, dejaron sus órganos para la magia negra. Con la niña era la primera muerte.
El segundo en morir fue Joel Buchanan y para eso James March invito a Joel a tomar una cerveza con él y con Amduat, una rubia bellísima. Como Joel Buchanan era un mujeriego sin remedio le presto más atención a Amduat que cualquier cosa que le dijera James March, solo le prestaba atención a esa hermosa muñeca. Cuando James P. March se retiró por un momento, Joel Buchanan aprovecho para coquetear con Amduat.
—Usted debe ser la verdadera reina
—¿Porque?
—Por qué es la mujer más bella de este país
—¿Quiere seducirme?
—Pues...
—Hágalo, sedúzcame puede ser divertido
Antes de que Joel Buchanan intentara besarla, James March le lanzo a Joel un litro de ácido y le quemo la cara ante la sonrisa de satisfacción de Amduat. Lord Buchanan se arrastró por el piso lleno de dolor e intentando ir por ayuda, pero James P. March con un martillo enorme comenzó a golpear a Joel Buchanan con todo su odio.
—¿Sabes lo único malo de matarte, Joel? Es que solo puedo hacerlo una vez
Luego le dio una serie de martillazos que lo salpicaron de sangre.
—¡ESO ES POR MI HERMANO!
—Te felicito, Mi amor. Le diste una muerte digna a ese cerdo – dijo Amduat
—Aún falta ella
—Según Odisea se perdió en el laberinto de puertas buscando a su hija
—Perfecto
El hotel Dogma tenia pasadizos que solo James P. March conocía y fue a buscar a Carrie Buchanan, su antigua amante y del hombre que llamo su hermano. La mujer corría por los pasillos, perdida y asustada, podía escuchar las voces y las risas de los demás huéspedes, pero ellos no podían escucharla a ella por más que gritara y suplicara, nadie la escuchaba. Pero no estaba sola.
—Hola Carrie
—¿James?
La mujer casi se desmaya cuando vio a su ex amante cubierto de sangre y con un hacha en sus manos.
—¿Qué te pasa? Porque no me besas como antes
—E-estas cubierto de sangre...
—De tu esposo, trato de abusar a una de mis libros sagrados y yo defendí su honor
—Por favor…no me hagas esto…si te amaba
—También se lo dijiste a muchos hombres, eres una perra
—¡Cállate! No me llames así
—Je,je! La gatita sacó sus garras
—¿Dónde está mi hija?
—No te preocupes te mandare con ella ¡PERRA!
James P. March le dio 41 hachazos a Carrie Buchanan luego llamo a Arya y a Regulus para que limpiaran, ellos sabían que su nuevo amo era un loco pero no esperaban que fuera como era, y que matara a sus huéspedes. Arya estaba enojada.
—¿Sabes? Te culpo por esto
—¿Y porque yo?
—¡Estamos trabajando para un psicópata!
—¡Pues no escuche ninguna de tus objeciones!
—Olvídalo ya estamos aquí limpiando restos de cerebro y sangre del piso, y lo peor es que no tenemos a donde ir
—Podemos ir a trabajar a otra parte, pero le prometimos a March que lo amaríamos
—Fue como una especie de contrato, tenemos que quedarnos
—Tienes razón, pero has escuchado la filosofía de que cuando una persona acepta su error queda inmediatamente perdonado
—El que lo dijo no pensó en los Nefelims
Rick Yandel estaba en el lugar y los vio limpiar la sangre de Joel Buchanan, rápidamente los reconoció como los nefilims que estaban sentados en Piccadilly Circus que tanto les había llamado la atención. De verdad este mundo era muy pequeño.
—Dejaron una mancha – dijo Rick
—¿Un Shinigami? – dijo Arya
—¿Qué quieres? – pregunto Regulus
—Deberían irse de aquí, ese hombre es un chiflado
—¿Tú nos odias, Shinigami? – pregunto Arya
—¿Porque debería de odiarlos?
—Porque somos mitad ángel y mitad demonio
—Eso no me interesa y limpien esa mancha
Richard se fue dejando a los nefelims solos, ya había cosechado las almas de la Familia Buchanan y podía irse a divertir. Arya y Regulus siguieron limpiando.
Londres dormía mientras a la ciudad llegaba el ser más estrambótico y bizarro de todo el mundo, el ya no era humano y se hacía llamar el Señor Gorey y viajaba en una carreta tirada por un oso junto al Zombie Wimbel, la sonámbula Ibara y la familia Gorey compuesta por: Sinone, Setta, Arba, Robin, Fira e Ivar. Para presentar su show en la Ciudad de Londres.
—¿Aun no llegamos? – pregunto Sinone
—Paciencia el Señor Gorey sabe lo que hace – respondió el Señor Gorey
—Londres es una ciudad rara – dijo Setta
—El Señor Gorey discrepa
Con la llegada del señor Gorey y su familia, llegaba la locura a Londres.
